martes, 7 de julio de 2015

Eterno Resplandor De Una Mente Sin Recuerdos



"Bienaventurados aquellos que olvidan, pues de ellos es el reino de los sueños"


Si te plantearan la idea de poder borrar a una persona de tu memoria, a alguien que fue muy importante para ti. Y que ya no está. ¿lo harías? Probablemente tú respuesta instintiva sería que no, pero si te enteraras que esa persona ya te borró de su vida, de sus recuerdos, que ya borró todo lo que fuiste para ella y todo lo importante que vivieron juntos. ¿Cuál sería tu respuesta ahora?

Escrita por Charlie Kaufman y llevada a la pantalla por uno de los mejores directores franceses más "locos" en lo que va del milenio, y por la cual se catapulta para sus mejores proyectos. Esta maravillosa película del 2004 es lo que nos plantea, el olvidar cuando las cosas van mal en una relación, cuando tu creías que las cosas podían mejorar, y en cambio tu pareja sólo decide olvidar todo lo bueno por una mala racha y su impulsiva personalidad.

Eterno resplandor de una mente sin recuerdos empieza, sin nosotros saberlo, con el final. Después nos narra como Joel, (interpretado por Jim Carrey y la que quizá sea una de las mejores tres actuaciones de su carrera) se entera por uno de sus amigos más cercanos que Clementine, (Kirsten Dunst) la mujer con la que llevaba una relación decide olvidarlo para siempre por medio de un procedimiento que hacen en una clinica y de lo cual no tenía que enterarse. Para compensarlo la clinica decide dejarlo someterse al mismo procedimiento, Joel está dispuesto también a borrar de su memoria el recuerdo de Clementine para no sufrir más y olvidar todos los recuerdos malos que tuvo durante la relación. Así que lo hacen reunir todo lo que le recuerda la relación, fotos, regalos, todo lo que detone un recuerdo que haya vivido con Clementine. Así que obsesionado con el motivo por el cual Clementine pudo haber sido tan maldita como para querer borrar todo lo que vivieron a pesar de los últimos malos momentos, va borrando su memoria.

Los técnicos la noche previa al día de San Valentin empiezan con el procedimiento el cual es ejecutado mientras duerme. (Uno de los técnicos se enamora de Clementine mientras le hacían el procedimiento a ella y se vale de las cosas que hizo en un principio con Joel para conquistarla) Así que uno a uno, desde el recuerdo más reciente que tenía de ella hacía atrás la va borrando, las cosas malas y los berrinches que ella le hacía. Joel se va sintiendo aliviado y feliz con su decisión de borrar a Clementine como ella lo hizo de su mente a él. Pero cuando llega el momento de ir borrando los buenos recuerdos, los momentos felices e invaluables que vivieron juntos, es cuando Joel se da cuenta que cometió un error al querer olvidar a Clem, sólo por venganza, sólo porque ella hizo lo mismo con él, pues él aún la amaba, él no quería olvidarla, no así. Así que como un acto de rebeldía intenta escapar con Clem (la de sus recuerdos) de su propio cerebro, de su mente para que no pueda ser borrada, llevandola a sitios en su memoria donde ella no había estado, como la pequeña amiga que tenía en su infancia, la amiga de su madre cuando aún era un bebé, alguna canción que escuchaba mientras veía llover. Pero los técnicos hablan al director de la clinica para que resuelva el problema. (el cual también se ve afectado por un oscuro secreto que tenía con su enamorada secretaria) Antes de que llegue la mañana y después de que arreglan el problema y Joel se despide de Clementine resignado con tener que olvidarla justo en el lugar donde la conoció, y antes de que colisione todo, ella le dice donde volver a encontrarla, como si ella también hubiera luchado por no olvidarlo cuando supo que había caído en un error. Al final la película nos da una catarsis que me gusta relacionar con una frase de Borges que dice: "Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevan mucho pero, no habrá quien no deje nada. Esta es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad." Y es que las personas que conocemos en la vida son las que tenemos que conocer, y así podamos olvidarlas, las volveremos a encontrar en nuestro camino y volveremos a sentir idénticamente lo mismo que sentimos la primera vez que las vimos, aunque no lo recordemos.

"Y aunque las cosas vuelvan a ser por ratos buenas, y por ratos malas, ahora sabemos como termina la historia, eso no es motivo para cambiar el final".


Jugar con los sueños, la imaginación y lo surreal es uno de los sellos emblema de Michel Gondry. (como no lo hace saber en En los Sueños y Amor Indigo -de la cual les estaré escribiendo muy pronto-) Y las historias de hombres solitarios y nostalgicos (cosa que quizá rompe en la que para mí fue su peor trabajo El Avispon Verde). Ahora entenderán mi amor por sus filmes los cuales nos hacen recordar que la vida es mejor si vivimos y hacemos realidad lo que pasa dentro de nuestros sueños. Esos que no deberían de borrarse ni desaparecer cuando nos toca despertar.










2 comentarios:

  1. No me gusta nada Jim Carrey, nunca me ha parecido buen actor. Sin embargo, esta película me fascina.

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    1. Concuerdo contigo salvo sus interpretaciones en The Truman Show y en esta, la verdad es una actuación bien valiosa, pero de ahí en fuera todo queda en el olvido. Gracias por pasar, saludos. :)

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