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jueves, 12 de diciembre de 2024

"Malta" de Natalia Santa: qué poder ejercemos sobre los deseos de huir.

 


La pieza colombiana de Natalia es una de esas películas que, aún teniendo una sinopsis bien escrita sobre la trama de la historia, y que no se deja cosas ocultas o entre líneas de lo que el argumento desarrolla a lo largo de esta, es una película que de buenas maneras no te esperas.


Mariana quiere irse lejos de Bogotá, lejos de su familia, pero sobre todo lejos de sí misma. Malta es un lugar por donde empezar. Antes de llegar allí tendrá que adentrarse en otros territorios.


En esta película vemos en un personaje como Mariana tan real como complejo, pero también tan enigmático, que sin tener un lugar donde estar, tanto físicamente como emocionalmente, siempre está con un constante deseo de no ser, de no estar, buscando cada noche un refugio en otro cuerpo que habitar, un hombre con el cual estar e irse a su cama para no volver a la dura realidad de su familia (sus hermanos, su abuelo) y la prisión que le representa la mirada de su madre, pero también el incesante y creciente deseo de soñar que puede irse de su propio contexto, de su propia realidad. Un completo estudio de personaje preciso, interesante.

En ese deseo de no estar, está un estudio de la soledad por demás estimulante, que a su vez se acompaña no sólo de la extraordinaria interpretación de Estefanía Piñeres, sino también de la fotografía de Iván Herrera que, además de dispersa por momentos (a propósito) e incluso ambigua (recurso empleado de manera extraordinaria) la elección de Natalia de utilizar planos objetivos y subjetivos precisamente para ampliar y fijar aún más el espectro un tanto vacío y emocional de Mariana, es verdaderamente impresionante, y es justo donde digo que uno no sabe lo que se espera con esta película.

Un refuerzo y equilibrio para la catarsis del personaje de Mariana, y como permea e impregna de ese sentimiento al espectador, es sin lugar a dudas el personaje de la mamá, interpretado magistralmente por Patricia Tamayo (en definitiva lo mejor de la película) que con sólo la mirada transmite toda la dureza, pero también los sentimientos y emociones posibles de una madre frustrada, arrepentida, rebasada por la vida que eligió y no la recompensó. Vemos en Mariana en cierto punto de la película, en el desarrollo inicial (primer acto. Comentar que es una película que, aún dentro de su sencilla narrativa, tiene sus tres actos bien definidos), expresar algo de rencor por su madre, por al persona en que se convirtió por sus posibles errores en la vida, para después encontrar que lo que ella recuerda, sobre quien fue quien en la historia de sus padres; quizá no sea del todo la historia que ella se repetía por su propia lucha, por su propio ensimismamiento. Ambos personajes tienen un sinfín de momentos a lo largo de la película que nos muestra la complejidad de las relaciones entre padres e hijos que no se saben comunicar ni perdonar, pero sobre todo, que no saben reconocer lo parecidos que podemos llegar a ser, o llegaremos a ser.

Malta, o cualquier otro lugar soñado en el mundo en el cual vivir, puede ser, o ser reemplazado con el reconocimiento, con reencontrarnos en nuestro propio sitio, con la pérdida de alguien a quien se ama; o un lugar que jamás llegaríamos a imaginar.


lunes, 29 de abril de 2024

Las cosas donde ya no estaban: como se ven los amores veinte años después.





Hay varios elementos que me han hecho amar la pequeña, hermosa e independiente película de Fabio Vallarelli, que me dictan y me hacen querer escribir sobre esta ella no desde un punto frío, sino desde esa perspectiva que me pide no elaborar un discurso construido y formulaico, sino un discurso que se mueve más entre la emoción y las entrañas, sin pies ni cabeza, pero con mucho corazón.


Dos treintañeros que habían sido pareja en la adolescencia se reencuentran luego de muchos años. Por una serie de hechos fortuitos terminan pasando la noche juntos recorriendo la ciudad e intentando reflexionar sobre quiénes eran y quiénes son hoy.


Lo primero que evidentemente llama la atención de la película y hace que uno se enganche, es la historia y cómo se desarrolla. Primeramente tenemos a los protagonistas, ambos siendo de alguna manera las dos caras de una misma moneda, lados que, dependiendo la perspectiva de quien la mire o la lance, uno es el ganador, otro es el perdedor, o en otras palabras: uno es el triunfo, el otro es el fracaso. Por un lado, para Luca, podría parecer que Dolores es el lado ganador: cantante en ascenso, viviendo lejos de la conflictiva situación financiera de Argentina, con una vida interesante que le permite viajar. Mientras que para Dolores, Luca es quien podría irle ganando en la vida, pues a pesar de haber perdido a su padre recientemente, lleva una vida tranquila, haciendo lo que siempre amó qué era dibujar, sin importar lo absorbente de su trabajo, viviendo aún en su ciudad sin tener que despedirse de los amigos de toda la vida. Lo cierto es que para los románticos como su servidor, compartir la caminata por toda la ciudad al lado de alguien con quien conectamos, es un ganar ganar.

"Es mucho mejor ser un fracasado a no ser nada"

Otro de los elementos palpables que hacen que más de uno instantáneamente se enganche de la historia, es justo el elemento de la caminata y la ciudad, y el símil que este elemento tiene con grandes películas, enamorarnos de parejas y ciudades que no conocemos pero que justamente amamos por el amor a esas historias y las ciudades que se convierten en un personaje más. En el caso de Buenos Aires, las canciones de Fito Paez (y algunos de sus videoclips), el retrato tan melancólico que hace Wong Kar-Wai adornada de tangos y la lente de Doyle, y por supuesto el Obelisco en una secuencia muy al principio de un viaje en taxi (un guiñito a Jarmusch) que hace que recuerde un cuento que escribí hace años.

"Ya somos nuestros viejos"

La atmósfera que Fabio dota a la historia, sobre todo en las caminatas, es muy similar colorísticamente hablando, a películas como Before we go (Chris Evans, 2014) y Stockholm (Rodrigo Sorogoyen, 2013), obviamente con tratamiento-contexto-intención muy distintos. Además de ese elemento tan visual y de composición, uno de sus grandes encantos radica en la narrativa que rige lo que está más presente en la trama: las caminatas que se conducen en voz en off, con pláticas largas, extensas, por momentos continuas y por momentos pareciera que inconexas; son básicamente la construcción de estos personajes que trifurcan entre pasado, presente y futuro. Los cuadros mostrados de la ciudad con ese sentimiento, en escasos segundos de los lugares especiales en su historia, son gratamente efectivos para entender la importancia de la ciudad en la historia de Fabio y en su historia, hablando de Luca y Dolores. El trabajo fotográfico de Mariano Castaño es simplemente magistral, en su sencillez y despojo de pretenciosidad, da a la historia justo el enfoque y encuadre perfecto de cámara, postura e intención. Quizá haya un par de detallitos en cuanto a la iluminación en secuencias de planos abiertos y cerrados de una misma escena, pero realmente son insignificantes. La selección musical es de igual manera muy atinada.

"Crecer es una mentira.
Conocerse es una mentira.
el futuro es una mentira"

Los personajes principales de Fabio son interesantes porque no caen en tópicos o en los clichés en que suelen caer este tipo de personajes en rom-com's, son personajes que rayan lo real, en este y muchos sentidos hacen recordar a la pareja creada por Richard Linklater. Agustina Quinci está además de hermosa y encantadora en su personaje, es extraordinaria en la interpretación y realismo que le brinda a Dolores, le da una carga inteligente, sarcástica, emocional y carismática en verdad impresionante; y supongo esto se debe al hecho de que en la vida real ella no es muy diferente a su personaje, actuando y cantando, además de vivir en México desde hace varios años. Y en el caso de Andrés Ciavaglia, el realismo que logra en su interpretación es tan impresionante, que es difícil no sentir empatía y amor por Luca. Los diálogos dichos de manera torpe y atropellada, se sienten genuinos y naturales, pensados así desde el guion, e interpretados magníficamente por Andrés.

"Para ser bueno debes de ser cruel"

La diferencia entre una buena película y una mala película de este género (si es que la tuviéramos que encasillar) está en el guion y que tan reales o personales se sienten los diálogos, y acá no sólo los diálogos son poderosos, sino que la química creada entre Agustina y Andrés es formidable. Hacen tanto de Dolores como de Luca, dos seres que a pesar de los años y la distancia, no dejan de preocuparse el uno por el otro, de querer no sólo saber como están y lo que han pasado, sino también lo que han sentido en el tiempo de ausencia. también se involucran las situaciones de la vida y el contexto político social de Argentina, crisis existenciales de la edad propia, pero también las crisis económicas que han azotado el país (pareciera un tema de refilón o relleno, pero es una manera muy sutil e inteligente de hacer una crítica constante e importante a la política interna que por supuesto afecta a las personas reales y de a pie) hacen que Luca tenga matices que se van desvelando a lo largo de la historia. La evolución de la interacción entre Dolores y Luca también es sublime, vemos como pasan de la timidez en su trato, a la intimidad de las historias recordadas y vividas, la confianza que se va recobrando entre el trago, las confesiones, las canciones y la velada; mostrando sus inquietudes, sus temores, sus deseos y sus sueños. Mostrándose.

"Eso es crecer: hacerse preguntas"

La parte final de la película tiene momentos realmente encantadores: como rompen la cuarta pared previo a que Dolores le cante a Luca uno de los tantos himnos de nuestra generación (yo también soy treintañero e idealista) como lo son las canciones de Dos Minutos. Lo que más me agrada del final es que si bien podía y se justificaba el hecho de caer en un tópico, Fabio no lo hace, ni Luca sale corriendo tras de Dolores, ni Dolores se queda al lado de Luca, viven la noche de su vida, pero al igual que Celine y Jesse, tienen la esperanza de volver a estar juntos: volver al encuentro, cambiar el destino, perder el avión.


Ese hacer cine desde lo independiente (me agradó mucho la importancia que se le da en los créditos a todos los extras, mencionándolos prácticamente al principio de estos, sólo después de los actores principales), pero también desde lo personal, basado en la congruencia y la construcción de todo elemento partiendo del realismo a través de los personajes, es lo que hace que uno conecte y resignifique muchas vivencias en la vida de uno que pareciera no significan nada más que para quien las vive, pero es justo viendo películas como las de Fabio, que uno se da cuenta que el cine está hecho de vida, y que la vida y las vivencias son lo más importante cuando de crear arte se refiere, y es así que tanto el cine como el arte en general, se vuelven más próximos a la vida real, a las personas reales.

Finalizo escribiendo que para todos aquellos que alegan que la película es sólo una copia hecha de fragmentos de la trilogía Before, debo decirles que así como Richard vivió alguna vez una noche significativa con una chica que hizo que Before sunrise naciera, y en consecuencia las secuelas conocidas; seguramente Fabio se vio influenciado tanto por vivencias personales como por referencias cinematográficas. ¿Quién en esta vida no ha vivido una noche así? Todos deberíamos vivir una noche como esa al menos alguna vez en la vida.




miércoles, 3 de mayo de 2023

"El suplente", de Diego Lerman.





Sobre la más reciente película del realizador Diego Lerma, quizá debería empezar escribiendo que si bien es una película no mal lograda, si es bastante flojita. Pero permitan explicarme.

Desde que la vi en la competencia grande de Los Cabos (también estuvo en San Sebastián y Toronto), no me llamó mucho la atención, aun con el hecho de que era la única representante de México (con una gran co-producción, ademas: Francia, España, México y Argentina los más llamativos; y que además ganó la Competencia Los Cabos), pero desde su sinopsis ya se leía muy convencional, y no me equivoqué.

Y es que debo decir en sí qué la película no es mala en su puesta y partes técnicas, hay un ojo por demás educado detrás del experimentado (y joven) realizador Diego Lerman, y las actuaciones en verdad son deslumbrantes, desde principales, pasando por secundarios y terminando con los no actores; el problema ni siquiera está pienso yo en la típica trama de "profesor con problemas de crisis existencial, regresa a su pueblo a sanar viejas heridas del pasado que, al ayudar y crear conciencia en sus nuevos alumnos, él encuentra a su vez un nuevo propósito de vida"; que no hay que ser muy listo para darse cuenta que es una trama que hemos visto miles de veces en el cine gringo (y mejor planteadas, la verdad) que nos ha maleducado durante muchos años a ver las cosas a través de sus ojos en muchas ocasiones (sobre todo por los grandes estudios) como nueva forma de colonización, haciéndonos creer que las cosas son como ellos nos las cuentan.

El problema con la película de Lerman me parece esta en el hecho de que toda trama y subtrama que se sugiere, jamás se desarrollan y terminan, haciendo que el espectador la sienta incompleta, aun con las buenas intenciones de una película "social mente responsable" y del buen manejo narrativo a través del montaje. Situaciones con potencial qué tiene buen principio pero no buen fin como la relación fracturada entre Lucio "el suplente" y su padre "el chileno" (ambos magníficamente interpretados por Juan Minujín y Alfredo Castro respectivamente), o con su ex pareja (la encantadora Bárbara Lennie que en lo que va del año la he visto con dos tremendos trabajos, está brillante aún con sus breves apariciones a cuadro), o el conflicto que se sugiere al principio y jamás se vuelve a tocar, o las clases inexistentes que tiene para al final aprobar a todo su grupo (acaso la trama que mejor se desarrolla es la relación de el suplente con su hija, con una gran interpretación de la pequeña Renata Lerman, hija en la vida real del director), y así un largo etcetera, todo esto hace que en el acto hace que la película sea una obra incompleta a mis ojos. Una película sin consecuencias y con muchos personajes que se muestran pero jamás se desarrollan, como "el perro".

Mi conclusión es que, aun con las buenas intenciones de Lerman, no todos pueden ser un Ken Loach cuando al realismo social nos referimos, porque para eso tenemos al maestro británico y no necesitamos nada más, quizá buenas voces que exploren el género, como seguro Lerman lo hará de seguir trabajando.

miércoles, 6 de julio de 2022

Nuestras madres.





Hace unos meses, cuando escribí sobre Nudo mixteco, tocaba el tema de cómo a los festivales europeos les encanta tener y premiar a películas latinoamericanas que tocan temas densos y que ellos pueden disfrutar cómodamente desde su butaca y su visión primermundista, y cómo muchas veces esas películas retratan precisamente estas historias de manera sensacionalista o sólo con el simple objetivo de poder ganar premios en los festivales por los que pasan, como es el caso de Nuevo orden o Chicuarotes.

Afortunadamente también dentro de ese cine que llega a Europa con esta bandera, hay películas realmente destacadas que retratan esas historias de pueblos originarios que duelen y que se muestran con fidelidad, tal es el caso de la ya mencionada Nudo mixteco, y también de la película de la que escribo a continuación: Nuestras madres de Cesar Díaz, película ganadora de la Caméra d'or en el Festival de Cannes en el 2019 (y que curiosamente este año lo ganó la película Way Pony de Riley Keough y Gina Gammell, sobre un par de jóvenes de una reserva de indios nativos en Estados Unidos)


La película expone como, a la par de que se llevan juicios políticos en contra de militares que asesinaron a muchísimas personas durante la guerra civil en Guatemala, los forenses investigan, descubren y desentierran fosas clandestinas a lo largo del país. Uno de ellos, Ernesto, se encuentra con el testimonio de una mujer que le da la ubicación de donde los militares llegan a su pueblo tras los guerrilleros que ya se habían ido, y matan a bebés, niños y hombres, entre ellos su marido. Es después de que la señora le enseña una foto donde aparece su marido con los guerrilleros, que Ernesto se toma personal el caso, pues uno de los guerrilleros que aparecen en la foto es su padre, desaparecido como miles de personas más en ese espeluznante episodio de la historia guatemalteca. Entonces es a partir de ahí que Ernesto va descubriendo cosas, y en este viaje emocional su madre con él, revelándosele cosas que, como en su momento le diría su madre, no le contaría ni aunque estuviera bajo tortura, pero que al final de cuentas lo hace, por justicia propia y por justicia para los demás.


Lo primero que poderosamente me llama la atención de la película de Cesar Díaz es el control que tiene de la tensión y la trama a través de la estética que propone. Es una película que estéticamente es fuerte y directa en los momentos más duros, hay una propuesta estética que hace que uno vea de cerca la situación, a los personajes y las reacciones que ellos tienen ante los testimonios que dan y los testimonios que escuchan, y eso se siente cuando uno ve la película en una sala de cine, pues es en estos momentos en los que no se escucha ni siquiera a una persona en la sala comer sus palomitas de maíz. Jamás se podría decir que es una película que se ve "bonita", porque lo que cuenta no es para nada bonito, es una película que se muestra de manera correcta, y cuya propuesta visual ayuda al móvil de lo que la historia requiere, siempre con un respeto y un cuidado que impresionan y uno agradece. Por momentos hace recordar al cine de Dumont y de Ozon, y quizá de ahí venga el apoyo y el cariño de Francia hacia esta película.

Las actuaciones de Armando Espitia (quien está hecho un actorazo) y Emma Dib son realmente extraordinarias, ambos encarnan a la perfección la lucha interna que sufren sus personajes. Por una parte Armando en Ernesto refleja esa intensidad de la búsqueda de la figura paterna que jamás conoció, y que la sabe arrebatada por un Estado que ya no existe, pero que no deja de tener manchas en la política actual, como esas trabas que tiene que pasar para desenterrar a los muertos de esa comunidad y dar con el paradero de su padre, porque la burocracia siempre está rindiendo cuentas a alguien. Vemos el duelo por el que atraviesa cada vez que se siente impotente y lejos de su objetivo, a demás de la lucha con su madre que no quiere destapar la cloaca del pasado que vivió al no querer testificar en el juicio que hace el pueblo contra las figuras de sus pesadillas y que busca justicia y no perdonar ni olvidar. En el caso de Emma con Cristina, es muy similar la lucha a la de Ernesto, pero siempre desde la calma y la mesura, por el miedo que le provoca el exponer hasta a su hijo por las represalias del pasado. La vemos siempre dar vueltas a temas delicados con Ernesto, no querer acompañarlo en la búsqueda, siempre deslindarse y siendo distante, pero la transformación de ocultamiento a aceptación en ella es triste pero liberador en ese culminante testimonio fulminante, liberador hasta en nosotros los espectadores, como las escenas en las que Ernesto descubre la verdad sobre su padre.

La película recuerda a obras como El silencio de los otros, Flor de otomí e Incendies por la temática que aborda, pero la forma en que lo hace Cesar, me parece nos pone ante un realizador latinoamericano que dará muchas historias con fondo y forma que enriquecerán aún más nuestra filmografía como pueblos con historias potentes por sacar a la luz.

jueves, 19 de mayo de 2022

"El perro" de Carlos Sorin: las segundas oportunidades de la vida.





Hay muchas películas que, siendo muy sencillas, minimalistas y de poca producción, tienen historias que en su simpleza esconden historias muy bellas sin ser muy rebuscadas; y eso suele hacer que se pierdan en el mundo cinematográficas siendo opacadas por cualquier producto sin valor artístico de la big industry. Esta película sin lugar a dudas es una de ellas, una historia que aunque parece es muy sencilla y sin valor aparente, esconde una historia cuya lección es muy hermosa.


La película va sobre la vida de Juan, o "Coco" como le dicen sus cercanos, un hombre mayor que después de haber sido despedido de su trabajo en una estación de gasolina, batalla en encontrar un trabajo por su edad. En sus ratos libres hace mangos para cuchillos y trata de venderlos en donde puede. Coco tiene una virtud, o una debilidad, como se le quiera ver: es un hombre al que le gusta ayudar. En una de esas ocasiones auxilia a una mujer que se queda tirada en la carretera y remolca su camioneta hasta donde vive y se la arregla, en agradecimiento ella y su madre le regalan un perro viejo que dejó su difunto padre y esposo, y aunque al principio lo duda, termina por aceptar por no hacerles el desaire, una vez que llega a su casa, su hija lo echa con todo y perro, es entonces que cuando parecía que Coco ya no tenía op0rtunidad alguna en la vida, empieza a florecerle la suerte una vez más gracias a le chien (que después Coco se entera que en realidad el perro se llama bombón), y cuando el mundo los vuelve a dar por perdidos y desahuciados a los dos, la vida les da una segunda oportunidad.


Carlos Sorin en ningún momento quiere pasarse de la raya hacia ningún lado que le pueda comprometer su obra, pues sabiendo bien que había pocos elementos y recursos para contar esta historia, llevarla más allá de la línea en lo dramático, o en lo cómico, le habría costado el argumento completo. Todas las historias que giran en torno a Coco y Bombón, son historias que no sólo tocan a Coco, un hombre con una alegría y un optimismo infinitos, sino también a nosotros los espectadores, cada una individualmente es valiosa, y colectivamente hacen una amalgama perfecta en pos de la película, eso es gracias en parte a las actuaciones, a la hermosa y sencilla música compuesta por Nicolás Sorín (hijo de Carlos), y por supuesto a la dirección.

La escena más poderosa, es también la más cómica y la que podría parecer inapropiada para muchos, pero nada de eso, esa escena hermosa que ejemplifica perfectamente las intenciones que tenía Carlos con la película, es la representación de que la vida cuando menos lo pensamos nos sorprende, cuando parecía que no había más camino que recorrer, que sólo quedaba esperar al lado de la carretera a dejar de ser, el instinto y la amistad menos pensada nos vuelve a dar un empujón y, si toca que tenemos que brillar en algo que jamás en nuestra vida habríamos pensado, pues hay que hacerlo.

"El perro" no está a la altura de las obras maestras del cine argentino, pero tampoco les pide nada, es un road-movie sencillo pero de una hermosura sobresaliente.

jueves, 17 de marzo de 2022

Tres tristes tigres, de Raúl Ruiz



Dentro de las diez obras esenciales del gran director chileno Raúl Ruiz que presenta la retrospectiva que le dedica el FICUNAM, me permito escribir sobre la ópera prima del director y la única película chilena en toda la extensión de la palabra que presenta el festival.

Película del año 1968, que retrata la vida de diversos personajes de distintos órdenes sociales, pero desde la mirada única con la que contaba este realizador, que desde mi perspectiva es una mirada torcida para bien, y nada convencional que siempre caracterizó al cineasta, con una propuesta visual arriesgada con intensos y duros primeros planos y cámara en mano; centra su foco en la figura de Tito, un personaje que es el eje conductor que sucumbe y muestra la vida del chileno tanto alejado de la realidad de su país, como de los que se aferraban a la idea de un país tan polarizado y cambiante. De alguna manera, y sin que ese fuera el propósito de su película, o no de la manera en que hoy día muchos scineastas politizan sus obras con fines preconcebidos de interés morboso, Ruiz mostró y puso el dedo en la llaga de la realidad chilena, y la división de clases sociales.

Vemos personajes con buena posición económica pero infelices, también están los que son parte de la oligarquía social, y que pretenden hacer lo que quieran, vemos a los que forman parte del gobierno y que son además de personas siniestras y adoctrinados en la ideología imperialista yanqui, lo que ofenden sólo porque pueden hacerlo, los que hacen con su vida lo que pueden y aparentan ser interesantes, y vemos a Tito, la radiografía de un hombre que parece no encajar en ningún lugar, (elemento que a uno lo hace recordar a la cubana Memorias del subdesarrollo del mismo año, de Tomás Gutiérrez Alea) es que vemos como sus arranques de ansiedad, violencia, lo hacen perder el control y dejarse arrastrar por el alcohol y las calles de Santiago, al son de una música más que espléndida.

Tito para nada es una victima, de hecho se le podría catalogar por un ser despreciable que es absorbido por un sistema inseguro, y del cual él mismo es consciente de su situación miserable, de ahí que no se a compleja en dejarse llevar por el momento, sin intención en una primera instancia de detenerse a pensar en las consecuencias de sus actos, igual abandona a un amigo ebrio en la estación, como golpea a su empleador por no llevar a cabo una tarea a tiempo.

Personajes que no hacen nada con su vida, y otros que creen en elefantes blancos, así damos una mirada al Chile antes de lo que años después pasaría con la sociedad de este país, ese oscuro episodio en la historia latinoamericana que hizo que tantos artistas como Ruiz tuvieran que exiliarse, y aún con el hecho de que no era el más comprometido políticamente hablando, pero si el más arriesgado en el plano artístico, sus historias y arte eran un claro opositor para los perpetradores de aquel golpe de estado.

Es interesante ver la lectura que se le puede dar a esta obra del maestro chileno a más de 50 años de su creación, que no fue tan comentada por los espectadores chilenos en su momento, y que incluso hoy día sigue siendo uno de los cineastas menos conocidos y más incomprendidos, a pesar de ser elogiado y reconocido por los conocedores del arte como uno de los más imprescindibles autores, y quizá el más importante de latinoamerica; pero sin duda alguna, el cine de Raúl Ruiz hoy día funge como parte del panorama chileno del último tercio del siglo XX. 

martes, 4 de mayo de 2021

La Princesa de Francia: la gente cambia.




Hasta cuando dejemos de quererle gustar a los gringos, seremos libres.
Deniss Barreto.

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"La Princesa de Francia" es una película argentina del 2014 dirigida por Matías Piñeiro, cuyo paso por festivales y circuitos de cine de arte fue de lo más prolífico y positivamente comentado.

La película, cuya trama se basa en la obra de Shakespeare titulada "Trabajos de amor en vano", es una adaptación muy libre de la obra, en la que la creativa manera en que se monta, y la libertad que emprende el realizador para hacer figurar a sus personajes, hace que sea más que atractiva y que uno quiera indagar aún más en el tema que está flotando todo el tiempo en la película: los diferentes personajes que interpretamos cuando estamos con otras personas, y los personajes que debemos de asumir cuando algunas de estas personas se van.


La película comienza con una secuencia por demás prodigiosa y cómica, vemos desde las alturas desarrollarse un partido de fútbol rápido, vemos jugar a verdes contra rojos, y que cada vez que el balón va a algún punto ciego de la cancha, como los personajes rojos van desapareciendo, y los verdes se van haciendo mayor en número, hasta que al final sólo queda el guardametas rojo, contra un ejercito de verdes, los cuales salen persiguiéndolo. A partir de ese punto la película comienza realmente. Lorena llega a la representación de una obra, en el lugar se encuentra en las bancas con un tipo que no deja de observarla, después este se le acerca y comienza a acariciarle el cuello y querer besarla, pero ella no lo permite, en vez de eso, le dice que mejor salgan para afuera. Una vez ella afuera, se encuentra con su novio, es cuando se nos revela la identidad del joven de las bancas, y el motivo por el cual ella estaba en ese lugar. Víctor, el joven de las bancas, es el joven director de la obra que montaban en el pequeño teatro, "Trabajos de amor en vano", dónde además caracteriza a la princesa cortejada; y Lorena, junto con cinco actrices más, se encargan de representar a los pretendientes o cortejantes. Nunca se dice de manera directa, pero Víctor parece haber tenido amoríos con todas las actrices en la obra, y en esa última presentación donde una de las interpretes más importantes, Natalia, la exnovia de Víctor, deja la obra, Víctor anuncia que se irá un año a México para sanar las heridas que dejó la muerte de su padre, dejando a su novia Paula a la espera, y a Ana, con quien parece estar más conectado que con la propia novia.


De las cosas más interesantes que tiene la película es cómo desde el principio los roles de los personajes son de alguna manera representados fuera de lo común, pareciera que se busca una trasgresión del lenguaje desde ese punto, pero no sólo por serlo, sino que tiene una propuesta y un por qué detrás. Desde el momento en el que propone el hecho que la obra que se monta dentro de la película sea un hombre quien lleva el rol de la princesa, y las cinco chicas sean los cortejantes, ya rompe un molde o un esquema convencional, y cómo además, en la trama central de la película, su personaje principal, quien es también la princesa en la obra, sea la representación de un Don Juan que enamora a todas las actrices que actúan con él. Una vez que vuelve de México, intenta reunir al crew para montar una vez más la obra y venderla en formato radiofónico, pero en esos encuentros se dan desencuentros, nuevos rostros ante una posibilidad de futuro aparecen, viejos rostros buscan incorporarse, cuando parece que el corazón de Víctor por fin toma una decisión, una acción realizada durante su exilio y otra apresurada a su regreso, frustra todo ante la posibilidad de no querer soltar a ninguna de sus musas.

El tema de la representación no queda ahí y se vuelve cada vez más dinámico y versátil, lo vemos en la figura de Víctor y Guillermo, pues una vez que Víctor se va a México, Guillermo lo sustituye en la obra, pero también empieza a involucrarse con la mayoría de las mujeres de la obra de manera sentimental, y quizá donde aún más se trasgrede la función de los roles en el plano y esquema narrativo es en la reaparición de Natalia en la película, en la que se nos muestra en más de una ocasión dentro de la misma película, la misma escena pero con diferentes posibilidades, esto se vuelve un ejercicio de prueba y error en el que el realizador nos muestra el truco de la ficción, algo inconcebible en parámetros y estándares hollywoodenses, en el cual el realizador no concede nada al placer del público, y monta las diferentes posibilidades en su versión final, en la que esta quiere volver a ver a Víctor para que la acepte en su proyecto, hasta que los deseos de ella, y en consecuencia, los deseos del director de la película, las cosas se den como quería que se dieran, de ahí que el personaje de Natalia, sin ser muy protagónico como al principio de la película, si resulta ser muy relevante hasta el final.

Entre las cosas que enriquecen a la película, más allá de la libre propuesta narrativa de Piñeiro, está la espléndida selección musical de primer nivel, la gran influencia que tiene la obra de Bouguereau, que desde mi particular punto de vista, está a la altura la importancia de esta para la película como la misma obra de Shakespeare; y sin lugar a dudas el espléndido grupo de actrices que conforman el reparto, es un verdadero agasajo y deleite ver a este grupo de actrices tan importantes de los últimos años, como lo son Agustina Muñoz, María Villar, Romina Paula, Laura Paredes y Elisa Carricajo; sin dejar de hacer mención por supuesto del propio director, que forma parte de este gran grupo de realizadores argentinos que a principios de la década pasada empezaron a construir un cine más libre en toda la extensión de la palabra y sin etiquetas, sin ninguna ínfula de condicionamiento comercial, y cobijado en compañerismo y respaldado por sus propias productoras y la máxima escuela de cine en este país, cuya relevancia nos ha brindado a importantes directores de renombre como Laura Citarella, Santiago Mitre y Mariano Llinás.

Las tesis final de la película en sí, me parece arroja como conclusión el hecho de que, las cosas pueden complicar la vida de un hombre ante la imposibilidad de afrontar el temor a simplemente decir "te amo" a la mujer correcta, sin dejar de ir tras otras para mitigar el dolor y crisis que asume la existencia y el seguir viviendo tras la pérdida de personas amadas y cuya influencia fue muy importante en su vida, como puede ser la figura de un padre. Y eso, siempre será un asunto muy shakesperiano.


viernes, 30 de abril de 2021

La casa lobo: un cuento oscuro sobre las dictaduras.





La casa lobo es una película chilena del año 2018 dirigida por Cristóbal León y Joaquín Cociña, la cual tuvo una gran relevancia e importancia en su recorrido por festivales y que resulta ser una película que, de entrada es la primera película realizada bajo la técnica de stopmotion en Chile y que, indudablemente puede considerarse una de las películas de animación mejor lograda, y de las más interesante de los últimos años por la temática que aborda.


La película se nos muestra como una cinta rescatada en las bóvedas de una comunidad alemana en Chile, la cual vive alejada de la sociedad y que se muestra al mundo, a través de su propaganda televisiva, como una comunidad pacífica que produce miel (partiendo de esta premisa es imposible que no venga a la mente del espectador películas como The village de M. Night Shyamalan, incluso a la parte de The Schindler list donde se les muestra a los judíos la ilusión de los campos de concentración), y es luego de que en este video introducción el narrador, quien se presenta como el fundador de dicha comunidad, llamada Colonia Dignidad, se nos muestra la película en cuestión: La casa lobo, la cual nos presenta a María, una niña que escapa de su Colonia luego de haber dejado escapar a dos cerditos y ser castigada y condenada a pasar 100 días sola y encerrada, pero la niña logra escapar y llega a una casa en apariencia sola, en la que pronto descubre dos cosas: la primera, hasta esa misma casa llegan sus cerditos, la segunda, que parece estar en la casa de sus pesadillas, en la que ya no sabe si está mejor dentro de la casa con sus cerditos, o afuera con el lobo, y una tercera idea flota en el aire: ¿habrá salido realmente María de Colonia Dignidad? O esta ya habrá invadido todo Chile.


Me parece que no hay forma fácil de abordar un texto sobre esta película, y la forma más correcta de verla a mi parecer es cual si fuéramos unos infantes, y es que me parece es una película cuya libertad creativa desborda cualquier razonamiento lógico que la mente adulta pudiera conjeturar, aunque por supuesto hay una lógica en todo lo que vemos, sólo hay que desentramar, descifrar, leer todo lo que metafóricamente se nos dice entre líneas en este viaje sensorial.

Entre todas las virtudes que tiene el trabajo de los realizadores el que mejor define la experiencia que resulta ver esta película, quizá sea el tono que maneja. Si bien, al ser una animación, y ser una especie de fábula lo que se nos narra, el hecho de que sea tan oscura, y su animación se nos muestre más como una especie de mal sueño, que la tradicional forma en que se narran las historias para niños, hace que uno conecte las metáforas que hablan del pasado chileno que rondan alrededor de los personajes y la trama: los cerditos atrapados convertidos en personas, las personas convirtiéndose en animales, la casa mutando y cambiando de un ente animado a un ente real, mientras todo transcurre frente a nosotros a través de un plano secuencia formidable, aún con los errores en este (errores que por supuesto tienen todo menos el error), lo único que comunica con el espectador: esta es una película que, aunque lo hace a uno vivir la experiencia sensorial de estar en un sueño, un mal sueño incluso, no nos da en ningún momento la sensación de estar a salvo, creo que la trama y cómo está narrada; nos hace involucrarnos con esta historia que tiene mucho de real, pero no sólo con el pasado, pues nos invita a recordar el hecho de que todo pueblo que olvida su historia está condenado a repetirlo. Pero de qué puede estar hablando esta película, más allá de su oscura, tensa y sensorial experiencia.

Si bien la película sí está basada en un hecho real que yo acá no mencionaré ya que se ha expuesto en otros textos que circulan en diferentes publicaciones, me parece que, como la misma película da importancia a diferentes significados a través de las metáforas que aluden al lenguaje onírico que emplea a través de la fantasía que se maneja dentro de su lógica, que para nada crea la sensación de escapismo o evasión de la realidad, sino todo lo contrario; la película bien podría verse también como el paso de esas personas que, huyendo de Alemania y del régimen nazi, y que encontraron refugio en Chile, años después se vieron inmersos y dentro de una nueva dictadura, la de Augusto Pinochet. Sabemos que durante ambas dictaduras fueron miles las personas que sufrieron tortura de múltiples maneras, tanto psicológicas, como físicas, incluso experimentación entre ellas, bien lo que vemos en la película podría ser lo que estas personas sentían mientras sufrían eso. Pero también se podría asumir que se encuentra en la figura de María a toda la humanidad al siempre latente peligro de los lobos que se presentan como los salvadores, engañando con dobles caras y dobles discursos, de ahí que películas como La casa lobo son tan importantes, más allá de su valor estético, técnico y creativo, sino porque comunican experiencias del pasado dolorosas, y que se vuelven en un recordatorio que dice: jamás hay que olvidar, para no volver a dejar que algún pueblo viva de nuevo estas pesadillas en la realidad.

jueves, 29 de octubre de 2020

Temblores: cuando el amor es un pecado.

 



Temblores es el tercer largometraje del muy laureado director guatemalteco Jayro Bustamante, cuyo transitar por festivales en el año pasado le dejó varios reconocimientos tanto por pate de los mismos festivales, como por parte de la crítica y público, a pesar del tema tratado, y de la resolución del cineasta.


La película empieza con Pablo llegando a su casa, uno de los empleados le abre el portón y en el acto sale una empleada de la casa, Pablo le pregunta que donde están los niños, ella le contesta que están en casa de otra persona y que toda su familia lo está esperando adentro. Toda su familia comprende a su esposa, madre y padre, hermano y hermana, y el esposo de esta, al llegar ellos quieren hacerlo entrar en razón en una decisión que ha tomado, este en el acto va y se encierra en su habitación, de la que todos, en turnos cada uno, lo tratará de hacer salir. Las pláticas que se dan allí dentro, nos van revelando la decisión de Pablo, el tormento que le provoca a sus seres queridos, pero la decisión está tomada, al final lo único que lo hace salir de esa habitación, es uno de los temblores que azota a la ciudad, según la madre, como un castigo de dios por la decisión de su hijo de dejar a su familia no sólo por tener otra relación, sino por ser con un hombre.


La película de Jayro es una propuesta que, en el mismo grado que el director la impregna de riesgo, lo recibe de magistral. La maestría de Jayro va desde el relato, cómo este se va entretejiendo para orillar a su protagonista a dar marcha atrás a la decisión que ha tomado, por la presión que ejerce por un lado su familia, y por el otro su conciencia (él es, al igual que su familia acomodada, un cristiano evangélico) y aparte de eso, un tercer factor lo trata de regresar al camino correcto: la presión social, esta orquestada por su esposa.

Uno de los grandes aciertos que tiene la película es que nunca se nos da una clara temporalidad en la que transcurre, esta es una forma muy sutil en la que el director pone en perspectiva uno de los claros mensajes que quiere dar: en la sociedad de clase alta de muchas partes de Latinoamérica sigue existiendo una discriminación hacia las personas homosexuales. Jayro ha mostrado en su cine problemas sociales, confrontación entre diferentes realidades y heridas profundas y pasadas que han aquejado a la sociedad Guatemalteca en diferentes sectores y en diferentes tiempos, pero como suele suceder muchas veces en los países latinoamericanos, los problemas de unos son iguales, como el reflejo en el espejo, de otros.

Las formas en que tanto la familia, como la sociedad, tantos en décadas pasadas, hasta nuestros días, encasillan a las personas homosexuales en arquetipos que están muy alejados de lo que el miedo no les permite comprender: hay tanto amor, igual de digno y fuerte, con en parejas heterosexuales.

La última parte de la película de Jayro no podría ser más desesperanzador y desolador, pero es por supuesto un reflejo de lo que muchas de estas personas deben de tolerar, por encajar, por no hacer sufrir a los que más quieren, a los que de alguna manera se ven marcados (lo vemos sobretodo en una escena extraordinaria en la que los dos pequeños de Pablo hablan sobre esa enfermedad que parece sólo le da a los hombres), vemos la humillación a la que se debe de someter, por complacer a su casa, a su linaje, a su templo, a esos estándares cerrados, pero hace falta ver al final, que en la presión que éste tiene sobre sí, y que manifiesta tras la fachada que brinda al mundo, su hija advierte ese peso que su padre soporta, quizá ella, con más edad, logrará comprender eso que los demás temían, y lo amará de igual manera.

Las actuaciones son formidables (sobretodo por parte de Diane Bathen, quien interpreta a la esposa), pero la puesta de cámara, combinado con la composición y la atmósfera que propone Jayro de la mano de su director de fotografía (Luis Armando Arteaga), logra con un puñado de encuadres, y portentosas tomas fijas, una película destacadísima y bellísima visualmente, si agregamos el ritmo y la narrativa impecable, nos regala a mi parecer una de las mejores películas que se hayan realizado en los últimos años en Latinoamérica.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

La flor, Mariano Llinás. 2018


La flor es una película argentina del año 2018, cuya principal premisa, importancia, o cosa que la hace notar, es el hecho de que es una película que tiene una duración de 14 horas. Si, tal y como lo leen acá, es una película que dura 14 horas, y que la verdad desconozco, si alguna ocasión, en algún lugar, a logrado ser proyectada completamente.

La escribo y comento muy brevemente por varios motivos, el primero, porque tengo muchos amigos blogueros y lectores argentinos de los cuales me gustaría saber si tenían entendimiento o idea de esta película. Varios de esos amigos son muy cinéfilos, algunos no tanto, pero quizá supieron sobre la misma, el punto es que es una película que a mí me parece en primer lugar muy valiente y loable, y en segundo lugar muy loable.

La película se divide prácticamente en seis partes, seis historias que en apariencia no tienen nada en común, salvo el hecho de ser protagonizadas por las mismas cuatro actrices (todas muy encantadoras, por cierto), y comento el hecho de que "en apariencia" no tienen nada que ver, porque en realidad todas las partes, salvo la quinta, que luego del cuarto episodio, uno se da cuenta del porque esa quinta parte que rompe un poco el molde, si están conectadas, y tratan sobre la misma cosa: una sociedad secreta integrada por estas cuatros musas.

Las cuatro primeras partes comienzan pero no tienen final, o terminan en una encrucijada, si así prefieren pensarlo, la quinta como ya lo mencioné, es una historia aparte; y la sexta parte no tiene comienzo, pero es el final perfecto para todos los capítulos, pues es una especie de liberación.

El primer episodio, en palabras del director, es una especie de película clase b de las que los norteamericanos sabían hacer con los ojos cerrados y hoy día ya no pueden hacer mas (salvo contadas excepciones, como la extraordinaria Under the silver lake), sobre una momia extraída en una excavación y que llega a hacer destrozos en un laboratorio. La segunda, un musical sobre una relación fallida entre dos estrellas de la música, un hombre en declive y una joven en ascenso, todo esto mientras se orquesta un ataque por parte de un grupo secreto de italianos. El tercero, que es el más extenso, y diverso, y grandioso, y que prácticamente contiene de todo, es una especie de thriller sobre asesinas y asesinos, hablado casi en su totalidad en francés, la cuarta parte, y para mí la más significativa, que al principio de la película, y en palabras del director, no sabe muy bien de qué va, es en realidad un poco la experiencia y la historia de como surge la idea en si de la película (en este cuarto episodio se hace referencia a la misma película con el nombre de "La araña"). El quinto capítulo, que al igual que el sexto, es muy corto, es un trabajo en blanco en negro influenciado por una película francesa sobre un día de campo, y yo me atrevería a decir que también bastante influenciado en Howard Hughes. Y el sexto es un trabajo un tanto influenciado en el cine mudo y una fotografía que yo encajaría incluso en el término de "estenopeica" por el tratamiento que se le da a la textura de la imagen por los filtros con los que se trabaja, la cual está inspirada en una pintura sobre unas mujeres cautivas por un grupo de salvajes en Argentina, o algo por el estilo.

Cuando yo terminé de ver la película, luego de un par de meses (vi las primeras dos partes y una parte del episodio tres, y luego dejé de verla varias semanas, por cuestiones de mudanza, y cuando la retomé ya no la dejé, pero en total se podría decir que las 14 horas las distribuí en 8 sesiones), decidí, y me dí cuenta que escribir sobre ella, o tratar de hacer un análisis para desglosar, analizar, y recomendar esta película, era imposible. Y no porque no lo merezca, o no valga la pena, sino todo lo contrario. Pero considero que para hablar sobre una obra tan importante, o mayor (esto me pasa últimamente mucho con los grandiosos documentales que he visto, y que me lleva mucho tiempo escribir sobre ellos, o tratar de escribir sobre ellos, y que muchas veces no consigo hacerlo) el texto o el análisis debe estar a la altura de la obra.

De modo que con esta base, sólo hago, con este texto, una invitación a que ustedes traten de buscarla, y verla en la medida de lo posible, es una obra completísima, que tiene de todo. Por mi parte yo acá les comparto, desde mi canal de Youtube, mis partes favoritas de la película, que no son las únicas, pero estas cuatro son las más. Hay partes en la película que son realmente magistrales, también las hay, como en toda obra, y más en obras de tanta duración, partes que decaen, que no son tan extraordinarias, o sublimes, incluso partes burdas, malas e incluso risorias (aunque algunas acá en la película cumplen la función que las escenas desfasadas en Museo), pero la película en lo general me parece una obra de arte, si no lo fuera, no habría sido la gran ganadora de BACIFI en su momento.

De modo que sin más, los invito en primera instancia, en ver estos fragmentos, y enseguida, a tratar de buscar la película, que seguro andará por la web. Que de igual manera, sino lograran conseguirla, cuestión de que me lo comentes y podemos resolver eso.











viernes, 4 de septiembre de 2020

La casa de los conejos


 


La casa de los conejos, ópera prima de la directora Valeria Selinger estrenada este año en varios festivales, entre ellos el Vancouver Latin American Film Festival, fue la última película en ser exhibida de manera presencial en dicho festival, de las seis películas que estuvieron dentro de la sección New Directors Competition, y es una película a la que hay que mirar bajo una mirada especial y detenida, y darle su espacio muy particular fuera de la obra en que se basa, ahora me explico.


El contexto histórico de la obra nos pone en el año de 1975, en la región de La Plata en Argentina, en una época muy particular de la dictadura argentina y de un grupo de militantes contra esta, en la que se encuentra Laura, una pequeña niña que, a través de su mirada infantil, y un tanto mágica, se nos va relatando todas las pericias que tiene que sortear este grupo de gente para seguir con sus actividades, entre las que están crear una imprenta clandestina, comandada por su madre, con una cuartada como lo es una casa dónde venden conejos, los conejos se vuelven pieza central, incluso desde antes de estar, para Laura, pues es a través de estos que se empieza a dar una especie de despertar temprano en su niñez, tanto por la asimilación de lo que es la lucha en que están involucrados, que viene desde tener a un padre que es preso político, como por las relaciones que empieza a sostener tanto en el interior de la casa, como con Diana; como en el exterior; estos últimos, pequeños lapsos que hacen que la organización tiemble sin darse cuenta que es sólo una niña, una niña con un primer amor muy particular, una niña con la esperanza de tener bebé en la casa de los conejos al que va a poder cuidar, pero planes de su abuelo y de su madre la alejan de ese lugar antes del fatídico final, que se vuelve doblemente fatídico por motivos que explicaré al final.


La película cuenta con grandes atributos que a uno no pueden dejarlo indiferente ya sea del autor que venga, pero saber que estos manejos y ejes que emplea y propone la película son de una directora novel, dan mucho hype para querer ver lo que vendrá después de este debut.

Podría empezar hablando de su lenguaje cinematográfico que propone desde la cámara en mano. Tomas muy versátiles, con una propuesta fotográfica desde el encuadre y la atmósfera que incide por la paleta de colores empleada, hacen que uno sienta desde el minuto cero de la película la tensión que seguramente los personajes de esta revolución.

El soundtrack es otro elemento que juega muy a favor de esta atmósfera creada, no es molesto en ningún momento, y tampoco se siente como sólo música de acompañamiento. Hay incluso, ciertos momentos en los que transmite y habla mucho más que los mismos diálogos que se dicen en la película, y los diálogos, incluso por momentos, pareciera son más que nada secretos que muchas veces los niños no alcanzan a escuchar de sus padres, y desde ese punto la película también propone, pues desde muchos puntos la película es la perspectiva de la niña ante la situación y ese periodo particular, la película no sólo son los ojos de la niña; la película, también es sus oídos. Y en consecuencia la película es en su totalidad la forma en que comprende y entiende la niña los grandes cambios que se avecinan.

Las actuaciones son más que destacables, empezando por la niña protagonista: Mora Iramain Garcia, que en su ingenuidad y su ser espontaneo (de hecho, su debut actoral), se ve que hay un trabajo bien elaborado desde el casting, o dicho en otras palabras, la elección de la protagonista es perfecta. Guadalupe Docampo (Madre de Laura), Paula Brasca (Diana), Verónica Schneck (la vecina), todas están por demás estupendas, incluso el gran Dario Grandinetti, con un papel muy pequeño, pero de gran importancia, por lo que representa en su momento para la niña, y en el final, es una muestra de lo que este hombre puede hacer en una o dos escenas: robarse completamente la película.

Como lo comenté en un principio, si bien el final no es el gran problema de esta, sino la secuencia previa al final, después de que se sabe que Laura y su madre se separan de la organización, para que Laura se vaya con sus abuelos mientras su madre se salvaguarda en el extranjero, y que de alguna manera Laura sabía el desenlace que tendría la casa de los conejos en la escena en que está con la vecina, la comentada secuencia que falla, es una muestra quizá no tan fuerte y drástica de una verdad dolorosa para el pueblo argentino, quizá lo que la directora quiso hacer fue retratarla desde la mirada aún de una niña, pero entonces estaría de más la visión de Laura del nacimiento del bebé de Diana, algo que al final se nos muestra en forma de dedicatoria.

Pero aún con esta versión del final que de igual manera tiene su grado de valía y de riesgo en una proporción más o menos equilibrada, la película es una pieza del cine argentino que para muchos será una lectura muy pocas veces vista de este periodo histórico, incluso a mí me parece una pieza única. Retrata un duro pasaje de su historia, desde una mirada sin prejuicio alguno, salvo el de su mirada en crecimiento; una película que sostiene otra de sus grandes virtudes en hablar muy poco de odio, guerra o muerte, en cambio su lenguaje se sustenta, sin ser lacrimosa o demasiado sentimental, en el lenguaje de la mirada del amor, de la familia, en la mirada de una niña en un mundo de adultos, que aún sin entender mucho, sabe de las revueltas que ellos tienen que afrontar, sabe de la dictadura, de la opresión, pero su mirada es inocente, y así se mantiene por casi toda la película, a pesar de los cambios, del dolor, de muchas veces no comprender el peligro que los demás sentían cada vez que ella salía, aunque al final quién más repudiaba las acciones de la niña, fuera quien se doblegara primero. De ahí que, como lo mencioné al principio, la atmósfera creada desde los valores técnicos propuestos por la dirección del proyecto, sean tan valiosos para ponernos en el contexto histórico, y esa exquisita música tan argentina. 


jueves, 3 de septiembre de 2020

La Frontera

 


La Frontera, primer largometraje del director colombiano David David, es el claro ejemplo de algo que yo ya había mencionado cuando escribí sobre los cortometrajes exhibidos en el Vancouver Latin American Film Festival: si una cinematografía ha estado creciendo tanto en su narrativa, como en el aspecto de industria, y que no deja de atender sus problemas y raíces, es el cine colombiano.


La película comienza con un plano secuencia estando dentro de una camioneta que parece va por un camino en una zona desértica, para este punto ya se nos pone un poco en contexto con un discurso en fondo negro de la tensa situación en la frontera entre Colombia y Venezuela. Luego, mientras la camioneta sigue su curso, salen tres personas a su paso y les exigen que les den todas sus provisiones con arma en mano, los pasajeros no hacen otra cosa más que obedecer, ya que van de retirada, les disparan y salen corriendo, una vez lejos del peligro, se nos presentan los personajes: Diana, una joven embarazada, Chevrolet, su esposo, y Jorge, su hermano. Ellos sobreviven de la forma que pueden en su aislamiento, tanto el impuesto, como el autoimpuesto al no querer irse a la ciudad; y con la presencia del niño por venir, Chevrolet y Jorge tienen que seguir con el "trabajo", pero luego de que Diana tiene un sueño, y cuando se da cuenta que ellos no regresan, va en su búsqueda, pero las cosas cambian al dar con su paradero. Diana tiene que huir a su guarida para no poner en riesgo ni su vida ni la de su bebé, entonces empieza una lucha de supervivencia, hasta que llegan accidentadamente dos compañeros de paso que la ayudarán a saber y sentir que no se puede vivir toda la vida con anclas, hay que buscar siempre un mejor lugar, esa decisión viene con la apertura de la frontera.


Si bien me parece la película tiene un espacio en el tiempo bien definido, y contexto social e histórico para entenderla y saber lo que en esta se expone, a mi me parece que eso es quedarse en el lado cómodo de lo que esta película nos puede mostrar y expresar. Explico mi comentario.

La película bien podría estarnos narrando la historia de algún grupo originario de latinoamérica que es desplazado y relegado a pequeños espacios en el campo, sin muchos recursos y siendo discriminados por la gente de la ciudad, lo que hace que tener que conseguir tanto alimento como agua sea una odisea, un ejemplo de ello es cuando Diana (Daylin Vega Moreno, la actriz que interpreta al personaje, es sumamente encantadora) trata de obtener algo de agua de un río y un guardia se lo impide, por no ser de ese lugar. En pocas palabras lo que trato de decir es que la película se podría ubicar en cualquier época con un contexto casi idéntico. Incluso este tema, el de los desplazados, se toca también en la película Tarde para morir joven de la directora chilena Dominga Sotomayor, sólo que en esta película es más el retrato de familias de clase media desplazadas de la costosa vida en la ciudad. La película también tiene un subtexto que se puede identificar y gira entorno al problema de inmigración y la discriminación racial.

La película cuenta con valores técnicos y de producción sutiles, lo que supongo viene de un presupuesto modesto, pero muy bien tratados y cuidados. La cámara por momentos es muy dinámica y por momento es calma, se adecua a lo que la película y su historia van retratando, así su lenguaje se modifica en función y en total disposición de la trama, y siempre con tomas muy limpias y cuidadas.

Algo muy valioso de la película es que se hable en Wayuunaiki, la lengua nativa de los tres personajes con los que entramos a la trama, las escenas y pláticas nocturnas entre Diana y Chevrolet son muy bellas, muestran una interacción y un amor entre los personajes que a la que uno no puede ni debe ser indiferente. El tercer personaje en la primera parte, que es Jorge, es un personaje que aporta tensión y conflicto en la vida pasible de Diana y Chevrolet, pero con el que pueden lidiar. El elemento onírico además de estar muy presente, es muy importante en la película, estas secuencias cuentan con un surrealismo que es muy digno de mencionar, y como ya lo comente, muy relevante con todo lo que pasa en la película, y en estos lapsos por supuesto que comulga con la película Pájaros de Verano de Ciro Guerra y Cristina Gallego, y me parece muy valioso que comulguen, y para nada me parece una especie de referencia, o plagio la una de la otra, porque son un reflejo de la cultura misma de esta región del mundo, algo muy propio a la que todos, en ese sitio, deberían de poder mostrar, y nosotros poder disfrutar al ver.

Ya en la segunda parte que aparecen Miguel y Chalis, él, un hombre al que Diana le da auxilio luego de que lo dejan malherido frente a su casa, un lugar en el que por su ubicación se ve azotado por la violencia, y que luego se nos dará información sobre quién podría ser Miguel y lo que hizo antes de llegar a este refugio; y ella, una mujer que trata de cruzar la frontera para antes de navidad para reunirse con su hijo, y que luego de que el taxista trata de abusar de ella, llega a la casa de Diana se queda y la ayuda en su parto. Así como Diana les da refugio, ello le dan una especie de confort, ya no siente más el peso de la soledad, y ya que se dan los últimos suceso de la película, como lo son el parto, la partida de Miguel, sin jamás saber si logra escapar o lo alcanza su destino, Diana logra salir de aquel lugar que jamás quiso salir desde que era niña, por no perder su sentido de pertenencia, por no dejar atrás lo que su padre les había dejado, por no olvidar sus raíces, aún cuando todos sus hermanos se habían ido y la habían abandonado; luego de conocer a esos dos seres guardianes, Diana entiende que luego de perder todo, toca moverse para no morir.

Finalizo comentando que, de toda la selección en esta competencia, habiendo visto cinco películas, y sólo teniendo una pendiente por visionar, encuentro una conexión y un hilo conductor entre todas, expuesta en menor o mayor grado, ya sea muy relevante para la historia, o no tanto; pero encuentro en todas un sentimiento de seguir un ideal y en caso de ser necesario, dejar el lugar en el que están y soltar cosas del pasado para poder comenzar de nuevo, y esto es símbolo y signo de una curaduría bien pensada.

domingo, 30 de agosto de 2020

Fendas

 


Fendas ("Rendijas" en portugués) es una película del realizador Carlos Segundo co-producida por Brasil (Aun filmes, Casa da praia y O sopro do tempo) y Francia (Les valseurs), que ha logrado ser selección oficial en varios festivales muy importantes de cine (fuera de los de Clase A, pero de igual manera muy importantes) como la Mostra de Sao Paulo (Brasil) el FID de Marsella (Francia) el Cinequest (EUA) y ahora en el VLAFF (Canadá), entre otros.


La película trata sobre Catarina, una científica dedicada al campo de la física cuántica, que luego de que le notifican de la veterinaria que su gato a desaparecido, se nos empieza a mostrar su vida cotidiana. Parece ser una mujer joven que vivió algún tiempo en Francia y que tiene poco tiempo viviendo en esa pequeña ciudad de Brasil, ya que no conoce a mucha gente, y no conoce mucho las historias y los lugares alrededor. Ella realiza una investigación sobre los espacios sonoros escondidos en las variantes de la luz, para hacer esta investigación, utiliza videos que ella va grabando y documentando de su vida, de su día a día, de su cotidianidad, y los altera, modifica, y expande para tratar de traducir y decodificar estos sonidos que ella asegura son un mensaje, no sabe de donde, ni de quien, pero ella está segura que tienen un por qué. Mientras ella sigue con su investigación, y se aísla aun más en sus pensamientos y soledad, a la vez que las pocas personas con las que tiene contacto en la misma proporción que les parece raro y la sienten solitaria, la comprenden, es que luego de reflexiones con ella misma, sobre pérdidas en su vida, las que ya tuvo y las que vendrán ("mi cuota de ausencias en esta vida ya se agotó"), es que luego de grabar en el muelle, recibe un mensaje que lo cambia todo, a raíz de este los mensajes no dejan de llegar, y ahora Catarina sabe de dónde pueden venir, del pasado, de una dimensión distinta a la nuestra, no lo sabe aún con certeza, pero ahora los escucha; ahora sólo toca esperar si ella tendrá el valor de atender esos llamados.


La película es una especie de suerte no sólo por el género que atiende, que es una clase de ciencia ficción muy intimista e introspectiva, con un alto grado de existencialismo, sino por cómo aborda el tema desde una postura me parece poco explorada, y el tema puntual y central que toca sobre los canales de comunicación que puede encontrar una persona con un duelo alargado, pero también hay una cosa que llama mucho la atención por sobre las otras sin demeritarles o robarles atención alguna, sino por lo contrario, las enriquece aún más: la extraordinaria ejecución para llevarla a la puesta en escena.

Todo lo relacionado con el departamento visual es impecable, la fotografía, el diseño de producción, las tomas, los encuadres, los planos secuencia con cámara al hombro, la composición de cada cuadro, todo está yo diría milimétricamente medido, es por demás deslumbrante e impecable. Y si bien el campo visual es el más presente, el campo sonoro, que también juega un papel importante en cuanto a su manufactura, que es más que excelsa, es el más importante de todos.

Hay tres puntos en los que la mirada del realizador se enfoca, y me parecen llevan mucho el hilo conductor de la narrativa en la película. Por un lado, está el tema de la arquitectura, está por demás presente, y además mostrada de una manera omnipotente, hay tanta importancia en esta, y en gran escala (algo muy parecido a la presencia que tiene en Columbus, pero utilizada para expresar cosas totalmente diferentes), que cuando vemos al personaje de Catarina en estos lugares, se ve por demás disminuida, atenuando aún más la metáfora de su soledad, y de sus reflexiones y monólogos internos. El asunto de Catarina es otro muy completo y complejo (estupenda la actuación de la actriz Roberta Rangel), hay una mirada especial en ella, siempre que se le ve sola, y que no está en algún lugar en torno a la arquitectura del lugar, se le ve en primeros planos, hay un elemento erótico en el contexto de la soledad que me parece se muestra muy sutilmente y está muy bien tratado por el realizador (en este punto me recuerda en algo a la película noruega Thelma). Y el tercer punto va enrollado más en el sentido de las pláticas, tres pláticas que sostiene Catarina con una colega y su único estudiante; son pláticas que se extienden y que usan un sólo plano para desarrollarse, hay un tratamiento de discurso, actuación y guion que se ve demás trabajado, y aunque, como ya lo comenté, son muy extensas, funcionan perfectamente con toda la trama misma, una manera muy distinta a la planteada, y por supuesto también muy bien ejecutada, en la película previamente analizada: Panamá, en la que las extensas pláticas se hacían más dinámicas en cuanto a lo que la cámara proponía

Un asunto más para terminar, que quizá para muchos no será importante, pero que a mi siempre me gusta enmarcar de manera muy especial y celebrada, es la capacidad de directores que arriesgan mucho contando historias diferentes, con un tratamiento distinto desde la ejecución y el género, y que aunque visualmente imponen, no se conforman con realizar películas que sólo se miren bien, sino que trabajan bien sus libretos, y además logran sacar extraordinarios trabajos en menos de 90 minutos, eso es algo que muy pocos pueden manejar, a pesar, de como ya comenté poco antes; esta en particular tiene secuencias muy largas con diálogos extensos y escenas inmóviles. De verdad es un trabajo por demás admirable en este aspecto.

Y finalizo comentando que el final, con el canal de comunicación del más allá o de un tiempo pasado, que hacen a Catarina de algún modo sentir cerca a los que ya no están, el regreso y presencia de una persona real en su vida, y saber que quizá supo antes que nadie de la ausencia de su alumno; hacen que ese "otro" mensaje que llega de una persona de este plano, de este tiempo, o eso quiere creer, que al menos es una persona viva, real (algo muy parecido a lo que expone la película animada Your Name, pero en un tono y un "recurso" totalmente distinto) nos regala una parte epistolar extraordinaria, antes de que ella decida soltar todo en su plano presente, al que los demás se sujetan, para seguir buscando en las hendiduras de la luz y del tiempo.

"Para algunos, el tiempo es cronológico. Para otros, crónico."


sábado, 29 de agosto de 2020

Panamá




Panamá es una película ecuatoriana dirigida por el director Javier Izquierdo, quien luego de tres documentales muy reconocidos y respetados, da el salto a la ficción con un hecho real ocurrido en Panamá en 1985 por dos ecuatorianos.


La película empieza, luego de ver un poema en pantalla, escrito por nuestro personaje principal (José Luis) y verlo en su cuarto de hotel, y apreciar que aparentemente es un espía, o un investigador o un periodista (muy en el tono de Ryszard Kapuściński); atestiguamos el encuentro de este con un viejo amigo de la escuela (Rubén) en una sala de cine, empiezan a charlar y este segundo personaje invita a José Luis a comer y tomar algo en su hotel. Empiezan hablando de cosas del pasado, de cosas que los unieron y los hicieron en apariencia amigos muy cercanos, pero de a poco, de una forma muy implícita, muy calma, empieza a asomarse las diferencias que se fueron formando durante los años que no se vieron y la tensión por recuerdos del pasado que en su momento no hablaron y parecían bobadas de niños, pero en un "tercer acto" empiezan a revelarse confidencias, y una que otra mentira; pero más que nada las confidencias son las que jugarían un papel importante no sólo en sus vidas, sino en la vida quizá de las personas de todo un país. Así más tarde que temprano, y sin que Ruben se diera del todo cuenta, su pensamiento, que no era más que un pensamiento robado del libro de Rayuela que su amigo José Luis le había regalado con tanto cariño hacía muchos años y el cual guardaba como un tesoro; era del todo correcto: las coincidencias no existen.


Javier Izquierdo lleva el control y el dominio de la película desde la puesta orquestada en los diálogos y las situaciones de estos dos personajes, las charlas que revelan ese pasado que desde un principio se visualiza tenso, por la complexión y la actitud misma de cada personaje, podemos apreciar que las cosas no saldrán bien al final, y es verdad así pasa, pero no como la mayoría hubiéramos creído mientras se desenvolvía el relato y se llevaba la trama, esto a bote pronto nos habla de un realizador por demás diestro orquestando buenos suspensos, y desarrollando aún mejores personajes.

Todas las diferencias entre ambos, sus tensiones por sus formas de vida, lo que han vivido (José Luis era de familia acomodada, incluso su padre trabajaba para el gobierno que tanto criticaba, Ruben en cambio había venido de menos a más), y sus preferencias políticas, uno con corrientes socialistas, el otro con un pensamiento más del imperialismo (esto se nos pone en contexto cuando José Luis cuenta que vivió con un grupo indígena ecuatoriano, y Ruben se fue a estudiar varios años a Chicago), van haciendo que sus capas, una por una, de manera muy sutil, se nos vayan exponiendo, lo cual es por supuesto un reflejo de la situación social que se vivía no sólo en Panamá (la película también nos logra poner en contexto de manera muy efectiva, y sólo con uno o dos comentarios sobre el hecho, en la linea de "los papeles de Panamá") sino en toda latinoamérica, con la desigualdad social marcada y la marginación de ciertos sectores de su comunidad, y que por desgracia, aún impera, si ustedes quieren en un menos grado, pero sigue imperando en muchísimos sectores de nuestras sociedades latinoamericanas.

El ojo de Javier en la realización es por demás valiosa en más de un sentido, y me parece que está en esta, el hecho de saber que es una mirada diferente y refrescante en el cine no sólo ecuatoriano, sino en el cine latino americano en general. Este aporte viene desde su ejecución  en la puesta. Empezando por la fotografía en un blanco y negro al que siempre defenderé cuando se trata de hacer que el espectador se conecte con una historia que es un hecho real y que es del pasado, sé que es un recurso "ventajoso", pero es un recurso válido y que incluso es rescata desde el principio de la historia del cine, el blanco y negro siempre será un tributo a esas primeras películas que iniciaron todo y que todos, o la gran mayoría de cinéfilos amamos. También hay atención especial por parte de Javier a hacer de estas largas pláticas entre José Luis y Ruben no sean tan monótonas o cuadradas, si bien con los diálogos tan bien escritos y posteriormente actuados por parte de ambos actores, no hubiera molestado que se hubieran filmado en plano secuencia, Javier le da dinamismo, con cambios de toma y posición de la cámara, siempre con tomas fijas, que le dan la seriedad que demanda el tono y el género de la película, y no es un dinamismo que cree un conflicto al discurso de la obra.

También hay un ejercicio me parece detrás de toda la trama, y que no irrumpe, y me parece además propone, sobre el ejercicio mismo del actor, cuando se ve obligado o utilizado a su conciencia el hecho de que una persona tenga que actuar, ya sea en su vida o en su trabajo, también hay un elemento que juega con la película que estaban viendo en el cine (Zelig, de Woody Allen, uno de los mejores falsos documentales para mí) y es la del camaleón, el tratar de ser y adoptar la personalidad de las personas que tenemos cerca, como cuando estamos en la escuela, o en el trabajo con nuestros superiores, entonces hablan sobre la postura de ser un doble cara, o un doble espía.

Como ya lo comenté, si bien Javier Izquierdo me parece crea una obra muy destacable desde su realización, y que me parece es lo mejor de ella, los temas que aborda, de manera pareciera superficial, pero que por supuesto llevan su grado de complejidad y profundidad, se ven aún más loables y de gran propuesta por los ejercicios de los que echa mano en torno al mismo mundo del cine, dentro y fuera, y por sobre todas las cosas, se ve y uno lo reconoce por esa primera leyenda al principio de la película, que es un trabajo hecho con todas las ganas y todo el amor por parte de toda la producción.


jueves, 27 de agosto de 2020

Cortometrajes del Vancouver Latin American Film Festival



Este año el Vancouver Latin American Film Festival, en su edición número 18 (edición que lo hace mayor de edad, al menos para los mexicanos) que se celebra desde el día 27 de agosto, hasta el 6 de septiembre; ha optado para bien, y para fortuna de algunos como su servidor; realizarse de manera tanto virtual como presencial.

(El primer festival, al menos en Vancouver, en hacerse de manera híbrida; ya que en México, festivales como el de Guanajuato ya anunció que también se unirá a esta tendencia)

Este festival que goza de gran prestigio no sólo en su ciudad, sino en todo el país, y de manera internacional por el cine tan particular que acoge y proyecta, este año ha convocado a gente que escribe sobre cine para ser parte del festival, lo cual nos trae a escribir estas primeras lineas. La invitación de la gente del festival es a atender dos selecciones en particular: Short Films in Competition y New Directors Competition.

Me ha parecido a bien, antes de escribir y atender a la mayoría de los cortometraje en particular de esta sección, hablar un poco de la importancia que este festival le da a dicha sección desde su curaduría (la cual por cierto, hay que felicitar y festejar), pues me parece que el cortometraje es una forma muy precisa de apoyar el desarrollo del cine de cada país en latinoamérica, puesto que además en si, desde este formato de realización se pueden atender y entender puntualmente, cómo va el rubro cinematográfico de cada país, desde su desarrollo, las tendencias y corrientes cinematográficas que rigen y predominan en este tiempo, y por supuesto, entender desde sus realizadores, la coyuntura política y social, así los cortometrajes seleccionados se convierten en una especie de visor general de la cinematografía de cada país. Además como dijera un buen amigo: "un cortometraje no deja de ser una película, breve, pero película."

La selección conformada para este año, está integrada por 15 trabajos provenientes de países como Cuba, Colombia (y sin lugar a dudas hay que prestar atención especial a la cinematografía de estos dos países que ha crecido considerablemente tanto en fondo y forma), Argentina, Puerto Rico, Costa Rica y México. Trabajos que en sus diferencias y sus similitudes, crean un rico panorama cinematográfico en sus diferentes vertientes, los temas que exploran, y como los exploran, desde la memoria plasmada en la ficción, desde el documental, desde los discursos personales, todo tiene cabida cuando el cine habla desde la particularidad en un lenguaje rico y general.

A manera de los listados que siempre se hacen en este espacio, empezaré reseñando y analizando los cortometrajes que más destacados me parecieron, o que en mí resultaron con mejor propuesta, y así sucesivamente en forma descendente. Cabe destacar que todos los trabajos, sin distinción alguna, me parecieron destacados, pero es claro que con unos conecté más como espectador, o como yo concibo la idea del cine.

De modo que sin más, comienzo.



Atmósferas - Leinad Pájaro De la Hoz - Cuba, Colombia

Cortometraje que desde el primer momento llama la atención, y es atractivo a la vista tanto por el formato en que es capturada la imagen, como por los sonidos que llegan a nuestros oídos. El cortometraje capta en una sola toma una de las tantas calles de San Antonio de los Baños, en Cuba, que bien podría ser cualquier calle de vecindario suburbano de latinoamerica, incluso, y me parece es la intención del realizador, sin manipulación alguna, que el espectador descubra en el cortometraje la calle de su infancia.

Vemos un collage lleno de atmósferas, de ahí que desde el título del cortometraje venga el primer acierto del realizador. Vemos a través del movimiento lento de la cámara, los cambios de texturas, de sonidos, de personajes y sus rostros particulares, la historia de una calle que es la de cientos de calles.

Desde mi perspectiva esto es lo que en su momento quiso hacer Xavier Dolan con aquella escena del viaje en carro a la vieja casa del personaje protagónico de la película Es sólo el fin del mundo, por supuesto Dolan no tendría la sensibilidad ni la fineza de retratarlo de manera tan evocativa como si lo hace Leinad, ni el tempo para alargarlo sin musicalización, algo de lo que uno no se libra el la escena mencionada, pues la melomanía muchas veces molesta del realizador canadiense no a todos nos gusta.

El cortometraje que se sirve del recurso contemplativo, hace que con las cotidianidades uno se sienta identificado, ver las pláticas de los vecinos, los ancianos platicando fuera de su casa mientras les llega la brisa en las tardes de verano, los niños jugando con la pelota, los hombres trabajando en su casa, los que van a la tienda, el carro siempre estacionado, el perrito callejero de la calle, la abuelita que siempre se asoma.

Es un hermoso pasaje real con una crudeza que encanta. Y lo de crudeza lo digo en el aspecto de que no se le ve ninguna especie de proceso o tratamiento, aunque seguro que lo tendrá, ya jo algo por ahí que lo sencillo es más complicado de conseguir.

Leinad logra crear, con este cortometraje que parece se conforma de viejas fotografías, de esas que en su tiempo aún se revelaban e imprimían, una mirada de amor a las raíces sin prejuicios, incluso pareciera una mirada amorosa por todo lo que ve, y eso que ve sin duda alguna es su gente. Imposible no quedar atrapado en ese bucle de recuerdos que el cortometraje evoca.


La amante - Pati Cruz - Puerto Rico

La historia se desarrolla en el funeral del esposo de Maritere, el personaje principal de la historia, quien luego de que ve aparecer en el lugar a Angela, mujer que parece tener conexión en la historia del matrimonio, de una manera más que sospechada para mal tanto por invitados del sepelio, como del hijo de Maritere, la directora nos va develando la real conexión entre estas dos mujeres, la cual da un giro de tuerca a las personas en el funeral, e inesperado para el espectador.

El cortometraje que a valor producción es impecable, es un trabajo que a bien expone y libera esos tabúes que se tienen sobre afrontar tanto las libertades de afecto a la edad que sea (un claro ejemplo se muestra en el final de la estupenda Sueño en otro idioma), y a tener el valor de asumir lo que se siente y anhela, tomar esa segunda oportunidad de ser feliz, y que no a todos se les presenta, y no quedarse con el deseo de que hubiera pasado. La escena final, a pesar y dentro de su maravillosa simpleza, su manejo de humor y lenguaje coloquial (lo menciono por la linea dicha por Maritere: "¿Tienes Whatsapp?") evoca a la escena de la despedida entre Chuck y Kelly en la película Náufrago.

La música que acompaña al cortometraje es bellísima, y está inspirado en un relato de Milena Pérez Joglar.


Silento - Esteban García Vernaza - Colombia

El cortometraje comienza con un plano secuencia que a nivel ejecución es extraordinario, de ahí que viene en un principio, con la historia misma que recrea el cortometraje, que nos ocupa en una situación histórica en la Colombia de los años de 1950's en la que un grupo armado bajo el mando del gobierno llamado "Los Pájaros", atacaban y asesinaban a campesinos indígenas colombianos.

Todo el principio, que va siguiendo a dos niñas en busca de refugio al escuchar la venida de "Los Pájaros", es muy trepidante, una vez que llegan a la cabaña donde se esconden, el cortometraje se torna más sereno. Quizá el factor o el elemento más importante a mi parecer del cortometraje está en el sonido, ya que recrea mucho tanto la tensión del peligro en un principio, como de los momentos en que la vida de estas niñas corre peligro en la cabaña, y lo que pueden ver fuera de esta. Fotográficamente es también muy bello y correcto, y me parece que el hecho de que sea hablado en lengua nativa y que los personajes sean de alguna manera tan reales y congruentes con el contexto histórico, que uno pareciera está viendo en partes el capítulo de un libro escrito por Gabriel García Márquez llevado a la pantalla.


Sueños de Outsü - Ana Camila Jaramillo - Colombia

El cortometraje de Ana Camila Jeremillo tiene muchos aspectos que me parece los hacen además de muy atractivo e interesante, muy propositivo. Por una parte tiene este aspecto de documental que por la historia que retrata, y que se siente muy cercano a la realizadora, vemos una construcción de personajes, escena y guion, que lo enriquecen mucho. También tiene un pequeño lapso al principio de una animación que relata un poco la intención del cortometraje: contar la historia de una mujer y su madre de la comunidad Wayuu, y como a través de sus sueños, revive tanto memorias de la infancia, como la figura de madre viniendo de la muerte a decirle que debe continuar el linaje de su destino, y no abandonar a su comunidad.

El cortometraje expone, mientras narra su historia, el discurso del duelo ante la perdida de una ser al que se está tan conectado como lo es una madre, las conexiones que se dan entre madre he hija, y así la conexión que se da con el resto tanto de sus ancestros como de sus costumbres y su comunidad. También es un trabajo que expone el latente peligro que hay de que desaparezcan los pueblos primarios en latinoamerica por las comodidades y felicidad maquillada de las ciudades, un punto que más de un trabajo en esta selección expone.

En cuanto a la narrativa es de destacar la manera en que entrelaza la linea de tiempo de una manera que no de puede etiquetar me parece de ninguna manera, no es lineal, pero tampoco nos lleva por campos en los que pueda hacer que el espectador se sienta perdido tanto en la historia como en el discurso.

El cortometraje invita al espectador a reconectar consigo mismo, a aceptar lo que somos, las raíces, de donde venimos; el cortometraje invita a volver.


El silencio del río - Francesca Canepa - Perú

El cortometraje, que es narrado por Juan, un niño de 9 años que vive con su papá que es pescador, en una casa construida sobre el agua, nos muestra la inquietud de este por querer contar la historia de su padre; pero hay un elemento en esta que él no conoce, que es la que no puede descubrir cuando su padre sale de noche a trabajar. Es luego de que, él se enfrasca en un viaje, en el que trata de descubrir por qué su papá perdió su alma, como el mismo padre se lo confiesa, y que jamás queda del todo claro por qué, y que tiene que ver con esas ausencias nocturnas y que lo llevan a estar dormido todo el día mientras Juan lo observa con todo su amor, es que se va forjando por una parte una conexión muy fuerte entre ambos, y la capacidad de Juan de, a través de contar historias, y dentro de esas historias, contar y forjar la propia y la de su comunidad.

El cortometraje es por demás completo y evocador en más de un sentido. El manejo de la musicalización y la mezcla de sonido es apabullante, de una manufactura magistral. La fotografía en la que predominan los tonos oscuros también tiene un sello por demás distintivo, y hay una secuencia onírica con un grado notable de surrealismo.

Es así que el trabajo de Francesca Canepa es un estupendo coming of age por demás original y sin prescedente. Muy diferente su trato y acercamiento a este renacer de una figura infantil y saber sobre su padre, y en este contexto, sobre su propia madurez en el proceso. Muy distinto el tratamiento a lo que otras latitudes nos podrían mostrar.


Retratos de mi madre - Tavo Ruiz - México, Alemania, EUA

Multi seleccionado y galardonado cortometraje documental en el que el realizador expone y narra, a través de una actriz, la historia de su madre, quien a la edad de 5 años es violada, y como a raíz de este hecho su vida cambia para siempre. Es luego de esta confesión, que se nos va narrando mientras vemos a cuadro a esta figura que viene a ser su madre, realizar las cosas que toda mujer hace cotidianamente en su día a día, y me parece esta puesta, además de muy brillante y propositiva, tiene una doble función, la de mostrar en apariencia que no hay ningún peligro en estas actividades como salir a la calle, tomar el transporte público, ir al mercado, cuando la verdad es que en estos lugares donde más se atacan y agreden a las mujeres en un sin fin de normas.

Retratos de mi madre viene a ser entonces el retrato de miles de mujeres, y las reflexiones que seguro vienen de todas ellas en cuanto a la vulnerabilidad que predominaba décadas antes por parte de sus propias madres ante la propia amenaza que a veces había dentro del mismo núcleo familiar (se narra la historia de una niña a la que obligan a ser violada por su propio padre), y la reflexión no termina ahí ya que también se hace un análisis de las propias prácticas de muchas de estas mujeres, ya como madres se repiten, aún cuando lo vivieron en carne propia.

Mucha de la conexión que puede haber con el documental, además del tema fuerte que expone, es la forma en que es registrado, un blanco y negro que ayuda y remite al capaz de tiempo narradas en presente, pasado y futuro, también hay una importante atención al tema de sanar heridas a través de contar lo ocurrido, como se da en otros trabajos dentro de las selección de cortometrajes, y el hecho de que el documental se llene de todos estos elementos que a la vez, sacan de la tensión del tema, pero que también sirven para poner atención al discurso, me parece es muy acertado por el realizador, que logra uno de los documentales a mi parecer más destacados del festival.


El corazón es la cuarta pared - Andrés Restrepo - Colombia

El cortometraje muestra a mi parecer, a manera de cine ensayo; la plática de una ex-pareja que, mientras comparte un cigarro en la cama, dialogan sobre su relación ya terminada, una plática que va desde lo banal a lo más profundo. Es así que, mientras van recogiendo partes de esta relación, lo que sintieron, lo que recuerdan y lo que no recuerdan, se va orquestando un discurso sobre cómo concebimos el amor, cuando estamos solos y cuando estamos en pareja. Es así que el propio comienzo del cortometraje termina siendo la tesis del mismo: esta es una película para el amor.

Tiene un montón de elementos y referencias a la que es imposible escapar. Vemos guiños a obras como Coffee and cigarettes, Happy together, o A bout de souffle.

Al final de cuentas, con este personaje que el de la ex-novia, que no se sabe si es el amor, o el corazón, pero lo que si es perceptible es que es esa cuarta pared que todo el tiempo está viendo a la cámara, como un engaño, es que se expone este discurso en el que giran los recuerdos y las reflexiones externas que nos plateamos, y las formas en que cerramos los ciclos de nuestras relaciones amorosas.


84 - Daniel Cortés - Colombia

El cortometraje de Daniel Cortés, cuya división entre laficción y el documental es muy endeble; es una especie de ensayo que gira en torno a dos grabaciones filmadas en 1984, en las que se ven dos Colombias partidas, muy distintas. Una muestra, en forma de realidad, la desigualdad social que se vive y que viene azotando a su comunidad indígena y región campesina desde principios del siglo pasado; y la otra, en manera de ficción, una sensación de peligro y muerte no muy alejada de las calles de este país, que hoy más que nunca es evidente por los hechos recientemente acontecidos.

La forma en que se realiza el montaje de estas películas, es por demás efectiva y acertada, el tratamiento que se le hace a la imagen para que parezca desgastada, es magnífico, y esto ayuda a que el espectador tenga el efecto de manera casi natural del contexto histórico que representa. La figura del cine, y como se hecha mano de este para mostrar la otra cara a manera de protesta, también es de lo más brillante por parte del realizador. El audio también tiene un papel más que primordial en el desarrollo de la historia.

Este ejercicio, por demás logrado, es en realidad impresionante, interesante por si mismo, pero que resalta aún más por su contenido y las alegorías atrás de cada plano y cuadro (sobretodo la subexposición de la imagen) y todos los elementos de su producción (el retrato tan fidedigno de la calle, la moda, los símbolos, la matanza), y como funge como metáfora para no callar lo que ya pasó y sigue pasando en muchos lugares latinoamericanos.


La poeta del ring - Carmen Coronado - México

El cortometraje de la realizadora mexicana nos narra la historia real de la boxeadora Laura Serrano, y la noche en que hizo su debut profesional en Las Vegas contra una campeona mundial, lo que hizo que fuera la primera mexicana en ser campeona mundial, cuando en México en el año de 1995 las peleas entre mujeres en el boxeo aún no eran legales.

El cortometraje está narrado en un tono onírico que nos lleva de un lugar a otro por todas la barreras y cosas por las que pasó esta boxeadora, y que la hicieron tanto dudar de sus capacidades, como salir adelante y creer en si misma y su destino. Vemos un sin fin de desfile de personajes que van en distintos tonos, vemos elementos de intriga, de misterio, de comicidad; toda la atmósfera generada de manera laberíntica, tanto por los diferentes escenarios y la música que a bien acompaña el desarrollo, es brillante, tanto así como los elementos que conforman al diseño de producción, que va desde la coordinación en cada secuencia, como la correcta iluminación.

Pero sin lugar a dudas lo mejor de este cortometraje es por doble partida su realizadora, quien además de dirigir, ella misma lo actúa, haciendo una de las actuaciones más brillantes que yo he visto no sólo en la selección de cortometrajes, sino en el año.


Instrucciones para soltar - Gustavo Gamero - México

El cortometraje recrea una historia del pasado de la protagonista en la que, mientras recorre un hotel y sus sitios, y y la vemos hacer una serie de cosas, escuchamos en voz en off su encuentro con una joven, pronto las pláticas que se desarrollan, que van de lo trivial a lo confesional van desentrañando sus historias, sus complejos, su relación y el desenlace, un desenlace más triste de lo que esta chica hubiera esperado.

La película en primera instancia es visualmente extraordinaria, desde la textura de la imagen, hasta los encuadres y y puesta de cámara que tienen una propuesta por demás interesante. La música también es por demás correcta.

El cortometraje expone y pone en pantalla a la vez que toca y dialoga con temas demás importantes como lo son el representar lo que deseamos que hubiera pasado, o pasó; y la depresión ya sea que la tuviéramos antes de estos encuentros y que en cierta manera fue lo que los originó, o después de estos.

Tiene similitudes a la primera parte de la trilogía Before, incluso la última escena, la de esta chica yéndose del hotel por el pasillo, nos puede recordar a la escena del pasillo de Eterno Resplandor de una Mente Sin Recuerdos., y que cabe señalar, no molestan para nada.


Apertura - Sofía Meza Herrera - Costa Rica

El cortometraje es un musical que narra la historia de un joven que abre un pequeño café con el cual tiene una conexión especial por el cariño que tiene a las cosas en este lugar, esperando encontrar a gente afín con sus gustos, poder conectar con personas con las cuales crear una amistad, pero luego de que el lugar empieza a llenarse de gente que ni pone atención a su decorado, ni cuida ni valora lo que hay en este, sus ánimos decaen, pero siempre hay una luz al final del camino, que logra entender que ciertas cosas son importantes, aunque los demás no las valores. Uno como espectador comprende en ese extraordinario final conformado por dos escenas, que algunas cosas son importantes por las personas a las que nos recuerdan.

Es muy llamativa la fotografía y la composición generada en cada encuadre, las coreografías montadas en cada número musical resaltan por su extraordinario manejo.

Hay un pequeño segmento de animación, que si bien no es tan llamativo o brillante, es muy bien trabajado y contribuye mucho al desarrollo de la escena y número musical inicial.


Flotando en el río del tiempo - Amir Aether Valen - Cuba

El cortometraje, que eme parece tiene elementos por demás importantes y que hay que diseccionar en torno no sólo al trabajo en si mismo, sino en relación con otros trabajos de la selección.

Es un cortometraje que al igual que otros trabajos ya comentados, raya en el documental por el tratamiento en este, sobre un hombre que, parece en su pasado fue boxeador. Lo escuchamos narrar sus reflexiones sobre la vida y el legado que deja a las nuevas juventudes, y su preparación para su futuro, una preparación de una manera más espiritual, todo esto expuesto de manera muy contemplativa y poética y a través de imágenes espectaculares que se van registrando ante la cámara.

Como ya lo mencioné, varios elementos dotan a este trabajo de una identidad tanto muy personal como universal, si hablamos en el terreno del colectivo latinoamericano.

La estética de la imagen es muy interesante, y por demás bien trabajada y bien lograda. El agua es un factor fundamental y determinante en el desarrollo de la historia, y por lo general el agua es un elemento muy presente en la gran mayoría de los cortometrajes seleccionados, hay una conexión eternamente reflejada por este elemento y los latinoamericanos, lo vemos en trabajos de Colombia y Perú.


Fuego en el sótano - Eva Vázquez de Reoyo - México

El cortometraje narra de manera muy pintoresca la historia entre tres amigos, Elisa, Leo y Ramos, que es quien narrar la historia. Vemos como el destino junta a estos tres amigos amantes del café, los libros y demás pasiones en torno a sus estudios, y lo que pareciera ser una historia sobre camaradería y amor, planteada en un tiempo presente, de a poco nos va poniendo en contexto con su espacio en el tiempo, este espacio es el año de 1968, los juegos olímpicos y los movimientos estudiantiles que empiezan a surgir, y a los que por supuesto ellos se unen, nos muestran el futuro que cada uno tuve en este penoso hecho en la historia de México.

El cortometraje a nivel producción es por demás llamativo, un diseño de producción muy colorido, y demás importante el departamento de utilería y vestuario, que juegan perfectamente con la textura tan particular que da la película de 16 mm. La edición también es por demás importante, juega mucho con varios elementos que giran en torno a esta, el uso de material de archivo también es correcto e importante, y la música es por demás vibrante, sobretodo cuando suena Qué he sacado con quererte.

Dialoga a mi parecer mucho con la película de The Dreamers, y otras referencias fuera de lo cinematográfico. Comentar que de este punto en delante, los cortometrajes restantes de los cuales no comentaré nada, si en algo ven debilitado su discurso, es precisamente por las referencias a otros trabajos, que desde mi punto de vista no proponen ni aportan nada, y son más confusos que otra cosa.