martes, 27 de abril de 2021
Inventario de las cosas perdidas
lunes, 18 de enero de 2021
Lázaro Cristóbal Comala y las frases en sus canciones.
lunes, 31 de agosto de 2020
[Pacífico norte]
Uno de los tantos festivales y muestras que ha albergado en últimos meses la plataforma de Filminlatino en México, es el llamado, "24 Risas en casa: festival online de cine y comedia". Dicho festival tuvo en su programación un gran número de cortometrajes y tres largometrajes, entre los que se encontraba esta película que nos llamó la atención por la puntual recomendación de nuestros amigos de la Red de Cineclubes de La Paz y el hecho de que es una película con una parte rodada en Baja California Sur.
La película retrata y narra, a través de la cámara de Sofía, el viaje de esta con sus dos amigas, Marielena y Clarita, un viaje que tenían planeando desde un año atrás, y el cual contemplaba recorrer toda la costa del pacífico hasta llegar a un hotel de ensueño según lo planeó Marielena. Pero en el camino van surgiendo complicaciones, problemas entre ellas y confesiones que no esperaban, que de pronto la cámara va siendo registro de los temperamentos de cada una, de las particularidades de su amistad, y el regalo que Sofía quería hacer para sus amigas tan diferentes y únicas, se va llenando más de su presencia y de una mirada que estaba en descubrimiento, Clarita pareciera es la que cuenta la historia, y el regalo que Sofía pretendía dejar a sus amigas antes de despedirse de ellas, resulta ser al final en realidad un regalo para ella misma.
La película me parece aborda de manera muy sencilla las dificultades de las amistades, más en preciso en este caso, el de las amistades entre las mujeres. Vemos a cada personaje, en su complejidad y sus diferencias, el común denominador que las une: la amistad. Una amistad que no siempre se tiene que saber explicar, simplemente sentir. Se hace patente una famosa frase de Mark Twain que dice: "La forma más fácil de saber si amas u odias a una persona, es viajando con ella", este es un ejemplo de ello. Vemos la personalidad por ejemplo de Sofía que piensa vivir la aventura sin restricción alguna, muchas veces no pensando que no viaja sola, pero no por malicia, sino por una nacesidad incluso orgánica, (la cual incluso le causa una especie de temor) y vemos cómo su pensamiento va cambiando durante el trayecto. Una Marielena que ve al viaje como una escapatoria a su rutinaria vida y una depresión quizá no tan latente, pero que por lo mismo es muy preocupante, y ver que aunque no quiere ser como Sofía, con quien tiene más conflicto, evidentemente hay algo que le causa conflicto que se proyecta en la presencia de "la gringa". Y el personaje de Clarita, que es la mediadora y que probablemente trae arrastrando una mayor presión que sus amigas y que todo lo que pasa en el viaje tanto la distraen como la mortifican, pero lo que viene arrastrando al final deja de causarle un peso, ahora es una transformación, y de aquí que la mirada de la cámara, que es la de Clarita, sea una, como ya lo mencioné, mirada en descubrimiento.
La película escrita y dirigida por Valentina Sachetti es un trip-road-movie que me parece en su simpleza radica su principal virtud y belleza, es una mirada palpable y con mucho cariño, aunque de momentos se torne un poco fuerte, a los conflictos y tensiones que se llevan en una relación, y como estos al final resultan ser no tan significantes cuando definimos que tan importantes son esas personas con las que hay en conflicto en nuestras vidas. Con el atractivo adicional que me parece reside en los lugares donde se filma la película, y cómo los filma, que no sólo comprenden a Baja California Sur, con locaciones en Todos Santos, Pescadero y La Paz, sino también en Sinaloa, como el pueblito al que van en busca de hongos.
Y tampoco puedo dejar de mencionar un hecho que yo siempre destacaré en películas con el tipo de producción que tiene esta: el hecho de que se nos muestren caras diferentes a las que siempre vemos, con excepción de Danae Reynaud, quién últimamente se ha hecho muy conocida por su película "Lady Rancho", y a quien particularmente nosotros conocemos por el trabajo "La nuca desnuda de Olivia" de la realizadora duranguense Deniss Barreto; y de Lucia Leyba a quien ubicamos más por su trabajo en series de televisión; el resto del reparto no es conocido, y es maravilloso ver por ejemplo la participación del pescador (no sé si será actor profesional o no), o de Elena del Rio, quien interpreta a Clarita, sobre todo en esa escena en la que está en la playa al amanecer y hay un parecido muy particular con el videoclip de la canción Yellow de la banda Coldplay.
De modo que, como ya lo comenté antes, sin ser tan profunda, pero si con una puntualidad sobre el tema principal que aborda, y haciéndolo de una manera me parece sencilla y relajada, se logra una película muy entretenida, divertida, y que logra crear algo empatía con sus personajes, e incluso por qué no, vernos en algunos puntos, identificados con alguna de ellas, y si, aun siendo hombres los espectadores podemos vernos identificados con los problemas, dudas e inquietudes que encuentras en el camino estas tres chicas, para que sirve el cine si no es para eso, para identificarnos si así lo refiere la película, hasta con un filete de pescado.
"Uno no deja de ser uno. Cambia, pero no deja de ser uno. Somos como la gente nos recuerda"
"Uno es lo que uno hace, y lo que uno hace lo forma. [...] Yo nací pescador."
martes, 18 de agosto de 2020
Sanctorum.
Sanctorum es una película del director mexicano Joshua Gil, estrenada el año pasado en festivales de cine tanto mexicanos como internacionales. (Por ejemplo, cerró la semana de la crítica del festival de Venecia)
La película habla de como una pequeña comunidad de campesinos en la zona serrana de Oaxaca, enclavado entre un majestuoso bosque, tiene que sobrevivir trabajando la tierra para el crimen organizado, sembrando marihuana; tienen que velar por su comunidad, por su familia, y además enfrentarse por un lado, a los malos tratos de las gente que los despoja de sus tierras, y las autoridades que los trata como delincuentes, y no es luego de una matanza a cargo de los "dueños" de las tierras, que dejan a un niño huérfano, que los restantes de esa comunidad liderados por un maestro que habla de idealismos a los niños que aún quedan entre ellos, que decide emprender la huida y confrontar a la autoridad que viene por ellos a toda costa como si fueran los malos de la historia. Pero la película no es tratada como una ficción sin redención, el director nos propone una "solución" distinta: ¿qué pasaría si los difuntos y los ancestros de estas comunidades orquestaran el fin del mundo por los malos tratos que han tenido que soportar durante tantos y tantos años?
La película es, para mí una obra que hay que considerar, indudablemente, como una película muy aparte (para bien) dentro de las producciones mexicanas de al menos los últimos diez años, las razones son más de una y acá les comentaré sólo algunas. La valía y la apuesta arriesgada de la película empieza desde el idioma, la película casi en su totalidad está hablada en lengua mixe, y con no actores, una de las cosas más arriesgadas, y a la vez más atinadas; pues esto hace, por una parte, hacer que el espectador entre desde un principio en un mundo y una zona del país que es muy poco conocida y explorada, tan poco conocida y explorada es, que las autoridades no les brindan la seguridad que esas pequeñas comunidades necesitan, para el gobierno es más fácil darlos desde antes por criminales, que como victimas, si de algo son culpables, como se menciona en la misma película, es de "saber trabajar la tierra y tratar de sobrevivir". Si el idioma ayuda, como ya lo mencioné, para que desde un principio uno entre y se involucre en la historia, la forma en que se utiliza la luz en toda la película crea un efecto aún más impactante. Hay un empleo de esta tan apabullante, que raya en los extremos de la sobreexposición y la subexposición, que uno empieza a identificar, pero jamás de manera manipuladora, el contraste y la división entre el mundo de los vivos y el de los muertos, la realidad de los que sufren el embate por los hombres que los rodean, y ese mundo de los muertos del que ellos son conscientes, por las creencias milenarias que los acompañan desde que nacen, pero que nosotros podemos ver.
Muy pocas películas mexicanas contemporáneas han llegado por una parte, a crear una película de fantasía tan deslumbrante visualmente hablando (esto por supuesto atiende tanto a la forma en que fotografía tanto los paisajes majestuosos de los bosques, como son tratados los efectos especiales), como tan llena de simbolismos, pocas películas llegan a un realismo mágico digno de una obra apocalíptica escrita incluso por el mismo García Márquez, en una historia que prácticamente tiene de todo (como las escenas de la esposa difunta del maestro). Quizá algunos mencionarían a películas como Vuelven de Issa López, o El sueño del Mara'akame de Federico Cecchetti, (películas que a mí particularmente no me resultan tan bien logradas, o tan redondas como la de Joshua Gil), o incluso Belzebuth de Emilio Portes, o Post Tenebras Lux de Carlos Reygadas (de la que es innegable recordar en la escena del niño buscando a su mamá y las luciérnagas, otro guiño que más de uno asociará al cine de anime japonés. Incluso en las primeras escenas donde hablan un par de parejas, una de ancianos, y una de jóvenes, sobre señales a manera de premonición; en las que vino a mi mente la magnánima obra del húngaro Bela Tarr, El caballo de Turin), pero creo que la película de Joshua, como ya lo mencioné en un principio, está más allá, y si está más allá, es por la propuesta tan valiente que va más allá de como narrar y plasma la historia en la pantalla, sino de la historia tan potente que narra.
La película no se anda en ningún momento por las ramas, como dirían coloquialmente; es fuerte, es directa, (tan fuerte y directa es que nada más hay que ver las escenas que grabaron en los plantíos) habla de frente y fuerte tanto a la violencia como a los que la ejecutan, ya sea del bando que sea. Retrata la lucha de estas comunidades que desde siempre, han tenido que verse sometidos por la gente de las ciudades, la gente de las armas, la gente del dinero y del poder, con tal de defender su patrimonio, su riqueza, su tierra, sus costumbres, y eso se ha hecho más visible y evidente gracias a películas y documentales que muestran las formas en que el gobierno y el crimen organizado operan, como Laberinto Yo'eme de Sergi Pedro Ros, El guardián de la memoria de Marcela Arteaga, incluso el tema de la discriminación a los pueblos indígenas es retratado (en una índole e intimista, cabe aclarar) en Tote_abuelo de María Sojob, y otros tantos más, vemos como o son desplazados, o esclavizados, o exterminados, por muy dura que se escuche esta palabra.
Tan fuerte y desolador es el panorama que nos presenta la película, porque es un reflejo de la realidad; que nos dice desde el poster de la misma, frase que viene de la parte final de la película: "El fin del mundo se acerca. El tiempo de la humanidad ha terminado". Quizá yo rescataría, como conclusión final, algo que dijo el director cuando presentó la película en Morelia el año pasado: “La gran hipótesis del proyecto tiene que ver con tratar de hablar con el capo mexicano, con la criminalización. La población (rural) tiene que encontrar cómo sobrevivir con otro producto que no sea maíz o café porque ya no pagan como debe ser. Posiblemente el fin del mundo sea mejor de lo que estamos viviendo.”
A mí la tesis que me queda al final es: "Que nos ayuden y nos protejan nuestros muertos, porque los vivos, o no pueden o no quieren."
miércoles, 29 de enero de 2020
Luis Buñuel: frases.
"Muchas veces pienso que uno hace películas para los amigos; naturalmente no sólo para aquellos que lo rodean, sino también para aquellos que uno no ha visto nunca."
"La realidad, sin imaginación, es la mitad de realidad."
"El misterio es el elemento clave en toda obra de arte."
"La edad es algo que no importa, a menos que usted sea un queso."
"La moda es la manada; lo interesante es hacer lo que a uno le de la gana."
"Denme dos horas de actividad al día y me pasaré las veintidós restantes soñando."
"Admiro al hombre que permanece fiel a su conciencia, cualquier cosa que ésta le inspire."
"De mis obsesiones no me preocupo. ¿Por qué crece la hierba en el jardín? Porque está abonado para eso."
"El sueño es indirigible. No se ha descubierto su secreto. Ojalá pudiera yo orientar mis sueños según mis deseos. Entonces...No me despertaría nunca."
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Manifiesto contra el centenario del cine. Por Jonas Mekas.
(Versión completa)
Como bien sabemos, Dios creó la Tierra y todo en ella. Y pensó que todo era magnífico. Todos los poetas y músicos cantaban y celebraban la creación, todo estaba bien. Pero realmente no era así. Faltaba algo. Así que hace 100 años, Dios se decidió a crear la cámara de cine. Y lo hizo. Entonces creó a un cineasta y le dijo: “Aquí tienes un instrumento llamado cámara de cine. Sal a filmar y celebra la belleza de la creación y los sueños del espíritu humano, diviértete”.
Pero al diablo no le gustó eso. Así que puso una bolsa con dinero adelante de la cámara y le dijo al cineasta: “¿Por qué quieres celebrar la belleza del mundo y su espíritu si puedes hacer dinero con este instrumento?”. Y, créanlo o no, todos los cineastas fueron detrás de la bolsa de dinero. Entonces el Señor se dió cuenta que había cometido un error. Así que, unos 25 años después, para corregir su error, Dios creó a los cineastas independientes de vanguardia y les dijo: “Aquí tienen esta cámara. Tómenla y vayan por el mundo cantando sobre la belleza de la creación, diviértanse. Pero recuerden que deberán lidiar con tiempos difíciles y nunca harán dinero con este instrumento”.
Eso les dijo el Señor a Viking Eggeling, Germaine Dulac, Jean Epstein, Fernand Leger, Dmitri Kirsanoff, Marcel Duchamp, Hans Richter, Luis Buñuel, Man Ray, Cavalcanti, Jean Cocteau, Maya Deren, Sidney Peterson, Kenneth Anger, Gregory Markopoulos, Stan Brakhage, Marie Menken, Bruce Baillie, Francis Lee, Harry Smith, Jack Smith, Ken Jacobs, Ernie Gehr, Ron Rice, Michael Snow, Joseph Cornell, Peter Kubelka, Hollis Frampton, Barbara Rubin, Paul Sharits, Robert Beavers, Christopher McLaine, Kurt Kren, Robert Breer, Dore O, Isidore Isou, Antonio De Bernardi, Maurice Lemaitre, Bruce Conner, Klaus Wyborny, Boris Lehman, Bruce Elder, Taka Iimura, Abigail Child, Andrew Noren y muchos otros. Muchísimos, esparcidos por todo el mundo. Así que tomaron sus Bolexs y sus pequeñas cámaras 8mm y Super 8 y comenzaron a filmar la belleza de este mundo y las complejas aventuras del espíritu humano, se diviertieron muchísimo haciéndolo. Y sus films no les dieron dinero ni nada de lo que se llaman útil.
Los museos de todo el mundo están celebrando el centenario del nacimiento del cine, los millones de dólares que los cines generan, volviéndose locos por sus Hollywoods. Pero nadia menciona ni a la vanguardia ni a los independientes de nuestro cine.
He visto los programas de museos, archivos y cinematecas de todo el mundo. Dicen: “no nos importa tu cine”. En tiempos de inmensidades, de espectáculo, de producciones de cien millones de dólares, yo quiero hablar de los pequeños, invisibles actos del espíritu humano: tan sutiles, tan pequeños que mueren cuando se colocan bajo las luces de Klieg. Quiero celebrar las pequeñas formas del cine: la forma lírica, el poema, las acuarelas, el estudio musical, el boceto, el retrato, el arabesco, las chucherías y las pequeñas canciones en 8mm. En tiempos en que todo el mundo quiere ser exitoso y vender algo, yo quiero celebrar a aquellos que abrazan el fracaso social diario para perseguir lo invisible, las cosas personales que no dan dinero ni pan, y que no hacen a la historia contemporánea, ni a la historia del arte ni a ninguna otra historia. Abogo por el arte de uno para los otros, como amigos.
Estoy parado en el medio de las autopistas de la información y me río, porque un mariposa en una pequeña flor en algún lugar de China acaba de agitar sus alas y sé que toda la historia, toda la cultura, ha cambiado drásticamente debido a ese aleteo. Una cámara Super 8mm acaba de emitir un pequeño zumbido en algún lugar del Lower East Side de New York, el mundo no volverá a ser el mismo.
La historia del cine es una historia invisible: la historia de amigos juntándose, haciendo lo que aman. Para nosotros, el cine está comenzando con cada nuevo zumbido del proyector, con cada nuevo zumbido de nuestras cámaras. Con cada nuevo zumbido de nuestras cámaras, nuestros corazones palpitan fuerte, amigos míos.
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*Para los que no lo sepan, si a un director de cine he aprendido a amar en el último año, es a Jonas Mekas.
Momentos de un atardecer. (Cinco segundos) from Johnny Antu-Hap on Vimeo.
jueves, 12 de diciembre de 2019
¿Por qué hago cine? Por Luis Ospina.
En 1987 el diario Libération de París hizo una encuesta entre cientos de cineastas del mundo entero preguntándoles: ¿Por qué filma usted?
Ésta fue mi respuesta:
¿Por qué hago cine?
Porque soy muy nervioso para robar,
Porque detrás de la cámara oculto mi timidez.
Hago cine por terquedad,
Por la persistencia de la visión.
El cine es una fijación
De emociones en emulsiones.
El cine es una revelación
De lo negativo a lo positivo.
Para hacer cine hay que tener fe.
En el cine, fe es creer en lo que no se ha revelado.
El cine es un misterio gozoso, es la alquimia, la bolsa negra.
Es el oficio de tinieblas del siglo XX.
Para hacer cine hay que tener vocación
Porque produce hábito.
El cine es creación y re-creación.
Hago cine en el Tercer Mundo para encontrar el pla no sur-americano
Capaz de revelar nuestra imagen subdesarrollada.
Libération, Número fuera de serie, París, Francia, mayo de 1987.
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Texto extraído del libro Palabras al viento (mis sobras completas) de Luis Ospina (2007)
sábado, 26 de octubre de 2019
À bout de souffle. Frases.
“Si no le gusta el mar, si no le gusta la montaña, si no le gusta la ciudad... entonces... ¡Que le jodan!”
"Lo bonito es despertarse al lado de una chica, no dormirse a su lado."
"Amo a una chica de nuca preciosa, de senos preciosos, de voz preciosa, de muñecas preciosas, de frente preciosa, de rodillas preciosas... pero que es una cobarde."
No se si estoy triste porque no soy libre, o no soy libre porque estoy triste."
"Una mujer que dice que esta bien y no puede encenderse un cigarillo es que tiene miedo de algo."
"Entre el dolor y la nada elijo el dolor."
"El erotismo es una forma de amor y el amor una forma de erotismo."
"-¿Cuál es tu ambición en la vida?
- Ser inmortal y despues morir."
"Dormir es triste. Al dormir estamos forzados a separarnos. Se habla de dormir juntos pero no es cierto."

jueves, 12 de septiembre de 2019
Choose life. (Trainspotting 2)
sábado, 24 de agosto de 2019
Guerra y paz.
Tú y yo estábamos hechos
de pequeños pedazos del otro, y
y va a ser imposible salir ilesos.
¿Cómo era nuestro olor?
¿Era ácido y metal?
No consigo recordarlo, aún no.
Trago una saliva que sabe a guerra
y la bala atraviesa directa.
Unos pulmones que ya no respiren por ti.
¿Cómo era el amor que sentías por mí?
No consigo recordar
No consigo recordarlo, aún no
¿Qué voy a hacer con todos los abrazos que hice a medida para ti?
¿Cuándo volverás a ser quién conocí?
¿Cómo éramos tú y yo?
¿Fuimos lucha, fuimos paz?
Soy todo lo que prometí
no llegar a convertirme y,
tú eres lo que nunca dijiste ser . . . .
lunes, 22 de julio de 2019
Frases de drexler.
En tren con destino errado se va mas lento que andando a pie.
Hay quien dice que el camino te enseña cosas, yo no lo sé.
No hay tiempo perdido peor que el perdido en añorar.
Conozco esa carretera como a tu cuerpo en la oscuridad, porque sólo conozco deberás lo que una vez tuve que añorar.
Añoro esa lejanía como a mi propia felicidad, aunque a veces se añora en la vida algo que nunca llegó a pasar.
Por la misma senda que el amor abrió la pena camina.
Pero el tiempo pasa y el dolor también te enseña el camino.
La guerra y la vanidad comen en la misma mesa.
A mi me basta con una de tus miradas.
Siento que no tengo nada cuando no tengo tus besos.
Todo dura nada.
¿Quién quiere estar girando por siempre mirando su ombligo?
¿Qué habré hecho yo de bueno para que la vida crea que yo te merecía?
Este es tu sitio, esta es tu taza de café. No digas nada, dices con la mirada más de lo que crees.
No creo en la eternidad de las peleas, ni en las recetas de la felicidad.
Yo llevo tu sonrisa como bandera.
No es la luz, lo que importa en verdad son los 12 segundos de oscuridad.
De poco le sirve al navegante que no sepa esperar.
Pie detrás de pie, no hay otra manera de caminar.
Todas las versiones encuentran sitio en mi mesa.
No quiero que lleves de mi nada que no te marque, el tiempo dirá si al final nos valió lo dolido. Perderme por lo que yo vi, te rejuvenece.
Cuanto te quise, quizá, seguirás sin saberlo.
La fidelidad, brumosa palabra.
Tantos planes, tantos planes vueltos espuma. Tú por ejemplo tan a tiempo y tan, inoportuna.
Que raro que seas tú quien me acompañe, soledad. A mi que nunca supe bien como estar solo.
Las lagrimas van al cielo y vuelven a tus ojos desde el mar. El tiempo se va, se va y no vuelve.
Y aunque parezca mentira, tu corazón va a sanar, va a sanar y va a volver a quebrarse, mientras le toque pulsar.
Y nadie nace sabiendo que morir también es ley de vida.
Todas las horas, todos los besos, cada recuerdo que fuimos echando en el fuego. Un día tal vez darán calor.
Y esta canción que se disipa en el viento, como señales de humo, busca un cielo en que la leas tú.
Ya hacíamos música muchísimo antes de conocer la agricultura.
No tenemos pertenencias, sino equipaje.
De ningún lado del todo y de todos lados un poco.
Buscábamos oxigeno, encontramos sueños.
Si quieres que algo se muera, déjalo quieto.
Aunque todos creen que han inventado algo, siguen siendo las mismas las canciones.
Bésame ahora antes que diga algo completamente inadecuado.
Prefiero una noche entera en vela a tener el alma en vilo.
Prefiero lamer después mis heridas a que tu amor pierda filo.
El tiempo que todo lo cura, también todo lo derrite.
Aprendimos a abrigarnos midiéndonos con el hielo. y le fuimos dando nombres, dijimos: piedra de cielo. Y el planeta tiritó siete mil generaciones, pasando del agua al hielo y del frío a las canciones.
Soy un pescador de sueños, soy un catador de auroras, no cuento más que con mi empeño y esta pluma voladora.
Dejando en la hoja en blanco, cicatrices que el tiempo imprime.
viernes, 10 de mayo de 2019
La Coleccionista.
Si el cine de Eric Rohmer se pudiera definir en una frase, seguro que sería esta:
"Dejar que el tiempo pase".
Esto definiría a la perfección el cine de uno de los exponentes más serios, firmes y exquisitos de la Nueva Ola Francesa. Pero sin duda alguna si otra cosa define el cine de Rohmer sería: la elaboración. Pero es una elaboración tan perfecta, meticulosa y precisa que uno creería que en sus películas nada está elaborado, escrito, manipulado, es una elaboración tan perfecta que uno ve fluir las cosas en todo aspecto como la vida misma, y llegar a este punto de elaboración es casi imposible, vamos, sólo los grandes pueden hacerlo.
En La Colleccionista, película de 1967 que comprende la cuarta entrega de su grupo de películas denominado "Seis Cuentos Morales" (que en realidad fueron concebidos antes de ser filmados como los capítulos de una novela, pero que al ver muchas cosas tenían que ser vistas para ser entendidas, las palabras no eran suficientes) nos presenta a través de tres prólogos (extraordinarios por cierto) a nuestros personajes principales, su presencia en el filme, sus ideas y lo que buscan en la vida. Haydée, Una chica que va de aquí para allá, Daniel, un pintor nihilista y conflictivo, y Adrien un joven no tan joven, que se dedica al arte y que quiere montar su galería de arte y que tiene que lidiar durante un mes en la casa que tienen el y Daniel en la costa del mar Mediterráneo preparando todo para ganarse a un coleccionista que podría financiar su sueño, pero a la par de esto lo atormenta el hecho de que su novia tenga que pasar ese mismo tiempo en Londres cuando él quisiera pasar ese mes con ella, porque sólo con ella desea estar. Sin su novia a su lado decide entregarse al ocio, al no hacer nada, a no pensar, pero como suele ser en los artistas, e los intelectuales, la nada, es lo que más inspiración nos provoca crear cosas, elaborar planes. Eso se convierte Haydée para Adrien, luego de una presentación poco usual entre ellos, él al poco tiempo se da cuenta que la chica es una especie de coleccionista, y él cree que ella quiere tenerlo entre su colección, cuando en realidad no hay nada que defina esto como cierto, es entonces que Adrien hace un plan elaborado para que ella se despegue de él, él se cree superior como para caer en sus garras, al final hace todo para que ella se aleje, incluso cuando su amistad y su entendimiento es mejor y lo beneficia. Al final queda solo, algo que en el fondo no quería, y decide ir en busca de la mujer que ama.
Hay algo que muchos podrían juzgar y criticar sobre esta película, y sobre muchas de las películas de Rohmer en particular: ¿Por qué todos sus personajes suelen ser seres hermosos, ricos, intelectuales, inteligentes, artistas? La respuesta se divide, es fácil, sencilla, simple; incluso en el prólogo de Adrien se habla sobre la belleza, lo subjetiva que suele ser para algunos, como una suma de conjuntos, y para otros llega ser tan tajante que lo reducen a lo superficial, pero la belleza en los personajes de Rohmer va más allá de lo ordinario: nos resultan bellos esos seres porque a pesar de su belleza física, encontramos belleza en sus pensamientos, en sus dudas y conjeturas existenciales, vemos nuestros pensamientos reflejados en ellos, y eso hace que aunque no sean figuras griegas con belleza tildada de perfección, a nuestros ojos (y sobre todo, pensamiento) son bellos. Pauline Kael hablaba también al respecto sobre esto en su ensayo sobre Bonnie And Clyde de su libro Kiss Kiss, Bang Bang, (en el que también refleja mucho el amor que siente por todo el cine de los direcores de la Nueva Ola Francesa, y su desprecio a muchas de las películas de Antonioni y por Ordet de Dreyer, aunque a sus otras obras las consideras las mejores del séptimo arte) en el que dice que uno empatiza más con personajes bellos, a uno le duele más ver morir la belleza, a uno le alegra mas ver feliz a la belleza, pero a mi parecer va mas allá. (Y miren que no estoy contradiciendo a la master Kael, aunque no le gustara Ordet de Dreyer.) Para nosotros son bellos por sus pensamientos, porque en ellos pasa lo que por nuestros pensamientos pasa, por el lapso en que dura el pensamiento, o sea la belleza, nosotros somos parte de esa belleza, nosotros somos bellos, y no tiene nada que ver con lo físico al final de cuentas.
Con muy pocas películas (ya no digamos directores) me dan unas inmensas ganas de volver a ver una película por segunda vez en un corto lapso de tiempo porque siento que algo se me ha escapado, muy pocas películas me producen el placer como las de Rohmer. Sin duda alguna Rohmer será un director que seguirá cautivando y sumando adeptos de su cine, por lo pronto estará muy presente en las páginas de este blog, sin duda alguna es ya uno de nuestros directores franceses favoritos junto con Bresson y Ophuls.
domingo, 21 de abril de 2019
Pauline en la Playa. (Y algunas de sus frases)
La lengua que se sacude se muerde.
-Contigo el tiempo pasa muy deprisa.
-Contigo también.
No tengo muebles y no me gusta que una mujer me obligue a identificarla como una parte del mobiliario. [...] Me gustaría que ella también fuera tan libre como yo, movible, ligera, transportable. Sin equipaje físico y moral.
El niño debe tener arraigos. Ya se desarraigara cuando ella quiera.
-Y por lo que ha dicho usted también está sola.
-Si, pero para mi es sólo un estado de espera.
-¿Y qué espera?
-Sencillamente esa cosa tan imprevisible que es el amor.
El amor es algo ardiente, yo quiero arder de amor.
Cuando la pasión arde tan deprisa su llama es breve.
-¿Por qué hablar siempre del después?
-Porque el amor como la vida ocurren al tiempo.
-En el tiempo si, pero en el momento presente. Tú, por ejemplo, estás en el futuro pero en un futuro improbable, por eso no vives.
-¿Tienes esperanzas?
-Claro, no tenerlas a mi edad sería una tontería.
Hay que conocer a la gente para quererla.
Tienes razón, el amor es un sueño.
-Aprende a vivir el presente, eso te dará fuerza.
-No, soy débil, muy débil.
Mi libertad es interesarme en quien yo quiera.
Escucha Pierre, cuanto peor me hables de él, más me interesará.
Puede que sea peligroso pero siempre me ha fascinado el peligro.
-Es una pena que no seas mi amigo. Porque si lo fueras podrías ayudarme.
-¿A qué?
-Pues a resistirme a esa fascinación. Pero con tu actitud celosa me empujas al fuego.
Si quieren salir cierran la puerta y listo. Aquí no hay nada que robar.
-Vengo ahora porque por la tarde no puedo verte.
-Di mas bien que no quieres.
-No, no puedo, es algo físico. Me repugna ese tipo.
Su poder no se basa en la simpatía sino en el encantamiento. Estás hechizada.
-A conseguido su objetivo.
-Ay, que palabra más horrible.
-La palabra no es horrible, sino el hecho.
¿Por qué buscas tan lejos lo que tienes a tu lado?
-Me siento muy cercano a tí.
-Por eso mismo estás lejano. Yo no busco a alguien que se me parezca, sino a alguien que me complete.
-Tu eres perfecta, no necesitas que te completen.
-Todo ser está incompleto.
Acostarte con un tipo al que no verás más le llamas amor.
Cuando se quiere, le das la vuelta al mundo en dos días.
Prefiero vivir con él algunos momentos intensos que compartir una existencia monótona como la tuya. Yo necesito emociones.
-Emociónate por ti misma, por tu vocación.
-Pero ¿qué vocación?
-Tu empleo.
Eres un insensato. Quieres imponer los sentimientos a la gente.
A palabras necias oídos sordos.
Te aprovechas de que somos jóvenes para culparnos y arreglar tus líos. Me parece algo asqueroso.
El otro no soy yo, y porque una llore no tiene porque llorar la otra.
Pero ella no debería llorar y la otra si.
-La verdad es que no te entiendo. Tienes una chica de lo mejor que hay y te metes con esa payasa.
-Como verás no tengo prejuicios. Y además esa payasa me resulta excitante.
-Para los viejos quizá.
-Gracias. Ya sé que soy viejo. Pero te voy a decir algo, en la vida he querido y me han querido, pero ya estoy harto. Ahora estoy descansando, no quiero apasionarme
No me gusta hacer llorar a la gente. ¿Ves? soy demasiado bueno, y eso me pone en situaciones difíciles.
En el amor no se manda [...] Y todo lo que me puedas decir contra Henry, y todo lo que me pueda decir yo, no me puede apartar de él.
Quiero enamorarle mucho, mucho mucho. Y si sufro, él sufrirá.
Para que hacerlo sufrir si lo quieres.
Porque en el amor se comparte todo. El placer y el sufrimiento.
-¿En qué piensas?
-En que la gente nunca quiere admitir la elección de los demás.
-El amor es una especie de locura.
-Que va, siempre se ama a quien nos conviene.
-Eres demasiado cercano, te conoce de memoria, careces de misterio para ella. No eres extraño
-Pero yo no quiero ser extraño, lo detesto.
-Perdiste tu oportunidad, no supiste imponerte.
-No me gusta imponerme. Quiero que ella venga a mi por si sola.
-Pues espera.
-Esperare tanto tiempo como haga falta. Hasta que ella me quiera. Y si tarda demasiado hasta que yo deje de quererla. Es probable que deje de quererla algún día. Y quizá entonces ella me quiera pero será tarde, esa será mi venganza.
-Tú no la quiere, quieres que ella te quiera, no es lo mismo.
Que te crees, que soy maquiavélico, en absoluto. Yo actué sin pensar, creí que ellos se esconderían bien tras la puerta.
-Te he hecho daño de verdad.
-No, me has tomado por sorpresa. Sólo quería despertarte con suavidad.
-No seas hipócrita.
-Bueno, eres una mujer y tienes unas piernas preciosas. Eso te resulta más sincero.
-No entiendo a los hombres, sobre todo a los mayores, no hacen nunca nada con sinceridad.
-Es cierto que Marion es muy guapa, tiene un cuerpo extraordinario, perfecto, demasiado perfecto como una estatua, el tipo que todas las mujeres desean, modélico. Quizá por eso la admiro pero no me atrae de verdad. En todo caso menos que una mujer de verdad. La imperfección es sorprendente. Imagina que los genetistas llegaran por medio de la manipulación de los cromosomas a crear un tipo ideal de mujer como en Un Mundo Feliz, ¿lo has leído? Es igual. Estoy convencido de que esta mujer sería como Marion. Y poco a poco todas las mujeres llegarían a parecerse a ese tipo. ¿Te imaginas La Tierra poblada con millones de Marion?
-Tu vendedora me parece mucho más artificial.
-En sus modales quizá, pero no en su naturaleza.
Hay algo que entenderán mucho mejor: Marion se echó en mis brazos, no me dejó tiempo de desearla. Aprende a dejarte desear en la vida sino serás muy desgraciada.
En el fondo, odio las despedidas.
En el campo no te aburres nunca.
martes, 25 de septiembre de 2018
viernes, 21 de septiembre de 2018
Güeros - Alonso Ruizpalacios - Fragmento.
Perdón que hayamos venido sin avisar. Él es mi hermano Tomás, yo soy Federico, él es Santos, y Ana. Venimos, pues; pues porque mi hermano y yo te escuchábamos todo el tiempo. Porque llevo meses sin dormir, sin salir de mi casa, hasta que llegó Tomás. Pero, lo que quiero decir; el pedo es, mira; este casete era de mi jefe, me lo enseñó hace muchos años, él ya no está con nosotros, es tu música. Al principio pues yo no entendía nada, pero ahora lo entiendo, entiendo lo que dices, entiendo lo que mi papá entendió, que en la vida te vas a cruzar con un montón de pendejos que no entienden nada, que no saben ver lo que hay detrás de las cosas, del mundo sólido pues. Que no importa que pase, que siempre que tengas eso, que puedas ver lo que hay detrás de las cosas. Lo único que no te pueden quitar es ese sentimiento. Tú lo escribiste dijiste: "ese sentimiento". Pues ahora sé de que sentimiento hablas. Mi papá decía que sie l mundo era una estacion de trenes y la gente los pasajeros, los poetas no son los que van y vienen, sino los que se quedan en la estación viendo los trenes partir. Por eso lloraba mi papá cada vez que escuchaba tu voz rota, porque tú eres de los que ven los trenes partir . . . .
domingo, 8 de julio de 2018
El hombre más sabio que jamás conocí, Fermín Romero de Torres, me había explicado en una ocasión que no existía en la vida experiencia comparable a la de la primera vez en que uno desnuda a una mujer. Sabio como era, no me había mentido, pero tampoco me había contado toda la verdad. Nada me había dicho de aquel extraño tembleque de manos que convertía cada botón, cada cremallera, en tarea de titanes. Nada me había dicho de aquel embrujo de piel pálida y temblorosa, de aquel primer roce de labios ni de aquel espejismo que parecía arder en cada poro de la piel. Nada me contó de todo aquello porque sabía que el milagro sólo sucedía una vez y que, al hacerlo, hablaba un lenguaje de secretos que, apenas se desvelaban, huían para siempre. Mil veces he querido recuperar aquella primera tarde en el caserón de la avenida del Tibidabo con Bea en que el rumor de la lluvia se llevó el mundo. Mil veces he querido regresar y perderme en un recuerdo del que apenas puedo rescatar una imagen robada al calor de las llamas.





































