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domingo, 28 de septiembre de 2025

#SelecciónOficial del #Pa1omaTr3ce





Este año decidí dejar un poco de lado mi figura como director del Festival de Cine Paloma Itinerante, para atender lo que realmente me trajo de alguna manera al mundo cinematográfico: la crítica.

El siguiente ejercicio lo hago con todo respeto para las y los realizadores que este año participaron en la #Selección Oficial del #Pa1omaTr3ce en el que me permito hacer un muy breve análisis de sus trabajos con un enfoque meramente crítico, y me permito hacerlo en el sentido de que, si bien soy el director del Festival en el que sus trabajos participaron, yo no formé parte en ninguno de los procesos de su Selección, ni como equipo de Programación, equipo de crítica o equipo de jurado, por lo tanto las opiniones que yo exprese son totalmente ajenas a estos grupos, así como al mismo Comité Organizador, que es conformado por tres personas además de su servidor.

Por lo demás, cierro estas palabras comentando que también hago este ejercicio para que la gente no crea que sólamente se criticar o hablar mal de trabajos y cortometrajes que no participan en el Festival que yo dirijo. Sin más, comienzo.


*Acá el enlace de mi lista rankeada en Letterboxd:
https://letterboxd.com/johnnyantuhap/list/seleccionoficial-en-competencia-del-pa1omatr3ce/


Hacia el progreso.
Realmente valioso el rescate de material de archivo (found footage) y lo que se crea con este a nivel conceptual. Me agradó el humor que maneja. Recuerda muchísimo a los infomerciales cinematográficos de la década de los 40's.


Amado hijo.
Loable y destacable trabajo de animación. Una historia linda, con una colorimetría apropiada a mi parecer.


Lenguaje del amor.
Con lo destacada y reconocida que es la figura de la directora de este cortometraje, me parece ya no se puede permitir errores tan garrafales en cuanto al sonido se refiere. Sigo creyendo que no sabe dar finales, con este que, además de redundante, pareciera es excusador. Lo que siempre le reconoceré a Allis son dos cosas de manera más que positiva: la buena actriz que es, y que se atreva a salir de su zona de confort.


La niña de mis ojos.
Sigo convencido de que es uno de los trabajos más perfectos de los últimos años del cine duranguense, sobre todo con ese alucinante trabajo visual propuesto desde la cámara.


Besos prestados.
Uno no puede más que aplaudir y ponerse de pie ante un director que no sólo muestra sus influencias con orgullo, sino que además las hace suyas sin ningún mote de plagio o ínfulas de genio, y con una propuesta e historia muy de él. Además, me agrada que una vez más, el personaje protagónico en un cortometraje de Rafa, se llame Juan.


Lo último que escuché de Samuel.
Lo que se puede conseguir cuando uno está seguro de lo que quiere contar, y hay una inspiración que empuja muy cabrón detrás, como puede ser el amor a la obra de un autor inmarcesible. La tensión, la evocación y como involucran al espectador con sólo crear una atmósfera particular a través del excelente trabajo sonoro, y una sola locación, es formidable. Quizá lo único que yo vería con malos ojos sería la iluminación, pero sé que es requisito de este género cinematográfico.


Hablando con un monstruo.
Quizá Brandon no sea el mejor autor, pero es un excelente realizador, y es un verdadero gusto ver su crecimiento en lo cinematográfico.
Lo que yo más destacaría de este cortometraje suyo, sería la osadía, la valentía y la creatividad de experimentar con lo visual y lo sonoro, con todas sus capas y posibilidades.
Lo único que quizá yo cuestionaría, sería el montaje propuesto muy de producto de encargo por parte de una plataforma de streaming. Si los segmentos de entrevista hubieran sido un poco más concentrados, se habría tenido un dinamismo más apropiado. Brandon demuestra que es un director capaz de hacer un gran cortometraje valiéndose de muchas personas y muchos recursos y elementos narrativos, pero yo espero que no se olvide que también es un director capaz de hacer excelentes trabajos cuando los hace solo, de manera artesanal, metiéndole mucha creatividad y corazón, a pesar de lo que otras personas le puedan decir o puedan pensar.


Siluetas nocturnas.
Cortometraje que, a pesar de lo enredado que puede parecer por momentos la trama, así como su narrativa y su montaje; encuentra su mayor virtud en el personaje del perseguido, y en la ambigüedad de su argumento y desenlace.


jueves, 28 de noviembre de 2024

Breve comentario sobre “Lachatao” de Natalia Bruschtein.

 


Se nota que las intenciones de la Bruschtein con este documental en el sentido de no querer tener incidencia en la narrativa salvo en el montaje, y el registro cuasi naturalista de las acciones y las personas que las desarrollan; se deben precisamente a no querer que se sintiera un trabajo maniatado o manipulado, pero desafortunadamente en el registro que hace, a lo que lo hace y cómo lo hace, hace que uno sienta que la directora no está familiarizada o de alguna manera cercana a las personas y al tema que trata de exponer, cosas como el actuar de las hermanitas frente a la cámara hace que llegue a esta conclusión, y esa leyenda al final del documental en donde Natalia agradece la “paciencia” a los niños que aparecen en el documental. Se siente como un registro extranjero, sí tratando con todas sus fuerzas de exponer una situación social complicada e importante, como lo es la lucha de los pueblos en regiones poco accesibles, contra depredadores de los recursos naturales, además de la migración, el desinterés generacional y como en la comunidad de Lachatao se busca combatir esto a través de la educación comunal en los años de secundaria; pero el registro de Natalia lastimosamente a mi parecer queda corto al no lograr penetrar la capa externa del total conocimiento de causa y la confidencialidad. 


Otro tema es el hecho de que, sin hacer spoiler, la sinopsis del documental sí que es un tanto engañosa. 


Técnicamente hablando es un trabajo que tiene mucha luz, una fotografía pulcra, y sin duda alguna lo mejor es la música de Alejandro Castaños, haciendo que algunas secuencias contemplativas, tornen a estas en trazos poéticos de luz, naturaleza y sonido. 


Si bien la película se siente en lo general de correcta duración, si hay algunas secuencias que se alargan un poco, y algunas otras que me parece están de relleno, por lo cual el largometraje debió durar fácilmente tres minutos menos, o bien tener un cortometraje apropiado y concentrado en todos los sentidos posibles solo con la escena en la que se exponen todos los problemas de la comunidad por parte de la pareja de señores en el bosque. 


Cerrando, con todo lo expuesto percibo un trabajo de buenas intenciones, al cual quizá le faltó un poco más de involucración. 

lunes, 2 de septiembre de 2024

Brujería.





Con el motivo de su reciente proyección siendo parte de la Selección Oficial del Macabro (Festival Internacional de Cine de Horror de la Ciudad de México, que este año celebró su edición número 23), me he permitido, luego de haber sido invitado hace algunos meses a la proyección de los que hicieron posible la realización de este trabajo (privada, por supuesto); escribir sobre el más reciente cortometraje del tocayo y talentoso realizador duranguense Juan José Hinojosa. 


La sinopsis simplificada podría ser la siguiente:


Martín encuentra dinero enterrado en un panteón y cree haber solucionado sus problemas con narcotraficantes. Sin embargo, el dinero está maldito. Su pareja, Inés, comienza a tener visiones terroríficas y Martín, descubre que nunca tuvo el control de su propia vida.


La historia, además de la cuestión sobrenatural en ella y la naturaleza de su fondo, tiene trasfondos y subtramas dibujadas de manera sutil pero propositiva, como lo son el crimen organizado y el idilio, que jamás se nos revela del todo si son reales o es la percepción que nosotros tenemos como espectadores a través de los personajes; es como si el director nos hiciera abrir puertas (que pueden ser de manera literal, o figurativas) para hacernos sentir una especie de seguridad (que puede ser falsa, o no) con respecto a las decisiones de los personajes, sin saber a dónde les llevarán, y en consecuencia, a nosotros. Nunca sabemos a ciencia cierta si la esposa sí está con él, o sólo es una presencia para protegerlo en su desesperación de escapar de la agonía y el fatídico destino de vivir en un lugar donde los muertos no chingan, lo hacen los impunes y poderosos.


Muchos podrán pensar que el no tener certezas de esta índole a nivel narrativo, puede ser un mal desarrollo venido del guion, pero para mí viene más de una decisión deliberada desde el guion escrito por el propio JuanJo, de involucrar al espectador hasta las últimas consecuencias, es como si nos sometiera al mismo tratamiento que sometieron a Alex DeLarge en Naranja Mecánica y nos dijera: “ven y mira”. 


La producción a cargo del propio JuanJo, Mairely Yaresi y Andrew Reth, apoyados por Luis Martín Gerardo como productor asociado; además de un crew que hace un trabajo realmente destacable en cada uno de los departamentos, sobre todo en diseño de producción (arte) y fotografía, en este último destacando el gran trabajo que se hace con la luz tenue y penumbrosa que se utiliza. La preponderancia de las sombras son trabajadas meticulosamente en los cambios de plano (salvo en una secuencia de tres tomas con plano abierto en el panteón, que para nada arruina la experiencia) en donde no vemos ápice de cambio de luz, algo muy difícil de conseguir; en este sentido una vez más se demuestra que, lo que bien podría parecer un trabajo en el que se resuelven problemas de manera práctica (y que así podría ser), se nota, o al menos esa impresión da; es una decisión deliberada por parte de su realizador.


La oscuridad en esta historia es imprescindible para su forma, el cómo se narra la trama y se desarrolla el argumento, y la sensación que busca causar en el espectador y cómo resulta y llega a buen puerto, y que además se sirve de una musicalización que atina correctamente, aunque he de confesar que la escena del confrontamiento en el que la esposa le pide que se vayan sin la “brujería”, me habría gustado más, solamente con la intensidad de las admirables interpretaciones de la pareja protagónica. Es una historia que se cuenta con siluetas y sonidos. 


Una propuesta en el cine de género realmente destacada, con un acertijo laberíntico en el que los tiempos se entrelazan, que siento no se había tenido o no se nos entregaba localmente de tal calidad técnica, narrativa y discursiva, y la armonía entre estas; desde los trabajos de Fher Simental. Hace recordar el aura de realizadores como Eggers y Taboada. 

domingo, 1 de enero de 2023

Sobre adioses a palomas y delfines: la pausa indefinida del realizador más experimental de la nueva ola de realizadores duranguenses.



Andrei Maldonado, amigo, compinche cinéfilo y colega en el quehacer cinematográfico que va más allá de la realización, como gustos afines de corrientes cinematográficas, la promoción cultural y la curaduría de festivales; este año ha anunciado el cierre de sus dos sellos cinematográficos: "Persiguiendo Palomas Films" y "Del-Fin del mundo producciones", y lo ha hecho poco tiempo después de haber anunciado un retiro temporal de la realización del cual no está seguro si vaya a volver.

Hace unas semanas le realicé una entrevista, que más que eso, pareció una charla entre amigos, una de esas charlas que muchas veces hemos tenido, pero esta vez el tema central de la charla se sostuvo en el cierre de sus sellos e inherentemente se coló el tema de su pausa y su visión bastante amplia y general del cine.

Es curioso como a veces el destino es bastante caprichoso, lo menciono porque la charla/entrevista que tuve con Andrei jamás se grabó, aun cuando el objetivo era hacerlo, pero pareciera algo quería que esa especie de carta de despedida no se publicara, de modo que, apelando a la buena memoria que siempre he tenido para registrar pláticas completas y reproducirlas en mi cabeza una y otra vez por años hasta plasmarlas en un relato breve o un guion, he decidido hacer una especie de crónica de lo que Andrei muy amablemente platicó conmigo, y lo hago de una manera que es coherente con nuestra manera en que ambos gustamos en el cine independiente: la experimentación. Así es que empiezo narrando esta charla en tercera persona.


La reunión que sostuvieron Juan y Andrei se llevó a cabo en el lugar más congruente para hacerle una entrevista a un realizador: en el cine, previo a la premier de una película mexicana de la cual Cinéfagos llevó una parte de la organización. Fuera de lo que sería la entrevista, al no estar bien seguro del dato, Juan pregunta a Andrei si ambas productoras nacieron al mismo tiempo, él responde que casi al mismo tiempo, fueron meses los que difieren en su creación una de la otra, pero prácticamente todos sus trabajos, salvo el primero, se llevaron a cabo con ambos sellos.

Juan inicia formalmente la entrevista preguntando si de alguna manera fue planeado el hecho de que justo en la fecha en que anuncia su retiro indefinido de la realización, también se vieran cerradas las productoras que fundó para dicha tarea. Andrei comenta que de alguna manera así fue, que no lo planeó tal cuál, pero que definitivamente una cosa llevó a la otra. Además, comenta que también decide hacerlo en este año porque es un poco obsesivo con los números cerrados, de modo que para él el hecho de que hoy día diez años después de haberlas fundado, se finalice la vida de ambas, es algo incluso que le sorprende. Le cuenta además a Juan que si supiera las veces que le entraron ciertas crisis existenciales y quiso tirar la toalla del mundo del cine, se sorprendería; pero que siempre salía alguna necesidad de hacer algo y seguir explorando en el arte cinematográfico, de modo que el retiro se dé no sólo en el marco de los diez años de ambas productoras y su final, sino además presentando su penúltimo trabajo, "Alejandra, todavía Alejandra" en el Festival de Cine Mexicano, mismo festival que en la primera edición de la competencia "Hecho en Durango" tuviera a "Blanco Polar Radiante" en la competencia, es algo que le da además de una satisfacción personal, una manera de validar lo hecho en los diez años de vida de ambas productoras.

Juan le dice que en su trabajo nunca tuvo temor de explorar y de buscar el lado más experimental del arte cinematográfico, pregunta si eso se dio de manera orgánica. Para esto Andrei responde que en sí es algo que se fue de manera que él mismo iba descubriendo ese cine cuyas narrativas no entran en el orden y ámbito comercial. Cuenta que su primer trabajo, siendo aún universitario, fue un trabajo que tuvo toda la estructura del cine como se hace de manera industrial, en una escala menor por supuesto, "Mi general" tuvo incluso un reconocimiento muy importante a nivel internacional (mejor producción) en un festival de cine universitario en Colombia, lo cual por supuesto hizo que él se planteara que era lo que él quería hacer, y fue con esa estructura que también hizo su primer cortometraje ya fuera de la universidad, pero después, al verse influenciado con estos directores que exploraban el arte cinematográfico de manera diferente, que él mismo empezó a explorar y experimentar el lenguaje y sus diferentes narrativas. Comenta que siempre se vio influenciado sobre todo por Lars von Trier y el Dogma 95, y que siempre quiso que estuviera presente esto en su trabajo, pero sin que estuviera de una manera directa, y así fue que, al paso que descubría otros directores, estos iban de alguna manera influyendo en su manera de hacer cine.

Juan le cuestiona sobre su sentir con el anuncio del cierre de sus productoras y que este se dé además con una serie de proyecciones especiales de sus trabajos tanto en el marco del Festival de Cine Paloma Itinerante como de la celebración del aniversario de la Cineteca. Andrei, con notorios sentimientos a flor de piel, dice que por supuesto le trae algo de nostalgia, pues ve estos trabajos y lo hace revivir cosas que en su momento experimentaba cuando los estaba haciendo, o cuando los pensaba previo a la realización, incluso de pláticas que tenía sobre ellos con miembros del crew, también le dice que si bien en su momento ciertos aspectos que había en sus trabajos los ponía, o echaba mano de ellos como su propia aparición en sus cortometrajes, era un poco en un sentido de provocación, pues sabía que muchos pensaban que su discurso era egocentrista en su forma de hacer o contar historias, en este punto ambos concuerdan que qué realizador no es egocentrista, pues ser realizador es en definición un egocéntrico al cual le gusta ver su nombre en la pantalla con el título de director, aunque claramente los hay más egocéntricos que otros. Pero también confiesa que así como en su momento el ver sus trabajos le daban esa sensación de provocación, ahora no oculta el hecho de que siente un poco de pena por la forma en que los hizo, pero si hay algo que le da satisfacción, es que nunca se quedó con las ganas de hacer algo, siempre hizo lo que el impulso creador le pedía que hiciera en cada momento, ya fuera con deficiencias técnicas o problemas de producción, siempre hizo lo que quiso, y no pierde la esperanza de que quizá en 5 o 10 años al volver a ver estos trabajos, el sentimiento de satisfacción y felicidad será completo.

Para este punto Juan le pregunta a Andrei qué tanto piensa en la posteridad de sus trabajos, más allá de la posteridad de él como realizador, y se lo pregunta porque de alguna forma u otra, los trabajos firmados con estas productoras seguirán estando en la web, tanto en el sitio web de Paloma Itinerante, como en otros sitios, y seguramente se encontrarán con muchos jóvenes inquietos por descubrir otras narrativas, y seguramente se verán influenciados de alguna manera por estos, como es su caso, comenta Juan. Además, de haber alguna especie de apagón mundial de Internet en algún futuro, algunos de estos trabajos también están en formatos físicos. Andrei le dice que, por supuesto que piensa en ello, pero no es algo que tenga muy presente en su pensamiento. Por supuesto el sueño de todo realizador es que su trabajo sea recordado, y en consecuencia quien lo hizo también lo sea, y esto también es parte de esa naturaleza egocentrista de un realizador. Pero Andrei le comenta que él siempre ha querido hacer con su cine el hecho de crear imágenes icónicas para que se queden en el subconsciente del espectador y se reproduzcan y no se borren, y como ejemplo menciona el primer plano de Alejandra Castañeda en "Blanco Polar Radiante" y su diálogo, que Andrei comenta este fue utilizado como sample en una canción por un músico, y el siempre querer crear imágenes para el recuerdo, es una de las máximas que siempre lo han regido, y por supuesto Juan dice que es algo que sí está muy marcado en sus obras.

Juan pregunta a Andrei qué sentimientos tiene hacia los colaboradores que ha tenido en sus trabajos tantos años después, sabiendo que quizá ya no podrá colaborar con ellos. Andrei menciona que es un sentimiento muy bonito, puesto que ver esos trabajos, y cómo todos empezaron hace tantos años desde esta trinchera independiente, y ver hoy día cómo muchos han trascendido de manera notable. A quien menciona, primeramente, es a Alejandra Castañeda, quien además de haber egresado y participado en varios trabajos del CCA, ahora está en la Ciudad de México en la Escuela Nacional de Arte Teatral, también a su compañero Eric Villa que, además de seguir vigente como realizador, también ha participado en producciones importantes como asistente de producción y como sonidista. En este punto Juan hace un paréntesis y pregunta a Andrei si en ningún momento se ha hecho a sí mismo una especie de juicio al ver que sus demás compañeros dieron el siguiente paso y él siguió explorando el quehacer cinematográfico desde la trinchera independiente y autoral, y dice que evidentemente sí lo llegó a hacer en algún momento, pero también está consciente que lo que él busca expresar a través del cine, no podía haber sido de otra forma que como lo hizo.

Juan pregunta a Andrei si entre todos sus trabajos, tiene alguno favorito que sobre salga de manera especial para él, ya sea por la producción o por lo personal de este, Andrei le responde que sin duda alguna, y este es "Blanco Polar Radiante", tanto por lo que ya había mencionado de que es el trabajo en el que más imágenes icónicas creo, como por lo personal que no sólo él dejó, sino también Eric y Alejandra, y además también por el hecho de que fue un trabajo que tuvo muchas proyecciones en festivales, además de la banda sonora con la que cuenta. Dice que si un trabajo lo ha dejado completamente satisfecho en cuanto a realización se refiere, ha sido este. Si bien todos han sido concebidos de manera personal y son muy especiales además de haber sido realizados como en ese momento él los quería realizar, este es para él sin duda su mejor trabajo.

Juan le comenta a Andrei que, si algo se destaca de todos sus trabajos, por sobre los fondos y además de la presencia femenina en la gran mayoría, es cómo emplea el montaje para contar sus historias, en todos de manera muy diferente, pero con cierta presencia que ha uno lo hace identificar claramente que hay la mano de un realizador peculiar, que es lo que más destaca Juan de su trabajo. Le pide que le hable sobre su proceso creativo en este departamento. Andrei le comenta que generalmente este se da de una forma muy orgánica, en el que prácticamente él deja que el propio proyecto que haga solo a través de impulsos emocionales, evidentemente interviene, pues el montaje es un recurso que va más allá de "cortar y pegar", es donde él concibe la creación del cine como tal, si bien el guion es importante, este puede en cierta manera ser prescindible si en el montaje surge la magia de las imágenes. Además, menciona que como ya había mencionado antes lo de las imágenes icónicas, él siempre busca que sus trabajos sean auténticos, y se vean diferentes no sólo entre sí, sino al trabajo de otros realizadores. Para este punto pone como ejemplo el hecho de que de los últimos trabajos producidos por jóvenes duranguenses egresados de escuelas de cine, la gran mayoría de estos se ven prácticamente iguales, y suelen tocar temas muy parecidos, de esto, Andrei culpa en parte a las escuelas de cine, porque les dan los parámetros de cómo se debe hacer el cine y cómo no, y no se les da mucha libertad en la experimentación, algo que él sí ha tenido el valor de hacer, además eso encaminado al hecho del cine que buscas y ves, y evidentemente si el realizador no busca y ve cine diferente al marcado en la industria, hablando y explorando tanto fondos y formas, evidentemente sus trabajos, a pesar de ser muy buenos hablando en términos de producción y técnica, no tendrán mucha propuesta creativa, en lo que Juan está completamente de acuerdo.

Para acabar la entrevista, Juan le comenta a Andrei que ha guardado para el final la pregunta que más le interesaba hacerle, pregunta que de hecho había formulado unas semanas antes justo en la función de despedida de "Del-Fin del Mundo Producciones", y esta es cuestionándole el hecho de que si su receso como realizador se debe en gran parte al hecho de haberse quedado solo como abanderado de una forma de hacer cine de manera tan experimental, o dicho en otras palabras, que si hubiera habido alguien más de su generación haciendo cine desde esta trinchera, se habría retirado. Para este punto se nota como de alguna forma le gana la emoción a Andrei, y con cierto hilo en la voz como si se le hubiera hecho un nudo en la garganta, comenta que no lo había pensado de esa manera, pero ahora que Juan se lo planteaba, se podría decir, además sincerándose consigo mismo, que quizá si tenía mucho que ver eso. Andrei le cuenta a Juan que en un principio cuando él y otros realizadores de su generación empezaban en el querer hacer cine a través de cortometrajes, estos se inspiraban y retaban al mismo tiempo, era un querer hacer cosas para mostrárselas a los demás y que estos también quisieran hacerlo, incluso comenta que había uno entre el grupo, del cual no quiso mencionar su nombre, que siempre le decía que él era mejor realizador que Andrei, pero que hace mucho tiempo que se retiró de la realización, y así como hay muchos que se retiraron, otros siguieron pero ya de manera más profesional, como Pamela Velázquez haciendo cortometrajes y teniendo presencia en festivales internacionales, o Deniss Barreto que si bien su cine y sus inquietudes siguen siento muy congruentes con lo que ella siempre quiso explorar en el cine, hoy día ya está a punto de lanzar su ópera prima, y así varios ejemplos más como el de Juan José Hinojosa. Incluso, dice que siempre se ha sentido en muchos sentidos como una persona mucho más mayor de lo que ya es, como un alma vieja que siente cierta aprensión por las cosas viejas y por sus historias y cómo las hace, incluso se siente desfasado de cómo hoy día los jóvenes producen cine. También habla sobre como en toda generación hay realizadores que se quedan y de alguna manera se estancan en temas e historias que representan una y otra vez, como Woody Allen o Arturo Ripstein, pero que son referentes de ese cine y esa generación, de modo que él espera que su trabajo en algún momento sea visto de esa forma, al menos el hecho bajo estos sellos, hasta que decida si hay un futuro para él en el quehacer cinematográfico.

jueves, 29 de septiembre de 2022

Las colonias.





"Las colonias" es un documental y ópera prima del cinefotógrafo duranguense Luis Lazalde, en el que retrata la vida, las vivencias y la historia de la comunidad menonita que hay en el estado de Durango, y es para mí uno de los documentales más auténticos del año.

El tono y ritmo que propone Luis en el documental me parece de lo más correcto, partiendo por el hecho de que, aunque se ve un retrato muy intimo hacia la identidad como tal de la comunidad y su historia, hay algo que se propone a través de la cámara, sobre todo con estas tomas en plano general de sus vidas y sus rutinas tanto en casa como en el trabajo, que sugieren cierta distancia y lejanía por parte de Luis (y esto supongo se debe al respeto y cariño que tiene Luis por integrantes de la comunidad), pero esto a su vez da una especie de proximidad muy potente al retrato que hace de estas comunidades, y que le va muy bien al documental. Hay todo un espectro que se revela a través del documental de Luis sobre una comunidad que aparentemente conocemos, pero que realmente conocemos muy poco la gran mayoría, o sólo conocemos por lo que hablan las personas externas que viven y que de alguna manera conviven con ellos, porque en realidad no conviven del todo con ellos salvo por los negocios, por la naturaleza social de ellos; se desmitifican muchas cosas que se creen sobre ellos, pero también se nos confirman otras.

Luis no impone de ninguna forma un juicio sobre ellos, no hay ni se siente en ningún momento que él quiera de alguna manera decir al espectador que pensar sobre ellos, lo que quizá sí ocurre, es que la catarsis y la crítica que se forma en el documental, porque la hay, es hecha por ellos hacia ellos mismos, mientras cuentan el éxodo migratorio que vivieron sus antepasados para llegar a donde ahora están, y durante el documental vemos como se van cuestionando ciertas costumbres que tienen, y cómo de alguna manera ya no encajan en el mundo moderno, y como éste de alguna los va rebasando, sobre todo por los jóvenes que ya no quieren seguir las tradiciones que ellos tienen muy arraigadas, como el de la agricultura sobre todo, que hay todo un contexto histórico del por qué ellos la tienen inculcada desde muy pequeños, por una creencia más catastrófica que otra cosa. Vemos como ellos mismos se cuestionan y empiezan a tener ciertas concesiones con la vida moderna, sobre todo en la parte religiosa y de vestimenta, pero cómo también hay otras cosas que simplemente no van a aceptar cambiar por sus costumbres y contexto cultural bastante arraigado, lo cual de alguna manera hace que muchos de ellos se sientan unos exiliados, que no son ni de aquí, ni de allá; pero hay otros que sí se saben, a pesar de sus raíces, mexicanos.

Lo que a mí me parece brillante del documental de Luis es que es un trabajo por demás congruente con lo que quiere retratar y exponer para el espectador, es un trabajo por demás sencillo y directo, que en ningún momento quiere buscar alguna especie de escándalo, es un trabajo sin pretensiones ocultas o una grandilocuencia innecesaria, es claro que lo que Luis quiere poner en la mesa, es que por muy distintos que seamos en ciertas cosas, en otras no somos tan diferentes, como el amor y la importancia que siempre damos a nuestras familias, y el modo en que él expone ese discurso, haciendo un retrato muy general de sus costumbres, de su convivencia, de su trabajo, donde no hay muchos testimonios, y muchos menos ante la cámara, es por la congruencia que hablo que viene desde el propio realizador, es coherente con éste porque Luis sabe que en muchas ocasiones una imagen habla más que mil palabras, la cual además hay que decir, está por demás cuidada y tiene una propuesta estética a través de la composición que uno disfruta demasiado, y en la que además se expone una de mis grandes máximas en el cine: menos es más, sobre todo con las tomas fijas externas, y las que hace desde el vehículo en la carretera, un recurso que a mí me fascina y que cada día utilizan menos los documentalistas por la "poca limpieza" que muchos realizadores dicen que tiene y que puede dañar lo que pretenden exponer, Luis se ve que eso no le importa y no le tiene miedo a utilizar esa especie de recursos que son realistas, porque tiene bastante claro lo que el documental busca y quiere.

La primera lectura que uno le podría dar al documental básicamente sería la de conocer la historia de esta comunidad y cómo llegó a Durango, y sobre la tarea que desarrollan productiva y económicamente, pero rápidamente descubrimos que hay mucho más en el relato, que es la de todo un grupo de gente que acarrea una historia rica y con particulares antecedentes, que los rebasan a ellos mismos, que se ven reflejados en sus largas jornadas de trabajo, las funciones que desempeñan en la casa cada integrante de cada familia, las jerarquías que existen entre ellos, y todo esto se expone paulatinamente tanto en testimonios propios de ellos mismos, como de personas externas. La parte que quizá muchos sentirán en extremo larga será la de los niños y su educación, pero a mí me parece atinada y acertada la manera en que Luis la retrata, pues al final de cuentas es como vemos que se les enseña desde pequeños las tareas y obligaciones que desde ya desempeñan, pero que serán más pesadas las que llevarán cuando sean grandes, como las desempeñan sus padres. Entonces los vemos como estudiar, jugar, trabajar, formarse, y así es como muchos de ellos seguirán mientras sean parte de esa comunidad y de su identidad.

jueves, 30 de junio de 2022

Palabras verdaderas: los temas importantes de contar en el documental mexicano.





Contar la anécdota que hacen que el trabajo de Denisse Quintero y Sueño en otro idioma de Ernesto Contreras estén conectadas, creo que no tiene interés ni fondo en lo que es al final de cuentas este documental del 2020, pero llega a ser una de esas curiosidades que hacen tan ricas las proyecciones en los festivales de cine. Esto sólo lo digo como introducción para hablar de este valioso documental cuyo protagonista y tema central viene a ser una comunidad entera.


El documental narra como en el pueblo de Ayapa, en el estado de Tabasco, se hace un esfuerzo por parte de varios habitantes por rescatar la lengua nativa del lugar, el Ayapa Zoque que está en vías de extinción. Pero conforme vemos y escuchamos los testimonios recabados por Denisse sobre los hablantes ancianos del lugar, vemos todos los problemas que han venido arrastrando los habitantes del pueblo desde décadas atrás como la discriminación, la violencia, el saqueo del lugar, poniendo como prueba fehaciente que, siempre el "hombre civilizado" es el menos civilizado, y el que siempre se empeña en desaparecer el patrimonio que hace rico a su lugar de origen y a sus raíces. Pero el documental también es testigo y evidencia de que hay personas que siempre quieren ayudar y que están en la lucha para que las lenguas nativas que existen en nuestro país no desaparezcan del todo, aunque sea una lucha contra el tiempo y lo imposible, pero siempre la luz de la juventud brilla por muy mínima que sea la probabilidad y la intensidad de la llama.


Cuando uno tiene la posibilidad de ver un documental como el de Denisse, es imposible que le vengan a la mente otros documentales sobre las lenguas originarias que se han producido en los últimos años en nuestro país, sin la mínima intención de compararlos por supuesto. Kuxlejal es uno de los que a mi me vinieron a la mente inmediatamente, por este grupo de jóvenes chiapanecos que defienden su lengua nativa, el tsotsil, formando un grupo de hip-hop para que los jóvenes se incorporen y así luchar de alguna manera y desde su trinchera contra los altos índices de suicidio que ocurren entre su comunidad. También recordé a Laberinto Yo'eme de Sergi Pedro Ros, en el que se ve como el pueblo Yaqui en el estado de Sonora sufre el desplazamiento de sus tierras a través de la violencia ejercida por el crimen organizado, pero también a base de discriminación por su identidad y las adicciones a las que los hacen caer a la fuerza. Pero sobre todo me recordó al hermoso documental Tote Abuelo de María Sojob, y que es con el que yo encuentro una conexión muy afín con el trabajo de Denisse, aunque en la forma son particulares y distintos.

Si bien en el trabajo de María, el deseo de que la lengua y las enseñanzas que tiene su abuelo no se pierdan, y que ella las pueda transmitir a su hija, y que claramente hay una línea más personal, además de ser un trabajo más contemplativo y cercano al cine-ensayo (como lo llega a ser La danza del hipocampo); en el trabajo de Denisse es más general el espectro que ella toma, pues logra retratar fielmente los deseos y las necesidades de la comunidad a través de todos los personajes/personas que retrata su lente, y eso, además de ser más complicado, vuelve el mensaje del documental más poderoso y cercano al espectador que no alcanzaría a comprender todos estos problemas si los viviera de primera mano. El tema de la discriminación ambos documentales lo retratan a la perfección, y me parece que si bien en el trabajo de María tiene más peso dramático, en Palabras verdaderas es sólo una de las tantas piezas bien expuestas en el documental.

Quizá lo que a mí más me conmovió del documental (porque hay muchas cosas que en verdad me llegaron a conmover), es cuando los ancianos del pueblo y los niños conviven en el mismo lugar aprendiendo unos de otros, y vemos como una niña habla fluido el zoque, y vemos como habla sobre la lengua con amor y orgullo, algo que recuerda a la niña en La recua, y aquí es donde el documental pone a pensar a su espectador, y lo pone a pensar con un dejo de esperanza: de cuantos niños que convivieron en vida con estos ancianos, alguno será una semilla donde el zoque seguirá viviendo, junto con los que lo llevan en el recuerdo y que algún día quisieron aprenderlo pero que sus padres no quisieron que sufrieran lo que ellos tuvieron que vivir por la ignorancia de la "gente de ciudad".

Un documental sencillo y con una propuesta muy única, en el que se percibe que si bien la mirada de Denisse no se siente tan íntima como la de otros documentalistas que retratan historias sobre nuestros pueblos originarios, si se siente una mirada que mira todo con cariño y la distancia apropiada, y sobre todo se siente que la mirada de Denisse tiene más amplitud en el sentido que puede enfocar la narrativa en muchas personas y muchos temas, sin perder el mensaje que quiere transmitir, y que tanto es importante como cineasta que es, como por la misma importancia en sí del tema.

miércoles, 19 de enero de 2022

Pequeños comentarios sobre algunas de las últimas películas vistas.





La mancha de sangre
Película mexicana del año 1937 que, castigada por la censura que nunca se supo estipular impuesta por qué organismo o factor, no pudo ver la luz hasta el año 1943, y que por muchos años estuvo perdida hasta que la Filmoteca de la UNAM la pudo encontrar incompleta. Esta película es una de las primeras películas mexicanas, sino es que la primera, en mostrar un desnudo femenino.
La película gira entorno a un joven humilde que llega al bar que lleva por nombre el título de la película, en este lugar, al no llevar nada de dinero, una de las jóvenes meseras (una despampanante Stella Inda en el papel protagónico) lo invita a comer y a bailar, y de ahí empieza su relación, a pesar de que ha la mujer se lo prohíbe su padrote, y de que el joven se mete a trabajar con hombres que se dedican a robar.
La película, más allá del elemento de la censura (censura que, para los tiempos que corremos, pareciera una completa exageración, más por el sentido de que el desnudo que se muestra es, además de hermoso, completamente artístico) y de que si tiene muchos elementos de sensualidad explícita; hay valores técnicos que ya los quisieran emplear y tener la gran mayoría de las películas que hoy día se hacen en México. El montaje en muchas de las escenas es realmente destacado, hay un manejo entre cámara y visión que dan envidia. Esta visión se atribuye a que el director, artista plástico de profesión (y que sólo realizó esta película en su carrera) tenía una visión muy particular de la vida bohéme. Hablando estrictamente del contexto de la obra y el mundo que muestra y presenta, uno se da cuenta que muchos elementos de esta vida no han mutado mucho casi 90 años después.

Santuario
El peculiar primer documental de Christian Sida es uno de esos trabajos que a uno le dejan más preguntas que respuestas, pero esto lo digo más que como una crítica, como un halago.
Si bien es evidente que es un trabajo que tiene algunas deficiencias en muchos sentidos, aún así me parece sirve perfectamente para lo que Christian quería mostrar, pues si bien grandes maestros del cine han llegado a decir que el cine se hace para los amigos y con los amigos, porque no llevarlo literalmente al acto, al estricto sentido de la palabra.
Mostrar la vida de una duranguense, pareciera puede servir para mostrar la vida de cualquier duranguense, pues más allá de querer saber como surgió la concepción para que Christian quisiera hacer este documental, y que el contexto del viaje para la primera exposición en el extranjero de la talentosa artista plástica Paty Aguirre, para el espectador estos elementos pueden quedar algunas veces en un segundo plano. Así entonces, el documental pareciera sirve más como un pretexto para mostrar la vida de un coterráneo, en este caso de una paisana en particular, una muy talentosa además, cuyas vivencias quizá no sea muy diferente a las de nosotras y nosotros, por los lugares en donde ha estado en esta ciudad, como vivir en la Maderera, visitar el Santuario el 12 de diciembre, ir de fiesta a la casa de los amigos, ir por unos tacos por el multifamiliar Zarco.
Muchas de las preguntas que surgen al ver el documental es saber que tan importante fue el trabajo del guion como base del proyecto, y si hubo un guion, pues por momentos se siente un trabajo en el que se dio mucha libertad tanto para la protagonista como para la fotógrafa (la talentosa Paola Chavira) pues por momentos pareciera se les da una libertad para que ellas lleven las riendas y la narrativa del proyecto, y esto se nota más que nada por ciertas secuencias en las que Paola encuentra resquicios iluminados de creatividad y captura momentos y situaciones muy interesantes, quizá la más, en la que Paty está en el "viaje" en una fiesta con sus amigos al son de Miedo de María Daniela y su rayo laser.
Cabe destacar que la edición realizada por la extraordinaria Sofía Gómez Córdova da una estructura y una claridad para que uno sienta los múltiples viajes que expone el documental, el de Christian tratando de encontrar a Paty, el de Paty hacia Vancouver, y el del espectador encontrando la identidad durangueña a través de la figura de una artista.

Don´t look up
Adam McKay no es un director muy destacado, pero por allá del 2015 dirigió una película más que interesante llamada The big short, en la cual gracias a un reparto más que excepcional (entre ellos Brad Pitt, que también fungió como productor de la cinta) hacía una crítica del acontecimiento que aprovechó la crisis financiera del 2007 en Estados Unidos, para mostrarnos como los apostadores de mercado hacían sus respectivas movidas, ya fuera que les funcionaran a favor o en contra.
La apuesta que McKay buscaba con su más reciente película era similar, pero me parece que en esta no llega a siquiera mofarse o criticar o satirizar como tal, tanto el modo de vida de los norteamericanos, así como su política y su amor por las riquezas, me parece trata de hacer gracia de realidades nocivas en muchos sentidos, y las vanagloria, como el querer hacer la Tierra para los americanos así todo se vaya al traste o al carajo, mientras el resto del mundo los ve hacer lo que quieren. Y me parece que lo deja demostrado con el nefasto eslogan de la película.
Nos muestra como la gran mayoría de sus ciudadanos, y de la nación en general prefieren idolatrar, seguir y apoyar tanto a políticos como famosos basura, en vez de ocupar su tiempo en tratar de hacer un país más responsable y una sociedad mejor realizada.
La película se queda en una cosa entre el drama y la comedia, una cosa burda e inconexa que por momentos le quiere jugar al Terrence Malick en el peor sentido de la palabra (si, una fotografía muy chingona a cargo de Linus Sandgren, pero hueca, vacía), y me parece que todo lo extraordinario que logran la gran mayoría de los actores con sus papeles, no abonan en nada en este proyecto tan irritante y espantoso, que de ser sincero, yo lo pondría incluso por debajo de la cinta Presagio, y no tiene que ver con cosa de que a los cuadrados y a los snobs no nos guste, es que simplemente el "público" debería de dejar de ver las películas sólo por cuestiones técnicas o de reparto, o porque el mercado del streaming les dicta (BASH bien podría ser el alter ego de las empresas de los hombres más ricos del mundo), pues que hay películas más importantes y con discursos mucho más poderosos sobre los temas que esta mala, innecesaria y ridícula película toca con una comedia exagerada, estúpida y sin gracia.

miércoles, 29 de diciembre de 2021





Ella se había sentado en la primera banca de la fila, él miraba el nacimiento que estaba frente al altar, con algo de asombro y curiosidad. Iba descubriendo detalles que no pensaría que habrían en el nacimiento de un bebé en medio de la nada, porque el acontecimiento real, el que intentaban recrear en ese bello y pomposo nacimiento en la iglesia, había ocurrido en medio de la nada. Veía los animales, veía cómo habían acomodado los musgos con tal precisión, que parecía que habían nacido allí. Ella lo miraba con extrañeza, y sentía una especie de admiración, no se creía que hubiera una persona, como aquel joven, que se fijara en esas cosas, sin tomarle después una foto. Ambos creían, cada uno mirando y pensando en una cosa diferente, que estaban ante una especie de milagro.

Él había dejado de mirar el nacimiento y se dirigía hacia ella, la miraba y le sonreía. Ella sabía que no era una mirada que buscara algo, como las miradas que tenían esos hombres en el bar que trabajaba entre semana, hombres deseosos de carne, de placer, de satisfacción sin importarles las manchas que suele dejar el deseo cuando no es honesto.

Se sentó a su lado y la volteó a ver, al principio no dijo nada, no le dijo nada a ella, sólo le sonrió, parecía muy sereno en el lugar. Entonces, después dijo con una voz muy clara y calmada:

-Se siente mucha paz en este sitio.

Ella lo miró sorprendida, no es que hubiera esperado otras palabras de él, pero si le sorprendió escucharlo hablar tan de repente. Si algo había mostrado hasta ahora en la velada que estaban compartiendo, era que sus palabras solían ser muy reservadas, y que por lo general era ella quien comenzaba las pláticas. Ahora a ella le tocaba seguir con el interrogatorio.

-¿Por qué ya no volviste a la ciudad? -Él respiró hondamente antes de responderle.

-Evidentemente en un principio fue porque mis padres ya no volvieron. Yo era un niño, y por muchas ganas que tuviera por volver, no podía hacerlo. Después, ya que fui mayor de edad, aunque siempre lo tenía en la mente y me ponía a hacer planes, algo me hacía posponer el viaje. La verdad es que me daba miedo.

-¿Por?

-No lo sé. Quizá porque entre más lo pensaba, mientras más revisaba mis memorias y mis recuerdos, me daba cuenta que yo no encajaría con la ciudad. No vivía al mismo ritmo de vida que ustedes, ojala tuviera esa ligereza de sangre en mis venas, eso es algo que siempre les envidiaré. Quizá si mis padres me hubieran dejado vivir un par de años acá, la habría desarrollado. Me llevaría mucho tiempo adaptarme y sufriría seguramente mucho en el proceso. Por más que amara a esta ciudad, yo jamás sería parte de ella. Me preguntaste por qué vine a esta iglesia en preciso. Es porque en ella se casaron mis padres, y aquí me bautizaron. Y cuando venimos hace 14 años, ellos me trajeron a ella. Recuerdo que las figuras de San Pedro y San Pablo se me hacían enormes, ahora son tan simples como yo. Siento que yo perdí la magia, o quizá la ciudad ya no me permite verla.

Él volteó a verla, ella lo miraba quietamente, lo estuvo mirando y escuchando con detenimiento, él iba y venía con su mirada por todo el altar mientras hablaba. Ella se sentía muy conmovida con lo que él le contaba. Ella no supo que hacer mas que abrazarlo, él se sorprendió con el gesto de ella, pero al final lo correspondió con sus brazos dando calor a la espalda de ella. Acto seguido escucharon que una puerta detrás del altar se abría, decidieron salir antes de que alguien los mirara. Seguro que Rogelio los estaría esperando preocupado afuera del taxi, muerto de frío.


lunes, 29 de noviembre de 2021

Hecho en Durango.





Recién concluido el Festival del Nuevo Cine Mexicano de Durango, el último en llevarse a cabo de los festivales de cine que tiene esta ciudad, pero quizá el más esperado por su regreso luego de que se quedara en receso el proyecto independiente comandado por Christian Sida, ahora apoyado por el FOCINE.

Mi agenda me permitió llegar el último día del festival, pero fue una suerte el hecho de que justo este día se diera la proyección estrella del festival: Hecho en Durango. Diez cortometrajes hechos por jóvenes realizadoras y realizadores, en su mayoría de la capital del estado, nos mostraron en una de las funciones con mayor número de asistentes, diferentes propuestas en su fondo y en su forma.

Me permito hacer el recuento de los trabajos vistos, acompañados con un muy brevísimo comentario, el primero en mencionar es el que fue mi trabajo favorito, y así consecutivamente. Cabe señalar que todos los trabajos me parecieron muy dignos, algunos con mayores valores que otros, pero en sí todos los trabajos tenían eso que los curadores creyeron pertinente para la personalidad del festival, y eso siempre se celebra y se agradece, un festival con personalidad propia. Así comenzamos entonces.



1.-Inchamikua (Perla María Mapula)
El trabajo de este cortometraje me pareció impecable en todos los sentidos. Desde el trabajo hecho con las marionetas, la forma perfecta y orgánica en que se llevó a cabo cada una de las secuencias, la forma en que el equipo de producción atina en la manera que, además de que narra una historia fantástica, da los matices necesarios y pertinentes a través de la iluminación, y acá queda por sentado como la iluminación es pertinente y bien ejecutada cuando hablamos de las historias de este tipo, y que no se siente en ningún momento artificioso. Mensaje e imágenes enternecedoras hicieron que este trabajo que al final se vuelve un musical, y que es hablado en purépecha, fuera algo más que sólo un mensaje con conciencia social, es un trabajo pensado y atinado para hacer que el espectador entre en la dinámica de la realidad mostrada en el cortometraje, la empatía viene cargada de una historia pensada con amor.

2.-Las mujeres (Alina Colunga)
La verdad es que cuando uno ve un trabajo tan bien realizado como el que Alina logró con su cortometraje, las palabras escritas por personas como su servidor, salen sobrando. Es un trabajo que habla por sí sólo sobre su valía y el nivel tan desarrollado que tiene la realizadora para contar una historia con tan pocos elementos.
Hay una atención por demás notada en la forma en que Alina escribió su guion, cada palabra embozada por las dos actrices pareciera, más que estar escritas por una pluma, un lápiz, o un ordenador, parece que están cortadas con un bisturí.
Esta es la clase de trabajos en los que, más que escribir sobre él, uno quisiera conversar con la realizadora sobre el origen de la idea, pues el nivel que logra de atención con el sólo elemento contemplativo en, y a través de sus personajes, hace que uno quiera saber hasta qué punto cada silencio, y pausa en los diálogos entre las actrices, fue concebido en el guion, o por la realizadora, o por las actrices, o en los ensayos y las repeticiones. Así como las posibles reacciones que las mujeres que habitan esa realidad que comprende el cortometraje, podían haber tomado en algunas situaciones.
No es un trabajo que quiera crear conciencia alguna en el espectador, más bien es un trabajo que expone y muestra emociones y personalidades. En muchos sentidos, aunque en tonos muy distintos, recuerda a Le amiche de Micheangelo Antonioni.
Las múltiples lecturas que se pueden dar y debatir con las diferentes formas y temas expuestos, hacen que el trabajo no se desprenda tan fácilmente de uno.

3.-Conticinio (Alma Luna Reyes)
Además del gran trabajo actoral de las tres chicas de este cortometraje y del departamento de producción, hay un valor técnico y narrativo que se desprende a través de la propuesta fotográfica y sonora, creo que, junto con el siguiente cortometraje en comentar, son los más atinados en estos dos departamentos. Una historia con un tema bien desarrollado, y con un acercamiento muy realista y femenino, que uno celebra haya trabajos como este.

4.-Absurda procrastinación de una mente suicida (José Luis Cano)
De este cortometraje no les escribo mucho, porque ya lo había hecho, aquí les dejo el enlace:

5.-Santo (Gian Ruben)
Siempre he creído que todos los festivales deberían de tener un premio especial para el mejor perro a cuadro, si así fuera el caso, este cortometraje se llevaría este premio. Una historia breve y encantadora sobre la amistad que nace entre un hombre mayor viudo que se gana la vida cortando y llevando leña a las personas del pueblo donde vive, y un perro que llega al restaurante en el que todos los días come. El cortometraje habla sobre como en momentos de soledad y tristeza, una mascota como lo puede ser un perro o un gato, nos brinda un motivo más para volver a sonreír, aunque tarde o temprano se haya que separar de ellos, como de las personas que más amamos.

6.-Mar (Gerardo Lozano)
Esta es la segunda vez que escribo sobre sobre un certamen de cortometrajes en el que el trabajo ganador es una animación, y me parece que en las dos ocasiones, sin demeritar para nada ni el trabajo galardonado, ni a los jurados que otorgan el premio; a mi al menos no me han convencido.
Hay una verdad que es evidente y no se puede poner en tela de juicio: hacer animación es muy complicado, y cuando hablamos de animación de calidad como en este caso, es un trabajo por demás difícil, esta clase de trabajos hacen que uno note todos los valores técnicos que acompañan y que tiene que atender el realizador, pero muchas veces dejar que esos valores técnicos nos atrapen hacen que no pongamos atención a errores que presentan narrativamente a las ideas e historias expuestas en estos trabajos, como pueden ser desde continuidad hasta huecos narrativos, o pueden hacer que su "mensaje" nos haga creer que lo técnico esta por encima del buen desarrollo de la historia. También debo de decir que aún con el hecho de que no soy el más consumidor de animación, hay historias que, además de su excepcional técnica en animación, ya sea digital o artesanal, y de que su mensaje sea importante, apremian siempre a la forma correcta de contar una historia bien desarrollada, aunque en ese aspecto, creo que nadie puede juzgar la decisión de cómo un realizador elige contar su historia, pero aún así con el gran trabajo realizador por el joven creador de este cortometraje, sigue habiendo a mi parecer, un distanciamiento más que claro de lo que uno podría creer como ligado a los temas de los realizadores duranguenses, se siente un trabajo que no conecta con público tan exigente como quizá en esta ocasión su servidor molestamente resulto ser.

7.-Hasta que mi cuerpo se desgarre (Mario Abraham Soria)
Este cortometraje documental muestra las múltiples maneras en que un documental puede ser narrado, sin ninguna clase de "fórmula" y que se muestra muy libre en su hechura. Con notables carencias, pero que hacen que saque provecho de ellas en el montaje, vemos como una única melodía musical, las secuencias del día a día del testimonio expuesto, y la narración del mismo presentándose cuando el documental ya está avanzado, hacen de este trabajo una interesante propuesta en la que al menos a mi parecer, lo único que veo como un defecto, es el hecho de que hubiese durado un poco más.

8.-Tulipán (Carlos Golo)
Hay algo que es innegable e irrefutable de este cortometraje, y es el hecho de que a mi parecer a nivel producción es el más completo, y ni que decir a nivel actoral, de entrada tiene nada más y nada menos que a Cassandra Ciangherotti, a mi parecer una de las mejores actrices que tenemos en el país; pero mi problema con él es un poco similar al que tengo con Mar, y es el hecho de que primero, si bien toca un tema muy importante como lo es la contaminación, es un poco lo que apremia al cortometraje, más que la historia o el desarrollo de esta, es un trabajo excepcional, pero un poco vacío y sin alma, una anécdota que no se siente ni cercana al realizador, o al menos esa impresión a mi me da, como un trabajo de encargo. La segunda cosa que a mi me hizo mucho ruido de este cortometraje, es que de Durango sólo tiene tres cosas, la primera, a su realizador, y las otras son dos tomas que parece se hicieron en Durango, ya que de ahí en fuera, este es un trabajo que en su mayoría se realizó fuera de Durango.

9.-The freestyler (José Ángel Gándara Ibarra)
Si este cortometraje hubiera durado la mitad de lo que dura, o hubiera mantenido el ritmo propuesta en la primera parte, seguramente sería un serio contendiente a haber sido mi cortometraje favorito, pero no. Justo cuando estaba comenzando el cortometraje tenía algo que te enganchaba a él, no sólo las carencias que a nivel producción o técnico tenía, sino que se notaba cercano al realizador, y por ende cercano a nosotros. Tenía esa chispa que iba más allá de la música que tenía, hasta ese momento yo celebraba (y aún con todo lo sigo celebrando) que hubiera la valentía por parte del festival por seleccionar un trabajo de esta naturaleza, pero la parte final no sostiene ni el ritmo ni la tono de la primera mitad, y queda en un trabajo que decisiones de su realizador, ya sea por corazón o por falta de bagaje en el lenguaje cinematográfico, le perjudicaron más que beneficiarle, pero aún así me parece más que plausible su propuesta.


miércoles, 15 de septiembre de 2021

Los amores postmodernos: cada vez nos vamos pareciendo más a nuestros personajes.





Hay críticos de cine en pleno siglo XXI que, cuando se encuentran con una película que no da evidencia de montaje, o que dejan la cámara fija sólo haciendo registro de lo que pasa frente a esta y lo que los personajes explotan en la escena, o que no hay evidencia de la mano del realizador en la edición en postproducción, creen que eso no es cine. Para mí es imposible concebir el cine sin la mano de su realizador, no existe tal cosa, la diferencia está en percibir y encontrar la mano del realizador, aunque esta se empeñe en no ser vista como las manos de un mago efectuando un truco, ya sea en el guion, durante el rodaje, o en la postproducción, siempre hay un montaje que el realizador está efectuando, y nosotros como espectadores, nos guste o no el resultado final, estamos ante su truco.


Escribir sobre Andrei Maldonado y sus trabajos, siempre es escribir, y me alegra que así sea, sobre vanguardia. En muchos sentidos, el trabajo de Andrei se ha vuelto el portavoz de un movimiento de contracultura cinematográfica en Durango. Una propuesta única que rige la fuerza de un realizador que se sujeta y somete sólo a lo que su ente creador le pide, y no lo que el status quo, el mercado o el espectador piensa o cree como cinematográfico. Sobre todo, escribir sobre trabajo de Andrei Maldonado, es escribir sobre él.

"Los amores postmodernos" es el último trabajo realizado por el cineasta duranguense, un mediometraje de casi 36 minutos en el que se aleja aún más de las narrativas convencionales a las que el cine comercial e industrial nos tienen acostumbrados, un ejercicio por demás interesante sobre estudio de personaje, en el que se asoman bastante peculiaridades que a mí me llaman poderosamente la atención y que quiero desmenuzar en este ejercicio escrito que busca ser más que una crítica o análisis.

El trabajo nos muestra a varias actrices (profesionales y no profesionales) decir el mismo diálogo, podemos ver a todas interpretar las líneas que Andrei les hizo llegar como si estuvieran haciendo un casting. Vemos como cada actriz se adueña del personaje a su manera, ya sea por el tono de voz, por la caracterización, por el diseño de producción, por la fuerza de su mirada, o por las peculiaridades entorno a los ruidos de fondo. Cada una de las cenicientas tiene un toque, y Andrei lo explota de manera muy peculiar y aparentemente sin control, pero me parece que el control lo tiene Andrei aunque no se perciba.

Es evidente que la forma en que monta cada uno de los monólogos no es al azar, Andrei los pone de tal manera para que el mediometraje vaya generando una fuerza en el espectador, hay una correcta forma de hacer el corte entre uno y otro. Cada actriz, como ya lo he mencionado, da al personaje cierto matiz y cierto brillo que lo hace atractivo, aunque evidentemente algunas brillan más que otras, de ahí que al juego se le sume la repetición y la doble aparición de algunas, ya sea de la misma manera o de manera distinta. Incluso me atrevería a decir que Andrei nos suma aún más a este truco, pues bien se podría decir mucho de nosotros de acuerdo a cual de los monólogos elegimos como el que más nos gusta.

Hay nuevamente una preponderancia en el trabajo de Andrei de enaltecer y capturar la figura femenina tan latente en sus trabajos, pero en este es me parece muy simbólica y significativa, pues no sólo vemos a un sin fin de mujeres caracterizando a un personaje femenino cualquiera (en esto me recuerda mucho el trabajo de Andrei al de "La princesa de Francia" de Matías Piñeiro) sino que es un personaje que Andrei ya había utilizado en uno de sus trabajos más importantes, "Cenicienta rota" del 2013, lo cual nos hace ver que, Andrei no sólo hace un trabajo innovador y fuera del esquema sólo por la inquietud creadora en él, sino que además da una especie de noción de la que para él representa su paso en el espectro cinematográfico de la región, lo importante que es voltear para atrás y ver lo que éramos, también quizá la nostalgia de lo que fue hacer algunos de nuestros trabajos con personas y personajes muy importantes y significativos en nuestra vida (aquí un paréntesis para hablar que la primera cenicienta fue la joven y distinguida actriz Alejandra Castañeda, y que en "Los amores postmodernos" Andrei logra tener a la muy distinguida actriz Iliana Donatlán entre el cast), y sin lugar a dudas, hay un manifiesto de lo mucho que nos vamos pareciendo a nuestros personajes.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

El ensueño de Carlotta: la pugna por no crecer.





Si bien hace unos meses, cuando escribí sobre Ricardo sin cabeza, mediometraje y trabajo más reciente de la realizadora Deniss Barreto, expresaba que a mi parecer en este había encontrado su tope artístico y la conjunción de formas y fondos, he de decir que aún con eso, creo que me parece que su trabajo más importante y significativo es El ensueño de Carlotta.


El cortometraje nos muestra a Carlotta, una jovencita que está entrando a la adolescencia y los cambios que esto conlleva. Su lucha contra estos no está sólo por los cambios en sí, sino por la presencia de sus hermanas, por un lado está la menor, que le recuerda lo que fue y ya no será, y como su presencia e hiperactividad la molestan, y su hermana mayor, que de manera burlona le recuerda los cambios por los que está pasando y le muestra la mujer que será, y cómo sus pláticas se tornaran completamente en trivialidades que aún no comprende. Es entonces que Carlotta, sin nadie a quien recurrir más que a sus silencios por el tabú que aún hoy día prevalece en la mayoría de hogares mexicanos cuando se trata de hablar de la sexualidad con los adolescentes, empieza a liberar la fatiga que le produce el crecer, el no querer hacerse aún más mortal, sus pensamientos y sus sueños le van sugiriendo lo que debe de hacer, cómo combatir estos cambios, lo cruel que es ver a un pajarito encerrado en su jaula. Al final Carlotta encuentra una forma en que se puede detener la agonía, el sufrimiento de no ser escuchada. Hay un acto de liberación en el que intenta evadir y atentar contra la realidad que le duele y no quiere vivir, al que le prosigue otro acto. No lo sabemos con certeza, pero seguramente al final el pájaro abandonó la jaula.


Cuando menciono que para mí este trabajo es el más importante en la obra de Deniss, es porque tiene una relevancia más que destacada por el tema y el discurso tan importante que atiende, y por la perfección en su hechura.

Deniss plasma una historia detallista e intimista como sólo habría podido hacerlo una mujer que llevó de una manera tan intensa y profunda esta etapa de su vida, de ahí que me parece que el trabajo en el guion es tan notorio, se siente incluso una conexión personal en la historia, más que autoral, y eso hace en consecuencia que incluso se puede ver identificado un hombre.

En cuanto a la realización, hay un dominio total de las herramientas técnicas y narrativas, Deniss logra con cada plano, con cada movimiento de cámara y con cada encuadre, una armonía. Es un trabajo preciso en el que su lenguaje se enriquece, la historia y lo que transmite, siempre van en ascenso. Hay un trabajo a nivel estético más que importante, y por supuesto todo complementado por unas brillantes actuaciones, destacando por supuesto a la joven Regina González, quien personifica a Carlotta.

Deniss muestra de manera perfecta no sólo a través del guion y su dirección, sino a través del característico tono frío de la fotografía en la mayoría de sus trabajos y la atmósfera que crea a partir de lo que encomienda al departamento de diseño de producción (el homenaje a Ofelia de Millais y toda la parte del bosque es excepcional), lo duro que es crecer para una mujer y los cambios que en su cuerpo y su mente se suscitan, algo que si bien ya ha sido expuesto en el cine, me parece que Deniss logra mucho más que muchas de las películas que ustedes me pudieran citar, ya que Deniss logra mostrar de una manera tan profunda, esta transición, dando realmente todo el peso y el valor al personaje, y a partir de este construir toda la historia, y no al revés.

La intención de querer dejar de ser, buscando desestabilizar el entorno a través de nuestros actos hacia los demás es una forma de combatir lo que no se puede combatir. Y en el acto de perder, o creer que perdemos algo, casi siempre se encuentran sentimientos, emociones, y quizá, nos encontramos a nosotros mismos. ¿Quién dice que no podemos ser ese pájaro muerto que observamos entre nuestras manos?

martes, 31 de agosto de 2021

Alejandra, todavía Alejandra: el arte de mostrar el truco.





Julio Hernández Cordón, Alonso Ruizpalacios, Alejandro Jodorowsky, Jan Svankmajer, Truffaut; son sólo algunos directores que han fracturado de alguna manera esa zona segura del cine para mostrarse no sólo a ellos mismos, sino también para mostrar el truco del cine, ya sea de manera directa, confrontando al espectador cara a cara con la obra, o de manera indirecta, con algo más de propuesta creativa. Hago este paréntesis introductivo para hablar del más reciente cortometraje dirigido por Andrei Maldonado, "Alejandra, todavía Alejandra".


El cortometraje nos presenta a Alejandra, una chica alegre a la que sigue la cámara mostrando la rutina de su día a día mientras escucha el horóscopo en su walkman en efecto loop. La vemos interactuar con su entorno, con su persona, con su soledad, hasta que es abordada por una presencia improbable. En la segunda parte, vemos a otra joven de aspecto triste haciendo cosas bastante similares, ambas llaman por teléfono pero, ¿a quién estarán llamando? ¿Por qué nadie contesta? ¿Será acaso tan improbable la presencia de esa persona con la que se encuentra?
¿Será que eso ve la gente triste que está a punto de morir? ¿Será el disfraz? ¿La realidad?¿Quizá el pasado?


El cortometraje se sirve de un sin fin de elementos creativos que hacen toda una experiencia el visualizar este trabajo, los trucos empleados por Andrei no son sólo justificados, sino que además dan testimonio de lo que él quería mostrar a través de la realización de este proyecto.

Partiendo de la forma en que utiliza la fotografía y los movimientos de cámara para dar una especie de estado onírico a la narración y al argumento que se va desarrollando, hace que la lógica que se apodera de la historia tenga total congruencia dentro de sí misma, y sea muy símil a si lo estuviéramos soñando.

Otro de los trucos empleados a la perfección por Andrei, y que me parece además enriquece aún más el lenguaje que él emplea en este corto, es el uso que ejerce de las palabras escritas sobre la pantalla, no sólo da evidencia de la enorme influencia que tiene la figura de Alejandra Pizarnik sobre el cortometraje, sino que además, de alguna manera también da evidencia de la presencia tan importante que tienen las letras en la vida del realizador, acá él da muestra de su presencia de una manera no tan directa, pero si bastante rica y propositiva, sin contar además de la gran presencia que tiene a través de la música, realizada por él mismo.

Con este trabajo deja en evidencia una vez más la importancia más que primordial del personaje femenino en sus trabajos, lo fácil que le resulta a Andrei trasgredir los lenguajes, tanto el cinematográfico como el poético, apropiarse de ellos y reinventar el arte; y sin lugar a dudas y lo más importante, el mejor final de todos sus trabajos hasta ahora. El arte de mostrar el truco del cine y la ficción, Andrei lo deja en manifiesto de una manera aún más directa, pero esa la tendrán que encontrar ustedes mismos, es tan poderoso el resultado de este trabajo que quizá sus ojos no lo percibirán, y si lo perciben, se darán cuenta que para nada demerita el resultado final.

viernes, 2 de julio de 2021

Películas destacadas de junio

 



Selva trágica

Yulene Olaizola, reconocida documentalista mexicana da el salto al cine de ficción con este largometraje estrenado mundialmente el año pasado en el Festival de Venecia, el cual de entrada podría mencionar que, si bien no es una película del todo fallida, si es una película que se siente incompleta.

La película empieza por ser a través de su discurso narrativo, el cual está acompañado de una clara influencia del cine documental realizado por la directora, una especie de fábula mágica del poder sobrenatural que la selva ejercía sobre los hombres que se atrevían a explorarla y saquearla, y el desarrollo se va dando de manera armoniosa, pero en cierto punto se empieza a mezclar esta corriente con el darwinismo y la mística a través del personaje de la mujer que encuentran los exploradores, incluso un cejo de discurso feminista se puede dejar ver, pero sin ser forzoso, injustificado o molesto.

Ambos discursos no conflictuaban, y me parece que de haberse dado más desarrollo hubieran amalgamado perfectamente al gran trabajo actoral del cast, es por eso que creo que esta película tuvo que haber durado al menos veinte minutos más, no hay un final apresurado, pero no hay un desarrollo de ambas líneas narrativas en el punto en que se encuentran, aquí es donde podemos cuestionar si la película fue un proyecto con entero desarrollo por parte de la directora, o un proyecto de encargo.



Cosas Imposibles.

La gran diferencia de un director de oficio que lleva una línea narrativa aun cuando no es disruptivo, y un director novel que busca ser la “alternativa” con historias inconexas o ideas incompletas o que no germinan; es que el primero siempre, por muy normal o sencilla que sea la historia, terminará realizando una buena película.

Es el caso de este trabajo, el más reciente de Ernesto Contreras que, si bien nos ha dejado extraordinarias películas e historias como Sueño en otro idioma y Las oscuras primaveras, y otras más sencillas como Párpados azules o incluso el documental Seguir siendo, todas son el desarrollo de un mismo tema que el director siempre ha tocado en su filmografía, además de los temas que atañe cada película, este hilo rojo es el encuentro de soledades que se cobijan en sus entornos.

La película, a pesar de su historia simple, pero entrañable, nos regala momentos mágicos y de ensoñación, como la escena inicial al mostrarnos la vida mágica de los complejos habitacionales, (algo muy a lo The florida Project) y acto seguido nos introduce a la vida de nuestro personaje principal Matilde, una mujer viuda y solitaria que vive con su gato y que sigue siendo atormentada por la visión de su marido agresor (cual Pepe grillo amante del béisbol) que, tras dejar de recibir la pensión de su marido, tiene que buscar de donde sacar dinero. Entre los escasos tránsitos que da por la explanada compartida de la unidad habitacional, su presencia es atendida por Miguel, un joven sin padres que vive con su hermana la cual no se preocupa por él, y que se gana la vida vendiendo todo lo que está a su alcance. Es luego de un encuentro tan simple como compartir unos tacos, que la vida de ambos se ve trastocada, al grado de hacer cosas que ninguno de los dos creería que podría hacer, enfrentar sus miedos, atreverse a volar.

Las personalidades solitarias en el cine de Contreras siempre tienen un trasfondo que toca el pasado de sus personajes, este pasado no siempre se revela por completo, lo cual narrativamente es propositivo en el aspecto de que no se nos vende melodrama innecesario o se nos da una obra manipuladora de emociones, se nos dan las suficientes claves para entender a estos personajes, su naturaleza, como son, desde donde viene este origen de la soledad, pero de ahí en más el espectador tiene que poner completa atención en el desarrollo del lapso de sus historias que se nos muestran, y de ser necesario, rellenar los huecos de su pasado, o incluso de su futuro.

Las actuaciones de todo el reparto es muy destacada, sobre todo la de Nora Velázquez y Salvador Garcini; con el único que tuve un ligero problema al principio fue con Benny Emmanuel ya que no podía dejar de imaginar al mismo personaje que hizo en Chicuarotes, pero al final me parece termina entregando una buena actuación.

La película en muchos sentidos recuerda a las obras de Jeunet en el buen sentido de la palabra, y tiene un final muy a la Shawshank redemption.



La asistente

Primera película de ficción de la realizadora australiana Kitty Green, la cual gira entorno a un día en la vida de Jane, una joven que trabaja como asistente de un poderoso ejecutivo de una casa productora, la cual ante su ambición de poder llegar a ser alguien importante en la industria cinematográfica, tiene que aguantar la presión del trabajo, además de tener que aguantar las llamadas de la esposa de su jefe combatir su corazonada de lo que pasa con las jóvenes que llegan a entrevistarse con él, corazonadas que no tienen nada que ver con celos y competencia laboral como muchos de los hombres en la productora pueden creer.

Me parece que el ritmo y el tono de la película es por demás apropiado para el lapso de tiempo que la película retrata, para formar ese lazo y vínculo con la tensión a la que es sometida Jane, la lucha interna a la que es sometida por sí misma al sacrificar parte de su vida personal por conseguir lo que quiere en la vida. Julia Garner, quien es la interprete de Jane, hace un papel excelso, pasa, y nos hace pasar con su trabajo actoral, a través de todos los estados de ánimo por los que tiene que pasar Jane, el enojo, la impotencia, el dolor, la rabia, la tristeza; por algo es que la joven actriz fue nominada a Mejor Actriz en los Globos de Oro, aunque como sabrán, las nominaciones muchas veces salen sobrando o faltando cuando se trata de obras e interpretaciones importantes.

Sin duda alguna figurará entre mis películas favoritas del año.



Un Buñuel mexicano

Documental del año 1997 dirigido por Emilio Maillé, el primero que empezó a realizar, pero su segundo terminado, en el que expone en primera instancia, los tres primeros trabajos de Luis Buñuel catapultándolo de inmediato como el director que, además de surrealista, sería muy controvertido e importante a lo largo de su carrera, y por supuesto, el legado que dejaría y lo haría perdurar como uno de los grandes cineastas en la historia del séptimo arte.

Expone estos tres primeros trabajos y como se le van cerrando las puertas primero en Francia, y después en su país al desatarse la guerra civil, de la cual tiene que huir pidiendo asilo en Estados Unidos y como estando allá trabaja para el MoMA y después se desplaza a California para hacer traducción y doblaje de películas.

No es hasta 14 años después de haber dirigido su última película, que en México se le da la oportunidad de volver a dirigir, la primera película de encargo que hace es Gran Casino, en la cual si bien el corte es musical y no hay mucho del arte del director español, se empieza a ver una nueva etapa en su cine, una en la que el humor es factor fundamental y pieza clave, y es a partir de esta que el director se atreve a experimentar en aras de hacer un cine que guste, pero que también tenga un sello que sea ineludible a su persona, para después hacer las películas más prolíferas de su carrera, sobre las que se centra en particular el documental, por la búsqueda que hace Maillé y los testimonios que recaba sobre el realizador y sus más cercanos colaboradores, las manías de este y dónde le gustaba trabajar, todo esto fotografiado de manera muy natural y un tono azulado para entrar aún más en el espectro Buñuel: Los Olvidados y Simón del Desierto.

Me pareció un documental bastante interesante y bajo una mirada con escrutinio por seguir los pasos no seguidos antes del realizador español, no se fue por la fácil Maillé al tocar temas y rutas ya transitadas, al ser un director de la importancia y jerarquía de Buñuel. Anécdotas que enmarcan y dan aún más una personalidad y aura Buñuel, además me parece interesante la razón que hizo que este documental existiera: el que Emilio Maillé extrañara a su país natal mientras estudiaba en Francia. También repasa de manera más breve el paso más que importante y la gran etapa de Buñuel en Francia, donde filmó sus últimas películas.



Tolvanera

Documental dirigido por Ángel R. Melgoza, el cual muestra la lucha del Ejido El Bajío por recuperar sus tierras las cuales están a manos de la minera Penmont, y muestra cómo el documental viene a realizarse años después de que el realizador y parte de su equipo fue encañonado en la zona mientras investigaban para una serie de reportajes, por el hecho de que un periódico de alcance nacional vincula a los ejidatarios con grupos criminales, lo cual no hace más que manchar la lucha desigual a la que se enfrenta esta comunidad con el poder económico y la corrupción cobijada por la mayoría del orden político de nuestro país.

Quizá de las cosas que yo tendría que comentar sobre el documental es que me parece un documental además de sencillo y bien realizado, muy honesto. Dentro de las posibilidades de producción que las casas productoras tenían, echan mano de todo a su alcance para que el discurso, que está basado evidentemente en la denuncia, no sea maquillado ni se sienta gramo de maquilación para edulcorarlo, o hacerlo menos agresivo, y esto es algo que se aplaude, la valentía y la voz de identificación, no como muchos otros documentales mexicanos, que llegado el punto de alzar la voz y decir nombres, se quedan cortos, o a través de artificios en la sala de edición, echan mano a elementos para que no se sienta tan duro y tome más el tono de una ficción, como que en México estas cosas malas no pasan, o pasan muy por lejos de nuestro entorno.

El documental realizado por Ángel, no sólo denuncia y da voz a las víctimas, sino que también no le tiembla la mano para apuntar con nombre y apellido a los responsables, y no se detiene en eso, sino que además les da la oportunidad de dar réplica, pero ninguno de los responsables da la cara.

Como ya lo mencioné, un trabajo sencillo, honesto, pero que me parece no descuida en lo más mínimo el lenguaje cinematográfico en momento alguno, un documental que, por supuesto tiene que tener más visibilidad y pantallas en nuestro país, antes de que pase a las plataformas digitales. Esperemos que en ese recorrido, sea corto o largo, despierte las conciencias de muchos ciudadanos y los haga movilizarse, unirse y compartir estas luchas loables para que no se queden en el olvido y paguen los responsables, y que los que dan voz a su lucha dejen de ser perseguidos por los criminales de cuello blanco, los criminales judiciales, y el propio gobierno.