Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

Mostrando las entradas con la etiqueta Letras. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Letras. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de junio de 2020

Mujer, por el amor de dios; no me deje así.


quedé
enredado en la pendiente de
un juego emocional

tal vez,
[tú]
puedas tener[me]
un poco de piedad
...
¿Por qué tanto placer en verme así?





Agridulce canapé
gesto involuntario
un pequeño decimal
fue lo que hizo el cambio
en el instante preciso
la diminuta grandeza
de una molécula preciosa
fue lo que hizo la diferencia para los dos . . . .


sábado, 24 de agosto de 2019

Guerra y paz.


Tú y yo estábamos hechos
de pequeños pedazos del otro, y
y va a ser imposible salir ilesos.
¿Cómo era nuestro olor?
¿Era ácido y metal?
No consigo recordarlo, aún no.
Trago una saliva que sabe a guerra
y la bala atraviesa directa.
Unos pulmones que ya no respiren por ti.
¿Cómo era el amor que sentías por mí?
No consigo recordar
No consigo recordarlo, aún no
¿Qué voy a hacer con todos los abrazos que hice a medida para ti?
¿Cuándo volverás a ser quién conocí?
¿Cómo éramos tú y yo?
¿Fuimos lucha, fuimos paz?
Soy todo lo que prometí
no llegar a convertirme y,
tú eres lo que nunca dijiste ser . . . .




domingo, 8 de julio de 2018


El hombre más sabio que jamás conocí, Fermín Romero de Torres, me había explicado en una ocasión que no existía en la vida experiencia comparable a la de la primera vez en que uno desnuda a una mujer. Sabio como era, no me había mentido, pero tampoco me había contado toda la verdad. Nada me había dicho de aquel extraño tembleque de manos que convertía cada botón, cada cremallera, en tarea de titanes. Nada me había dicho de aquel embrujo de piel pálida y temblorosa, de aquel primer roce de labios ni de aquel espejismo que parecía arder en cada poro de la piel. Nada me contó de todo aquello porque sabía que el milagro sólo sucedía una vez y que, al hacerlo, hablaba un lenguaje de secretos que, apenas se desvelaban, huían para siempre. Mil veces he querido recuperar aquella primera tarde en el caserón de la avenida del Tibidabo con Bea en que el rumor de la lluvia se llevó el mundo. Mil veces he querido regresar y perderme en un recuerdo del que apenas puedo rescatar una imagen robada al calor de las llamas.








martes, 28 de noviembre de 2017

Cristina.


Veinte vidas hubiera yo tardado en contar los lunares de su espalda....
Joaquin Sabina.

P.d.
Esta entrada seria una de esas "entrada sin título" que me gusta tanto publicar (me he dado cuenta que le dedico mucho tiempo a estos textos cortos de vivencias fugaces de mi vida) pero me he dado cuenta gracias al buen amigo Jose Luis que la mayoría de estas entradas en realidad llevan ese nombre porque en realidad deberían de llevar el nombre de una mujer. Ahora me he atrevido a llamarla como se debe de llamar.


-¿Cómo te llamas?
-Cristina.
-Alguna vez me dijiste tu nombre.
-No que yo recuerde. ¿No lo recuerdas?
-No lo sé. Es que mi memoria es muy mala para los nombres, salvo que sea una chica linda en cuestión. Por eso se me hace tan raro no recordar tu nombre, lo cual hace muy probable el hecho de que jamás me lo hayas dado. Lo que se me hace aún más raro es que nunca te haya preguntado tu nombre.
-¿Miedo quizá?.
-Miedo. ¿A qué?
-No lo sé. Yo te lo pregunto.
//Él se quedó callado unos segundos, nervioso, mirando el color rojizo del pelo de la muchacha que -le- estaba sonriendo//
-Quizá haya algo de eso, ahora que lo pienso bien. Sabes, que la mayoría de las relaciones que he tenido han sido muy fugaces porque, ¿has escuchado ese dicho que dice que te vas convirtiendo en las personas con las que pasas mayor tiempo? Pues bueno, todas las relaciones que he tenido no son el tipo de persona en la que me quiero convertir. Paso tanto a tiempo a solas que estoy condenado a ser yo mismo, y eso me gusta. Contigo siento, y me pasa por las pocas ocasiones que hemos coincidido en este lugar, y por eso creo que jamás me había atrevido a tener una conversación tan larga contigo, es que veo mucho de mí en ti. Si te llevo a mi departamento temo que al despertar estaré solo en la cama, y no serás mas que un sueño que jamás me hubiera gustado tener.
-¿Y por qué no hacemos la prueba y después de terminar mi café me llevas a tomar un trago y a bailar?
-No me gusta bailar, soy de los que prefieren ver bailar a las personas.
-Entonces saltémonos los pasos protocolarios y llévame directo a tu cama.

"El pasado es solo una historia que nos contamos a nosotros mismos."

Cristina


Mujer
Por qué no me dijiste que tu vida
que sólo es tu vida
ya había sido entregada a otra hoguera.
Y permitiste que mi vacía existencia
abrupta y quimera
fuera calcinada
por tus pelos rojizos
tu boca endemoniada
y tus cadentes caderas.

Yo no reniego del destino
no reniego de conocerte
ni de saberte de alguien mas
con lo que si no puedo
es con las mentiras tan dulces que tus labios me inyectan
y que me haces creer aunque yo sepa que jamás dices la verdad.             

viernes, 12 de mayo de 2017

La Lengua.


Órgano muscular muy movible que se encuentra fijado por su parte posterior en el interior de la boca de los vertebrados; en los seres humanos, interviene en el gusto, en la masticación y deglución de los alimentos y en la articulación de los sonidos de la voz.



"La lengua jóvenes! Utilicen mas la lengua. (Aplica para hablar, besar, y "amar")"

"Caldo sin limón no es caldo. Beso sin lengua no es beso."



"Las cosas como son, así tal cual. Derecha la flecha, sin pelos en la lengua."

"Tu lengua sale en todas mis pesadillas, tus uñas acribillan mi corazón. Tus pechos dicen que eres una chiquilla, tus muslos saben que eres mi perdición.


"Una lengua extraña murmura su precio, y otra lengua paga moneda a moneda"


"Bendita sea la lengua que da besos, y no traga monedas"


"Siempre tuvo la frente muy alta, la lengua muy larga, y la falda muy corta."











Siento que una de mis grandes misiones en la vida ya ha sido completada al contagiar mi gusto con tanta gente por Pereza, Ruben Pozo y Leiva


miércoles, 8 de marzo de 2017

La Mujer.


Geográficamente, una catarata que nos atrae y nos asusta al contemplarla.


Astronòmicamente, un astro encantador.


Magnèticamente, una brújula que guía al hombre en su peregrinaje por el mundo.


Botánicamente, una hermosìsima planta que produce flor y espina.


1909