Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

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lunes, 19 de marzo de 2018

¡No me olvides, por favor!


Hace unos días me fui al Centro Cultural La Paz a ver una exposición que desde que vi anunciada en el Facebook del recinto llamó mi atención. En su sala de exposiciones temporales tenían esta muestra fotográfica llamada "¡No me olvides, por favor!" del artista Mikel Archila, la cual constaba de dos salas, en la primera había una serie de fotografías de personas desnudas de la parte del dorso con un aspecto melancólico y triste y que parece dicen adiós, en la misma incluso hay un espejo donde uno se puede ver a si mismo como ellos, quizá mas triste y melancólico que las personas encerradas en esos retratos.

Pero la segunda sala me parece le roba el protagonismo a la primera sin demeritar el trabajo del artista, ya que la segunda sala, que hace al espectador mas participativo y lo involucra, haciendo de esta experiencia interactiva, nos adentramos a una sala de paredes blancas con mensajes, palabras y nombres de las personas que han visitado la exposición en las que escriben los nombres de las personas a las que les piden que no los olviden, engalanada con la figura espectral y bastante poderosa de este fantasma que presume ser el que ha escrito todo en las paredes de esta habitación. (Esta figura me recordó montones a la grandiosa película A Ghost Story de David Lowery, interesante sería saber si el artista conoce la película y si la conoce que tan influenciado se vio con ella) Pero es imposible sólo entrar en ella y escribir sobre una parte de las paredes, una persona como yo con esta capacidad receptiva y creadora como la que tengo empieza a leer lo que las demás personas han escrito y empieza a involucrarse y a imaginar que personas pudieron haber escrito en ellas, pensar que podría ser cualquier persona que te encuentras en tu camino, en la calle, incluso algún amigo o familiar, ves en la paredes nombres de personas que por el simple nombre te hacen recordar a otras personas con el mismo nombre, aunque no sean ellas las de la pared. Y otros que dejan mensajes muy pequeños que nadie podría descifrar, como un nombre corto que podría ser el de cualquier mujer, o la inicial del nombre de otra chica. Una exposición que te pone a flor de piel la naturaleza del ser humano, el temor a la muerte, que nos muestra la muerte desde la perspectiva del que se queda sufriendo, de aquel al que la violencia, la enfermedad, el destino repentino o el suicidio ve interrumpida la vida de los seres amados, incluso del que se se pierde a si mismo por la depresión, por los malos ratos.













La foto que más me transmitió de la exposición.
No crean que se me movió el celular a la hora de tomar la foto, es que así quería tomarla, porque al final de cuentas, quien soy yo, si no existo, si sólo soy la figura representada del fantasma que algún día recordarán. Pero a diferencia de lo que pide toda la gente, yo no te pido que no me olvides, yo te pido que me olvides, te lo exijo, ¡olvídame! Pero jamás olvides todo lo que vivimos. Y ve en ellos sólo a una la figura de alguien que te amo, sin rostro, sólo con emociones y los sentimientos que en ti provocó. En el muro he escrito dos nombre, esos me los reservo sólo para mi, y para quien los pueda leer. 




sábado, 23 de julio de 2016

Las canciones dedicadas



Si habláramos del estado de gracia por excelencia, o más puro en nuestra existencia de nuestra felicidad, sin duda a este le tendríamos que asumir cierta parte y responsabilidad a la música que nos ha acompañado a lo largo de nuestra vida, pero si hablamos de esas canciones que alguna vez alguien nos dedicó, por supuesto que haya sido con amor y de amor, esa felicidad se multiplica por infinito. (lo mismo que pasa cuando recibimos una carta)


Y sin duda el saber que podemos despertar ciertos sentimientos en alguien que alguien más ya sintió al escribir una canción es algo muy significativo, bueno, quiero compartirles en esta ocasión, mientras ustedes piensan y se acuerdan (y si quieren contarme en sus comentarios) las canciones que alguna vez a mi me han dedicado y esas que yo alguna vez dediqué, y las que me hubiera gustado dedicar.

La verdad es que no puedo decir que la entrada vaya a ser muy larga porque no han sido muchas las canciones que me han dedicado, lo cual hace más especial esta entrada por supuesto, nombres no aparecerán, porque acá las personas no son importantes, son los recuerdos y los momentos (sólo esta ocasión)

La necesidad y la entrada en cuestión (les cuento antes que todo y primero que nada) nació a raíz que hace unos días platicando con un compañero de trabajo y buen amigo, me preguntó el nombre de una canción que salió en una memoria que suelo poner con música en mi trabajo (La canción era "A Thousand Years" de Christina Perri) le dije el nombre y me contó que esa canción se la había dedicado años atrás su esposa cuando recién se habían hecho novios, entonces empezamos a platicar de esas canciones que alguna vez nos han dedicado (y caímos en cuenta que aunque el es algunos años menor que yo a él le habían dedicado más canciones que ha mi, lo cual para nada es un indicativo del poco amor que ha habido en mi vida, es un poco como lo que pienso de los besos, el hecho de que haya habido pocos besos en la vida de una persona, hace que los valores más, hay una frase de un personaje de algún escrito que tengo por ahí que dice: "Es sólo que algunos nacemos para ser un bello recuerdo, como un fantasma que nunca existió. Vivimos solos y somos felices".) La primera canción que alguien me dedicó se llama "Estás que te pelas" y me la dedicó una compañera de la secundaria, en aquellos años yo sinceramente aunque muchos de mis amigos ya estaban más que emocionados con las novias y el porno, la verdad es que yo no, yo en más de un sentido en aquellos años era aún un niño, quizá más de lo que hoy reconozco que hubiera querido, pero como lo he dicho, todo lo agradezco y sé que fue para bien, si no de donde sacaría tanta madera para escribir si no fuera de aquellos años de espectador. Y más o menos en ese mismo tiempo yo dediqué también mi primera canción, también fue a una compañera de la secundaria y aquella canción fue "Por un beso", canción del mismo grupo, y aunque no quiera reconocerlo, la canción fue una contestación de mi primera canción dedicada.

Años después, muchos muchos años después llegaron mis siguientes canciones dedicadas con una persona que fue (y aun es por supuesto) muy especial en mi persona, la mujer con los ojos más hermosos que yo haya visto, ella me dedicó un par de canciones, la primera es "Quiero tenerte" de Marala y la segunda es "Pienso en ti" de Adriana Foster, y yo muchos muchos años después le dediqué "Un vestido y una flor" de Fito Paez.

Pero no sólo he dedicado canciones a chicas, no; también a algunos hombres le he dedicado. Para empezar a mi hermano y a un primo alguna vez les dediqué "Tal como eres" de El Canto del Loco y también a mis amigos de la infancia les dediqué "Amigos" de Los Enanitos Verdes y "Fin de semana" de El Canto del Loco", y hace poco a todos mis amigos cercanos y familia de mi generación con los cuales viví cosas muy significativas durante mi primera y segunda juventud les dediqué "Hermanos" de Fito y La Moska.

Y quizá una canción que me quedé con ganas de dedicar, y no por temor a dedicarla u otra cosa, sino porque años después esa canción existió después de muchos años de yo haber conocido a una persona que hubiera querido dedicársela es la de "Margarita" de Fito Paez también. Ahora que si soy sincero, una canción que me gustaría que algún día una chica me dedique esa sería "Me Enamoré" de Georgina.




Sea como sea, las canciones dedicadas, siempre nos recordarán las personas que podemos llegar a ser a través de las personas que nos ven con ojos de amor, personas que quizá seguimos siendo o dejamos de ser después de haber sabido lo que éramos a través de los ojos de otras personas. Porque lo reconozcamos o no, el amor, para bien o para mal, distorsiona nuestras realidad, y como diría Cortázar una vez más: "Y en hora buena".

domingo, 24 de abril de 2016


Los dos caminaban y esta vez no decían nada, volteaban a mirarse y sonreían, caminaban por lo que parecía era una parte vieja de la ciudad, porque en la estructura de los locales entre los que caminaban se veían como hechas por verdaderos hombres en años más prosperos, vigas de madera y estructuras metálicas como en las antiguas estaciones de trenes. Una palomilla nocturna hacía sombras con el foco al cual atacaba, buscaba su alma gemela en ella misma, la luz siempre nos trae espejismos que en la oscuridad suelen develarnos los ojos, nos hacen vernos a nosotros mismos, ver en la oscuridad lo que son y somos en realidad, insectos con alas que buscamos nuestro par, almas aladas que van de paso siempre buscando la luz al final.
Sin ellos darse cuenta cuando salieron corriendo jugando sin saber a que jugaban y llegaban justo donde segundos antes una palomilla nocturna había muerto por acercarse tanto a su sol, los observaba un anciano que era acompañado por cuatro perros, todos color café y él cargaba una bolsa donde parecía llevaba la comida que juntaba para él y para sus "hijos". Llegaron ellos sin darse cuenta de nada salvo de que sus labios se volvían a unir una vez más, él la abrazaba, y ella lo golpeaba.

Yo no debería de estar narrando esto, simplemente yo no debería hacerlo ya que cada vez que uno cuenta una historia de estas es irremediablemente imposible amar y odiar a la vida a la vez. Amarla más por saber que esta clase de historias, esta clase de cosas son reales, y odiarla por no hacer que el tiempo se congele y este relato y esta historia haya mucho tiempo más. Yo no debería de narrar esta parte pero las farolas cuando alumbran de la manera en que alumbraron aquella noche, a la hora en que aquel par de extranjeros extraños deambulaban por aquella calle, por aquella fachada, no se puede hablar mucho en realidad.

Quien vino a interrumpirlos y los hizo volver a hablar fue el anciano que los había estado observando, los saludo muy respetuosamente, ellos lo hicieron igual, "Sarah", si es que en realidad así se llamaba aquella chica de la que ustedes tendrán entendimiento sólo por este texto; reía del nerviosismo, como si aquel anciano le fuera a contar a todo el mundo al amanecer que presenció a un par de jóvenes enamorados besarse, cuando estos jóvenes eran jóvenes y ya no volvieran a verse jamás al salir el sol. El viejo sacó de la bolsa interna de su grande y por su apariencia muy acogedora chamarra, una pequeña rosa artificial, se la dió a Abraham y con la mirada le dijo que se la diera a ella. Abraham lo hizo y ella le agradeció al viejo, entonces este les dijo:
-Saben algo, uno puede estar lo más enojado con el mundo, o puede despreciarlo o estar molesto con la vida por lo que nos hizo vivir o lo que nos quitó por haber hecho lo que alguna vez hicimos y tuvimos que pagar. Pero cuando uno ve las muestras de amor que se entregan personas como ustedes, que no sólo buscan algo el uno del otro, sino que comparten todo lo que tienen en su mirar, lo poco e insignificante que tienen como lo es la vida y el tiempo, uno no puede más que agradecer por estar vivo. Les agradezco jóvenes por regalarme más vida y más felicidad esta noche.

Acabó de decirles esto y se marchó. Sarah acarició al último de los perros que pasó junto a ellos, parecía que quería ser acariciado.

lunes, 11 de abril de 2016

Waves....


El mar te quiebra, y vuelves a renacer. Pero como las olas, jamás vuelves a ser el mismo, jamás vuelves a ver la vida como lo era antes.

El agua también cae del cielo, pero esa ya no importa más. Ya no soy tan joven, lo sé; y ya no hay tiempo en mi vida para la nostalgia y la melancolía, lo he asumido. Ya no reconozco ni mi voz.


Ya no suenan las canciones de mamá, tampoco suena Tu y Yo o Tu Sonrisa, ya no estás tú, ni siquiera sé si estoy yo, quizá soy lo que quedó de mi, quizá soy lo que el mar me dice que soy, o lo que no soy. Sigo buscando, sigo buscándome, sigo buscándote.
































domingo, 14 de febrero de 2016

Ese 14 de febrero cualquiera


-Te puedo hacer una pregunta. -Decía "Él" a "Ella" mientras la miraba ver y buscar entre las playeras algo especial para su novio como regalo de día de San Valentin.
-Si, dime. -Él la escuchaba, y más que escucharla, la olía. Olía su aliento a alcohol, era la segunda vez que el aliento alcohólico en una persona no le disgustaba, al contrario; le encantaba, había algo de excitación en ello, pero era tanta en ese momento para admitirlo sino hasta varios años después mientras se rememora ese recuerdo. La primera vez había sido obviamente en una mujer también, otra mujer, que no era ella, era otra mujer y era otra historia por supuesto, era una historia que había sido y ocurrido varios años atrás y que involucraba una tarde al aire libre, un lago, varios amigos, un "toquín" de punk rock y mucho vodka; y esta historia, a la que hoy nos referimos, sólo involucraba a dos personas, el vestigio de un par de cervezas -en ella- y la búsqueda de una playera.
-¿Qué pasaría si te robo un beso?
-¿Qué pasaría? ¿Qué te haría? ¿Me gustaría? No lo sé. Bueno, mejor dicho, sí lo sé. Pero no te lo diré, sino qué de divertido tendría este día y esta escapada de tu trabajo. Eso vas a tener que averiguarlo. -Decía ella con esa clase de miradas que uno difícilmente olvida y de las que le hablas a tus hijos cuando les cuentas como es que conociste a su madre o cuando fue el día que se hicieron novios. Ahora ella no miraba más las playeras, caminada hacia la parte de la tienda departamental donde estaban las recamaras. -¿Te atreverías?



-Nunca he entendido nada de lo que dices. Pero sabes, de algo si estoy segura.
-¿De qué?
-De que te quiero.



-Vivir en un estado de placer eterno, perpetuo; debe de ser horrible, asqueroso, horripilante. El placer debe de ser por instantes, para que signifique algo.
-¿Y qué acaso todo tiene que significar algo para que valga la pena? O para simplemente disfrutar el momento.
-No lo sé. Ni siquiera se de lo que estoy hablando. Sólo sé que estoy muy feliz de que estemos aquí, ahora, en este momento. Tal vez mañana ya no podamos estar así de felices, creo que más que nada a eso me refiero.
-¿A qué?
-Que si todos nos atreviéramos a hacer esas cosas que deseamos por impulso, pero un impulso bueno. Tampoco quiero que me creas un purista, pero si todos fuéramos honestos con los demás y con nosotros mismos sobre lo que queremos, bueno; creo que este mundo sería mejor y todos seríamos más felices.
-¿Y qué es lo que quieres tú?
-¿Yo?
-Sí.
-Bueno, ahora; yo lo único que quiero es poder darte otro beso, quizá el día de mañana mis ambiciones sean más grandes, y quizá menos importantes.
-¿Menos importantes?
-Sí. Digo, que otra cosa puede ser más importante que poder besar a la chica más linda y buena onda de Durango.
-No debería de estar yo aquí.
-Lo sé.
-No porque no quiera sabes, sino porque sé que no puedo estar para siempre.
-También lo sé. Vámonos. Ya tardé mucho y tengo que regresar a trabajar.
-Está bien. Gracias por acompañarme. Me fuiste de mucha ayuda. Te debo la cerveza.
-Ya será otro día que nos toque trabajar juntos. Espero que le guste a tu novio la playera que escogí.
-Seguro le encantará, es de gustos muy simples, como tú.
-Bueno, disfruta de este día, mañana nos vemos.
-No podría disfrutarlo más. Sabes, quizá se convierta en el día de San Valentin más feliz de mi vida.

                                                                   *  *  *


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Ojalá lo siga siendo, ojalá lo siga siendo.


La historia de mi vida



martes, 7 de julio de 2015

Te Vi....


Te Vi.





Hablar de Fito Paez para mi es hablar de uno de los cantantes y artistas latinoamericanos más influyentes y completos desde siempre, además de ser uno de mis rockeros favoritos. Pero hablar de una canción, si bien no la más influyente o la más rockera o la que más me gusta como tal de él, pero que sí es la que quizá más me gusta y más me llena ya sea por una razón en especial, o porque simplemente me hace recordar a alguien con margaritas igual, o alguien a quien trate mal para después caer en cuenta que en realidad era la tonta reacción que tenemos algunos hombres cuando sentimos que alguna bella mujer empieza a apoderarse, de apoco pero con una velocidad intangible de nuestro corazón, sin duda alguna tendría que hablarles de esta canción.

Un vestido y una flor me hace recordar a una persona a destiempo, y digo a destiempo porque mi gusto por esta canción y mi afán de estarla escuchando aun en mi reproductor de música nace muchos años después de conocer y dejar ir (o dejarnos ir, después de habernos entregado tanto y de tantas formas) a la mujer que me hace recordar.

Y es que como a veces uno tiene esta facilidad de enamorarse de alguien, sin saber nada de ella, ni siquiera su nombre, sólo por el simple hecho de verla, incluso sin que sus ojos crucen por el umbral de nuestros ojos, sólo por verla ver a alguien más, o mirarla haciendo alguien más, amando un ratito y a distancia (esto me recuerda otra canción pero esta si no la nombro, esta es sólo para mi y el recuerdo que desemboca), pero en mi caso como tal no es así, aunque si he de decirles que nació de un desencuentro en el cual no nos mirábamos de un principio, pero sabiendo tiempo después que en realidad eso fue lo que hicimos, mirarnos sin querer mirarnos, de entre todas las personas que ya estaban en aquel lugar -una no tan fría tarde de diciembre mientras yo la miraba con descontento por ponernos a trabajar mientras estábamos todos platicando- ella prefirió mirarme a mí que apenas iba llegando para sólo decirme "llegas tarde" para tiempo después darnos cuenta que en realidad yo era el único que había llegado exacto, sin anticipación ni retardado; así como ella llegó sin esperarlo, cuando en realidad yo desde hacía mucho tiempo no esperaba a nadie, y la vi.

Joaquín nos lo dice muy bien en una de sus canciones (y una de mis favoritas que pueden escuchar por acá)
"Con ella descubrí que hay amores eternos que duran lo que dura un corto invierno"

Y la verdad sin indagar en esta historia que me hace más daño del placer que me proporciona recordar a esta chica "para mi siempre será la chica con los ojos más hermosos del mundo y de los que estaré quizá eternamente enamorado" les dejo por acá algunas de mis canciones favoritas del gran Fito y las que yo creo son sus canciones emblema, algunas con colaboraciones, otras en solitario. Y si acaso alcanza a salir un decálogo, pues ese ya salió involuntario (me imagino que esto será el Bonus Track de esta entrada)

Mariposa Tecnicolor.
Que les cuento, esta canción narra literalmente mi infancia y parte de mi adolescencia (no de mi juventud)
"Todas las mañanas que viví, todas las calles donde me escondí. El encantamiento de una flor, el sacrificio de mi madre, los zapatos de charol"



11 y 6
Que les cuento, otra de esas canciones de las que se enamora uno, y una de las baladas más poderosas de la música en español, la pondría a la par con Peor para el sol de Joaco. Con una letra hermosa y un video bien bello. Quizá de esta les comente algo más profundo en otro momento.
"Y si ella reía, él le daba la luna"



Más guapa que cualquiera
Que les digo, no hay forma de defenderme desde esta perspectiva, otra canción de este par de artistas que se cuese aparte. Esta sin duda también ocupa un lugar bien especial en mi reproductor y también anda por ahí en las noches bohemias de algunos de mis tantos personajes que atrapado en la noche va buscando algo más que un buen bar y una buena compañía, espera ver la luz de sus ojos (los de ella)



Brillante sobre el mic
"Hay recuerdos que no voy a borrar, personas que no voy a olvidar. Hay aromas que me quiero llevar, silencios que prefiero callar."



Al lado del camino
Para mi la letra más poderosa de Paez y sin duda una especie de confesiones, confesiones en las que muchos podemos sentirnos confesos también. Esta es música en toda la extensión de la palabra señores.
"El hambre, el frío, el crimen, el dinero y mis diez tías, me hicieron este hombre enrederado"
El siguiente verso es otra cosa.



Dar es dar
Un himno de este hombre, con más sentido y más fuerza que cualquier maldición dicha en este mundo.
"No cuento el vuelto, siempre es de más"



Yo no quiero volverme tan loco
Una canción de Charly Garcia (otro grande argentino) que también me re-fascina.
"Ellos tratan de hacerme un extraterrestre cuando en realidad lo soy"



Ciudad de pobres corazones
Canción que la verdad no me gustaba tanto hasta que la escuche en la película de "El ladodel corazón". De la linea de la crítica social sin ser crítica social como "Ciudad de la furia" del dios Cerati y los Soda o "Buenos Aires en llamas" de los punk´s de Attaque 77



Son muchas más las canciones que me gustan de este dios, pero por el momento les dejo estas, ya habrá otra ocasión para compartirles más. Ahora para terminar acá les dejo una versión de "Un Vestido Y Un Amor" que me gusta mucho, disfrútenla....



domingo, 7 de junio de 2015

CANCIONES QUE ME GUSTA ESCUCHAR EN LOS DÍAS DE LLUVIA


Los días de lluvia son en realidad para mi días muy especiales, siempre lo fueron pero desde que dejé de vivir en la ciudad en que nací y dejé de ver a esos amigos de toda la vida, son como una especie de maquina del tiempo. Para empezar he de decir que en la ciudad que vivo es probablemente la ciudad en la que menos llueve al año en México (dato comprobado), y en contraste vengo de una ciudad que probablemente compita por el titulo de ser la ciudad en la que más llueve en el año, por lo menos en México. Los días de lluvia para mi detonan desde recuerdos casi extintos (como si hubieran sido sólo un sueño) los besos con alguna novia, algún mítico juego de fútbol el cual se definió en penales y fue una representación admirable de la película "Victory" la cual no conocimos años después. La idea de enlistar canciones dependiendo a la estación del año o temporadas del año la adopté del blog Síndrome Coleccionista del cual como ya lo he comentado en un sin fin de ocasiones es de los blogs que más me ha inspirado.

Ahora, he de confesarles antes que nada que este playlist es el que más he batallado y sufrido en hacer, y no porque no recordara o no hubiera canciones que identificara con esta época del año, sino todo lo contrario. Y es que cuando se trata del verano (los días de lluvia) y de diciembre es cuando más suelo recordar las canciones que he escuchado y que me han hecho sentir algo especial o alguna vivencia en determinado cuando empieza a sentirse esta época. Ahora pensaba hacer sólo un playlist que se llamara "Canciones de lluvia y verano", pero fueron tantas las canciones que salieron al sentarme a escribir (a escribir y no a escuchar viejas carpetas porque si lo hubiera hecho probablemente hubieran salido unos diez decálogos) que decidí hacer una para los días de lluvia y otra para el verano como tal. He de decirles que las que se quedaron afuera, que son más que las diez que escojo por entrada (la verdad me hubiera gustado escoger más y romper sólo por esta ocasión la tradición de los decálogos pero es en lo único que quisiera ser ordenado) son igual o quizá más buenas que las que escogi, pero las que escogi tienen una razón de ser, y espero que los que son de mi generación y sean de México sepan porque las escogí. La verdad tengo una tonta regla de siempre preferir la música de mi idioma sobre la música en otro idioma, pero si se logran a colar una que otra canción en inglés ya pronto les escribiré sobre el tema) Así que espero les gusten mis canciones de la que para mi es mi época favorita del año, el verano, y no tanto por el sol, sino por las nubes grises y la lluvia.


1.-Tornasol. La Gusana Ciega.
Caminatas por el parque, juegos de baloncesto que jamás llevaban un marcados, carreras creyendo que alguno algún día llegaría a ser un corredor profesional. Todos estos recuerdos claro esta, bajo la lluvia limpia de la ciudad de Durango.





2.-Siento que. Jumbo.
Canción que también me recuerda muy viejos y buenos amigos. mucho del significado de "La Vieja Escuela" está maravillosamente marcado en esta canción (como en mucho de esta lista)





3.-Hollywood. Niña.
"Raras veces llueve, tienes que acostumbrarte" No había cobrado tanto sentido para mi esta canción como en los últimos años, a pesar de que es una canción ya bastante vieja. Además canción que me recuerda a mi primer trabajo ( Ultramarinos Finos ) y a muy buenos amigos ahí. Antomio, Nanci, los Emos, Luis I, Luis II, "Etip" de Venezuela, Selene bonita, Ale, La muchacha que me robó mi disco de Panda, Tacho, Vicky, Victoria, Claudia, Jaciel, Pier, mi socio, doña Tere, la banda de Punto y Medios, Las chicas de Hawaiian Paradise, el chochito, mi compa Gabo (y su fetiché con las muchachas embarazadas) el escribano, la muchacha guapa que trabajaba en los maquillajes y que después se convirtió en la muchacha guapa que trabajaba en la comida china, el trasero de los yogurts, el señor de la lotería que le encantaba el chile, la supervisora cuerpo de cono, el chico del gimnasio de Tijuana que quería comerse al mundo y que Claudia y yo despertamos a la realidad y asustamos, las señoras buena onda de las carnitas, Chuy Chivas, el compa de la financiera, las otras chicas de los maquillajes que nos hacían ojitos, el futbolista, el banquero (que no recuerdo su nombre pero que me quedó debiendo 50 pesos) el araña y todos los locos del Felipe Pescador, la noche de MSP, Nene, la señora mela y muchos muy buenos recuerdos.





4.-Inmovil. Lebaron.
"Inmovil, entras en mi mente, y te dejas atrapar."


5.-This Years Love. David Grey.
Una hermosísima canción que dice mucho, el video dice más. Creo que ya no es necesaría mi palabra por aquí.




6.-Betty Boop. División Minúscula.
Hoy día a pesar de ser de las primeras agregadas a aquel reproductor color naranja que sólo soportaba 1/4 de Gb sigue estando en mi playlist, y de ahí no se movera, esta sí trae a mi mente recuerdos concretos, caras conocidas y otras ya no tanto, a amigos quejandose de que jamás me quitara los audifonos de las orejas, sin saber que años después precisamente todos aquellos recuerdos los trajera a mi mente las canciones que escuchaba en aquellas tardes de junio, julio y agosto.





7.-Tu sonrisa. Los Claxons.
"Desde el lugar donde tantas veces me acuerdo de ti, desde el lugar donde tantas veces dudo por saber que decir",
Canción que por supuesto habla de una mujer, esa mujer que incluso hoy día aun tiembla mi voz al decir su nombre.





8.-Que me maten. Chetes.
Si todos creen que soy culpable, que me maten, que me maten.
Chetes siempre aparecerá en todos mis playlist´s también.




9.-Sacúdeme. Siddharta.
Canción de Siddhartha que más que nada me hacen recordar todas aquellas caminatas por la ciudad de Durango cuando salía de ensayar guitarra (cuando la tocaba) y la lluvia salia a acompañarme al verme tan feliz y tan solo.





10.-Pijamas. Babasónicos.
"Te llamé para vernos, se me ocurren tantas cosas; empezar por juntarnos para no hacer nada."




Bonus Track. Hasta que pase la tormenta. Despistaos y Dani Martin.
La verdad me gusta más la versión acústica, pero no quise ponerlos tan melancólicos como yo me pongo al escucharla, así que mejor les compartí esta que está más movida.



Llueve sobre la ciudad. Los bunkers.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Cortázar y Pizarnik (3)


Carta de Julio a Pizarnik


París, 9 de septiembre de 1971



Mi querida, tu carta de julio me llega en septiembre, espero que entre tanto estás ya de regreso en tu casa. Hemos compartido hospitales, aunque por motivos diferentes; la mía es harto banal, un accidente de auto que estuvo a punto de. Pero vos, vos, ¿te das realmente cuenta de todo lo que me escribís? Sí, desde luego te das cuenta, y sin embargo no te acepto así, no te quiero así, yo te quiero viva, burra, y date cuenta que te estoy hablando del lenguaje mismo del cariño y la confianza –y todo eso, carajo, está del lado de la vida y no de la muerte. Quiero otra carta tuya, pronto, una carta tuya. Eso otro es también vos, lo sé, pero no es todo y además no es lo mejor de vos. Salir por esa puerta es falso en tu caso, lo siento como si se tratara de mí mismo. El poder poético es tuyo, lo sabés, lo sabemos todos los que te leemos; y ya no vivimos los tiempos en que ese poder era el antagonista frente a la vida, y ésta el verdugo del poeta. Los verdugos, hoy, matan otra cosa que poetas, ya no queda ni siquiera ese privilegio imperial, queridísima. Yo te reclamo, no humildad, no obsecuencia, sino enlace con esto que nos envuelve a todos, llámale la luz o César Vallejo o el cine japonés: un pulso sobre la tierra, alegre o triste, pero no un silencio de renuncia voluntaria. Sólo te acepto viva, sólo te quiero Alejandra.
Escribíme, coño, y perdoná el tono, pero con qué ganas te bajaría el slip (¿rosa o verde?) para darte una paliza de esas que dicen te quiero a cada chicotazo.



Julio



Un año después, la poetisa se quitaría la vida con una sobredosis de seconal sódico en su día de salida del psiquiátrico. Tenía treinta y seis años.


lunes, 29 de septiembre de 2014

Tan sólo un instante. (Escrita a forma de carta)





Querida “A”

Pensaba en los buenos momentos que tuve junto a ti, y cada mañana despierto pero tú no estás aquí. Quisiera saber si al menos tu me extrañas así, parece que la nostalgia se ha apoderado de mi.
¿Por qué cometemos errores? ¿Será que nos gusta sufrir? Ó ¿Será que nos gusta arriesgarnos y en el riesgo ser feliz? Pudimos hacer tantas cosas, incluso hasta el mundo cambiar. Pero no pudimos siquiera cambiar nuestra historia personal.

Me dicen que sólo de ti yo recuerdo lo bueno, lo bueno; –si pudieras ver como sonrío al decir esto- pero francamente no creo que haya algo mal en ti. Quisiera volver en el tiempo tan sólo un instante, y mirarte. Quisiera volver en el tiempo, el tiempo en que fui feliz.