domingo, 1 de julio de 2018

You Were Never Really Here.





You Were Never Really Here (o la muy mal llamada en español "Nunca Estarás a Salvo) es una película del año pasado de la directora de cine escocesa Lynne Ramsay, la cual se exhibió el año pasado en el Festival de Cannes y que cobró gran relevancia por la actuación de Joaquin Phoenix la cual lo hizo acreedor de la palma de oro al mejor actor. (Y cómo olvidar la reacción del actor al enterarse de que era el ganador) Pero que tal me pareció a mi está película en su conjunto, déjenme hablarles de ella, su trama, su contexto y su muy loable subtexto.




La película empieza con una secuencia inconexa de imágenes que uno más adelante dentro de la trama sabrá conectar, acto seguido vemos a Joe, un asesino a sueldo con un pasado tormentoso que no lo deja a pesar de lo que está haciendo en el momento, limpiar la escena del crimen, sale del lugar y luego de que tratan de asaltarlo y este hace pedazos al sujeto, va al aeropuerto para regresar a su casa con su madre. Luego del trabajo terminado, y recibida la paga, su contacto le dice que hay un trabajo grande que quiere un senador que trabaja para el gobernador de la ciudad de Nueva York, y este consiste en rescatar a su hija adolescente de una casa donde la prostituyen, entonces Joe con un estilo muy particular para el combate, el cual cabe resaltar que es implacable e infalible, la rescata, pero al llevarla al lugar donde tenia que entregársela a su padre, pero al ver las noticias en el televisor, Joe se da cuenta que se ha metido a un trabajo del cual no quedará del todo estable por sus memorias pasadas, y en el cual perderá más que una muela.

Para empezar creo que sería preciso resaltar el gran valor que dan más que nada dos elementos en particular a la película, y esas son la excelsa fotografía a cargo de Thomas Townend, llena de detalles, y no sólo detalles que están ahí a lo lejos, sino que enmarcan y resaltan la trama, son muy meticulosos y estilizados, y esta en conjunto con la magnánima música compuesta por Jonny Greenwood (quien se ha convertido en uno de mis compositores favoritos) la cual me parece suma pero de manera armónica, natural; no de manera engañosa o manipuladora, pues no aparecen sólo en los momentos tensos, como presagiando justo lo que ocurrirá después, sino que esta aparece y desaparece a su antojo, pero suma por si sola. Toda la primera parte la película se llena de detalles, y de flashback's de la historia pasada de Joe con lo que parece ser acciones de guerra, y sus demonios que comparte con su anciana madre por el maltrato de su padre del que nunca se habla pero en los recuerdos que tiene Joe muchos de sus elementos a la hora de hacer daño son los que utilizaba su padre, mostrándonos, más no enseñándonos, porque el cine no enseña a ser violento, sino que abre los ojos a comportamientos insanos, que todo, incluso la violencia se hereda, y siempre hay algo que la detona, como lo podemos ver en la relación entre Joe y Nina. Y la película se toma su tiempo para contarnos todo esto, pero de manera muy armónica, no se siente ni tensa, ni dura, ni forzada, es muy natural y nada exaltada, incluso en los que Joe utiliza la "Violencia Extrema" diría Alex, no es hasta que rescata a Nina que luego de ver las noticias se sabe que es lo que ocurrirá, y todo se vuelve caótico, histérico, por momentos con dosis de suspenso y psicodelia, el climax es intenso, pero no es eterno, y eso se agradece, porque después vuelve a su tono natural, armónico, y se encuentra una redención que al final yo casi pienso el final es hilarante, pero no es más que un sueño, y la película cierra de manera magistral. El final, o toda la parte final nos remonta a la tendencia en el cine del salvador redentor que al final es salvado por quien es rescatada, como lo es la premisa de Taxi Driver, Hombre en Llamas, o León de Luc Besson, y yo la pondría a la par de estas, incluso quizá superior en algunos aspectos, y la resalto por la originalidad, y que todo esto amalgama a la perfección en menos de 90 minutos, y eso es digno de aplaudirle a la directora, quien también adapta el guión. (Directora que por cierto tiene una pequeña gran joya que seguro muchos de ustedes conocerán llamada "Tenemos Que Hablar de Kevin")

Guiños a cine como el de Winding Refn, por su ambiente con luces brillantes sobre los fondos oscuros, o al de Hitchcock por su dosis de suspenso, incluso el homenaje que se hace a la obra de este de una manera no tan sutil sino todo lo contrario, muy directa, todo enmarcando a esta variante valiosamente remarcante de cine negro; también me parece muy valioso esa parte de mostrar siempre la ciudad a través de un carro en movimiento con la cámara sin control como la metáfora de lo caótico que es la vida de un asesino que se mueve en la oscuridad de la noche, la actuación de Joaquin Phoenix y esta doble personalidad por lo transtornado que está en la que es uno en la noche, y otro en el día cuando está con su madre (la escena en la que [aquí les voy a tener que hacer un spoiler que seguro ven venir] descubre a su madre muerta es tan triste que uno queda al borde de las lágrimas) el elemento desde un principio del agua como medio sanador. Uno no llega a comprender como actuaciones de esta envergadura que si bien no son del todo dramáticas, pero que si llevan una gran dosis de este elemento, no son consideradas para los Oscares, para mi esta actuación valía cuando menos la nominación, el premio eso lo dejo a la opinión personal de ustedes, pero esto pone en evidencia que los Oscares cada vez son más innecesarios desde mi punto de vista.

Una gran película que sin una gran historia, pero contada de una manera armónica y muy del tono de la directora, haciendo una obra de autor muy decente, nada predecible, y que luce a Joaquin Phoenix como el mejor actor en activo desde mi muy humilde punto de vista.

Este es el reporte. Regresamos al estudio.








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