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martes, 17 de enero de 2023

Serre moi fort: la forma en que nos comunicamos con nuestros fantasmas.




Serre Moi Fort
(o Abrázame fuerte para latinoamericano y Hold me tigh para el mercado norteamericano) es una película francesa del 2021 dirigida por el también flamante actor Mathieu Amalric, y es una película que a mí me parece estupenda por varias razones que me gustaría comentar a continuación de hacerles una breve reseña:


La película comienza justo en el momento que Clarisse (Vicky Krieps) sale de su casa sola, aparentemente abandonando a su familia. Parece que Clarisse es un alma libre y salvaje que quiere experimentar y recorrer el mundo, y que posee un raro poder que le permite comunicarse con su familia en la distancia. Pero conforme la trama trascurre y avanza, la premisa se transforma, y nos damos cuenta que las cosas no se nos han contado del todo linealmente, al punto que nos hace cuestionarnos si Clarisse es la que se fue o la que se quedó, si es ella quien envía el mensaje al otro lado de la vida, o quien lo recibe.


Me parece que el hecho de que la película sea dirigida por el gran Matheui tiene bastante lógica y congruencia, pues por una parte, la película tiene todos los elementos para que, Matheui si hubiera tenido la oportunidad de protagonizar la, seguramente lo habría hecho, además tiene congruencia con su aura creadora y con los temas que él más explorado en el cine, incluso yo encuentro en la película ciertos paralelismos con la magnífica "La escafandra y la mariposa" de Julian Schnabel, que Mathieu protagonizó, y que los encuentro sobre todo en las formas de comunicación que surgen y nacen cuando nuestro interlocutor (o nuestros) no nos puede escuchar, o cuando nuestro lenguaje se limita para ellos. 

La película es muy bella precisamente en ese sentido, en el de cómo los canales de comunicación surgen cuando ya no hay una interacción cercana, como los lazos y señales de amor llegan a las personas que amamos, aún cuando estamos en la deriva, cuando mandamos mensajes de humo que nos reconfortan pero que quisiéramos no llegarán en realidad, que las respuestas fueran inventadas por nosotros y no fueran la resonancia del alma de esas personas, que se quedaron atrapadas en nuestra memoria, y que siguen haciendo sus mismas rutinas mientras nosotros nos perdemos, o buscamos la respuesta que nos salve o nos devaste. Aunque a veces también confundamos a las personas a quienes se los enviamos, como a Clarisse le llega a pasar con su hija.

La actuación de Vicky sin lugar a dudas es lo mejor que tiene la película, que es mucho decir; es el peso y soporte de la trama, y esta tan creíble y asombrosa, que uno no hace más que dejarse enganchar por todo el vaivén, sube y baja al que sus sentimientos y emociones en forma de montaña rusa la someten. Hay claridad, confusión, dolor, enajenación, mesura; y en los momentos más duros, realmente a uno se le estruja el corazón al verla. Para mí, una de sus más grandes actuaciones.

Al final uno logra entender los tiempos en que la película se estaba narrando, uno descifra la necesidad de Clarisse por hablar con su familia, porque estar fuera de casa, y la plática final con su marido, en la que ella cierra los ojos y da órdenes mientras él del otro lado obedece, deja la misma sensación de paz que seguramente Clarisse estaba sintiendo en ese momento. 

miércoles, 2 de noviembre de 2022





¿Qué pasa con los lugares cuando ya no están las personas que los hacían especiales? ¿A dónde se van todas las historias? ¿Son sustituidas por otras? ¿Se quedan en nuestra memoria? ¿Alguien más las continua?


"Chronique d’une liaison passagère" del director Emmanuel Mouret es una comedia romántica que encarna en una historia muy particular lo mejor de cineastas como Woody Allen y Eric Rohmer, pero con una mirada muy distinta y muy propia de este director. Temas que quizá serían muy ríspidos o tabús en otras culturas como la infidelidad, para los franceses son tomados de manera muy natural y objetiva sin la necesidad de caer en el melodrama barato como suele caer comúnmente el cine hollywoodense. Se nota cuando el concepto de la fidelidad y el amor abarcan y retratan cosas más concretas y reales, esta manera "open mind" que tienen los franceses para las relaciones amorosas permite mostrar este tipo de historias con mucha propuesta, y son rigurosos sin caer nunca en alguna clase de prejuicio y sin la necesidad de ciertos clichés que en otros cines (no sólo Hollywood) son más como una situación para provocar el chiste fácil que terminan cayendo en situaciones sin sentido.

La película, que empieza como una comedia en toda su esencia desde el principio, de a poco va tomando forma y sentido de manera muy orgánica, que conforme la situación y desarrollo va desembocando en un drama amoroso que es naturalmente orquestado por personajes congruentes, (que por supuesto es gracias a la gran interpretación del actor y la actriz protagónica, que tienen una química que salta de la pantalla) que son fuera de la norma (mostrar abiertamente en fondo y forma un personaje masculino que acepta y se sabe un personaje torpe, sensible y con un lado femenino muy desarrollado) y que tienen un encanto que es cobijado por un ensamble hablando en su forma técnica con elementos como los lugares donde se encuentran, (que casi al final de la película se nos muestran como si fueran un personaje más [un elemento muy "Before" de Linklater], justo antes de ese final muy "Annie Hall") la fotografía y como la colorización y el diseño de producción son parte de la misma narrativa sutil y delicada, que además tiene en muchos sentidos la idea del cine que defendía y ejemplificaba Rohmer, como la forma de utilizar la música, todo en un contexto si bien más contemporáneo, se siente esa esencia de un regla de cine que no caduca.

Una película realmente encantadora, en la que las pláticas entre sus protagonistas, que oscilan entre trivialidades, absurdos, y complejidades; arrebatan al espectador varias risas y sonrisas, y unas cuantas lágrimas y suspiros.


miércoles, 21 de octubre de 2020

Deux moi


Deux moi, cuya traducción literal sería "Dos yo", pero titulada en latinoamérica como "Alguien, en algún lugar"; es una película francesa del año pasado, dirigida por el prolífico director francés Cédric Klapisch, director que nos ha traído películas como Ce qui nous lie (El viñedo que nos une) y la trilogía de Xavier y Martine (Una casa de locos (2002), Las muñecas rusas (2005) y Mi vida es un rompecabezas (2013)).

Esta película que, desde el trailer se nos presentaba como una comedia romántica decantada sin más, además, y dicho sea de paso, mostrándonos algunos chistes que, ni resultaron ser chistes en la película, ni eran tan buenos presentados en el trailer, y comento esto al respecto porque la película resulta ser, si bien no puedo decir que no es una comedia romántica al final, con el típico cliché y toda la cosa, hay que comentar que la película antes de eso es algo más, y toca un tema por demás importante para una generación como la de este milenio, ahora me explico.


Mélanie y Rémy son dos jóvenes solitarios a los que les es difícil socializar y tener amigos o pareja, además de ese hecho, ambos tienen problemas para dormir, pero lo manifiestan de diferentes maneras, mientras Mélanie duerme de más (ella, una investigadora farmacéutica), Rémy, duerme prácticamente nada (él, trabajador de una fábrica al cual luego promueven mientras desocupan al resto de sus compañeros); mientras ambos buscan formas de combatir este problema con medicamentos, y otros asuntos que se van suscitando en su día a día, como ataques de ansiedad, a ambos les sugieren que quizá deberían de asistir a terapia para dar con el problema de fondo. Ambos acuden a terapia con psicoanalistas, y estos les dicen que tienen todos los elementos de ser personas con un cuadro depresivo, pero que no por eso sean personas que están en depresión, y es a partir de estas pláticas con sus psicoanalistas, mientras nosotros, el espectador, vemos como sus caminos están más próximos de lo que ellos jamás se imaginarían que lo están, y lo parecidos que son, es que esta película entabla una relación con un tema demás importante: lo importante que es la terapia y el hablar sobre los problemas del pasado para llevar una vida plena.


Como lo mencioné al principio, quizá lo mejor de la película es el hecho de que no es una comedia romántica más, y claramente a mi parecer no es el intento de algo más, es claramente algo más que entabla un discurso en relación con el tema de la necesidad de la terapia cuando se tiene un problema como el que se le plantea a ambos personajes principales, los cuales hay que decir, son muy bien interpretados tanto por Ana Girardot y Francois Civil (ambos actores ya habían participado junto al director en la su película, actuando como hermanos), por el lado de ella, su problema viene de no superar su relación pasada, y terminar dándose cuenta que siempre entregaba más de lo que los demás le daban, en el caso de Rémy, empieza con la culpa de los compañeros que despiden de su emplea, hasta terminar dándonos cuenta de que este sentimiento de culpa le viene de su hermana menor fallecida cuando eran niños, y cómo esa herida jamás sanó porque su familia jamás habló se eso, simplemente enterraron el tema con su hermana por no sentir dolor. En el sentido de si la película es una comedia romántica o no, por supuesto que lo es, por la naturaleza misma de la película, que si bien el tratamiento y el tema central no son ellos, como pareja, su desarrollo si juega muy bien sus cartas ante el espectador, pues mientras se desarrolla la historia y el tema central, siempre muestra al espectador las cosas que conectan a estos dos personajes, y cómo por momentos pareciera que los va por fin a encontrar, pero jamás lo hace, aunque al final sepamos que se van a encontrar, pero las pistas que deja en la trama, y parecen definitorias, jamás nos dan nada por adelantado, todo amalgamará al final, y no sólo eso, sino que es precisamente al final, que uno no puede dejar de pensar en las charlas que estos dos tendrán al darse cuenta lo cerca que estuvieron todo eso tiempo sin coincidir.

En cuanto a la realización, hay una propuesta en cuanto a la estética en muchas tomas fijas y la puesta de cámara sobre todo en escenas de la ciudad en plano general (sobre todo en las que toma a los edificios donde ellos viven y las vías del metro) que fuera de eso, es muy pragmática en otras secuencias, pero no por eso incorrecta. Resaltar quizá el gran diseño de arte y los colores que hacen que uno represente a cada personaje, y también a los psicoanalistas. La música tiene un gran distintivo que me parece, siendo muy audaz y original, logra acompañar con gran propuesta a toda la película, sin sentirse alguna clase de ausencia, no deja de estar presente en ningún momento, y esto lo digo tanto como un halago, como un reproche.

Sin duda alguna me parece es una película que es muy interesante por el tema que aborda, cómo logra zafarse de esta etiqueta de ser una simple comedia romántica, como tiene cierto grado de originalidad desde propuestas muy sencillas y propias, aunque no siempre le jueguen a su favor, y me parece que si ustedes han visto al menos las dos últimas películas de este director, y les han gustado; esta los dejará a mi parecer con un grato sabor de boca, pues la considero muy superior a esas dos películas en preciso.






martes, 13 de octubre de 2020

Mon chien stupide: vaciar la casa.





Mon chien stupide es una película francesa del año pasado dirigida, escrita y protagonizada por Yvan Attal, la cual nos llega a México gracias al marco del Tour de Cine Francés, un Tour que siempre hace que nos llegue con más rapidez las películas más interesantes (comercialmente hablando) de los estrenos en salas del país francés.


La película se nos presenta a través de su personaje protagónico en toda su esencia: Henri Mohen. Un escritor de cincuenta y tantos que luego de escribir una gran novela en su juventud estando en Roma de la cual ya no pudo emular el éxito, salvo escribir literatura desechable, y algunos mediocres guiones de película, nos dice de manera directa, cínica y sobretodo honesta, su sentir por sus cuatro hijos y su esposa: ellos son los culpables de no tener inspiración a la hora de escribir. Pero es la llegada de un enorme perro, al que toda la familia cree que Henri fue quien lo llevó, pues le acababan de matar a uno; la que hace que la familia se vaya y deje la casa en paz al menos una noche, es ahí que Henri se da cuenta del gran poder que tiene el perro. Pero es a partir de ese acontecimiento, y el valor de victoria que para él significa ese enorme perro, y el porque es que ama tanto a los perros y lo que lo hacen recordar de su infancia, es que el sueño de Henri se va haciendo realidad, ya fuera porque las cosas encuentran su cauce en la vida, o porque sus hijos empiezan a rebelar una identidad que incluso ellos desconocían de sí mismos, y así como Henri, a su particular manera empieza a sentir el vacío que le hace bien para escribir, pero le va quitando sentido a lo que él creía, no es hasta que Cécile lo deja, que él opta por volver a escribir de verdad, tentando y yendo en contra de su propia naturaleza, dándole a su novela un final feliz, en vez de ser honesto, pero es entonces en el momento que él vuelve a ser honesto, que la ficción se cuela en su realidad, es entonces que el sueño de volver a Roma se hace realidad.


La película tiene varios valores que a mí me parece a bien desmenuzar y puntualizar porque es una película muy destacada, pero los quiero puntualizar más que nada por un motivo: la película no empieza de manera muy sólida. Se nos presenta, como ya lo comencé al principio, con un monólogo en voz en off del protagónico, pero no hay mucho a destacar en esta presentación, salvo la presentación, que a la larga sería importante de este personaje. Y así la primera tercera parte de la película es mostrada más como una comedia muy enredosa, con sus momentos buenos y sus momentos malos; pero conforme va avanzando, y sus personajes se van mostrando, es que la película empieza a tomar forma, en concreto, cuando los hijos se empiezan a ir, no es que haya habido un plan por parte de Henri, pero parece celebrar cada ida, y la celebra me parece por dos razones, la primera, porque así ya podrá sentir paz, esa paz que no ha sentido luego de 25 años; y la segunda, porque ve por fin a sus hijos crecer y no ser dependientes. Pero en cada despedida, aún con el grado de resentimiento que algunos de sus hijos puedan sentir por él, ellos le muestran que nunca lo ignoraron del todo, que al final, aunque no haya estado tan presente, le agradecen que hubiera estado y lo que hizo por ellos, es ahí que empieza a ver un cambio en Henri, pero no me adelanto, este punto quiero exponerlo al final.

Hay un valor técnico que no puedo dejar de mencionar porque en realidad me pareció sorprendente. Hay un movimiento de cámara que me pareció más que espléndido, esto aunado al muy atinado trabajo en el diseño de arte y todo lo que esto concierne (una paleta de colores finísima y una fotografía [sobretodo la de las sombras de Henri] deslumbrante). La música original compuesta por Brad Mehldau, es una pieza que en su sencillez radica su mayor belleza (incluso, por muchos momentos me recordó a la música de la gran película argentina El mismo amor, la misma lluvia de Juan José Campanella), verdaderamente un agasajo que jamás estropea ni el ritmo de la película, ni la trama.

Bien dicen que no hay arte sin un artista detrás de este en un estado visceral, y esta película es una muestra perfecta de ello, pues Yvan plasma en un guion co-escrito con Yael Langmann y Dean Craig, adaptado de la novela "Al oeste de Roma" de John Fante, mucho de sí. Partiendo por el hecho de que la protagoniza al lado de su mujer en la vida real: Charlotte Gainsbourg, con quien lleva casi 30 años de relación, y con quien tiene tres hijos, uno menos que en la película (cabe aclarar que no es la primera vez que trabajan juntos en una producción). A Charlotte la vemos más encantadora que nunca, con momentos buenos y malos, pero hay sobretodo uno más que destacado, que es cuando le dice quién es el que saboteó todo en la vida de Henri. En la película también aparece su hijo mayor en la vida real como su hijo mayor en la película, que curiosamente es el primero que se va, y así sucesivamente pasa con todos los hijos.

La forma en que se nos va mostrando el cambio de Henri es de manera casi imprevista, no hay como un sesgo de su cambio de actitud, de hecho, en el sentido figurado, jamás la hay, nada más hace falta ver el final de la misma, pero sin embargo claramente la hay, es sólo que no está presentada de manera edulcorada como en las comedias americanas, no hay pasar de un oscuro general a toda la gama de colores, no es pasar de la tristeza, la depresión y lo patético, a la gran felicidad, más bien la película ahonda y presenta un gris general y de qué manera, un personaje que al final, cuando narra a su editora el final honesto de su novela, nos muestra ese cambio, cómo en esencia no cambia, pero las cosas que creía lo hacían infeliz y lo importunaban, en realidad eran las que le daban sentido a su vida, uno no puede más que empezar a sentir empatía por este personaje, y que se merece ese final feliz que escribe en su novela, porque al final de cuentas, todos esperamos eso, y se los dice alguien que vive solo y es, de cierta manera, escritor.





domingo, 30 de agosto de 2020

Fendas

 


Fendas ("Rendijas" en portugués) es una película del realizador Carlos Segundo co-producida por Brasil (Aun filmes, Casa da praia y O sopro do tempo) y Francia (Les valseurs), que ha logrado ser selección oficial en varios festivales muy importantes de cine (fuera de los de Clase A, pero de igual manera muy importantes) como la Mostra de Sao Paulo (Brasil) el FID de Marsella (Francia) el Cinequest (EUA) y ahora en el VLAFF (Canadá), entre otros.


La película trata sobre Catarina, una científica dedicada al campo de la física cuántica, que luego de que le notifican de la veterinaria que su gato a desaparecido, se nos empieza a mostrar su vida cotidiana. Parece ser una mujer joven que vivió algún tiempo en Francia y que tiene poco tiempo viviendo en esa pequeña ciudad de Brasil, ya que no conoce a mucha gente, y no conoce mucho las historias y los lugares alrededor. Ella realiza una investigación sobre los espacios sonoros escondidos en las variantes de la luz, para hacer esta investigación, utiliza videos que ella va grabando y documentando de su vida, de su día a día, de su cotidianidad, y los altera, modifica, y expande para tratar de traducir y decodificar estos sonidos que ella asegura son un mensaje, no sabe de donde, ni de quien, pero ella está segura que tienen un por qué. Mientras ella sigue con su investigación, y se aísla aun más en sus pensamientos y soledad, a la vez que las pocas personas con las que tiene contacto en la misma proporción que les parece raro y la sienten solitaria, la comprenden, es que luego de reflexiones con ella misma, sobre pérdidas en su vida, las que ya tuvo y las que vendrán ("mi cuota de ausencias en esta vida ya se agotó"), es que luego de grabar en el muelle, recibe un mensaje que lo cambia todo, a raíz de este los mensajes no dejan de llegar, y ahora Catarina sabe de dónde pueden venir, del pasado, de una dimensión distinta a la nuestra, no lo sabe aún con certeza, pero ahora los escucha; ahora sólo toca esperar si ella tendrá el valor de atender esos llamados.


La película es una especie de suerte no sólo por el género que atiende, que es una clase de ciencia ficción muy intimista e introspectiva, con un alto grado de existencialismo, sino por cómo aborda el tema desde una postura me parece poco explorada, y el tema puntual y central que toca sobre los canales de comunicación que puede encontrar una persona con un duelo alargado, pero también hay una cosa que llama mucho la atención por sobre las otras sin demeritarles o robarles atención alguna, sino por lo contrario, las enriquece aún más: la extraordinaria ejecución para llevarla a la puesta en escena.

Todo lo relacionado con el departamento visual es impecable, la fotografía, el diseño de producción, las tomas, los encuadres, los planos secuencia con cámara al hombro, la composición de cada cuadro, todo está yo diría milimétricamente medido, es por demás deslumbrante e impecable. Y si bien el campo visual es el más presente, el campo sonoro, que también juega un papel importante en cuanto a su manufactura, que es más que excelsa, es el más importante de todos.

Hay tres puntos en los que la mirada del realizador se enfoca, y me parecen llevan mucho el hilo conductor de la narrativa en la película. Por un lado, está el tema de la arquitectura, está por demás presente, y además mostrada de una manera omnipotente, hay tanta importancia en esta, y en gran escala (algo muy parecido a la presencia que tiene en Columbus, pero utilizada para expresar cosas totalmente diferentes), que cuando vemos al personaje de Catarina en estos lugares, se ve por demás disminuida, atenuando aún más la metáfora de su soledad, y de sus reflexiones y monólogos internos. El asunto de Catarina es otro muy completo y complejo (estupenda la actuación de la actriz Roberta Rangel), hay una mirada especial en ella, siempre que se le ve sola, y que no está en algún lugar en torno a la arquitectura del lugar, se le ve en primeros planos, hay un elemento erótico en el contexto de la soledad que me parece se muestra muy sutilmente y está muy bien tratado por el realizador (en este punto me recuerda en algo a la película noruega Thelma). Y el tercer punto va enrollado más en el sentido de las pláticas, tres pláticas que sostiene Catarina con una colega y su único estudiante; son pláticas que se extienden y que usan un sólo plano para desarrollarse, hay un tratamiento de discurso, actuación y guion que se ve demás trabajado, y aunque, como ya lo comenté, son muy extensas, funcionan perfectamente con toda la trama misma, una manera muy distinta a la planteada, y por supuesto también muy bien ejecutada, en la película previamente analizada: Panamá, en la que las extensas pláticas se hacían más dinámicas en cuanto a lo que la cámara proponía

Un asunto más para terminar, que quizá para muchos no será importante, pero que a mi siempre me gusta enmarcar de manera muy especial y celebrada, es la capacidad de directores que arriesgan mucho contando historias diferentes, con un tratamiento distinto desde la ejecución y el género, y que aunque visualmente imponen, no se conforman con realizar películas que sólo se miren bien, sino que trabajan bien sus libretos, y además logran sacar extraordinarios trabajos en menos de 90 minutos, eso es algo que muy pocos pueden manejar, a pesar, de como ya comenté poco antes; esta en particular tiene secuencias muy largas con diálogos extensos y escenas inmóviles. De verdad es un trabajo por demás admirable en este aspecto.

Y finalizo comentando que el final, con el canal de comunicación del más allá o de un tiempo pasado, que hacen a Catarina de algún modo sentir cerca a los que ya no están, el regreso y presencia de una persona real en su vida, y saber que quizá supo antes que nadie de la ausencia de su alumno; hacen que ese "otro" mensaje que llega de una persona de este plano, de este tiempo, o eso quiere creer, que al menos es una persona viva, real (algo muy parecido a lo que expone la película animada Your Name, pero en un tono y un "recurso" totalmente distinto) nos regala una parte epistolar extraordinaria, antes de que ella decida soltar todo en su plano presente, al que los demás se sujetan, para seguir buscando en las hendiduras de la luz y del tiempo.

"Para algunos, el tiempo es cronológico. Para otros, crónico."


martes, 16 de junio de 2020

Eric Rohmer y la música en el cine.


La obsesión por la veracidad convierte a Rohmer, como no podía ser menos, en un militante del sonido directo. Convencido, además, de que la música sólo puede contribuir a enmascarar los sonidos, ruidos y ambientes de la naturaleza y de la realidad, en sus films (y salvo excepciones muy concretas) no existe música alguna que no salga de fuentes emisoras identificable; es decir, no existe música ambiental, de apoyo o de referencia. En busca de una respiración sonora particular en armonía con el resto de los componentes de cada película (incluso con el timbre y con la forma de pronunciación de sus actores), Rohmer lucha para no aseptizar los espacios acústicos, ya que en su opinión, <<los defectos de sonido (...) pueden acentuar la impresión de verdad>>.

La preocupación por la pureza y la verdad de las voces, o de los fondos sonoros de cada ambiente concreto, le ha llevado a extremos completamente inusuales: los cantos en latin de Perceval se grabaron en directo después de un año de ensayos, puesto que no admitía la utilización del play-back. Asimismo, tras las imágenes de El amigo de mi amiga, pero sin llegar a escucharse realmente, existen algunos minutos de partitura que Rohmer encargó deliberadamente: <<está detrás de la gente y no se le presta atención, pero si no hubiese estado esta música, parecería triste>>.

Donde si incurrió a la manipulación artificial fue en la secuencia onírica de El amor después del mediodía, ya que en este caso era necesario acentuar la sensación de irrealidad: se constituyeron las voces en directo por otras grabaciones de estudio y se eliminaron, al mismo tiempo, los ruidos del tráfico. El caso de La hora azul, dentro de Cuatro aventuras... es diferente, porque allí se requería la intervención del laboratorio para <<inventar el silencio>>, ante la imposibilidad de grabarlo directamente al final de la noche. Finalmente, la excepción más significativa se encuentra en El rayo verde, donde Rohmer incorpora una pequeña partitura adicional a la banda sonora para reforzar la intensidad de tres breves momentos: una opción que en cierto modo contradice sus teorías sobre el particular y que puede ser un indicio (junto a la introducción de un par de panorámicas subjetivas en Cuento de primavera) de una mayor flexibilidad por parte del director en sus últimos trabajos.

viernes, 12 de junio de 2020

Right now, wrong then: el sutil arte de un magnánimo director.




Antes de empezar a escribir este texto, mi idea era escribir sobre la película mencionada en el título, pero una vez que meditaba sobre lo que escribiría con ciernes en esta publicación, me di cuenta que basándome en ella, bien lo podría utilizar para profundizar aún más en la filmografía del que seguro es uno de los directores surcoreanos más importantes de lo que va del siglo. En el caso particular de su servidor, para mí es el más importante, por encima de los muy mediáticos y galardonados Park Chan-wook y Bong Joon-ho (que aunque si a esas vamos, el cineasta a comentar tiene más galardones en diferentes festivales del mundo de la serie A hasta la C), por supuesto que me refiero a Hong Sang-soo.

Hong Sang-soo bien podría ser una especie de Woody Allen coreano, no por los temas ni las formas que emplea en su cine, sino por lo prolífero que es desde que está en activo en este arte, pues en los 24 años que tiene en el mundo del cine, ha realizado 26 trabajos audiovisuales. Y si bien, no hace categóricamente una película por año como Woody Allen, hay años en los que hace hasta tres película en uno, de ahí que quiero partir de un año en particular que es clave para que por fin el cine del coreano sea más visible de las grandezas que el circuito de festivales le ha dado: el 2017.

En el año 2017 estrena tres películas de gran maestría, tanto por su discurso, su forma y su simpleza, justo en este orden las películas son: On the beach at night alone, The after day y La cámara de Claire. Esta última bastante peculiar su realización, ya que Sang-soo, sólo con su cámara, con su actriz recurrente, la bella Kim Min-hee, y la experiemntada y muy fan del director coreano, Isabelle Huppert; graba esta película en Cannes, mientras un año atrás presentaba su película Yourself and yours (que de hecho sale en la película como parte de la promoción que se le está haciendo a la película) en un tiempo titánico de cinco días.

El cine del coreano tiene inequívocos signos y sellos de un autor nato, que su arte reside tanto en temas, formas de construcción de un poderoso relato, e inquietudes siempre presentes en el discurso de sus películas. Con esto -como suelo explicarlo cuando hablo de un cineasta fuera de la concepción comercial y normal en las películas norteamericanas- no quiero decir que todas sus películas sean iguales o traten de lo mismo, el arte de ver el cine de Sang-soo es determinar los puntos entre si, en base a pequeñas diferencias en estas, ver por ejemplo que si bien todas sus películas hablando en su puesta son en más de un sentido económicos y minimalistas, desde el cast que conforman no sólo cada escena, sino la película en si (una de las tantas cosas por las que a este cineasta se le considera un alumno destacado de la escuela creada por Bresson y Rohmer por la objetividad y realismo en su cine), como estas giran en planos muy largos con apenas minúsculos movimientos de cámara, con la presencia del zoom para puntualizar en picos dramáticos de los discursos de sus personajes que son tan poderosos en sus expresiones como en los diálogos y la intensidad en estos. Pero vemos por ejemplo que en The after day, la historia en blanco y negro (con rasgos muy similares al cine de Philippe Garrel) de un editor que tiene una relación fuera del matrimonio con su secretaria, quien lo deja y después la vacante es ocupada por una chica que es aspirante a escritora y que recién empieza a trabajar, la esposa del editor arremete contra ella pensando que ella era la amante de su marido, vemos en esta película otro sello en la filmografía del director que corresponde más a la narrativa que a la puesta en escena: la elipsis del tiempo conjugado. En más de una de sus películas podemos ver el constante juego y cambio entre el pasado, el presente y el futuro (como también lo hace en la muy romheriana La cámara de Claire, historia de una chica que es despedida por meterse con un director de cine, que es el esposo de su jefa, y que se queda en Cannes a deambular por sus calles en lo que puede tomar su avión de regreso a Seul, hasta que se encuentra a Claire, que con su cámara, parece arreglar todo. Y en esta película si bien no hay saltos tan drásticos en el tiempo de meses o de días, como en On the beach at night alone, si son presentes, y además definidos, de horas y sucesos), algo que permite y obliga al espectador a no permanecer pasivo e involucrarse aún más con los enredos no sólo de los personajes y sus emociones, sino también con en entendimiento de la historia y su posición en el tiempo.




El arte y la finesa de Hong Sang-soo llega a un tope más que insuperable en Right now, wrong then, ya que pone su postura de realizador en escena, y de alguna manera somos participes de un juego en el cual no sabemos que postura debemos tomar, si la del asombro o la de la indignación, ¿por qué digo esto? Porque en esta película Sang-soo nos dice a la cara: "vean como los estoy <<engañando>> vean cómo entran en mi juego". Ya sea que se lo tomen a bien o a mal, para mí es un verdadero asombro.

La película está compuesta por la historia de un director de cine independiente que llega un día antes a la ciudad en la que va a presentar su más reciente película, mientras deambula por el lugar, llega a un templo y se encuentra con una joven que busca su lugar en el mundo a través de la pintura a la que luego de revelarle su identidad, la invita a tomar un café. Este hombre, que en un principio se presenta a si mismo como una persona que busca poder estar con una mujer, hace todo lo posible para que esa mujer sea esta joven, aún cuando su asistente de dirección está enamorada de él. Es así que vemos como éste par pasa todo el día juntos, él hace todo para estar con ella, incluso mentirle sobre lo que opina de sus pinturas, los vemos platicar, beber, embriagarse, al final de la noche van con unos amigos de ella y es aquí que las cosas terminan mal luego de que resaltan a la luz verdades y detalles que el director había ocultado a la chica sobre su vida. Al día siguiente, él con una resaca de lo bebido el día anterior, desquita su frustración con los espectadores de su película (en una escena muy similar a la del discurso del escritor en Anomalisa), esa es la primera parte de la película, en la segunda mitad es donde viene la magia del artista, el engaño al que nos veremos sometidos.

La segunda parte de la película es exactamente lo mismo, sólo con pequeñas diferencias en los diálogos, la puesta de cámara y movimientos efectuados en ella, vemos una actitud diferente en el personaje del director, y en consecuencia, una actitud diferente en la joven pintora, el engaño está en no saber que determinan a ciencia cierta estos cambios, pero aún así caer y estar absortos con la maravilla de lo que se está generando frente a nosotros, aunque en teoría estemos viendo lo mismo, sin ser lo mismo por minúsculos movimientos articulados tanto por guion y montaje. Estos pequeños cambios hacen que el cometido del personaje del director en la película se realice, quizá no del todo, pero aún así con la honestidad que presenta en la segunda versión, le da una satisfacción de una conexión real.

Hong Sang-soo en su afán de mostrar lo complejo de las relaciones humanas y mostrando como esta complejidad se hace presenta y se puede desmontar en la trivialidad y los juegos rutinarios de las pláticas, nos muestra un cine de prosa que desmantela todo discurso elevado de pretenciosidad y genera con elementos muy básicos y simples -en el buen sentido de la palabra- un cine que muy pocos realizadores en nuestro siglo, puede ostentar poder llegar con una sencillez a esos picos de sensibilidad artística, como lo hace este autor.










lunes, 23 de marzo de 2020

Celle que vous croyez.


Película francesa del 2018 que no es hasta este 2020 que se estrena en salas comerciales de México, y que han llamado "No soy quien crees" (en España le han titulado Clara y Claire, como el libro escrito por Camille Laurens en el que se basa), dirigida por Safy Nebbou, protagonizada por la siempre interesante Juliette Binoche, la directora y actriz Nicole García, y el joven Francois Civil a quien pudimos ver en "Ce qui nous lie" y "Mon inconnue".

La película a grandes rasgos cuenta la vida de Claire, una mujer que ronda en los cincuenta y tantos años, maestra universitaria y divorciada que nos cuenta a través de sus terapias con su psicóloga Catherine, como cambió su vida a raíz de que creó un perfil falso en Facebook de una mujer mucho más joven para espiar a su amante ocasional haciéndose "amiga" de su mejor amigo, pero luego de empezar a platicar con Alex, y empiezan a entablar cierta conexión, es que Claire empieza a transformarse más en su alter ego, pues como ella misma lo dice: "no aparentaba tener 24 años, tenía 24 años" empiezan a compartir fotos, llamadas, sexo telefónico, fotos que tienen relevancia en la vida misma de Claire y que alguna vez ya le arrebataron mucho en la vida, como lo volverán a hacer cuando Alex le pide poder conocerla, es entonces que ella toma una decisión que repercute no sólo en su felicidad y su vida real, sino que también repercute drásticamente en la vida de Alex, hasta que al final, luego de una forma liberadora que sólo los escritores (como el propio personaje que interpreta la Binoche en la película "Les enfants du siecle") podemos entender: creando una realidad ficticia, un final alternativo, un escape para el remordimiento y la culpa por el daño ocasionado; ella se entera de una verdad gracias a su psicóloga que logra cobrar además una importancia muy significativa tanto en la vida de Claire como en la película, el círculo ya se había cerrado para Claire, pero Clara le debía un cierre digno a su historia con Alex, y en eso termina la película.

La película me resulta interesante por el tema que trata y su forma efectiva de hacerlo, por una parte, la forma en que se retrata la crisis que sostiene el personaje de Claire que por su ritmo agitado de vida, entre sus clases, sus hijos, sus terapias y medicamentos, en muy pocos momentos se le ve derrumbarse, a pesar de estar destrozada por su divorcio y la forma en que este se dio, y que la hizo creer hasta el momento en que empieza su relación con Alex, que era una mujer en la que por su edad ya nadie se podría fijar. Muestra la fragilidad emocional a la que nos sometemos cuando formamos relaciones basadas en estas redes sociales, lo vulnerables que nos volvemos y estamos de crear conexiones con personas que siendo reales, no lo son, y lo que se podría desatar de un juego inocente como el que juega Claire en el que se siente como en un sueño, sin considerar lo que la otra parte de la historia, la que contesta los mensajes y se ilusiona, podría sentir, pensar, o como podría reaccionar cuando no se tiene la respuesta deseada.

La película en el último acto al parecer se precipita y se siente muy forzado, al grado que se nos resuelven y dan muchas noticias de golpe, sin dejar que se den de manera armónica y el espectador se permita algo de de asombro sin permitir entrar incluso al juego del tratar de intuir lo que vendrá.

Aun con eso, si yo debo decir que, si por algo la película funciona perfectamente, a pesar de los problemas que pudiera tener narrativamente, es gracias a Juliette Binoche, si otra vez. No cabe duda que la Binoche está atravesando por el mejor momento de su carrera, la mujer para mí nunca ha tenido un descalabro, incluso en sus más burdas comedias románticas de Hollywood, la mujer está perfecta, en esta no es la excepción, y en últimas películas en las que interpreta personajes con problemas emocionales de mujeres de la edad que representa hoy día, les da una calidad histriónica sin restricción o pudor alguno, una autenticidad, y les dota de un valor muy único a cada uno, que nunca se siente que sea la misma actriz la que los está interpretando, más en preciso, podría mencionar esto por un papel en particular con el que tiene muchas similitudes Claire: el de Isabelle en la extraordinaria película "Un beau soleil intérieur" del 2017 de la imprescindible directora Claire Denis.

Un acercamiento bien interesante en como hoy día las redes sociales nos llevan a involucrarnos en diferentes sentidos con las personas a nuestro alrededor, para que las utilizamos, y si eso está bien, es una especie de confrontación, sin que suene como un sermón, y sirviéndose además de una historia me parece muy buena, aunque el final sea algo fallido, y que habría que analizar que tanto influyo la mano del director, o de la novela en que se basa. También interesante la lectura que le podamos dar desde el punto de vista de si lo que sentimos por una persona que conocemos sólo por mensajes de texto es real, y las formas liberadoras psicológicamente hablando el poder tener una personalidad virtual que sea quizá lo que en la vida real no nos atrevemos a ser y hacer.







sábado, 8 de febrero de 2020

Charlas de cinéfilos vol. 2


-¿Quién es tu director de cine francés favorito?
-Eric Rohmer.
-¿Eric Rohmer?
-Si.
-¿Por?
-Pues...
-Perdón, ¿Cuántos años tienes?
-30.
-¿Qué no eres muy joven para que Eric Rohmer sea tu director de cine francés favorito?
-No lo sé. No creo que sea una cuestión de edad. Ni siquiera puedo decir que sea una cuestión de gustos porque en diferente etapas de mi vida podría haber mencionado a otros directores seguro. Con Rohmer, a partir de que conocí su cine, y devoré la mayoría de sus películas, mi conexión con él se dio por una cuestión de identidad.
-No, esta bien. No tiene nada de malo. Digo, lo puedo comprender. Vamos, nada más hay que ver la finta de bohemio que te cargas, con esa barba, el pelo largo, tu boina. Es sólo que, la mayoría de los jóvenes de tu edad prefieren, o dicen que prefieren a Godard, a Truffaut; ninguno, o al menos de los que yo conozco, jamás me hubieran dicho que preferirían a Rohmer. Incluso antes me habrían mencionado a Jeunet o a Ozon. Incluso algunos hubieran mencionado a Luc Besson. Rohmer es para los hombre mayores de 50 años como yo. Eres un espécimen raro tú. Seguro si te pregunto quien es tu segundo director de cine favorito, me dirás que es Robert Bresson.

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Al igual que en México (Gavaldón) y en Italia (Rosselini), en Francia tengo un Roberto favorito en el cine

sábado, 30 de noviembre de 2019

Películas destacadas noviembre.



Luego de haber vivido el Festival Internacional de Cine de Los Cabos, y ver tanto buen cine, la verdad no tenía muchas ganas de ir al cine y ver alguna película y arriesgarme a que fuera mu mala. Pero al tener varios títulos pendientes de ver en mi colección personal siempre en aumento, vi muchas películas de las cuales sólo de las que me resultó más interesante escribir.



Dogman.
Película italiana del año pasado que fue estrenada en el Festival de Cannes en la selección oficial, donde su actor protagónico fue reconocido como el mejor actor.

La película bien podría llevar como nombre alternativo: "Las malas compañías", pues la historia nos pone en la vida de Marcello, un cuidador y estilista de perros que vive en una comunidad en la que todos tienen una convivencia armónica y agradable, salvo por Simone, un boxeador agresivo con el que Marcello comparte un gusto común: la cocaína.

Es en la figura de Simone que Marcello encontraría, a pesar de los riesgos que esto conlleva, la figura que le hacía falta en su comunidad, donde si bien era aceptado y querido, no era tratado como un amigo. Pero una serie de malas decisiones cediendo a los deseos de su agresivo "amo", lo llevan a vivir cosas horribles a las que su hija tiene alcance, lo cual hace que tome una decisión que si bien no sabe, lo hará volver a formar parte de la comunidad, al menos lo intentará y les logrará quitar un mal de encima (cual Vito Corleone en El Padrino II), mal que en el final de la película vemos como literalmente carga con el lastre que durante toda la película cargó figurativamente.

La película tiene un atino en su discurso y la forma en que este es narrado y llevado a cabo, vemos de formas muy sutiles como la naturaleza del personaje principal muta de a poco a raíz de los acontecimientos va viviendo, también como su personalidad es completamente distinta cuando está con su hija, la parte que da armonía y balance a su vida. La fotografía que emplea es muy efectiva, y una paleta de colores muy seca en la que predomina tonos oscuros y terrosos que invitan al cansancio, pero que el discurso hacen que fluya perfectamente con la historia.

Matteo Garrone es un director italiano bastante prometedor que desde Gomorra (2008) ya presentaba cartas bastante interesantes, sin duda hay que ponerle mucha atención a lo próximo que está por venir de él, lo cual ya está anunciado y ya tiene cara: una adaptación de Pinocchio, protagonizada por Roberto Benigni.


Destination Wedding.
La verdad me interesaba ver esta película porque desde el trailer se veía que podía llegar a ser una película interesante, por la pareja protagónica, por la forma en que se veía la interacción en el mismo entre los dos, y por la premisa, pero la verdad es que bien podría darle el calificativo de la peor película que he visto en el año.

Para empezar ese humor negro a base de sarcasmo me parece todo el tiempo está fuera de tono, no siempre funciona por el simple hecho de que las conjeturas de ambos personajes parecen estár siempre fuera de lugar y de contexto, y es porque ni siquiera los personajes están a tono de quien los interpreta físicamente. Si bien hay química y esta funciona entre los dos actores, no es tan fuerte como para salvar lo que están interpretando, uno no llega a creer nada de lo que exponen o expresan.
Por momento incluso se siente ridícula y si bien hay risa involuntaria en algunas escenas, no logra rescatar en nada el hastío que en general produce la película.

La recomendación sería que no la vieran, pero quien sabe, en una de esas ustedes encuentran algo que yo no.


Crulic.
Película animada de la directora rumana Anda Damian que toca el tema de la huelga de hambre, tema que de inmediato nos remonta a la extraordinaria película de Steve McQueen: Hunger.
La película nos narra la historia de Crulic, contada en gran parte por él mismo a raíz de su muerte, y hacia la parte final contada por un narrador.

Las virtudes técnicas de esta película son extraordinarias y bien habría que empezar diciendo que son en una simple palabra: perfectas. La forma en que utiliza diferentes estilos de animación y como esta amolda perfectamente con la historia de Crulic, y como en momentos la animación sirve como fondo o se sobre expone con tomas e imágenes reales es extraordinaria, y la forma en que narrativamente propone en base a la estética y la fotografía, y los recursos que emplea a lo largo de la misma, desde tomas cenitales, travelings, y demás. La historia en que se basa esta película, es un caso real por demás escalofriante, si bien la primera parte de la película es encantadora en todos los sentidos, la segunda parte es realmente devastadora, aunque es una animación, realmente uno siente a través de lo que se ve, y lo que se narra, todo el dolor que sufrió este personaje a raíz de una injusticia y la ineptitud de la burocracia y gobiernos de los países en que esto ocurrió.

Una película que no tiene ningún ápice de prudencia o tibieza para mostrar la historia que quería mostrar, y señalar a los responsables de tan atroz crimen. Un cine que a través de creatividad, visión y responsabilidad social muestra la importancia de este arte para contar historias pertinentes de contar, para evitar errores cometidos.

Un verdadero privilegio para todas las personas que pudieron ver en el Festival de Cine de Los Cabos recién terminado la más reciente película de esta directora, que parece tiene algo en común con esta, ya que es de una perrita que al ser atropellada, antes de morir empieza a recapitular todo lo vivido, y que también es una animación.


Buñuel en el laberinto de las tortugas.
Película española dirigida por Salvador Simó es una película animada que cuenta el trabajo que realizó Buñuel cuando hizo su documental "Las Hurdes: tierra sin pan".

Narra lo vivido por Buñuel después de el estreno en París de su película "La edad de oro" y como la gente se escandaliza de su trabajo, como mucha gente le empieza a cerrar las puertas y dejan de apoyarlo financieramente, incluso quien no creería que le daría la espalda. Pero es luego de una promesa que le hace su viejo amigo, Ramón Acín, es que Buñuel puede sacar adelante el proyecto, y como es que este cambia a Buñuel en muchos sentidos para siempre. Un viaje entre la realidad brutal, su lucha constante con su lado surrealista y los paseos oníricos por sus pensamientos y sus obsesiones desde muy niño. Al final la película sirve como un homenaje póstumo al hombre que hizo posible la realización de este documental, y que acompañó a Buñuel hasta en sus momentos más incómodos y dudosos, y que al final murió por el régimen Franquista, del que Buñuel no pudo salvar.

La película está realizada de manera perfecta, una animación realmente hermosa, que nos muestra una fidelidad de las personas a las que recrea tanto física como psicológicamente. Vemos todos los pormenores y "secretos" en la realización del mítico documental, las partes que manipuló el realizador aragonés, y las partes que tocaron el corazón del mismo.

Destacadísimo además el acercamiento a la figura de este Buñuel joven antes de su estadía en México y de consolidarse como uno de los directores más importantes en la historia del cine, sus aficiones venidas desde niño, su relación con sus padres, y el lazo que todos le recalcaban con Dalí.

Es sin lugar a dudas una de las mejores películas del año, no sólo hablando del apartado de las películas de animación.


Esto no es Berlin.
Película mexicana que durante todo el año ha estado viajando y circulando por importantes festivales de cine, y que es gracias a estos que la hemos podido ver antes de su estreno en salas comerciales del país, que se dará en un par de semanas.

La película de Hari Sama (director, escritor, y tío Esteban en la película) que según tendría tintes autobiográficos, se desarrolla durante el año de 1986 en la Ciudad de México, y sigue en particular la historia de Carlos, o charly, un joven de preparatoria que vive su vida como cualquier otro joven de preparatoria de la época, echando golpes con la preparatoria rival, echando desmadre con los amigos, fumando en la casa de su mejor amigo Gera mientras escuchan música de rock y de post-punk. Pero su vida da una completa sacudida a raíz de que la hermana de su mejor amigo, Rita, los invita al Aztec, como pago a un favor hecho por charly a la banda en la que toca, y es en este lugar donde su naturaleza y su cambio en la vida toma cierto rumbo que es el de la experimentación, la mente abierta, rodeados de sexualidad, drogas, arte y todo aquello que marcó aquel año en México.

La propuesta de Hari Sama me parece es muy buena en el aspecto narrativo y estético. Logra a través de tomas cortas, rápidas y contundentes ir poniendo en contexto al espectador y esto aligera mucho la trama. La historia como tal ya resulta por si sola atractiva, pero la manera en que Hari la narra, si bien no con una propuesta tan arriesgada, y por momento llegando a caer en sitios comunes, incluso por momentos parecería que decanta, o pone ciertos límites marcados entre el lado bueno y el lado malo que charly tiene, y el porque escoge uno sobre el otro; con el transcurrir de la película esto no llega a tener tanta influencia en la trama ni en la percepción del espectador, y tenemos un discurso sin que se sienta manipulador de ninguna manera, uno agradece en él que no haya dejado nada a media escala, lo que muestra, está bien mostrado, sin inhibición o censura alguna, pero tampoco se siente exhibicionista, todo lo que se ve tiene un porque, está para narrar algo importante de la trama en la película. Hay varias situaciones y relaciones que se narran de manera muy efectiva en la vida de charly, la relación con su madre depresiva, y como esta condición en ella lo lleva a él conocer ciertos medicamentos con los que los jóvenes en el Aztec se drogaban, su relación con su tío, con su hermano, y con muchos de los miembros de aquel peculiar grupo de jóvenes libertinos que se movían entre poesía, super ocho, fotografía, y performance en contra del mundial y el trato a la comunidad gay y la falta de apoyo y seriedad por parte de instituciones a un problema que ya en aquellos años empezaba a sonar al rededor del mundo: el SIDA.

(Si bien no toca de manera muy profunda este tema, como si lo hace la francesa 120 latidos por minutos, me agradó mucho más toda la propuesta de Hari sobre la mencionada)

Sin duda, aunque no es muy novedosa su propuesta, o tan rimbombante, a pesar de lo fuerte de su trato, la película bien puede considerarse como una de las mejores películas mexicanas del año, si no me creen, chequen los elogios recibidos en Sundance, Málaga, Munich, Morelia, y véanlo por ustedes mismos en próximos días.


lunes, 18 de noviembre de 2019

Películas del Festival Internacional de Cine de Los Cabos.




*Cabe aclarar que las menciones en la lista se hacen por el orden en que las vimos, el listado de mis favoritas lo haré hasta el final del año con el recuento de lo que a mi parecer fue lo mejor del 2019 en el cine.


The Irishman.
Para los que amamos el cine de Martin Scorsese, The Irishman resulta ser una verdadera obra maestra. En las 3 horas 29 minutos que dura Scorsese hace gala de lo mejor de su cine, de los temas que a él siempre le han inquietado, haciendo un viaje por todos los estilos y recursos que ha utilizado del lenguaje cinematográfico en su cine, hace un repaso por muchas de sus grandes obras, y además reúne a un grupo de actores que al igual que él, fueron emblemáticos en aquella década de los 70's en el cine, para entenderlo como hoy día lo hacemos.
Ver a De Niro, Pesci, Pacino y Keitel, verdaderamente es un lujo, estamos ante un trabajo que quizá no se vuelva a repetir en la historia del cine, grandes genios artistas como estos cinco (contando por supuesto a Scorsese), no los volveremos a tener jamás. Keitel con una aparición muy corta pero eficiente, De Niro como el protagónico y que cabe destacar que luce con su personaje gris sin que sea el ser poderoso que en otras películas como Goodfellas o Casino se mostraba (y con ojos azules además), Pacino no podría estar mejor que nunca, este año firma sin lugar a dudas sus dos mejores actuaciones de la década, y a mi en lo personal me conmovió hasta el alma ver a Pesci volviendo a actuar sólo una vez más, con el director que se formó, y para mi sin duda es el mejor de todos, y será una grosería si no se le nomina a todos los premios que estén por venir.
La última parte de la película más de uno podríamos interpretarla como la parte más autobiográfica de Scorsese, en la que muestra su preocupación por el paso del tiempo en las personas y saber que no hay una eternidad en el oficio de los gangsters como en el de los cineastas. Uno agradece que Netflix haya dado todo lo que Scorsese necesitó para hacer esta película, la película vale cada centavo que costó hacerla, cada segundo que dura es indispensable, necesario; nada falta, nada sobra, es el cine que jamás debe dejarse de hacer. el cine que no debe morir.

La paloma y el lobo.
La película dirigida por Carlos Lenin, logra tocar el tema de la violencia en diferentes dimensiones sirviéndose de una relación en crisis entre dos jóvenes que se da a raíz de la huida de ellos dos de su lugar de origen.
La propuesta visual y metafórica que utiliza Lenin es digna de admirarse, ningún otro director mexicano lo había logrado a tal grado, desde el prólogo de la película Lenin en no más de tres escenas ya logra ponernos en la perspectiva de este par de personajes, aunque nunca se nos dice nada, sabemos que huyen por los problemas de violencias que aquejan a muchas regiones del país.
El como Lenin se vale de planos simétricos y la forma en que emplea tanto la luz y el sonido para representar la violencia sin que sea de una manera morbosa o explícita, crea en el espectador una sensación de angustia que permanece a lo largo de la película, además de las largas secuencias que presenta en muchas ocasiones. Si bien desde mi punto de vista estos valores no son siempre atinados y logran que el espectador se sienta perdido, y no angustiado como lo mencionaba el director, si es de reconocer el hecho de que el director hizo la película como él quiso, y que además todo está perfectamente justificado. La forma en que emplea el factor agua y fuego para establecer el vínculo entre lo que se deja y lo que hay, y el lazo entre la pareja, la normalización de la violencia en el lenguaje de los jóvenes, la forma en que los personajes que no se valen del drama para ser expresivos. La película siempre va de menos a más, y logra a través de una propuesta única, puntualizar la huida y el llanto de Lobo.

El deseo de Ana.
Emilio Santoyo logra a través de su ópera prima contar una historia de amor en un drama intimista muy mesurado y meticuloso que a mi parecer es una de las propuestas más interesantes y una de las mejores películas realizadas del festival.
Un trabajo que se centra de manera muy íntima y detallista, en la figura femenina de Ana y su hijo, cuya monótona vida viene a volcarse con la llegada de Juan, el hermano de Ana, a quien no ve en mucho tiempo, y que va desentrañando su historia, la de sus padres, y toda la lucha que libran por no querer estar juntos, aunque tengan la necesidad de estar juntos. Emilio le da un grado de importancia bien valioso a la naturalidad de la historia, y que además resulta interesante que su mirada sea capaz de mostrar este relato tan profundamente detallista, como se interna en la psicología del personaje de Ana y esto haga que la historia se vaya desarrolando a través de los impulsos de ella. En gran medida esto se debió a que el equipo de trabajo de la película estaba conformado en su mayoría por mujeres, como lo señaló el mismo director al entablar la plática con prensa y asistentes a la primera proyección de la película en México.
El ritmo de la película es perfecto, tiene un tono muy atinado, cuenta con una propuesta estética y visual que habla mucho a través de sus planos, encuadres, y los colores que se emplean. Todos estos factores hacen que la película desarrolle todo el asunto del deseo de nuestros personajes principales en la trama a lo largo de la historia de manera adecuada, con una fórmula muy sutil, pero contundente. La película se va narrando y nos va dando de a poco los detalles del pasado entre ambos personajes, y como se muestra sus conflictos pasados y los detalles que no se pierden para siempre, y su lucha por lo que sienten, uno no hace más que ver en un principio el rechazo ante el sentir, para después ver a los personajes buscar lo que verdaderamente los llena, su amor, sin que les importe lo que la mirada del espectador piense, sin el prejuicio o el escándalo que para bien, no propone el realizador, y cuya naturaleza particular de los personajes proviene de una necesidad de la co-guionista de la historia. Esta película me hizo recordar mucho a la extraordinaria película del director hongkonés Wong Kar Wai, Happy Together.
El tema del deseo es un tema que el director ya había tocado en su cortometraje El Perfecto Ausente, y justo el final de la película es un guiño directo al cortometraje mencionado, y como el color rojo siempre es un elemento que en un lenguaje muy poético, directo y que además de representar a la pasión, tiene un lazo sanguíneo directo con el deseo. Debo decir que ha sido mi película mexicana favorita del festival, y es esa clase películas que yo celebro y que defiendo y disfruto el hecho de poder escribir sobre ellas, porque es mediante la escritura sobre cine que puede llegar a provocar la curiosidad que alguien la quiera ver, y busque las maneras de verla en cuanto tenga la primera oportunidad.

Club Internacional Aguerridos.
Falso documental en blanco y negro que se sitúa a finales de los 80's principios de los 90's, dirigido por el director Leandro Córdova que nos presenta a un director "güero" que documenta las andanzas de un grupo de punk's que liderados por Franco, un viejo bohemio español que igual habla de política como de poesía cual si se tratara de algún personaje en una novela de Roberto Bolaño. Vemos entonces a este "director" filmar todo lo que hacen este grupo, desde robar, echar desmadre, ir a toquines, verlos masturbándose, drogándose, saltando desnudos frente a la cámara, y a la par vemos como este director va rebasando los limites y privilegios de los que goza para ser uno más de ellos.
La película se arriesga y lo hace de manera fenomenal, un gran atino para el tipo de película que quiere ser. Es divertidísima y cuenta con un ritmo y humor negro muy particular del que uno agradece por lo transgresor que puede llegar a ser. Me parece un trabajo único y que juega con detalles técnicos también muy arriesgado pero que el público puede entender perfectamente.
Una de las mejores propuestas a mi parecer de este año.

Marriage Story.
La película de Noah Baumbach muestra a mi parecer a un director más maduro, en un principio uno bien podría pensar que está viendo una película de Woody Allen, por ese toque melancólico, nostálgico, muy neoyorquino (de hecho la película de la premisa me parece tiene mucho de Annie Hall) pero conforme va avanzando la misma, vemos desarrollar la dolorosa batalla que enfrentan Nicole y Charlie en su divorcio luego de que ella, actriz de la compañía de teatro que tienen ambos, donde Charlie es el director, descubre que él se acuesta con su asistente y decide retomar su carrera de actriz en Hollywood, y el mayor conflicto reside en el tiempo que ambos quieren pasar con su pequeño hijo Henry.
Al ver una película más madura de Baumbach, indiscutiblemente se pierde mucho de lo atractivo que tenía su cine: la espontaneidad. Baumbach por momentos regodea mucho el discurso de su película y esto la hace innecesariamente larga, al grado de que si la historia no fuera como lo es, llegaría a cansar, pero para su fortuna tiene con varios puntos a su favor, uno de ellos es la comedia muy atinada, el otro y más importante: sus actores. Adam Driver y Scarlett Johansson hacen las que para mí son las mejores actuaciones del año, no exagero al decir esto. Hay una escena en particular en la que desgarra verlos, al grado de provocar el llanto en el espectador. Es magnífico ver como es su interacción a lo largo de la película y estremece en más de una ocasión, lo cual hace que disminuya en mucho la sensación que por momentos la película se sienta larga y aburrida. Laura Dern también está en un grandioso momento y la película es prueba de ello.
Sin ser a mi parecer una gran película, o la mejor propuesta de Baumbach en su filmografía, son las actuaciones de Johansson y Driver lo que hacen que valga la pena la experiencia de ver este intenso para bien, y largo para mal, ejercicio no tan bien definido del director, vamos, que Allen haría algo más efectivo en poco más de 90 minutos.
Destacar que el principio y el final de la película son encantadores.

Antigone.
Película canadiense que formó parte de la selección de Competencia Los Cabos es la película canadiense que más renombre tenía de las películas canadienses en el festival por varias razones. Una de ellas es el hecho de que es la película seleccionada por Canadá a contender por el premio Oscar a Mejor Película Extranjera, y otra es por los temas que trataba. La trama se basa en el griego de Antigona pero llevado a la modernidad y a la cuestión de los problemas raciales y de inmigración por la movilización de gente que vive en países de medio oriente en los que los azota la guerra, y todo lo que esto conlleva escenificado en la ciudad de Quebec.
La película tiene una narrativa mesurada y que no arriesga mucho, hace que los temas que muestra no sean demasiado fuertes o bruscos, aunque esto llegue a hacer que se le reste importancia o seriedad. Todos los temas que toca son muy importantes, además de tocar el tema de como hoy día las redes sociales influyen mucho en temas judiciales e impartición de justicia y de apoyo moral. La lucha de esta chica por hacer lo mejor por su familia, por el amor a su familia viva y no viva, y verse enfrentada a la realidad de las reglas de la ley, es muy interesante, además que en muchos puntos y momentos la película tiene un gran atino en el manejo de ciertas escenas y su representación, como el hecho en que la chica entrega su amor al chico que ama. La actriz protagónica Nahuma Ricci hace un papel realmente impresionante, la punta del iceberg en su actuación es la escena donde su hermano por el que ella se sacrifica, regresa.
Una propuesta si bien no arriesgada ni muy relevante a los temas que toca, y que no profundiza para hacerla pesada, o llevar el tema a un límite que no le haya permitido llegar a lugares o públicos que los realizadores no hubieran querido, es un acercamiento para aquellos que no conocemos el cine canadiense tan a fondo, salvo por lo hecho por Villeneuve y uno o dos directores más.

La fiera y la fiesta.
Película co-producida por México, República Dominicana y Argentina, dirigida por Luisa Amelia Guzmán e Israel Cárdenas. (También director de fotografía) La película es un homenaje declarado al director dominicano Jean Louis Jorge que se integra de las personas que lo conocieron en vida y que fueron muy importantes para él. Vera, personaje interpretado por Geraldine Chaplin, encuentra un guion escrito por el director, y decide que lo va a filmar, rodeándose de la gente que conocía a Jorge, empieza la filmación que parece estar maldita por la misma presencia del director, y así vemos el pretexto perfecto para ver en este ejercicio sobre la temporalidad de la vida, el cine dentro del cine, y todas las referencias a una filmografía que desafortunadamente sino fuera por fragmentos que el tiempo y la isla permitieron existir, el director habría desaparecido al igual que su vida en el año 2000 cuando fue asesinado.
Además la película además de ser muy atractiva por la actuación de Geraldine Chaplin, en la película también aparecen el actor alemán Udo Kier, y el recién finado Luis Ospina, que también la película fue dedicada a su persona.

Honey Boy.
Película está basada en la historia autobiográfica de Shia LaBeouf, sobre la relación con su padre cuando Shia siendo niño empezó en el mundo de la actuación, y el problema con el alcohol y las drogas de su padre y cómo este de cierta manera lo llevo a él a sumergirse en ese mundo. La historia escrita por el actor como terapia de su rehabilitación muestra precisamente esta etapa de Otis, alterego de Labeouf; (con las destacadas actuaciones de Noah Jupe siendo un niño de 10 años, y Lucas Hedges siendo un joven mayor) que luego de un accidente de coche termina en rehabilitación, y estando en terapia pasa de un estado de total negación y enojo al no querer ver lo que pasó y realmente fue su niñez, la que vemos en flashbacks entrelazando su estadía en el presente y su vida siendo un pequeño famoso que paga a su padre para que lo cuide.
La película es dirigida por la directora israelí-estadounidense, y la película tiene mucho de la forma en que hoy día el cine indie norteamericano se narra: fotografía estilizada con un predominio de luces de colores brillantes, narrada con cámara en mano la mayor parte del tiempo, y es bastante acertado en sus baja ambición. La película funciona sin ser una gran propuesta, (por momentos me ha hecho recordar a películas como Skate Kitchen o Mid90s) y por supuesto destacar la gran actuación del propio Shia que interpreta a su padre, y a Lucas Hedges que lo vimos en dos películas del festival y que está convertido en un extraordinario actor y que seguro dará muy gratos momentos en un futuro y su carrera sigue así.

La Vérité.
La incursión e inmersión de Koreeda al cine desde la perspectiva de la figura de el actor y el guionista, y con la relación entre una madre y su hija, me ha dejado con un buen sabor de boca, aunque indudablemente no crea el efecto que crea con sus grandes obras.
La Vérité retrata el encuentro entre Fabienne y Lumir, madre e hija respectivamente, que se enfrentan luego de que Lumir descubre en el libro autobiográfico de su madre que narra la historia completamente diferente a como ella la recuerda, además de luchar por una figura ausente importante para las dos, y que vuelve en la figura de la actriz protagónica de la película en la que participa Fabienne y que por azares del destino Lumir tiene que ayudar como su asistente, es en este acercamiento que muchas cosas van a empezar a salir para las dos, desde el darse cuenta que no siempre las cosas se recuerdan tan como son, y que siempre se puede volver a dar un paseo familiar, como lo hacen las familias japonesas.
Al ser la primera película de Koreeda fuera de Japón, no hablada en su idioma, ni actuada por personajes y una cultura que no es la de él, era claro que el efecto de esta película no podría ser tan contundente como en sus anteriores, y por este motivo Koreeda hace bien y narra su película y nos muestra esta familia multicultural con sus costumbres propias, Hawk está correcto, vemos a Binoche con esa luz y brillo propio que jamás se verá opacado, pero es Catherine Deneuve quien se lleva la película con una actuación magnífica. Vemos muchos guiños al cine de Koreeda, como los fundidos en negro cuando se cambia de una situación a otra, la sutil música que aparece cuando quiere, pero que jamás estorba ni estropea el discurso, y ese final que a mi siempre me ha maravillado, aunque ya lo haya visto una infinidad de veces en Koreeda. Vemos algunos golpes sutiles de emociones y verdades que se destapan, pero no llegan a ser tan contundentes como nos tiene acostumbrados.
Quizá no figure entre los conteos de lo mejor del año, pero aplaudir la valentía de Koreeda de hacer algo distinto, y que sin ser como ya lo mencioné, lo mejor de su cine, no deja de hacer que yo salga maravillado de ver lo que hace.
Además recalcar que es la primera película que veo como tal en la pantalla grande del director nipón, y mi amor por él no deja de estar ahí.

Jojo Rabbit.
Al comenzar la película debo confesar que no me esperaba mucho de esta película, entre el hecho que el estilo, la estética y la paleta de colores me hacían creer que estaba viendo una película de Wes Anderson, y la comedia que al principio me parecía tonta, simple en el mal sentido, y sin tono; conforme la película fue avanzando fue tomando forma con la historia de este niño llamado Jojo (interpretado por Roman Griffin) cuyo mejor amigo es un muy peculiar y bizarro Adolf Hitler imaginario, que lo que más le ilusiona en el mundo ser un nazi y que luego de no atreverse a matar a un conejo (lo que hace que lo empiecen a llamar Jojo Rabbit), un accidente que lo deja con una marca y que lo hace estar en casa, descubre un secreto escondido por su madre una niña judía (Thomasin McKenzie) que lo hace aprender que los judíos no tienen cuernos, y que se puede enamorar de una chica tan linda como ella.
Taika Waititi lleva esta comedia a terrenos insospechados en el mundo de la sátira y la comedia negra, pero a la vez crea una fábula infantil apta para todas las edades que muestra de manera bien estructurada valores como la amistad, el amor, la aceptación y el apoyo a lo que verdaderamente importa: las personas. En muchos momentos de la película Waititi juega con géneros y en ningún sentido esto se siente forzado, utilizado de mala forma, o burdo.
Waititi interpretando a un Hitler imaginario sarcástico, sádico y comiquísimo, Scarlett Johansson como la mamá encantadora y con una escena en donde muestra que sin duda alguna es una extraordinaria actriz, y Sam Rockwell es un jefe, además de decir que me resulta encantador el personaje de Yorki, interpretado por Archie Yates.
Tiene uno de los mejores finales del año.

About Endlessness.
La película de Roy Andersson tiene todo para ser mencionada con justicia como una de las mejores películas del año, y justifican perfectamente su premio a mejor director del pasado festival de Venecia.
Fragmentos y momentos de la vida que son narrados por una voz, cual poeta que recita la más bella poesía, lo vemos pronunciar las palabras mágicas: yo veo.
Momentos que no necesitan más que un sólo plano, con una atmósfera y una estética que hace sentir una inquietud y una belleza como si se viera una pintura que de repente cobra vida, además de los personajes que deambulan en estas, unos que repiten, otros que no, como la vida misma, muestran las preocupaciones del hombre en el mundo, y los grandes problemas de nuestros tiempos (abordados por momentos con un humor muy particular y peculiar), al mismo tiempo que vemos en estos rostros sin mucha proyección, o sin ser muy expresivas, son el expresionismo en su estado más puro, una puesta que pareciera minimalista pero que lleva detrás un diseño de producción y de arte meticulosos, y que muestran la naturaleza de las personas en los países nórdicos, al grado que quizá parecería muy crítico al mostrarlos en muchas ocasiones como si fueran unos fantasmas. No hay mucho que hablar de la película porque no hay mucho que decir, no se pueden expresar con muchas palabras este tipo de películas, sólo diré que es justo el cine que yo amo ver, el cine del que Bresson hace ya muchos años nos había dicho que se tenía que hacer bajo una única regla: menos es más. Y del que seguro estaría orgulloso.

Family Romance, LLC
La nueva película de Herzog confirma que a este hombre no lo limita nada cuando de hacer cine se trata.
De manera muy sencilla a través de una compañía japonesa que renta personas y emociones para hacer feliz a las personas, Herzog hace un estudio que raya entre la ficción y el documental, de las relaciones humanas y nuestra necesidad de contacto humano, incluso cuando se nos dificulta tenerlo, o creemos que nos engañamos y nos mentimos cuando creemos que hay ciertas conexiones que no se pueden negar, aunque no haya lazo sanguíneo, el humano necesita un refugio, aunque este haya sido comprado, y sea más real de lo que parezca.
Una película que logra conmover y que a pesar de las limitaciones y precariedad de la producción, Herzog una vez más pone en dicho el director tan importante que resulta ser para este arte.

Waves.
Una de las películas que representaban a lo mejor del cine norteamericano del cierre del año era Waves. Es una película sensorial que se vale mucho de la estética y el manejo visual de la cámara y la presencia de luces de colores y la música que acompaña la mayor parte del tiempo. Vemos la historia de dos hermanos que por la presión o no presión que ejercen sus padres sobre ellos, sus vidas dan un vuelco de 180 grados.
La película por momentos se siente inspiracional, por momentos se siente como un sermón o una película de divulgación religiosa, pero juega un papel más importante las emociones que se viven y se superan en familia.
Tuve serios problemas con la primera parte de la película, valorando los valores técnicos y lo que involucra lo mencionado al principio (así como el diseño de producción y todo lo referente al sonido, que en verdad es una maravilla), la película no tiene propuesta alguna a mi parecer narrativamente hablando. La historia, además de ser una historia que ya hemos visto una infinidad de veces, es muy predecible, pero si contamos que esto se debe, o se justifica por el hecho de que entrelaza la historia con la segunda parte, hay un equilibrio y al final la película sale bien librada. La segunda parte realmente es un desarrollo que sin dejar de proponer visual y musicalmente lo que ya venía haciendo, logra complementarse con la historia que da a luz a una persona que vive un duelo desde lejos y con un complejo de culpa que no es hasta el final que se da cuenta que las olas y vienen de un golpe y que van arrasando con todo y hagan que las cosas cambien y a veces se destruyan, pero que al final traen calma, algo nuevo a la orilla de la playa, y una nueva oportunidad.

sábado, 26 de octubre de 2019

À bout de souffle. Frases.


“Si no le gusta el mar, si no le gusta la montaña, si no le gusta la ciudad... entonces... ¡Que le jodan!”




"Lo bonito es despertarse al lado de una chica, no dormirse a su lado."



"Amo a una chica de nuca preciosa, de senos preciosos, de voz preciosa, de muñecas preciosas, de frente preciosa, de rodillas preciosas... pero que es una cobarde."


No se si estoy triste porque no soy libre, o no soy libre porque estoy triste."



"Una mujer que dice que esta bien y no puede encenderse un cigarillo es que tiene miedo de algo."


"Entre el dolor y la nada elijo el dolor."



"El erotismo es una forma de amor y el amor una forma de erotismo."


"-¿Cuál es tu ambición en la vida?
- Ser inmortal y despues morir."


"Dormir es triste. Al dormir estamos forzados a separarnos. Se habla de dormir juntos pero no es cierto."

La imagen puede contener: 2 personas, personas sentadas, rayas, primer plano e interior

jueves, 26 de septiembre de 2019

L'homme fidele.




Hacía mucho que no me surgía el problema de no saber cómo abordar el análisis de una película, cómo empezar a escribir sobre ella, o qué valor le daría en particular para escribir de ella. Esto me ha pasado con esta peculiar cinta francesa; así que lo haré tal cual solo mencionando las cosas que me han llamado la atención y comentar por qué vale la pena verla y comentar sobre ella.

Amante fiel (a mi parecer nefasto título que se le da en esta región del mundo, pues bien pudieron simplemente traducir como tal el título original: “El hombre fiel”) es la segunda película del muy reconocido actor francés Louis Garrel, luego de su ópera prima Les deux amis, del 2015. La película tuvo su estreno en el Festival de Venecia del año pasado y posteriormente en San Sebastián y la última semana de diciembre en salas comerciales europeas (en nuestro país se estrenó en pocas salas).

En esta película, la cual también protagoniza y coescribe Garrel (Les deux amis lo hace con Christophe Honoré y en esta con el gran Jean-Claude Carriere), explora varios temas y géneros de forma muy sutil pero convincente, lo hace sin enfatizar tanto o cargar de más el discurso, pero de manera efectiva y eficaz.


La película comienza con una toma de la Torre Eiffel y los tejados de París, acompañada de una melodía extraordinaria. Luego de eso escuchamos decir a Abel (Garrel), nuestro protagónico, que su vida era tranquila hasta que un día cambió todo por completo. Ese día es cuando tiene que dejar el apartamento de Marianne (Laetitia Casta encantadoramente imperfecta), su novia, luego de que ella le confiesa con la calma de alguien que estuviera hablando sobre el clima de la ciudad, que está embarazada de su amigo Paul, al que sólo mencionan, pues no hay una aparición, ni en su funeral nueve años después, que es cuando Abel, luego de entregarse por completo a su trabajo como reportero y a amores fugaces (que nunca vemos en pantalla) se vuelve a reencontrar con Marianne.

Pero no sólo con ella, también con Eve (Lily Rose-Depp), la hermana menor del difunto, quien desde pequeña está perdidamente enamorada de él, y Joseph (Joseph Engel), hijo de Marianne y Paul, el causante de que Abel se quedara solo y que tratará en un principio alejar lo más posible a Abel. Es luego del funeral que Abel y Marianne retoman su relación, y con ello muchas intrigas y dudas que no se ven, pero se escuchan, empiezan a surgir, y quizá lo más relevante: descubrir qué hizo que Marianne tomara la decisión de dejar a Abel por Paul, por qué Abel no cuestionó en su momento la noticia de Marianne y cómo esto se pone a prueba con la figura de Eve y de Joseph.


Garrel, al más puro estilo de su señor padre, que el año pasado nos entregó la fantástica Amante por un día (aquella sí traducida literalmente de su título original) nos pone en escena temas como la fidelidad, el romance y la masculinidad desafiada, en una maqueta delicada, cómica, inteligente y deliciosa disfrazada de comedia romántica.

El mayor encanto de la película radica en lo que los personajes piensan pero no dicen, así como de las cosas que pasan sin pasar. Por ejemplo el hecho de que el rostro de Paul no lo conocemos y no tenemos una figura con la cual comparar el parentesco que podría tener Joseph con su padre, los amoríos de Abel que jamás vemos, al grado de poner en duda el hecho de si los hay o no, y la duda que siembra Joseph en Abel sobre la muerte de su padre (que no revelaré ya que es muy importante para la trama).

Es muy francés hablar de estos temas y no caer en dramatismo barato, son muy claros en hablar de estos temas porque los conocen de primera mano y no se andan con rodeos, y para muestra la breve introducción que hace Garrel de sus personajes en flashback antes de ponernos en tiempo presente justo en el entierro de Paul, y utilizando el recurso narrativo de la voz en off que seguiría el resto de la película, para entenderlos perfectamente en la anécdota que hace funcionar a esta película en tan poco tiempo, llegado al punto de la duración de la película, hablemos de las similitudes que guardan esta película y la ya mencionada del señor Garrel.

Siempre he profesado que no tengo problema alguno con que las películas se alarguen siempre y cuando esto esté justificado y no caigan en repeticiones (que no es lo mismo que narrativas circulares), pero cuando uno encuentra una película en la que en menos de 80 minutos son capaces de mostrarte una trama redonda, bien estructurada y bien llevada con todo lo involucra hacer una buena película (tanto técnica como narrativamente) uno no hace más que alabar y aplaudir estos trabajos.

Esta es solo la primera de las similitudes que tienen ambas películas. Otra es la estupenda música, que cae en momentos precisos y es un acompañamiento esplendido, no un elemento manipulador. Las actuaciones son muy buenas, el ritmo de la película es muy atinado, y el tema sobre lo complicado de las relaciones en pareja y las decisiones que tomamos es plenamente abordado, Philippe lo hace en la figura de un padre y su hija, y la imposibilidad de hablar de sus problemas amorosos (y con una maravillosa fotografía en blanco y negro), y Louis lo hace desde el punto de la pareja que estuvo separada durante determinado tiempo, y si bien el peso cae en el argumento de ambos, no solo desde el punto de vista masculino, sorprende con este caso de la mujer honesta y el hombre fiel, a pesar del mote o fama que tienen los franceses de lo avanzado que es su raciocinio sobre la figura del amante en su cultura.

Al final, ver cómo se deja de lado todo lo planteado hasta cierto punto de la película que la hacía lucir como una comedia romántica y caer en cuenta que esta película es muchas cosas, es extraordinario. Ver cómo se revela el hecho de la fidelidad de Abel a pesar de la prueba que le pide Marianne, prueba que le daba empoderamiento a Abel para de cierta manera vengarse por la traición de Marianne en su momento, y ver cómo este responde al final con esa carrera buscándola, y la postura de Eve al principio, durante y al final de la prueba, y las pruebas también a las que se ve sometido Abel por parte de Joseph.

Y llegado a este punto, esa escena donde Joseph y Abel se reconocen como lo que en verdad pueden ser, y cómo Abel cae en cuenta cuando le dice a Marianne cómo fue que supo que Paul era el padre de su hijo, hacen que al final de la película se nos dé la clave y la respuesta de todo lo antes planteado, en un gesto tan sencillo y bello como dos personas tomándose de las manos. Pensar si todo al final fue orquestado por los tres a su manera, pero con un desenlace en común, como una familia al fin de cuentas, una película otra vez sobre la relación padre-hijo.