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martes, 19 de marzo de 2024

COMER LA SOPA O FILMAR LA SOPA

Discursos cinematográficos en primera persona o el cine que cuenta lo que el cine no cuenta.
Por: Heidy Cásarez

La película del mañana la intuyo más personal incluso que una novela autobiográfica. Como una confesión o como un diario íntimo. Los jóvenes cineastas se expresarán en primera persona y nos contarán cuanto les ha pasado: podrá ser la historia de su primer amor o del más reciente, su toma de postura política, una crónica de viaje, una enfermedad, un servicio militar, su boda, las pasadas vacaciones, y eso gustará porque será algo sublime y nuevo... La película del mañana será un acto de amor.
Françoise Truffaut

Mis películas y yo defendemos al cine de la vida. Lo defendemos sin cámaras porque se puede hacer cine sin rodar. El cine ocurre cuando sales, cuando caminas, cuando charlas…
Jonás Trueba




0.
El cine es un lugar habitable. La película debe convertirse en un sitio de cobijo. Recuerdo cuando pensé ello mientras veía por segunda ocasión la primera parte del “Diary” (Yoman, 1973) del cineasta israelita de origen brasileño, David Perlov y recordaba la segunda parte. Las dos frases nacieron cuando en la primera, el director, que hizo al mundo fílmico un extraordinario regalo de y con sus recuerdos de un presente que no se acaba, filmaba a sus hijas Yaël y Naomi charlando sobre sus primeros idilios.

Lo inevitable en ese momento se me vino al cuerpo: la segunda parte cuando Perlov viajaba de Tel- Aviv a Sâo Paulo y, filmando calles repletas de palomas y automóviles en tonos sepias, recordaba a una mujer carioca que sin menor inhibición –no por las palabras dichas, sino por las imágenes registradas- se trataba de un gran amor. Él, Perlov, bajaba de un taxi con sus cámaras, y su voz en off narraba episodios políticos y sociales por los que Israel atravesaba, así como sus viajes por Londres, París, sus encuentros con Klaus Kinski y un Brasil al que volvía: ahí estaba lo imaginado, lo no concreto, también lo idealizado.

Recuerdo que esas significativas escenas, que si bien no llevaban una secuencia, las compuse, a manera de puzzle, como el discurso del anhelo en imágenes que me llevan a una discreta felicidad. Me sentí un poco como Chris Marker, que en sus filmaciones empleaba el tiempo pasado como Jonas Mekas y el presente como Perlov, cuando filmó a tres pequeñas islandesas que no dejaban de voltear a la cámara. Eso se llamó “Sans Soleil”. Eso, después de casi 20 años, con “La Jette”, al cineasta francés le representaba felicidad porque era una imagen primigenia de algo que, posiblemente, no le remitía a nada pero ahí estaba: moviéndose, provocando, emocionando, repensándose, naciendo…


1.
Los condenados a recordar –románticos, claro está- tenemos al cine y a tantas de sus formas que, desde su pensamiento como idea y como abstracción –no creación-, irremediablemente se presentan como una fórmula –nunca mágica- que es capaz de llevarnos de la mano a un viaje: el de la introspección y el de la posibilidad. El de la miniatura, la conjetura y, también, el de la objetividad aplastante y la subjetividad exiliada.

No solemos atender mucho al viaje en sí mismo. Por ejemplo, cuando coges un avión, lo
único que parece interesar es el destino. El trayecto entre el lugar que estás dejando
atrás y el destino parece que no cuenta. Sin embargo, en esa especie de limbo que es
un viaje en avión, te encuentras en un tiempo abstracto, en el que puedes disfrutar de
una emoción particular, en la que pueden surgir ideas. (Jonás Trueba)

Ahí, justamente, habita el cine personal o diario fílmico o diario de viaje o docudiario o todos esos testimonios, a veces velados, casi siempre evidentes, irrevocablemente transparentes, profundamente intimistas, que suscriben al cine –y no viceversa- en una manifestación o género o declaración de resistencia cinematográfica independiente y aislada, casi siempre no reconocida más que por quien lo realiza.

Estos cines –porque son muchos y no sólo en su individualidad- son radiografía de momentos personales; son la reivindicación del aquí y del ahora y, también, un sí al futuro: al que, según Jean-Luc Godard, está más presente que el presente, como una distribución de lo particular hacia lo colectivo que, del origen con una cámara –así como Perlov-, se va al ensayo, al atisbo de la necesidad terapéutica.

El origen del cine diario se remonta a los inicios del cine cuando los hermanos Lumière captaban, para la promoción de su invención, tanto el espacio público como el privado: escenas de carácter íntimo (Le Repas de Bebé), escenas familiares y cotidianas (La Sortie des usines Lumière), o imágenes públicas (L’Arrivée d’un train en gare de la Ciotat). (Yann Beauvais y Jean-Michel Bouhours en el texto “Le Je à la caméra del libro LeJe Filmé” (1995).

Más allá del nacimiento de la Nouvelle Vague como la manifestación que enmarcó el otrora título y ya eslogan de una moda perennes de cine de autor, esta manifestación artística-ideológica-fílmica francesa, encabezada por la inamovible trinidad de siempre jóvenes Alain Resnais, Jean-Luc Godard y Francoise Truffaut (y Louis Mallé, uno que les antecedió y definió éste y otros rumbos estéticos y técnicos) es uno de los móviles más certeros y, por ende, el referente moderno y vanguardista más preciso sobre el cine personal.

Los tres directores de la Nouvelle Vague, con discursos que se direccionaban hacia lo efímero y se dirigían a los instantes, a veces convencionales, en tanto una frágil inmortalidad, hicieron del recuerdo del pasado y también del presente un tema de culto, de imprescindible recurrencia, pues mientras “Hiroshima mon amour” de Resnais abstraía el sentido del dolor desde culturas diferentes con imágenes desgarradoras de un territorio destruido y un delicioso texto de Margueritte Duras, Godard intelectualizaba imágenes cotidianas con aforismos filosóficos creando un cine-ensayo con “Deux ou trois choses que je sais d’elle”, sin dejar al hilo a Truffaut con “La mujer de al lado” que resuelve el recuerdo, visto desde un pasado interrumpido, como sólo él sabía hacerlo.

Necesaria, siempre, la Nueva Ola francesa en el cine personal como uno de los testimonios más contundentes de las vanguardias fílmicas, tanto en imagen como en una narrativa y no-narrativa que va desde las estructuras clásicas a unas que ellos mismos crearon, es preciso albergar que cada uno de los cines personales son, también, un modo de contarse a sí mismo tanto en formas que se disciernen en lo evidente y en lo discreto a través de imágenes levantadas que suponen ninguna salvación, pero sí un respiro a manera de catarsis: es un mensaje en una botella echada a un charco de lluvia que se hace océano.


2.
El cine consiste en abrir las ventanas… Jean Renoir lo dijo –sin discurso evidente y aparente- con cada una de sus películas, y en ello iba añadido todo lo que estuvo y hubo a la par y después: un cine de propuesta personal, autobiográfico; las imágenes que emergían de un tiempo presente que latía e incitaba –incita- a reflejarse en discursos que se arriesgan a ser tiempo: sólo eso y así trabajarlo desde su color y de manera casi artesanal, con cámara en mano y sin un guion específico de por medio. Únicamente era y es rodar –y filmar- eso que se ve para pensarlo y volver a pensarlo una y otra vez.

Trabajar al cine –y el cine- autobiográfico desde el tiempo es el ejercicio del pasado, del presente y del futuro como una cicatriz: hacer cine porque desde aquí, desde estos ojos que ven, vieron y verán, no se ven bien las cosas. Así, el hacedor piensa con la cámara y cuenta lo que el cine –el otro cine(s)- no cuenta. Es el viaje dentro del viaje así como cuando el hacedor holandés Johan Van Der Keuken filmó “Las vacaciones del cineasta”, en donde una introspección personal sucede mientras está lo extraordinario dentro de lo ordinario que mencionaba André Bazin.

Es ese ir al encuentro del que hablaba Heidegger; sin tratamientos o maquillajes sobre el abordaje de la cotidianidad, porque ante todo es un universo que le significa al hacedor y lo presenta ante la resignificación de él y de las cosas a manera de imágenes pre simbólicas: el dispositivo narrativo que funciona para unir recuerdos de dos imágenes que no tienen nada qué ver (aparentemente…) y dotarle de un significado particular.


3.
El 1978, un francés llamado George Perec, bajo el influjo –posiblemente embrujo- de la escritura y arte de Joe Brainard, uno de los artistas norteamericanos de culto de la segunda mitad del siglo XX, publicó -otrora de manera independiente, ahora en prestigiadas editoriales- “Je me souviens”, un singular libro-diario-bitácora en el que compila 480 imágenes/recuerdos a manera de listado y clasificación, escritos entre 1973 y 1977, llamadas miniaturas nostálgicas, casi epifanías como las de James Joyce:

… pequeños fragmentos de cotidianidad, de cosas que, en tal o cual año, toda la gente
de cierta edad vivió y compartió, y que luego desaparecieron o fueron olvidadas porque
no merecían formar parte de la Historia ni figurar en las memorias de los estadistas, de
los alpinistas, de los monstruos sagrados.

“Je me souviens” fue una respuesta que Perec le hizo siete años después a Brainard con su libro de “I remember”: una curiosidad más lúdica que literaria donde se aposentan más cualidades estéticas de la época que estilísticas, priorizando por la escritura totalmente personal y recuerdos que sólo a él le significaron en ese momento, siempre antelados por el me acuerdo: ese presente nunca discontinuo en el que el pudor, a pesar de no ser evidente, construye un lenguaje propio, heredándolo no sólo a Perec sino Pier Paolo Pasolini, Zeina Abirached y a Margo Glantz que emularon el ejercicio de contar su vida a través de retazos de la memoria en un libre fluir de ideas, emociones e imágenes que comienzan a desaparecer una vez que se anuncian; (1) que si bien no tejen un relato plasman un collage que evoca su vida entera, con sus hondos pasajes y triviales acontecimientos, documentando la importancia vital de la memoria.
_________________________________________
(1) MARISTAIN, Mónica, No quiero convertirme en un monumento, dice Margo Glantz, en sinembargo.mx.


4.
De tiempos profusos e instantes prófugos que permanecen, la escritura y las manifestaciones artísticas personales han adquirido, irremediablemente, una polarización. La mayoría de éstas se han reconocido, logrando sitios privilegiados en la historia del arte y de cada percepción, logrando empatías y reuniones que conducen a la investigación y análisis estilísticos y estructurales.

El cine íntimo, en su carácter de metacine y subgénero de una vanguardia fílmica que transitó por las formas más básicas y primigenias hasta las más actuales, que es gerundial e irremediablemente se hace haciéndose, aun y después de radiografiarse con el cine underground del lituano Jonas Mekas que veía en estos formatos una alegría de vivir, no ha logrado un reconocimiento a profundidad –situación que no ha importado mucho-, manteniéndose, como ha dicho la documentalista alemana Christiane Bukhard, “como un cine en y de resistencia y de disidencia al que está ligado siempre el ridículo o el pudor”.

No es una revelación que el cine puede ser un registro de la vida cotidiana y construir películas desde la nada; sin tensión, con paréntesis como línea narrativa: llenarla con imágenes de un parque o de una parada de autobuses. Eso, a muchos, se nos ha olvidado… Y es que se ha dicho que la crónica de lo cotidiano habita únicamente en el documental o en el cine testimonial de generación. No obstante, y respecto al cine íntimo, éste se vuelve sólo un asunto de investigación, registro y sorpresa que se sujeta, aún, a procesos técnicos de niveles rítmicos, asociativos y caprichosos de un montaje necesario.

El cine personal es contar la vida desde los instantes en los que se supone no se debe contar, como Perlov que reflexiona con cámara en mano si come la sopa o filma la sopa; problemática que el venezolano-español Andrés Ducke resolvió en “Ensayo final para utopía” al registrar las honras fúnebres de su padre y a él en el cajón.


5.
Los hacedores del hasta ahora llamado cine personal, piensan ciertamente en el cine pero también en la vida hasta convertirla en espejo: escriben y hablan y de él y eso es, también, y no sólo de acuerdo a Mekas, Perlov, Trueba, una forma de hacer cine.

En la mayor parte del cine hay una falta de pudor, tanto en las películas y en los
cineastas, porque les da igual, porque no están poniendo nada, porque son meros
taquígrafos. (Jonás Trueba)

Aquí-ahí-allá-allí en el cine personal, la tan socorrida selfie es sólo una broma mediática que no nos deja en paz: este cine es espejo y no reflejo. No hay discernimiento y el plano subjetivo es perenne: se hace cine sin hacer cine de acuerdo a lo establecido. La única regla es la cámara, los ojos y la corazonada.

Roland Barthes, el más diestro quizá en fragmentos e imágenes literarias y filosóficas, decía que la imagen ajena afecta más que la propia, y el cine, como un inagotable cajón -galería y saturación- es eso y también una reflexión que surge en el instante hasta llevarse a muchas partes del cuerpo donde se guardan imágenes aisladas, a veces fuera de foco: como una escritura en automático, como un cadáver exquisito donde se evocan las partes y se formula un campo semántico: en él ocurren todo tipo de distrofias; incluso las más sonrientes.

Ésos y ésas que escriben con la cámara y dicen con imágenes y aprenden a hablar con el cine son los
enamorados de una vida que han de recordar -incluso con los ojos cerrados- esa sopa que se comieron y, también, que filmaron.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

La flor, Mariano Llinás. 2018


La flor es una película argentina del año 2018, cuya principal premisa, importancia, o cosa que la hace notar, es el hecho de que es una película que tiene una duración de 14 horas. Si, tal y como lo leen acá, es una película que dura 14 horas, y que la verdad desconozco, si alguna ocasión, en algún lugar, a logrado ser proyectada completamente.

La escribo y comento muy brevemente por varios motivos, el primero, porque tengo muchos amigos blogueros y lectores argentinos de los cuales me gustaría saber si tenían entendimiento o idea de esta película. Varios de esos amigos son muy cinéfilos, algunos no tanto, pero quizá supieron sobre la misma, el punto es que es una película que a mí me parece en primer lugar muy valiente y loable, y en segundo lugar muy loable.

La película se divide prácticamente en seis partes, seis historias que en apariencia no tienen nada en común, salvo el hecho de ser protagonizadas por las mismas cuatro actrices (todas muy encantadoras, por cierto), y comento el hecho de que "en apariencia" no tienen nada que ver, porque en realidad todas las partes, salvo la quinta, que luego del cuarto episodio, uno se da cuenta del porque esa quinta parte que rompe un poco el molde, si están conectadas, y tratan sobre la misma cosa: una sociedad secreta integrada por estas cuatros musas.

Las cuatro primeras partes comienzan pero no tienen final, o terminan en una encrucijada, si así prefieren pensarlo, la quinta como ya lo mencioné, es una historia aparte; y la sexta parte no tiene comienzo, pero es el final perfecto para todos los capítulos, pues es una especie de liberación.

El primer episodio, en palabras del director, es una especie de película clase b de las que los norteamericanos sabían hacer con los ojos cerrados y hoy día ya no pueden hacer mas (salvo contadas excepciones, como la extraordinaria Under the silver lake), sobre una momia extraída en una excavación y que llega a hacer destrozos en un laboratorio. La segunda, un musical sobre una relación fallida entre dos estrellas de la música, un hombre en declive y una joven en ascenso, todo esto mientras se orquesta un ataque por parte de un grupo secreto de italianos. El tercero, que es el más extenso, y diverso, y grandioso, y que prácticamente contiene de todo, es una especie de thriller sobre asesinas y asesinos, hablado casi en su totalidad en francés, la cuarta parte, y para mí la más significativa, que al principio de la película, y en palabras del director, no sabe muy bien de qué va, es en realidad un poco la experiencia y la historia de como surge la idea en si de la película (en este cuarto episodio se hace referencia a la misma película con el nombre de "La araña"). El quinto capítulo, que al igual que el sexto, es muy corto, es un trabajo en blanco en negro influenciado por una película francesa sobre un día de campo, y yo me atrevería a decir que también bastante influenciado en Howard Hughes. Y el sexto es un trabajo un tanto influenciado en el cine mudo y una fotografía que yo encajaría incluso en el término de "estenopeica" por el tratamiento que se le da a la textura de la imagen por los filtros con los que se trabaja, la cual está inspirada en una pintura sobre unas mujeres cautivas por un grupo de salvajes en Argentina, o algo por el estilo.

Cuando yo terminé de ver la película, luego de un par de meses (vi las primeras dos partes y una parte del episodio tres, y luego dejé de verla varias semanas, por cuestiones de mudanza, y cuando la retomé ya no la dejé, pero en total se podría decir que las 14 horas las distribuí en 8 sesiones), decidí, y me dí cuenta que escribir sobre ella, o tratar de hacer un análisis para desglosar, analizar, y recomendar esta película, era imposible. Y no porque no lo merezca, o no valga la pena, sino todo lo contrario. Pero considero que para hablar sobre una obra tan importante, o mayor (esto me pasa últimamente mucho con los grandiosos documentales que he visto, y que me lleva mucho tiempo escribir sobre ellos, o tratar de escribir sobre ellos, y que muchas veces no consigo hacerlo) el texto o el análisis debe estar a la altura de la obra.

De modo que con esta base, sólo hago, con este texto, una invitación a que ustedes traten de buscarla, y verla en la medida de lo posible, es una obra completísima, que tiene de todo. Por mi parte yo acá les comparto, desde mi canal de Youtube, mis partes favoritas de la película, que no son las únicas, pero estas cuatro son las más. Hay partes en la película que son realmente magistrales, también las hay, como en toda obra, y más en obras de tanta duración, partes que decaen, que no son tan extraordinarias, o sublimes, incluso partes burdas, malas e incluso risorias (aunque algunas acá en la película cumplen la función que las escenas desfasadas en Museo), pero la película en lo general me parece una obra de arte, si no lo fuera, no habría sido la gran ganadora de BACIFI en su momento.

De modo que sin más, los invito en primera instancia, en ver estos fragmentos, y enseguida, a tratar de buscar la película, que seguro andará por la web. Que de igual manera, sino lograran conseguirla, cuestión de que me lo comentes y podemos resolver eso.











miércoles, 21 de agosto de 2019

Cine Mexicano: ¿una cuestión de minorías? (Complemento del texto escrito para la revista Cinéfagos)


Cuando hablamos del cine mexicano en esta década en general, podríamos hablar desde los favorables números en taquilla convertidos en dinero, de la presencia de numerosos directores de cine mexicanos ya sea conquistando premiaciones alrededor del mundo ya sea con producciones extranjeras o incluso mexicanas, pero me parece que hay un punto que no se ha analizado de nuestra producción cinematográfica al menos en los últimos 10 años, o al menos donde se muestra más presente, y por eso quiero exponer esto en esta ocasión, y es la falta de cintas que reflejan a la mayoría de la sociedad mexicana, la llamada por muchos "clase media".

Si bien podemos mencionar el nombre de algunas cintas como por ejemplo "Temporada de Patos", "Los Hamsters", "Los Insólitos Peces Gato", sólo por mencionar algunas, nuestra filmografía por lo general se basa en dos grupos socio-económicos que si bien son más atractivos para una historia y que el espectador se enganche de ella y genere más "números" muchas veces no refleja nuestra realidad, y para los que quieran argumentar que el cine es para precisamente escapar de la tormentosa realidad, yo dudo que con propuestas tanto de historia como de producción tan deficientes, uno escape por mucho tiempo a la realidad que tanto huyen.

La clase alta, y las comunidades rurales e indígenas son las que más acaparan la atención de los cineastas mexicanos, y muy rara vez se atreven a explorar géneros que no hagan fácil contar una historia digerible, en el caso de la clase alta no creo que sea necesario el decir que las comedias románticas y los melodramas al más puro estilo de las telenovelas de los 80's y 90's es lo que está a la orden del día desde hace muchos años, que si bien rompen récords de taquilla, es muy pobre su contenido y lo único que buscan es vender y vender, (y si no es el caso díganme porque las exhibidoras más grandes del país ya le entraron a la distribución directa comprando proyecciones exclusivas) son películas que muestran muchas veces situaciones inverosímiles que no hacen hincapié en problemas verdaderos y donde generalmente lejos de querer divertir con propuestas sólidas, sólo buscan entretener a base de chistes misóginos y denigrantes hacía el mismo mexicano.

El otro lado de la moneda es literalmente en todos los sentidos, pues por lo general películas que retratan la vida de campo, la vida de comunidades indígenas, ya sea con trabajos de ficción o documentales, vemos una clara intención de involucrar y mostrar algo con un gran valor cinematográfico, nada más hay que revisar trabajos como "El Violin", "A morir a los Desiertos", o la más reciente "Sueño en Otro Idioma", incluso de otras minorias de las grandes urbes como la fenomenal "Somos Lengua" o "Vuelven". películas con una propuesta muchas veces poco explorada en nuestro cine que buscan hacer crítica social desde la exploración de otros métodos, otros géneros, de los que muy pocos se involucran o hacen participes, pues si no se conoce por los medios de comunicación masiva, los que no son tan allegados al mundo del cine, ni por enterados se dan de este tipo de películas, además del gran obstáculo que tienen además de la promoción, con el de la distribución, teniendo muy pocas cintas para exhibir en los cine en comparación a las miles de copias que se hacen de la película en turno de Eugenio Derbez, o Karla de Souza, o ahora de Barbara del Regil.

No estoy en contra de este tipo de cine, la industria es muy grande para todos los gustos, pero los exhibidores y distribuidoras deberían de comprender que el séptimo arte es aún más grande, y la historia siempre recuerda las propuestas que suman a una mejor sociedad y un mejor futuro, todo lo demás se olvida, y lo efímero deja de existir.


jueves, 6 de junio de 2019

Micro-críticas (II)



Enemy.

Tuvieron que pasar más de tres años para que me pudiera animar a volver a ver esta película de Dennis Villeneuve que tantas cosas movió en mi interior, como casi todo lo que ha hecho el canadiense.

Una obra llena de enigma, misterio, perfección; que si acaso existe otro mundo, seguramente José Saramago está más que feliz porque se haya hecho una película que retratara tan fielmente su novela.

La hora y media que dura la película (otra prueba más de que se puede hacer una película perfecta en 90 minutos o menos, además del cast minimalista con el que cuenta) en la que uno se somete a los juegos y enredos del director con una perspicacia descomunal, uno se involucra aunque no quiera, uno quiere saber que es lo que está viendo, si a la misma persona teniendo alucinaciones, si son extractos del pasado y presente de esa persona sin que se nos diga deliberadamente salvo con las habituales "mijagas de pan" que los directores como Villeneuve o Nolan dejan dentro de la trama para hacernos conectar todo en una segunda, o tercera, o cuarta visualización y nos digamos: "por supuesto, ahí estaba todo"; y si en realidad son dos personas a la vez, y qué es lo que representa al final de cuentas la esposa.

No digo más, Enemy es una película que no importa cuantas veces la veas, siempre te hará estremecer.



La Flauta Mágica.

Ingmar Bergman decide ya siendo considerado el gran maestro de cine que es, hacer una película para la televisión sueca de la ópera homónima compuesta por Mozart, y tal es su impacto y su calidad que ese mismo año, contra los planes para los que se tenía destinados a la cinta, se estrena en cines de los paises escandinavos, pero vayámonos por partes, ¿qué hace de esta película una extraordinaria puesta en escena para el cine y el teatro?

Ingmar Bergman atina en empezar la película como se empezaría la ópera en el teatro, primero viene la obertura, miestras esta se da, y seguido a esta, vemos algo que muy parecidamente vimos en la segunda parte de la cinta Sola en la Playa de Noche (de la que escribí un poco en el pasado texto de micro-críticas, el que pueden consultar justo aquí) Bergman nos hace vernos a nosotros mismos, vemos los rostros e impresiones de los espectadores antes de empezar la obra, (en donde incluso lo podemos ver a él) su vista se centra principalmente en una pequeña de pelo rubio. (Supongo como preambulo y referencia de que lo que vamos a ver es como si se viera una especie de magia a través de la mirada inocente, como lo es la de la niñez, algo que no sería la primera vez que Bergman no hace notar, son muchas la películas del sueco en las que nos somete a la vista o las vivencias propias de él en la niñez).

Acto seguido toda la trama se da exactamente como en la ópera, como en una obra de teatro, sólo que visto desde un lugar privilegiado, la vemos desde el escenario, no desde fuera de este, en primera persona, vemos la magia del teatro en toda su esencia desde la comodidad y la intimidad que nos brinda el cine. Todo transcurre justo como en una obra, incluso el entretiempo (en el cual vemos justamente lo que hacen los actores en este tiempo [también podemos ver una presencia extraña la cual no sabría como catalogar]) y justo el final es como se da en una obra de teatro.

Este ejercicio de Bergman resulta muy interesante, valioso, y me parece, aun que hay muchos intentos de acercar a ambas disciplinas, teatro y cine, en un amalgamiento funcional, nadie lo ha logrado como lo hizo Bergman, al menos hasta donde yo he descubierto dentro del cine.



Hiroshima Mon Amour.

¿Cómo recordamos al amor de nuestra vida 14 años después de haberlo perdido?

Quizá esta sea la interrogante que define y marca la trama de esta fundamental obra cinematográfica, que bien podría definirse como un pilar más que imprescindible en la historia del cine.

La película tiene un inicio más que trepidante con una serie de imágenes que bien uno podría catalogar en un principio a la película como parte de esas películas experimentales que entrelazan narración de una charla que sin saber cual es su procedencia, importancia, y fin, resaltan y a la vez concuerdan con una serie de imágenes reales de Hiroshima luego de aquel fatídico 6 de agosto de 1945. Luego de esta extraordinaria introducción del filme, conocemos a los seres de los que provienen estas palabras, una actriz francesa que trabaja en una película sobre la guerra, pero que habla de la paz mundial en Hiroshima, y un arquitecto japonés fue militar, con el que luego de pasar la noche, y hablar sobre un amor que tuvo 14 años atrás en plena guerra, en su natal Nevers (sobrenombre que al final le pone su amante japonés). Es luego de varios encuentros que tienen en menos de 24 horas que vemos como a ella le afectó aquel romance con el soldado alemán, y como este revive en la figura de un hombre completamente distinto, pero que la hace revivir de alguna manera en su más íntimo ser.

Alan Resnais hace con esta película una de las obras más celebradas y memorables de la Nueva Ola Francesa. Una película que cuenta con matices no sólo experimentales como ya lo hemos mencionados, sino dramáticos, narrativos y visuales que es uno de esos trabajos que hacen que una o dos escenas de su trama se te queden grabadas en el subconsciente y en el colectivo de imágenes que sólo el buen cine te pueden crear en el recuerdo. (Para mi quizá la escena más fuerte de esta, sin contar por completo por supuesto toda la introducción, es la escena donde la niña en Nevers se despide de su amigo alemán)

Emmanuelle Riva y Eiji Okada son más que extraordinarios en escena, una prueba más de que menos es más, cuando se sabe lo que se quiere decir, que si los franceses sabrán de eso.



Las Puertas de la Eternidad.

La última película realizada por el director de la celebrfadísima "La escafandra y la mariposa", y también pintor Julian Schnabel sobre la vida del pintor Vincent van Gogh, bien podría ser llamada con toda justicia una de las mejores películas de los últimos dos años, pero vayámonos por partes, a que viene este comentario mio tan impertinente, ahora se los explico.

Schnabel hace a bien retratar a van Gogh desde una perspectiva tan diferente al pintor holandes, que nadie jamás lo había hecho, cual es esta perspectiva: la real. Y cómo se define esta perspectiva, retratando al mismo tiempo al artista, al hombre, y aún más importante: al enfermo en sus últimos días de vida, algo que nadie más había hecho.

Primero hablemos de las diferentes formas que Schnabel emplea para retratar su película visualmente. Vemos en las tomas empleadas una liberación de lenguaje, un desprendimiento y una visión tan poco ortodoxa que al principio sin saber si te molesta o no, no te hace quitar la vista de la pantalla. Luego al ver como es que se va desarrollando todo, una vez que Schnabel nos muestra sus intenciones, y nos muestra al van Gogh que quiere que conozcamos, no al artista consagrado, o el artista que poco era comprendido en su época (algo que otros trabajos ya nos habían mostrado) el director nos muestra el por qué era una especie de excluido y rechazado. Nos muestra su mirada, sus miedos, sus demonios; pero también somos testigos de su liberación y de su conexión con la naturaleza, (en este tratado la edición juega un papel más que primordial, y es de una manufactura impecable) y lo vemos de una manera tan real, porque es como si viéramos a Vincent realmente, y esto es gracias al más que extraordinario trabajo del estupendo actor Willem Dafoe.

Dafoe no se conforma con darnos un Vincent que hable sólo el lenguaje de la película (la película al ser mayormente una producción norteamericana, se tenía que hablar en inglés, pero aún así vemos pequeños diálogos en francés) nos muestra realmente el retrato de una persona que padece de sus facultades mentales, una persona que realmente la pasaba mal cuando no podía pintar, pero la película no sólo va de él, mucha importancia tiene su hermano, la única persona en el mundo que realmente creía ciegamente en el talento de su hermano como artista y que sabía que tarde o temprano sería reconocido, a pesar de lo que van Gogh dijera sobre ser un artista para las personas del futuro. Theo van Gogh refleja la otra linea argumental de la película que es desarrollada de una manera magnífica, la de la real hermandad, la de los lazos que hacen a los hombres hermanos, es una muestra extraordinaria de lo que pasa de igual manera, pero planteado en diferente circunstancia en Camille Claudel 1915. (tal era la conección entre Vincent y Theo que fueron enterrados juntos). Hay muchas cosas en esta película, y todas son abordadas con la importancia adecuada, que esto no se logra si no es por el magnífico guion escrito por Schnabel y por el extraordinario Jean-Claude Carriére, que nada más hay que ver la etapa francesa de Buñuel para darse cuenta del extraordinario guionista que es.

A mi me da mucha pena que hoy día a Dafoe, como el gran actor que es desde hace ya más de 20 años, no se le reconozca como tal por la industria de su país, que el reconocimiento y prestigio en Europa y los amantes del séptimo arte como tal, ya lo tiene desde hace años. (Para ser claros y andar sin rodeos: aún no me puedo creer que no se le haya dado el oscar a mejor actor y en su lugar se lo hayan dado a una nula actuación de un tipo que ni siquiera cantó en su película) Mi parte favorita no es una sino varias, y esta es donde Schnabel nos ponía en la cámara la mirada dañada de van Gogh, (desde luego reconocer el trabajo en la fotografía de Benoit Delhomme) y ni que decir de la música de Tatiana Lisovskaya. Sublime, por supuesto es una película que estará en el conteo final de mis películas favoritas del año. También resulta curioso que la idea de esta película se diera a raíz de unos dibujos que hizo Vincent y que fueron descubiertos hace apenas pocos años.



Extraños en el paraíso.

Para hablar de esta película seré sincero y breve con ustedes: película que yo veo de Jim Jarmusch, ya sea nueva, o que vaya descubriendo, es película que me maravilla, que disfruto, que me fascina, que me vuelve loco, pero creo que de todo lo que he visto del hombre canoso oriundo del estado de Ohio, esta se ha convertido en mi película favorita.

Es inevitable ver la clara referencia del cine francés sobre Jarmusch en esta película (y con justa razón, para quien mo lo sepa, Jarmusch se decide a la realización de cine luego de una estancia en París cuando estudiaba Literatura Inglesa en Columbia [su intención era ser escritor y poeta]). Pero déjenme hablarles de la película, lo haré tan brevemente que ni siquiera notarán mis palabras.

La película comprende una serie de cortas escenas que claramente se hilan y empiezan con la visita que recibe Willie, un hombre que vive en Nueva York y que pareciera ser más un vago que cualquier otra cosa, al que le gusta sólo jugar y apostar, por parte de su prima que viene de Hungría llamada Eva. Al principio su relación es un poco complicada, (alguien más recordó a As Tears go By de Wong Kar-Wai) en la que no hablan mucho, y si lo hacen es para estar en desacuerdo, entonces aparece un tercer personaje: Eddie, quien es el complice de andanzas de Willie, entonces este trata de integrar a Eva al grupo (en apariencia este queda prendado de ella, pero jamás se define como tal esta situación) pero Willie no termina por acceder. Es cuando Eva se va con su tía, que Willie se arrepiente de no haber pasado más tiempo con ella, entonces tiempo después de su partida, y luego de una buena noche en el juego, convence a Eddie de ir a visitarla a Cleveland, para posteriormente llevarla de vacaciones a Miami, en donde un final inesperado se dará.

La cinta, como todas las de Jarmusch, nos muestran a personajes que muestran ni más ni menos que reacciones y emociones reales, nada se siente sobrepuesto, exagerado o sobreactuado, hay gritos y exaltos donde debe de haberlos, no más. La banda sonora de la película integrada por una sola canción, la ostentosa I Put a Spell on You interpretada por Jay Hawkins es más que sublime y perfecta para la sensación de vacío y soledad en nuestro trio de personajes, que sólo una vez se ve acompañado por la adorable tía de Willie y Eva (una de las actrices no profesionales que aparecen en las películas de Jarmusch). La peculiar fotografía, el modo en que retrata los barrios bajos de Nueva York, (cual postal vieja que nos hace recordar estas casonas viejas de ladrillo con carteles de lámina viejos anunciando a las marcas de refrescos que se veían aún en los primeros años de los 90's por las calles que haciendo un esfuerzo podemos recordarlos también en blanco y negro) y el montaje extraordinario de la cinta. Otra prueba más de lo que se puede hacer con muy poco, en menos de 90 minutos, este era el Jarmusch joven con su segunda película apenas. Cómo pasa el tiempo en los buenos directores de cine. Aaunque siendo claros, Jarmusch siempre ha tenido el pelo blanco.



La Librería.

Película del 2017, la última estrenada por Isabel Coixet; (digo estrenada porque ya tiene lista su última, llamada "Elisa y Marcela", que seguramente tendrá su estreno en alguno de los festivales europeos en próximos meses) es una película que en apariencia sólo sería disfrutable para los amantes de los libros y la literatura, y en una primera instancia pareciera que así es, si uno se deja engañar por la primera parte de la película, si uno no deja que la cosa avance más allá; pero si se le da la oportunidad, uno pronto se da cuenta que la película es mucho más, es una película que tiene un gran desarrollo y que es congruente con su discurso, el discurso de la directora, y con la vida misma, pero detallemos más.

Isabel Coixet es una directora que jamás le ha gustado vendernos cuentos de hadas, historias con finales felices y ese tipo de cosas; si bien no es una directora autoral (como quizá si lo sea más Lucrecia Martel) es una directora que en todas sus películas nos ha mostrado la parte más frágil del ser humano, las, más que pruebas, condiciones con las que tiene que vivir en la vida, condiciones que al final tienen sus consecuencias, o más que eso, se desenlace final irremediable. (Por cuenta propia, podría mencionar "Mi Vida sin Mi", "La Vida Secreta de las Palabras" y "Nadie Quiere la Noche", esta última con la extraordinaria y amada mía Juliette Binoche)

En esta película nos muestra como Florence Green, una mujer joven que perdió a su marido en la Segunda Guerra Mundial, 14 años atrás (alguien más pensó en "Hiroshima Mon Amour") llega al pueblo inglés pesquero de Hardborough, donde compra una casona vieja y decide poner una librería, en recuerdo a su marido (pues fue justo en una librería dónde se conocieron) y su avidez a la lectura, pero aún no la ha abierto cuando ya empieza a tener problemas con su decisión, y el problema viene por parte de Violet Gamart, la mujer más poderosa del pueblo, quien busca hacerse de la casa para hacer un centro de artes para alimentar su propio placer ególatra. Y así como esta mujer encontrará aliados a base de sus influencias para llegar a su cometido, Florence también encuentra fieles adeptos a su causa, aún sin ser adeptos a la lectura, y sin ser hostigados por Florence para que lo sean. Entre sus aliados encontrará a Edmund Brundish, un hombre solitario que vive en una mansión a las afueras del pueblo, el cual nunca sale de este lugar, una relación que empieza de manera epistolar, luego toma una especie de conexión incluso más fuerte que el amor. Al final la película termina como debe de terminar, con el fuerte e influyente aplastando o desplazando al débil luego de hacerle perder una vez más algo que amaba, pero indudablemente dejando huella en el alma de las personas que siguen el camino en esta vida, de la única manera que puedes tocar el alma de dicho ser.

La película tiene un ritmo y una sensibilidad que es imposible no caer a sus pies. Como ya lo dije, en un principio, el discurso que se da por parte de la narradora acerca de los libros, y lo que son estos para Florence y el señor Brundish, hacer que un lector de cabecera como su servidor la disfrute, no más, pero ya en el segundo acto, el ver en la trama el conflicto y su desarrollo van haciendo que uno sienta la mano bien educada de la directora más que experimentada. Hay cosas bien valiosas que a mi parecer está a bien recalcar y celebrarle a la Coixet, como el proyectar y exponer el recuerdo del marido difunto de Florence de manera borrosa, que luego esto se reafirmaría con el discurso de ella diciendo que aún puede recordar la voz de su marido leyéndole poemas, [pero no su rostro]. Tiene algunos errores en la edición de ciertas escenas y secuencias que hay que ser muy quisquilloso para darse cuenta de ellas, pero como lo digo, hay que ser muy detallista para descubrirlas. (Como la escena en la playa, y las tomas magistralmente tomadas básicamente a la nada para enlazar ciertas escenas no tienen propuesta alguna, pero tampoco molestan en lo absoluto). Por lo general está bien llevada, y aunque algunos acercamientos y primeros planos a mi me llegaron a causar cierto ruido, la verdad es que la película en lo general es atinada.

La música en general es encantadora, no es tan dominante y presente, y es bellísima, las actuaciones son buenas. Emily Mortimer es una actriz que a mi me gusta mucho, (la recuerdo en particular en trabajos como "La Isla Siniestra", "Hugo" y Match Point") y si bien este no es su mejor papel a mi parecer, si es un encanto verla en pantalla. Billy Nighy siendo Billy Nighy es un deleite.

El final de la película tiene mucho de los finales de sus películas, aunque no sea una autora nata.



lunes, 27 de mayo de 2019

La mirada de Bresson.


Robert Bresson es uno de los grandes directores en la historia del cine, ya no digamos de una época como la posguerra, ya no digamos de un país como tal como lo es Francia, rico y prolifero en la historia de la cinematografía (además de ser el país en que se creó el cine). El cine de Robert Bresson es uno de los pilares fundamentales para ver el cine que hoy día vemos, uno de los mayores exponentes en la historia.

Pero, ¿qué tiene de distintivo su cine? ¿Qué lo hace tan especial? ¿Qué lo hace diferente? Corrijo lo último: ¿Qué hizo Bresson con su cine para que grandes directores como Haneke, Tarkovski, Ozon, Schrader o Godard lo mencionaran como una de sus grandes referencias? Ahora lo expongo.

Bresson es el heredero por tiempo y derecho de los grandes realizadores franceses como Jean Renoir,  Jean Cocteau, Jean Vigo, y René Clair. Su cine refleja en primera instancia lo real, deja de lado un poco lo que los franceses había hecho en su mayoría en los años veinte y treinta: historias llenas de fantasía y surrealismo en primera instancia, ya cerca de los años cuarenta se tornó a una condición más realista, cosa que seguiría Bresson con su filmografía.

Pero el realismo en el cine de Bresson es parco, tan natural como las emociones de sus personajes, personajes por lo general jóvenes, confundidos, callados, inexpresivos salvo con la mirada, una mirada tan pura como vibrante; vemos a través de sus ojos todas las emociones humanas, vemos la pena, la alegría, el dolor, la desesperación, como en El Proceso de Juana de Arco (de 1962, película de poco más de una hora que narra el juicio que tuvo Juana de Arco), Pickpocket (de 1959, una peculiar historia de amor sobre, como lo define al final su personaje protagónico Michel) y Un condenado a muerte se ha escapado (de 1956, a mi parecer su obra maestra, que narra cual fue el escape de dos prisioneros del ejercito nazi, y el plan elaborado para realizarlo, fuente de inspiración para innumerables películas del género); pero jamás en un tono de exageración, son tan naturales porque sus personajes son reales, lo explico mejor: sus personajes generalmente no son interpretados por actores profesionales. Si bien muchos de estos después hicieron una carrera dentro de la actuación, Bresson los descubrió desde una esencia limpia, pura, virgen, Bresson vio lo hermoso en sus miradas, la naturalidad que se podría representar, una natural que el actor profesional ya no puede tener. La naturalidad que se requiere para sentir otro factor y denominador común en su cine: la necesidad de libertad, el anhelo por tenerla, y esto quizá se deba a una cuestión más personal del realizador francés.

Robert Bresson estuvo más de un año en un campo de concentración cuando recién se detonó la Segunda Guerra Mundial, una vez que los alemanes ocuparon París. Bresson experimentó de primera mano lo que su generación experimentó no sólo con el aislamiento obligado, sino con la represión intelectual, vio a la juventud de su país ver truncados sus sueños y como los traumas provocados por las guerras los hicieron ser en gran medida seres que estaban en constante búsqueda, algunos encontraron refugio en el arte, otros lo buscaron en el libertinaje, en las drogas, para al final encontrar su salvación en el suicidio. No es coincidencia que su etapa más prolifera fue justo con sus filmes de la posguerra de la década de los cincuenta y sesenta, su etapa en blanco y negro, ya en los setenta si bien sus película a color no son consideradas obras maestras como las anteriores, si vienen a enriquecer su obra como autor. Pero no es la única condición que separa a su filmografía la mencionada, su primera etapa narra historias de jóvenes en escenarios rurales, lo que Bresson conocía hasta ese entonces además fungía perfectamente para aunar más su filosofía de una austeridad necesaria para fijar nuestra vista en lo invisible que que no debía serlo, me explico: el invisible valor de las cosas sin valor. Su segunda etapa comprende historias contadas en la ciudad, en la gran urbe, pero no hay que ser un gran especialista para darse cuenta que las historias en cierta medida son las mismas. En todos sus personajes se siente una especie de aislamiento, de represión, de una u otra manera se sentían aislados del resto, algunos en un sentido más literal, otros en un sentido más figurado. En apariencia la trama de muchas de las historias de sus películas son regidas por un azar falso, y digo falso porque todo lo que se desarrolla en cada una de las películas son consecuencias de las acciones de los personajes, ya sea por voluntad de los principales, o las acciones atroces de secundarios, como lo dicta la historia misma universal. Un ejemplo claro de esto es la maravillosa pero devastadora Mouchette (de 1967, Historia de una niña que vive en un completo estado de marginación, con un final liberador).

Era un hombre que no hablaba mucho sobre su obra, le incomodaba mucho dar entrevistas, por lo general no lo hacía porque estas le quitaban tiempo valioso en el que podía estar escribiendo o filmando. Sus películas se llevaban mucho tiempo, era un hombre que trabajaba con guiones basados generalmente en grandes obras literarias, pero nunca se ataba a este, él mismo solía decir que no sabía lo que haría al día siguiente mientras estaba filmando, lo sabría hasta llegar al lugar.

Características y sellos propios de su filmografía como una importancia de contar parte de la trama de manera epistolar, dictar el camino cada vez que algo está a punto de ocurrir y que cambiará todo sin seguir a nuestro personaje y sus miradas, sino a sus pies, o estos personajes que como ya lo he mencionado, hablan más para ellos mismos que para los demás, que sólo se expresan con la mirada que es igual la representación de una mirada parca, pero pulcra a la hora de juzgar al resto, al normal y la poca atención que pone a las cosas importantes que pasaron y que pasan, las miradas de sus personajes reprimidos, oprimidos y silenciosos, son la mirada misma de Bresson. Otro sello de su cine es lo poco que se hace valer de escenarios naturales, nada artificioso, hace que uno se involucre aún más con la historia, como ya lo mencioné. Pocos diálogos y muchos silencios transmiten mucho, aunado a la poca música de la que hecha mano pero que es de primer corte, lo hace un narrador nato, un autor como muy pocos. Su versatilidad y su buen manejo de dirección y narración hacían que con una escena de segundos nos pusieran en perspectiva de lo que el personaje principal había pasado en un largo lapso de tiempo, no nos da toda la historia lineal, ni nos da la sopa en la boca, no nos da cosas por sentado, esto lo hace muy palpable en Al Azar Baltasar (de 1966, película que lleva como hilo conductor la vida de un burro y sus dueños, y como el destino los marca hasta que este muere). En sus distintivos y firmas de autor en cada una de sus películas se hace más fácil distinguir la esencia pura de su obra, la premisa del cine de Bresson: menos es más. Donde el ser humano no necesita de mucho para poder encontrarse, una búsqueda interminable del ser, de un ideal, una búsqueda que pareciera ser más difícil para los excluidos. La obra de Bresson es el estado ascético y en parte nihilista de la vida, de sus personajes, y de su cine que no pretende hacer que entendamos la vida, sino que simplemente aprendamos a sentir sin necesidad de trucos, exageraciones, excesos.






Entrevistas a Robert Bresson 1:2 from Tierno Galván on Vimeo.


Entrevistas a Robert Bresson 2:2 from Tierno Galván on Vimeo.



jueves, 4 de abril de 2019

Ordet / Luz Silenciosa








Ordet quizá sea la película que acaba de definir el lenguaje cinematográfico del director Carl Theodor Dreyer, que comprende una obra riquísima y que tanta influencia tendría en la historia de la cinematografía.

Esta su penúltima película pone a prueba la creencia religiosa de una familia, su fe y sus convicciones, donde uno de los hijos de la familia, Johannes dice ser jesucristo resucitado luego de entregarse a los estudios de teología. El patriarca Morten, quien reza pero sin creer para que su hijo se cure y vuelva a la normalidad, el hijo menor Anders, enamorado de la hija del rival de creencia de su padre, (ambos cristianos, pero de diferentes corrientes que nunca terminan por definirse) quien al igual que el padre del muchacho esta en contra del matrimonio, y el hijo mayor Mikkel, quien es un hombre sin fe. Esta se pone a prueba cuando la mujer de Mikkel, Igner, quien está embarazada de su tercer hijo, quien es la mediadora de todos los hilos que conducen a la familia, agobiada por el caso de Johannes, por el hecho de que Morten ayude a Anders a pedir la mano de su amada, y el hecho de querer dar a luz a un varón que su suegro espera; cuando está en labor de parto donde pierde al bebé, ella muere, luego de que Johannes lo anunciara horas antes y el padre de la prometida de Anders deseara su muerte para que la familia Borgen se "convirtiera" a su religión. En el funeral Johannes le dice a su familia, que en ese momento vive una dura batalla contra su creencia y su fe; que si piden y en verdad creen, Igner volverá a la vida, una de las dos hijas de Igner pide y cree, al final el milagro se da.

La obra de Theodor Dreyer que empezó en el cine mudo en el año de 1918 y que estuvo activo durante cinco décadas, comprende grandes obras como La Pasíon de Juana de Arco y Vampyr (las únicas dos películas que he podido ver de él además de la comentada en cuestión) y varios documentales. En su lenguaje resalta la poderosa interpretación de los rostros de sus personajes, siempre inmiscuidos en dilemas de la existencia humana, una maestría de la puesta en escena y la iluminación para influir en las emociones a explotar, donde en un sólo encuadre, pocos planos efectuados, diálogos mesurados y un silencio muy presente en forma de pensamiento y meditación de los personajes, logra transmitir los predicamentos de estos. Quizá es de aquí donde Bresson aprendió una de sus más grandes leyes de su cine: menos es más.




Imprescindible sería para quienes no conozcan la película mexicana Luz Silenciosa el que vieran de que manera esta película influenció al director Carlos Reygadas, (no está demás comentar una vez más que es mi película favorita del director mexicano) tal así es su admiración por esta película que el propio director dijo que hizo su versión de la película, (salvo por el principio y el final que me parece tiene una influencia clara por la obra de Tarkovsky, otro de sus directores favoritos) y es algo notable, detrás de las implicaciones e inquietudes eróticas, morales, mortales, campestres y suicidas para buscar lo humano que siempre hay dentro de la obra de Reygadas (y que a mi parecer hacen a su obra exquisita y única en nuestro cine) está presente el duelo espiritual, de la fe, de la creencia, en esta película todo surge en un hombre de una comunidad menonita en Chihuahua que tiene una relación fuera del matrimonio, (quien se llama Johan, un nombre muy parecido a Johannes, el personaje de jesucristo resucitado y no como el patriarca Borgen, eso es algo que resalta) y que lucha contra ese sentimiento, sentimiento que muchos llaman "el mal", como su padre, quien es un predicador, y que él cree es el bien, lo real, lo verdadero, y que aunque lucha con él y contra él, al final dice a su esposa quien esta al tanto de todo desde siempre, con quien tiene seis hijos, que no puede más contra lo que siente. El acto final es prácticamente idéntico, que también involucra a las dos hijas más pequeñas. Y para los que conozcan Luz Silenciosa y no hayan visto Ordet, será grato para ustedes no sólo descubrir la inspiración de Reygadas, que no es una copia, es una reinterpretación de un duelo de fe, el remake que me mencionen no tiene un sólo gramo de valor sobre el trabajo de Reygadas. Los invito a que descubran una de las obras maestras del séptimo arte.

miércoles, 19 de abril de 2017

2046. (Y la resaca que me dejó.)



Pregunta: ¿Qué tienen en común el número de una habitación, todas las mujeres que un hombre conoció en su vida, una historia del futuro sobre un lugar al que todos quieren llegar de donde nadie regresa excepto una persona, y un viejo dicho?
(y no es ni 12 Monos ni 8 1/2)
Respuesta: La genialidad de Wong Kar-Wai


Esta reseña en realidad no es una reseña, o al menos no una convencional, ¿por qué? Porque la película a reseñar, simplemente no es una película cualquiera.

Como ya se los había comentado la semana pasada, 2046 es la continuación de Deseando Amar, y la verdad es que la película es tan compleja en todos los sentidos, en tiempo, en tema, en todo, que es difícil hacer una reseña de la linea argumental, o una critica partiendo desde algún punto, por lo que voy hacer es compartirles algo que me parece no había compartido aun por acá, al menos no como tal.

Cuando suelo ir al cine a ver una película en particular de la cual quiera escribir, o cuando las veo en casa, por lo general siempre cargo conmigo una pequeña libretita morada (misma que a veces utilizo para escribir algún cuento, o desatorar algún texto que traiga en la cabeza, suelo llevarla casi todo el tiempo conmigo, y cuando suelo andar por la ciudad o paseándome por algunos cafés, esta me acompaña y entretiene con el objetivo de ver a las personas lo menos posible) en la cual voy haciendo anotes, para que al final al pasar uno o dos días, me siente a escribir, y a base de ir escribiendo, voy añadiendo las notas en las critica-reseñas sobre cosas a las que quiero llegar en especifico y que probablemente haya olvidado. Bien, dicho esto entonces, ahora lo que haré en esta ocasión, sera solo transcribirles de esa pequeña libreta morada que tengo, todos esas anotaciones y detalles en particular que percibí y que no quise olvidar de esta película, sin adornos, ni rellenos, no edición, inspiración pura es lo que les comparto acá. (Bueno, quizá si un poquito de edición para comprobar uno o dos datos, ademas de los nombres de los personajes, pero el 99% es lo que iba escribiendo aquella maldita noche la cual no hice otra cosa mas que soñar esta película)

P.D. Si es que este par de películas no están en Netflix, y no tienen forma de conseguirlas en formato físico ya sea clonado o en material original, en Youtube están con muy buena calidad de imagen, bien subtituladas al español en su idioma original.
(Que si me lo preguntan, es como se debe de ver el cine. No hay mejor forma créanme de ir aprendiendo un poco mucho de otras culturas en el mundo y un poco de otros idiomas. Te debemos tanto cine, aunque si me lo preguntan, ya no suelo meterme mucho ni criticar los gustos de la gente)


2046 nos planta justo después de Deseando Amar

Y es que de inicio uno podría creer que él regresa ha Honk Kong por algo turbio que pudo haber pasado en Singapur, con la segunda Su Lizhen (que quizá el origen de esta segunda Su Lizhen si tenga algo de turbio en la película, pues aparece en Singapur cuando la otra Su Lizhen se borró del mapa y de la nada decide ayudar a Chow con sus problemas) hay una secuencia donde ella parece lleva un arma y en la mano pareciera lleva sangre, lo cual al final nos damos cuenta que no era.
Chow ahora es un hombre el cual bebe mucho, al cual le gusta la compañía de muchas mujeres, a la mayoría les paga por su tiempo, las otras están con él porque en verdad lo quieren, pero pareciera él ya no puede querer, o no quiere querer, aunque en todas ellas busque a una tercera Su Lizhen. Él ya no escribe mas en el periódico, ni historias de artes marciales, ahora escribe una historia llamada 2046, una historia de ciencia ficción llena de sexo y androides sobre un lugar en el futuro al que todos quieren ir, pero hay un tipo que quiere escapar, y lo logra. 2046 era su intento de olvidar su historia pasada, 2047 era precisamente esta historia, esta película, él era todas las chicas, él era el androide, él era su historia, él era ese final infeliz incapaz de cambiar. En la primera parte en una de esas noches que anda de fiesta que encuentra con Lulú, una chica que es dama de compañía (o prostituta, la verdad no se sabe muy bien) a la cual ayudó a escapar de Singapur la cual huía de un novio celoso y su vida atormentada, llega a Honk Kong y su vida no cambia, solo aparenta ser mas feliz pero es igual de desdichada, atormentada por las mismas cosas de las que había huido, Chow se ofrece a acompañarla hasta su casa, ella al principio no quería, pensando que él querría algo mas, él le hace entender que si en Singapur no se había aprovechado de ella ahora menos lo haría, entonces ella acepta y se van a su apartamento, el cual tiene el numero 2046, él se va hasta que ella se queda dormida, días después vuelve para saber como esta, pero le dice el dueño del lugar que ella se ha marchado y no han sabido a donde, entonces él quiere rentar el cuarto pero el dueño le dice que tienen que arreglarlo, porque está hecho un desastre, entonces le ofrece la habitación de al lado, la 2047, y cuando arreglen el 2046 podrá mudarse si aun así lo desea, él acepta, y en cuanto se instala en la 2047 se entera que en realidad Lulú no se había ido, había sido asesinada en esa habitación a manos de su novio celoso a puñaladas, para entonces él ya no quería regresar al 2046, y en su lugar llega una nueva inquilina, de la cual Chow queda fatalmente atraído. Las dos hijas del dueño del hotel, un adorno mas en los pasillos, una, la mas pequeña, promiscua como las flores, sin mucha relevancia, la mayor, de principio no muy presente sufriendo a solas pero no en silencio por el amor de un japones al cual su padre no quiere, la cual en la segunda parte de la película cobra mucha relevancia e importancia en la película y en el desenlace de esta, es de las cosas que uno disfruta para espiar desde la ventana de Chow.

Las películas se unen de la forma que uno menos se espera.

Bai Ling (encantadoramente interpretada por Zhang Ziyi) es la co-protaginista de Chow que mas cuadro e importancia tuvieron para mi, pues al inicio de la película ella es mas como Chow en Deseando Amar, pero en este punto Chow seria mas como Su Lizhen, pero precisamente como ella es muy diferente a Su Lizhen, él no pretende nada serio con ella, y vemos como al final de la película, cuando ella quiere huir a Singapur ya es mas parecida al Chow de esta continuación, bebiendo mucho alcohol, que aunque no la matará, si la está arruinando, esperando que Chow se quede con ella, aunque Chow sabe que eso no pasará, porque en la historia, su historia, el final feliz que pudo haber tenido, ya pasó, ya se fue, lo dejó pasar.

La música en esta película es mas universal, inglés, francés, español, el día 24 y 25 de diciembre tienen pareciera cierta importancia para la historia, aunque en realidad no pase mucho, salvo los encuentros, y las despedidas.

Si bien las dos tienen muchas frases para la historia, en 2046 se involucran mas en la historia, nace en los diálogos, en Deseando Amar eran mas de relleno.

Él no se permitía olvidar.

La película me gustó mucho, pero de principio no entendí el final.

La película se presta para una mesa de debate de muchas horas para comentar, 2046 es una de esas películas que mientras la vez la disfrutan, y que cuando llega el final puede que no lo entiendas, o no te guste, o la odies, pero justo al terminar te hace pensar, te hace sacar tus conclusiones, luego de un rato divagando piensas: "pero a que hora chingados me violaron" Eso hace esta película, eso hace contigo Wong Kar-Wai, y si me lo preguntan, eso es lo que debe de hacer una película, exprimirte, obligarte a pensar, exigirte en realidad como espectador, que seas activo y no solo pasivo, que haya ida y vuelta, no con el director, con las demás personas que aman el cine y buscan conexiones precisamente en este arte. Termino este largo ensayo compartiéndoles una anécdota personal (porque sino que caso tendría haberles escrito todo esto si no comparto algo mio, algo que tengo en común con Chow) y es que el día que vi esta película la terminé de ver cerca de las dos y media de la madrugada, ese mismo día a las seis y media tuve que levantarme para llevar a mi hermano a la secundaria, pero en ese lapso de poco mas de cuatro horas, me sumergí en un sueño tan profundo que en mis sueños volví a ver 2046, y creo que fue en el sueño precisamente que entendí el final, no se los explico, mis conclusiones, no se las comparto, no quiero confundirlos porque quizá ustedes encuentren otras cosas que yo no encontré en ella, lo cual esta bien, y si me lo preguntan, eso es lo maravillosos del cine, que uno encuentra en el séptimo arte lo que uno es, lo que uno busca, cada quien se encuentra a su manera, eso tendrán que descubrirlo solos, aunque como ya lo dije, igual y el final signifique una cosa diferente dependiendo quien la vea.

Es la historia de una persona que después de haber descubierto el amor, y haberlo dejado ir; no puede permitirse volver amar, aunque cada vez se enamore.

Alguna vez una amiga blogera me dijo que "La Espuma de los Días" (o "Amor Índigo" si así la quieren llamar) la había hecho llorar montones en el cine, y el día que yo la vi, no vi el motivo por el cual llorar, porque digo, si al final se muere Chloe, y eso es triste, pero no me dio por llorar (aunque he de confesar que Audrey Tautou alguna vez ya me hizo llorar y no creo que sea necesario decir en que película me hizo hacerlo) y quizá al igual que yo no entendí porque ella lloró con esa película, muchos de ustedes no entenderán porque 2046 te puede hacer llorar, porque esta película casi se une a la lista de películas que me hacen llorar, casi.







martes, 25 de octubre de 2016

Spotlight. La importancia de contar las historias.


Spotlight es una película que se estrenó el año pasado en Estados Unidos siendo uno de sus primeros públicos el Festival de Venecia y de Toronto y que en México así como en muchos países de América Latina la pudieron disfrutar en enero de este año. (Al menos en las salas de la ciudades más importantes ya que en provincia nos llegó a algunos en febrero o incluso en marzo)

La película narra como una sección especial del periódico The Boston Globe llamada Spotlight (Foco de atención sería su traducción ha español) la cual se dedica a investigar asuntos de importancia hasta sacar toda la verdad a la luz. La noticia del posible caso del abuso de un menor por parte de un sacerdote llega al mismo tiempo que un joven editor judío de Miami que pide al equipo de Spotlight darle prioridad a este caso. Cuando empiezan a indagar en el caso, tanto con la fiscalía, como con la defensa se dan cuenta que no sólo es un caso, que son más; al inicio saben de la existencia de al menos trece sacerdotes, pero no pueden probar esto ya que los archivos de los casos no están abiertos al público ya que la iglesia tiene un trato especial que todos saben y nadie dice, la tenacidad de “Robby”, jefe de la sección y de su equipo de reporteros empieza a seguir el rastro y gracias al abogado defensor de muchos de los casos, aunque al principio incrédulo de no saber si esta investigación ayudará a sus clientes o sólo los dañará más además de su reputación la cual ya está marcada, es quien consigue los primeros testimonios, gente que sufrió de estos abusos narran sus experiencias y se ve como los reporteros al instante se fraternizan con ellos al sentir el sufrir en sus palabras, al principio con miedo los confesores, al final con algo de alivio al saber que por fin alguien se importa en verdad con su historia al final lo que quieren es que los responsables paguen por su crimen, sin importar que ellos queden expuestos. A los abusados que sobreviven se les pueden ver las huellas literales que tienen en la piel y en lo psicológico por el trauma, muchos no pudieron con la idea que las personas que se suponen están para ayudarte puedan hacerte tanto daño y optan por el suicidio. La investigación sigue y mucha ayuda es la que se suma, un sacerdote desertor que inicia su propia investigación que es parte importante para determinar que en realidad no son trece sólo los sacerdotes, sino que puede ser el seis por ciento de los sacerdotes de la ciudad, cifra que confirman al seguir un patrón de los nombres que ya tenían como posibles sospechosos al darse cuenta que a estos los cambiaban de iglesia cada determinado tiempo, y el patrón no era erróneo, eran 87 sacerdotes. La ayuda de una víctima fundadora de un grupo de ayuda que también ayuda con muchos testimonios de sus integrantes que años atrás ya había mandado las pruebas que tenía de casos de abuso 20 años antes junto con abogados de la fiscalía y que no habían sido tomados en cuenta en aquel entonces por el que ahora era el jefe de Spotlight. Las pruebas ya las tenían aun sin los archivos de los juzgados por los cuales aún seguían peleando los abogados del periódico, pero sin el testimonio de alguien de adentro las personas creerían que sólo eran mentiras o una cacería del judío nuevo en la ciudad, que si bien, si lo que él quiere ser crear un mejor periódico para después ir a un mejor periódico, desde el principio se compromete y brinda todo su apoyo al equipo, al final gracias a jefe del equipo (interpretado por Michael Keaton) que conoce al abogado que intercedía por la iglesia en todas las mediaciones con los afectados a los cuales les prometían que los sacerdotes se marcharían del lugar y nunca volverían a hacerle daño a los niños, lo cual jamás pasó; y después de pedirle una y otra vez que no siguiera investigando o se echaría a la ciudad encima, al final cuando ya tienen la lista con los nombres, decide ayudarle y sin decirle nada sólo señala todos los nombres. La historia se publica un domingo y ese mismo día los teléfonos empiezan a sonar en The Boston Globe, muchas de las llamadas quejándose, pero también muchas con más testimonios, al sentirse protegidos de hablar y confesar la verdad.

Sin duda alguna una película muy valiente, valiosa y por demás bien hecha, una película no muy larga (o mejor dicho no se siente que sea muy larga pues fluye y se digiere muy fácil a pesar del tema delicado que trata) pero que sin duda si expresa lo que quiere transmitir. En las actuaciones a destacar sin duda la de Mark Ruffalo es la mejor, como el reportero Michael Rezendes, sin duda se mete en su papel y transmite esa desesperación y esa frustración de no acabar con la historia lo antes posible pues sabe que a cada minuto perdido un niño puede estar expuesto a un abuso más, sinceramente para mi gusto es su mejor actuación y la mejor actuación no protagónica del año pasado y lo que va de este. Michael Keaton también soberbio y muy impecable, Rachel McAdams que a pesar que es un encanto y la amo sinceramente su actuación es muy gris, si transmite esa empatía con las victimas pero no más, para mi gusto su actuación (junto con la de Lawrence -Joy- y Matt Damon -The Martian-) fue un desatino y no merecía nominación, quizá se la hubiera dado a la chica transexual de Tangerine.

Sólo me gustaría comentar un par de cosas para finalizar mi crónica y mi reseña de esta película, la primera es que al ver la crítica de Alberto Salas, amigo blogero del canal de Youtube En 10 Puntos, decía que sí se quejan y dan a conocer el caso en contra de la iglesia, pero no la atacan a la iglesia directamente, sino a la institución inmediata responsable de que estos hechos hayan ocurrido con impunidad, lo que no nos queda muy claro es que pasa con estos abogados y como la fiscalía permitió que esto pasara, quizá el habernos mostrado como se llevó y se castigó a esta parte de la trama le habría dado más poder a la historia, el buen Beto también señalaba  el hecho de que la película al final no nos explica mucho que pasa con estos sacerdotes, que pasa con la ayuda a sus víctimas, y él también nos dice que quizá esto ya nos toque a nosotros como sociedad investigar, pues al fin y al cabo es una historia real, y nos toca a nosotros revivir e investigar sobre esta historia, saben que soy un amante de los dichos, pues llevan mucha sabiduría desde generaciones a veces hasta milenarias, y hay uno que siempre llevo muy presente y creo que todos deberíamos hacerlo, y dice: "Aquel pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla". Ver el final de la película y ver los nombres de las ciudades donde se registraron noticias como estas después de lo de Boston es verdaderamente aterrador. Y la segunda cosa que les quería comentar ya para finalizar es que quizá esta película que se coronó como la mejor película en los Oscar sea el caso de esas películas que no figurarán en la historia de la cinematografía mundial muchos años después, (como quizá si lo será The Revenant, aunque no tenga historia) aunque tampoco creo que vaya a ser una de esas películas olvidadas de inmediato como lo fue El Discurso del Rey o El Artista, pero sin duda es una película muy valiente, muy necesaria, y sin duda la mejor del año.

Este es el reporte, regresamos al estudio.








lunes, 27 de junio de 2016

La Escuela de Tarantino



Si bien Kill Bill no es la mejor película de Quentin Tarantino, ni la más reciente, ni con la que se da a conocer al mundo como el revolucionario joven que aun hoy a sus cincuenta y tantos años es ("Quien es joven, es joven para toda la vida" Pablo Picasso) Si es quizá la más respetada y querida por muchos de sus fanáticos y seguidores, y más que eso, es una película que nos muestra mucho de las influencias y escuela que Tarantino ha tenido a lo largo de su vida como empedernido y obsesivo espectador de cine a la hora de mirar. (Mirar, porque jamás será lo mismo mirarque ver)

Sin duda con un amor más que arraigado por las películas japonesas y el trabajo de directores como Fukasaku, Kurosawa, Kar Wai, Fujita e influenciado también por otros tantos a los cuales les rinde tributo por su forma de filmar y algunas escenas dentro de sus películas (no sólo en Kill Bill, sino en toda su filmografía) y hasta de alguna manera revivir escenas de ellos en sus películas, además también la mucha influencia que tiene y siente por el cine mexicano (o si bien no por el cine mexicano, si por la cultura mexicana como tal) Kill Bill es quizá algo que ya Tarantino nos había mostrado que podía hacer y que era algo que se convertía en su sello, y era el de contar la película como una historia, o como una novela si así quieren verlo. (la verdad es que yo así deseo verlo como aficionado lector y escritor que soy) Si bien con Pulp Fiction (la que para mi desde ahorita les digo yo considero su mejor película, y la cual aparece en la lista de mis diez películas favoritas que pueden ver tecleando acá) ya nos había contado una historia así, aunque con capítulos algo inconexos (lo que la hace astutamente grandiosa) con Kill Bill ya se nota que Tarantino deja esa improvisación que tanto encanta, para volverse un director muy serio. (nada más hace falta ver como desarrolla esas secuencias de acción sin corte y con un equipo de cámaras y de dobles el cual exigieron montones a la grande Uma Thurman con la cual Tarantino crea al personaje principal y lo cual desembocaría en toda la historia contada en dos partes) Con mucho también del dramatismo Shakesperiano de encontrar la redención por medio de la venganza a aquellos que trataron de destruirnos; llevándonos de Texas a Okinawa buscando al hombre de hierro, de ahí a Japon para encontrar el más alejado y primer nombre de la lista, mientras se recapitulan las enseñanzas del maestro que le enseñó todo y lucha con los demás agentes del infierno que trataron de mandarla justo a este lugar, para después viajar a México a encontrar al hombre que orquesto todo, y con el cual se terminará toda esa pesadilla al recuperar lo único valioso en su vida, su hija. Kill Bill es más que sangre, espadas y muertes exageradas, Kill Bill es arte, un arte diferente, un contra-arte-cultural si así lo quieren llamar, pero es arte, (Y ya después les hablaré de Death Proof, cinta la cual ya toca un arte más apegado sólo a la cinematografía) nos lleva por mucho, desde un guión bien escrito, un anime alguna vez tratado de plasmar por Oliver Stone con Nacidos para matar (guión por cierto del mismo Tarantino el cual no fue muy bien aprovechado por Stone desde mi muy particular punto de vista) Kill Bill es un referente de la cultura pop y el amor que las masas sienten por Quentin Tarantino, y con la que Tarantino rinde homenaje a un género de cine al cual el ama de sobre manera, el Spaghetti Samuray, o el de los karatecas como lo mencionamos los mexicanos, que haciéndonos una películas de Samurays como otras, nos regala una como nosotros la queríamos ver.

Por último comento sólo para los retractores que dices que el cine de Tarantino fomenta la violencia sólo les digo, el cine de Tarantino quizá si es un género en demasía violento, pero creo que está tan bien trabajado y logrado que todo aquel que ve un filme de Tarantino al ver tanta violencia sacia ese apetito que todo humano tiene por algo de violencia que con el sólo verlo en la pantalla uno ya no puede querer ser violento, caso contrario pasa quizá en la música que incita a la violencia, porque la música si es un móvil más poderoso e influyente por el simple hecho que la música la puedes estar escuchando todos los días todo el tiempo, en cambio, las películas, el cine lo ves de vez en vez para escapar de la realidad, así que si empiezas a tener mucha calma en tu vida y empieza a tornarse muy aburrida o con mucha tensión y estrés y quieres descargarlo en algo o en alguien y quieres explotar o hacer una locura, en vez de querer salir a la calle escuchando música basura que incita a cosas malas para que te pasen cosas malas, comprate o rentate una película de Tarantino, (o de Besson o de Scorsese porque no) y sal de esa rutina para vivir una fantástica venganza estilo samuray. (si es que decides ver Kill Bill por supuesto)









Now! Let´s dance!




miércoles, 18 de mayo de 2016

Durango, la verdadera tierra del cine (¿Quién es esa tal Hollywood?)



Por Juan José Antuna Ortiz


Audrey Hepburn, Charston Heston, Clark Gable, Richard Harris, Glenn Ford, Charles Bronson, Jorge Russek, Burk Lacaster, Dean Martin, Robert Mitchum, Ringo Starr, Penelope Cruz, Salma Hayek, Joaquin Cosio, Emilio Fernandez, Maria Felix, Silvia Pinal, Pedro Armendariz Padre e Hijo, Gregory Peck, Paul Newman, Anthony Quinn, Sean Connery, Angelica Aragón, Gabriela Roel, Damián Alcázar, Hugo Stiglitz, Mario Almada, Jane Fonda, Richard Geere, John Wayne.

Son tantos los nombres, las historias y grandes personajes que han pisado esta tierra y se han enamorado de ella que sería realmente complicado hacer una lista detallada y completa de las personas que han estado en este hermoso lugar, en sus entrañable y adorables y llenos de historia sets cinematográficos de La Joya y de Chupaderos. (Descanso de tantos en el siglo XIX y lugar de inspiración para otros en el siglo XX).

Y es que si hablamos de un lugar natural, si bien con sets cinematográficos, pero que su mayor belleza para filmar una película radica sus escenarios naturales, los que están a la vista y al alcance de todas las personas y todo el mundo, donde tú y yo podamos caminar sin saber que justo ahí se filmó una escena emblemática de la historia del cine, sin duda ese lugar sería Durango. Si bien Hollywood sería la capital del cine para filmar en sets cinematográficos y tener el mejor equipo guardado en bodegas de hectáreas cuadradas, Durango (o "Movieland" como era llamado Durango en sus años de gloria cinematográfica por los productores de cine norteamericanos) sería uno de los lugares más idóneos para filmar con hermosos y magníficos paisajes.

Casi desde los inicios de la cinematografía se remonta la historia del cine en Durango, desde la invención de las cámaras de grabación hechas por Edison podríamos atribuir el inmediato amor por estas y las personas realizadoras de este arte hacía el cielo de Durango. Desde los tiempos del General Francisco Villa quien fue el primero en filmar sus batallas libradas en Durango por reporteros Norteamericanos que después se convertirían en documentales. (Un tren llegando a Durango) Hasta que llegó la primera película de la que se tiene un registro oficial, "La ley del bravo" (White Feather) en el año de 1954.

Además, una cosa es tu lugar de trabajo, y otra el lugar donde te gusta trabajar. No por nada muchos actores y realizadores y directores han atribuido su gran amor por estas tierras. Por ejemplo, John Travolta siempre que viene a México a promocionar alguna película y le preguntan que si le gusta el país, responde que su primera película la filmó en Durango ("The Devil´s Rain" 1975) y que uno de sus más grandes sueños es volver a Durango a filmar una película más, pero ahora desde el banquillo de director. Por otra parte, el amor de Penélope Cruz por Durango fue tanto que adoptó a un perro de la calle para llevarse algo que le recordara nuestro estado para siempre, el perro aun es parte de su familia y se llama "vino" (nombre que le dio porque como ella lo ha argumentado: "él sólo vino a mí"). Audrey Hepburn dijo mientras estaba filmado la película "The Unforgiven" que si ella pudiera volver a trabajar en Durango lo haría, declaraciones hechas antes del accidente que sufrió, del cual se recuperó y volvió a terminar la filmación de la película a pesar de que los productores de la misma no querían. Hace unos meses Brendan Fraser estuvo actuando en la grabación de la próxima serie norteamericana "Texas Rising" en Durango y en una entrevista para la Secretaría Municipal de Turismo declaró que para él, Durango es un lugar perfecto, el mejor lugar en el mundo para filmar cualquier historia que uno quisiera filmar. Directores como Arnold Laven, Sam Peckinpah, Burt Kennedy, John Sturges, Henry Hathaway, Ismael Rodríguez, Alberto Mariscal, Raúl de Anda padre e hijo y Rodolfo de Anda. (Que estos últimos la verdad no sé si amaron mucho a esta tierra o se les daban muchas facilidades para poder filmar, lo cual en cualquiera de los dos casos estaba bien, y esperemos que ese amor surja en nuevos actores, ya sean amateurs o de renombre y que nunca se acabe.) Y que podemos decir del gran John Wayne, ciudadano distinguido de la ciudad de Durango desde el año 1969 quien dijo que no hay cielo más azul y más hermoso en el mundo para filmar una película como el de Durango. Además de la gran ayuda que brindó a las comunidades en que trabajo construyendo escuelas en rancherías y comunidades indígenas.

John Wayne, "The Duke" como le gustaba que lo llamaran los muy cercanos, filmó en total 6 películas en nuestro estado, y las dos últimas en los sets que él mismo construyó, los sets cinematográficos de La Joya. Actores que también han filmado múltiples películas en el estado serían Valentín Trujillo con 3, Richard Harris filmó 4 así como muchos actores más tanto nacionales como extranjeros.

San Juan del Rio, Mapimí, Canatlán, Durango Capital, Nuevo Ideal, Nombre de Dios, San Dimas y muchos recintos naturales más entre estos lugares han servido de sets para películas como Los Hijos de Katie Elder, The Tall Men, The Wonderfull Country, Major Dundee, Pueblo de madera, Lancelot, Bandidas, Cristeada; y algunas otras grandes producciones cinematográficas que han sido realizadas en su totalidad o que han utilizado para escenarios temporales o sólo algunas escenas como Suave Patria, Dragon Ball Evolution, entre otras.

En cuanto a producciones nacionales podemos destacar a "La Cucaracha" con Maria Felix, "Pueblo de madera" con Angélica Aragón y "Vidas Errantes" del gran director duranguense Juan Antonio de la Riva filmadas en San Miguel de Cruces, así como sus otras películas "El gavilán de la sierra" y "Érase una vez en Durango". En últimas fechas la tan nostálgica "Guten Tag Ramón" de Jorge Ramírez-Suárez y "La Dictadura Perfecta" de Luis Estrada.

Tan es la tierra del cine que la diva más grande del cine nacional nació en Durango, la grande y hermosa Dolores del Rio (por encima de Silvia Pinal -que para mí es la segunda gran actriz de nuestro cine al haber actuado para Luis Buñuel- y María Felix en mi muy humilde opinión) y grandes actores de las primeras décadas del siglo XX como Andrea Palma, Ramón Novarro y que figuraron como grandes actores en la puberta Hollywood sin habla antes de que existieran siquiera tan los hoy codiciados premios Oscar.

Somos y hemos sido afortunados al heredar esta hermosa tierra, protagonista total y principal en todas las historias que aquí se han filmado y las que aún no se han filmado ficticias o reales, Durango, fue, es y seguirá siendo La verdadera tierra del cine.

P.D. Ojalá nuestro país (gobierno) se preocupara más por subsidiar y dar apoyo para la realización de más producciones en todo México en general. El Gobierno Estatal en Durango ha hecho un gran esfuerzo por dar promoción y distribución e incentivar incluso entre sus propios jóvenes la realización de esta actividad, con festivales del ramo, pero aún falta muchísimo para hacer que nuestro cine vuelva a sus años de gloria, esperemos no morir sin volver a ver esto rodar.


Fuentes y agradecimientos a:

"Durango filmes de la tierra del cine 1954-2013", al maestro José Carlos Roberto Majul por aclarar todas mis dudas y la página de IMDb. Texto originalmente escrito para la Revista Dgoextremo y modificado para el blog.