Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

Mostrando las entradas con la etiqueta Cosas que importan. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Cosas que importan. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de diciembre de 2022

Pinocchio: una historia de padres imperfectos e hijos imperfectos.


Siento que dedicarle unas pocas palabras, o escribir de manera breve sobre un trabajo que se llevó alrededor de 15 años su elaboración, es un acto mezquino, egoísta y nada correcto; aún así siento que el trabajo de Guillermo del Toro se merece un trato especial, porque es un trabajo especial, y atendiendo una de las máximas del cine que yo siempre he valorado y que más me representan, en esta ocasión trataré de empezar a crear un diálogo con ustedes apreciables lectores, en el que con poco intentaré decir mucho, trataré de hacer más con menos. Así pues, fundamentaré mi breve comentario con todo lo que me vino a la mente mientras miraba la obra del creador tapatío.






Debemos empezar partiendo de lo más obvio: el trabajo de animación. La belleza lograda por Guillermo y su equipo de animadores con este stop-motion es absolutamente y verdaderamente apabullante, desde el minuto uno ya vemos la belleza en ella, y es ineludible quedar atrapado ante tal maestría, y esta forma se complementa inmediatamente por el discurso del fondo. Aunque se pueden percibir pequeñas diferencias en el trabajo entre las unidades de animación (esto se puede hablar de un sello de cada una de ellas), se ve que hay una mente maestra detrás de toda la obra, pues hay congruencia en toda la película hablando de este departamento creativo. El atinado ritmo narrativo hacen que la película, a pesar de durar dos horas, no se sienta en ningún momento largo o pesado, el relato es completamente dinámico. El trabajo fotográfico es perfecto, iluminación y escenografía van perfectamente de la mano con toda la obra sin sentirse en ningún momento forzoso con el discurso, 

Guillermo lleva a su Pinocchio a la Italia fascista de Mussolini, y con él nos entrega a este ser que, sin ser creativo, es la creación "insubordinada" a la que tanto temía este y otros regímenes, y como también en su momento quisieron hacer propaganda con ello, y en consecuencia utilizarlo como un arma, o incluso utilizarlo para adoctrinar a más gente (claro ejemplo: las películas que utilizaba Hitler para vender los campos de concentración como un "buen hogar" para los judíos) y como el sacrificio de la creación para salvar a su padre, se basa en el exilio de los que más ama para salvarlos, y así entregarse a otro ser implacable y depredador: el espectáculo y el dinero (claro ejemplo: los cineastas que huyeron para ir a dar a la industria de Hollywood, unos integrándose a esta y logrando luego de muchos años libertad creativa, otros ignorados por no seguir las prácticas de ese sistema).

Desde el principio Guillermo hace algo fundamental para la película: atiende de manera muy precisa y correcta, los motivos que llevaron a Gepetto a crear a Pinocchio, el por qué lo hace de la madera del árbol que lo crea, y el estado emocional en el que estaba, y eso es algo que ninguna otra obra lo había hecho o siquiera explorado como lo hace él. La película trata en muchos sentidos sobre las relaciones difíciles entre padres e hijos, de las formas imperfectas de la comunicación en estas relaciones y como el desear que uno o el otro sea diferente a lo que es, crea conflictos. El planteamiento de la pérdida de un hijo, o de un padre, y que eso nos haga reconsiderar lo que sentimos y las palabras que decimos, es algo poderoso. El hecho de hacer el bien y ayudar a los otros, incluso yendo en contra de las leyes impuestas por un sistema podrido, el dar lo mejor que tenemos, e intentemos hacer lo mejor, haciendo que este acto sea lo mejor que somos, son sólo algunos de los muchos mensajes que la película ejemplifica y lleva al acto.

Hay muchos elementos que nos permiten identificar el gran trabajo que se hizo desde el guion, el hecho de que la historia sea narrada por un grillo maduro y que sea un escritor (o cuenta cuentos, lo cual hace aún más congruente y atinado que él cuente la historia y el cómo la cuenta), y la idea de las múltiples vidas de la creación; el prueba y error, y las lecciones que se aprenden de ello. El discurso del sacrificio y aprender a hacer lo correcto desde el ejemplo de un niño que no es un niño (y que jamás llega a ser un niño), tiene mucho poder y es un discurso muy universal que llega a chicos y grandes. La película cuenta, aun con su forma adulta de realización, con un lenguaje muy infantil, hay muchos elementos de fantasía y de melodrama clásico (que muchas veces se refuerza con la influenciable música del gran Alexandre Desplat), pero con esto se fortalece, aunque parezca contradictorio; el realismo que tiene la obra (algo que no lograron otras adaptaciones de la obra de Carlo Collodi, o mejor dicho; el Pinocho de Disney) y el sello que caracteriza al cine de Guillermo. Hay un misticismo en todos los elementos que conforman al fondo y forma que a uno lo hace recordar inmediatamente toda la obra del director, incluso al cine que él ama (se ve una aura del cine de Miyasaki), y eso es algo disfrutable para todos los públicos.

Sin duda alguna el Pinocchio de Guillermo es una película que deja huella, es de esas películas que no te sacas de la cabeza muy fácilmente, y que su mensaje queda guardado en el corazón cual caja de fósforos en la que se guarda ese grillo cantor que es nuestra conciencia, y que nos hace ver por instantes fugaces con los ojos de un niño y recordar que la vida es pasajera, que hay que ver morir a nuestros seres queridos y que nos enseñaron a amar lo que amamos en esta vida, hasta que nos perdamos y hagamos uno con el planeta. Sin duda una de las películas más bellas del amigo de los monstruos, que ya es mucho decir, y una de las mejores películas de este año.

martes, 11 de octubre de 2022

50 (o dos ballenas que se encuentran en la playa): cuando dos niños tristes se encuentran.





Es interesante ver el modo en que directores, y sobre todo nóveles directores, abordan sus películas basadas en temas socialmente importantes, y más retratando de alguna manera a través de la ficción, noticias que en su momento fueron relevantes, como lo fue el caso del "reto de la ballena azul" que en el 2017 se viralizó por el alto índice de casos en los que jóvenes engañados fueron parte de este reto que consistía en 50 retos en los que atentaban contra su integridad, la vida de los demás, hasta llegado el punto cumbre del reto, les pedía suicidarse, y que si no lo cumplían matones rusos acabarían con toda su familia, este caso es en el que basa el argumento Jorge Cuchí de su ópera prima, la que para mí es una de las más potentes de los últimos dos años.

La premisa de la película empieza a correr a partir del reto número 45 que cumple Felix, un joven con notorias secuelas no sólo de los retos que ya a cumplido, sino también de la abrumante depresión que arrastra por la vida que lleva al de su madre, que es con la única persona que vive y con la única persona con la que lo vemos convivir, aún así sea sólo para recibir regaños por sus llegadas tarde y por su adicción al cigarro. Y desde la escena inicial ya vemos la potencia del lenguaje de Cuchí, vemos que hay una clara intensión de ser crudo y directo con el espectador de la manera más violenta posible, hay mucho riesgo en el planteamiento y lenguaje empleado por Cuchí, tanto que muchos críticos y espectadores se pueden asustar, al grado de decir que es una película que glorifica el suicidio, pero me parece nada está más alejado de la realidad.

Hay un claro espectro que Cuchí aborda, explora y muestra de las depresiones juveniles a raíz de falta de identidad, ya sea por la ausencia o poco interés de los padres por entablar un diálogo a través del cual se puedan acercar a ellos en la difícil etapa que puede ser la adolescencia y juventud, más cuando ellos no pueden expresar hechos traumáticos vividos en su vida, como lo es el de Elisa, que es la compañera amorosa de Felix, y quien secretamente lo inicia en el juego de la ballena, aunque sus intenciones no son reveladas hasta que ya es demasiado tarde para Felix salir de la situación en la que ambos se meten por sufrimiento contra el mundo y el amor mutuo que desarrollan.

Los actores que encarnan a estos dos personajes realmente hacen un trabajo impresionante, son de esas actuaciones que a uno lo marcan, si la película trasgrede en más de un sentido, haciéndonos saber aun cuando es una ficción, y que no es un trabajo esencialmente periodístico o que raye por momentos en el documental, que sus historias son reales, nos hacen creer que todo lo que pasa en la pantalla está pasando en realidad, y eso marca, a veces incluso en un grado incomodo, en el subconsciente del espectador, y muy pocas películas pueden lograr eso, y eso se logra gracias al extraordinario trabajo de José Antonio Toledano y Karla Coronado, que firman dos de las mejores actuaciones a mi parecer del año.

Así como en muchos sentidos Cuchí trasgrede al espectador con las situaciones tan tensas que provocan Feliz y Elisa, también hay momentos que se marcan con una sutileza que es por demás apremiante y propositiva, como el hecho de mostrar muy poco los rostros de las madres, que bien podríamos dar lectura en un cuestionamiento muy cerrado, como las verdaderas responsables del desenlace de estos dos jóvenes, pero me parece en ningún momentos es lo que propone Cuchí con la propuesta de enfoque de plano, sino más bien es la forma en que Cuchí hace al espectador entender que sólo dos personajes importan en la trama, los que son victimas de sus propias circunstancias, dos jóvenes tristes que no supieron adaptarse al mundo, y tanto en estos momentos como en las partes más crudas de la trama, la cámara y todos los elementos bajo la dirección de Cuchí propone esta naturaleza incendiaria. Esta parte implícita que Cuchí propone también está en los encuentros sexuales que sostienen estos jóvenes una vez que están comprometidos con la tarea del reto 49, de los cuales no vemos absolutamente nada, y eso también habla de una propuesta que busca ser reaccionaria, pero en ningún momento morbosa.

Hay otros elementos a nivel realización que son por demás propositivos, potentes y valiosos; quizá el que más salta a la vista del espectador es este recurso de utilizar el plano dividido para ver la vida diaria de  Feliz y Elisa, que si bien se pueden ver diferencias marcadas en su estilo de vida, como Elisa que es de una familia, si bien trabajadora, con una madre tratando de rehacer su vida luego de la muerte de su marido, es de mejor condición socioeconómica que la de Felix, que vive, como ya lo había comentado, sólo con su madre y un padre al que ve cada quince días, también está el elemento de la filosofía de los colores, donde vemos el entorno de Elisa con cálidos más presentes, a diferencia de la paleta de colores en el entorno de Felix, que es mucho más fría; pero aún así con todas estas diferencias marcadas, podemos ver que su vida no es muy distinta, teniendo pláticas y peleas muy similares con sus madres, incluso en sus respuestas, y el refugio que les dan las sustancias prohibidas para su edad (así como Felix fuma, Elisa bebe), su soledad, y el juego de la ballena azul.

No es hasta la parte final que la película cae en un momento en el que parece quiere inducir al espectador un efecto de anestesia, de bajón, al cual muchos espectadores les dejará insatisfechos por toda la adrenalina que el resto de la película les inyectó, pero me parece que la elección de Cuchí es la indicada, pues había que bajar ese nivel para que precisamente dimensionáramos el mismo bajón que el mismo Felix experimenta para al final contemplar este encuentro onírico con Elisa que es muy poco probable que haya podido pasar, en un limbo que sin lugar a dudas resalta por su belleza, y que seguramente fue lo más caro de la película.

viernes, 10 de junio de 2022

La recua: los sueños son para cumplirse.




Hay una máxima, o mejor dicho; hay un dicho que dice: "cuéntame como es tu pueblo y te diré que tan universal eres", y al ver un documental como el dirigido por Trudi Angell y Dario Higuera uno puede fácilmente reivindicar y dar toda la valía posible a este dicho, pero decir que el galardonado documental es sólo una memoria histórica del acontecimiento que es leído desde su título, sería quedarnos en la más corta de las lecturas.

El documental que surge de la idea y de la ilusión del señor Dario, figura más que emblemática de la cultura ranchera del norte del estado de Baja California Sur, y que se ha ganado el respeto de todo el estado, no sólo cuenta los largos trayectos que los viejos rancheros hacían en mulas y burros a mediados del siglo pasado en las que trasladaban sus productos hechos en la inhospita zona serrana del estado, hasta llegar a las costas en el sur del estado, para a su vez proveerse de insumos indisensables para ellos; sino que también recrea la travesía en pleno siglo XXI con un Dario que, venido a menos por los achaques de la edad, el trabajo y la enfermedad, va sorteando con tal de cumplir su sueño acompañado de su familia y amigos cercanos, es así que el viaje no sólo es un testimonio de lucha y perseverancia, sino también es un viaje inspirador que irradia una calidez humana que une un valor más que rescatable sobre el amor por la tierra, las tradiciones, y sobre todo, la familia.

Además de ser un road-movie en el que hay un valor histórico, también hay un aire de reivindicación hacia una zona muy olvidada por la memoria colectiva nacional, pues es bien sabido que el estado de Baja California Sur se destaca por sus litorales y la zona sur de su geografía, donde tenemos las ciudades en las que el turismo es su más grande aliado, pero en el documental también podemos ver como la hermosura no se limita a mostrar lo que ya conocemos, también nos muestra esa zona que muy pocos conocen, y que se llega a ver tan hermosa en sus sierras del norte, en un sitio que afortunadamente y gracias al desierto y a lo inhospito del lugar, sigue siendo un paraíso poco conocido y aún resguardado por sus habitantes, sus ecosistemas, y la gente que ama la tierra y el arraigo por sobre todas las cosas.

El documental sin lugar a dudas se sirve del trabajo más que valiente de su crew, tanto sonidistas como fotógrafos, acompañan todo el trayecto de los arrieros, y aquí radica el valor y la belleza por donde contagian el entusiasmo y el amor por lo que Dario soñó, la cuestión técnica no es la más importante, pero sirve de su perfección para que el espectador descubra qué es lo más importante del documental: el viaje emprendido por la recua.

Me parece que también es más que valioso y apremiante el trabajo del guionista del documental, pues logra compactar en el guion la idea de lo que se tenía que mostrar en el documental, y sobre eso también podemos destacar el trabajo  de edición, ya que logran mostrar en 90 minutos, el trayecto de 20 días y 350 kilómetros que Dario y compañía hacen en el trayecto, sin que se sienta en ningún momento que algo nos falta.

Es en los pensamientos del señor Dario que vemos que tenemos ante nosotros a un personaje con una sabiduría apabullante, con un propósito que va más allá de su ego. Vemos que quiere revivir y hacer un lazo entre el pasado y el futuro, no quiere que las historias de sus antepasados se mueran con él, que al menos sus hijos y nietos sepan en carne propia lo que sus antepasados vivieron, lo que es parte de su identidad y por qué ellos son parte del rancho; también vemos el dilema moral en Dario sobre la vida que él vivió, dura pero que recuerda y añora con mucha nostalgia y cariño, y que él no quisiera que sus nietos la sufran, aunque siempre las semillas del trabajo hecho con amor por un hombre con tanta identidad y humildad como Dario, pueden dejar frutos, aunque no queden en su familia.

La recua es en definitiva no sólo en el cine documental como tal, sino dentro de las producciones realizadas en el 2021, una de las mejores propuestas que nos dejan ver que, fuera del centro del país, hay cosas que se pueden hacer con una calidad envidiable de cualquier cinematografía, pero por sobre todas las cosas, una gran película en toda la extensión de la palabra, y que uno agradece que las haya. Pues al fin de cuentas, uno ama el cine por historias como esta.

jueves, 19 de mayo de 2022

"El perro" de Carlos Sorin: las segundas oportunidades de la vida.





Hay muchas películas que, siendo muy sencillas, minimalistas y de poca producción, tienen historias que en su simpleza esconden historias muy bellas sin ser muy rebuscadas; y eso suele hacer que se pierdan en el mundo cinematográficas siendo opacadas por cualquier producto sin valor artístico de la big industry. Esta película sin lugar a dudas es una de ellas, una historia que aunque parece es muy sencilla y sin valor aparente, esconde una historia cuya lección es muy hermosa.


La película va sobre la vida de Juan, o "Coco" como le dicen sus cercanos, un hombre mayor que después de haber sido despedido de su trabajo en una estación de gasolina, batalla en encontrar un trabajo por su edad. En sus ratos libres hace mangos para cuchillos y trata de venderlos en donde puede. Coco tiene una virtud, o una debilidad, como se le quiera ver: es un hombre al que le gusta ayudar. En una de esas ocasiones auxilia a una mujer que se queda tirada en la carretera y remolca su camioneta hasta donde vive y se la arregla, en agradecimiento ella y su madre le regalan un perro viejo que dejó su difunto padre y esposo, y aunque al principio lo duda, termina por aceptar por no hacerles el desaire, una vez que llega a su casa, su hija lo echa con todo y perro, es entonces que cuando parecía que Coco ya no tenía op0rtunidad alguna en la vida, empieza a florecerle la suerte una vez más gracias a le chien (que después Coco se entera que en realidad el perro se llama bombón), y cuando el mundo los vuelve a dar por perdidos y desahuciados a los dos, la vida les da una segunda oportunidad.


Carlos Sorin en ningún momento quiere pasarse de la raya hacia ningún lado que le pueda comprometer su obra, pues sabiendo bien que había pocos elementos y recursos para contar esta historia, llevarla más allá de la línea en lo dramático, o en lo cómico, le habría costado el argumento completo. Todas las historias que giran en torno a Coco y Bombón, son historias que no sólo tocan a Coco, un hombre con una alegría y un optimismo infinitos, sino también a nosotros los espectadores, cada una individualmente es valiosa, y colectivamente hacen una amalgama perfecta en pos de la película, eso es gracias en parte a las actuaciones, a la hermosa y sencilla música compuesta por Nicolás Sorín (hijo de Carlos), y por supuesto a la dirección.

La escena más poderosa, es también la más cómica y la que podría parecer inapropiada para muchos, pero nada de eso, esa escena hermosa que ejemplifica perfectamente las intenciones que tenía Carlos con la película, es la representación de que la vida cuando menos lo pensamos nos sorprende, cuando parecía que no había más camino que recorrer, que sólo quedaba esperar al lado de la carretera a dejar de ser, el instinto y la amistad menos pensada nos vuelve a dar un empujón y, si toca que tenemos que brillar en algo que jamás en nuestra vida habríamos pensado, pues hay que hacerlo.

"El perro" no está a la altura de las obras maestras del cine argentino, pero tampoco les pide nada, es un road-movie sencillo pero de una hermosura sobresaliente.

lunes, 13 de diciembre de 2021

Sin señas particulares





Hay películas que se pueden ver cine veces, y las cien veces te impactan. Hay películas que puedes ver una vez, y la segunda vez ya no te generan nada. Hay películas que ves y al terminar ya no generan en ti ninguna clase de reflexión, incluso hay las que te dejan una especie de vacío por el hecho de haber perdido tiempo de tu vida y que no te dejan nada para platicar sobre ellas con otra persona, y para no pensar en ello, no queda más que irse a cenar y olvidar la cosa antes de ir a la cama. La ópera prima de Fernanda Valadez es una película que, a mi parecer, siendo una de las películas que más he visto en el último par de años del cine mexicano de reciente producción, es una película que impacta más y más con cada visionado.


Empezaría este texto con una interrogante hacia mi persona: ¿por qué me he esperado para escribir sobre esta película hasta la cuarta vez que la veo? Debo empezar escribiendo que esto no es algo que comúnmente haga cuando hablamos de cine contemporáneo, o escribo sobre ellas en un primer o segundo visionado, o ya no escribo. En el caso particular de "Sin señas particulares" creo que se debe más que nada a una cuestión de nostalgia: tenía que verla en la pantalla grande para escribir sobre ella.

En el cine mexicano últimamente se ha dado un auge por explorar el asunto de los desaparecidos, principalmente por las consecuencias de "la guerra contra el narco" llevada a cabo durante el sexenio de Felipe Calderón. Muchas de estas obras se han explorado principalmente desde el documental, con obras como "No sucumbió la eternidad", "Tempestad", "Volverte a ver", "Te nombraré en silencio", esta última con una influencia si bien no tan marcada, si recuerda por momento al inconmensurable documental chileno "Nostalgia de la luz" de Patricio Guzmán. Si bien, todas estas obras son distintas entre si, tienen un común denominador además del tema de los desaparecidos y del documental, y este común denominador es la presencia de grupos de madres buscando a sus hijas e hijos desaparecidos, incansables, inagotables hasta encontrar verdad, justicia, restos que les permitan tener una certeza que el sistema gubernamental se empeña en no atender hasta las últimas consecuencias.

Fernanda Valadez afronta el tema desde la ficción, con una historia sencilla, mostrada desde el respeto y el amor de una madre, con una economía de recursos que nos muestran que el cine bien realizado y bien narrado, no necesita la grandilocuencia que el stablishment insiste en vender.


La historia en preciso nos muestra a Magdalena y a su vecina en las oficinas de la policía (o quizá del ministerio público) tratando de dar con el paradero de sus dos hijos, quienes semanas atrás partían de Guanajuato para irse a los Estados Unidos. En el momento en el que la vecina identifica el cuerpo de su hijo, cuya seña particular era tener la mitad de una ceja de color blanco, es que Magdalena decide emprender viaje para encontrar a su hijo al norte del país. Obstáculos como tratar de hacer que firme un documento, sin ella saber leer, que da fe de que su hijo está muerto sólo por el hallazgo de una maleta como la de su hijo encontrada junto a unos cuerpos calcinados, donde otra madre le ayuda a leerlo y le sugiere que no lo firme y haga lo que sea necesario por encontrar a su hijo, o la amedrentación por una mujer a la que le pregunta en la central camionera por algún autobús desaparecido y que le dice que vaya a la casa del migrante a buscar a una persona que le puede ayudar. Así va siguiendo un rastro en el que parece se va adentrando y exponiendo a un mundo para ella desconocido, en su camino encuentra compañía y soporte en Miguel, la historia de un deportado que al llegar a su pueblo y buscar a su familia se da cuenta que todos, o la gran mayoría de las personas del lugar o desaparecieron o se fueron por la invasión de los grupos armados. La confrontación con la realidad para Magdalena, y para nosotros los espectadores es duro y traumático, pues caemos en cuenta que la realidad siempre supera a la ficción, que el diablo puede estar siempre entre nosotros, que historias escritas y contadas a través de la realidad, nos dan entendimiento de lo que se vive en nuestro vasto país y la realidad en poblaciones tan retiradas de nuestra muchas veces cómoda y privilegiada cotidianidad, y a lo que tienen que llegar para protegerse, como tomar las armas o huir.


Ante una obra tan mayor, poderosa y prácticamente perfecta a los ojos de su servidor, es redundante hablar de trazos técnicos, me parece más pertinente el hacer aún más hincapié en la historia tan bien desarrollada por Fernanda y Astrid Rondero, quien además de producir junto con Fernanda la película (ambas las cabezas de EnAguas Cine) es co-guionista y cuya ópera prima, "Los días más oscuros para nosotras", tiene el lazo con la obra de Fernanda en el hecho de que una parte de la trama de ambas está desarrollada en Tijuana.

Quizá la parte que sostiene la gran mecánica liderada por estas mujeres sea sin lugar a dudas las actuaciones de todo el reparto, no hay fallo alguno en ningún personaje, todos profundos y llenos de matices, así cómo la forma en que son expuestos a través de la cámara (la fotografía a cargo de la siempre interesante Claudia Becerril es verdaderamente magistral, así como la música que acompaña perfectamente a cada situación que se desarrolla, esta a cargo de Clarice Jensen); pero evidentemente todo está tremendamente soportado y representado por Mercedes Hernández en su papel de Magdalena, el cual le valió el Ariel a la Mejor Interpretación Femenina en la entrega realizada este año.

Todos los premios y apoyos otorgados para que esta película fuera una realidad están perfectamente sustentados una vez que uno se topa de frente con la obra, y los premios otorgados después de ser exhibida son por supuesto más que merecidos. Yo sólo podría decir que para mí no sólo es una de las óperas primas más impactantes de los últimos años no sólo en el cine mexicano, sino en el cine mundial; y me parece que es una obra que va a quedar en la memoria colectiva por su firmeza y valentía de mostrar un tema tan duro para nuestra historia social, y porque muestra valores humanos, a pesar del entorno tan crudo en el que se desarrolla, como la sencillez y la calidez a través de sus personajes, y de la obra misma. Esta es una película que demuestra atención y preocupación de sus realizadoras a través del personaje de una madre, y no explota a su personaje principal con tal de generar controversia, como otras obras si lo llegan a hacer.

jueves, 9 de diciembre de 2021

Bendito entre todas las mujeres: "Cuando te muerdes el labio" de Leiva


José Miguel Conejo Torres, mejor conocido como Leiva, el pasado tres de diciembre lanzó su más reciente material discográfico titulado "Cuando te muerdes el labio", y lo primero que podría yo escribir luego de las palabras ya escritas sería que, si bien se siente una madurez en Leiva que va más allá de su persona y su música, es el disco más libre y más suelto de toda su discografía, pero un artista es un artista, y jamás dejará de haber los hilos que unen a toda la obra de un artista del tamaño de Miguel. Vayamos por los puntos que son hogares, y los que hacen que su música se mueva por otras aguas.




"Cuando te muerdes el labio" es más que un disco de duetos, porque en los discos de duetos hay una "voz cantante", y acá tanto la voz de Leiva como las demás chicas en el disco, tienen la misma importancia, nadie resalta, es una armonía que uno absorbe y siente con todos los sentidos. Cada una de las canciones refleja y se acomoda a la personalidad de cada una de las acompañantes de Leiva, de ahí que se refleja una frescura musical mezclando tantos ritmos y géneros, que si bien es ajena a Leiva en la ejecución musical en su discografía, no es tan ajena en su gusto musical, porque sabemos de la melomanía del autor español, y de las grandes influencias que tiene de años y tocadas, así como de las amistades forjadas con hombres como Adan Jodorowski y su ahora familia mexicana, pero también de sus amigos y banda española.





Cada letra refleja sin lugar a dudas a Leiva desde sus inicios con Malahierba, y ni que decir de Pereza y todos sus discos en solitario, siempre hay obsesiones y vivencias que recurren a sus canciones, elementos como la nostalgia de los años y la carretera, los viejos amores, los límites explorados, el autosacrificio a través de la confesión, la manada de lobos, el slogan favorito de sus seguidores: "sexo, drogas y rock and roll"; sin embargo también hay un reflejo de las cosas que hoy día lo alimentan, como lo es la gran presencia de las series y películas de su gusto, y su preocupación por el mundo digital en el que la gran mayoría habita sin conocer sus riesgos, como lo manifiesta en "Blancos fáciles". Pero también cada letra refleja algo de la musa que lo acompaña, algo que seguramente cada una de ellas aportó por sugerencia del propio Leiva para que sintieran la canción tan suya como de él. Vemos por ejemplo en "Llegará" como la canción en su primer verso menciona la palabra huracán, haciendo referencia a una de las canciones más emblemáticas de Mosieur Periné, agrupación que lidera Catalina García, así como la presencia del bosque y el campo, algo muy emblemático en la música de la hermosa interprete. También está en el caso de "Diazepam", la canción que canta con Natalia Lafourcade y la que para mí es la joya de la corona, donde se nota su presencia más que impregnada en el verso "tengo un instante de calma y un billete a la capital"; o la parsimonia y la calma que tiene "Peligrosamente dark" con la tremenda voz de Silvana Estrada. No es para nada extraño que la canción más Rock del disco sea no sólo la que le da el nombre, sino la que seguramente Leiva compuso primero que todas, en aquel viaje que hizo que se enamorara del México al que ahora le canta, por supuesto que me refiero a la interpretada con Daniela Spalla, a quien me ha fascinado escuchar en el corte del disco y de tal forma. Y la presencia de Gaby Moreno es una presencia que pocas voces femeninas en el mundo pueden opacar, es simplemente impresionante esta mujer.




Además de conocer nuevas voces a través de este disco, como lo es la de Natalia Lacunza, Zoe Gotusso, Tulsa y Fer Casillas ("Iceberg" es de mis más favoritas del disco) también es un abanico de la riqueza vocal y musical que hay en nuestros países de habla hispana, con interpretes de España (como mi amada Zahara), México con mucha presencia como la de Ximena Sariñana (la musa encargada de dar entrada al disco con la insuperable "Histéricos"), Ely Guerra y las ya mencionadas; Colombia, Guatemala, Argentina y de más.

Es uno de esos discos que lo hacen pasar no sólo por todos los estados de ánimo y emociones, incluso resulta increíble que es un disco en el que Leiva incluso nos pone a bailar (y si no me creen, nada más hay que escuchar "Flecha" al lado de Elsa y Elmar), y sin lugar a dudas es un disco que fácilmente no se puede ignorar, mucho menos olvidar.

En el siguiente link pueden escuchar el disco completo en Youtube:


martes, 10 de agosto de 2021

Normal People de Sally Rooney. (Fragmentos)





Marianne prepara la cena, espaguetis o risotto, y luego él lava los platos y ordena la cocina. Recoge las migas de debajo de la tostadora y ella le lee chistes de Twitter. Después se van a la cama. A Connell le gusta entrar muy dentro de ella, despacio, hasta que a Marianne le cuesta respirar y jadea y se aferra a la almohada con una mano. En ese momento su cuerpo parece tan pequeño, y tan abierto... ¿Así?, le pregunta. Y ella asiente y a veces golpea la almohada con la mano, soltando grititos ahogados cada vez que él se mueve.
Las conversaciones de después son muy gratificantes para Connell, a menudo dan giros imprevistos y lo empujan a expresar ideas que nunca antes había formulado de un modo consciente. Hablan de las novelas que está leyendo él, de la investigación que está estudiando ella, del momento histórico concreto en el que están viviendo, de la dificultad de observar dicho momento mientras ocurre. A veces tiene la sensación de que Marianne y el son como patinadores artísticos, improvisan sus conversaciones de una forma tan hábil y con una sincronización tan perfecta que a ambos les sorprende. Ella se lanza grácilmente al aire y, cada una de las veces, sin adivinar cómo lo hará, él la coge.


Al cabo de un rato la oye decir algo que no logra entender.
No te he oído.
No sé qué pasa conmigo, dice Marianne. No sé por qué no puedo ser como la gente normal.
Su voz suena extrañamente fría y distante, como una grabación que reprodujeran cuando ella ya no estuviese o se hubiera marchado a otra parte.
¿En qué sentido?
No sé por qué no consigo que la gente me quiera. Creo que debió de pasarme algo malo al nacer.
Marianne, hay mucha gente que te quiere, ¿vale? Tu familia y tus amigos te quieren.
Ella se queda unos segundos callada, y luego dice:
No conoces a mi familia.
Connell ni siquiera se ha dado cuenta de que ha usado la palabra <<familia>>; sólo buscaba algo tranquilizador y significativo que decirle. Ahora no sabe qué hacer.
En esa misma voz extraña y átona, Marianne continúa diciendo:
Me odian.
El se sienta en la cama para verla mejor.
Ya sé que tienes discusiones con ellos, pero eso no significa que te odien.
La última vez que estuve en casa mi hermano me dijo que lo que tenía que hacer era suicidarme.
Maquinalmente, Connell se sienta aún más recto y se quita la colcha de encima como si fuera a levantarse. Se pasa la lengua por dentro de la boca.
¿Por qué te dijo eso?
No lo sé. Dijo que si estuviese muerta nadie me echaría de menos porque no tengo amigos.
¿Y no le dijiste a tu madre que te había hablado así?
Estaba delante.
Connell estira los músculos de la mandíbula. El pulso le palpita en el cuello. Intenta visualizar la escena, los Sheridan en casa, Alan diciéndole por algún motivo a Marianne que se suicide, pero le cuesta imaginar a una familia comportándose como ella ha explicado.
¿Y qué dijo?, pregunta Connell. Es decir, ¿cómo reaccionó?
Creo que dijo  algo en plan: Ay, no la animes.
Despacio, Connell exhala por la nariz y deja escapar el aire entre los labios.
¿Y qué lo provocó? O sea ¡cómo empezó la discusión?
Percibe que algo cambia en el rostro de Marianne, o se endurece, pero no sabe decir qué es exactamente.
Crees que hice algo para merecerlo.
No, evidentemente no estoy diciendo eso.
A veces pienso que debo de merecerlo. Si no, no entiendo por qué ocurre. Pero cuando está de mal humor se pone a seguirme por toda la casa. No hay manera de evitarlo. Entra en mi propio cuarto, le da igual que esté dormida o lo que sea.
Connell restriega las palmas de las manos sobre la sábana.
¿Te ha pegado alguna vez?
A veces. Menos desde que me marché. A decir verdad, eso tampoco me importa tanto. El tema psicológico me toca más. No sé cómo explicarlo, en realidad. Sé que debe de dar la impresión de que...
Él se lleva la mano a la frente. Tiene la piel sudada. Marianne no termina la frase para explicar qué impresión debe de dar.
¿Por qué no me lo habías contado?
Marianne no dice nada. Hay poca luz, pero alcanza a ver sus ojos abiertos.
Marianne... En todo el tiempo que estuvimos juntos, ¿por qué no me contaste nada de esto?
No lo sé. Supongo que no quería que pensaras que estaba tarada o algo. Supongo que tenía miedo de que luego me rechazaras.
Connell se tapa la cara con las manos. Nota los dedos fríos y sudados sobre los párpados y tiene lágrimas en los ojos. Cuanto más fuerte aprieta con los dedos, más rápido se escapan las lágrimas, húmedas hacia la piel.
Dios, dice. Tiene la voz pastosa y se aclara la garganta. Ven aquí.
Y ella va hacia él. Connell siente una vergüenza y una confusión terribles. Se tumban cara a cara y él abraza su cuerpo.
Lo siento, ¿vale?, le dice al oído.
Marianne se aferra a él, lo rodea con los brazos, y Connell la besa en la frente. Sin embargo, él siempre creyó que estaba tarada, lo pensó de todos modos. Cierra fuertemente los ojos con culpabilidad. Sus caras están calientes y sudadas. Piensa en lo que ella ha dicho; Creí que me rechazarías. Su boca está tan cerca que nota la humedad de su aliento en los labios. Empiezan a besarse, y su boca le sabe oscura como el vino. El cuerpo de Marianne se mueve contra el suyo, él le acaricia el pecho, en unos segundos podría volver a estar dentro de ella, y entonces ella dice:
No, no deberíamos hacer esto.
Y se aparta sin más. Connell se oye respirar en mitad del silencio, la patética agitación de su respiración. Espera hasta que se calma, no quiere que se le quiebre la voz cuando empiece a hablar.
Lo siento mucho, dice.
Ella le estrecha la mano. Es un gesto muy triste. Connell no se puede creer la estupidez de lo que acaba de hacer.
Lo siento, dice de nuevo.
Pero Marianne ya se ha dado la vuelta.


Se sumen en un nuevo silencio. Marianne se vuelve a tumbar en la cama, mira la luz, nota cómo se le enciende la cara.
Pensaba que estabas enfadado conmigo.
Vaya, lo siento. No estaba enfadado.
Y tras una pausa él añade:
Creo que nuestra amistad sería mucho más fácil si... bueno, si ciertas cosas fuesen de otra manera.
Marianne se lleva la mano a la frente. Connell calla.
¿Si qué fuese de otra manera?
No sé.
Lo oye respirar. Siente que lo ha arrinconado con la conversación y no quiere presionarlo más de lo que lo ha presionado ya.
Ya lo sabes, no te voy a engañar, dice Connell. Es evidente que siento cierta atracción hacia ti. No intento buscar excusas. Es sólo que tengo la sensación de que las cosas no serían tan confusas si en nuestra relación no hubiese ese otro elemento de por medio.
Marianne baja la mano a las costillas, siente la lenta elevación del diafragma.
¿Crees que sería mejor si no hubiésemos estado nunca juntos?, le pregunta.
No lo sé. A mí me cuesta imaginarme cómo sería la vida entonces. En plan, no sé a qué universidad habría ido ni dónde estaría ahora mismo.
Ella no dice nada, deja que ese pensamiento dé unas vueltas en su cabeza, con la mano apoyada en el abdomen.
Es curioso, prosigue Connell, las decisiones que tomamos porque nos gusta alguien y que hacen que nuestra vida sea completamente distinta. Creo que estamos en esa edad rara en la que la vida puede cambiar muchísimo en función de pequeñas decisiones. Pero tú has sido una muy buena influencia para mí en conjunto; es decir, está claro que soy mejor persona ahora creo. Gracias a ti.
Marianne se queda quieta, respirando. Le arden los ojos, pero no hace ningún gesto de tocárselos.
El tiempo que estuvimos juntos en el primer año de carrera, ¿te sentiste solo?
No, ¿y tú?
No. Me sentía frustrada a veces, pero no sola. Nunca me siento sola cuando estoy contigo.
Ya. Fue una especie de época perfecta en mi vida, a decir verdad. No creo que antes de aquello hubiese sido feliz nunca.
Ella presiona fuerte con su mano en el abdomen, expulsando todo el aire de su cuerpo, y luego inspira.
Anoche deseaba en verdad que me besaras, dice Marianne.
Oh.
El pecho de Marianne vuelve a hincharse y deshincharse lentamente.
Yo también quería, dice él. Supongo que no nos entendimos.
Bueno, no pasa nada.
Connell se aclara la garganta.
No sé qué es lo mejor para nosotros. Obviamente, me hace sentir bien que me digas todo esto. Pero, al mismo tiempo, las cosas entre nosotros siempre han terminado un poco mal. Ya me entiendes, eres mi mejor amiga, no querría perderte por ningún motivo.
Claro, comprendo lo que dices.
A Marianne se le han humedecido los ojos y tiene que frotárselos para impedir que caigan las lágrimas.
¿Lo puedo pensar?, pregunta Connell.
Por supuesto.
No quiero que creas que no valoro todo esto.
Ella asiente, frotándose la nariz con los dedos. Se pregunta si podría girarse de lado de cara a la ventana para que Connell no la viese.
Me has ayudado mucho, continúa diciendo él. Con la depresión y todo eso, no quiero entrar demasiado en el tema, pero me has ayudado muchísimo.
No me debes nada.
No, ya lo sé. No quería decir eso.
Marianne se sienta en la cama, baja los pies al suelo, hunde la cara entre las manos.
Me está entrando ansiedad, dice él. Espero que no sientas que te estoy rechazando.
No te angusties. No pasa nada. Tendría que irme ya a casa, si te parece bien.
Te puedo llevar.
No hace falta que te pierdas la segunda parte. Iré andando, no hay problema.
Empieza a ponerse los zapatos.
La verdad, se me había olvidado que había partido, dice Connell, pero no se levanta ni va a buscar las llaves.
Marianne se pone de pie y se alisa la falda. Él está sentado en la cama, mirándola, con una expresión atenta, casi nerviosa, en la cara.
Vale, dice ella. Adiós.
Hace además de cogerla de la mano y ella se la da sin pensar. Connell la sostiene un segundo, acariciándole los nudillos con el pulgar. Luego se lleva la mano de Marianne a los labios y la besa. Se siente agradablemente abrumada bajo el peso de su poder sobre ella, bajo la profundidad enorme y extática de su voluntad de complacerlo.
Qué bien, dice ella.
Él asiente, y Marianne nota un leve y placentero dolor en su interior, en la pelvis, en su espalda.
Sólo estoy nervioso. Creo que es bastante evidente que no quiero que te vayas.
Ella dice con un hilo de voz:
A mí no me parece nada evidente qué es lo que quieres.
Connell se levanta y se coloca frente a ella. Como un animal amaestrado, Marianne se queda inmóvil, cada uno de sus nervios erizados. Querría soltar un gemido. Connell posa las manos en sus caderas y ella deja que la bese en la boca. La sensación es tan extrema que se siente desvanecer.
Lo deseo tanto, dice.
Me encanta oírte decir eso. Voy a apagar la tele, si te parece.
Marianne se sienta en la cama mientras él apaga el televisor. Luego se sienta a su lado y se besan de nuevo. Su tacto tiene un efecto narcótico sobre ella. Un grato atontamiento la invade, arde en deseos de quitarse la ropa. Se echa sobre la colcha y él se inclina sobre ella. Han pasado años. Nota la polla de Connell con la fuerza extenuante de su deseo.
Hummm. Te he echado de menos, dice él.
No es así con otra gente.
Bueno, a mí me gustas mucho más que otra gente.
La besa otra vez y Marianne siente sus manos recorriéndole el cuerpo. Toda ella es un abismo en el que él puede sumergirse, un espacio vacío esperando que él lo llene. A tientas, mecánicamente, empieza a quitarse la ropa, y oye cómo Connell se desabrocha el cinturón. El tiempo parece elástico, se alarga con cada sonido y movimiento. Se tumba boca abajo y hunde su cara en el colchón, y él le acaricia el muslo por detrás. SU cuerpo no es más que una posesión, y pese a que ha ido de mano en mano y lo han maltratado de diversas maneras, le ha pertenecido siempre a él, y Marianne tiene ahora la sensación de estar devolviéndoselo.

domingo, 7 de marzo de 2021

Normal People.





Dentro del muy diverso mundo de las series por servicio de streaming, y claro, refiriéndome por supuesto a las que son creadas exclusivamente, o a partir del auge que dichas plataformas han tenido en los últimos seis años (llámese Netflix, Amazon Prime, HBO GO, o las más recientes Disney+, Hulu o la recién llamada Starzplay, antes Fox+) hay una que, para una persona que no gusta de ver series por la demanda que involucra el hecho de dedicarle tanto tiempo a un “producto” (porque al final de cuentas, la gran mayoría de estas son sólo un producto que está diseñado para que uno “consumidor” siga “adquiriendo” otros “productos” similares en dichas plataformas, de ahí que la estructura de la gran mayoría de estas sea tan parecida, y eso sin tocar el tema de los géneros, que por supuesto los más abusados son la comedia juvenil y el suspenso) me parece es de lo mejor de los últimos años.

Aunque corrigiendo lo anterior, no podría definir con toda autoridad el hecho de que sea una de las mejores series de los últimos años, puesto que no he visto gran cantidad de series en los últimos años. He revisitado series que solía ver cuando el servicio de streaming no era la única forma en que estas series se podían ver, cuando las series duraban seis meses, cuando había que esperar y estar en suspenso toda una semana para seguirla viendo (recuerdo los años en que veía Lost, y era agobiante, y es una práctica que ha bien ya han replicado algunos servicios de streaming), pero quizá lo más correcto sería decir que es una serie que desde que leí al respecto acerca de su trama, hizo que inmediatamente quisiera verla, algo que no me había pasado, como ya lo comente al principio, al menos en los últimos seis años.

 

“Normal People” es una serie dramática de la plataforma Hulu producida por la BBC (por si necesitaban uno de esos grandes sellos de calidad) basada en la celebrada novela de la escritora Sally Rooney, quien también trabaja en la adaptación de su obra a la pantalla. La historia sigue el crecimiento que tienen Connell y Marianne desde que están en el colegio hasta que terminan la universidad, en este camino vemos el intenso principio de su relación, con Marianne siendo el “patito feo” en el que Connell, el chico aparentemente popular, encuentra una especie de espejo de la persona que realmente es y que se empeña en esconder; pasando por su encuentro en la universidad con los papeles invertidos y la adaptación que Connell tiene que pasar para aceptarse como es, y Marianne curar su forma de relacionarse con las personas a través de su experiencia familiar y con el propio Connell.

 

La riqueza de esta serie no sólo parte de lo intenso de los pasajes en la relación entre Connell y Marianne, y sus procesos de crecimiento por separado, tiene también mucho que ver con la forma en que la historia es narrada.

Antes de entrar de lleno a los temas que atañe con gran atino y de la manera más correcta, debería empezar con un acto de confesión al respecto del porqué, por una parte, empecé a verla, y segunda; me sentí tan identificado y “ganchado” a ella. En primer lugar, regresando al tema de la demanda de tiempo que requiere ver una serie, debo decir que “Normal People” entra en la categoría de “serie corta”, las cuales no duran más que una temporada, y que no suelen pasar los 12 capítulos, en este punto, debo decir que “Normal People”, bien podría considerarse una película de poco más de cinco horas de duración, lo cual hace que uno pueda verla de un tirón sin conflicto alguno, justo lo que yo hice en mi caso particular.

Dentro del tema de duración, que también se convirtió en una de las razones para querer verla, fue decisivo el hecho de que siempre he considerado el hecho de ver series, o las series como “producto”, es que son muy efectivas para distraer la mente, para no pensar en cosas cotidianas que te generan estrés, algo que precisamente yo necesitaba en el momento en que vi la serie. Y la verdad es que fue tan efectiva en ese punto, pero al grado de que no me dejó este efecto sedante, sino que hizo que pensara en otras cosas aún más intensas, aunque quizá la palabra “pensar” no sea la más adecuada, quizá la palabra más adecuada sería: “recordar”.

 



Dentro de los temas que la serie aborda y explora de manera perfecta, están en un principio la cuestión de los roles que las personas debemos de asumir ante la sociedad o, mejor dicho, en la vida escolar, como hay que de alguna manera proyectar o repeler lo que somos, y las consecuencias que trae el hecho de ser auténtico. Habla en muchos sentidos la gran presión que trae ser el ser diferente a lo establecido, al estereotipo, también la forma en que los hombres deben de asumir su postura de macho por las compañías;  pero por otro lado muestra cómo, a través de las vivencias propias desde el núcleo familiar, uno asume, o falta por omisión, a ciertas normas o etiquetas de  las interacciones humanas y personales, como a veces no asociamos el amor y el sexo, o si, pero no a un plano social, y como eso puede hacerlo ver a uno como un ser egocéntrico o cruel, por no pensar en las emociones y sentimientos de la otra persona. Otro de los temas que la serie toca aún con mayor maestría, y esto se debe mucho a la experiencia de la propia escritora con su vida propia, la personal y la profesional, es el hecho de la adaptación a una nueva vida en una nueva ciudad, en este punto toca como la vida de Connell y Marianne da un vuelco de 360 grados cuando van a la universidad, y en este punto también hay un punto de inflexión muy importante con respecto a Connell y Marianne, pues mientras estaban en el colegio Marianne hace a Connell asistir a la universidad para ser escritor, puesto que él pensaba estudiar derecho en la universidad local, pero ella le hace ver que lo que el realmente ama son las letras, y a raíz de esta elección, Connell ve que las cosas no serán tan fáciles en este nuevo mundo, muy diferente al del colegio, está haciendo lo que ama, pero resulta ser una vida muy solitaria, hasta que se reencuentra con Marianne, cuya distinción y expresión social es muy diferente a la del colegio, el reencuentro los hace ser amigos, para después volver a ser amantes, porque los reencuentros entre almas gemelas siempre se van a volver a dar, es algo que nos ha enseñado la vida a unos pocos defectuosos.

Quizá el tema medular, o el que a mí me hizo un poco ver al pasado, es el de cómo al cambiar de lugar y de costumbres, y no sentir que encajas del todo, aún cuando las cosas aparentemente te van bien y haces lo que amas (en este punto tuve una conexión con la serie ya que un par de días atrás me pasó algo que le pasa a Connell en la serie, y fue el hecho de que uno de mis cuentos no entrara dentro de los planes de una revista literaria), o tienes personas a tu alrededor y amigos, el simple hecho de que no sean esos amigos con los que creciste, aún cuando no fueran en el estricto sentido de la palabra afines a tus gustos o aspiraciones, el saber de la muerte de amigos y la depresión que viene con ello, y la nostalgia del pasado y lo incierto del futuro hace que sea un proceso muy difícil y muy doloroso, del que por supuesto uno sale gracias a terapia y hablarlo con personas cercanas y queridas y que a uno le importan.

Otro tema medular y que también es expuesto de manera muy simple y sencilla, pero perfecta, es el cómo la historia de nuestras vidas se ve afectada con el sólo decir o dejar de decir algo que dábamos por sentado, o que creíamos que la otra persona debería de saber. La serie es una lección sobre el no dejar de decir y expresar lo que sentimos, el no creer que la otra persona sabe, o debe saber lo que sentimos, aún cuando la conexión entre ambos sea tan profunda.





















miércoles, 24 de febrero de 2021

Kuxlejal: un canto para salvar la vida de los demás.

 

Kuxlejal (Vida) es un mediometraje del año 2019 dirigido por la realizadora Elke Franke, alemana radicada desde hace muchos años en México, dato que me parece, es relevante para entender aun con más claridad el trabajo en este documental.


El documental narra la vida de un grupo de jóvenes en la comunidad de San Andrés Larráinzar, Chiapas, donde luego de la alta en los casos de suicidio que se han suscitado en la comunidad, un grupo de jóvenes, liderados por Erick, crean un grupo para combatir este mal. Es así como S-Hip-Hop Jlumaltik, además de ser un grupo artístico donde jóvenes mostraban y desarrollaban su gusto por el baile y el canto, también se volvía un grupo de apoyo para no sentirse solos y hablar sobre sus penas, además de buscar hacer que otros jóvenes se unieran a estas actividades artísticas en vez de caer en los vicios del alcohol y las drogas.


En los testimonios que la realizadora va recabando, podemos escuchar desgarradoras historias sobre suicidios entre los amigos y familiares de estos jóvenes, los problemas de violencia familiar que orillan a algunos de ellos a conocer el mundo de los vicios, y como salen de estos a través del apoyo del estudio y las organizaciones civiles (como la que da vida al documental), pero así como vemos que estos jóvenes combaten este problema, el final del mediometraje es desolador: por mucha ayuda que a veces una persona reciba, o por más indicios que muestre de que está bien y que no pasa nada de problemas por su mente, es demasiado tarde cuando se enteran de otro suicidio.

Hay una aproximación muy atinada e íntima por parte de la realizadora hacia estos jóvenes y su historia, me parece que el hecho de su nacionalidad la hace no acercarnos a ellos desde una tentativa melodramática o de mera inclusión sólo por su origen indígena; nos los muestra de una manera muy real, en su entorno y como ellos se desarrollan. Una gran apuesta que a mí me agrada mucho de este trabajo a nivel producción es que no se nos trata de vender un trabajo perfecto, no hay ninguna pretensión de que lo cinematográfico opaque a su historia, acá no hay la gran iluminación, la gran puesta, o el gran discurso; pero si hay un discurso real y una mirada próxima que es mil veces más valioso que lo anterior, puesto que el fondo siempre va a ser más importante que la forma.

Otro gran aporte que dan estos jóvenes con su historia y su testimonio, es el hecho de que piensan de acuerdo a su comunidad, todo lo que escriben y hacen es para enaltecer sus raíces y su cultura, escriben y cantan en tsotsil (una lengua que a mí me parece bellísima y de la cual me enamoré desde que vi el documental TOTE_Abuelo), y se sienten orgullosos de aportar su granito de arena para no dejar morir su lengua.

Sin lugar a dudas un trabajo más que valioso e interesante, sobre la riqueza que hay más allá de lo que las instituciones gubernamentales y los trabajos centralizados nos tratan de mostrar sobre los pueblos originarios, son estas historias las que nos muestran, que ni somos muy diferentes los unos a los otros, y que todos, buscamos al final del día lo mismo que el otro: bienestar para la comunidad a través del arte.





lunes, 16 de noviembre de 2020

Las dos caras de "Las tres muertes de Marisela Escobedo".

 



"Las tres muertes de Marisela Escobedo" es un documental mexicano estrenado este año, producido por Netflix, y dirigido por el joven cineasta Carlos Perez Osorio. Me parece que el hablar sobre lo que trata el documental está de más, pero aun así les dejaré la descripción que hace Netflix del mismo:

"Después de que el feminicidio de su hija quedara impune, una madre inicia una cruzada incansable para encarcelar al asesino y exponer al sistema de justicia mexicano".

Este documental ya que se convirtió en una de la producciones más comentadas y celebradas a últimos años por parte de la compañía de streaming, pero luego de verlo, sentí una necesidad de escribir sobre este, tanto por las cosas que me parece a bien puntualizar y celebrar, pero también por ciertos detalles que a mí me parecen fallidos. Me explico a continuación en dos breves partes marcadas y divididas.


Cara 1: el amor de una madre exponiendo la deficiencia de un estado fallido.
No cabe duda que este año es el año en que viene a destapar una cloaca que tarde o temprano tenía que destaparse: la ineptitud en la política, y su fallida estrategia en la "guerra contra el narco" del "Calderonismo". Hemos visto este año en más de un trabajo, tanto en el documental como en la ficción, que se retrata este hecho, sobretodo en las regiones del norte del país, trabajos como "La paloma y el lobo" de Carlos Lenin, "Laberinto Yo'eme" de Sergi Pedro Ros, y quizá el más destacado: "El guardián de la memoria" de Marcela Arteaga. Todos grandes trabajos que vienen a sumar a la denuncia de otros trabajos de años anteriores (como "Hasta los dientes" de Alberto Arnaut), con lenguajes muy propios e historias muy valiosas y particulares narran desde las consecuencias de la militarización, las numerosas desapariciones forzadas, el feminicidio, y el desplazamiento forzado tanto de personas que huyen de un estado a otro, hasta comunidades enteras que tienen que pedir refugio en otros países (otro caso podría ser el del documental "Disparos", aunque el caso de ese reportero ocurre en la administración de Peña Nieto) que dan evidencia de cómo tanto el gobierno y como ejercito les facilitaban las cosas a los grupos criminales en estas zonas del país, ya fuera por decisión u omisión, que para el caso, me parece es lo mismo. En este orden entonces, es que Carlos Pérez Osorio logra narrar me parece de manera por lapsos muy brillante, este caso de los que muchos recordamos las notas que hacían las televisoras de nuestro país en ese entonces, pero que no daban muchos detalles al respecto. Diego logra darnos todos los pormenores de este hecho que duele, desgarra e indigna a cualquier persona que lo vea, porque la historia es punzante, y ahí está, y es de gran merito que Diego la haya mostrado me parece sin ninguna clase de tapujo o censura, nombra y señala a responsables y perpetradores, y les da derecho a réplica (una de las últimas entrevistas a un hombre en la cárcel en Estados Unidos, cuya identidad no revelaré para no arruinar nada de la trama para quien decida verlo y no lo haya visto, es quizá de las más impactantes), y es uno de los muchos momentos que Diego toma control del relato, incluso la forma en que recrea las situaciones con imágenes y tomas de los lugares donde ocurrieron los hechos y de las que no se cuenta con material de archivo (como las partes de Fresnillo, en donde me parece hay una propuesta visual interesante del director por la sensación onírica) cuyo recurso en más que plausible y que juega a favor de la fluida narración. Todos los testimonios son por demás puntuales y dan la sensación de dolor e impotencia que sintieron en su momento y no dejan de sentir, aunque haya de cierta manera una sanación, que por supuesto no dio jamás el Estado, tanto para el caso de la hija como el de la madre.


Cara 2: cuando la marca influye.
Quizá el hecho que a mí en lo particular no me gustó del documental sea una nimiedad, pero que aun a sí me gustaría expresar. El principio del mismo se nos dicta algo que no debería de hacerse a mi parecer en este tipo de trabajos, y esto es que se nos dice, más allá de que aparezca el nombre de la productora, toda la secuencia de créditos iniciales pareciera son más de una película gringa que de un documental mexicano que trata un tema por demás importante. Como lo digo, a mí me parece que es una nimiedad cuando uno termina de ver el documental como una obra completa, pero es algo que tenía que mencionar, así como estoy consciente que en trabajos producidos por el brazo cada día más fuerte de Netflix, algo debe de haber por parte de ellos en la producción, porque al final de cuentas, es un "producto" que debe velar también por el negocio general. La primera tercera parte del documental, justo antes de la "segunda muerte", el documental también tiene cierta sensación de thriller muy a la fórmula gringa, si, por supuesto mostrándonos la historia tan valiosa de esta mujer, su lucha, su coraje, su valentía sin importarle a quién ofendía al decir una verdad que indigna al país entero por no haber quizá sumado más a su causa, una mujer que no descansó por luchar para que se hiciera justicia a su hija, que vivió desde su desaparición y hasta su muerte como una heroína de verdad. Todo eso está desde el principio, pero en la primera tercera parte la cuestión del montaje a mi me da esa sensación de ver eso: un thriller gringo. No es hasta después del aberrante veredicto que dan esos tres incompetentes jueces que el documental empieza a tomar una forma muy centrada, ya se nota que es una historia pensada por un mexicano, e incluso es cuando el director empieza a explorar este recrear de las situaciones con toma y montaje que se trabajó con material original, entrelazándolo con material de archivo y testimonios, a partir de ese punto el documental se ve, se siente y se percibe más personal. Y me parece que de ese punto en delante no hay más que reprocharle, quizá lo único que yo siempre cuestiono en las producciones de Netflix (o al menos en la gran mayoría), son sus BSO, y en este caso no es la excepción. Aunque si bien a mí, la música no me resultó tan "nociva", si hay una clara intención de manipular al espectador por medio de esta, y me pareció un caso muy similar al del cortometraje documental de Everardo Gonzalez "A 3 minutes hug", también producido por Netflix, y me generó la misma duda: ¿Qué habría pasado si nos muestran este trabajo sin música? A mí me parece que habría sido más directo, si edulcorar, porque me parece es otra decisión de Netflix con el asunto de la música en el caso del documental de Diego en particular, quiere hacer menos fuertes las emociones por medio de la música y hacerlas más relajadas, pretende que el espectador se sienta triste, en vez de indignado, y en ese propósito el desarrollo del documental no está a la altura de la potencia que la historia si tiene. Y me parece que este tipo de trabajos lo que deben hacer es cuestionar, por una parte, y luego hacer que el espectador tome realmente partido de lo que está viendo, la música si acaso lo hace creer que ve una película y que está de alguna manera protegida o protegido, cuando en realidad no es así, esta película es un trozo de una realidad más latente y más vigente hoy día que nos muestra (para todos esos detractores de las marchas cada día más fuertes por parte de movimientos feministas) que hubo una mujer que agotó todos los recursos, que marchó, que pidió ayuda, que recorrió casi todo el país y que quiso hablar tanto con el presidente de la república como con el gobernador de su Estado, y que jamás se le atendió; que hizo una protesta pacífica para pedir justicia, y que al final predijo su propia muerte.


Ahora yo me pregunto, y les pregunto: ¿Con qué autoridad moral les decimos a todas estas mujeres que han perdido a hijas, y que se exponen a los peligros de este país aún machista y feminicida, que no son las formas de manifestarse?

jueves, 29 de octubre de 2020

"Nuevo Orden" de Michel Franco, y la función de la crítica.

 



No sólo he escuchado decir a importantes críticos de cine, sino también a colegas y compañeros cercanos del oficio de escribir sobre cine, porque créanlo o no, no me considero en toda la extensión de la palabra un "crítico de cine". Y esto que les he escuchado decir, que es una opinión que yo comparto, es que la función más importante de un crítico, no sólo de cine, sino un crítico del arte en general, más allá de lo que la opinión pública o del mundo del arte puedan tener sobre ellos (o sobre nosotros, vaya uno a saber) es la de empezar y encaminar la conversación en torno a una obra, y ser un enlace entre autor y espectador, darle una mirada y un punto de vista que vaya más allá de la mirada y explicación del autor, que muchas veces puede verse influenciada por un sin fin de razones de su obra misma, ya sea que estas estén justificadas o no. El crítico de cine desde una perspectiva y objetividad propia que le ha inferido no sólo el ver tanto cine, sino tener un conocimiento del arte en general, puede formular su análisis, sin ser una sentencia final. El peor crítico es el que te dice que ver y que no ver, el que te dice si un película es mala o es buena, el verdadero crítico te acercará a la obra en base a lo que su autor propone, para que el espectador se quien formule su propia opinión al final, de si hay algo valioso o no en la obra.

Habiendo dicho lo anterior, le pregunto a usted que, espero llegue al final de este análisis, y un poco la pregunta es para mí también: ¿hay películas que no merecen ser criticadas? Corrijo la pregunta: ¿cuándo vale la pena, y cuándo no vale la pena hacer la crítica de una película? Desde mi punto de vista, todas las películas merecen ser vistas bajo una mirada crítica y analítica, la cuestión está, en lo que comentaba precisamente al principio en torno a la función de la crítica: hacer un análisis de la obra y darle la justa importancia bajo estándares críticos que vayan más allá de lo meramente técnico o ideológico, y esto va tanto de ida como de vuelta, es decir, tanto de la ideología del director como de la figura que ejerce la crítica, y no dejar que esa conversación vaya más allá y se meta en terrenos inhóspitos de temas controversiales o en tendencia, darle la importancia, si la tiene, o cortar su "discurso", en caso de no tenerlo. Dicho todo esto, sólo para poner en perspectiva este análisis que quizá no gustará ni a las "derechas" ni a las "izquierdas" de la crítica, debo decir que Michel Franco y su Nuevo Orden, está teniendo una atención mediática que me parece nos dice cosas que ya sabíamos, que ya habíamos visto en otros lugares, bajo una fórmula más que repetida.


La película parte con lapsos que podríamos interpretar como flashbacks, sueños y pesadillas, que pueden ser por parte de personajes mismos de la película, como del propio director. Luego de este comienzo, vemos en primer lugar, a Rolando cuidando de su mujer en lo que parece ser un hospital, cuando de pronto son irrumpidos por un grupo de personas que sacan a los pacientes de sus camas y llegan con muchos heridos llenos de sangre y pintura verde. En segundo lugar, y muy en contra parte de la anterior, vemos una fiesta en una casa de personas muy "acomodadas" en la que todo es felicidad, muy pronto se nos pone en perspectiva de lo que se celebra y quienes son las personas que están en el lugar, acto seguido, el hombre de la primera parte hace presencia en la fiesta, y se nos revela el lazo con estas personas, él acude a ellos con la esperanza de que lo puedan ayudar, a él y a su esposa; pero lejos de eso, recibe limosna. La única que está dispuesto a ayudarlo de verdad, y quizá la única persona "buena" que se nos presenta en la película de ese grupo de personas en la fiesta, es Mariann, así que sale de la dichosa fiesta antes de que la "marea verde" los alcanzara, a partir de entonces vemos cómo ambas caras de la moneda, esos dos Méxicos se ven sometidos y envueltos a las implacables reglas del nuevo orden que se nos propone, aunque de nuevo tenga la destreza de su director para hacer una buena película.


La película de Michel Franco se sustenta básicamente de lo que se sustenta toda la obra de este director: la polémica y el privilegio. Sólo hace falta dar un repaso a su filmografía para darse cuenta: En "Daniel y Ana" vemos las consecuencias y la cloaca que viene a destapar la relación entre dos hermanos de clase alta luego de ser secuestrados (a mi parecer, la única película de Franco con algo de propuesta, más allá de la polémica y la mirada que más adelante trataré de explicar que tiene el director, película que además, quizá sea la menos acogida por la crítica), luego tenemos a "Después de Lucia", una joven de buena familia que sufre de acoso escolar por un video polémico, y que se traga toda la presión por no querer preocupar a su padre deprimido por la ausencia de su madre (una película que, más allá del tema, las escenas fuertes y ese final contundente, es por demás plana, y quizá en este aspecto sería la más similar a Nuevo Orden), y en "Las hijas de Abril" vemos a una mujer que luego de abandonar a sus hijas, y volver aparentemente, ésta se va con la pareja de una de ellas a vivir la vida acomodada que sus hijas no tienen. De "Chronic" no comento nada porque es la única que no he visto, y es que el trailer me resultó tan fastidioso, que opté por no tomarme la molestia, aunque luego los trailers suelen ser muy engañosos, como es el caso del trailer de Nuevo Orden, pero ese punto lo tocaré más adelantado el análisis.

Entrando ahora sí en materia en torno a Nuevo Orden, la película tiene muy contados buenos y destacados momentos vistos desde el punto de vista técnico/narrativo, uno de ellos es la secuencia del principio que nos pone en perspectiva por una parte, de la película en sí, y por otra, del destino y naturaleza de algunos personajes. En la parte de la fiesta algunos desplazamientos de la cámara son interesantes, pero jamás pasa de eso. Y me parece que, hablando de la parte del hospital como de la fiesta, viene el problema con la película de Franco, y lo que me parece, es el fallo de la mala lectura que muchos están dando a la película. Porque sí, a la película muchos la están juzgando mal por algo que, además de que me parece erróneo, no tiene valor. El error de Franco está en la parte en que presenta, y la importancia que da a estas dos realidades. Y es que, es un hecho que para Michel Franco pesa e importa más que sus películas generen conversación por una mala vía, que preocuparse por hacer películas bien hechas, pues esta situación, en manos de un director con más oficio, no hubiera ocupado más de cinco minutos, hubiera resuelto de manera fácil, sin "herir" tantas conciencias. En esta primera parte lo único que hace Franco es alimentar a la confrontación, una confrontación que me parece es, además de innecesaria, inexistente, pues considero que no hay rastro de clasismo, o no más allá de la que otras películas también muestran y presentan en la forma en que una clase con ciertos privilegios se sirve de las que menos tienen, ya sea para la protección, para quehaceres de la casa, o para suministrarlos de drogas; y sé que muchos criticarán y juzgarán este punto de vista de mi parte, y quizá juzguen mi cuestión ideológica en este caso, pero les puedo asegurar que ninguna cuestión ideológica me rige al escribir esto, ya que para nada puedo decir que tenga una situación privilegiada, más bien todo lo contrario, pero continúo.

Fernanda Solorzano sugiere en la videocrítica que hizo de esta película, que pensar que hay una identificación o una susceptibilidad del realizador por la clase más acomodada de la película, es erróneo, que de ser así, la puesta de cámara habría sido desde el punto de vista siempre de estos personajes, teniendo frente a la cámara a los "malos", y a mí me parece que eso no es del todo cierto, pues si hay muchos elementos que nos dan a entender que Franco es, en muchos sentidos, uno de los personajes de la casa en Las Nubes. Uno de los elementos que nos puede hacer dar esta lectura, es cómo generaliza y condena las marchas y manifestaciones, encasillándolas a todas en un mismo mal. Muchos atacaron al director por manchar de cierta manera el movimiento feminista y pro-aborto por la cuestión de la pintura verde, y me parecía hasta cierto punto exagerado, porque volvemos a un punto tocado anteriormente, cometemos el error muchas veces por dejarnos llevar en base a la lectura inmediata de los adelantos y las supuestas claves en los trailers, pero basta ver la escena de los soldados en el campamento en la plaza, para detectar que evidentemente se mete en terrenos por demás sensibles, y si bien se sabe que en las manifestaciones de esta índole, siempre hay personajes del gobierno que tratan de mancharlas desde adentro de las mismas, acá Franco no expresa eso, y al no hacerlo, no sugiere, sino que pone en evidencia totalmente, que cree que este tipo de manifestaciones son un peligro para "nuestra" sociedad, y de manera burda e injustificada, porque no abonan a nada en la trama, en el buen desarrollo narrativo, sólo para hacer más evidente el "discurso" polémico y un <<guion deliberadamente estúpido>>. Tocado este punto, cabe destacar que la película tiene un gran diseño de producción, pero es un diseño de producción que se siente muy artificioso, incluso falso, nada más hay que ver las manifestaciones recientes en Estados Unidos por la brutalidad policiaca para ver cómo realmente se ven las manifestaciones de pueblos que están hartos del sometimiento efectuado por gobiernos incompetentes y tiranos, no como lo que se nos muestra en la escena del Ángel de la Independencia. Dentro de las cosas que afectan a la película, o que la afectaron entorno a los comentarios "en tendencia" de la misma, es el hecho de que Rolando sale en una escena en la que parece lidera a un grupo de manifestantes, pero al ver la película esto se deslinda, de hecho, aunque parece es la figura por la que los "acomodados" podrían tener redención antes de la catástrofe, no está para nada ligado a los destinos de cada casa, de cada México, de hecho el desenlace para él es muy tirano, y quizá muchos piensen que así es México, y quizá así sea, pero esta clase de comentarios, así como el decir que "sólo vivía de pedir dinero a sus ex-patrones como esta clase de personas son, vividores", revela mucho de la clase de personas que somos, y es aquí que Franco pierde una gran oportunidad de desarrollar la película para otra cosa, en torno a la figura de Rolando y Mariann, los dos personajes más interesantes de la película.

La película pudo haber sido una cosa completamente diferente si al director no lo hubiera nublado esa visión de polémica y de privilegio que rige su cine, pues si bien la película toca el tema de los peligros de la militarización, y no sólo eso, sino algo aún más fuerte como lo es el régimen militar absorbido por la corrupción, que no tiene nada de malo, sino todo lo contrario; con el antecedente del principio de la película, y la confrontación que en esta se genera, exponer a los militares, con formas erróneas por parte del director, denotando desde su modo de hablar, hasta su tono de piel, ya sugiere algo, un hecho, el mensaje que además de clasista, es racista a todas luces: los morenos son los malos. Y muchos tacharán de extremista este comentario, pero es que está a mi parecer a todas luces esta lectura: no sólo en la primera parte, o en el desarrollo, en donde no se muestra de manera tajante, pero si hay un hilo conductor que cada vez es más presente y frecuente. Quizá habrá muchos que digan que también hay "caras morenas" tanto entre los ricos como en la gente de clase media que transita en las calles de manera pacífica durante las horas de tregua, pero en ellos no se detiene la historia y lo que expone Franco en su película, es que para él, estos seres son invisibles, porque jamás hay un enfoque en ellos; los que sí son visibles, y que son de estas condiciones, son el otro lado de la moneda que no se quiere topar. Y por el otro lado, muestra, o trata de mostrar al final, al sistema judicial, y al gobierno, como una salvación, como en una especie de redención, la película por momentos pareciera es más un discurso de viejos gobiernos que daban poder a sus fuerzas judiciales (¿calderonismo?) para "salvar" a su gente, pero el "giro de tuerca" viene al final, tratando de "sorprendernos", obviamente todo esto lo entrecomillo porque no es sino todo lo contrario, una vieja fórmula tanto de fondo y forma empleada por el director, con una trama que si uno la observa detenidamente, no es más que una copia que muchas de las películas que han narrado temas históricos como el de la Segunda Guerra Mundial: judios sometidos por nazis, y el sesgo de esperanza que se nos presenta en uno o dos personajes, pero que sólo se queda en la anécdota y en el final simplón y perezoso (un ejemplo contundente: "El niño con pijama de rayas", así de simple es la puesta de Franco), la conciencia de cada uno determinará quienes son quien.

Hace unos días leía el comentario que una persona realizó en la opinión de un amigo sobre la película, que decía que a los críticos y los festivales en Europa les podías mandar cualquier bodrio latinoamericano y no lo regresaban como una obra maestra, y yo estoy un poco de acuerdo con esto, pero a la vez difiero, por muy contradictorio que parezca este comentario mio. Por una parte, estoy de acuerdo que hay películas que vistas desde una perspectiva europea (por no decir, privilegiada y con muy poca memoria) pueden tener algo de valía (dicho esto, hay algunas escenas y secuencias que recuerdan un poco al cine social italiano y polaco, como la escena donde uno de los personajes busca un permiso de trabajo, y otra en la que el mismo personaje y su mamá [tocado este punto, la mayoría de las actuaciones cumplen, y el resto son de regulares a menos] llevan el dinero de un rescate), pues no tienen la perspectiva tanto cultural, como real, y con esto no trato de decir que toda película deba estar ligada a su realidad, si esto no rige del todo al documental (hablando en términos de "forma"), menos tendría que regir a la ficción; pero si hay una mirada sin un contexto, y que se deja llevar por el impacto. Y por el otro lado, el de si todo lo que nos representa en los grandes festivales de cine es malo, considero que no, se podrá cuestionar mucho la obra de cineastas como Reygadas y Escalante, hablando de México y los más representativos en últimos años al igual que Franco, pero al menos a estos dos, si bien también sus obras a los ojos de muchos se fundamentan en la controversia (otro claro ejemplo, y que tocan temas parecidos y arriesgados, pero con mayor propuesta son las muy mencionadas en este blog Los Muertos y Me Quedo Contigo), al menos en estos se rige una vena autoral, si nos gustan o no sus convicciones personales, esto ya es otro tema, pero hay una propuesta artística en ellos, una clara intención de decir cosas de manera diferente, en Franco, ni se dice nada nuevo, ni de manera diferente, aunque así se pretenda, si caemos o no en ese juego, es responsabilidad de cada uno, y más importante aún, si somos portadores de replicar un mensaje vacío en base a ideas además de caducas, mal empleadas. Y finalizo diciendo que, otra de las cosas que me hacía mucho ruido era la tipografía en la película, para mí, no sólo es lo único realmente destacado, sino que es la metáfora perfecta de lo que Franco quería decir y no pudo hacer un 88 minutos: el nuevo orden es una fórmula vieja, caduca y defectuosa, y hay películas con mucha mayor propuesta, que nos muestran los problemas de la militarización sin imponer ninguna índole ideológica, (El Guardián de la Memoria, a todas luces infinitamente superior en fondo y forma) como la que si denota de manera muy simple Franco, y con lo anterior, digo, que su película no es mala, pero tampoco es buena, y en este caso, no merece comentario mayor, ni relevancia sus premios, al menos para mi.