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miércoles, 3 de mayo de 2023

"El amor después del amor", la serie.





La miniserie de ocho capítulos producida por Netflix, y que recién se estrenó hace exactamente una semana, retrata la vida del intérprete rosarino desde su juventud con su primera banda, hasta obtener el éxito internacional con el álbum que da nombre a la serie; por supuesto pasando por toda la gloria, sinsabores, maestros, amigos y amores de su vida hasta ese momento, y que siguen siendo parte importante de su obra y de su vida hasta hoy día.

Siguiendo la narrativa tradicional que suelen utilizar las biopic's, me parece es efectiva en el sentido que muestra bien lo que quiere mostrar, alternando pasado con el presente que se desarrolla dentro de la línea temporal en la serie, se detiene en bellos y peculiares momentos de su niñez que jamás caen en el cliché de quien quiere mostrarse en desmedida melodramático (escenas realmente bellas como la del infante Fito tocando a un portillo recién nacido, qué me parecen de un genuino momento de amor y lucidez por parte de un Fito lleno de sensibilidad, acá realmente ponen cosas que marcaron a Fito en la infancia y no sólo se jactan de utilizar el recurso para enternecer a la audiencia), el dramatismo llega sólo en los momentos fuertes que Fito vivió en la vida real familiar. En cuanto a los aspectos técnicos, la serie está perfectamente hecha, la fotografía hilvana cada momento y le da pauta y tensión adecuada con un gran trabajo en todos los departamentos. Las actuaciones de todo el reparto son realmente destacadas, uno cae fascinado en el engaño de saber que son actores interpretando a grandes ídolos como García o Spinetta, pero aún así uno se la cree que son ellos.

Aun con ello no es una serie que destaque sobre otras, pues considero que hay detalles que para los que conocemos más de la vida del intérprete de "Pétalo de sal", se tocan de manera muy fugaz, sin darle la importancia que deberían sólo por el simple hecho de que interfiere narrativamente en los verdaderos planes de la producción, y esta es ganarle adeptos a Fito, en una época en la que ya no hay muchos amantes nuevos del "Rock en tu idioma", ni futuras grandes figuras como lo es Fito, a quien afortunadamente aun tenemos con vida y con muy buena forma aun para componer. Además del hecho de que el intro tenga más contexto político-social de la argentina que le tocó vivir a Fito, si me parece un problema realmente serio que la serie no toca más que en el primer capítulo y lo cierra, un terreno que me parece de haberse explorado le habría dado un plus a la serie, pero como lo mencioné, lo que muestra, lo muestra bien y fidedigno, pero si deja con ganas de más. También algunos problemas de temporalidad y continuidad que si bien no son muchos o muy notorios, ahí están y ensucian la experiencia para quienes podemos identificarlos de refilón con mirada periférica.

Para los que somos fans de Fito, estaremos satisfechos con el resultado, porque es un buen producto mostrando lo que quería mostrar de la vida del rosarino sin engañarnos, mostrando algunos detalles de sus canciones más emblemáticas de esta etapa de su carrera. Para los que vemos la serie desde el lado crítico, uno siempre quiere ver series que no se vuelvan olvidables (o del montón) y esta podría ser una de ellas, y para los que ni son fans de Fito ni la ven desde la mirada crítica, poco les va a llamar la atención una serie sobre un músico que no muestra tanta música como quizá si lo hace "Daisy Jones and The Six", sólo las subidas y bajadas de un rockero latinoamericano del siglo pasado.

"El suplente", de Diego Lerman.





Sobre la más reciente película del realizador Diego Lerma, quizá debería empezar escribiendo que si bien es una película no mal lograda, si es bastante flojita. Pero permitan explicarme.

Desde que la vi en la competencia grande de Los Cabos (también estuvo en San Sebastián y Toronto), no me llamó mucho la atención, aun con el hecho de que era la única representante de México (con una gran co-producción, ademas: Francia, España, México y Argentina los más llamativos; y que además ganó la Competencia Los Cabos), pero desde su sinopsis ya se leía muy convencional, y no me equivoqué.

Y es que debo decir en sí qué la película no es mala en su puesta y partes técnicas, hay un ojo por demás educado detrás del experimentado (y joven) realizador Diego Lerman, y las actuaciones en verdad son deslumbrantes, desde principales, pasando por secundarios y terminando con los no actores; el problema ni siquiera está pienso yo en la típica trama de "profesor con problemas de crisis existencial, regresa a su pueblo a sanar viejas heridas del pasado que, al ayudar y crear conciencia en sus nuevos alumnos, él encuentra a su vez un nuevo propósito de vida"; que no hay que ser muy listo para darse cuenta que es una trama que hemos visto miles de veces en el cine gringo (y mejor planteadas, la verdad) que nos ha maleducado durante muchos años a ver las cosas a través de sus ojos en muchas ocasiones (sobre todo por los grandes estudios) como nueva forma de colonización, haciéndonos creer que las cosas son como ellos nos las cuentan.

El problema con la película de Lerman me parece esta en el hecho de que toda trama y subtrama que se sugiere, jamás se desarrollan y terminan, haciendo que el espectador la sienta incompleta, aun con las buenas intenciones de una película "social mente responsable" y del buen manejo narrativo a través del montaje. Situaciones con potencial qué tiene buen principio pero no buen fin como la relación fracturada entre Lucio "el suplente" y su padre "el chileno" (ambos magníficamente interpretados por Juan Minujín y Alfredo Castro respectivamente), o con su ex pareja (la encantadora Bárbara Lennie que en lo que va del año la he visto con dos tremendos trabajos, está brillante aún con sus breves apariciones a cuadro), o el conflicto que se sugiere al principio y jamás se vuelve a tocar, o las clases inexistentes que tiene para al final aprobar a todo su grupo (acaso la trama que mejor se desarrolla es la relación de el suplente con su hija, con una gran interpretación de la pequeña Renata Lerman, hija en la vida real del director), y así un largo etcetera, todo esto hace que en el acto hace que la película sea una obra incompleta a mis ojos. Una película sin consecuencias y con muchos personajes que se muestran pero jamás se desarrollan, como "el perro".

Mi conclusión es que, aun con las buenas intenciones de Lerman, no todos pueden ser un Ken Loach cuando al realismo social nos referimos, porque para eso tenemos al maestro británico y no necesitamos nada más, quizá buenas voces que exploren el género, como seguro Lerman lo hará de seguir trabajando.

jueves, 13 de abril de 2023

Sr.

Siguiendo con la atención a los documentales que tenía pendiente de visionar y con muchas ganas de verlos, llego al llamado "Sr." de Chris Smith, y me parece que es sin duda uno de los más interesantes del año pasado por muchas razones que trataré de puntualizar de la manera más correcta.

El documental filmado entre el 2019 y 2022, retrata la vida y obra de Robert Downey Sr., el celebrado director de cine underground de los años 60's y 70's que cimentó muchas de las bases de la comedia contracultural en la que se verían identificadas tantas causas sociales, e inspiración para cineastas de la talla de Paul Thomas Anderson (hay un comentario bastante gracioso que hace Jr. entorno a la relación entre P.T. y Sr.); y por supuesto, el padre de Robert Downey Jr., quien funge de guía/narrador/hilo para llevar la narrativa de la historia de su padre que padece de Parkinson.

Quizá lo primero que habría que celebrarle al documental es esa libertad, tono hilarante y clave cómica con la que se desenvuelve desde el principio hasta que bien cambia en el tercer acto cuando la naturaleza de la propia película lo demanda. La película es por partida doble como si estuviéramos viendo una película de Sr., pues toda la vibra vira hacia lo que hacía característico su cine, lo hilarante de las situaciones y los personajes, la música, los cuadros contrastantes y cotidianos de una Nueva York vibrante; pero también por el hecho de que él hace su propia versión de su película biográfica, haciendo Chris un ensamble en el montaje final de lo que Sr. mostraba de su cine para ocultar cosas dolorosas del pasado, mientras Jr. trataba de descubrir esas cosas tocando los temas difíciles en la vida de su padre tanto con él como antes de él, y que éste evadía con una gracia encantadora.

Si bien el documental es un trabajo biográfico como el de "Sintiéndolo mucho", y que también hay una figura cercana del protagonista siendo el productor del trabajo, su mano no se siente que influya de buena, mala o manipuladoramente en el mismo, quizá sólo en el tercer acto se siente, pero definitivamente le viene bastante bien a la tesis del documental. Otra de las notables diferencias entre los dos trabajos (sin afán de compararlos, pues como ya lo comenté al escribir sobre este, el documental de Fernando León también me gustó mucho) es que la intención de este, o una de las intenciones, es mostrar y hacer una radiografía completa del hombre al que está generación sólo conoce por ser el papá del famoso actor qué interpreta a Iron Man, y no por sus increíbles y necesarias películas para conocer a un movimiento que surgió en Nueva York en los años 60's.

El documental expone de maravilla la relación padre-hijo que a pesar de lo que vivieron y tuvieron que superar, no se muestra mutis de distanciamiento o resentimiento, quizá resquicios de intentar entender y de querer perdonarse, pero todo envuelto en una intimidad llena de amor y el reflejo de dos personas que podrían ser la misma en tiempos diferentes.

Al final del documental, cuando Sr. ya no aparece y Jr. cuestiona si el documental lo que busca es homenajear la carrera de su padre con todo lo que ello conlleva: inicio/derrumbe/sanación, la relación padre-hijo entre ellos dos y en el acto volverse una carta para el propio hijo de Jr., o un manifiesto entre estar y no estar; yo diría que en distintos puntos del metraje del documental busca cada una de esas cosas, pues como diría el elocuente Sr., nunca se sabe a donde te lleva la película, mientras se filma y mientras se edita; y me parece que todas esas cosas el documental las encuentra y plasma de manera perfecta y natural, sin motes de ambivalencia. Y si bien muchas personas pueden pensar que el final es una cosa maniatada, yo descarto totalmente esa teoría, pues en mi vida he visto llorar a Jr. en ninguna de sus películas como acá lo hace, ni en sus mejores actuaciones; lo cual es un claro ejemplo que él, al igual que su padre, se desprendieron de todo menos de ser ellos mismos y mostrar sus emociones y su llanto de forma real.




lunes, 9 de enero de 2023

"Bardo" de Alejandro González Iñárriti: crónica de un delirio de incertidumbres.





Creo que no miento al decir que la más reciente película del laureado mexicano Alejandro González Iñárritu, alias "el negro"; es quizá la más comentada de los últimos años, hablando de una película mexicana, creo yo, incluso sobre la admiradísima (y también algo polémica) Roma de Alfonso Cuarón. Y sobre toda la polémica y comentarios que ha desatado desde su estreno al público tanto en salas de cine como en la plataforma Netflix, decidí tomarme un tiempo después de verla por primera vez, para volver a verla en una segunda ocasión y así escribir sobre ella sin caer en el comentario fácil o en las palabras huecas y obvias que la mayor parte de la gente utiliza para referirse sobre ella o su autor: pretenciosa, egocéntrico, whitexican, vende humo, etc. Mi intención es, al menos en un principio, hacer un ejercicio amplio y bien detallado de todas las virtudes y las vicisitudes y excesos, no quiero utilizar la palabra "errores" para referirme a la película de Alejandro porque claramente todo está como está por alguna razón, a la mirada de Alejandro todo está en su lugar, pero desde la mirada de un tercero, puede haber engolosinamiento en algunos recursos tanto técnicos como narrativos, de modo que empiezo ahora mismo con la que es mi lectura de la película.


Quizá la mejor forma de partir con el análisis es dando por hecho que Alejandro es el director más provocador de los tres amigos, y esta es la razón por la cual es del que más respeto su trabajo (hablando en el estricto sentido de los tres amigos, pues hay muchas  y muchos más cineastas mexicanos a los que yo admiro y respeto). Los trabajos de Alejandro siempre retratan historias de personajes excluidos, con una condición social a la que hay que decir abiertamente, él de lejos ha sido parte, pero que por su condición de migrante, exiliado y mexicano, nadie le podría reprochar que no conoce, desde una mirada privilegiada por supuesto, pero los conoce.

Bardo es la película más libre de Alejandro en todos los sentidos: narrativa y técnicamente hablando, pareciera que no se sujeta a ninguna regla antes establecida, y esto hace que su naturaleza sea completamente onírica, y que por supuesto empalma perfectamente con la trama. Partiendo del hecho que la película es como tal un viaje del inconsciente de un hombre en coma, en este sentido todo es ilógico, nada es real, pero se fundamenta con veracidad; en el que todo lo vivido en semanas lo recrea en dos espacios de tiempo diferentes, unos minutos cuando sus seres queridos lo acompañan en la cama en que está postrado en la Ciudad de México, y el tiempo que dura la película. Esto podríamos suponer, justifica todo lo que pasa en la película, y en cierto sentido esto es verdad, y que se pueden dar por sentado si analizáramos la película episodio por episodio, pero hay elementos y excesos que en su conjunto se notan, sobresaltan y a veces molestan en la narrativa general de la película.


"La memoria carece de verdad, sólo es emocional"


Podríamos empezar comentando el hecho de que, aunque Silverio está plagado de todas las inquietudes y está hecho de Alejandro a su imagen y semejanza, el uno no es el otro. Si bien a Silverio le aquejan las mismas incertidumbres que a Alejandro, y siente el amor por su familia como Alejandro ama y detiene si mirada en ciertas figuras de esta como la escena con la hija en la alberca armonizada por la espléndida canción de José José, pero vamos más adelante a ello), hay una barrera que crea la ficción donde uno fácil puede tomarse como personal todo lo que es Silverio, pero que obviamente no es completamente la obra un reflejo idéntico de su creador.




Muchas de las influencias cinematográficas para la creación de Bardo son obvias, pero hay otras que es un juego y un deleite poder descubrirlas, incluso hay varias que se revelan con más facilidad si se da lectura a la película episódicamente, estas corresponden sobre todo con la propia obra previa de Alejandro. Un ejemplo es el principio de la película, con el vuelo sobre el desierto, uno puede referir directamente a una de las escenas más emblemáticas de 8 1/2 de FeFe (la escena del globo sobre la playa), pero también, por la esencia sensorial que propone esta, uno puede encontrar una línea directa con Carne y arena, pero también me parece un guiño a la forma en que fotografía el maestro y su grande amigo Emmanuel "el chivo" Lubezki. En la primera escena de los peces es donde me parece empieza a jugarle desde mi perspectiva una mala jugada la grandilocuencia técnica en su discurso, pues si bien de alguna forma intuitiva los que conocemos su obra sabemos que esto es una especie de sueño, el hondar esto con la forma en que retrata el plano con un gran angular y divide el espacio-tiempo en dos partes opuestas, no hace más que hacer redundante lo que algunos ya sabemos, y eso de alguna manera cansa es cansado.

Una parte en la que la grandilocuencia funciona y además con este tono irónico e hilarante que representa el humor dramático en el cine de Iñárritu, es en la parte de Los niños héroes, pues hay un juego bastante interesante de metacine, y que se logra de manera magistral en otros tantos momentos de la película (la escena de Cortés, que ya la comentaré más delante, es una de ellas), en el que incluso llega a romperse la cuarta pared con una naturalidad brillante.


                                                              "Si no lo veo, no lo creo"


La naturaleza de Silverio es realmente rica si la contextualizamos con la propia figura de Alejandro, y hay muchos elementos que me parece resaltan aún más la naturaleza controvertida de Alejandro. Es un hecho que él sabe lo que mucha gente opina de él, de su obra, y no teme a mofarse de ello, incluso a él autocriticarse en el acto, tanto en la misma figura de Silverio, como en la de los cercanos a este, como su esposa, su hijo, (la escena del desayuno con este, por un lado es extraordinaria porque hay un doble juego de crítica en el que se revela el amor-odio de Silverio por México, criticando gobierno y religión, pero resaltando la riqueza cultural sobre la de Estados Unidos que le quiere implantar a su hijo, pero también demerita todo ese discurso por grandilocuencias técnicas que me parece están demás, o pareciera trataran de desviar la mirada del discurso que se está creando entre los dos personajes) pero sobre todo con el personaje de Luis Valdivia, este personaje que se siente abandonado, robado y menospreciado por su antiguo colega, figura cuya inspiración bien podría haber sido inspirada en Guillermo Arriaga (yo así lo percibo, honestamente) el cual no deja de decirle esas "verdades" que sabe Alejandro para algunos es el santo y seña. El hecho de que Alejandro haya dado como profesión a Silverio la de periodista y documentalista (la escena dónde Silverio está haciendo el documental de los migrantes que desaparecen remonta a una escena clave de La dolce vita donde dos niños dicen que vieron a la virgen y sólo se están riendo de la gente, que en Bardo se contextualiza con el rapto de este grupo de personas por parte del crimen organizado) es precisamente para recalcar aún más la crítica al sistema, pues en un país donde el documental durante muchos años (afortunadamente, ya no tanto) fue castigado y muy menospreciado, y el periodismo se ha convertido en una profesión de riesgo, pues México es uno de los países donde más periodistas se matan; el hecho de que una persona de este gremio sea reconocido en el extranjero, es algo que contrasta absurda y tristemente con la realidad que vivimos, al menos en este país. La autocrítica en su punto más álgido.


"Un país muerto en el que no morimos"


Una persona conocida e hizo un comentario sobre algo que a mí en el primer visionado no me brincó pero que en la segunda lo pude notar, y esto es en la secuencia de la habitación con su mujer (para mí una clara referencia a Tarkovski, y si me lo preguntan, toda esta parte bien pudo haberse borrado en el corte final), cuando ambos están desnudos y acostados en la cama de perfil, claramente se le ve a Silverio blanquísimo, aún cuando en la propia película, en este episodio donde Silverio imagina que fue al programa de Luis Valdivia, este dice que sufría bullying por parte de su propia madre que le decía negro, pero partiendo del hecho que Silverio no es Alejandro, y de que El negro verdadero es un provocador por excelencia, siento que esto lo hizo deliberadamente, y es genial, porque acá trasgrede y refuerza el discurso de la obra, pero sin grandilocuencia absurda y sobrada.




Quizá la parte que yo más disfrute en todos los sentidos fue la parte de "el baile", pues en esta no sólo se ve el espíritu mexica de Alejandro en todos los sentidos, sino que además se dan varias partes medulares de la película, o las hilvanan. Una de ellas es la discusión de entre Silverio y Luis, donde hay unas reflexiones por parte de Silverio existencialistas muy profundas, así como el juego del metacine más que presente, y la autocrítica a todo lo que da (donde además hay referencias clavadísimas a su obra, sobre todo a Babel, Biutiful y Birdman) y en el mismo baile, donde se da un momento mágico armonizado por Let's dance de David Bowie, y de ahí nos conduce a un par de episodios realmente emotivos con su padre y su madre, del hecho del "Silverio niño", sólo comentaré que, como ya lo dije antes, "es ilógico, nada es real", porque esa es la naturaleza de toda la película, además, como en un sueño, cuando tienes un encuentro con tu padre, o un ser querido fallecido, aún lo sueñes de la misma forma en como era cuando tú eras niño, en el sueño tú no puedes aparecer como un niño, apareces como eres en tu realidad, con las vivencias y contexto que tienes en el momento en que lo sueñas, aunque puedas ver a la persona desde la perspectiva de un infante (no sé si clara referencia, pero esto también lo aplica Michel Gondry en Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, y siento en este ejemplo lo que hace Alejandro se justifica).


                                               "Qué hermosa esta ciudad tan fea"


El siguiente episodio quizá sea el más potente que viene desde que Alejandro sale a una Ciudad de México desierta (hay un plano, casi al principio de la secuencia donde a Silverio lo vemos de espaldas y podemos ver prácticamente a Alejandro en ella de espaldas) que de a poco se empieza a llenar de su bullicio característico, y en este punto la crítica es verdaderamente punzante, partiendo del tema de las desaparecidas y la violencia, y como lleva al inicio de esta, donde se le culpa de esta a Hernán Cortés, (previo al encuentro de estos dos, hay una toma a Giménez Cacho [que acá hay que mencionarlo, que estupenda actuación por el que para mí es el mejor actor mexicano hoy por hoy] que recuerda mucho a su papel en Cabeza de vaca) y donde además la alegoría entre los dos, si bien comentadísima y polémica, es clara y justificada, donde además el juego del metacine y el creador es clarísima, sin mencionar esa montaña de cuerpos que nos remite a Revenant.


"Venimos del norte, del infierno"


Fellini sigue presente en la película tanto al principio de la escena en la playa con la familia, como en el episodio del documental con los migrantes desaparecidos, con clara referencia a La dolce vita. Es en la escena de Silverio y su hija (en este comentario abro un paréntesis para hablar de las grandes actuaciones de todas las actrices en la película, sobre todo Ximena Lamadrid [hija], Griselda Siciliani [esposa] y todas las hermanas de Silverio) donde, si bien ya se habían plateado las ideas y cuestiones de la identidad y el orgullo mexicano en Silverio, este es cuestionado por su hija Camila, por haber querido ser parte de todo lo que se perdió por no poder vivir en México, el hecho implícito de no ser ni de aquí ni de allá, esa identidad que le hubiera gustado tener y vivir de primera mano, no por lo que su padre les dice a ella y su hermano (con el que Silverio también tiene un momento de reflexión en la siguiente escena sobre la ausencia de este por estar todo el tiempo fuera haciendo sus películas) sobre el orgullo de ser mexicano. Luego se viene la hermosa escena de cómo liberan a ese hijo que no quiso venir al mundo (en la primera escena hay además un elemento muy la fórmula secreta bien ensamblado en la trama que se desenvuelve en esa parte) y del cual no se puede desprender tanto El negro como toda la familia.




La parte final de la película, con la escena del tren, ahora en el plano de la realidad, y la sucesión de esta, es donde de alguna manera Alejandro revela la tesis de la película, el querer desprenderse de la realidad, de la dolorosa realidad, de la tortuosa y asfixiante realidad, en la que se deja ir en el inconsciente y ese limbo (otro momento Fellini, incluso Bergman, con esa caminata por el desierto con todas las personas de su vida) en el que puede emprender su viaje, donde hay que aprender no sólo a levitar, sino a volar, verlo todo desde esa perspectiva en las alturas, y desde la cual es más fácil (no sé si sencillo) plantearse todas las incertidumbres de un hombre para el que el peor de sus fracasos es haber alcanzado el éxito, creando así una película biográfica como ningún otro director la haya hecho jamás, con esa libertad creativa narrativamente hablando en todo su esplendor.

domingo, 11 de diciembre de 2022

Pinocchio: una historia de padres imperfectos e hijos imperfectos.


Siento que dedicarle unas pocas palabras, o escribir de manera breve sobre un trabajo que se llevó alrededor de 15 años su elaboración, es un acto mezquino, egoísta y nada correcto; aún así siento que el trabajo de Guillermo del Toro se merece un trato especial, porque es un trabajo especial, y atendiendo una de las máximas del cine que yo siempre he valorado y que más me representan, en esta ocasión trataré de empezar a crear un diálogo con ustedes apreciables lectores, en el que con poco intentaré decir mucho, trataré de hacer más con menos. Así pues, fundamentaré mi breve comentario con todo lo que me vino a la mente mientras miraba la obra del creador tapatío.






Debemos empezar partiendo de lo más obvio: el trabajo de animación. La belleza lograda por Guillermo y su equipo de animadores con este stop-motion es absolutamente y verdaderamente apabullante, desde el minuto uno ya vemos la belleza en ella, y es ineludible quedar atrapado ante tal maestría, y esta forma se complementa inmediatamente por el discurso del fondo. Aunque se pueden percibir pequeñas diferencias en el trabajo entre las unidades de animación (esto se puede hablar de un sello de cada una de ellas), se ve que hay una mente maestra detrás de toda la obra, pues hay congruencia en toda la película hablando de este departamento creativo. El atinado ritmo narrativo hacen que la película, a pesar de durar dos horas, no se sienta en ningún momento largo o pesado, el relato es completamente dinámico. El trabajo fotográfico es perfecto, iluminación y escenografía van perfectamente de la mano con toda la obra sin sentirse en ningún momento forzoso con el discurso, 

Guillermo lleva a su Pinocchio a la Italia fascista de Mussolini, y con él nos entrega a este ser que, sin ser creativo, es la creación "insubordinada" a la que tanto temía este y otros regímenes, y como también en su momento quisieron hacer propaganda con ello, y en consecuencia utilizarlo como un arma, o incluso utilizarlo para adoctrinar a más gente (claro ejemplo: las películas que utilizaba Hitler para vender los campos de concentración como un "buen hogar" para los judíos) y como el sacrificio de la creación para salvar a su padre, se basa en el exilio de los que más ama para salvarlos, y así entregarse a otro ser implacable y depredador: el espectáculo y el dinero (claro ejemplo: los cineastas que huyeron para ir a dar a la industria de Hollywood, unos integrándose a esta y logrando luego de muchos años libertad creativa, otros ignorados por no seguir las prácticas de ese sistema).

Desde el principio Guillermo hace algo fundamental para la película: atiende de manera muy precisa y correcta, los motivos que llevaron a Gepetto a crear a Pinocchio, el por qué lo hace de la madera del árbol que lo crea, y el estado emocional en el que estaba, y eso es algo que ninguna otra obra lo había hecho o siquiera explorado como lo hace él. La película trata en muchos sentidos sobre las relaciones difíciles entre padres e hijos, de las formas imperfectas de la comunicación en estas relaciones y como el desear que uno o el otro sea diferente a lo que es, crea conflictos. El planteamiento de la pérdida de un hijo, o de un padre, y que eso nos haga reconsiderar lo que sentimos y las palabras que decimos, es algo poderoso. El hecho de hacer el bien y ayudar a los otros, incluso yendo en contra de las leyes impuestas por un sistema podrido, el dar lo mejor que tenemos, e intentemos hacer lo mejor, haciendo que este acto sea lo mejor que somos, son sólo algunos de los muchos mensajes que la película ejemplifica y lleva al acto.

Hay muchos elementos que nos permiten identificar el gran trabajo que se hizo desde el guion, el hecho de que la historia sea narrada por un grillo maduro y que sea un escritor (o cuenta cuentos, lo cual hace aún más congruente y atinado que él cuente la historia y el cómo la cuenta), y la idea de las múltiples vidas de la creación; el prueba y error, y las lecciones que se aprenden de ello. El discurso del sacrificio y aprender a hacer lo correcto desde el ejemplo de un niño que no es un niño (y que jamás llega a ser un niño), tiene mucho poder y es un discurso muy universal que llega a chicos y grandes. La película cuenta, aun con su forma adulta de realización, con un lenguaje muy infantil, hay muchos elementos de fantasía y de melodrama clásico (que muchas veces se refuerza con la influenciable música del gran Alexandre Desplat), pero con esto se fortalece, aunque parezca contradictorio; el realismo que tiene la obra (algo que no lograron otras adaptaciones de la obra de Carlo Collodi, o mejor dicho; el Pinocho de Disney) y el sello que caracteriza al cine de Guillermo. Hay un misticismo en todos los elementos que conforman al fondo y forma que a uno lo hace recordar inmediatamente toda la obra del director, incluso al cine que él ama (se ve una aura del cine de Miyasaki), y eso es algo disfrutable para todos los públicos.

Sin duda alguna el Pinocchio de Guillermo es una película que deja huella, es de esas películas que no te sacas de la cabeza muy fácilmente, y que su mensaje queda guardado en el corazón cual caja de fósforos en la que se guarda ese grillo cantor que es nuestra conciencia, y que nos hace ver por instantes fugaces con los ojos de un niño y recordar que la vida es pasajera, que hay que ver morir a nuestros seres queridos y que nos enseñaron a amar lo que amamos en esta vida, hasta que nos perdamos y hagamos uno con el planeta. Sin duda una de las películas más bellas del amigo de los monstruos, que ya es mucho decir, y una de las mejores películas de este año.

jueves, 29 de septiembre de 2022

Blonde: la dualidad de las estrellas.





"Blonde" de Andrew Dominik, era sin lugar a dudas una de las películas más esperadas de este año por muchas razones particulares, que si porque la película era financiada, producida y distribuida por Netflix, que si porque saldría con clasificación R, que si porque iba a ser protagonizada por Ana de Armas y muchos auguraban que no iba a estar a la altura de la figura que encarnaba; pero con todo eso la película se estrenó en la Biennale, y aunque en el festival su recepción fue por demás "animosa", ahora ya estrenada en la plataforma con más suscriptores en el mundo, las críticas la han venido poniendo en el lugar que yo considero debe de tener, el de una película con cosas bastante brillantes, pero otras bastante penosas, y desde ya para mí una de las grandes decepciones del año.

La fidelidad de la película, o la trama de la película, con la vida de la propia Marilyn Monroe, se puede poner en tela de juicio desde el principio, si tomamos en cuenta que el guion que escribe el propio Dominik está basado en la novela de Joyce Carol Oates, y no en una biografía como tal; pero lejos de ese terreno, que no tendría que ser un problema si la película tiene un desarrollo y un discurso coherente, la película no se defiende por sí misma, pues es errática y fallida en más de un sentido, ahora me explico.




Quizá lo más pertinente sería empezar hablando de las cosas que realmente son buenas y brillantes de la película, porque hay muchas cosas que se rescatan de esta, y son las cosas que podrían haber hecho de ésta una de las mejores películas del año, pero que por cuestiones que después trataré de plantear, no se logra. Podríamos empezar partiendo del hecho que a todas luces brilla como lo mejor de la película: las actuaciones. Sin duda alguna todos los personajes y actores son realmente apabullantes, hay un trabajo realmente intenso en cuanto lo que cada personaje debía transmitir e interpretar, todos son una pieza en el engranaje para que este reloj camine a buen puerto, en el de las actuaciones me refiero, por supuesto. Si bien Ana de Armas por momentos a mí no me llega a convencer totalmente, la mayor parte de la película si llega a los niveles interpretativos que requería el personaje y las situaciones que estaba viviendo, a diferencia de otros críticos que despotrican en contra de la actriz o del guion que todo el tiempo la tiene llorando y gritando, a mi me parece que está en el tono que debía, aunque con todo lo antes dicho, debo decir que sigo prefiriendo a la Marilyn de Michelle Williams, por el rango histriónico que tiene y muestra la actriz de My week with Marilyn, aunque también hay que mencionar que Ana tiene un parecido físico más próximo a la de Norma Jeane, y que seguramente veremos nominada en todo lo ques e le tenga que nominar, y creo que si hay algo de justicia en ello. Dentro del cast debo de destacar de sobre manera tanto a Adrien Brody como Arthur Miller (qué pedazo de actor es Adrien, descomunal, sublime -por mucho que me cague esta palabra, no hay otro sinónimo para el trabajo del actor-), Bobby Cannavale como Joe DiMaggio, de quien se hace un retrato bastante brutal, y Toby Huss como Whitey, que es el personaje al que se podría asumir tanto el que más apoyó y ayudó a Marilyn, pero también el que de alguna manera si bien no la indujo a los vicios, si es el que no le dice el daño que le están haciendo. Otra cosa que me agradó es como de alguna manera dan lugar y desmitifican algunas cosas de personajes que vivieron cierta etapa de su vida o su carrera con Marilyn, como el personaje de Billy Wilder, que muestran toda la paciencia que tuvo para que su película pudiera salir adelante, aún en el momento en el que Marilyn perdió no sólo la abstinencia y el juicio por la pérdida de su segundo bebé (en la película se plantea la pérdida de un primer bebé, sólo por hacer una película de la que después ella se avergonzaría y que jamás se perdonaría esa pérdida), sino también al hombre que quizá más la amo.

La fotografía sin duda alguna es el siguiente departamento que más destaca de la película, que esta a cargo del joven Chayse Irvin, y que va muy de la mano con lo hecho por el diseño de producción, la dirección de arte (a cargo del veterano Peter Andrus), así como maquillaje, vestuario y decoración. Y la música incidental, que si bien es muy poca (y que uno agradece siempre esos detalles con creces), es muy buena.






Ahora bien, que es lo que hace que la película sea fallida con todas las virtudes comentadas al momento, pues sobre todo, dos cosas que si no están alineadas o bien estructuradas desde la pre-producción, simplemente se te puede caer hasta el mejor argumento de la historia, o si no caerse, si perder el rumbo, y esto es la dirección y el montaje.

Andrew Dominik no tiene el control de lo que quiere plantear en su discurso con lo que vemos en pantalla, o mejor dicho, con lo que el rodó y nos muestra en pantalla, porque una cosa es lo que puede estar en la pantalla, y otra cosa es cómo se nos muestra y, además de ser incoherente, no tiene congruencia con el discurso.

Podría partir por el vicio que le adolece a la gran mayoría de los biopics, y este es el hecho de siempre empezar de una manera súper grandilocuente con un hecho en la vida del personaje/persona retratada, que marca a este como un hito, como algo intocable, y luego seguirlo con sus orígenes, es algo que realmente da hueva, y que creo que va más a un vicio impuesto e implementado por las modas dictadas por las corporaciones, más que por inquietudes artísticas del realizador por explorar la psique del personaje, acá se nota que no se busca eso, sólo se busca impacto inmediato. Debo confesar que lo que más me molesta la película es la manera tan desbordada y jamás justificada de pasar de un formato a otro sólo por el simple hecho de hacerlo, por momento vemos un espectro radial de 4:3, luego pasamos al Widescreen decantado, luego vamos al 16:9 FHD de nuestros días, luego volvemos al 4:3 con textura de 35MM; que eso no tendría nada de malo si hubiera de entrada algo en la película que nos dijera que siempre se quiso jugar con el formato, o al menos que hay un algo de experimental que sea congruente o tenga alguna conexión con la historia en sí, pero no, incluso si la utilidad del recurso del cambio de formatos correspondiera a algo en específico y particular, como por ejemplo la época, la ficción, la realidad, cuando Marilyn es Marilyn, o cuando Norma Jeane es Norma Jeane, pero no, se utiliza de manera irregular, ilógica e incongruente, más como un capricho de que se vea diferente y bonita, pero que no abona ni tiene nada que ver con el desarrollo de la trama. Esta cuestión de Norma Jeane añorando volver a ser alguien fuera del foco y el hastío que le provoca en muchos sentidos y en muchas ocasiones ser Marilyn, se ha explotado en muchas ocasiones, sobre todo en las biopics, y alguien que me parece lo hizo perfectamente, y que además muestra de una manera magistral el como todo el contexto en la obra, tanto en lo técnico como narrativo debe tener coherencia, es Pablo Larraín con Spencer, y si no la han visto y no quieren ver la película completa para comprobarlo, basta con buscar la escena de las perlas y el baño, es el claro ejemplo de esta lucha de una mujer que quiere volver a ser lo que fue.

Si bien el trabajo fotográfico lo alabo por la limpieza de este y lo que propone en términos conceptuales y anímicos con la iluminación y la casi siempre perfecta composición de los planos, hay detalles en el manejo de la cámara, que me parecen en todo sentido una aberración, como cuando DiMaggio llega a casa luego de recibir las fotografías de Norma de mano de sus ex-amantes y la encuentra desnuda, es una cosa sacada de la película de Netflix que ustedes me digan, sobre todo de las estupi-comedias que les encanta producir para tener aún más idiotizados a sus suscriptores, y como este ejemplo hay otros. En términos de montaje debo decir que no todo está perdido, pues hay algunas transiciones que realmente son impresionantes, como la de la cama que se convierte en cascada (no quiero hacer spoilers de más) y el de Marilyn en el avión y su ida al baño, que hablando de esta escena, la parte del vómito, es en verdad de risa, incluso yo he podido hacer una escena de vómito más decente que la de Anita, o incluso en este caso, vuelvo a poner como ejemplo a la extraordinaria interpretación de Kristen Stewart en Spencer.




En resumen, no sé si la presión de Netflix hacia los productores y el director de la película terminó por modificar o hacer que el producto tuviera el sello Netflix hasta en como se hacía (y es que la verdad hay algo en mi que se niega a creer que Dominik esté tan nublado y limitado para haber querido hacer algo así), porque incluso desde su clasificación me parece muy ligera para ser R, pues he visto otras películas con clasificación R que realmente son R, con sexo más explícito y consumo de sustancias que se muestran de manera más literal, y acá me parece que hay un grado de mojigatez, en el que parece sólo se quiere mostrar la vida tan ruda y rápida que vivió Marilyn, y que vaya que si sufrió, y creo que la escena de ella con Kennedy lo confirma. De la cual viene la caída de final de Marilyn con un "supuesto" giro de tuerca que se supone nadie se veía venir (yo si lo veía venir) que tiene que ver con su padre ausente y anhelado, ese que buscó en cada hombre que llegó a su cama, y que termina la película con unas partes desenfocadas realmente horribles, y un final con dos figuras que jamás se entiende por qué, de la rubia más idolatrada del nocivo mundo de las películas de Hollywood.


miércoles, 26 de enero de 2022

Extraordinarias películas del 2021, vistas en el 2022





Como es costumbre cada año, las mejores producciones que apuestan a la temporada de premios norteamericanos, así como las películas más interesantes de los festivales más importantes del mundo, y que no logran acuerdos con distribuidoras en nuestro país, siempre suelen llegar a principios del siguiente año a salas comerciales, alternativas y sitios de difusión de obras no tan conocidas por el gran público.

Acá comparto pequeños comentarios sobre películas que, de haber alcanzado a ver a finales del 2021, definitivamente hubieran figurado en mi lista de mejores películas del año, pero sin lugar a dudas, aún con que es enero, seguro quedarán seleccionadas en la lista del 2022. Comienzo así entonces.


Verdens verste menneske

"La peor persona del mundo" en español, la más reciente película del celebrado director noruego Joaquim Trier, cierra la llamada "Trilogía de Oslo" en la que refleja el difícil y complejo escenario de los jóvenes en una sociedad y una cultura tan particular, con una estructura tan arraigada como lo es la de los países escandinavos, y cuyas historias se desarrollan en la capital del país noruego. Amor, identidad, crisis existencial, todo esto siempre acompaña a las historias que se desarrollan en estas particulares películas de Trier, y si hablamos de "La peor persona del mundo", me parece no sólo logra la mejor de las tres y la mejor de su filmografía (por encima de la extraordinaria y bien lograda "Thelma") sino una de las mejores y más interesantes películas del 2021.

Al igual que en Thelma, su película anterior, Trier pone como centro focal la historia de una mujer, en este caso es Julie (Renate Reinsve) una joven que en un principio, en el prólogo de la película, se nos presenta como una joven que no tiene muy bien definido cual es su futuro, así que prueba en diferentes cosas (y también diferentes relaciones), pues tiene el apoyo de su madre para hacerlo, una vez que encuentra la posible ruta a seguir en su vida, inicia una relación seria con Aksel (Anders Danielsen Lie) es ahí cuando Julie empieza a plantearse y dudar sobre el rumbo que toma su vida, pues con treinta años y nada definido, y la familia y las personas recordándote que ya no eres tan joven como antes, uno empieza a cuestionarse que puede pasar en el camino, qué o a quién te puedes encontrar, si te desvías o vas por donde se supone debes seguir.

Quizá lo más propositivo en la obra de Trier es la narrativa que emplea con una maestría por demás deslumbrante. Desde un principio se presenta como una película contada en doce capítulos, además de su respectivo prólogo y epílogo; y cada uno de ellos, aunque conectados, no tiene una forma única o metódica de ser desarrollados, cada capítulo tiene su forma y su alma, y eso hace que la película, a pesar de su larga duración, jamás canse o se sienta lenta.

Sin duda alguna el discurso y el fondo de la obra es el que para mí es más desarrollado de las tres películas noruegas de Trier, no sólo por su relevancia actual con el feminismo tan en boga, sino que realmente pone en el centro la importancia del discurso que la mujer tiene que aportar, tolerar y soportar en nuestro tiempo, a pesar de lo adelantada que está la agenda del tema, aún hay muchos moldes y paradigmas que parece, no estamos dispuestos a cambiar como pensamiento social, como la maternidad, la importancia de su desarrollo profesional, su papel en la relación de pareja.

No hay tela de juicio del porque Renate Reinsve ganó en el pasado Festival de Cannes el galardón a la Mejor Actriz, y el resto del cast está por demás extraordinario, sin dejar de mencionar por supuesto al gran Anders Danielsen Lie, que no sólo me parece el actor más relevante de Noruega hoy día, sino que para mí es uno de los actores más talentosos de su generación en todo el mundo.

Trier sigue confirmando y consolidando su muy particular forma de hacer cine, su manera de ver la vida de una juventud en plena búsqueda en su país, y una mirada más que relevante y con toda la valía, si a mí me lo preguntan, del mundo, el deseo y la mente femenina.


The french dispatch

Jamás habría creído que Wes Anderson podría superar lo que ya ha hecho a lo largo de su filmografía, y menciono "a lo largo de su filmografía" porque con todo y que adoro el universo Wes, para mí no hay una obra maestra decantada del realizador texano, incluso sigo creyendo que su obra más celebrada, "El gran hotel Budapest", aún con sus encantadores personajes y su sello simétrico y colorista, es su obra menos arriesgada y más cómoda. Pero realmente ha sido grato descubrir que con todo y su sello, "La crónica francesa" es a mi parecer, una completa obra maestra.

Narrada cual si fuera una revista como tal, la película relata las peculiares columnas de las mujeres y hombres que escriben en la relevante revista de Arthur Howitzer Jr., editor de la revista que no sólo incentiva a sus columnistas a escribir, sino que los incita a escribir lo que quieran (y si algo sale mal, haz que parezca que fue intencional) hasta el día de su muerte, donde habrán dee publicar el último número dela revista, y por supuesto, su obituario.

Las cinco historias que llenan "la crónica francesa de Liberty, Kansas Evening Sun", además de ser muy distintas en fondo y forma, cuentan con historias cómicas, entrañables y encantadoras, tienen su propio ritmo, y eso hace que pueda explotarse todo el genio de Wes, pues muestra todos los estilos que han influido en su filmografía (pasando por supuesto por la animación). Cada una de las historias, cuenta con un reparto de lujo, y todas las actuaciones, aún así las más esporádicas, son sublimes.

Es claro el amor que Wes profesa no sólo al cine que él ama y lo ha alimentado (es más que claro el amor y el homenaje que hace al cine francés de la Nouvelle Vague), sino que también impregna a la película de su amor por contar historias, y su amor por las publicaciones y la prensa escrita.
Es claro, al igual que cuando escribí sobre Una película de policías, y de Alonso Ruizpalacio en particular, que el genio y la creatividad de Wes no ha encontrado su tope, quizá lo único que se le debe seguir exigiendo a este extraordinario realizador, es en crear y llenar de argumento a sus historias, y no conformarse sólo con su narrativa y su estética en particular.


El comediante

Película mexicana protagonizada y dirigida por Gabriel Nuncio (con Rodrigo Guardiola como co-director) y que fue reconocida como la Mejor Película Mexicana en el pasado Festival Internacional de Cine de Guadalajara (al igual que obtuvo el galardón a Mejor Fotografía), me parece que, aún con ciertos detalles que saltan a la vista y que a uno lo pueden hacer cuestionar su valía como obra cinematográfica, no deja de ser una película que cuya trama, la hace no encajar en el molde del cine mexicano de industria para bien.

Como lo comenté, la trama, tiene su peculiaridad: Gabriel es un hombre de casi cuarenta años, que no tiene otra profesión más que la de ser comediante, entre tanto, escribe el guion de una película que quiere dirigir sobre una mujer que va a Marte y en la cual, cuestiona el propósito y significado de la vida. Mientras busca poder realizar su película, hay dos mujeres en su vida que lo desestabilizan en más de un sentido, por un lado está Leyre (una Cassandra Cianguerotti preciosa, pero con un acento español espantoso) una chica que llega de forma extraña a su vida, y que lo exhorta a realizar un viaje con ella al cual él no está muy convencido de ir, y por otro lado está Melissa (Adriana Paz) su mejor amiga que le propone sea donante de esperma para quedar embarazada luego de que termina con su novio. La situación con Melissa le hace poner un poco en duda su forma de vida y lo que le depara el futuro, lo que es importante conservar y por lo cual luchar, y que hay que soltar, pero la vida misma le va poniendo las cosas en su lugar, y sí, al igual que Gabriel defendía a capa y espada que su película no era una comedia, al paso que esta película se desarrollaba, uno se da cuenta que esta película no es una comedia.

Quizá esa sea en primer lugar una contrariedad de la obra de Nuncio, y por lo cual mucha gente no la ha comprendido, pues además de esperar que, por el protagónico de la película, y el título de la misma, esta fuera una película cómica, es en sí una película dramática. Si bien por la situación de Gabriel, puede llegar a haber algo de comedia involuntaria, es una película que tiene su complejidad en la trama principal, y eso es de reconocimiento.

Quizá muchos de los problemas que yo tuve con la película derivaron de las situaciones secundarias, un claro ejemplo quizá sería en todas las partes que la película quiere ser cómica deliberadamente, pues además de que no funciona con la situación de Gabriel y a la cual le restan importancia (afortunadamente está tan bien construida la situación de Gabriel, que jamás se logra desestabilizar con la comedia simplona), como todas las situaciones en las que personajes como Cecilia Suarez y Tenoch Huerta tratan de cambiar su historia, que acá bien podría ser una crítica de cómo es el mundo del cine y los productores, pero simplemente ni la comedia, ni estas apariciones célebres, llegan a funcionar, ya no digamos a aportar más allá de la lectura dada. Hay elementos que me hacen recordar a otras películas vistas muy recientemente, como el hecho de dejar que algo que quieres crear encuentre su camino propio, no el que uno desea darle, también el hecho de la identidad, o la falta de esta y su búsqueda en una sociedad que encasilla todo, hasta las formas en paquetes de edad, incluso hay muchos paralelismos con la muy comentada y reciente "tick, tick...BOOM!".

Si bien en muchos sentidos, yo podría decir que este es el trabajo menos perfecto de María Secco en cuanto a la luz se refiere, me parece que la propuesta en cuanto a la posición de la cámara es extraordinaria, al igual que la música compuesta por el siempre admirado Chetes.

Dignificar a las películas por lo que son, y no por lo que esperábamos que fueran, me parece es algo de vital importancia, y también apostarle a nuestras ideas con corazón, sin tratar de adornarlas o completarlas con cosas y ayudas externas aún cuando tengamos que prescindir de las nuevas majors, es algo necesario, y que Nuncio desde mi perspectiva, no superó del todo, pero que aún así como lo dije al principio, es muy interesante lo que crea, a como están las cosas en la industria y en el mercado de Netflix en cuanto a producciones mexicanas se refiere.


The lost daughter

"La hija oscura" en español, ópera prima como directora de la siempre interesante actriz Maggie Gyllenhaal, no sólo es una de las películas más importantes e interesantes del año, sino que es quizá también, la película que reúne a mi parecer, a las dos actuaciones femeninas más imponentes del 2021.

La película narra como en sus vacaciones en unas playas griegas, Leda (Olivia Colman) encuentra en la figura de Nina (Dakota Johnson) todas las cosas que tuvo que sortear de joven (Jessie Buckley) mientras estudiaba y era mamá de dos niñas. Revive lo que ella vivió y deseó, y con la figura de una muñeca perdida, Leda juega con Nina y su pequeña a ser lo que fue ella, y como hay mujeres que simplemente, son madres antinaturales por instinto, o simplemente reflejan a mujeres que fueron madres por descuido, y que no estuvieron dispuestas a sacrificar su futuro por entregar por completo su vida a sus hijas, y sin duda alguna es algo que queda muy claro en la película con ese enigmático final.

La trama en si es compleja por el tema abordado, y me parece que la propuesta narrativa que emplea Maggie es, además de precisa, oportuna. Es claro y evidente cual es cada tiempo, y cual es la situación que Leda va viviendo, tanto la Leda madura como la Leda joven, y son sin lugar a dudas el gancho para estar sujetos durante toda la trama. Olivia Colman y Jessie Buckley me parece firman sin lugar a dudas las más grandes actuaciones de este año, Olivia se consolida como la gran actriz que es, y Jessie reafirma que es una actriz por demás interesante que llegó para quedarse entre lo mejor del cine norteamericano.

El resto de las actuaciones es por demás formidables, Dakota Johnson, Ed Harris, Peter Sarsgaard, Paul Mescal, Dagmara Dominczyk, son sólo algunos de los actores que seguramente conforman uno de los mejores trabajos de casting del año.

Sombría por momentos, me parece es una película cuyo tema abordado es por demás interesante y poco reflejado en el cine, que me parece eso, además del virtuoso montaje orquestado por Maggie como directora, dignifican y hacen más que valiosa esta película.


Bergman island

La película de la interesante actriz y directora francesa Mia Hansen-Love, no sólo es para mí otra de las mejores películas del 2021, sino que a mi parecer, es la película visualmente y sonoramente más perfecta que yo haya visto en el último año.

Más allá del aspecto técnico que ya he mencionado y que desmenuzaré más adelante con todo gusto y detalle, habría que decir que la trama de la película, y el subtexto de la misma, también es por demás interesante.

La película muestra la vida de una pareja de directores que viajan a la isla en la que Bergman vivió la última parte de su vida. Él, Tony (Tim Roth) va para presentar su más reciente película, y ella, Chris (Vicky Krieps), va a acompañarlo y a conocer aún más las entrañas del director que más la ha influenciado. Ambos escriben el guion de su próxima película, él muy seguro de lo que quiere, y ella más insegura que nunca, Chris nutre del entorno y su experiencia en la isla y de su situación como esposa y madre, el relato que quiere realizar, esto al mismo tiempo que de alguna manera se desmorona su ídolo. Al poco tiempo de que ella descubre el argumento de la próxima película de su marido, en un paseo cuenta a Tony el argumento de su historia, y en ese momento se crea una especie de meta cine, cuyo epílogo me parece, además de ser poderosamente creativo, catártico y propositivo, ejemplifica el ente creador, y la génesis de donde vienen las ideas y los miedos, ese lugar, el cual me parece está por demás mencionarlo, resulta ser el mismo.

El eje central de la obra de Mía me parece es en muchos sentidos muy parecido al de películas como "La peor persona del mundo" y "La hija oscura", y este es el del papel de la mujer ante un escenario adverso en el que existe el choque entre la identidad de ser una mujer que quiere ejercer su profesión en la vida, y su responsabilidad como pareja y madre. Pero en el caso de la historia de Mía, y que es muy distinto en las tres películas, me parece es más rico desde el punto de vista de su servidor, porque es creado y cuestionado desde la creación artística, y además es cuestionado desde la figura de un realizador por demás sublime como lo es Ingmar Bergman, pues cuestiona su papel como humano y como realizador, como ambas de alguna manera se contradicen, y no; pero que no hace polémica o toma parte de manera políticamente correcta, sino que simplemente crean un conflicto en la persona de Chris, pero que como ella misma lo dice (y en consecuencia, lo dice la misma Mía a través de ella) no puede dejar de amarlo.

La película visualmente hablando es perfecta. Si bien por supuesto ayudan mucho los escenarios que sirven para dar vida a la película, hay realmente un trabajo más que significativo en el departamento de arte, y sin lugar a dudas hablamos de una película en la que tanto la directora, como el director de fotografía (el veterano Denis Lenoir) trabajaron como una sola mente. La música a cargo de Raphael Hamburger, es tan sutil y hermosa, que pareciera que no existe, y esto es signo del gran trabajo hecho.

La película logra ser extraordinaria por muchos motivos, la historia escrita y dirigida por Mia, los elementos de Bergman siempre existentes, y sin lugar a dudas los actores estelares: Tim Roth está hecho un primer actor, uno lo ve y es fácil ponerlo a la par de grandes actores consagrados como Michael Caine, Harvey Keitel, Robert De Niro o Robert Duvall. Vicky Krieps es desde hace mucho tiempo una de mis actrices favoritas de la actualidad, y siempre resulta un placer poder verla actuando. Mia Wasikowska por demás correcta, y vemos una vez más de manera muy correcta al gran Anders Danielsen Lie.


Le bal des folles

La quinta película de la siempre interesante Mélanie Laurent, la actriz que Tarantino le regaló al mundo y que se consolidó en el cine norteamericano (sin olvidar por supuesto sus raíces, pues siguió trabajando en Francia y en producciones de otros países), y que se convirtió en una directora de historias de quiebre, catárticas y potentes; nos hace verla convertida en su mejor versión tanto como actriz y directora, y cuya madurez transpira en la que ya es su obra mejor lograda.

"El baile de las locas" en español, narra la vida de Eugenie (Lou de Laage), una joven parisina que, además de contraponer las normas de la sociedad burguesa de la ciudad de la luz del siglo XIX, sufre, en un principio de un mal, el ver y escuchar a los muertos, pero no es luego de su encuentro con un joven en una escapada a Montmartre, y cuyo libro él le presta, la hace ver que más que un mal, es un regalo. Pero luego de que la abuela se entera de su condición, su padre y su hermano la llevan a conocida clínica psiquiátrica para que la puedan curar, es ahí que se encuentra con Genevieve (Mélanie Laurent), la asistente del doctor del lugar, una mujer escéptica que, cuando Eugenie le da muestra de su don, ella hace lo posible para ayudarla a escapar de ese lugar que daña aún más la salud mental de sus reclusas con las técnicas salvajes que se ejercían en esa época. Ambas se enfrascan en un tortuoso proceso de cuestionamiento, duda, represión y amistad en las que el amor, el perdón y el sacrificio serán precios que se habrán que pagar.

En más de un sentido la película es a mi parecer una de las propuestas feministas más potentes de los últimos años, es una película que jamás usa este estandarte ni se jacta de este eslogan, y de ahí que a mí me parezca aún más valiosa y brillante la película de Laurent, es una obra que atiende lo que debe de atender narrativamente, y que todo lo demás se muestra por sí mismo, es aquí el ejemplo claro de que una película bien hecha saca elementos que generan diálogo y discusión, no así cuando una película se piensa en términos de polémicas o temas en boga, y no así como obra artística, lo cual en consecuencia generalmente resultan películas fallidas, o "bonitas pero vacías".

Los elementos y todo el lenguaje cinematográfico del que Mélanie hecha mano es más que extraordinario, desde la fotografía, la música, la edición, el manejo de cámara, el montaje, la iluminación, los escenarios, el guion, las actuaciones, todo está perfectamente amalgamado. Si estuviéramos ante una orquesta, sería una ejecución perfecta de Mozart.

Si bien el trabajo como directora de Mélanie es estupendo, su papel como Genevieve es poderosísimo, la figura que representa ese personaje de lucha, dolor y sacrificio, lo hace uno de los personajes más entrañables de su filmografía, una filmografía que, si algo nos ha regalado, son personajes llenos de matices y conceptos.

El final, en forma de carta, es por demás bellísimo, de los más bellos que yo recuerde en últimos años.


miércoles, 19 de enero de 2022

Pequeños comentarios sobre algunas de las últimas películas vistas.





La mancha de sangre
Película mexicana del año 1937 que, castigada por la censura que nunca se supo estipular impuesta por qué organismo o factor, no pudo ver la luz hasta el año 1943, y que por muchos años estuvo perdida hasta que la Filmoteca de la UNAM la pudo encontrar incompleta. Esta película es una de las primeras películas mexicanas, sino es que la primera, en mostrar un desnudo femenino.
La película gira entorno a un joven humilde que llega al bar que lleva por nombre el título de la película, en este lugar, al no llevar nada de dinero, una de las jóvenes meseras (una despampanante Stella Inda en el papel protagónico) lo invita a comer y a bailar, y de ahí empieza su relación, a pesar de que ha la mujer se lo prohíbe su padrote, y de que el joven se mete a trabajar con hombres que se dedican a robar.
La película, más allá del elemento de la censura (censura que, para los tiempos que corremos, pareciera una completa exageración, más por el sentido de que el desnudo que se muestra es, además de hermoso, completamente artístico) y de que si tiene muchos elementos de sensualidad explícita; hay valores técnicos que ya los quisieran emplear y tener la gran mayoría de las películas que hoy día se hacen en México. El montaje en muchas de las escenas es realmente destacado, hay un manejo entre cámara y visión que dan envidia. Esta visión se atribuye a que el director, artista plástico de profesión (y que sólo realizó esta película en su carrera) tenía una visión muy particular de la vida bohéme. Hablando estrictamente del contexto de la obra y el mundo que muestra y presenta, uno se da cuenta que muchos elementos de esta vida no han mutado mucho casi 90 años después.

Santuario
El peculiar primer documental de Christian Sida es uno de esos trabajos que a uno le dejan más preguntas que respuestas, pero esto lo digo más que como una crítica, como un halago.
Si bien es evidente que es un trabajo que tiene algunas deficiencias en muchos sentidos, aún así me parece sirve perfectamente para lo que Christian quería mostrar, pues si bien grandes maestros del cine han llegado a decir que el cine se hace para los amigos y con los amigos, porque no llevarlo literalmente al acto, al estricto sentido de la palabra.
Mostrar la vida de una duranguense, pareciera puede servir para mostrar la vida de cualquier duranguense, pues más allá de querer saber como surgió la concepción para que Christian quisiera hacer este documental, y que el contexto del viaje para la primera exposición en el extranjero de la talentosa artista plástica Paty Aguirre, para el espectador estos elementos pueden quedar algunas veces en un segundo plano. Así entonces, el documental pareciera sirve más como un pretexto para mostrar la vida de un coterráneo, en este caso de una paisana en particular, una muy talentosa además, cuyas vivencias quizá no sea muy diferente a las de nosotras y nosotros, por los lugares en donde ha estado en esta ciudad, como vivir en la Maderera, visitar el Santuario el 12 de diciembre, ir de fiesta a la casa de los amigos, ir por unos tacos por el multifamiliar Zarco.
Muchas de las preguntas que surgen al ver el documental es saber que tan importante fue el trabajo del guion como base del proyecto, y si hubo un guion, pues por momentos se siente un trabajo en el que se dio mucha libertad tanto para la protagonista como para la fotógrafa (la talentosa Paola Chavira) pues por momentos pareciera se les da una libertad para que ellas lleven las riendas y la narrativa del proyecto, y esto se nota más que nada por ciertas secuencias en las que Paola encuentra resquicios iluminados de creatividad y captura momentos y situaciones muy interesantes, quizá la más, en la que Paty está en el "viaje" en una fiesta con sus amigos al son de Miedo de María Daniela y su rayo laser.
Cabe destacar que la edición realizada por la extraordinaria Sofía Gómez Córdova da una estructura y una claridad para que uno sienta los múltiples viajes que expone el documental, el de Christian tratando de encontrar a Paty, el de Paty hacia Vancouver, y el del espectador encontrando la identidad durangueña a través de la figura de una artista.

Don´t look up
Adam McKay no es un director muy destacado, pero por allá del 2015 dirigió una película más que interesante llamada The big short, en la cual gracias a un reparto más que excepcional (entre ellos Brad Pitt, que también fungió como productor de la cinta) hacía una crítica del acontecimiento que aprovechó la crisis financiera del 2007 en Estados Unidos, para mostrarnos como los apostadores de mercado hacían sus respectivas movidas, ya fuera que les funcionaran a favor o en contra.
La apuesta que McKay buscaba con su más reciente película era similar, pero me parece que en esta no llega a siquiera mofarse o criticar o satirizar como tal, tanto el modo de vida de los norteamericanos, así como su política y su amor por las riquezas, me parece trata de hacer gracia de realidades nocivas en muchos sentidos, y las vanagloria, como el querer hacer la Tierra para los americanos así todo se vaya al traste o al carajo, mientras el resto del mundo los ve hacer lo que quieren. Y me parece que lo deja demostrado con el nefasto eslogan de la película.
Nos muestra como la gran mayoría de sus ciudadanos, y de la nación en general prefieren idolatrar, seguir y apoyar tanto a políticos como famosos basura, en vez de ocupar su tiempo en tratar de hacer un país más responsable y una sociedad mejor realizada.
La película se queda en una cosa entre el drama y la comedia, una cosa burda e inconexa que por momentos le quiere jugar al Terrence Malick en el peor sentido de la palabra (si, una fotografía muy chingona a cargo de Linus Sandgren, pero hueca, vacía), y me parece que todo lo extraordinario que logran la gran mayoría de los actores con sus papeles, no abonan en nada en este proyecto tan irritante y espantoso, que de ser sincero, yo lo pondría incluso por debajo de la cinta Presagio, y no tiene que ver con cosa de que a los cuadrados y a los snobs no nos guste, es que simplemente el "público" debería de dejar de ver las películas sólo por cuestiones técnicas o de reparto, o porque el mercado del streaming les dicta (BASH bien podría ser el alter ego de las empresas de los hombres más ricos del mundo), pues que hay películas más importantes y con discursos mucho más poderosos sobre los temas que esta mala, innecesaria y ridícula película toca con una comedia exagerada, estúpida y sin gracia.

viernes, 24 de diciembre de 2021

Una película de policías - Alonso Ruizpalacios - 2021 - #Netflix





La tercer largometraje de Ruizpalacios es un documental que por muchos lapsos del mismo se narra y se presenta como una ficción, haciendo de este un trabajo que muy pocos directores contemporáneos se atrevían a plantear, ya no digamos sólo directores mexicanos. Tanto este trabajo, como el resto de la obra del director chilango, hace que el espectador entre al juego planteado por el realizador, y este deduzca por sí mismo su criterio.

El director crea en base al testimonio de dos policías de la Ciudad de México que se vieron envueltos en un polémica por una noticia sensacionalista que repercutió en su trayectoria en la corporación policiaca, un trabajo en tres partes, en la primera parte vemos como los extraordinarios y talentosos actores Mónica del Carmen y Raúl Briones recrean algunos de los casos vividos por estos dos policías antes de conocerse y estar juntos en campo, aquí no sólo vemos como tal ya a los actores actuando, interactuando e interpretando a sus personajes, y por supuesto al director teniendo control de todos los elementos de una ficción por la recreación de las situaciones y los escenarios, sino que también vemos el trabajo actoral que va más allá de aprenderse líneas, vemos su trabajo corporal e incluso vocal, y esto corresponde y enlaza a la segunda parte del documental, donde Alonso sigue la preparación de los actores como tal en sus espacios personales, siendo ellos, Mónica y Raúl, ensayando sus diálogos y su caracterización, así como también nos presenta a las dos personas en las que se inspira para este trabajo, sus testimonios tanto antes del acontecimiento pasando por los casos más significativos en su trayectoria en la corporación, como las consecuencias que vinieron después de lo acontecido, y en este punto vemos las partes vulnerables que la corporación tiene hacia sus empleados y los descuidos hacia ellos. En la tercera parte del documental vemos a los dos actores interactuar y formar parte del cuerpo de policías, en este punto los actores se vuelven de cierta forma en la voz de Alonso, pues ellos indagan e investigan la vida de los policías en el campo, cuestionándolos y también viendo la realidad que viven.

Alonso hace una crítica muy sofisticada a la realidad del cuerpo de policías, pero también destaca las virtudes que tienen, no se jacta ni hace énfasis ni prejuicio alguno a la corporación o a las personas que forman parte de ella, los muestra como lo que son, seres humanos siendo parte y víctimas de sus circunstancias, no hay blancos o negros en la historia, sino una zona llena de grises de distintos matices que Ruizpalacios explora y aborda; el espectador, como lo mencioné al principal, creará su juicio de acuerdo a lo expuesto, y a su propia experiencia, lo que ha vivido, porque quién no ha tenido un episodio en la vida donde haya sido parte un policía, ya sea de vivencia propia, escuchando la historia de un compañero de trabajo, o como espectador desde nuestro vehículo.

Así como todos los trabajos de Ruizpalacios tienen una propuesta creativa muy valiosa narrativamente hablando ya sea por la historia, la producción o el montaje (este último elemento hizo acreedor a este trabajo de un reconocimiento en el pasado Festival de Berlín), todos también han tenido cierto roce con la polémica por distintos motivos, y me parece que eso ya es parte de su sello como realizador, estar al borde y al límite de lo permitido, pero sin duda todo es en pro y abonando a su trabajo presentado. En este me parece además hay una riqueza en el sentido que hay un desborde de creatividad en cómo formula y da una importancia preponderante a los dos protagonistas (actores profesionales) que dan vida a los testimonios, en un documental en todas sus letras, un lugar donde se supone no debería de haber actores, sino personas reales, es entonces donde vemos la propuesta claramente del director, tenemos el elemento del documental claramente, de dos documentales incluso diría yo, tanto el de los testimonios de los dos policías reales, y el de la preparación de dos actores para interpretar un papel, tanto en testimonios y vivencias de dos personas reales, y el de su preparación para ser parte de la policía. Otro elemento que hace muestra de la propuesta creativa de Alonso es que historia no se cuenta con un a-b-c convencional o tradicional, sino que el espectador debe de ver todo el panorama y armar el rompecabezas, algo que uno siempre agradece a autores como Ruizpalacios.

Quizá la forma en que finalizaría este texto sería diciendo que, después de leer en alguna nota que "Ruizpalacios ha alcanzado el tope creativo de su obra", me parece que para nada Ruizpalacios a rasgado el núcleo de su creatividad, este hombre, estoy cien por ciento seguro, aún está por mostrarnos su ingenio y su creatividad más desarrollados en sus futuros proyectos.

miércoles, 22 de diciembre de 2021

Nueve títulos interesantes en el catálogo de Netflix.





Si bien hay que criticarle mucho a la plataforma lider a nivel mundial de películas en streaming, en cuanto al contenido original que crea, y en el cual invierte miles de millones de dólares alrededor del mundo (o como mejor definiría el grandioso realizador italiano Nanni Moretti, "películas fotocopia"), también hay que decir que, es una realidad que a apoyado no sólo a la realización de un cine diferente al creado por las majors del siglo pasado, sino que también apremian a los nuevos realizadores, y a los realizadores de distintos países.

Dicho lo anterior, me he zambullido en el extensión contenido de Netflix, y pasando horas burlando a ese algoritmo rapaz que nos trata a todos como hijos bastardos del capitalismo, es que he podido dar con estas incroyables y extraordinarias películas.




Fue la mano de dios
No podía iniciar este ranking sin la más reciente obra de Paolo Sorrentino, para mí, y por mucho, el director más importante de Italia.
Bastaría  con decir que es el heredero indiscutible del cine de Fellini, pero para mí su obra, y esta película, va más allá.
Es verdad que la película no está a la altura ni es equiparable a lo que el director logró con algunas de sus obras anteriores, entre las cuales podríamos mencionar a La Grande Bellezza, para mi gusto una de las obras más importantes de lo que va de este siglo, pero tiene todos los elementos que este director hace maravilloso dentro de su universo cinematográfico, y por supuesto el amor por la obra de FeFe.
El cine de Sorrentino, al igual que el de Fellini, está principalmente hecho por dos elementos, el primero y más evidente, los personajes, pero no sólo personajes únicos, sino que son peculiares, incluso se podría decir que tienen algo de pintorescos, son personajes que tienen una vibra y una magia que parecieran personajes que pueblan en sueños, no sólo en los sueños de Sorrentino, sino en los sueños de todos, y eso se hace aún más evidente en la forma en que Paolo los presenta, por la forma en que la cámara interactúa con ellos, poniéndonos como si ellos nos miraran y rompiera esa división que el cine a veces crea, y Sorrentino se empeña en que no exista. El segundo elemento que conforma el cine de estos realizadores italianos, y en esta película se siente aún más en la obra de Sorrentino, es el elemento autorreferencial, colocándose a ellos, su vida, su historia, sus deseos, sus ídolos y sus musas y cómo estos y estas van cambiando con el crecimiento como persona en cada uno.
Esta película además del propio cine de Fellini, también recuerda evidentemente a la obra maestra de Tornatore: Cinema Paradiso; sobre todo en su final. Pero también recuerda a películas que recuerdan a la infancia y vivencias medulares para conocer de donde somos y por qué somos, como quizá podría mencionar a Machuca de Andrés Wood.
Las actuaciones de los actores que encarnan la vida de los diferentes personajes que pueblan la vida del director en su Nápoles, Filippo Scotti interpretando a Fabietto recuerda por momentos al Elio de Chalamet, pero a mi parecer la actuación del joven italiano esta muy por encima del actor norteamericano. Teresa Saponangelo, Toni Servino y Marlon Joubert completando la familia Schisa están magníficos, y qué decir de Luisa Ranieri como Patrizia, esta mujer es formidable.
Más allá de que como comenté. no tiene la fuerza de sus obras cumbres, no deja de ser un retrato y una historia hermosa, bien contada, con el estilo único y peculiar del director italiano, y que tiene toma y secuencias tan espectaculares, que uno quisiera verlas en bucle una y otra y otra vez.

Nadie sabe que estoy aquí
Película chilena que me parece reivindica el gran momento que vive el cine chileno y nos trae la actuación más poderosa (y no tan comentada, desafortunadamente) del gran actor Jorge García.
La película pareciera tiene una trama muy sencilla como muchas otras películas, pero la profundidad que le da el director Gaspar Antillo es la que la hace una obra digna de comentar.
La película toca como tema central el daño que puede concebir una persona en la infancia, la cual hace que esa persona quiera recluirse y vivir alejado del mundo, sin conexión con nadie salvo con lo que lo hace feliz, en el caso de Memo, es el espectáculo, cantar siendo más precisos. Pero eso cambia cuando Memo conoce a Marta, una chica a la que conoce y le dice que de a conocer al mundo su voz, el porque se le arrebató su sueño por la música, pero pronto vemos que, el hecho de que Memo esté lejos de todo no sólo es por la traición de su padre, sino por las consecuencias que tuvo el hecho de que el quisiera recuperar lo que era suyo, al final Memo muestra lo que es, y la recompensa es mucho más grande de lo que la farándula le pudiera haber dado: amor.
Además de la narración bien planteada a lo largo de la película, la narrativa de Gaspar recuerda y hace énfasis en la forma en que el cine latinoamericano, pero sobre todo el chileno en los últimos años con películas como Una Mujer Fantástica, hace para hacer un ensamble y una simbiosis riquísima de elementos entre la dura realidad y una fantasía que expresa ferozmente lo que la realidad muchas veces no puede (la escena del vómito de brillantina es estupenda), y carga de una emotividad y potencia al discurso que se plasma en la obra.
Está demás comentar como muchas veces la industria no da tanta difusión a obras pequeñas pero ricas en su discurso, sólo porque no dan mucho, en primera lectura, punch para explotarlas en el mercado, pero sin duda alguna es una de las grandes película producidas por Netflix en lo que tiene en su catálogo.

Burning
Sobre esta extraordinaria película dirigida por el surcoreano Lee Chang-dong lo único que podría decir por acá es que es una de mis películas favoritas de los últimos cinco años, pero en el análisis escrito por acá me extiendo sobre todos los elementos y valores que me hacen tenerla en este contexto.

Machuca
Al igual que la primera película mencionada, la obra maestra de Andrés Wood es un coming of age que tiene elementos biográficos del autor y, aunque se ve que tiene una mirada íntima y privilegiada del hecho histórico y doloroso que tiene en el país chileno, no deja de ser una obra apabullante, y muy intensa. Andrés Wood hecha mano de todos los elementos históricos, y hace una recreación de la época más que envidiable, y cuya libertad creativa narrativa y técnicamente hablando nos dan una obra única de este infalible realizador. La escena de los besos es una de las escenas más hermosas del cine latinoamericano, y por sí sola hace que valga la pena ver esta película.

A dos metros de ti
Quizá la película más sencilla en términos narrativos y autorales de todas las acá mencionadas, pero es una película cuya historia basada en la novela Rachael Lippincott es tremendamente enternecedora. Vemos la historia de dos jóvenes que debido a sus enfermedades extraordinarias, ella, Stella (interpretada por mi adorada Haley Lu Richardson) y él, Will, con fibrosis quística; con personalidades completamente diferentes, empiezan a enamorarse y a desafiar las restricciones que su enfermedad les hacen tener, pero con todo y eso, y a pesar del sufrimiento que crean a sus cercanos, tanto familiares como enfermeras, vemos cómo tanto su edad como el amor que se tienen no midan las consecuencias de seguir a su corazón, hasta que él, decide que para salvarse, tienen que separarse.
Una historia sencilla y conmovedora que a uno le deja un grato sabor de boca después de mirarla, cómo vale la pena vivir por amor, y no jamás tener por sentado ni dar poca importancia al  importante acto de tener cerca y poder tocar a quien se ama.

El agente topo
El relevante y multipremiado documental de la directora chilena Maite Alberdi nos lleva de la mano por la misión que tiene que desempeñar el señor Sergio luego de ser elegido entre otros señores de la tercera edad por el detective Rómulo para entrar a una casa hogar de ancianos y verificar el trato que le dan a una mujer en el lugar. Pero conforme va pasando el tiempo en su estadía, Sergio va desafiando las órdenes que le van dando y se va dando cuenta que el lugar no es el problema en el deterioro de sus compañeras y compañeros, sino la soledad que ahí se experimentan porno poder ver a sus familias, a pesar de la compañía que se hacen entre ellos.
Bien se podrían cuestionar muchas cosas de este documental, tanto fondos como formas, pero sin duda es un buen documental, y la última parte es realmente conmovedora.

El Pepe: una vida suprema
El visionario director serbio Emir Kusturica presentó hace tres años en el Festival de Venecia este documental que a mí me parece una obra destacada por una simple razón: no hay influencia alguna o intención más que mostrar al hombre que es tras y delante de la cámara, tras o delante del gobierno uruguayo, por supuesto me refiero a Pepe Mujica.
Emir lo sigue en los últimos momentos de su mandato como presidente al tiempo que pone su vida en contexto a lo que vivió el uruguayo, que sirve también como base fidedigna de la propia historia del país latinoamericano, pero el documental jamás trata de poner a Pepe como un héroe o un villano, los pensamientos de Pepe en el documental son aún más profundos, dejándonos como enseñanza el hecho de que muchas cosas malas pueden ser buenas, y viceversa.
Trata momentos personales, pero jamás lo vuelve eso una fuerza o balanza, jamás se vuelve melodramático sin necesidad, vemos básicamente al hombre acompañado del pueblo, de su perrito, de su mujer, lo muestra frágil, con sus miedos, sus inseguridades, lo que habría anhelado en dejarle al mundo.
Documentales sin intenciones ocultas, sólo mostrar la vida de un hombre, que igual fue un preso que un presidente, guiado por preguntas  correctas de Emir mientras fuma un puro y bebe mate, esa clase de documentales son lo que ocupamos.

El poder del perro
La película que trae de nuevo a la dirección a la aclamada directora neozelandesa Jane Campion luego de doce años sin estar al frente de un proyecto cinematográfico, nos trae a la mejor versión de la directora desde El Piano.
"El poder del perro" no sólo es una película potente y perfectamente realizada, sino que todos los elementos que la componen son dignos de admirarse, una historia sobre redención y encuentro, de éxodo y salvación, de sacrificio y salvación, un chico que está dispuesto a todo por amor a su madre, sin importar que en ese camino haya que alejar al enemigo que al final de cuentas no es tan diferente a él. Las actuaciones en definitiva están dentro de los mejor del año en la pantalla, y claramente habrá reconocimientos para el cast. La fotografía es uno de los elementos que más hablan, comunican todo lo que los personajes experimentan en el campo agreste, y la música de Jonny Greenwood merece todos los premios que vengan en los próximos meses.

Estudios Ghibli
Esta recomendación viene en conglomerado, pues si bien la mayoría del gran público prefiere la animación de los estudios Pixar, aprovecho para recomendar las películas manufacturadas por la compañía japonesa que si bien, los cinéfilos de hueso colorado valoramos como artesanías u obras de arte por su confección hecha a mano, muchas personas aún hoy día desconocen la gran mayoría de las películas, cuando todas, sin excepción alguna son obras maestras. Aprovechen que el brazo absolvedor de Disney tiene la gran mayoría de sus obras fuera de Netflix, y vean las películas de Hayao Miyazaki y compañía.


Otras películas interesantes: Room - Hasta los dientes - Los viejos ladrones - La libertad del diablo - El silencio de otros - Bellas de noche - La sociedad literaria del pastel de cáscara de papa de Guernsey - Retablo - La librería - The Rider - La noche de doce años - Joven y alocada - Another Round - Parasite - Call me by your name - Eterno resplandor de una mente sin recuerdos - Una cuestión de tiempo - Mi vida a los 17