Dentro del cine social hay directores que son imprescindibles para la historia del cine mundial, y que su importancia va más allá de la etiqueta que puede dar muchas veces decir cine social. Los hermanos Dardenne, Costa Gravas, Glauber Rocha, Andrzej Wajda, son algunos, y entre ellos podemos poner de manera muy particular al británico Ken Loach.
Ganador de dos palmas de oro (que eso no nos tendría que decir mucho) la primera con la que para mí es su mejor película The wind that shakes the barley (llamada en México "Vientos de libertad", con un Cillian Murphy descomunal) y la segunda con la película en cuestión: I, Daniel Blake.
Daniel es un carpintero de 59 años que, después de sobrevivir a un infarto, lo obligan a dejar de trabajar, entonces inicia el trámite para recibir la asistencia social, pero para poder recibir la ayuda él debe empezar los trámites que para un hombre de su generación, resultan ser muy complicados, pues además de que nada lo puede hacer personalmente, debe acreditar ciertas horas en las que debe comprobar que ha estado buscando trabajo, pero su alta médica aún no se lo permite, pero aún así el trata a toda costa de hacer lo humanamente posible para que el estado le brinde una ayuda que, en el papel debería de recibir. En este largo viacrucis conoce a Katie, una joven madre soltera de dos niños que es transferida de Londres hasta la ciudad donde vive Daniel para que le puedan asignar una casa y ayuda social, pero ese cambio desestabiliza su vida por completo, pues además de dejar ella y sus hijos todo lo que conocían, se da cuenta que ni es tan sencillo lidiar con la burocracia, ni la ayuda que le brindan es suficiente. Entre altas y bajas, ambos se sirven de apoyo y soporte en los momentos muy malos y en los no tan malos, Katie haciendo sacrificios, y Daniel alzando la voz de la única manera que él cae en cuenta que le pueden hacer caso, al final parece que Daniel será escuchado como lo que es: un ciudadano que ha contribuido y a cumplido con sus obligaciones desde siempre, pero la vida sólo nos muestra al final el legado y la figura de un hombre ante los suyos, que sólo luchó por lo que le correspondía y que el estado hizo hasta lo imposible para no otorgárselo.
El retrato que hace Loach a una situación que quizá está más vigente que nunca no sólo en Europa, sino yo diría en la mayor parte del mundo, es crudo, directo, sencillo, honesto y desgarrador, pues retrata a la más llana perfección ambas caras de la moneda, la fría y desinteresada del estado y su muchas veces fallida y absurda burocracia, y la de la desesperación de las personas que no pueden hacer nada más que sobrevivir a su realidad. El apoyo y empatía de los ciudadanos afectados es real, vemos a Daniel, aún con su situación, ayudar a todo aquel que lo necesita, si bien no en apoyo económico porque no lo tiene, si en estar presente, y así lo vemos con Katie y con su vecino China, que también lo ayudan sin interés alguno, sólo por comprensión y afecto, es ahí que vemos que lo económico no es necesario cuando se quiere servir de soporte en los momentos complicados de la vida. Ahí radica la luz humana tan conmovedora que desprende, a pesar de la situación que sufren y que nosotros espectadores vemos muchas veces cómodamente desde nuestras butacas.
Me parece que las actuaciones de los actores no son del todo perfectas, pero es en esa imperfección que los personajes se vuelven más humanos y creíbles, en esos momentos de indecisión, incluso pareciera que ellos en su rol interpretativo no están del todo preparados, pero esa es una reacción que el espectador puede creer, pues se está acostumbrado en el cine dramático meramente comercial que las reacciones en este tipo de situaciones sean desmedidas, acá hay incluso una contención en las emociones que vemos a los personajes todo el tiempo nerviosos, avergonzados, tartamudos, como en la escena en que Katie llora en las escaleras, o cuando empieza a comer desesperada en el banco de alimentos y pide perdón todo el tiempo (Hayley Squires hace un papel tremendo).
Como lo dije, uno quisiera que el cine de Loach fuera una ficción, bien contada y escrita, que lo es en sí, pero el cine del británico no deja de ser un reflejo digno de ese realismo social que sólo él sabe contar y que logra impactar y despertar al espectador de lo que otros sufren, y que lo hacen a él, sin lugar a dudas; uno de los directores más valorados, importantes y valientes de la cinematografía mundial. Un director al que se ve el cine social le importa desde las entrañas, y no sólo para hacerse de apoyos y premios.
-¿Quién es tu director de cine francés favorito?
-Eric Rohmer.
-¿Eric Rohmer?
-Si.
-¿Por?
-Pues...
-Perdón, ¿Cuántos años tienes?
-30.
-¿Qué no eres muy joven para que Eric Rohmer sea tu director de cine francés favorito?
-No lo sé. No creo que sea una cuestión de edad. Ni siquiera puedo decir que sea una cuestión de gustos porque en diferente etapas de mi vida podría haber mencionado a otros directores seguro. Con Rohmer, a partir de que conocí su cine, y devoré la mayoría de sus películas, mi conexión con él se dio por una cuestión de identidad.
-No, esta bien. No tiene nada de malo. Digo, lo puedo comprender. Vamos, nada más hay que ver la finta de bohemio que te cargas, con esa barba, el pelo largo, tu boina. Es sólo que, la mayoría de los jóvenes de tu edad prefieren, o dicen que prefieren a Godard, a Truffaut; ninguno, o al menos de los que yo conozco, jamás me hubieran dicho que preferirían a Rohmer. Incluso antes me habrían mencionado a Jeunet o a Ozon. Incluso algunos hubieran mencionado a Luc Besson. Rohmer es para los hombre mayores de 50 años como yo. Eres un espécimen raro tú. Seguro si te pregunto quien es tu segundo director de cine favorito, me dirás que es Robert Bresson.
______________________________________________________________________ Al igual que en México (Gavaldón) y en Italia (Rosselini), en Francia tengo un Roberto favorito en el cine
Sería en el diciembre del 2007, o del 2006, la verdad es que ahora, con esta edad, los recuerdos de aquellos días, de aquel lugar, de aquel frío, son muy imprecisos en la temporalidad del tiempo, pero no así con lo que pasó, de lo que sentí. Ahora que lo recuerdo bien tuvo que haber sido en diciembre del 2006, porque Ale aún no llegaba a mi vida para entonces, y tampoco pudo haber sido antes del 2006 porque ya no tenía mis tenis beige de gamuza. Si para algo pueden servir las cosas, es precisamente para esto; tener cierto punto en la temporalidad del tiempo, en cambio las personas ayudan a saber quienes somos realmente, lo que somos capaces de sentir.
Éramos un grupo grande, eso lo sé, recordar quiénes éramos realmente, no creo poder, porque cuando se va en ruta, en camino, ya sea el destino corto o largo, uno inevitablemente va poniendo su atención a ciertas personas, no en todas, aunque seas el responsable del grupo. Además, se tiene el factor recuerdo: estar pensando en personas que no están contigo en ese momento, pero por el año en cuestión, y como ya lo dije, Ale aun no llegaba a mi vida.
Entonces entre mi atención a algunos, aunque no estuviera interactuando con ellos, y mi interacción con otros (en viajes de grandes grupos es imposible que todos convivan a la vez con todos, todo el tiempo) no podría mencionar quienes éramos, y francamente hoy día, si lo supiera, de igual manera no los mencionaría, hoy día esta historia sólo tiene relevancia para mi, y para como están las cosas en la vida de muchas de esas personas hoy día, o la no vida; quizá nadie más en el mundo recuerde esto.
De hecho ni siquiera el hecho como tal tiene tanta importancia o relevancia, de modo que contarlo no es relevante para lo que quiero escribir, lo único importante en si es la fecha, aunque al principio no estuviera tan clara, y lo digo por el año, porque el día siempre será claro, un día como hoy, ese día que tanto me ha marcado, (como el de aquel lejano y añorado 2004) al menos desde que tengo una verdadera conciencia. Lo importante es lo que ese día me hizo sentir, pero algo así ni siquiera se puede plasmar en un escrito, de modo que para que escribirlo; lo importante es lo que viví, con quienes lo viví, en el lugar que lo viví (el parque guadiana siempre será un protagonista de muchos de los mejores momentos que viví en mi adolescencia) y lo que escuchaba cuando lo viví. Desde entonces esta música se ha vuelto villancicos para mi.
Me gusta escribir cartas, y busco el menor pretexto
cada vez que puedo para escribir una. Pero he de confesarte que quizá
de todas las cartas que he escrito en mi vida, haya entregado sólo
la mitad. Quizá sea porque en el momento en que las escribía me daba cuenta
que en realidad las escribía más para mí que para el destinatario; yo
encontraba algo en ellas y eso me bastaba, el destinatario quizá no
encontraría nada.
Con esto quiero decirte que si me he
atrevido a escribirte estas palabras, es esperando que provoquen algo en ti, alegría, emoción, una sonrisa; no lo sé, sólo espero que encuentres en ellas algo, y que no
sientas las responsabilidad de contestarlas.
Además
de aprender a apreciarte en tan poco tiempo debo decirte algo que ya
sabes, pero no porque ya lo sepas debo dejar de escribirlo para ti: te
admiro.
Muy pocas personas en mi vida puedo decir que
admiro, decir además que las conozco en persona, reduce
considerablemente la lista. Tu alegría, tu vitalidad, y tu pasión por aprender y ayudar a los
demás y la preocupación plena que tienes por el futuro de los demás es
algo que llevo conmigo desde que te conocí. Creía antes de conocerte que
yo me preocupaba por esas cosas, ahora sé que no me había preocupado lo
suficiente, y aun más importante, no me había ocupado como tal.
Espero
que este viaje que es la vida te haga descubrir y encontrar cada nuevo día cosas maravillosas en el
camino, espero que tengas más aventuras que Melquiades, José Arcadio, y Aureliano juntos; espero que no extrañes demasiado casa. Por favor escucha el disco de Frontera de Jorge Drexler ahora que estás en el sur. Espero que nuestros
caminos se vuelvan a cruzar algún día. Sólo quiero decirte lo afortunado
que me siento de haber compartido contigo el cine, la plática, la
música, la comida, la caminata.
Ópera prima de la directora Luna Marán, en la que expone de manera muy emotiva el retrato que tiene de su padre desde lo que fue su infancia, hasta el como ve la gran figura de su padre y su madre ahora de grande de vuelta a su casa en Guelatao de Juárez, en el estado de Oaxaca. No sólo es y se siente propia su forma de retratar el documental, también lleva una emotividad que no se resguarda con melodrama barato o se hace valer de empalagosa narrativa, es un poema visual en el estricto sentido de la palabra de la vida de su multifacético padre con la crudeza que debe tener de todo lo que él logró en su vida como voz de una comunalidad y todo el activismo por sus raíces y su tierra, antes de caer en el vicio, antes de que Luna se separara del núcleo familiar, en un tiempo en el que Jaime Martínez Luna cantaba, componía, creaba bosques; aunque hoy día no lo creería si no fuera por su memoria y la de los demás.
Luna no sólo es el ojo a través de la cámara que presencia todo como testigo fantasma del recuento de información y del excelente material de archivo conseguido, Luna también es narradora y protagonista junto con sus hermanos, pero sin regodearse de su propia presencia, en ningún momento se nota ni se adueña por derecho el mote de querer protagonismo, aunque de alguna manera lo tiene, y se agradece, porque vuelve al documental más humano. El ensamble de sus tomas con cámara en mano siguiendo a su padre, o sus tomas fijas grabando a su madre mientras canta, y de los diferentes formatos del material de archivo que utiliza es de una calidad que hay que destacarse.
Una peculiaridad que tienen las óperas primas de muchos cineastas tanto de ficciones como de documentales, es el hecho que utilizan una historia o muy personal, o algo que conocen bien o de lo que se sienten parte. Luna literalmente toma la figura de su padre y lo hace de una forma más que digna, en la que uno ve todo el tiempo a una persona real, por muy pintoresca que esta sea, y lo muestra como pocos cineastas logran hacerlo, ya sea en la ficción o en el documental. Este es un trabajo al que no hay que dejar de echarle el ojo cuando se tenga la oportunidad, como yo la tuve hace unos días que estuvo disponible en FilminLatino, por lo pronto ahora sólo se podrá ver en su andar por festivales.
América.
Documental mexicano del año 2018 dirigido por Erick Stoll y Chase Whiteside. El documental retrata la vida de tres hermanos del estado de Colima que deben regresar a casa luego de que su padre cae en la cárcel por aparente maltrato a la abuela de los mismos, una anciana llamada Améríca de 94 años, para ellos encargarse de ella.
Los tres se dedican al arte circense, por lo que se logra apreciar en las rutinas que ejecutan cuando tienen tiempo libre en la casa, y vemos como durante este tiempo de espera en el caso de su padre se encargan de América con la complejidad que esto requiere. Vamos notando durante todo el documental cual es la naturaleza de cada uno de los muchachos y su actitud ante la situación. Vemos a el mayor de ellos más escéptico y alejado de la situación de la abuela, aunque siempre colaborativo cuando se le necesita, y el ingreso económico de la familia. El más impetuoso de ellos, el hermano de en medio, que es el más apegado a América, que es quien siempre le habla, la abraza, canta con ella; y el tercero, quien seis meses después se les une, pareciera trae más problemas por su propia naturaleza jovial al querer exigir a América mas de lo que quizá ella puede.
El documental tiene cierto grado de honestidad que uno lo ve como un trato demasiado fuerte a la realidad, uno no queda indiferente ante lo que ve en pantalla, desde la relación entre los hermanos, como las escenas donde vemos las dificultades que tiene América en una edad en la que las personas mayores tienen accidentes tanto fisiológicos como mentales, vemos el real compromiso de los directores ante la historia, y como la intimidad que muestran raya de cierta manera, que su trabajo bien podría causar controversia o un debate bastante polémico ante que si y que no se debe mostrar a la hora de realizar un documental como este; a mi parecer lo hacen de una manera muy respetuosa, sin artificio ni manipulación, y además utilizando recursos visuales bastante apropiados en escenas que involucran a América, y la situación cuando en todo momento y toda hora están retratando algo importante en el viaje que les llevó este documental, que es de dos años y medio (al menos en lo documentado, quizá la realización entre la pre y la pro haya llevado alrededor de 5 o 6 años, que es lo que tarda en promedio una producción documental e independiente en México).
Cabe destacar que aunque no se conoce y no se da a entender por parte de la producción de Ambulante (quienes distribuyen el documental por todo el país) como es que llegaron un par de jóvenes directores norteamericanos a esta historia, y como logran empatizar y retratar este documento de manera tan fidedigna que uno creería que conocen nuestra cultura muy profundamente. Se sabe que ambos directores han realizado muchos cortometrajes de corte informativo sobre salud pública del gobierno de Estados Unidos (del gobierno de Barack Obama en particular), como en otras partes del mundo a través de programas de la ONU y demás instituciones y organizaciones.
Otros importantes temas se ven retratados en el documental van desde el sistema tan inepto que tienen las dependencias de salud y seguridad social del estado en cuestiones del criterio ante las atenciones hacia los adultos mayores, la corrupción que hay en el sistema judicial en todos sus niveles de gobierno, y los abusos por parte de quienes representan o pretenden brindar ayuda a quienes llevan un proceso penal, tanto para quien lo vive desde el interior de un reclusorio, como para sus familias afuera, y quizá el más importante: el abandono por parte de los hijos a sus padres mayores, y lo que sufren estas personas cuando las familias ya no quieren hacerse cargo de ellas y los dejan en condiciones inhumanas o en asilos donde pueden sufrir malos tratos. Esta historia termina básicamente con los dos nietos menores de América haciéndose cargo de ella hasta el final de sus días dos años después, luego de que el padre al salir de prisión decide no cuidarla más porque quiere otra cosa para su vida (lo cual al momento de ver el documental nos hace cuestionarnos si en realidad lo encarcelaron injustificadamente o no) y el nieto mayor que tiene otros planes al lado de su novia.
El final del documental es desgarrador, es muy bello y a la vez doloroso, pero es el final que todos vamos a tener.
América es hasta ahora el mejor documental que he visto en el año. En un año en el que, como ya lo he comentado antes; he visto muchos documentales.
M. de Eva Villaseñor: el efecto ráfaga que se mantiene real.
M. es el segundo largometraje documental de la directora Eva Villaseñor en el que retrata la vida de su hermano Miguel Ángel Villaseñor, y su lucha contra la adicción a las drogas, quien es un reconocido exponente del género rap en Aguascalientes a nivel local y nacional.
En el documental Eva retrata a su hermano desde sus inicios, su compromiso con la contracultural en el estado, y como eran las cosas en el pasado cuando, como el propio Tanke lo dice en el documental (el seudónimo de Miguel Angel en la escena musical) Aguascalientes era un estado mas de provincia con pocos crímenes, poca delincuencia, y sin tanto trafico de drogas ni amenazas para los jóvenes como están las cosas en esta última década.
Cualidades que se ven en el documental y que lo hacen único a mi parecer en el grupo de documentales que la temática musical como M, (que los hay varios, desde el mas contemporáneo y mediático Somos Lengua de Kyzza Terrazas, hasta Mexicanos de bronce de Julio Fernández Talamantes) es que Eva le da un lenguaje único, así como lo es la historia que plasma. Estas tomas flash, o momentos ráfagas que se pueden interpretar como momentos en los que Tanke estaba bajo la influencia de las drogas pero que no quería exponerse tan literal, es un recurso muy valioso y que se puede entender perfectamente. La cámara en mano todo el tiempo llevada por Eva en la que siempre va siguiendo a su hermano, quien es en único protagonista, y sus perros que son muy importantes para el y que bien podrían ser una representación de él mismo, pues como él mismo lo dice: son chaparritos, bonitos, pero si los provocas son una bestia por dentro. Sólo en un par de ocasiones aparece su mamá, y ella (hacia la parte final, quizá la mas emotiva del documental). Personajes llegan a aparecer esporádicamente pero en una sola ocasión. Todo él documental es sobre M, y su constante lucha no por vivir, sino por sobrevivir.
Otro gran logro de parte de Eva es evidenciar lo endeble que es el vivir en este mundo de las drogas, como el testimonio de su hermano es tan real, cuando habla de su carrera truncada y los amigos perdidos en el camino por las drogas, desde los que están encarcelados, los que están en la delincuencia organizada, o los que suicidaron por perderlo todo y ya no poder vivir sin poder drogarse, todo lo que documenta Eva de manera muy rudimentaria le da al proyecto una proyección muy real, nada artificiosa, así como el material de archivo del que se sirve para mostrar el carácter y los problemas en los que solía meter su hermano siendo el Tanke y no Miguel Ángel, ese que escribía en 7 horas todas sus rimas pegado al foco o al crack.
El documental tuvo paso triunfante por varios festivales del país como lo es el de Morelia, el de Guanajuato, el del Nuevo Cine Mexicano en el estado de Durango, en el FICUNAM, y otros más en el extranjero; además de haber estado nominado en la pasada premiaciones de los A rieles a lo mejor del cine nacional, optando por lógica, por el galardón al Mejor Documental.
M. nos ofrece una mirada honesta sin sentirse en ningún momento empalagosa o como un sermón; es simplemente un retrato, tal cual, de una persona a la que Eva ama y que es importante en su vida; y logra llevarlo magistralmente, con las carencias jugando a su favor, a la retina de los espectadores que encuentra a su paso.
Una Bella Luz Interior es la película más reciente de la directora francesa Claire Denis.
La película va de como la vida de una pintora llamada Isabel, recién divorciada, con casi cincuenta años, y que busca el amor verdadero en cualquier lugar que puede, intenta y se frustra de que éste no llegue a su vida como ella lo idealiza. Va y viene con su ex- esposo, se vuelve amante de un banquero que la ayuda a exponer su obra en una galería, se enamora de un joven actor indeciso con el cual no puede hablar, se junta con un hombre con el cual baila en un bar, intenta tener algo con el asistente de la dueña de la galería donde expone, pero el amor simplemente no llega, o al menos no el amor que la cultura pop y las películas francesas nos dicen que es.
La película es una propuesta muy interesante y diferente de como se puede hacer hoy día una comedia romántica, o si gustan llamarlo así, una comedia llena de humor oscuro anti-romántica, ya que mientras vemos a esta mujer tratar de encontrar el amor, en realidad lo que vemos es un completo fracaso tras fracaso de esa búsqueda, ya sea por valor propio, por auto sabotaje, o por lo que le dicen los demás a pesar de lo que ella pueda estar sintiendo.
La película se torna por muy largos periodos de tiempo muy lenta, con diálogos largos en los que en realidad es difícil a veces descifrar y seguir lo que quieren decir en verdad en la puesta en escena, aunque adaptada de una novela por la misma directora y Christine Angor, pareciera hicieron una obra de teatro y la filmaron.
Constantemente vemos close-ups y tomas muy cerradas en los rostros y facciones de los actores, más hacia nuestra protagonista, que honestamente les he de decir que si no fuera porque la protagonista es Juliette Binoche quizá si me hubieran molestado un poco. Y hablando justamente de esto un par de detalles, el primero es destacar la fotografía y el valor que yo considero aporta a la película y su historia y como hay reflejo de esta en la trama, ya que en un principio se torna muy oscura en los tonos que se manejan en escenografía y el diseño de producción, entonces cuando se ve a Isabel ilusionarse, o creer que por fin a encontrado eso que ella busca, la fotografía se torna más luminosa, y cuando vuelve a caer en desilusión, vuelve a ser todo el entorno grisáceo. La música de la película es bella, sutil y delicada, por momentos, y por la trama en si y como se desarrolla todo uno evocaría a alguna película de Woody Allen, y por eso yo le doy más valía todavía. En cuanto a las actuaciones todos tienen un desempeño bueno, pero más que formidable la protagonista que tanto en las situaciones cómicas, de desesperación, de tristeza, de frustración, de desesperanza, de auto flagelo, es más que excelso el trabajo de esta mujer a la que yo admiro tanto y que la veo como los buenos vinos, diría la coloquial frase.
Una película a la cual hay que tomarle tiempo y tenerle paciencia, si no disfrutas el cine así, o simplemente esperas ver la historia d amor convencional, o de desamor, quizá te aburra, o te enoje, o te desespere, o simplemente te acabes durmiendo en algunos de estos lapsos de diálogos largos. Interesante y diferente propuesta que yo he disfrutado mucho, que habla de como vive una mujer idealiza el amor y como a veces son diferentes las cosas en la vida real, y a veces como esperamos que siga siendo igual que antes, como a veces nos quedamos en cierta etapa y después ya no pasa nada, o parece que pasaron muchas cosas mientras estuvimos durante mucho tiempo en una relación. También vemos un poco, aunque en realidad no es tema central, como el hombre ve también el amor en diferentes edades y la verdadera importancia que le damos a la mujer en la vida amorosa, si como una compañera, o una acompañante, y se hace una crítica bastante fuerte me parece, y que bueno. Nos habla de como en la desesperación uno recurre a todo por encontrar el amor, aunque en realidad sea eso lo que busca uno, el amor, sentirnos amados siquiera por cortos lapsos, que a veces quisiéramos alargar, y no una pareja como tal, y no nos damos cuenta.
Sólo para terminar comentar un par de cosas, la primera es que sólo una vez en la película podemos ver a Juliette Binoche pintar, que dicho sea de paso en la vida real si pinta, y la segunda es que hacía mucho que no me tocaba que en una película toda la gente se quedara hasta terminar los créditos, pero eso se debe que mientras los créditos ruedan la película sigue, que es la parte donde vemos al personaje de Depardieu, pero no haré spoilers innecesarios o que arruinen su experiencia.
Hace unos días me fui al Centro Cultural La Paz a ver una exposición que desde que vi anunciada en el Facebook del recinto llamó mi atención. En su sala de exposiciones temporales tenían esta muestra fotográfica llamada "¡No me olvides, por favor!" del artista Mikel Archila, la cual constaba de dos salas, en la primera había una serie de fotografías de personas desnudas de la parte del dorso con un aspecto melancólico y triste y que parece dicen adiós, en la misma incluso hay un espejo donde uno se puede ver a si mismo como ellos, quizá mas triste y melancólico que las personas encerradas en esos retratos.
Pero la segunda sala me parece le roba el protagonismo a la primera sin demeritar el trabajo del artista, ya que la segunda sala, que hace al espectador mas participativo y lo involucra, haciendo de esta experiencia interactiva, nos adentramos a una sala de paredes blancas con mensajes, palabras y nombres de las personas que han visitado la exposición en las que escriben los nombres de las personas a las que les piden que no los olviden, engalanada con la figura espectral y bastante poderosa de este fantasma que presume ser el que ha escrito todo en las paredes de esta habitación. (Esta figura me recordó montones a la grandiosa película A Ghost Story de David Lowery, interesante sería saber si el artista conoce la película y si la conoce que tan influenciado se vio con ella) Pero es imposible sólo entrar en ella y escribir sobre una parte de las paredes, una persona como yo con esta capacidad receptiva y creadora como la que tengo empieza a leer lo que las demás personas han escrito y empieza a involucrarse y a imaginar que personas pudieron haber escrito en ellas, pensar que podría ser cualquier persona que te encuentras en tu camino, en la calle, incluso algún amigo o familiar, ves en la paredes nombres de personas que por el simple nombre te hacen recordar a otras personas con el mismo nombre, aunque no sean ellas las de la pared. Y otros que dejan mensajes muy pequeños que nadie podría descifrar, como un nombre corto que podría ser el de cualquier mujer, o la inicial del nombre de otra chica. Una exposición que te pone a flor de piel la naturaleza del ser humano, el temor a la muerte, que nos muestra la muerte desde la perspectiva del que se queda sufriendo, de aquel al que la violencia, la enfermedad, el destino repentino o el suicidio ve interrumpida la vida de los seres amados, incluso del que se se pierde a si mismo por la depresión, por los malos ratos.
La foto que más me transmitió de la exposición.
No crean que se me movió el celular a la hora de tomar la foto, es que así quería tomarla, porque al final de cuentas, quien soy yo, si no existo, si sólo soy la figura representada del fantasma que algún día recordarán. Pero a diferencia de lo que pide toda la gente, yo no te pido que no me olvides, yo te pido que me olvides, te lo exijo, ¡olvídame! Pero jamás olvides todo lo que vivimos. Y ve en ellos sólo a una la figura de alguien que te amo, sin rostro, sólo con emociones y los sentimientos que en ti provocó. En el muro he escrito dos nombre, esos me los reservo sólo para mi, y para quien los pueda leer.
Veinte vidas hubiera yo tardado en contar los lunares de su espalda.... Joaquin Sabina. P.d. Esta entrada seria una de esas "entrada sin título" que me gusta tanto publicar (me he dado cuenta que le dedico mucho tiempo a estos textos cortos de vivencias fugaces de mi vida) pero me he dado cuenta gracias al buen amigo Jose Luis que la mayoría de estas entradas en realidad llevan ese nombre porque en realidad deberían de llevar el nombre de una mujer. Ahora me he atrevido a llamarla como se debe de llamar.
-¿Cómo te llamas?
-Cristina.
-Alguna vez me dijiste tu nombre.
-No que yo recuerde. ¿No lo recuerdas?
-No lo sé. Es que mi memoria es muy mala para los nombres, salvo que sea una chica linda en cuestión. Por eso se me hace tan raro no recordar tu nombre, lo cual hace muy probable el hecho de que jamás me lo hayas dado. Lo que se me hace aún más raro es que nunca te haya preguntado tu nombre.
-¿Miedo quizá?.
-Miedo. ¿A qué?
-No lo sé. Yo te lo pregunto. //Él se quedó callado unos segundos, nervioso, mirando el color rojizo del pelo de la muchacha que -le- estaba sonriendo//
-Quizá haya algo de eso, ahora que lo pienso bien. Sabes, que la mayoría de las relaciones que he tenido han sido muy fugaces porque, ¿has escuchado ese dicho que dice que te vas convirtiendo en las personas con las que pasas mayor tiempo? Pues bueno, todas las relaciones que he tenido no son el tipo de persona en la que me quiero convertir. Paso tanto a tiempo a solas que estoy condenado a ser yo mismo, y eso me gusta. Contigo siento, y me pasa por las pocas ocasiones que hemos coincidido en este lugar, y por eso creo que jamás me había atrevido a tener una conversación tan larga contigo, es que veo mucho de mí en ti. Si te llevo a mi departamento temo que al despertar estaré solo en la cama, y no serás mas que un sueño que jamás me hubiera gustado tener.
-¿Y por qué no hacemos la prueba y después de terminar mi café me llevas a tomar un trago y a bailar?
-No me gusta bailar, soy de los que prefieren ver bailar a las personas.
-Entonces saltémonos los pasos protocolarios y llévame directo a tu cama.
Mujer
Por qué no me dijiste que tu vida
que sólo es tu vida
ya había sido entregada a otra hoguera.
Y permitiste que mi vacía existencia
abrupta y quimera
fuera calcinada
por tus pelos rojizos
tu boca endemoniada
y tus cadentes caderas.
Yo no reniego del destino
no reniego de conocerte
ni de saberte de alguien mas
con lo que si no puedo
es con las mentiras tan dulces que tus labios me inyectan
y que me haces creer aunque yo sepa que jamás dices la verdad.
Regresar a Loreto, dedicar aunque fuera un par de días del año a visitar un lugar que es tan especial para mi corazón desde la primera vez que vi las aguas de este lugar, era un deseo que tenía muy fuertemente desde hace un par de años, por fin este año, agarrando de pretexto la presencia de una de las personas que yo mas amo en la vida, (persona la cual siempre nos sirve de pretexto para viajar la cual comparte conmigo el amor por viajar) por fin pude volver. Mi amor por Loreto tiene historia, (y les juro que no es por la telenovela de Televisa) la cual indirectamente ustedes ya conoce. Loreto es el lugar que me inspiró, o mejor dicho el lugar que inspiró donde se desarrolla mi primera novela, y el amanecer en este lugar (sólo una vez llegué a pasar una noche en este pueblo antes de este viaje) y el conocer a una chica nacida en este lugar, aunque no la conocí en este lugar, me hizo empezar a escribir lo que yo pretendo que algún día se llegue a convertir en mi segunda novela. (De la cual ustedes conocen varios fragmentos, los que publiqué con el nombre de Esnelia y La Chica del Muelle) Pero dejemos de hablar de mi historia personal y adentrémonos un poco a la historia de Loreto como tal. Loreto es el segundo Pueblo Mágico de Baja California Sur, junto con Todos Santos, el cual se encuentra surcando la Carretera Transpeninsular, la carretera No. 1 de México, el cual se encuentra a 356 km. de la ciudad de La Paz por la carretera, un pueblo relativamente pequeño con un número de habitantes entre 15 000 y 17 000 personas (en esto la gaceta local no nos dio preciso el dato) a la orilla del mar con un clima, aunque caluroso, suele ser un poco mas fresco que el del sur del estado, por su aproximación tan cerca al mar, por su malecón tan a la altura de la ciudad, por su protección de la Sierra de La Giganta, por que parece un oasis mismo en medio del desierto. Yo conocí a Loreto por viajes de trabajo, alguna vez ya les había hablado al respecto, y en mi siguiente publicación les hablaré a detalle del preciso instante en el que yo decidí que este lugar sería protagonista de mis ficciones, pero como ya lo mencioné eso vendrá después ahora quiero hablarles de este viaje en especial. El viaje, se planeó de la nada, o no de la nada, ya estaba planeado hacerse, pero por motivos personales decidimos de un momento a otro que se adelantara un día, e hicimos maletas en cosa de minutos y cargando la camioneta con algo de comida, víveres y tienda de campaña (inicialmente teníamos pretendido dormir a la orilla del mar, lo cual no llegamos a hacer) partimos a la ruta. De modo que saliendo no tan temprano, ya algo tarde, y después de un contratiempo que tuvimos con el vehículo a causa de un tramo de terracería que había en la carretera por obras de mantenimiento en Cd. Constitución, pequeña ciudad que se encuentra 200km. después de La Paz (conocido por los lugareños como El Valle de Santo Domingo) después de unos minutos volvimos a tomar ruta y cerca de 30km. después, al llegar a Cd. Insurgentes, (también conocido como La Toba) pequeño pueblo, con aspectos muy parecido a mi Durango (Cd. Constitución en primavera e invierno también es muy similar a Durango en eso del clima, en primavera mucho viento y "polvadero" y mucho frío en invierno) antes de tomar carretera a Loreto, recargamos gasolina y entre 7 y 8 de la tarde, antes de llegar al Mirador Frida, donde se logran apreciar varias de las islas que conforman al Parque Nacional Bahía de Loreto, el cual es una área natural protegida y patrimonio de la humanidad por la UNESCO, además de que esa noche nos tocó parte del atardecer y la caída del sol, además de una luna casi llena maravillosa, majestuosa y hermosa, una vista maravillosa, de esas que no olvidas en toda tu vida. Llegamos al pueblo, sin itinerario, la noche nos había caído y no nos animamos a quedarnos en la playa, ya que de todas las cosas mas necesarias que se necesitan para acampar en una playa completamente a oscuras, fueron las lamparas, así que empezamos a buscar algún hostal o motel-posada, para nuestra fortuna no tuvimos que buscar tanto y encontramos uno muy tranquilo y de coste muy bajo, no pensamos dos veces para decidir quedarnos en el lugar, además de que nos quedaba muy cerca del malecón (sólo un par de cuadras y media) y del primer cuadro del pueblo, justo en el centro histórico, donde están todas las tiendas de artesanías, restaurantes, galerías y el hermoso templo jesuita que caracteriza al pueblo. Hicimos un primer recorrido de noche, caminamos por el corredor turístico, no sin antes cenar como los locales, en un pequeño puesto de "hates" y hamburguesas mientras veíamos desfilar a los niños disfrazados de monstruos (se me olvidó mencionarles que era Halloween, o sea que pasamos Halloween, el día de Todos los Santos, y el Día de Muertos en el lugar) a los cuales les tomé algunas fotos, y aquí es donde volví un poco a recordar porque este pueblo es tan especial para mi, porque lo amo tanto, la gente con una sonrisa, les tomaba fotos y los niños me decían adiós mientras las mamás sonreían, eso si lo hubiera hecho en alguna ciudad cualquiera los niños se habrían asustado, o los padres se habrían enojado, otra cosa que me gustó del lugar era que todos los niños iban acompañados de sus padres, y eso es algo que no he visto yo en las dos ciudades donde he vivido, por mucho que me digan que antes las cosas eran distintas y que la inseguridad no era tan alta como ahora, me gustó, o mejor dicho yo lo interprete como que las familias en este lugar son mas unidas, bueno, dejando de lado lo de la cena y las fotos a los niños de Halloween, nos fuimos a caminar y yo a tomar fotos como poseído por el corredor del pueblo, vimos a la misión de nuestra señora de Loreto, la cual alberga a la Virgen del Pilar, edificación que data desde 1697 siendo testigo de la fundación del pueblo en 25 de octubre de ese año (haber viajado una semana antes habría significado haber pasado las fiestas de fundación de la ciudad, pero para esa fecha la persona por la cual quisimos viajar no estaba aquí) el corredor adornado por arboles con una forma que parece hacen la figura de un túnel en su entrada, después de pasear y entrar a ver tiendas de artesanías y pasar por galerías de pintura, llegamos a una iluminada y llena de gente plaza principal, la cual tiene un kiosko pequeño (incluso mas que el de Todos Santos) y el palacio municipal de gobierno, todavía luciendo listones rosas por en símbolo de la lucha del cáncer de seno (el cual se destina el mes de octubre en México para tomar conciencia y difusión de esta lucha) había un par de altar de muertos, pero destruidos, pasamos unos pequeños segundos en el lugar, mi cámara para este momento, y con ella mi celular se habían descargado completamente, por el hecho de haber salido tan de repente de casa y haber dedicado parte de la mañana antes de salir a tomar fotos (quizá les comparta algunas de esas en mi IG, quizá) pero la verdad, estaba tan maravillado, una, de ver todo lo que mis ojos miraban de noche en Loreto; dos, caminar, aunque fuera muchas veces a la distancia al lado de personas que realmente quiero y verlas maravillarse tanto de un lugar que yo amo tanto, es algo que no tiene precio. seguimos caminando y ha nuestro paso entre otras cosas más nos topamos con algunos personajes, muchas caras amables que nos saludaban, para mi sorpresa, o la verdad es que no tanto, la mayoría de estas caras eran de propios, lugareños, hermanos, que de extranjeros, de lo cual les hablo mas adelante, nos topamos con uno de los tres murales que tiene en estas latitudes Ulises Martinez, (Uli Mtz) muralista del cual muchos de ustedes sabrán yo admiro su obra. Y una vista del malecón que tanto tanto amo. El segundo día por la mañana, desperté muy temprano, después de dormir agustísimo, salí con mi hermano menor a tomar algunas fotos del malecón ya con sol y del corredor y de la iglesia, llegamos de nuevo al hotel poco después de una hora, (aunque en realidad no caminamos tanto, la cámara no me dejaba caminar mucho de tantas fotos que mis ojos querían tomar y tantos detalles que me pedían inmortalizar en datos) bebimos café cortesía del hotel, salimos al malecón a caminar un rato con toda la familia y luego de decidir que ese día si acamparíamos y encontraríamos una playa bonita, asesorándonos con la señora del hotel, nos fuimos a almorzar a una fondita de comida mexicana y decidimos irnos a visitar la misión de San Javier, en el pequeño poblado de San Francisco Javier, pero de eso también les hablaré en otra publicación. No quiero hacerles muy largo el cuento, quizá para terminar podría comentarles ciertas cosas muy generales, como el hecho que después de llegar de San Javier nos fuimos a la playa del malecón, la cual era de arena color terroso, no blanca como las playas del sur, pero tampoco negra como la de Santa Rosalia, comimos pescado en un restaurante de la calle principal del pueblo, pero la verdad no estaba tan bueno, compramos algunos souvenires, seguimos caminando, y tan cansados estábamos de la caminata del día que decidimos no acampar y volver al hotel, ya no nos dieron ganas de salir esa noche, descansamos y dormimos temprano, para yo poder madrugar a la mañana siguiente, antes de las seis de la mañana ya estaba despierto, una vez más no me costó nada despertarme, tomé mi cámara y caminé por todo el malecón de punta a punta, ese malecón que a mi me fascina, tan rústico, tan mágico, tan místico, que conserva su esencia, o mucha de ella desde que el pueblo nació, fiel a su historia y su edad, tan hermoso por el amor de sus habitantes y los que pasean en él (a mas de una persona vi por la mañana recoger la basura de entre sus piedras, ese detalle me conmovió y empecé a hacer lo mismo) sacando fotos, saludando y regresando el saludo a todas las personas que veía a mi paso, viendo sus caras, fotografiaba a algunos, pero la verdad mi atención se centró más que nada a ese amanecer que tanto recordaba, ya visto desde afuera mientras olía y sentía la fresca brisa del otoño y el mar, no vista desde una habitación de hotel, no centrando mi atención en una chica, una banca y una farola, Todos Santos es un lugar que también me gusta mucho, pero creo mi amor por Loreto se debe a que yo siento mas gentileza y amor en su gente, no quiero decir con esto que en Todos Santos la gente no sea así, conozco algunas personas del lugar, tanto nativas como que viven o trabajan ahí, pero en Loreto algo es distinto, sientes como si los conocieras y te conocieran de siempre, como si fueran conocidos, familia, sus mujeres lindas de todas edades, jóvenes respetuosos, su mar, su faro, quizá se deba mas por mi que por otra cosa. Ya que volví al hotel, y al enterarme que no alcancé a tomar café nos fuimos a almorzar al mismo lugar y después la última sesión de fotos al interior de la misión de Loreto y una visita no prevista pero si bastante larga al Museo de Las Misiones Jesuitas, y ese pretender querer salir temprano nos dejó salir poco antes de medio día, pero mas contentos que nunca.
Después de cuatro años de no estar en Loreto, de haber vuelto a vivir otro amanecer en este lugar, sé que quiero llegar a vivir en este lugar, no sé si sea ahora y ya siendo mayor como tanto americano viene a este pueblo a pasar sus últimos años de vida para hacer filántropos después de haber hecho una fortuna. (Otra cosa que me he fijado es que si bien en Todos Santos también ves mucha gente local en su centro histórico, la verdad es que ves mas extranjero y joven, en Loreto es al reves, ves mas gente local que extranjera, y los extranjeros que ves son mayores, nos tocó saludar a algunos jóvenes en el hotel, con un par de motociclistas que venían de Oregon tuve el placer de cruzar unas cuantas palabras -mi deficiente inglés no me permite gran cosa a la hora de comunicarme con extranjero- y me contaban que iban de paso, la otra pareja que también estaba en el hotel también iba de paso, había otra pareja pero ellos si eran mexicanos, su procedencia la desconocía) Yo no creo poder esperar tanto tiempo, porque la verdad es que no hay ningún otro lugar en la tierra en el que yo este mas a gusto, mas tranquilo, mas relajado, (uno vuelve a su vida siendo mas feliz, mas amable después de haber estado en Loreto, habiendo despertado de ese bello sueño, habiendo dejado esas tranquilas y bellas aguas, esas tantos oscuras y blancas, pero cómodas playas) que me inspire tanto, (aunque en estos tres días no haya escrito nada, mas que algunos pensamientos y garabatos en mi celular, incluso pocas veces estuve al pendiente de este salvo por las veces que subía alguna foto a mi Instagram personal, ya saben que no me gusta mucho compartir cosas en mis redes, incluso descuido mucho el blog mientras estoy de viaje) como Loreto.
Ahora les comparto unas "pocas" fotos de este viaje.
Créanme, en comparación al número de fotos que albergó la memoria de mi cámara, estas son unas pocas. Por supuesto elegí muchoas de las mejores para publicar acá, otras, ya más personales, se quedan guardadas en mi galeria personal y privada.