Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

Mostrando las entradas con la etiqueta Cine Experimental. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Cine Experimental. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de agosto de 2022

Breve comentario sobre "Crimes of the future"

 


Hay una clara diferencia que no puede engañar al público que conoce la obra de ciertos directores, cuando realizan una película por encargo, una película con un guion bien trabajado (cuando hablamos de directores que no escriben sus películas), y las obras que estos directores realizan por amor al cine, o del género que los hizo querer ser directores de cine. Los ejemplos más recientes, curiosamente se han manifestado en directores longevos y consagrados, como Vorhoeven con Benedetta, Ridley Scott con Alien Covenant, y ahora el rey del horror corporal; David Cronenberg con Crimes of the future.

La simple línea argumental en la que muchos resumirían la película sería que es una película sobre las mutaciones y mutilaciones que se realizan las personas en el futuro, y como estas las hacen experimentar tal placer (y dolor) que es lo que sustituye al sexo. Pero la película profundiza en temas aún más complejos y relevantes que van más por eso que todos los realizadores expresan en sus obras cumbres, y es sobre la forma en que ellos no sólo realizan, sino cómo perciben el arte en su máxima y más clara esencia.

La subversión en que impregna el horror atmosférico más que un horror orquestal (el ejemplo más claro de este horror es a mi parecer Nosferatu) disfraza de alguna manera la clara intención de Cronenberg por hacer un discurso que entrelaza un juego que mezcla humor negro y no deja de jactar los vicios del arte moderno (o mal llamado "arte abstracto") como de la crítica, como de los imitadores (o plagiadores), como de los gobiernos mediadores; y cómo estos se manifiestan en ciertos personajes, que se disfrazan de "buenos".

Hay un discurso también que elabora de manera más que brillante Cronenberg sobre la forma natural en que el ser humano se adapta a su entorno cuando se son relegados o diferenciados sólo por las prácticas que no encajan en la norma, o que no encajan en las conductas que el orden mundial establece como "normales" para el control de las masas, y como los subversivos (en este caso, los come plásticos que en muchos sentidos podrían ser la figura del artista perseguido en tiempos modernos por gobiernos autoritarios) son los parásitos, cuando el ser humano por naturaleza es evolutivo y cambiante, en consecuencia de sus propios actos, o los actos de los poderosos (un claro ejemplo: Hiroshima, 1945).

Prácticas de arte y experimentación que, sin ser socialmente aceptadas, no implican un riesgo para quienes mueven los hilos mundiales, como en la obra de Cronenberg podrían ser los artistas del cuerpo, pero los come plástico, que en realidad jamás quisieron hacer daño a nadie más que se les dejara vivir con su condición de vida diferente, son perseguidos y aniquilados. Los libres se someten a formas de placer para disfrazar el dolor, y la última escena, además de ser un homenaje hermoso a la obra cumbre de Carl Theodor Dreyer, es la expresión máxima de satisfacción ante el hambre que provoca la falta de libertad y romper las cadenas que nos someten a placeres falsos que no son más que placebos, como tantos ejemplos podemos dar de los tiempos que nos acontecen.


domingo, 22 de marzo de 2020

Charlas de cinéfilos #3



J: -Acá filmaron algunas escenas de "Los Misterios de la Fe", ¿cierto?
A: -Si, aquí en este multifamiliar.
E: -Acá también se grabó una parte de esta película en la que sale Omar Chaparro y este otro comediante que se parece a él, con Karla Souza.
J: -Si sé cual dices. No recuerdo su nombre.
E: -Yo tampoco, que por cierto no sabes el show que se hizo con eso, se les salió de control, luego el director estaba arrepentido de haber elegido este lugar para grabar, pero sacaron la escena. Y es que luego si da el aspecto de ser un multifamiliar de la Ciudad de México.
A: -Y es curioso que lo diga señor porque muchas veces suelo elegir lugares muy parecidos a la Ciudad de México sabiendo que es una de las ciudades que menos me gusta.

_____________________________________________________________


E: -Este puente tiene un aspecto muy parecido a los que hay en la Ciudad de México. De hecho estaba pensando utilizarlo en uno de mis siguientes cortos, pero ya me lo ganó señor.
A: -Todavía no está listo el corto, así que usted puede utilizarlo primero si estrena antes que yo.
[...]
J: -Hace un rato que "A" mencionaba sobre los lugares parecidos a la Ciudad de México en los que han filmado, este puente peatonal a mí me recuerda mucho a uno que aparece en la película de "Te Prometo Anarquía".
A: -Es otra cosa que es muy recurrente en mi, tener cosas en común con películas que no me gustan.
J: -Justo me pasa lo mismo, los dos "experimentos audiovisuales"* que tengo me resultan muy parecidos a lo que hace Terrence Malick, sabiendo que es un director que no me gusta nada.

_____________________________________________________________


J: -Interesante el recorrido que ha tenido Angelica, ¿no? Nacida en Ciudad de México, residente durante muchos años en Guatemala y Los Ángeles, muy similar al andar de Julio Hernández Cordón, que es nacido en Guatemala, y vivió en Los Ángeles y después en la Ciudad de México donde estudió en el CCC. Hablando de las conexiones. Y ahora filmando un cortometraje con los Cinéfagos.
A: -Ya sé. No le gustó mucho nuestro trabajo a Julio cuando lo conocimos.
J: -¿En serio?
E: -Si. Lo tuvimos en un taller de como hacer cine de bajo presupuesto.
A: -Nos dijo que nuestro corto era demasiado "vanguardista"* [...] íbamos preguntando a la gente en el ex-cuartel dónde estaba Pancho Villa, puesto que Doroteo Arango es una de las figuras, mejor dicho, la figura que yo más admiro, de ahí que hice "Mi General"
J: -Pues mira que no esperaría un comentario como ese de Julio, en vista de sus primeras películas, como "Gasolina" y "Hasta el sol tiene manchas".

_____________________________________________________________
*Entrecomillo las palabras que tienen el asterisco porque no recuerdo en realidad las palabras que se dijeron en ese preciso momento, pero seguro son algo muy parecido a las que escribo. En general la transcripción es como yo la recuerdo, igual y algo cambié u omití, pero traté de ser lo más fiel. En el primer entrecomillado escribo "experimentos audiovisuales" porque no me atrevo a decir que lo que yo he realizado hasta ahora sean cortometrajes, pero eso espero ya dentro de muy poco corregir.


jueves, 6 de febrero de 2020

El lamento de los cetáceos de cristal.




El pasado jueves 30 de enero en el recinto de la Alianza por la lengua Francesa de La Paz, tuvo su presentación el libro Charlas de café, vol. III, de la editorial jalisciense Proyección Literaria.

La presentación del libro tuvo lugar en La Paz, debido a que uno de los muchos autores que aparecen en la magnífica compilación (la mayoría de la ciudad de Guadalajara) es un reconocido artista multidisciplinario radicado en nuestra ciudad: Daniel Olimón.

Autodidacta en más de un sentido, aunque no se jacta de una virtud omnipotente, sino que sabe apreciar y hacer mención a quien le ayudó a pulir su arte, Daniel Olimón colabora en este libro con su extraordinario poemario El lamento de los cetáceos de cristal, pero plus adicional a esto, porque muchos se preguntarán: ¿Por qué escribir sobre un poema en un espacio dedicado al cine? En primera, porque todo arte se conecta, y la poesía y el cine han tenido una relación desde siempre muy estrecha. Mencionar sólo algunos ejemplos destacados de cómo el cine y la poesía han comulgado en ese espacio oscuro que de repente se llena de luz e imágenes en una pantalla frente a nosotros y nos hace entrar a una dimensión de la cual no sabemos qué o quién saldrá, vendrían a mi mente a bote pronto títulos como Canciones de segundo piso de Roy Andersson, El lado oscuro del corazón de Eliseo Subiela, o la más contemporánea Paterson de Jim Jarmusch. Y en segunda, por la presentación del cortometraje inspirado en el poemario de Daniel Olimón.

Alejandro Savant, escritor y músico además de realizador audiovisual, adaptó los primeros dos cantos del poemario y realizó a mi parecer un extraordinario trabajo en el que sintiendo en primera lectura, la esencia del poema con ese vigor que Daniel Olimón impregna en sus letras, a base de experiencia personal (esto lo digo como suposición) como los más grandes poetas, también podemos encontrar un gran valor interpretativo del autor audiovisual sobre la lectura dada al poema, y la comprensión y el sentir de la obra. En pocas palabras: vemos pulcro la esencia del poema, en un trabajo completamente autoral de quien lo adapta a su arte. Otra lectura dada y también un valor agregado que hay que reconocerle a Alejandro Savant, es la capacidad de mostrar al autor no como el realizador del poema detrás de la presentación, sino en su esencia pura, la humana, la real; la que no sólo se debe mostrar como el artista, en pocas palabras: muestra al autor, no sólo a la creación del artista. Si bien todo artista, es artista de tiempo completo, su vida está llena también de otros complementos: familia, rutinas, lo que permite que el arte nos hable, y eso aún es más presente en los artistas independientes como Daniel Olimón.

El trabajo de ambos artistas es muy respetado, y es indispensable a mi parecer no dejar pasar la oportunidad de exhibir, mostrar, dialogar y divulgar desde nuestra trinchera, por muy pequeña que esta sea, las expresiones artísticas que tienen lugar en nuestra península. ¿Son buenas o malas? Eso cada espectador lo deducirá. Por lo pronto, conociendo la obra de ambos artistas, yo sólo puedo brindar por el valor arrojado que tienen ambos al mostrar arte diferente, que no se limita en experimentar, que es pasional, un arte que te mueve cosas, un arte que es digno de admirarse, al menos desde mi percepción.

Acá les comparo el cortometraje en cuestión.


Ficha técnica del cortometraje:
Título: El lamento de los cetáceos de cristal
Duración: 3:12
Productora: Imaginecosmos
Dirección, adaptación y edición: Alejandro Savant
Asistente de dirección y fotografía: Itzú Martínez
Idea original y productor: Daniel Olimón
Actuación: Abril Picos (ella) y Daniel Olimón (él)



jueves, 28 de noviembre de 2019

Mis diez películas favoritas dirigidas por mujeres. (#100FilmsbyWomen)


A raíz del listado que hace pocos días ha realizado la BBC sobre las cien mejores películas dirigidas por mujeres, me di a la tarea de realizar este ejercicio de enlistar no las mejores películas, sino las que son mis diez películas favoritas dirigidas por mujeres, y lo hago por la sencilla razón que para mi bochorno, no he visto ni la mitad de las películas que enlistaron los de este medio a razón de los decálogos hechos por muchos de los mejores críticos de cine alrededor del mundo, entre ellas, por citar algunas, las películas realizadas por directoras de renombre como Andrea Arnold y Chantal Akerman.

El año pasado ya había hecho un pequeño listado con algunas de mis directoras de cine favoritas (mismo que pueden consultar acá) pero un listado como tal hecho de mis películas favoritas realizadas por mujeres, la verdad no se hubiera ocurrido, porque no pongo ninguna clasificasión en el cine, al menos desde la realización. Eso no quiere decir que demerite para nada la labor de la mujer como realizadora. nada más comentar que mi película favorita, o el primer lugar que ustedes verán acá, es en realidad mi segunda película favorita de todos los tiempos, y mi directora de cine mexicana favorita, es en realidad mi directora de cine mexicana contemporánea, sólo por detrás de Roberto Gavaldón; me refiero a la extraordinaria Claudia Sainte Luce. Otro valor a señalar es que sólo haré una mención por directora, porque de no ser así, quizá sólo Agnes Varda ocuparía tres lugares en el listado, así que sólo en la mención que haga de Varda, haré mención especial a las otras dos películas de la directora que a mi parecer son de destacarse.

Sin más preámbulos, les dejo la lista, y para los despistados que aún no hayan revisado la lista hecha por la BBC, se las dejo justo aquí.


1.-Lost In Translation - Sofia Coppola. (Somewhere)



2.-Cleo de 5 a 7 - Agnes Varda. (Le Bonheur)



3.-The Piano - Jane Campion.



4.-Los Insólitos Peces Gato - Claudia Sainte-Luce.



5.-Mi vida sin mi - Isabel Coixet. (La vida secreta de las palabras)



6.-You Were Never Really Here - Lynne Ramsay. (Tenemos que hablar de Kevin)



7.-La ciénaga - Lucrecia Martel.



8.-Meshes of the afternoon - Maya Deren



9.-Toni Erdmann - Maren Ade



10.-Lady Bird - Greta Gerwig.




martes, 29 de octubre de 2019

Festival Internacional de Cine de Morelia: Selección de cortometraje mexicano en linea.




El Festival Internacional de Cine de Morelia es tanto para industria, críticos, y amantes cinéfilos de hueso colorado, el festival de cine más importante en México sin lugar a dudas. Nada más hace falta ver como año con año tanto con invitados especiales (este año se dio el lujo de invitar por segunda ocasión a Willem Dafoe) entre los que se encuentran desde Quentin Tarantino, Juliete Binoche, Audrey Tautou, entre otros. Entre las otras cosas que hacen a este festival el más importante del país es que año con año logra llevarse las más grandes joyas de los festivales europeos, los mejores títulos estrenados en Cannes, Berlin, Venecia y demás festivales, llegan a Morelia, uno que otro se queda en Los Cabos, Guanajuato, Guadalajara, pero el primero que escoge, es Morelia. Y por supuesto valor agregado (sino es que el mayor valor del festival) es el hecho de que dan una gran importancia al cine de calidad realizado en nuestro país y que es proyectado al público mexicano ya sea teniendo su premier acá o previamente estrenado en otros festivales importantes.

Una de sus secciones más atractivas, para los que no podemos cubrir este festival, es la selección de cortometraje mexicano en linea, la cual a través del sitio web del festival comparte una serie de cortometrajes que compiten en el festival durante determinado tiempo para que el público los pueda ver, además de hacerlo participe al poder votar por sus favoritos, para que sean acreedores de un premio especial otorgado por el festival y la plataforma en linea de la cadena de cines que patrocina al festival, con un valor de 50 000 pesos.

Como el festival lo cubren diversos medios en el país dándole con toda razón los focos tanto a la selección de largometrajes mexicanos, lo mejor de los estrenos mundiales y los artistas invitados, en muy pocas partes se puede encontrar sitios donde se escriba de estos cortometrajes, por eso me he dado a la tarea de escribir sobre algunos de los cortometrajes que he visto y que me parece pertinente darles importancia y ponerles atención, además de crear mediante la palabra escrita algo de interés a quien lea estas palabras sobre estos trabajos.


Lazareto.
Cortometraje de Gustavo Hernández de Anda que se ambienta en la matanza de Tlatelolco de 1968 en la que se muestra las peripecias que vive un joven soldado que luego de los actos violentos que se dan la fatídica noche del 2 de octubre en una sala de interrogatorios. El cortometraje, que está auspiciado y apoyado por el CCC, cuenda en su producción con una calidad impresionante, un diseño de arte y sonoro impecable. Además resulta interesante como se toca este tema que no ha sido muy explorado, así como lo es este tipo de casos en los que seguramente hubo más de un soldado que sufrió algún tipo de daño o repercusión por lo ocurrido en ese capítulo oscuro en la historia de nuestro país, seguro que no sólo fue uno el caso que terminó como el protagonista de esta historia debido al estrés postraumático.

Propiedad Privada.
Corta comedia de la cineasta Nadia Ayala Tabachnik en el que explora de manera muy peculiar y original el reencuentro de un par de amantes a través de una corta plática que tienen en un pesero en la Ciudad de México. En manera de flashback van mostrando su historia que empieza siendo ambos más jóvenes, él, mayor que ella y siendo en más de un sentido su tutor, y como se utiliza atinadamente mediante ingeniosas tomas los pensamientos y deseos de los protagónicos, además de algunas referencias que se logran captar a otras buenas películas. Ambos actores están perfectos, pero cabe resaltar que ver a un actor tan reconocido como Pedro de Tavira haciendo y sumando su talento a jóvenes cineastas que empiezan a destacar con ingeniosos cortometrajes como este.

El Perfecto Ausente.
Cortometraje dirigido por Emilio Santoyo, quien también realiza el guion, explora a través de este cortometraje dos cosas que se destacan dentro de lo bien realizado que está. En resumidas palabras, la historia va sobre una mujer extranjera que recién se instala en la Ciudad de México, casada, pero con un marido ausente, que jamás se especifica si es por las jornadas diurnas de trabajo o constantes viajes de negocios, sus rutinas se ven interferidas cuando llega a su casa Max, el hijo de la mujer que la ayuda en las cosas de la casa, a partir de este momento una figura ausente masculina es reemplazado por otra que al final también se hará ausente. La primera cosa que llama poderosamente la atención es como se explora la cuestión de los roles tanto masculinos y femeninos y como se rompen de manera armónica y natural. Vemos a la mujer mayor haciendo trabajo de oficina, concentrada y que no le gusta de principio la presencia de otros mientras trabaja por la desconcentración que le genera, y la clara forma en que Max llega a ocupar a la casa a realizar el trabajo de su mamá, trabajo que desde siempre ha estado confinado a las mujeres. La forma en que se rompe la barrera entre los dos personajes es bella, tanto por el acto, como por como es representado por el director, con matices bien logrados y lleno de detalles que uno no puede dejar de notar. La segunda cosa que llama la atención es como se utiliza el rojo para denotar el placer y el deseo en este personaje femenino (por cierto, bastante bien interpretado por la muy guapa actriz Maite Urrutia) y es nuevamente que se da una ilustración en este personaje de cuestiones tanto feministas, pero desde la figura masculina o como se asocia el deseo masculino a través de las fantasías. Definitivamente fue uno de mis cortometrajes favoritos.

Del Silencio.
Trabajo de Horacio Romo Mercado, egresado del CCC y actualmente coordinador del Centro de Cinematografía y Actuación Dolores del Río en el estado de Durango, en el que muestra las diferentes etapas que sufre una relación luego de que tras dejarse por la perdida de un bebé, se ven en la necesidad de estar juntos por un nuevo embarazo de alto riesgo por parte de la chica, en este se van mostrando todas los problemas que vienen con la edad, la inseguridad, la falta de comunicación, y como se va dando este saber de lo que se quiere en una relación, que es lo importante en realidad. Resulta ser un ejercicio bastante bien ejecutado por parte del director en el desarrollo de sus personajes, y eso es lo que yo podría destacar en este.

Una breve historia.
Quizá de todos los que he elegido comentar es al que yo le encuentro, si bien no un fallo técnico como tal, si la utilización de equipo más precario o menos profesional, aún así me parece que sin ser una propuesta excelsa, a destacar o de gran propuesta innovadora, su narrativa está muy bien ejecutada y el desarrollo y planteamiento es mejor que muchos otros de la selección. Promesas de una noche de pasión hacen que un par de jóvenes vean alterado su destino en el que uno de los dos no lo verá por la necesidad de conseguir lo anhelado, para poder salir adelante ante el conflicto que atraviesan. En este trabajo el rojo vuelve a representar la pasión, acá se utiliza el recuerdo en flashback, y aun con problemas en sonido y enfoque, la propuesta es decorosa.

El silencio de dios.
Este es uno de los trabajos que a pesar de la gran producción que se ve que tienen detrás, y el valioso tema que tocan, siento que no está bien ejecutado y se queda muy por debajo de la media. Trata sobre el duelo de un hombre que luego de cinco años de ausencia de su pareja periodista que desapareció junto con otros periodistas, debate sobre su postura, la de las autoridades y la de dios mismo, vemos como lucha día a día con la presente ausencia de su mujer en la casa, hasta el grado de hacer la única cosa que hará que ya no la vea y probablemente reunirse en donde ella está. Me parece las actuaciones no son tan convincentes desde mi perspectiva, y son las buenas intenciones de la producción y el tema demás importante, lo que hacen que aún así el trabajo valga la pena ser visto.

Sólo por el fin.
Cortometraje que aborda el viaje que hace una pareja el fin de semana con el pretexto de que irán a un concierto, cuando en realidad visitarán una clínica donde la chica se realizará un aborto. El cortometraje muestra a bien las peripecias de esta joven pareja, desde su postura ante la situación, sus preocupaciones y el director atina en abordar la falsa felicidad que en ocasiones todos tratamos de mostrar y sobrevalorar en las redes sociales. Otro ejemplo que tampoco se necesita un gran brazo técnico y operativo para contar bien una historia.

Neither.
Cortometraje sencillo y minimalista en más de un sentido que explora la relación de una joven pareja conformada por una chica y un chico que después de un reencuentro que se da luego de que él vuelve de un largo viaje que decide dar cuando ella lo deja para casarse con otro, ella justo el día de su boda decide dejar plantado al novio para reencontrarse con él y en el acto, darse cuenta que algo más es lo que ellos a pesar de su amor están buscando. Valiosa propuesta del muy interesante joven Daniel Mandoki (escritor, protagonista y co-director del corto junto con Justin Giegerich) que de manera muy natural y simplista crea un relato con una anécdota básica pero bien escrita y llevada a la acción. Fotografía y sonido son extraordinarios.

Langosta blanca.
Bella fábula que recurre a dos distintos tipos de animación, que funge de principio como una crítica que reside en su metafórico título, pero que su trama explota más que nada la nostalgia sobre los recuerdos de la juventud y las tradiciones que heredamos de nuestras familias y que es tan difícil a las nuevas generaciones por culpa de las adicciones que nos hacen perder un sin fin de cosas, la cordura, y a los que amamos. Si bien no cuenta con la más sofisticada animación, lo que tiene de sencilla lo tiene de bien ejecutada, y la música también es muy atinada.

IV. Impermanencia.
Ejercicio de animación muy intenso y estimulador que en poco menos de cuatro minutos llega a crear un estado de inquietud al espectador, al menos en mí lo creó.

Pozolli.
Cortometraje que cuenta con la peculiaridad de ser grabado con un smarthphone, de manera vertical, y con la técnica de stopmotion.

Otros cortometrajes vistos: Anhelo - ¿Por qué los matas? - Dulce Venganza

jueves, 6 de junio de 2019

Micro-críticas (II)



Enemy.

Tuvieron que pasar más de tres años para que me pudiera animar a volver a ver esta película de Dennis Villeneuve que tantas cosas movió en mi interior, como casi todo lo que ha hecho el canadiense.

Una obra llena de enigma, misterio, perfección; que si acaso existe otro mundo, seguramente José Saramago está más que feliz porque se haya hecho una película que retratara tan fielmente su novela.

La hora y media que dura la película (otra prueba más de que se puede hacer una película perfecta en 90 minutos o menos, además del cast minimalista con el que cuenta) en la que uno se somete a los juegos y enredos del director con una perspicacia descomunal, uno se involucra aunque no quiera, uno quiere saber que es lo que está viendo, si a la misma persona teniendo alucinaciones, si son extractos del pasado y presente de esa persona sin que se nos diga deliberadamente salvo con las habituales "mijagas de pan" que los directores como Villeneuve o Nolan dejan dentro de la trama para hacernos conectar todo en una segunda, o tercera, o cuarta visualización y nos digamos: "por supuesto, ahí estaba todo"; y si en realidad son dos personas a la vez, y qué es lo que representa al final de cuentas la esposa.

No digo más, Enemy es una película que no importa cuantas veces la veas, siempre te hará estremecer.



La Flauta Mágica.

Ingmar Bergman decide ya siendo considerado el gran maestro de cine que es, hacer una película para la televisión sueca de la ópera homónima compuesta por Mozart, y tal es su impacto y su calidad que ese mismo año, contra los planes para los que se tenía destinados a la cinta, se estrena en cines de los paises escandinavos, pero vayámonos por partes, ¿qué hace de esta película una extraordinaria puesta en escena para el cine y el teatro?

Ingmar Bergman atina en empezar la película como se empezaría la ópera en el teatro, primero viene la obertura, miestras esta se da, y seguido a esta, vemos algo que muy parecidamente vimos en la segunda parte de la cinta Sola en la Playa de Noche (de la que escribí un poco en el pasado texto de micro-críticas, el que pueden consultar justo aquí) Bergman nos hace vernos a nosotros mismos, vemos los rostros e impresiones de los espectadores antes de empezar la obra, (en donde incluso lo podemos ver a él) su vista se centra principalmente en una pequeña de pelo rubio. (Supongo como preambulo y referencia de que lo que vamos a ver es como si se viera una especie de magia a través de la mirada inocente, como lo es la de la niñez, algo que no sería la primera vez que Bergman no hace notar, son muchas la películas del sueco en las que nos somete a la vista o las vivencias propias de él en la niñez).

Acto seguido toda la trama se da exactamente como en la ópera, como en una obra de teatro, sólo que visto desde un lugar privilegiado, la vemos desde el escenario, no desde fuera de este, en primera persona, vemos la magia del teatro en toda su esencia desde la comodidad y la intimidad que nos brinda el cine. Todo transcurre justo como en una obra, incluso el entretiempo (en el cual vemos justamente lo que hacen los actores en este tiempo [también podemos ver una presencia extraña la cual no sabría como catalogar]) y justo el final es como se da en una obra de teatro.

Este ejercicio de Bergman resulta muy interesante, valioso, y me parece, aun que hay muchos intentos de acercar a ambas disciplinas, teatro y cine, en un amalgamiento funcional, nadie lo ha logrado como lo hizo Bergman, al menos hasta donde yo he descubierto dentro del cine.



Hiroshima Mon Amour.

¿Cómo recordamos al amor de nuestra vida 14 años después de haberlo perdido?

Quizá esta sea la interrogante que define y marca la trama de esta fundamental obra cinematográfica, que bien podría definirse como un pilar más que imprescindible en la historia del cine.

La película tiene un inicio más que trepidante con una serie de imágenes que bien uno podría catalogar en un principio a la película como parte de esas películas experimentales que entrelazan narración de una charla que sin saber cual es su procedencia, importancia, y fin, resaltan y a la vez concuerdan con una serie de imágenes reales de Hiroshima luego de aquel fatídico 6 de agosto de 1945. Luego de esta extraordinaria introducción del filme, conocemos a los seres de los que provienen estas palabras, una actriz francesa que trabaja en una película sobre la guerra, pero que habla de la paz mundial en Hiroshima, y un arquitecto japonés fue militar, con el que luego de pasar la noche, y hablar sobre un amor que tuvo 14 años atrás en plena guerra, en su natal Nevers (sobrenombre que al final le pone su amante japonés). Es luego de varios encuentros que tienen en menos de 24 horas que vemos como a ella le afectó aquel romance con el soldado alemán, y como este revive en la figura de un hombre completamente distinto, pero que la hace revivir de alguna manera en su más íntimo ser.

Alan Resnais hace con esta película una de las obras más celebradas y memorables de la Nueva Ola Francesa. Una película que cuenta con matices no sólo experimentales como ya lo hemos mencionados, sino dramáticos, narrativos y visuales que es uno de esos trabajos que hacen que una o dos escenas de su trama se te queden grabadas en el subconsciente y en el colectivo de imágenes que sólo el buen cine te pueden crear en el recuerdo. (Para mi quizá la escena más fuerte de esta, sin contar por completo por supuesto toda la introducción, es la escena donde la niña en Nevers se despide de su amigo alemán)

Emmanuelle Riva y Eiji Okada son más que extraordinarios en escena, una prueba más de que menos es más, cuando se sabe lo que se quiere decir, que si los franceses sabrán de eso.



Las Puertas de la Eternidad.

La última película realizada por el director de la celebrfadísima "La escafandra y la mariposa", y también pintor Julian Schnabel sobre la vida del pintor Vincent van Gogh, bien podría ser llamada con toda justicia una de las mejores películas de los últimos dos años, pero vayámonos por partes, a que viene este comentario mio tan impertinente, ahora se los explico.

Schnabel hace a bien retratar a van Gogh desde una perspectiva tan diferente al pintor holandes, que nadie jamás lo había hecho, cual es esta perspectiva: la real. Y cómo se define esta perspectiva, retratando al mismo tiempo al artista, al hombre, y aún más importante: al enfermo en sus últimos días de vida, algo que nadie más había hecho.

Primero hablemos de las diferentes formas que Schnabel emplea para retratar su película visualmente. Vemos en las tomas empleadas una liberación de lenguaje, un desprendimiento y una visión tan poco ortodoxa que al principio sin saber si te molesta o no, no te hace quitar la vista de la pantalla. Luego al ver como es que se va desarrollando todo, una vez que Schnabel nos muestra sus intenciones, y nos muestra al van Gogh que quiere que conozcamos, no al artista consagrado, o el artista que poco era comprendido en su época (algo que otros trabajos ya nos habían mostrado) el director nos muestra el por qué era una especie de excluido y rechazado. Nos muestra su mirada, sus miedos, sus demonios; pero también somos testigos de su liberación y de su conexión con la naturaleza, (en este tratado la edición juega un papel más que primordial, y es de una manufactura impecable) y lo vemos de una manera tan real, porque es como si viéramos a Vincent realmente, y esto es gracias al más que extraordinario trabajo del estupendo actor Willem Dafoe.

Dafoe no se conforma con darnos un Vincent que hable sólo el lenguaje de la película (la película al ser mayormente una producción norteamericana, se tenía que hablar en inglés, pero aún así vemos pequeños diálogos en francés) nos muestra realmente el retrato de una persona que padece de sus facultades mentales, una persona que realmente la pasaba mal cuando no podía pintar, pero la película no sólo va de él, mucha importancia tiene su hermano, la única persona en el mundo que realmente creía ciegamente en el talento de su hermano como artista y que sabía que tarde o temprano sería reconocido, a pesar de lo que van Gogh dijera sobre ser un artista para las personas del futuro. Theo van Gogh refleja la otra linea argumental de la película que es desarrollada de una manera magnífica, la de la real hermandad, la de los lazos que hacen a los hombres hermanos, es una muestra extraordinaria de lo que pasa de igual manera, pero planteado en diferente circunstancia en Camille Claudel 1915. (tal era la conección entre Vincent y Theo que fueron enterrados juntos). Hay muchas cosas en esta película, y todas son abordadas con la importancia adecuada, que esto no se logra si no es por el magnífico guion escrito por Schnabel y por el extraordinario Jean-Claude Carriére, que nada más hay que ver la etapa francesa de Buñuel para darse cuenta del extraordinario guionista que es.

A mi me da mucha pena que hoy día a Dafoe, como el gran actor que es desde hace ya más de 20 años, no se le reconozca como tal por la industria de su país, que el reconocimiento y prestigio en Europa y los amantes del séptimo arte como tal, ya lo tiene desde hace años. (Para ser claros y andar sin rodeos: aún no me puedo creer que no se le haya dado el oscar a mejor actor y en su lugar se lo hayan dado a una nula actuación de un tipo que ni siquiera cantó en su película) Mi parte favorita no es una sino varias, y esta es donde Schnabel nos ponía en la cámara la mirada dañada de van Gogh, (desde luego reconocer el trabajo en la fotografía de Benoit Delhomme) y ni que decir de la música de Tatiana Lisovskaya. Sublime, por supuesto es una película que estará en el conteo final de mis películas favoritas del año. También resulta curioso que la idea de esta película se diera a raíz de unos dibujos que hizo Vincent y que fueron descubiertos hace apenas pocos años.



Extraños en el paraíso.

Para hablar de esta película seré sincero y breve con ustedes: película que yo veo de Jim Jarmusch, ya sea nueva, o que vaya descubriendo, es película que me maravilla, que disfruto, que me fascina, que me vuelve loco, pero creo que de todo lo que he visto del hombre canoso oriundo del estado de Ohio, esta se ha convertido en mi película favorita.

Es inevitable ver la clara referencia del cine francés sobre Jarmusch en esta película (y con justa razón, para quien mo lo sepa, Jarmusch se decide a la realización de cine luego de una estancia en París cuando estudiaba Literatura Inglesa en Columbia [su intención era ser escritor y poeta]). Pero déjenme hablarles de la película, lo haré tan brevemente que ni siquiera notarán mis palabras.

La película comprende una serie de cortas escenas que claramente se hilan y empiezan con la visita que recibe Willie, un hombre que vive en Nueva York y que pareciera ser más un vago que cualquier otra cosa, al que le gusta sólo jugar y apostar, por parte de su prima que viene de Hungría llamada Eva. Al principio su relación es un poco complicada, (alguien más recordó a As Tears go By de Wong Kar-Wai) en la que no hablan mucho, y si lo hacen es para estar en desacuerdo, entonces aparece un tercer personaje: Eddie, quien es el complice de andanzas de Willie, entonces este trata de integrar a Eva al grupo (en apariencia este queda prendado de ella, pero jamás se define como tal esta situación) pero Willie no termina por acceder. Es cuando Eva se va con su tía, que Willie se arrepiente de no haber pasado más tiempo con ella, entonces tiempo después de su partida, y luego de una buena noche en el juego, convence a Eddie de ir a visitarla a Cleveland, para posteriormente llevarla de vacaciones a Miami, en donde un final inesperado se dará.

La cinta, como todas las de Jarmusch, nos muestran a personajes que muestran ni más ni menos que reacciones y emociones reales, nada se siente sobrepuesto, exagerado o sobreactuado, hay gritos y exaltos donde debe de haberlos, no más. La banda sonora de la película integrada por una sola canción, la ostentosa I Put a Spell on You interpretada por Jay Hawkins es más que sublime y perfecta para la sensación de vacío y soledad en nuestro trio de personajes, que sólo una vez se ve acompañado por la adorable tía de Willie y Eva (una de las actrices no profesionales que aparecen en las películas de Jarmusch). La peculiar fotografía, el modo en que retrata los barrios bajos de Nueva York, (cual postal vieja que nos hace recordar estas casonas viejas de ladrillo con carteles de lámina viejos anunciando a las marcas de refrescos que se veían aún en los primeros años de los 90's por las calles que haciendo un esfuerzo podemos recordarlos también en blanco y negro) y el montaje extraordinario de la cinta. Otra prueba más de lo que se puede hacer con muy poco, en menos de 90 minutos, este era el Jarmusch joven con su segunda película apenas. Cómo pasa el tiempo en los buenos directores de cine. Aaunque siendo claros, Jarmusch siempre ha tenido el pelo blanco.



La Librería.

Película del 2017, la última estrenada por Isabel Coixet; (digo estrenada porque ya tiene lista su última, llamada "Elisa y Marcela", que seguramente tendrá su estreno en alguno de los festivales europeos en próximos meses) es una película que en apariencia sólo sería disfrutable para los amantes de los libros y la literatura, y en una primera instancia pareciera que así es, si uno se deja engañar por la primera parte de la película, si uno no deja que la cosa avance más allá; pero si se le da la oportunidad, uno pronto se da cuenta que la película es mucho más, es una película que tiene un gran desarrollo y que es congruente con su discurso, el discurso de la directora, y con la vida misma, pero detallemos más.

Isabel Coixet es una directora que jamás le ha gustado vendernos cuentos de hadas, historias con finales felices y ese tipo de cosas; si bien no es una directora autoral (como quizá si lo sea más Lucrecia Martel) es una directora que en todas sus películas nos ha mostrado la parte más frágil del ser humano, las, más que pruebas, condiciones con las que tiene que vivir en la vida, condiciones que al final tienen sus consecuencias, o más que eso, se desenlace final irremediable. (Por cuenta propia, podría mencionar "Mi Vida sin Mi", "La Vida Secreta de las Palabras" y "Nadie Quiere la Noche", esta última con la extraordinaria y amada mía Juliette Binoche)

En esta película nos muestra como Florence Green, una mujer joven que perdió a su marido en la Segunda Guerra Mundial, 14 años atrás (alguien más pensó en "Hiroshima Mon Amour") llega al pueblo inglés pesquero de Hardborough, donde compra una casona vieja y decide poner una librería, en recuerdo a su marido (pues fue justo en una librería dónde se conocieron) y su avidez a la lectura, pero aún no la ha abierto cuando ya empieza a tener problemas con su decisión, y el problema viene por parte de Violet Gamart, la mujer más poderosa del pueblo, quien busca hacerse de la casa para hacer un centro de artes para alimentar su propio placer ególatra. Y así como esta mujer encontrará aliados a base de sus influencias para llegar a su cometido, Florence también encuentra fieles adeptos a su causa, aún sin ser adeptos a la lectura, y sin ser hostigados por Florence para que lo sean. Entre sus aliados encontrará a Edmund Brundish, un hombre solitario que vive en una mansión a las afueras del pueblo, el cual nunca sale de este lugar, una relación que empieza de manera epistolar, luego toma una especie de conexión incluso más fuerte que el amor. Al final la película termina como debe de terminar, con el fuerte e influyente aplastando o desplazando al débil luego de hacerle perder una vez más algo que amaba, pero indudablemente dejando huella en el alma de las personas que siguen el camino en esta vida, de la única manera que puedes tocar el alma de dicho ser.

La película tiene un ritmo y una sensibilidad que es imposible no caer a sus pies. Como ya lo dije, en un principio, el discurso que se da por parte de la narradora acerca de los libros, y lo que son estos para Florence y el señor Brundish, hacer que un lector de cabecera como su servidor la disfrute, no más, pero ya en el segundo acto, el ver en la trama el conflicto y su desarrollo van haciendo que uno sienta la mano bien educada de la directora más que experimentada. Hay cosas bien valiosas que a mi parecer está a bien recalcar y celebrarle a la Coixet, como el proyectar y exponer el recuerdo del marido difunto de Florence de manera borrosa, que luego esto se reafirmaría con el discurso de ella diciendo que aún puede recordar la voz de su marido leyéndole poemas, [pero no su rostro]. Tiene algunos errores en la edición de ciertas escenas y secuencias que hay que ser muy quisquilloso para darse cuenta de ellas, pero como lo digo, hay que ser muy detallista para descubrirlas. (Como la escena en la playa, y las tomas magistralmente tomadas básicamente a la nada para enlazar ciertas escenas no tienen propuesta alguna, pero tampoco molestan en lo absoluto). Por lo general está bien llevada, y aunque algunos acercamientos y primeros planos a mi me llegaron a causar cierto ruido, la verdad es que la película en lo general es atinada.

La música en general es encantadora, no es tan dominante y presente, y es bellísima, las actuaciones son buenas. Emily Mortimer es una actriz que a mi me gusta mucho, (la recuerdo en particular en trabajos como "La Isla Siniestra", "Hugo" y Match Point") y si bien este no es su mejor papel a mi parecer, si es un encanto verla en pantalla. Billy Nighy siendo Billy Nighy es un deleite.

El final de la película tiene mucho de los finales de sus películas, aunque no sea una autora nata.



sábado, 23 de marzo de 2019

As I Was Moving Ahead Occasionally I Saw Brief Glimpses Of Beauty.




Siguiendo a la idea de Francois Truffaut en la que dice que una película se puede resumir a un sólo sustantivo, yo diría que esta película en particular del cineasta Jonas Mekas (al igual que casi todo su cine) se podría resumir como: vida.

El lituano Jonas Mekas es quizá uno de los directores más vanguardistas e importantes del cine en su historia, y sin embargo, quizá en la misma proporción del gran genio que era y de lo importante que fue no sólo en su obra ya fuera como cineasta o crítico, sino lo que hizo por otros cineastas independientes y experimentales en la década de los 70's y lo que logró al crear la Anthology Film Archives, en esa misma proporción de lo que el hombre fue y logró crear, es desconocida su obra y su persona para el público general, incluso para algunas personas que se dedican al cine y cinéfilos de sepa. Tan poco valorada y proyectada era su figura y trabajo por el gremio que hasta hace dos años el AMPAS lo hizo uno de sus miembros, a pesar de ser prácticamente el padre del cine experimental norteamericano, y en el In Memoriam de los Oscares de este año, no le dieron mención.



Pero hablemos de esta película: ¿qué la hace tan especial? ¿Por qué al verla me hizo sentir como quizá ninguna película lo había hecho? ¿Qué hace valioso esta película de casi 5 horas que es en su complejidad, particular y generalmente un trabajo por demás hermoso?

Antes que ser un crítico, un director, un exiliado, un sobreviviente de la Seguna Guerra Mundial y de sus campos de concentración, un viajero, un artista; Jonas Mekas era un hombre de familia, y eso se refleja en esta película. Además de eso en este trabajo Mekas reafirma otra cosa sobre su persona: el gran artesano que era.

Este filme estrenado en el 2000 con partes de película que había filmado en las décadas de los 60's, 70's, y  80's; en la que hace prácticamente un álbum de recuerdos, no sólo de su familia, también de su entorno, de sus amigos, del lugar donde vivía, los lugares donde amó la vida, los lugares en los que pasaba sus vacaciones, pero no es tan simple como eso, aquí es donde se asoma el Mekas artesano, jugando con la película haciendo desde doble exposición o acelerar el carrete, al mismo tiempo que hacía esto visualmente y narrativamente atractivo e interesante, el hombre bien podía montarnos esa hermosa pieza musical de piano que resalta en toda la película, o una pieza de música clásica, incluso jugar con el sonido natural de la película, montar una grabación de la radio, los ruidos que hacía cuando trabajaba en el montaje. Pero tal es tan personal el trabajo de Mekas que incluso lo escuchábamos a él hablar sobre lo que estábamos viendo, lo que él sentía en ese momento, lo que sentía al montar esto, el ver sus recuerdos, sus memorias, bien lo podíamos escuchar recitando alguno de sus poemas, sus pensamientos poéticos, o tocar su acordeón. Podíamos ver a la película con una sobre exposición de luz, o más ensombrecida, como un collage de recuerdos a punto de velarse y desaparecer: fotos, un diario, y todas estas formas posibles con las que él jugaba y recordaba hacen que todos los momentos vistos en esta película y sus 12 capítulos sean totalmente poéticos, sin ningún ápice de tanteo o error, incluso donde parecía que con edición se pudo haber borrado determinada parte que no era "perfecta" hay un enorme grado de composición y aun más importante: hay honestidad, de contenido enriquecedor y poético que nos hacía entender completamente que todo lo que había en la película tenía que estar ahí, confirmándonos que él era un maestro de la edición, un artesano en el más puro sentido de la palabra. Mekas pareciera filmó durante toda su vida estos momentos para empezado el nuevo siglo, como lo dice en una parte de la película donde está montando justo la nochevieja, sea un regalo de lo que es valioso: las personas, los amigos, la familia.



Se nota sin embargo que le causa en la misma proporción de felicidad como de sufrimiento el ver todos estos momentos que vivió en su vida, ver la belleza que él veía a través de la lente, ver desde el nacimiento de sus hijos, sus primeros pasos, a su mujer desnuda en la cama, sus comidas con amigos, sus paseos en bote con Andy Warhol, a su barrio querido, el Soho en Nueva York, las fiestas de los italianos, los domingos en Central Park; todo eso que fue y que lo hizo ser la persona que es, cómo se siente él que está en el centro y está a la vez fuera volando sobre todo, y años después seguiría así mientras montaba esta obra maestra. Pues la vida sigue.

Si aman el cine no hay más, tienen que ver esta película, en la que parece no pasa nada, salvo toda una vida de belleza y de amor, toda la construcción de un ser humano extraordinario que antes de ser poeta, era un artesano, y antes de ser un artesano, era un hombre de familia a la que amaba por sobre todas las cosas, vemos un testamento de amor es esta película, en la que viendo un compendio de imágenes y sonidos hermosos, a su vez se estarán reproduciendo en su cabeza otras imágenes y otros sonidos hermosos, pero estos no serán de la película, sino de su propia historia, de su propia vida. Si aman el cine, tienen que ver esta película.