miércoles, 8 de abril de 2020
martes, 5 de marzo de 2019
Shoplifters: cuando la familia se escoge.
Shoplifters es la
más reciente película del director Hirokazu Koreeda, la que le hizo ganar la
Palma de Oro en Cannes en su momento. Para quien lea habitualmente mi blog
sabrá que Hirokazu Koreeda es uno de mis cineastas favoritos.
La
película nos presenta desde un inicio cómo es la dinámica de esta familia, el
padre y el hijo entran en una tienda y por medio de señas y trabajo en equipo
roban cosas básicas que necesitan en el hogar; en el trayecto de vuelta a casa
encuentran a una pequeña niña, hace mucho frío y el papá la lleva a casa para
que no esté expuesta.
Cuando
llega ahí lo esperan su mujer, una chica y la abuela, esta última descubre
signos de maltrato en la niña, y su mujer le dice que es mejor llevarla de
donde la encontró, cuando llegan al lugar se dan cuenta de que quizá es mejor
no dejarla. Pasan días y el rechazo por el hijo y la madre son evidentes,
sienten quizá el peligro, mientras el padre y la abuela la cogen como de la
familia al instante, mientras que la otra chica está sumergida en sus propias
preocupaciones. Cuando se dan cuenta en la TV que la niña está siendo buscada
por su familia, el padre quiere regresarla, para entonces la madre le dice que
ella ya es parte de la familia, y la bautizan con un nuevo nombre: Lin. Los que
menos la querían son los que más la protegen, los que la cuidan, y de resultar
todo mal, son los que al final más perderán.
Para
quien conoce el cine de Koreeda, y más la mayoría de sus últimas películas, al
menos de una década para acá, saben que este hombre no tiene prisa para contar
sus historias, se toma todo el tiempo necesario, se da la libertad de incluso
no decirnos cosas, no mostrarnos cosas, pero con sutiles puestas de cámara,
diálogos, momentos, nos entrega una historia, y de repente vienen golpes
contundentes que nos hacen ver cosas que de ninguna otra manera nos hubieran
conmocionado tanto, justo ahora me explico.
La
película no nos empieza a decir la verdad hasta ya avanzada la trama. La
primera mitad la dedica a presentarnos a esta familia, justo como en el tráiler,
y si bien este nos muestra la historia, la verdad sobre esta familia e incluso
el desenlace, no nos presenta la forma en que Koreeda la cuenta. La sutileza de
hacer conexiones entre los personajes, como la pequeña Yuri (Miyu Sasaki), lo
poco que cuenta sobre su vida lo hace a "hermano" Shota (Kairi Jo),
quien aunque al principio no la quiere, y ella lo sabe y le crea un conflicto,
él se sacrifica para que a ella no la atrapen, aunque al final esto la deje
sola, esperando a que su familia regrese.
Otra
conexión que me pareció de lo más poderosa, y como lo hace, es la dada entre
Nobuyo (Sakura Ando), la madre, y la pequeña, cuando le dice que ella también
tiene marcas iguales a las de ella, y cuando queman su vieja ropa, y cómo le explica
que si le dicen que le pegan porque la aman es una mentira, que quien ama a
otra persona no hace más que abrazarla, es una escena tan simple, pero de una
fuerza y belleza sutil que no necesitó más que de esas palabras, dos personas y
el fuego en sus rostros, para conmover poderosamente. Al final la película toma
un discurso que me parece muy serio: a veces no importa vivir en condiciones
infames, pero con amor y felicidad, y si la autoridad es quien para evaluar
estas cosas, en vez de vivir cómodamente infeliz o solo.
El
personaje de la abuela Hatsue (Kirin Kiki, recientemente fallecida) es el
personaje que parece conecta todas las partes de esta familia, la que de alguna
manera los mantiene; ella cree que todos han llegado a su lado para no estar
sola, para ser una familia, cree firmemente en que entre ellos hay un vínculo,
y que por eso en más de una cosa se parecen, se dice orgullosa de haber tenido
la fortuna de haber escogido a su familia (más delante en la película Nobuyo da
a entender lo mismo) como dictada por el destino.
Después
de su muerte, y luego de revelar su conexión con Aki, la otra chica que integra
a la "familia" (Mayu Matsuoka) y como esta se entera que en realidad
todas las conexiones en su vida al parecer son por el dinero, que es lo opuesto
a lo que ella quiere en la vida, incluso con la abuela, esta revela lo que pasó
con la abuela luego de morir después del día más feliz de su vida, trayendo más
problemas a la situación de Nobuyo, quien tiene un pasado infeliz, como lo
dictaban sus cicatrices y no le importa pagar las consecuencias por cuidar a
sus hijos.
Al
final el líder de la familia Osamu (con un Lily Franky en otra magnífica
colaboración con Koreeda) es quien se queda solo, y se dan a lo largo de la
película mensajes secretos, implícitos, o más que eso, confesiones del corazón,
como un agradecimiento, o palabras tan simples, pero a veces difíciles de
pronunciar, como lo es “papá”. Hay puntos como la ambición (cuando empiezan a
robar cosas que no necesitan, o cuando rompen su regla de no robar cosas que
sean de alguien más, o cuando sacan el dinero de la abuela ya muerta), la
conciencia (cuando Shota y Yuri/Juri/Lin se dan cuenta que la tienda que
robaban se fue a la quiebra, o cuando se le cuestiona a Osamu si no le da pena
enseñar a robar a los niños y este responde que eso les enseña porque no sabe
otra cosa para enseñarles) o incluso el clima extremo como catalizador y
metáfora para unir personas, a los que se les puede dar una lectura más
profunda. Aki también de alguna manera se da cuenta de lo que perdió por un
impulso, al visitar la casa cuando ya está sola.
Koreeda
no cae jamás en el melodramatismo barato, es muy claro en lo que quiere decir y
no hay ápice de baja en su cine; hace una crítica al sistema familiar, a los
lazos de sangre que hieren y a los lazos emocionales que se pueden dar a veces
sin ser nada, con el solo hecho de encontrar a una persona en la calle y sin
apoyo y quererla ayudar de corazón, al igual de que hace un llamado bien fuerte
al como el sistema castiga a los más vulnerables. El desempleo y las malas
condiciones del trabajador juegan un papel importante en la suerte de esta
familia, es una de las cosas que se dicen de manera implícitamente.
Hay un
claro lazo entre esta película y De tal Padre, Tal Hijo y a las otras
que van en esta línea de lo familiar, pero siento que más es esta en
particular. Pero, por otro lado, también me encontré con cierto detalle que me
hizo recordar otras de sus películas más longevas y una de mis favoritas del
nipón: Afterlife. Y me vino a la mente justo en la parte final donde se
está entrevistando a Nobuyo, con la cámara solo dirigida a ella, jamás a quien
la entrevista, y esto es otro sello de Koreeda, el cómo siempre dirige la
mirada del espectador a las reacciones que desatan las emociones que viven sus
personajes, rara vez, o pocas veces, no le da tanta importancia a lo que desata
estas reacciones y emociones.
Culmino
diciendo, quizá de manera muy repetitiva, que a mi Koreeda jamás me decepciona,
su cine es un tipo de cine esperanzador (por cómo es su cine como tal, sin
pretensiones) contemplativo, en cierto punto duro, desgarrador; sin embargo
dotado de una hermosura narrativa y visual que converge en un discurso sólido,
que toca un tema tan importante y fundamental como el de la familia, de una
manera muy propia, única y personal, y no lo hace por encimita: rasga las
fibras en su esencia, sin jamás caer en la exageración o en el aleccionamiento.
Él nos
muestra, hace que nos formulemos nuestras propias preguntas, y al final
recibimos solo dos golpes, el que nos conmueve y el que nos hace cuestionarnos
incluso nuestra forma en que vemos las cosas, cómo se nos enseñó desde nuestras
bases educacionales. Ambos golpes llegan sin darnos cuenta, a veces son
inmediatos mientras vemos la historia, a veces es terminada la película.
Al
igual que su predecesor, y seguramente una clara influencia en su cine como lo
es Yasujiro Ozu, saben lo que quieren con lo que nos cuentan, que si bien son
dos maneras muy diferentes de retratar el tema, son dos maneras magistrales de
contar historias. No la puedo considerar mi favorita de Koreeda, pero es una
espléndida película.
viernes, 4 de enero de 2019
Deriva: esta película no trata sobre nada. ¿O sí?
Si he
decidido escribir sobre esta película no es por compromiso alguno, vamos; no me
siento obligado, ni por el aprecio que tengo a sus realizadores, ni por el
cariño que tengo por la Cinéfagos Editorial que es donde empecé a escribir
formalmente sobre cine, ni es por ser de las pocas personas que ha visto hasta
el día de hoy este documental: si escribo sobre él es porque primordialmente es
un trabajo que me ha gustado. Pero haciendo alegoría a una referencia
cinematográfica, como diría Jack El Destripador: “vámonos por partes”.
Y es
que cuando leí el texto del buen amigo Andrei sobre su proyección en la
Cineteca de Durango sobre cómo muchas personas empezaron a salirse de la sala,
me dio mucha curiosidad ver dicho documental. En realidad la curiosidad ya la
tenía desde que se anunció lo que estaban editando Andrei y Eric (con quien
co-dirige, y que en esencia es de quien se trata la película) pero una vez que
leí el texto en la revista, ya tenían mi atención.
"Caballeros, tenían mi curiosidad. Ahora tienen mi atención" Calvin Candie (Leonardo DiCaprio) - Django Sin Cadenas - Quentin Tarantino - 2012
Y es
que hay que comentar diciendo que el documental, desde su prólogo, ya nos dicta
el viaje del mismo, su trama y cómo será esta empleada, y es muy claro, y es
valioso narrativamente hablando (he visto otros trabajos de Andrei y Eric y
debo decir, con todo respeto, que no en todos es tan claro su argumento y su
narrativa, pero en este documental es nítida y limpia a pesar de detalles
técnicos, su montaje es muy bueno).
Este
se nos presenta como un viaje, pequeños lapsos del trayecto, ya sea
magnificados o vistos de manera natural: vemos curvas, rectas, vemos tramos
lentos y también vemos tramos rápidos, de repente pareciera que vamos directo a
estamparnos a un muro, y en último momento damos vuelta. En pocas palabras,
desde el principio se nos dicta el viaje como la vida misma, y en la vida misma
pasan muchas cosas, de todo tipo, a veces felices y perdurables, que
quisiéramos congelar en el tiempo, otras más dolorosas y prefiriéramos borrar,
aunque no se pueda.
Después
de la presentación y el prólogo el documental de una hora de duración se nos
narra en cuatro partes, en todas se nos presentan diversos viajes de Eric, las
dos primeras partes son con una compañera de viaje a la que él llama Sam, la
protagonista del mismo como el propio Eric la presenta en la mayor parte de
estas dos primeras partes, (por demás carismática, por cierto, bajo el lente de
Eric), la tercera parte es con otro compañero de viaje y la última parte es en
solitario.
Y es a
través de estos viajes que uno puede ver eso que la rutina le quita a lo
cotidiano: la belleza; eso que, a los ojos, o el lente de alguien más, se
vuelve interesante, trascendente, poético. Vemos una serie de planos que son
dignos de enmarcarse, pero mentiría si no les dijera que también algunas tomas
pudieron recortarse y algo de edición en el sonido directo (sobre todo en el
final de muchas tomas) le hubiera venido bien, pero es en menos partes de las
que imaginan, quizá en vez de una película de una hora hubiéramos tenido una
película de 58 minutos más atinada, pero eso es a título personal, pues también
hay que darle valor a la autenticidad de ciertos trabajos sin edición
artificiosa.
Deben
saber que siento a este documental como un trabajo experimental, y debe ser
tratado como tal; y es que quien quiera ver detalles técnicos sofisticados en
un trabajo como este no sé qué estaba haciendo en la sala de la cineteca, pero
también debo decir que si no fueron capaces de ver nada de valor en este
trabajo, o si piensan que en esta película no pasa nada, deben de ser muy
superficiales, o de plano se están perdiendo un sin fin de historias que podrían
ver y sacar interpretaciones de las mismas: qué sería del cine si no se pudiera
diseccionar hasta la cosa más rara jamás exhibida.
Este
documental nos retrata una historia de amor, con muchos cortes de comedia; nos
habla sobre confesiones, sueños, caminatas sin rumbo, historia, música,
deportes, pérdidas amorosas, amigos, cómplices que nos acompañan, el camino en
solitario que se hace al final de la jornada, del camino, de la vida; esta
película no habla sobre nada, o quizá sí, pero quizá al no hablar sobre nada
habla sobre todo, como la vida misma.
Sin
duda alguna me puedo sentir identificado con el protagónico, con su viaje, y
supongo eso es en parte un objetivo del trabajo de este par de jóvenes, y
también debo decir a manera de confesión que, si alguna vez decido hacer un
cortometraje, como ahora lo estoy tratando de hacer, sería muy parecido a esto.
Y para finalizar solo puedo decir que concuerdo con la frase que ha bien ha
utilizado Andrei para iniciar su película, con palabras de Truffaut “el cine es
un acto de amor”. Deriva es esa clase de trabajos a los que tenemos que
echarles el ojo, desmenuzar y diseccionar a detalle, da mucho material para
platicar, para debatir.
miércoles, 1 de agosto de 2018
El Espejo de Andrei Tarkovsky
Las palabras no pueden transmitir todo lo que siente el hombre, son flojas.— JAH (@JohnnyAntuHap) 20 de julio de 2018
El Espejo - Andrei Tarkovsky - 1974
martes, 7 de noviembre de 2017
Antes del atardecer - Fragmento.
...Incluso acostarme con alguien, -así como me vez de liberal- en realidad nunca hago eso, porque extrañaré las cosas mas mundanas de esa persona. Me obsesionan los pequeños detalles. (...) -eso me- pasa con las personas. Veo en ellas pequeños detalles, muy propias de cada una que me conmueven y que extraño y que siempre extrañaré. Nadie se puede reemplazar porque todos estamos hechos de hermosos y específicos detalles. //Ella ríe// Recuerdo que tu barba tiene un poco de rojo y como el sol la hacia brillar esa mañana antes de que te fueras al amanecer. Recuerdo eso, y lo extrañé.
Before Sunset - Richard Linklater - 2004
Otras entradas sobre la trilogía:
Análisis de la trilogía
Inspiración de Linklater
sábado, 15 de julio de 2017
Fight Club (frases)
Hablar de Fight Club, es hablar de muchas cosas, no se puede ser directo al hablar de una película de estas dimensiones, para empezar, es hablar de una película ya de culto, y si hablamos de una película de culto es hablar de su fracaso comercial, de su desmembramiento por la mayoría de la crítica especializada (como le paso a Pulp Fiction en Cannes, o a Taxi Driver, y hoy son películas referentes del género) para descubrir con los años que es una de las películas mas queridas de la década. También es hablar sin duda alguna del resurgimiento de uno de los directores mas respetados del orbe, como lo es David Fincher, al cual si bien ya lo conocíamos por sus flamantes trabajos en Alien 3, Se7en y The Game, no es hasta esta película que en realidad conocemos su técnica, su forma tan peculiar y meticulosa de contar historias, muy largas, que te obligan a pensar, no es un director conformista en ningún aspecto, le exige a su guión, le exige a sus tomas, le exige a sus editores, le exige a sus actores, y lo mas importante, le exige a su público a ser de mente abierta y utilizarla con todos sus sentidos, ir siguiendo el hilo hasta la madriguera del conejo. Hablar de Fight Club también es hablar de como Fincher definió algo que es muy común en las películas de suspenso, esto de estar dentro y fuera, y lo personifica al mostrarnos quizá la mejor versión llevada al cine del caso Dr. Jekyll y Mr. Hyde sin ser una película de Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
Y así podría hacer todo un largo ensayo de esta gran película, pero en vez de eso solo les dejarè las grandes frases de esta película, omitiendo la violencia para dejar solo la filosofía de Tyler Durden con la cual uno al principio podría verse identificado, o al menos despertar en uno esos sentimientos anticapitalistas y consumistas que nos hacen realmente cuestionar nuestro estilo de vida, ya cuando las cosas se van al extremo y se empiezan a descomponer, es donde uno debe de pensar si en realidad se debe de ir al extremo para cambiar la mentalidad de nuestra sociedad sobre lo que en verdad es necesario y lo que no, ahí es donde uno descubre que tan enfermo puede uno estar, y ahí la magia de esta película que es la adaptación de el libro homónimo de Chuck Palahniuk, el cual yo no he leído, pero las personas que me han comentado haberlo leído, me dicen que si es tan gráfico en todos los aspectos como la película. Así que en vez de yo hacerles un largo escrito sobre esto, optè mejor por compartirles el video del buen amigo youtuber Beto de En 10 Puntos donde me parece hace un análisis atinadisimo. Así que sin mas, se los dejo y ya lo saben, USEN JABÓN!
Cuando se padece de insomnio nada parece real. Las cosas se distancian. Todo parece la copia de una copia de otra copia.
Cuando la gente cree que te estás muriendo es cuando en verdad te escuchan, en lugar de estar esperando su turno para hablar.
Cuando tienes insomnio nunca estás del todo dormido ni despierto del todo.
Me convertí en el pequeño centro tranquilo del mundo. Yo era el maestro zen.
Así fue como conocí a Marla Singer.
Entre despeje y aterrizaje es todo el tiempo que tenemos.
Si te despertaras a otra hora en otro lugar... ¿te despertarías siendo otra persona?
Antes ojeábamos pornografía, ahora ojeamos la colección de interiorismo.
El oxigeno te eleva.
¿Qué haces?
¿A qué te refieres?
¿Como te ganas la vida?
¿Quieres fingir que te importa? O en serio quieres saber.
Así fue como conocí a Tyler Durden
—Tyler: ¿Sabes lo que es una nórdica?
—Protagonista: Un edredón.
—Tyler: Sí, una manta, una simple manta. ¿Por qué dos tipos como nosotros sabemos eso? ¿Acaso resulta esencial para nuestra supervivencia en el sentido primitivo de la palabra? No. Entonces ¿qué somos?
—Protagonista: ¿Qué sé yo? ¿Consumidores?
—Tyler: Eso es, consumidores, subproductos obsesionados por un estilo de vida. Asesinato, delito, pobreza... son cosas que no me incumben. Lo que sí me importa son las revistas de famosos, una televisión con 500 canales, el nombre de alguien en mi ropa interior, crecepelos, viagra... sucedáneos.
—Protagonista: Martha Stewart.
—Tyler: A la mierda Martha Stewart, Martha le saca brillo al cobre del Titanic, todo eso se está hundiendo. Que os follen a tí y a tu sofá diseñado con rayas verdes. En mi opinión nadie debe realizarse, yo digo: deja de ser perfecto. Yo digo: evolucionemos, no intentemos cambiar el futuro. Mi postura es esa, pero podría equivocarme y acabar en una terrible tragedia."
Las cosas terminan siendo tus dueñas.
Somos una generación de hombres criados por mujeres, me pregunto si realmente otra mujer será la respuesta que necesitamos.
La primera regla del Club de la Pelea es: No hables sobre el Club de la Pelea.
La segunda regla del Club de la Pelea es: Nunca hable sobre el club de la Pelea.
La tercera regla del Club de la Pelea es: La pelea termina cuando uno de los contendientes grita "basta", desfallece o hace una señal.
La cuarta regla del Club de la Pelea es: Solo dos hombres por pelea.
La quinta regla del Club de la Pelea es: Solo una pelea cada vez.
La sexta regla del Club de la Pelea es: Se peleará sin camisa y sin zapatos.
La séptima regla del Club de la Pelea es: Cada pelea durará el tiempo que sea necesario.
La octava regla del Club de la Pelea es: Si esta es tu primera noche en El Club de la Pelea... TIENES que pelear.
La autoperfección es simple masturbación, sólo la autodestrucción conlleva evolución.
"Jack"
Esto no es amor, sólo es deporte.
El condón es el zapatito de cristal de nuestra generación. Reservas uno cuando conoces a un extraño, bailas toda la noche... y luego lo tiras.
Sin dolor y sin sacrificio no somos nada.
Somos los hijos indeseados de Dios, ¿y qué? Nuestros padres eran nuestros modelos de Dios, y si nuestros padres nos fallaron, ¿qué dice eso de Dios? Tienes que tener en cuenta la posibilidad de no caerle bien a Dios, él nunca quiso tenerte. Con toda probabilidad él te odia, pero no es lo peor que pueda ocurrirte. ¡¡No lo necesitamos!! Que se jodan la maldición y la redención, somos hijos no deseados de Dios, así sea.
-Tienes que saber, no temer, saber que algún día vas a morir, y hasta que no entiendas eso, eres inútil.
-No sabes lo que se siente.
Hasta que perdemos todo, estamos dispuestos a hacer lo que sea.
Felicidades, estas un paso mas cerca de tocar fondo.
Vendemos a las mujeres ricas la grasa de su trasero.
No eres un bonito y único copo de nieve, eres la misma materia orgánica en descomposición que todo lo demás, todos somos parte del mismo montón de estiércol.
No eres tu trabajo, no eres tu cuenta, no eres el coche que manejas, no eres el contenido de tu cartera, no eres la ropa que llevas, eres el bailarín cantante del mundo.
En Tyler confiábamos.
Tienes que olvidar lo que sabes.
¿Qué es lo que te gustaría hacer antes de morir?
Siento que destruí algo hermoso.
El tocar fondo no es un retiro de un fin de semana, no es un maldito seminario. Deja de intentar controlarlo todo y suéltate de una vez. Suéltate.
Tyler. Eres lo peor que me ha pasado en la vida.
Me has conocido en un momento extraño de mi vida.
viernes, 12 de mayo de 2017
La Lengua.
Órgano muscular muy movible que se encuentra fijado por su parte posterior en el interior de la boca de los vertebrados; en los seres humanos, interviene en el gusto, en la masticación y deglución de los alimentos y en la articulación de los sonidos de la voz.
Siento que una de mis grandes misiones en la vida ya ha sido completada al contagiar mi gusto con tanta gente por Pereza, Ruben Pozo y Leiva
jueves, 16 de marzo de 2017
David Fincher, Bill Murray y mis protagonistas de mis segundas listas.
Hace unos meses leyendo una entrada vieja del blog de mi amigo Jose Luis de Cuando el arte ataque nos comentaba de todos esos ídolos que pareciera están muertos por su falta de protagonismo en el reflector o en el arte, (porque no todos, aunque ya no aparezcan en el reflector, dejaron de hacer arte, es sólo que esta generación está falta de apreciar ciertas artes) y leyendo esta entrada me acordé de todos esas actores, músicos o directores que yo he dejado fuera de mis listas de mis favoritos cada uno en su ramo que acá quise compensarlos como los protagonista de mi segunda (o en el caso de los directores, mi tercera) lista de artistas y personajes favoritos dentro del cine.
David Fincher.
Para mi gusto Fincher es un director revulsivo, revolucionario y un director que sin mucho renombre o muchos bombos y platillos, dejará su nombre bien cimentado en el firmamento de la cinematografía universal de todos los tiempos. Es un director que le reconocen su talento ya que La Academia suele nominarlo en muchas de sus películas, para muchos su único defecto es que hace sus películas sin querer dejar nada fuera en post-producción a la hora de recortar y editar, con lo que quiero decir que sus películas suelen ser muy largas para muchas personas lo cual hace que les parezcan aburridas, por lo contrario a mi no, a mi me encanta esa tensión que maneja en sus películas, la excelente selección de su banda sonora y sus actores sobresalen por mucho de lo que llegarían hacer en otros trabajos. (algunos, no todos por supuesto, para prueba un botón con Stellan Skarsgård villano de La chica del dragón tatuado que donde lo pongan es un monstruo en el buen sentido de la palabra) Otro dato curioso es que Fincher es de los pocos directores en la actualidad que utiliza un inicio sonoro en sus películas con los créditos de sus películas, es algo que yo disfruto mucho porque me hace recordar el cine clásico de Hollywood, aunque no todo el cine clásico de Hollywood haya sido bueno.
Bill Murray.
He de confesar que Murray fue un actor al que nunca le presté mucha atención, hasta que descubrí Lost in Traslation, y después de Lost in Traslation películas que ya había visto de él ahora me parecían fantásticas. Es un amor este señor.
Marcello Mastroianni.
He de decir que con Mastroianni tenia una cuenta pendiente pues miren que se me pasara a la hora de hacer el listado de mis diez actores favoritos y no incluirlo a él sin duda es algo que no me perdono, (o quizá lo hice inconscientemente, al considerarlo fuera de rango de todos los mencionados) por eso aquì no podía dejarlo fuera, sin duda alguna uno de los mejores o al menos si de mis queridos favoritos y que entraría sin duda en mi top cinco de los mejores de la historia, quizá por eso se me olvido en mi pasada lista, porque ahí enlistè a mis actores favoritos, no a los que yo considero como los mejores. pero acá lo reivindico con creces.
Rooney Mara.
La mención honorifica acá se la doy en primer lugar al actor argentino Ricardo Darin que como me recuerda montones al señor Mastroianni. y la segunda mención también es para el también actor argentino Dario Grandinetti
miércoles, 8 de marzo de 2017
ScarJo
#ScarJo









































































