Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

jueves, 27 de agosto de 2026

"La Colonial" de David Buitrón.





Hogar dulce hogar: sobre asilos para solos, o sobre cómo el arrepentimiento es querer cambiar el pasado.

Antes que todo, y para que no se malinterprete mis palabras debo decir que el documental me gustó mucho, muchísimo, pero creo que en el elemento que encuentra su mayor virtud también encuentra su mayor problema: el tiempo. Me explico.

Lo que David logra captar, capturar y mostrarnos en este único microsistema que retrata a estos habitantes solitarios más cercanos a okupas que a residentes de una vecindad, es tanto fascinante como deslumbrante, en una medida muy justa sólo para ponernos contextos y cimientos bien planteados. Hay un humanismo, una cercanía, una profundidad y un respeto en el trato de David a través de la cámara, que roza en la comunitiva confianza que estoy seguro se sembró sí desde el conocimiento que da el tiempo de conocerlos, pero también la humildad de verlos como lo que son, seres humanos con sus complejidades, con sus vivencias, sus problemas y sus virtudes. Eso en el acto lo aleja de cualquier retrato de estereotipos estilísticos que hagan apología a la pornomiseria.

El trabajo técnico en su sencillez logra una perfección inusitada y palpablemente jamás buscada, visualmente es precioso y prodigioso, sonoramente es magnífico y monumental, logra mostrar una identidad real a un lugar que comúnmente en el cine se le esconde, se le fabrica e incluso se le sobre explota, y ese retrato real que logra capturar David se le agradece un montón.

No se le escapa un doble homenaje que a mí me pareció maravilloso: por una parte a un cine mexicano que es popular, dónde podemos ver la luz en el rostro de las personas al ver cine, al retratar emociones reales que a su vez nos permite ver un espejo de lo que nosotros también somos, y definitivamente al presenciar esto no pude por supuesto dejar de pensar en Kiarostami.

El final, con esas alegorías y metáforas sí sobre el paso del tiempo y cómo lo que en su momento fue hermoso puede terminar en ruinas, hablando de edificios, hablando de ciudades, hablando de humanos; pero también como lo que puede ser inocente, también puede terminar siendo un suplicio.

Maravilloso documental. Maravilloso, que uno hubiera querido haber quedado sumergido en ese microsistema al menos media hora más.

miércoles, 12 de agosto de 2026

Breves comentarios sobre "En el camino" de David Pablos.





1.- Los personajes principales son muy interesantes, pues es a través de ellos que se desdoblan temas como el cariño, la amistad y el cuidado entre hombres; pero también muestra los abusos, prejuicios y las diferencias que crean tensiones y traiciones en contextos machistas. Los actores que interpretan a los personajes son muy buenos, y se convierten en el eje que mueve la historia de la película. Aún con ello, debo decir con honestidad que me gustó más "Nómadas de la 57" que con mucho menos, cuenta en esencia lo mismo que el argumento de esta ficción, y de manera mucho más sólida.

2.- Respecto a sus <<fondos>>, siento que el cine de Hdz. Cordón y Julian Hdz. ya los han expuesto de mejores maneras en múltiples ocasiones.

3.- Respecto a las <<formas>>, siento que a Pablos le pasó lo mismo que a Escalante: lo dominó el shock hueco de la publicidad y las series (por aquello de la estética perfecta), y en el acto se olvidó de la composición visual "sucia" del lenguaje cinematográfico mediante la cual se da fuerza al impacto discursivo. Y digo, al final del día su tratamiento técnico/narrativo/visual para nada está mal, es sólo que a mí no me agrada del todo.




4.- Si Pablos hubiera evitado el por supuesto incuestionable idilio de los protas, habría sido mucho más valiente y propositiva su premisa, pero para eso habría que tener muchos huevos.

5.- Sus tres actos están muy bien definidos.
6.- Cómo diría un camarada en Letterboxd: D. Pablos es el NWR mexicano, y yo diría que un poco si; tanto para lo bueno como para lo malo.

7.- Me gustó más que "El baile...", pero menos que "Las elegidas".


miércoles, 5 de agosto de 2026

Breve comentario sobre "El rostro de la medusa".





"Lo que pasa es que ya no estoy para acostumbrarme a caras nuevas.": ¿qué se hace cuando te cambia la cara? Buscar en las imágenes de la historia. Cercanas, propias, ajenas.

De entrada debo decir que está cosa me parece una rareza en el mejor sentido de la palabra. Una película total y completamente maravillosa. Una película sobre no ser, pero ser; o sobre dejar de ser, pero seguir siendo; pero también puede ir sobre despegarse del afuera, para volver al adentro; incluso sobre tratar de conocernos tan bien a nosotros mismos más allá de lo que las percepciones externas, o incluso sobre lo que nuestras propias percepciones físicas y narrativas nos puedan decir sobre quienes (o que) somos.

La película extrañamente, con toda su rareza y unicidad, logra hacer que uno recuerde (en mi eso logró) obras bastante significativas que no sé si esté bien mencionar acá, pero aún así Melisa logra darle a la película una identidad que uno no se topa todos los días en el cine, y eso es sumamente valioso: algo muy de ella, trasmutado y traspolado a sentimientos, dudas y emociones muy universales.

Está es una ficción de esas que se parecen por su hechura y el dispositivo que se expone, y se presenta con toda su propuesta, más a un documental o a un cine-diario en donde se explotan a través de la ficción, líneas discursivas más cercanas a realidades con las que podemos convivir, generar empatía, y reflejarnos cuál espejos.

lunes, 27 de julio de 2026

"La Odisea": sobre nolanismos y no-nolanismos.





Antes de entrar de lleno al análisis que en esta ocasión me permito hacer sobre la película más reciente del director británico Christopher Nolan, llamado con justicia, así me parece; como uno de los directores más pesados en la actualidad no sólo del big enterteinment, sino también del cine hollywoodense, tan así que muchos incluso lo ponen a la altura de ser un Kubrick moderno, lo cual muchos pueden avalar o cuestionar. Con todo esto, me parece que el estudio sobre su adaptación particular de La Odisea, debe considerarse tanto con estas afirmaciones que se mencionan, y no; no sin antes por mi parte dando un par de notas introductorias que nos hagan comprender un poco temas que han estado muy en boga alrededor de la película incluso antes de ser estrenada.

Los puntos a considerar giran a mi parecer sobre el mismo tema: el asunto de la fidelidad de la adaptación de la obra, y que muchísimos críticos, tiktoketos y demás ya han mencionado, unos como defensa a la película de Nolan, y otros como ataque a la película de Nolan. A mí consideración me parece que la cosa es tan compleja y ambivalente que en su misma concepción tiene tanto su punto positivo en lo particular, pero negativo en lo general; ahora lo explico con más exactitud.

Podríamos decir que el hecho de la adaptación le podría funcionar de manera perfecta a Nolan para justificar muchas incongruencias y libertades creativas que se adjudica en la película, pero no me parece un tema menor el recordarnos que la misma obra de Homero que hoy en día conocemos, bien podría considerar una adaptación por todo lo que otros ya han dicho hasta el grado de ya poder considerarlo información popular de dominio público. Si bien se le cuestionó mucho a Nolan el tema del cast de su película, debo decir de entrada que si bien uno podría suponer, incluso casi afirmar que por el periodo histórico que comprende el canto que es narrado en la obra, los personajes pueden estar más cercanos a una concepción de belleza europea, no podemos decir con toda autoridad que TODOS los personajes de La Odisea eran blancos y rubios, y el tema de la belleza no siquiera lo tomaré como tela de juicio porque, nuestra concepción de belleza es tan subjetiva, que lo que es bello para unos, para otros no lo puede ser, y para mí todas las actrices involucradas en el reparto de La Odisea son sumamente hermosas, más allá del tema y la importancia que se les dió en la historia, que ya tocaré más delante.



Ya entrados en materia de la película en sí, debo decir que para mí la película, en todos los sentidos, más allá de uno que otro chispazo que se sostiene de cosas que Nolan tiene muy bien dominadas de su método muy particular; la película va de más a menos, es decir, en un notable y notorio decrescendo.

Esto sobre todo se nota en la narrativa, pues la primera parte incluso uno podría pensar que estamos ante una película que no es de Christopher Nolan, o si no eso, al menos no del Nolan del que estamos muy familiarizados desde Inception, se podía presentir un Nolan con una intención de contar una historia diferente, con una especie de madurez, a pesar de su recurso tan bien conocido como lo es el de la narrativa no-lineal, o sostenida por flashbacks, pero entrados en la segunda hora pierde mucho de la serenidad de la primera parte, y volvemos a un Nolan que si bien se maneja de manera cómoda en sus aguas, que para muchos (como yo) ya suele ser más que cansino, cansado.

Es justo a partir de este punto empiezan a aparecer muchos Nolanismos, recursos muy bien conocidos en el cine del británico, y que algunos funcionan tremendamente bien en pos de la historia y su narración, y otros que simple y llanamente están sólo por estar, o por una línea que sólo pueda servir para el big industry, el estableshment, la mercadotecnia comercial, o el status quo. Tenemos desde los Nolanismos muy cansados como el salto de fe (que bien podría darnos una línea de estudio sobre la posibilidad de que Nolan es un católico decantado, con todo y el tema de los santos alrededor del mundo), hasta los que comprenden revisiones muy particulares al relacionarse directamente (en el plano narrativo, of course) con algunas de sus películas, por ejemplo, el caso de Agamenón con su porte muy característico a lo Batman, y más en particular con “The dark knight rises” en las dos escenas fuertes de enfrentamientos multitudinarios que tienen las películas (y que muchos también han asociado con Darth Vader), aunque tanto el desenlace y la noción de corromper los límites son muy distintas las de uno con respecto al otro, y que ya hablando muy en particular del Agamenón de Nolan, ese portento de armadura se cae cuando Bennie abre la boca en el Hades. Otra parte en la que hay un Nolanismo evidente es en la casa de Circe, dónde se involucra al elemento de la transformación y las máscaras, y ese es un elemento donde hay mucho de lo que se proponía el Dr. Crane en “Batman Begins”, pero también en "The dark knight" con los compinches del guason en el atraco inicial. También hay que decir que la parte de la casa de Circe recuerda mucho al cine de Hayao, pero no sé si culpar a Nolan una vez más de una atribución no reconocida, o si incluso el maestro Hayao se vio inspirado en la obra de Homero, pues El viaje de Chihiro tiene muchas conexiones y líneas tanto con Homero, como con esta adaptación de Nolan.

Respecto a los actores que conforman este portento de producción, hay que decir que es más el mito alrededor de ellos, que lo que realmente proponen. Matt Damon liderando el reparto como Ulises, me parece, sin ser muy exigido salvó en la parte física, brinda una notable actuación, quizás a mi parecer la mejor de su carrera, una carrera que jamás le ha exigido en demasía, y que debo decir con honestidad a pesar de que él me cae bien y me parece una buena persona, jamás me ha parecido muy significativo su trabajo como actor. Anne Hathaway de igual manera cumple, y logra que algunos de los planos y secuencias más significativas en cuestión de imagen y fotografía, se logren gracias a su presencia y la entrada de luz que Hoytema permite a través de la cámara sobre la película. Tom lanza uno que otro chispazo, pero en general mal. Mia y Pattinson entre lo mediocre y lo lamentable, así como la mayoría de los pretendientes que tienen líneas en la película, Leguizamo muy notable, sobre Bennie ya dije lo que pienso, Jon me parece más un adorno que otra cosa, y ahora voy con las mujeres de la polémica.

Me parece que los detractores porque sí de Nolan en general hicieron más ruido del necesario, pues si bien hay una presencia sumamente importante y vital de las mujeres en “La Odisea” no se hace ni en el tema del tiempo que era lo que muchos peleaban, pero tampoco se hace desde la fidelidad de la obra. En el caso de Elliot Page y su Sinon, que si bien es figura clave en el Hades (pero que si se lo ahorran, tampoco es que hubiera pasado nada), la presencia más relevante es la del Sinon chico. Ahora, antes de entrar en materia con las otras mujeres, hay que decir que muchas decisiones de Nolan con respecto a ellas y la forma en que las utiliza, también se debe a los alcances que Nolan quería con la película, por una parte si el tema de la inclusión, de hacerla más atractiva para todos los públicos, pero también para que el tema de la clasificación no le coartara sus alcances de taquilla. En ese sentido por ejemplo puedo mencionar a Charlize y su Calypso, pues de haberse apegado con algo más de fidelidad a la obra de Homero y la hubiera puesto a cabalgar dos o tres veces encima de Matt y su Odiseo, eso habría convertido a la película en C; y a Samantha y su Circe (que aplaudo su regreso más allá de la buena actuación que brinda acá), que si bien hay algo de exposición en el elemento de la transformación, pudo ser aún más grotesco (por así decirlo, aunque no sé si sea la palabra correcta) pero eso también habría costado alcances de públicos. Se hizo mucho escándalo con el tema de Lupita y su Helena a mi parecer de gratis en el sentido que le valió mucha mala publicidad a la película (que como sabemos, en la industry business no existe ni mala publicidad ni buena publicidad, sólo publicidad), pero si hubieran elegido hablar más de la hermana de Helena, no sólo habría sido más propositivo, sino que también se habría hecho publicidad de la buena. El caso de Zendaya y Atenas es mucho muy particular y debo decir que a mí es de lo que más me ha gustado de la película, aunque según los expertos en Homero, para nada este apegada a la idea original. Pues no solo hace y propone in facto "La Ley de Zeus", que es más que el eje central de la historia con respecto al acontecimiento que origina el derrumbe de la civilización antigua europea antes de la piratería, la colonización más rapaz y la Era Romana, sino que a través de una aparición, Odiseo encarna sus vilezas y fracasos en una diosa hecha de una humana; lo divino como castigo cuando se ofende y se atenta contra los dioses a través del sacrificio y la vida de los hermanos de otros lados, de otras formas.

Mencionaba que la película iba de más a menos pues la última parte, la que comprende la pelea de Odiseo con los pretendientes, honestamente no tiene mucho de nada para ofrecer en aportaciones a la historia de la narrativa y el cine, y para ello debo hacer la comparativa con la adaptación cinematográfica más próxima a esta, y que no le lleva más que un año. The return de Uberto Pasolini no explora más que como dice su título, el regreso de Odiseo a Íthaca, y lo que logra Uberto con menos tiempo, menos producción y mucho menos dinero en la escena de Odiseo y los pretendientes, es más avasallador y más brutal que lo que logra Nolan y la música tan horrible que tiene la película, y que es la primera vez que la música en el cine de Nolan no me gusta para nada.

El aparato de producción, toda su forma en sí no se puede cuestionar porque hay muchos millones de recursos para que eso sea correcto (y que se sostiene en demasía en el trabajo de Hoytema), porque una perfección y precisión tampoco la hay, pero el fondo no aporta ni explora ni explota mucho más de lo que Nolan ya ha hecho con muchas de sus películas anteriores, y lo menciono en un tema tan superficial como las peleas (pues de eso se hace el cine comercial) en las que ni hay tanto de fondo (aunque la narrativa si le da importancia, pues Nolan es experto en eso, aún con las deficiencias que pudiera presentar el montaje y la congruencia de su guion) y ni son tan espectaculares.

Y sí, el guion está tan raro, que por ejemplo la única escena que realmente me llegó a conmover es la de la muerte de Argos, pero enseguida le viene la secuencia quizá más cursi en el mal sentido dentro del cine de Nolan, con una exposición de Holland sobre cómo no hay que actuar una escena de reencuentro, además con el arreglo musical más horroroso y terrible del mundo.



Cierro esto volviendo al tema inicial de la fidelidad, pero sobre todo con el asunto de las adaptaciones, para plantear una postura muy personal al respecto: 

Este año se hicieron nuevas adaptaciones de dos de las obras literarias más importantes en la historia de la humanidad, incluso para muchas personas las obras más importantes en la historia de la humanidad: La Odisea y Cumbres Borrascosas, y ambas nos han mostrado adaptaciones que más que querer enalzar a los autores originales, o querer acercar estás historias a las nuevas generaciones, su principal objetivo han sido mostrar el ego de sus adaptadores respecto de querer mostrar lo que según ellos creían que debía ser o debía tener o debía significar la historia, esto también a través del dispositivo y la impronta del cómo. A lo cual la pregunta que dejo en el aire es: Si quieres mostrar tu ego de autor respecto a por qué y para qué deben ser y existir las historias desde su concepción histórica y narrativa, pero también desde su propuesta del cómo debe ser contada, ¿Por qué tenemos tanta presencia de "autores" que adaptan, y una inmensa ausencia de historias originales en la big industry?

viernes, 3 de julio de 2026

Un hogar tras las rejas





Raras formas en las que se encuentran las soledades.

Corea del Sur es un país cuya cultura y sociedad se rige mucho por la solemnidad, pero también por la disciplina, lo que en el acto puede hacerlos parecer en la distancia como personas frías. Pero precisamente en su identidad y en sus formas, uno puede ver, si es que se cruza la barrera de lo que se puede apreciar a primera vista, que en realidad son personas muy emocionales.

Este cruce de personalidad (por así decirlo) la directora logra materializarlo a la perfección sí en la película, pero sobre todo con sus dos protagonistas (que están perfectas), cuyo encuentro se da de una manera muy poco convencional (una, guardia de un reclusorio, va [convencida por una de las custodias jóvenes a su cargo] al funeral de la madre de una reclusa que no recibe un permiso para salir. Y en el lugar conoce la otra, quien es la hija adolescente de la reclusa) en un momento de soledad absoluta, y a partir de ese encuentro, la una hace todo lo que está en sus manos, aún con su naturaleza seria pero llena de luz, que la otra no esté nunca más sola, antes de que se convierta y viva lo que ella ya conoce.

Dentro de la historia y su construcción desde el guion, hay valores muy notables, pero también líneas planas. Vamos de una historia circunstancial cuyas líneas sobre el destino se atisban como someros destellos y que no logran a honduras de clamor y humanismo que llegaron a tocar grandes maestros cinematográficos como Bresson (¿hay necesidad de mencionar a otro?), y frases que si bien son bellísimas y refuerzan en muchos sentidos la línea discursiva que expone, no dejan de ser, aisladas por supuesto, líneas de un libro de Rumi o Cohelo. Dentro de esa línea discursiva del destino, el valor y el romper esa soledad, vemos como afectan las memorias y los lazos familiares precisamente a que un alma herida y solitaria sea lo que es, pero también como un alma herida tiene la capacidad no sólo de detectar otras almas heridas y solitarias como lo son está hija y madre (y que podríamos integrar a la abuela fallecida en la ecuación), sino también de curarlas.

Su hechura técnica es correcta, una fotografía nada grandilocuente pero muy bien cuidada dando motas de esa respetuosidad en el trato de los personajes, con una distancia que también en muchos sentidos define y figura esa forma de ser de los surcoreanos, y con un sentido de estética y composición realmente notables. La música, aparece en tres momentos, pero qué momentos, que contrario a estar en situaciones altamente emocionales o dramáticas, aparece en momentos reveladores, pero manifestados en retratos de cotidianidad perfectos y envidiables. A diferencia de muchas personas que se han quejado respecto a su ritmo lento, yo debo decir que a mí particularmente me ha encantado, pues si bien sí es un reflejo de una identidad muy oriental, también este tipo narrativa apremia precisamente a la sensibilidad del ver y dignificar los planos cotidianos que particularmente el cine puede dotar de una esencia poética.