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domingo, 15 de septiembre de 2019
jueves, 17 de enero de 2019
Skate Kitchen: De prohibiciones y libertades.
Skate Kitchen es una película del 2017 dirigida por la directora norteamericana Crystal Moselle, conocida en el mundo por haber realizado el maravilloso documental de Wolfpack, por demás conocido, pero para los que no; trata sobre un grupo de jóvenes que toda su vida han estado encerrado en un departamento de Nueva York los cuales se hacen una idea del mundo y su ciudad a través del cine que ven.
En Skate Kitchen Moselle lleva a la ficción la historia de un grupo de patinadoras de Nueva York que tienen un grupo llamado como la película: Skate Kitchen, lo valioso es que este grupo de patinadoras existe en la vida real, y básicamente su historia es como la relatan en la película, su fama radica gracias a su cuenta de Instagram (donde la directora supo del colectivo y al conocer a las chicas les planteó su idea de querer hacer una película sobre ellas, con ellas) donde más chicas se van uniendo a su grupo, además de lidiar con la misma condición de ser chicas en un medio de hombres, en la salvaje jungla de asfalto que resulta ser Nueva York, y las tentaciones que transitan en las calles que llevan más que autos y luces, pero hablemos del trato dado por Moselle a su argumento.
Valores técnicos como su fotografía, su música, el cast que no es más que en su mayoría un grupo de no-actores haciendo lo que habitualmente hacen, que es patinar, (entre los pocos actores que aparecen en la cinta está Jaden Smith, quien es un apasionado del skate) le hace un trabajo honesto al filme, con un tono lleno de autenticidad, aun así los diálogos no se sienten forzados, ni a las chicas se les ve "tiesas" frente a la cámara, las ejecuciones en la tabla y como son filmadas estas son de manufactura impecable. Todas las escenas en las que involucran la convivencia entre las jóvenes o los jóvenes son las que mejor funcionan, incluso son tratadas con cierto toque de manufactura documental, tales como la fiesta, cuando hablan de tampones o cuando componen un rap en el piso del mayor de los muchachos, y es en estas escenas precisamente que uno inevitablemente piensa en una película pionera del movimiento skate y juvenil: Kidz.
Si comparamos la forma en que está hecha esta película en comparación con Kidz muchos podrían decir que es más tibia, yo no opinaría lo mismo, si bien Kidz lleva a los extremos el fondo de la cinta, a través de la interacción y las libertades de los jóvenes, en Skate Kitchen no era la finalidad, es claro que Skate Kitchen habla más sobre la autobúsqueda (misma que se puede notar en estas partes "profundas" que toca la película, a mi parecer no tan funcionales como las demás ideas que maneja la película) habla más sobre el "prueba y error", en Kidz habla sobre el error, y lo expone de cierta manera cruda y cruel en la que te dice "en realidad no hay tantas oportunidades para la prueba".
Desde la primera vez que la vi en el Festival Internacional de Cine de Los Cabos y al escribir mi primera impresión de la misma para el portal de Cinefília (del buen amigo John Betancourt) recalqué que la película me parecía recaía en ciertos clichés que si le quitabas las cuestiones del skate, el feminismo y Nueva York, era como ver otra película cualquiera sobre la juventud, este planteamiento de "chica solitaria conoce grupo de chicas que se hacen sus amigas y que se hace amiga de chicos que no son amigos de sus amigas y se pelean para al final aprender la lección y volver a ser amigas", pero sin embargo no se puede dejar de destacar las formas valiosas en que se plantea la historia de siempre. En esta segunda vista que pude hacer de la cinta en uno de los cineclubes de la Red de Cineclubes de La Paz, me parece que lo mejor de la cinta es como plantea el tema del feminismo, porque ni siquiera es tan central, no te da un sermón, un discurso clavado, sino que es sutil, habla sobre unificación y convivencia equitativa, nunca vemos a las chicas pelear por su espacio para ellas solas, sino pelean por el espacio para todos, como se puede notar en la escena final de la película, con el grupo de amigas de siempre, nuevas chicas y chicos conquistando la jungla de asfalto que es Nueva York.
lunes, 19 de marzo de 2018
¡No me olvides, por favor!
Pero la segunda sala me parece le roba el protagonismo a la primera sin demeritar el trabajo del artista, ya que la segunda sala, que hace al espectador mas participativo y lo involucra, haciendo de esta experiencia interactiva, nos adentramos a una sala de paredes blancas con mensajes, palabras y nombres de las personas que han visitado la exposición en las que escriben los nombres de las personas a las que les piden que no los olviden, engalanada con la figura espectral y bastante poderosa de este fantasma que presume ser el que ha escrito todo en las paredes de esta habitación. (Esta figura me recordó montones a la grandiosa película A Ghost Story de David Lowery, interesante sería saber si el artista conoce la película y si la conoce que tan influenciado se vio con ella) Pero es imposible sólo entrar en ella y escribir sobre una parte de las paredes, una persona como yo con esta capacidad receptiva y creadora como la que tengo empieza a leer lo que las demás personas han escrito y empieza a involucrarse y a imaginar que personas pudieron haber escrito en ellas, pensar que podría ser cualquier persona que te encuentras en tu camino, en la calle, incluso algún amigo o familiar, ves en la paredes nombres de personas que por el simple nombre te hacen recordar a otras personas con el mismo nombre, aunque no sean ellas las de la pared. Y otros que dejan mensajes muy pequeños que nadie podría descifrar, como un nombre corto que podría ser el de cualquier mujer, o la inicial del nombre de otra chica. Una exposición que te pone a flor de piel la naturaleza del ser humano, el temor a la muerte, que nos muestra la muerte desde la perspectiva del que se queda sufriendo, de aquel al que la violencia, la enfermedad, el destino repentino o el suicidio ve interrumpida la vida de los seres amados, incluso del que se se pierde a si mismo por la depresión, por los malos ratos.
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| La foto que más me transmitió de la exposición. |
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| No crean que se me movió el celular a la hora de tomar la foto, es que así quería tomarla, porque al final de cuentas, quien soy yo, si no existo, si sólo soy la figura representada del fantasma que algún día recordarán. Pero a diferencia de lo que pide toda la gente, yo no te pido que no me olvides, yo te pido que me olvides, te lo exijo, ¡olvídame! Pero jamás olvides todo lo que vivimos. Y ve en ellos sólo a una la figura de alguien que te amo, sin rostro, sólo con emociones y los sentimientos que en ti provocó. En el muro he escrito dos nombre, esos me los reservo sólo para mi, y para quien los pueda leer. |
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jueves, 1 de marzo de 2018
El Profesor Marston y la Mujer Maravilla.
El
Profesor Marston y la Mujer Maravilla es una película que trata
sobre el origen de este personaje de historietas y que hoy día es tan famoso
por el universo cinematográfico de DC, pero créanme ahora mismo que estoy a
punto de escribirles sobre esta película que va más allá de eso, y que es mucho
más interesante que cualquier cosa que se haya hecho para el cine o la
televisión de esta superheroína.
La
película nos cuenta cómo el profesor Marston, al momento que está defendiendo
su trabajo frente a un grupo de personas las cuales deciden qué es ético que
los niños lean y que no en la década de los 40's, con un conflicto bélico
recién terminado y el cual se ve reflejado en la tira cómica, está recreando
toda la historia, y a la vez su historia de cómo fue que creó este personaje
tan personal.
Nos
narra cómo el profesor Marston, en la década de los años 20's, quien imparte
una clase para un grupo de chicas en la Universidad Radcliffe de Harvard, y es
acompañado por su esposa Elizabeth, quien a pesar de ser brillante la
universidad no le da su doctorado solo por el hecho de tener vagina, como ella
misma lo dice.
Ellos
son una pareja poco convencional que son muy apasionados, trabajan juntos,
entre otras cosas, en una aparato que después perfeccionarían y del cual
derivaría el primer detector de mentiras, y en una teoría sobre el
comportamiento humano a la cual llaman DISC, en la cual a grandes rasgos
exponía que las personas éramos completamente felices cuando no sometíamos a
una autoridad, o sea una persona a través del amor en cuatro fases. Pero no nos
adelantemos, ni entremos a cosas más científicas, vayamos a la historia, porque
es muy buena.
En una
de estas clases el profesor conecta de inmediato con una estudiante, Olive, y
este le dice a su esposa que la utilizará para el proyecto. Ella al inicio está
un poco indecisa, pero luego de averiguar que es sobrina e hija de dos de las
pioneras feministas de los derechos de las mujeres, es que la dejan entrar en
sus vidas.
Con su
ayuda ellos encuentran armonía en sus vidas, cuando las cosas se quiebran por
su temperamento o sus sentimientos no se sienten completos, y vuelven a estar
juntos, es una dependencia, pero jamás se vuelve enferma a pesar del
sadomasoquismo, porque lo hay, pero esto se justifica por muchos motivos que
tocaré más adelante.
Cuando
dejan de luchar con los sentimientos que tienen entre los tres y deciden estar
juntos, las cosas se complican al quedar los Marston despedidos. Olive rompe su
compromiso con su novio y además queda embarazada, entonces a partir de ahí
vemos cómo esta relación poliamorosa tiene que luchar en secreto por defender
su historia ante la sociedad tan cerrada de los años 40's, que no acepta este
tipo de relación como auténticos super héroes que mienten y se esconden tras
disfraces de secretarias, amas de casa, escritores, no por algo muy llamativo
pero sí muy necesario e indispensable para el ser humano: el amor.
La
película desde un principio nos muestra cosas e ideas bien plantadas. Las son
muy destacables, empezando con Luke Evans, que si bien ya en El Hobbit mostraba
buenas hechuras (de lo poco destacable de las dos últimas partes, me parece)
acá nos enseña que con un buen papel hace personajes interesantes. Pero sin
duda yo alabo y aplaudo en primer lugar a la joven Bella Heathcote en el papel
de Olive, y a mi adorada Rebecca Hall como esta mujer fuerte, sensible,
liberal, realista, erótica, que de lejos se ve el mayor rango actoral que tiene
y que su actuación bien podía haberle dado la nominación ya no pido para el
Oscar, al menos para el Globo de Oro, donde nominan a diez actrices en me
parece dos categorías cada vez más absurdas e innecesarias (o es eso o ya estoy
despertando a la falacia de estos premios, pero ahora vamos a ese tema de los
premios).
En
valores técnicos habría muchas cosas que puntualizar. En primer lugar el guion,
en todo esquema impecable; la trama en ningún momento decae, tiene ritmo,
ingenio, sus tiempos, sus escenas, sus diálogos, todo parece estar medido con
la precisión de un detector de mentiras perfeccionado.
La
fotografía, otro punto más que valioso. Hay en particular una escena en la que
me quedé rendido con el trabajo del encargado de la fotografía (Bryce Fortner)
y es en la que desempolvan las piezas del detector de mentiras, los enfoques y
desenfoques de cámara durante toda la película tienen un por qué. A últimas
fechas si algo odio en una película es esta terquedad o egocentrismo de algunos
directores de fotografía de hacer enfoques o desenfoques sólo por hacerlos y
por lo bien que se ven sin aportar nada o tener cierta congruencia con la
historia (eso me pasó con Lion, que fue lo único que no me gustó de la
película). Acá no ocurre eso. La iluminación, vestuario, diseño de producción,
la música, dirección de arte y todo lo engloba perfectamente la dirección, que
cae en mano de Angela Robinson, que con esta su tercera película me parece hace
algo grande y serio.
Si no
fuese por un par de cosas, pequeños detalles que tiene la película, como una
parte en la que hay una pérdida de continuidad grave (si no grave, sí es muy
notoria para los que nos fijamos en particularidades) que es en la parte donde
están en el parque mirando volar los aviones, y el hecho de que jamás hay en
realidad una profundidad sobre sus hijos y la relación con ellos y como ellos
miraban esta relación con un papá y dos mamás.
Si no
fuera por ello para mí esta sería una película perfecta, con esas palabras lo
pongo, que me parece es más que interesante el cómo plantea esta relación
poliamorosa entre tres personas, que si bien Woody Allen ya lo había mostrado
también de manera muy magnífica con su Vicky Cristina Barcelona (donde
ya todos sabemos también actúa Rebecca Hall) en la relación entre Cristina,
Juan Alonso y María Elena, Woody lo aborda desde una propuesta más artística y
amorosa, y es esta película lo ven desde un punto de vista de lo sadomasoquista
y creativo, aunque, como ya lo dije, se justifica porque no es sólo por el
sadomasoquismo como tal, sino por el verdadero amor entre estos personajes.
Otro
claro ejemplo que da esta película es que no hay necesidad de recurrir a
desnudos completos o escenas de sexo explicitas para que el espectador conecte
con esta sensualidad, erotismo, seducción y excitación que experimentaban los
personajes, como si uno mismo lo estuviera sintiendo; jamás cae en ese tonto y
absurdo cliché del desnudo solo por hacerlo.
Las escenas
no son ni mojigatas ni morbosas, son sutiles y directas, y es algo que se le
vuelve a agradecer a su directora, que además también escribe el guion (que
también pudo haber sido tomada en cuenta para los Oscar, pero no tiene caso
hablar al respecto, los Oscar tienen una larga historia sobre sólo ser
políticamente correctos, aunque aquí pudieron haber jugado con ello, la
película sinceramente tiene méritos propios para haber sido tomada en cuenta,
pero es una de las tantas buenas películas olvidadas e ignoradas).
Para
finalizar, les comparto un par de pensamientos que dice el profesor Marston, el
primero es cuando está a punto de acabar la película, donde está dando una
conferencia y dice que la Mujer Maravilla busca como tal hacer que los niños,
que son el futuro de la sociedad, empiecen a ver el poder que tienen las
mujeres en la vida, su valor, algo que leí buscando información me hizo llegar
a un texto donde William Marston decía: “Ni siquiera las mujeres quieren ser
mujeres mientras nuestro arquetipo de femineidad carezca de fuerza, fortaleza y
poder… El remedio obvio es crear un personaje femenino con toda la fuerza de
Superman, más todo el encanto de una mujer bella y buena”.
Decía
que los demás veían en La Mujer Maravilla una superheroína, en cambio él veía
las cosas buenas, bellas y valientes de todas las mujeres de su vida, a quienes
creía superiores a los hombres en muchas cosas y que no le importaba saberse
sometido por ellas, sobre todo de sus dos mujeres que fueron las que de cierta
manera le dieron más que estructura, aporte, ideas e imaginación para que este
personaje fuera creado. En varias partes de la película, aunque con un poco de
dolor, acepta que todas las cosas que había inventado en su vida jamás las
hubiera hecho sin ese par de mujeres aportando las piezas claves (todo el
tiempo durante toda la película vemos guiños de donde fueron sacando, tanto
William como ellas, las referencias de la historia de Diane como las amazonas o
el avión invisible).
Y el
segundo pensamiento es uno que les dice a las chicas en una de sus clases, que
si los hombres habían sido dotados por la naturaleza con un instinto más
desarrollado de fuerza y violencia, las mujeres con un instinto más fraternal y
de amor, no sería lo más conveniente que las mujeres gobernaran y tomaran las
riendas de este mundo. Yo creo que sí, y la película, sin caer en discursos muy
críticos, pero tampoco muy tibios o dejándolos a medias sobre el feminismo, me
parece si es, y con mucha inteligencia además, una carta de amor y apoyo a la
lucha de las mujeres por ese lugar que deben de tener como iguales con los
hombres, con derecho de elegir qué hacer y con quién hacerlo.
Una
película que se vale de la figura de La Mujer Maravilla y la historia de este
triángulo amoroso para hacer una buena crítica sobre la tolerancia, el respeto,
el feminismo y el amor, y además hacer una gran película, que es lo más valioso
de todo, jamás traicionar el medio para explicar lo que uno quieres expresar y
plasmar.
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miércoles, 8 de noviembre de 2017
Loreto: El amigable pueblo con mar de Baja California Sur.
Regresar a Loreto, dedicar aunque fuera un par de días del año a visitar un lugar que es tan especial para mi corazón desde la primera vez que vi las aguas de este lugar, era un deseo que tenía muy fuertemente desde hace un par de años, por fin este año, agarrando de pretexto la presencia de una de las personas que yo mas amo en la vida, (persona la cual siempre nos sirve de pretexto para viajar la cual comparte conmigo el amor por viajar) por fin pude volver.
Mi amor por Loreto tiene historia, (y les juro que no es por la telenovela de Televisa) la cual indirectamente ustedes ya conoce. Loreto es el lugar que me inspiró, o mejor dicho el lugar que inspiró donde se desarrolla mi primera novela, y el amanecer en este lugar (sólo una vez llegué a pasar una noche en este pueblo antes de este viaje) y el conocer a una chica nacida en este lugar, aunque no la conocí en este lugar, me hizo empezar a escribir lo que yo pretendo que algún día se llegue a convertir en mi segunda novela. (De la cual ustedes conocen varios fragmentos, los que publiqué con el nombre de Esnelia y La Chica del Muelle) Pero dejemos de hablar de mi historia personal y adentrémonos un poco a la historia de Loreto como tal.
Loreto es el segundo Pueblo Mágico de Baja California Sur, junto con Todos Santos, el cual se encuentra surcando la Carretera Transpeninsular, la carretera No. 1 de México, el cual se encuentra a 356 km. de la ciudad de La Paz por la carretera, un pueblo relativamente pequeño con un número de habitantes entre 15 000 y 17 000 personas (en esto la gaceta local no nos dio preciso el dato) a la orilla del mar con un clima, aunque caluroso, suele ser un poco mas fresco que el del sur del estado, por su aproximación tan cerca al mar, por su malecón tan a la altura de la ciudad, por su protección de la Sierra de La Giganta, por que parece un oasis mismo en medio del desierto.
Yo conocí a Loreto por viajes de trabajo, alguna vez ya les había hablado al respecto, y en mi siguiente publicación les hablaré a detalle del preciso instante en el que yo decidí que este lugar sería protagonista de mis ficciones, pero como ya lo mencioné eso vendrá después ahora quiero hablarles de este viaje en especial.
El viaje, se planeó de la nada, o no de la nada, ya estaba planeado hacerse, pero por motivos personales decidimos de un momento a otro que se adelantara un día, e hicimos maletas en cosa de minutos y cargando la camioneta con algo de comida, víveres y tienda de campaña (inicialmente teníamos pretendido dormir a la orilla del mar, lo cual no llegamos a hacer) partimos a la ruta. De modo que saliendo no tan temprano, ya algo tarde, y después de un contratiempo que tuvimos con el vehículo a causa de un tramo de terracería que había en la carretera por obras de mantenimiento en Cd. Constitución, pequeña ciudad que se encuentra 200km. después de La Paz (conocido por los lugareños como El Valle de Santo Domingo) después de unos minutos volvimos a tomar ruta y cerca de 30km. después, al llegar a Cd. Insurgentes, (también conocido como La Toba) pequeño pueblo, con aspectos muy parecido a mi Durango (Cd. Constitución en primavera e invierno también es muy similar a Durango en eso del clima, en primavera mucho viento y "polvadero" y mucho frío en invierno) antes de tomar carretera a Loreto, recargamos gasolina y entre 7 y 8 de la tarde, antes de llegar al Mirador Frida, donde se logran apreciar varias de las islas que conforman al Parque Nacional Bahía de Loreto, el cual es una área natural protegida y patrimonio de la humanidad por la UNESCO, además de que esa noche nos tocó parte del atardecer y la caída del sol, además de una luna casi llena maravillosa, majestuosa y hermosa, una vista maravillosa, de esas que no olvidas en toda tu vida.
Llegamos al pueblo, sin itinerario, la noche nos había caído y no nos animamos a quedarnos en la playa, ya que de todas las cosas mas necesarias que se necesitan para acampar en una playa completamente a oscuras, fueron las lamparas, así que empezamos a buscar algún hostal o motel-posada, para nuestra fortuna no tuvimos que buscar tanto y encontramos uno muy tranquilo y de coste muy bajo, no pensamos dos veces para decidir quedarnos en el lugar, además de que nos quedaba muy cerca del malecón (sólo un par de cuadras y media) y del primer cuadro del pueblo, justo en el centro histórico, donde están todas las tiendas de artesanías, restaurantes, galerías y el hermoso templo jesuita que caracteriza al pueblo. Hicimos un primer recorrido de noche, caminamos por el corredor turístico, no sin antes cenar como los locales, en un pequeño puesto de "hates" y hamburguesas mientras veíamos desfilar a los niños disfrazados de monstruos (se me olvidó mencionarles que era Halloween, o sea que pasamos Halloween, el día de Todos los Santos, y el Día de Muertos en el lugar) a los cuales les tomé algunas fotos, y aquí es donde volví un poco a recordar porque este pueblo es tan especial para mi, porque lo amo tanto, la gente con una sonrisa, les tomaba fotos y los niños me decían adiós mientras las mamás sonreían, eso si lo hubiera hecho en alguna ciudad cualquiera los niños se habrían asustado, o los padres se habrían enojado, otra cosa que me gustó del lugar era que todos los niños iban acompañados de sus padres, y eso es algo que no he visto yo en las dos ciudades donde he vivido, por mucho que me digan que antes las cosas eran distintas y que la inseguridad no era tan alta como ahora, me gustó, o mejor dicho yo lo interprete como que las familias en este lugar son mas unidas, bueno, dejando de lado lo de la cena y las fotos a los niños de Halloween, nos fuimos a caminar y yo a tomar fotos como poseído por el corredor del pueblo, vimos a la misión de nuestra señora de Loreto, la cual alberga a la Virgen del Pilar, edificación que data desde 1697 siendo testigo de la fundación del pueblo en 25 de octubre de ese año (haber viajado una semana antes habría significado haber pasado las fiestas de fundación de la ciudad, pero para esa fecha la persona por la cual quisimos viajar no estaba aquí) el corredor adornado por arboles con una forma que parece hacen la figura de un túnel en su entrada, después de pasear y entrar a ver tiendas de artesanías y pasar por galerías de pintura, llegamos a una iluminada y llena de gente plaza principal, la cual tiene un kiosko pequeño (incluso mas que el de Todos Santos) y el palacio municipal de gobierno, todavía luciendo listones rosas por en símbolo de la lucha del cáncer de seno (el cual se destina el mes de octubre en México para tomar conciencia y difusión de esta lucha) había un par de altar de muertos, pero destruidos, pasamos unos pequeños segundos en el lugar, mi cámara para este momento, y con ella mi celular se habían descargado completamente, por el hecho de haber salido tan de repente de casa y haber dedicado parte de la mañana antes de salir a tomar fotos (quizá les comparta algunas de esas en mi IG, quizá) pero la verdad, estaba tan maravillado, una, de ver todo lo que mis ojos miraban de noche en Loreto; dos, caminar, aunque fuera muchas veces a la distancia al lado de personas que realmente quiero y verlas maravillarse tanto de un lugar que yo amo tanto, es algo que no tiene precio. seguimos caminando y ha nuestro paso entre otras cosas más nos topamos con algunos personajes, muchas caras amables que nos saludaban, para mi sorpresa, o la verdad es que no tanto, la mayoría de estas caras eran de propios, lugareños, hermanos, que de extranjeros, de lo cual les hablo mas adelante, nos topamos con uno de los tres murales que tiene en estas latitudes Ulises Martinez, (Uli Mtz) muralista del cual muchos de ustedes sabrán yo admiro su obra. Y una vista del malecón que tanto tanto amo.
El segundo día por la mañana, desperté muy temprano, después de dormir agustísimo, salí con mi hermano menor a tomar algunas fotos del malecón ya con sol y del corredor y de la iglesia, llegamos de nuevo al hotel poco después de una hora, (aunque en realidad no caminamos tanto, la cámara no me dejaba caminar mucho de tantas fotos que mis ojos querían tomar y tantos detalles que me pedían inmortalizar en datos) bebimos café cortesía del hotel, salimos al malecón a caminar un rato con toda la familia y luego de decidir que ese día si acamparíamos y encontraríamos una playa bonita, asesorándonos con la señora del hotel, nos fuimos a almorzar a una fondita de comida mexicana y decidimos irnos a visitar la misión de San Javier, en el pequeño poblado de San Francisco Javier, pero de eso también les hablaré en otra publicación.
No quiero hacerles muy largo el cuento, quizá para terminar podría comentarles ciertas cosas muy generales, como el hecho que después de llegar de San Javier nos fuimos a la playa del malecón, la cual era de arena color terroso, no blanca como las playas del sur, pero tampoco negra como la de Santa Rosalia, comimos pescado en un restaurante de la calle principal del pueblo, pero la verdad no estaba tan bueno, compramos algunos souvenires, seguimos caminando, y tan cansados estábamos de la caminata del día que decidimos no acampar y volver al hotel, ya no nos dieron ganas de salir esa noche, descansamos y dormimos temprano, para yo poder madrugar a la mañana siguiente, antes de las seis de la mañana ya estaba despierto, una vez más no me costó nada despertarme, tomé mi cámara y caminé por todo el malecón de punta a punta, ese malecón que a mi me fascina, tan rústico, tan mágico, tan místico, que conserva su esencia, o mucha de ella desde que el pueblo nació, fiel a su historia y su edad, tan hermoso por el amor de sus habitantes y los que pasean en él (a mas de una persona vi por la mañana recoger la basura de entre sus piedras, ese detalle me conmovió y empecé a hacer lo mismo) sacando fotos, saludando y regresando el saludo a todas las personas que veía a mi paso, viendo sus caras, fotografiaba a algunos, pero la verdad mi atención se centró más que nada a ese amanecer que tanto recordaba, ya visto desde afuera mientras olía y sentía la fresca brisa del otoño y el mar, no vista desde una habitación de hotel, no centrando mi atención en una chica, una banca y una farola, Todos Santos es un lugar que también me gusta mucho, pero creo mi amor por Loreto se debe a que yo siento mas gentileza y amor en su gente, no quiero decir con esto que en Todos Santos la gente no sea así, conozco algunas personas del lugar, tanto nativas como que viven o trabajan ahí, pero en Loreto algo es distinto, sientes como si los conocieras y te conocieran de siempre, como si fueran conocidos, familia, sus mujeres lindas de todas edades, jóvenes respetuosos, su mar, su faro, quizá se deba mas por mi que por otra cosa. Ya que volví al hotel, y al enterarme que no alcancé a tomar café nos fuimos a almorzar al mismo lugar y después la última sesión de fotos al interior de la misión de Loreto y una visita no prevista pero si bastante larga al Museo de Las Misiones Jesuitas, y ese pretender querer salir temprano nos dejó salir poco antes de medio día, pero mas contentos que nunca.
Después de cuatro años de no estar en Loreto, de haber vuelto a vivir otro amanecer en este lugar, sé que quiero llegar a vivir en este lugar, no sé si sea ahora y ya siendo mayor como tanto americano viene a este pueblo a pasar sus últimos años de vida para hacer filántropos después de haber hecho una fortuna. (Otra cosa que me he fijado es que si bien en Todos Santos también ves mucha gente local en su centro histórico, la verdad es que ves mas extranjero y joven, en Loreto es al reves, ves mas gente local que extranjera, y los extranjeros que ves son mayores, nos tocó saludar a algunos jóvenes en el hotel, con un par de motociclistas que venían de Oregon tuve el placer de cruzar unas cuantas palabras -mi deficiente inglés no me permite gran cosa a la hora de comunicarme con extranjero- y me contaban que iban de paso, la otra pareja que también estaba en el hotel también iba de paso, había otra pareja pero ellos si eran mexicanos, su procedencia la desconocía) Yo no creo poder esperar tanto tiempo, porque la verdad es que no hay ningún otro lugar en la tierra en el que yo este mas a gusto, mas tranquilo, mas relajado, (uno vuelve a su vida siendo mas feliz, mas amable después de haber estado en Loreto, habiendo despertado de ese bello sueño, habiendo dejado esas tranquilas y bellas aguas, esas tantos oscuras y blancas, pero cómodas playas) que me inspire tanto, (aunque en estos tres días no haya escrito nada, mas que algunos pensamientos y garabatos en mi celular, incluso pocas veces estuve al pendiente de este salvo por las veces que subía alguna foto a mi Instagram personal, ya saben que no me gusta mucho compartir cosas en mis redes, incluso descuido mucho el blog mientras estoy de viaje) como Loreto.
Ahora les comparto unas "pocas" fotos de este viaje.
Créanme, en comparación al número de fotos que albergó la memoria de mi cámara, estas son unas pocas. Por supuesto elegí muchoas de las mejores para publicar acá, otras, ya más personales, se quedan guardadas en mi galeria personal y privada.
| Obra del buen Uli Mtz |
| Artesanos creando magia. |
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