Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

sábado, 25 de abril de 2026





 Es impresionante como de hacer una "Qué vemos cuando miramos al cielo", con esa perfección y pulcritud técnico-narrativa, ahora nos presenta "Dry leaf" que, sin que sea esa misma perfección y pulcritud que nos presentó la mencionada película anterior, nos regala una obra profundamente emocional, poética, experimental y discursivamente perfecta en otros niveles. Arriesga, desdobla y reinventa por completo su lenguaje y de alguna manera contrapone en muchos sentidos lo que ha hecho y crea otra obra maestra sin precedentes.

Y es que Alexandre crea una película apelando a lo más poderoso no sólo del cine, sino del arte en general: la interpretación a través de intuiciones y evocaciones. Alexandre de alguna manera manifiesta y dice que se vayan a la mierda a toda y todo aquel que piensa que el "cine" sólo es aquel que dura 90 minutos, que debe hacerse con las cámaras y equipos de sonido más nítidos, FHD, Hi-Fi y de última generación, y tener a tu disposición muchísimas personas y dinero. Acá, Alexandre sólo necesitó un viejo celular Sony Ericsson, a su padre, su hermano, poquísimas personas de su confianza con quienes ya ha trabajado, una computadora, y mucha sensibilidad, recuerdos y amor por la tierra que conoce, las historias que ha escuchado y aquellas cosas que le provocan ternura y la capacidad de poderla transmitir aun a tientas, parte realidad, parte representacion y parte imaginación, o sea; interpretar, intuir, evocar.

La carga visual tiene su propósito: nublar para obligarte a mirar, a ver y observar con detenimiento los detalles minúsculos y acontecimientos trascendentales que hacen realmente a la vida. Y la propuesta sonora hace lo contrario: aclara, te facilita escuchar sin vacíos visuales perfeccionistas asépticos y aesthetic's, y brinda ciertas certezas de lo que busca contarte esta historia, aunque muchas veces ambas manifestaciones de lenguaje tornen a terrenos distintos e incluso opuestos, lo importante es lo que se provoca en cada espectador. Una película que respeta a toda aquella persona que elige verla, dándole parte activa y fundamental de su visión y de su querer existir: tú espectador, eres el tramo de vía que le falta a este camino de vida.

Apostar a tan pocos elementos hoy día en el que muchos directores y productores audiovisuales de industria apuestan y quieren más grandilocuencia y espectacularidad, me parece sumamente revolucionario por parte de un director que más que ser sólo eso, es un artista nato, que apela a jugar con el arte a través de dispositivos pocas veces visibles y vigentes, para hacer el truco, ocultando cosas y mostrando otras, y que esta experimentación sea tan bien acogida por festivales, especialistas y audiencias.

miércoles, 25 de marzo de 2026

"Sobre las nubes" de María Aparicio.





La mejor lucha que se puede hacer contra los malos tiempos y la incertidumbre, es dignificar y hacer con amor nuestro trabajo, o al menos tratar de conservar o tener alguno.

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Por un lado, pareciera que estamos viendo la versión mega extendida (más nunca grandilocuente, ni mucho menos pesada), o mejor dicho la continuación (al fin y al cabo estamos viendo 4 historias casi simultaneamente) totalmente desarrollada de Un hombre bajo la lluvia.

Más por el otro lado, la obra tiene algo de documental y algo de ficción en sus 4 personajes principales (empleados, sin empleo, estudiantes que requieren empleo, empleados vulnerables), y aún con lo estructuradas que se ven las formas técnicas (la película está expuesta con una sencillez alcanzable pero una perfección narrativa irreal, como se muestra en las escenas de calle tan formidablemente filmadas) en el cine de María, los fondos discursivos se sienten tan humanos, tan cercanos y tan universales. Manifiesta que la realidad, las circunstancias y las cotidianidades de las personas, vivamos donde vivamos, no son tan distintas al menos para los que somos clase obrera, con personas que dependen de nosotros, y nos gusta conmovernos con expresiones artísticas que reflejen lo superlativo de nuestra vida: pasar de lo ordinario a lo extraordinario, y viceversa; en un instante, en los pequeños detalles de nuestro transitar.

El cine de María muta, se desprende, por momentos flota como una pluma que siglos atrás pudo haber sido un poema. El cine de María se parte y cambia de manera orgánica y constante, pero pregonando siempre las verdades que sólo su voz es capaz de contar con tanta importancia, sensibilidad y presencia.

Palpable la subtrama entre la historia de sus cuatro personajes principales, que critica de manera sutil y punzante al gobierno argentino por la situación social y la vulnerabilidad económica que se vive en su país (al grado de dudar si puedes comprarte una coquita para platicar con alguien, sin que esto afecte tu estabilidad financiera), y es de destacar que tanto María, como otras y otros artistas argentinos que admiro, no aparten la mirada de ello, y uno agradece cuando el artista no se enajena, y no colabora a la enajenación colectiva haciéndoles mirar hacia ese trozo lado al que el gobierno le conviene que veamos.




martes, 24 de marzo de 2026

Breve comentario sobre "Flores para Antonio".





"-No se trata de cantar increíble, se trata de cantar con todo el amor que le tienes.".

El documental empieza con una sentencia muy fuerte, y es con Alba diciendo que ella se molestó muy fuerte con su padre después de su muerte, no por el acto de su muerte en sí, sino porque sintió (eso lo explica al filo del final del docu) que él la había alejado de ella. Luego ya pasada esa especie de introducción vemos que el documental se hace en el contexto en que Ana, la madre de Alba, planea hacer un concierto-homenaje para Antonio, y Alba siente que debe formar parte de ello, pero para hacerlo tiene que hacer este viaje introspectivo con las personas que estuvieron alrededor de su padre y entenderlo y conocerlo, pero también entender por qué se enojó ella con él, y en el acto conocerse a sí misma, el por qué ella dejó de cantar, y caer en cuenta que ese enojo no era más que el amor que se plasma justamente e impregna a todo el documental.

Por momentos la narrativa dicta más a ser una calca de una entrevista de Jordi Evole (afortunadamente no un Yordi Rosado) con el didactismo de un documental para televisión de Clio (perdón pero así lo percibí, sobre todo en la primera parte, en la segunda ya es menos y en el cierre afortunadamente eso se deja detrás [sobre todo cuando empezando este se toca el tema de las drogas y las animaciones a las que recurren son simplemente extraordinarias. A partir de ese punto el documental rebosa una profundidad rítmica, discursiva y muy fuerte]), pero por otros momentos más afortunados, se percibe y se presiente una libertad a todo esquema o escaleta rígida de documental clásico, tanto en lo visual, en el montaje y en lo literario. Como presenciando un collage de los que tanto le encantaban a Antonio.

El documental es dirigido por Elena Molina e Isaki Lacuesta (🙌🏼) y está dedicado a Antonio a partir del retrato que se hace a todo ese rico ecosistema que integran la familia Flores y los más cercanos al gitano rockero, pero aunque siento que esta demás decirlo, igual menciono que el motor, el hilo conductor y el alma del documental es Alba, conmoviendo y sobrecogiendo el relato un mogollón por la sobreexposición a la que se somete.

Hay muchas intervenciones que son grandísimas, pero la de Sabina me ha gustado mucho, por lo buena y significativa que es, con su respectiva dosis de jocosidad por supuesto.

viernes, 6 de marzo de 2026

Breves comentarios sobre "Un poeta" de Simón Mesa Soto.





No hacer cosas buenas que parezcan malas, o sobre tratar de hacer lo necesario para demostrar ser un buen papá y un buen hijo: la trágica y cómica vida de los verdaderos poetas.


Oscar, un prometedor poeta en su juventud, hoy día venido a menos con un problema de alcohol que lo ha marginado de todo el mundo, trata de recomponer su habilidad y talento, pero también su vida para que su madre no lo vea como un fracasado loco, y lo más importante: recuperar el respeto, el cariño y la relación con su hija. Y en ese intento, luego de aceptar empleo como profesor de Instituto (que no quería) su camino se cruza con Yurlady, una jovencita de 15 años que escribe poemas y dibuja sobre cosas que le importan dentro de su cotidianidad, y que le gusta el maquillaje y la bisutería; y con ella llegan bríos nuevos que le traen muchas satisfacciones que alimentan el alma, pero también muchos problemas a causa de la gente que todo lo ve de forma superficial, pero porque muchas veces la vida no nos permite ver otros matices, matices de los que sólo el poeta se puede percatar.


¡Qué linda que está la luna!
redonda como una fruta
y si se llega a caer
que golpe tan hijueputa.


Una película totalmente caótica, pero hermosa. Con garra y hambre, pero también con identidad. Una obra que muchas veces se ríe de sí misma, y justo ahí es donde radica una de sus más grandes virtudes. En la hechura, su lado técnico y forma narrativa, es rebelde y espectacularmente brillante. Cine Latinoamericano contemporáneo de verdad, como pocas veces llega a manifestarse.


-¿Usted es un poeta?
-Lo intento.


El personaje de Oscar es todo un hallazgo, una revelación, completo y redondo en todo sentido. Pareciera uno de estos artistas como Vincent, o García Lorca, o incluso Wilde y Bukowski, que han nacido 100 años antes, o 100 años después de su tiempo. Verdaderos poetas (en diferentes corrientes y demostraciones artísticas, claro esta) que les toca sufrir penurias, un poco vivir y morir en miseria u olvido, para después ser reconocidos mundialmente por lo que los otros no pudieron ver y hacer, y posteriormente servir de influencia para otros verdaderos poetas en décadas y siglos futuros. Un ente profundamente sensible que es capaz de ver la poesía no sólo en su obra o en su demagogia de borrachera, sino también en otras personas (el halago-insulto que le hace a Efraín hacia la parte final de la película, es finísimo, así como finísimo Mesa Soto al introducir subtramas de manera muy inteligente como la sutil crítica al espectáculo y rentabilidad del arte, y lo puntual de señalar la diferencia de los que comen de su arte, y quienes viven del arte, y quienes alimentan el alma de arte), en la vida misma, en los rayos del sol. Don Ubeimar Ríos, vestido de Oscar, es un poeta triste que trata de regalarnos un poema feliz, y Mesa Soto lo consigue a través de él en esta película.


PD. Qué grato ha sido ver al maestro Gaviria en ese pequeño cameo.
PD2. La película tiene algo de "Tengo sueños electricos" y "La maestra de párvulo".

miércoles, 4 de marzo de 2026

"Los domingos" de Alauda Ruiz de Azúa





Soy muy fan de Alauda, ya desde "Cinco lobitos" me pareció que su cine, y los temas que convergen en este, son muy necesarios, y debo decir que entre aquella y "Los domingos", aunque en la trama no lo parezca, el eje discursivo es bastante similar.

Sin revelar ningún spoiler en el acto, antes de abordar la película como tal si debo decir algo que me parece importante y que muchas personas que admiro y con las que comparto cierta opinión sobre la misma, han dicho de una forma u otra: siento que es la película más premiada del cine español del año pasado porque es de alguna manera la de estructura y narrativa más clásica (lo cual no es malo en lo absoluto), o dicho en otras palabras: es más accesible para el entendimiento de todos los públicos, aún con lo ríspido de la trama, la cual en términos generales puedo plantear como dos caras de una moneda que podrían simbolizar a una familia, y a dos integrantes de ella en particular que se aman mucho (la tía Maite y su sobrina Ainara), se ven conflictuadas por la espiritualidad: una por el llamado a esta, y la otra por la falta de. En esa disputa se pone a prueba el amor, el respeto y la tolerancia, y justamente pone al espectador en una zona en la que hay que poner criterio propio y elegir bando, y por eso es que la película viene siendo tan comentada y tan polarizada.

Comentario aparte antes de cerrar esto, debo hacerlo dedicado exclusivamente a la imponente y extraordinaria Patricia López Arnaiz. A ella le conocí en el 2020 gracias a aquella maravillosa serie llamada "La otra mirada" (la serie es del 2018, pero en México se televisó 2 años después, y la verdad no recuerdo quién lo hizo, compartiendo además créditos con mi adorada Maca) y desde hace dos años viene figurando en mis listados de mejores actuaciones del año: "20000 especies de abejas", "Los destellos" (mi película española favorita del año pasado) y por supuesto esta, con una escena sublime en la que se desgarra ante su sobrina sacando toda su postura ante su decisión (la debutante Blanca es un descubrimiento por demás brillante, en el sentido de que toda escena que comparte con Patricia, le sigue el juego y el tiempo a la par). La escena final es una cosa importante: comienza justo con un punto de inflexión y quiebre por parte de Maite, justo como el que experimenta Ainara en su discernimiento vocacional, y que luego se manifiesta en una escena de picado-contrapicado metafórico que las encuentra y confronta simbólicamente para acabar la película en una toma que la verdad no se si comprendí del todo, pero que interpreto como la liberación de la tía Maite, con un acompañamiento musical sin comparación. El resto del reparto acompaña de manera correcta. El argentino Juan Minujín también tiene una escena que le valió varias nominaciones en España.

"Los domingos" es una película completa, redonda y brillante; que a mí me ha gustado muchísimo y que me parece no hay que poner en duda su valía, y la gran directora que es Alauda. Ahora, dicho lo anterior, debo decir que no es mi favorita en lo absoluto del año pasado, pues considero a otras películas más brillantes, aventuradas y arriesgadas tanto en fondos como formas (como la ya mencionada y protagonizada por Patricia, pero también "Romería", "Tres adioses", "Sorda", incluso "Sirat" que aunque no es tan buena, creativamente es muy propositiva) en un año por demás prodigioso del cine español.