Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

Mostrando las entradas con la etiqueta Actores. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Actores. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de julio de 2024

Carmen





Carmen es una película australiana y ópera prima del coreógrafo y exbailarín francés Benjamin Millepied, cuya propuesta desde lo independiente, pero también desde lo alternativo y las propuestas narrativas no-convencionales, termina por ser arriesgado, pero atinado y potente.


La sinopsis de la película, sugerente y nada reveladora; arroja lo siguiente:

Una mujer joven e independiente se ve obligada a huir de su casa y a cruzar ilegalmente la frontera donde conoce a Aidan, un infante de marina. Cuando los dos se ven envueltos en un enfrentamiento, Carmen y Aidan se ven obligados a escapar juntos.


Si bien la película se inspira muy libremente de la ópera de George Bizet, y con todos elementos que predisponen paralelismos con la figura mitológica del propio nombre; hay un discurso sobre la redención de dos personajes buscando su lugar en el mundo, el lugar que les permita ser quienes son, que se da desde una huida; ella, huyendo del destino fatídico que le depara en su lugar de origen; él, huyendo de los fantasmas de su pasado que lo atan a una naturaleza violenta que constantemente está en lucha con su sensibilidad y una percepción que sin saberlo cuando se conocen, ambos comparten. La película también guarda una especie de redención feminista muy armónica y orgánica, sin necesidad alguna de forzar discursos, sino planteándolos de maneras sutiles. También otro subtexto que se dibuja y es interesante la manera en que se aborda, son los motivos de la migración a raíz de las diferentes formas de violencia, y su tratamiento de este de una manera poco convencional.




Hay un aura rebosada de un lenguaje que está llena sí de una poesía que sólo es perceptible cuando uno está en constante contacto con la poesía, pero también hay toda una carga simbólica que si resume, pero también acentúa la historia y lo que proyecta hacía afuera del ser, pero que refleja como un espejo hacia los adentros del alma, como el niño de la pistola y el hombre del destino que, dependiendo de la perspectiva con que se mire; puede ser bueno o malo.

No hablar de lo que a nivel producción hace la película, me parece sería un total desacierto, pues hay muchos elementos que hacen muy rica la propuesta sí a nivel visual, pero también a nivel sonoro. Partiendo de la fotografía y todos los elementos que la comprenden, hay una economía de recursos, pero también una prudencia que hace más potente la historia, pocos elementos hablando una especie de lenguaje de señas, hacen que uno sienta aún más todas esas emociones que se acentúan con las pocas palabras empleadas, pero también con lo sonoro y musical. Una iluminación sugerente que con una propuesta a nivel composición muy sencilla, crean cuadros surreales característicos y que quedan en el imaginario cuando la narrativa así lo sugiere, pero también momentos muy reales cuando la poesía es desde el movimiento corpóreo y la lucidez de la luz del día.




No sólo las interpretaciones de Paul Mescal y Melissa Barrera son extraordinarias, él representando lo tieso de la virilidad que se moviliza, y ella manifestando lo etéreo de su naturaleza intempestiva femenina que se mueve entre dos realidades (esto se manifiesta de manera perfecta en la danza de la feria que incluso se le puede dar una connotación a las danzas de las mujeres sabias y sus rituales de antaño a las que muchos llamaban de manera despectiva brujas), quizá las mejores de su carrera, sobre todo en el caso de la mexicana, pues el actor irlandés ya nos tiene habituados a dar actuaciones extraordinarias; pero también hay mucha riqueza en la aparición de personajes claves interpretados de maneras brillantes por Rossy de Palma, Elsa Pataky y Nicole da Silva, dando como resultado en todo lo anteriormente mencionado, un complemento más que perfecto. Un musical muy atípico que respeta naturalezas, contextos, fondos, formas y lenguajes culturalmente propios de la historia.




Sin duda, Carmen me parece es una de esas películas comprendidas por pocos, que a los ojos si bien no correctos, pero algo educados, puede ser un oasis en medio del desierto. El arte que habla desde el alma para sobrevivir y escapar a la tragedia, y en este sentido, también en que se aborda el tránsito hacia la muerte.

miércoles, 3 de mayo de 2023

"Ain´t them bodies saints", de David Lowery.





Lo que quizá debería empezar diciendo de esta película, es que es del 2013 y ansiaba verla desde el 2017 que descubrí el cine de David Lowery (con la insuperable "A ghost story", una de las mejores películas de la década pasada según yo y Guillermo del Toro; y que también es protagonizada por la misma pareja actoral de esta), la cual no había podido encontrar y que gracias a Tom por fin he podido verla. La película, además de ser una de las mejores películas que he visto en el año, es una de las más conmovedoras y una de las óperas primas más notables que yo recuerde en mucho tiempo.

Lowery, aunque me lo llevo comentando cada que surge la ocasión de hablar sobre la obra de este, para los que no lo sepan es uno de mis directores favoritos contemporáneos de cine independiente, aunque también ya ha hecho películas para las "majors" como la notable y entrañable "Mi amigo el dragón".

El cine de forajidos de Lowery, retrata personajes en búsqueda o huida por ideales o sueños prometidos, en los que la mirada meticulosa, atenta y fija de Lowery los depoja de todo adjetivo positivo o negativo y los muestra como lo que son: seres humanos que en circunstancias peculiares toman decisiones, que además se engalana de los paisajes que vuelven parte de la atmósfera en la historia de estos personajes. Esto en conjunto hace de su cine algo muy valioso con obras que además son muy agradables al ojo y la emoción. En concreto hablando de esta película, es una obra pasible, contemplativa y orgánica.

Además de que da gusto que desde su ópera prima se pueda dar lectura de ese germen en el que se detectan todos los temas e inquietudes que ha venido explorando a lo largo de toda su obra, la cual hace que su cine sea el de un autor por definición, ya sea desde producciones independientes o de big industry (como es su próxima película: Peter Pan y Wendy, que se estrenó el pasado 28 de abril en la plataforma Disney+) o sea cine de temática infantil o para audiencias más serias, como lo es "El caballero verde".

Cosa aparte comento que me parecen de las mejores actuaciones que han logrado Rooney Mara, Casey Affleck y Ben Foster (contenidas, mesuradas, al punto), quienes interpretan a los tres personajes principales de la película, en un reparto pequeño y bastante correcto, como suelen ser en las películas de Lowery.

"El suplente", de Diego Lerman.





Sobre la más reciente película del realizador Diego Lerma, quizá debería empezar escribiendo que si bien es una película no mal lograda, si es bastante flojita. Pero permitan explicarme.

Desde que la vi en la competencia grande de Los Cabos (también estuvo en San Sebastián y Toronto), no me llamó mucho la atención, aun con el hecho de que era la única representante de México (con una gran co-producción, ademas: Francia, España, México y Argentina los más llamativos; y que además ganó la Competencia Los Cabos), pero desde su sinopsis ya se leía muy convencional, y no me equivoqué.

Y es que debo decir en sí qué la película no es mala en su puesta y partes técnicas, hay un ojo por demás educado detrás del experimentado (y joven) realizador Diego Lerman, y las actuaciones en verdad son deslumbrantes, desde principales, pasando por secundarios y terminando con los no actores; el problema ni siquiera está pienso yo en la típica trama de "profesor con problemas de crisis existencial, regresa a su pueblo a sanar viejas heridas del pasado que, al ayudar y crear conciencia en sus nuevos alumnos, él encuentra a su vez un nuevo propósito de vida"; que no hay que ser muy listo para darse cuenta que es una trama que hemos visto miles de veces en el cine gringo (y mejor planteadas, la verdad) que nos ha maleducado durante muchos años a ver las cosas a través de sus ojos en muchas ocasiones (sobre todo por los grandes estudios) como nueva forma de colonización, haciéndonos creer que las cosas son como ellos nos las cuentan.

El problema con la película de Lerman me parece esta en el hecho de que toda trama y subtrama que se sugiere, jamás se desarrollan y terminan, haciendo que el espectador la sienta incompleta, aun con las buenas intenciones de una película "social mente responsable" y del buen manejo narrativo a través del montaje. Situaciones con potencial qué tiene buen principio pero no buen fin como la relación fracturada entre Lucio "el suplente" y su padre "el chileno" (ambos magníficamente interpretados por Juan Minujín y Alfredo Castro respectivamente), o con su ex pareja (la encantadora Bárbara Lennie que en lo que va del año la he visto con dos tremendos trabajos, está brillante aún con sus breves apariciones a cuadro), o el conflicto que se sugiere al principio y jamás se vuelve a tocar, o las clases inexistentes que tiene para al final aprobar a todo su grupo (acaso la trama que mejor se desarrolla es la relación de el suplente con su hija, con una gran interpretación de la pequeña Renata Lerman, hija en la vida real del director), y así un largo etcetera, todo esto hace que en el acto hace que la película sea una obra incompleta a mis ojos. Una película sin consecuencias y con muchos personajes que se muestran pero jamás se desarrollan, como "el perro".

Mi conclusión es que, aun con las buenas intenciones de Lerman, no todos pueden ser un Ken Loach cuando al realismo social nos referimos, porque para eso tenemos al maestro británico y no necesitamos nada más, quizá buenas voces que exploren el género, como seguro Lerman lo hará de seguir trabajando.

jueves, 13 de abril de 2023

Sr.

Siguiendo con la atención a los documentales que tenía pendiente de visionar y con muchas ganas de verlos, llego al llamado "Sr." de Chris Smith, y me parece que es sin duda uno de los más interesantes del año pasado por muchas razones que trataré de puntualizar de la manera más correcta.

El documental filmado entre el 2019 y 2022, retrata la vida y obra de Robert Downey Sr., el celebrado director de cine underground de los años 60's y 70's que cimentó muchas de las bases de la comedia contracultural en la que se verían identificadas tantas causas sociales, e inspiración para cineastas de la talla de Paul Thomas Anderson (hay un comentario bastante gracioso que hace Jr. entorno a la relación entre P.T. y Sr.); y por supuesto, el padre de Robert Downey Jr., quien funge de guía/narrador/hilo para llevar la narrativa de la historia de su padre que padece de Parkinson.

Quizá lo primero que habría que celebrarle al documental es esa libertad, tono hilarante y clave cómica con la que se desenvuelve desde el principio hasta que bien cambia en el tercer acto cuando la naturaleza de la propia película lo demanda. La película es por partida doble como si estuviéramos viendo una película de Sr., pues toda la vibra vira hacia lo que hacía característico su cine, lo hilarante de las situaciones y los personajes, la música, los cuadros contrastantes y cotidianos de una Nueva York vibrante; pero también por el hecho de que él hace su propia versión de su película biográfica, haciendo Chris un ensamble en el montaje final de lo que Sr. mostraba de su cine para ocultar cosas dolorosas del pasado, mientras Jr. trataba de descubrir esas cosas tocando los temas difíciles en la vida de su padre tanto con él como antes de él, y que éste evadía con una gracia encantadora.

Si bien el documental es un trabajo biográfico como el de "Sintiéndolo mucho", y que también hay una figura cercana del protagonista siendo el productor del trabajo, su mano no se siente que influya de buena, mala o manipuladoramente en el mismo, quizá sólo en el tercer acto se siente, pero definitivamente le viene bastante bien a la tesis del documental. Otra de las notables diferencias entre los dos trabajos (sin afán de compararlos, pues como ya lo comenté al escribir sobre este, el documental de Fernando León también me gustó mucho) es que la intención de este, o una de las intenciones, es mostrar y hacer una radiografía completa del hombre al que está generación sólo conoce por ser el papá del famoso actor qué interpreta a Iron Man, y no por sus increíbles y necesarias películas para conocer a un movimiento que surgió en Nueva York en los años 60's.

El documental expone de maravilla la relación padre-hijo que a pesar de lo que vivieron y tuvieron que superar, no se muestra mutis de distanciamiento o resentimiento, quizá resquicios de intentar entender y de querer perdonarse, pero todo envuelto en una intimidad llena de amor y el reflejo de dos personas que podrían ser la misma en tiempos diferentes.

Al final del documental, cuando Sr. ya no aparece y Jr. cuestiona si el documental lo que busca es homenajear la carrera de su padre con todo lo que ello conlleva: inicio/derrumbe/sanación, la relación padre-hijo entre ellos dos y en el acto volverse una carta para el propio hijo de Jr., o un manifiesto entre estar y no estar; yo diría que en distintos puntos del metraje del documental busca cada una de esas cosas, pues como diría el elocuente Sr., nunca se sabe a donde te lleva la película, mientras se filma y mientras se edita; y me parece que todas esas cosas el documental las encuentra y plasma de manera perfecta y natural, sin motes de ambivalencia. Y si bien muchas personas pueden pensar que el final es una cosa maniatada, yo descarto totalmente esa teoría, pues en mi vida he visto llorar a Jr. en ninguna de sus películas como acá lo hace, ni en sus mejores actuaciones; lo cual es un claro ejemplo que él, al igual que su padre, se desprendieron de todo menos de ser ellos mismos y mostrar sus emociones y su llanto de forma real.




sábado, 8 de abril de 2023

"Daisy Jones and The Six": disección de la serie en bloques de capítulos.




1-3 (4/Marzo/2023)

El viernes pasado se estrenó en Prime Video "Daisy Jones and the six" y liberaron tres de los diez capítulos que durará la serie. Y no les voy a mentir, yo la estoy viendo por el mero placer de ver a Riley Keough en la pantalla, pero debo decir que al momento la serie pinta bastante bien. En los primeros tres capítulos cuenta la historia por separado tanto de los "Dunne brothers" (que luego toman el nombre de "The six) como de Daisy Jones, hasta que llegan al estudio a grabar la canción que los pondrá en el mapa: Honeycomb. La serie trata del ascenso de la agrupación y su descenso en el punto más alto de su carrera, en el cual se ven involucrados todos los elementos característicos de las bandas de rock de los años 70's: sexo, adicción al alcohol, drogas; y traición. La serie está basada en el libro escrito por Taylor Jenkins Reid, que a su vez se dice se inspiró en la carrera de los Fleetwood Mac para crear esta banda ficticia. Por supuesto que compraré el libro una vez terminada toda la lectura que tengo pendiente, porque si lo compro ya, la lectura pendiente seguirá pendiente.




4-6 (11/Marzo/2023)

Los capítulos 4, 5 y 6 de la serie le van dando aún más forma al fondo y van haciendo de esta una serie realmente interesante.

El capítulo 4 siento es el más flojo, pues baja considerablemente los decibeles de intensidad, pues vemos el momento exacto en el que luego de roces entre Billy y Daisy por el protagonismo que ella quiere y el rechazo de Billy de que ella forme parte de la banda por lo que sabe que ella significa (la más dura definición del eslogan del rock and roll de los 70's) hasta que gracias a Camila) esposa de Billy (interpretada por la hermosísima Camilla Morrone), ambos hacen una tregua y Billy invita a Daisy a la banda.

Al momento el capítulo 5 es el que más me ha gustado, pues es el que muestra tanto la dinámica que adoptan Billy y Daisy para componer las canciones, y como involucran a la banda para proponer y tener libertad creativa ellos a la hora de tocar, y la tensión de amor-odio entre Billy y Daisy que se extiende hasta el capítulo 6 en el que además se expone cómo Billy y Daisy se escriben canciones de lo que en verdad sienten, y el toque en el fondo de los excesos de la solitaria Daisy. Creo que la actuación más seria de la serie es la de Sam (Billy), y toda la música (tocada por los propios intérpretes/actores) es realmente buena.

Y si bien soy un cínico confeso diciendo que yo veo "Daisy Jones and The Six" sólo para ver a Riley Keough, debo decir que la presencia de la extraordinaria música Suki Waterhouse siendo Karen Sirko, también le da un encanto especial a la serie.




7, 8 (17/Marzo/2023)

Como en toda serie, hay un capítulo que es asaltado de cierta forma a la historia central que, aunque por supuesto esta conectada a todo el universo narrado, su principal función es refrescar la serie para no saturar a la audiencia. Generalmente este capítulo apart es protagonizado por un secundario, en el caso de esta serie el capitulo es el número 7 y es protagonizado por Simone Jackson (Nabiyah Be). Vemos su arribo a Nueva York, su relación con Bernie (Ayesha Harris) y su éxito en los club disco, pero sin llegar a ver materializado su sueño: grabar un álbum. Cuando parece que esta a punto de por fin alcanzar su sueño, un telegrama proveniente de Grecia hace qué abandone la oportunidad y va en busca de la única familia que tiene, Daisy, quien además de darle la noticia que se casa, le dice que no volverá a la banda por la traición de Billy, y Simone al tratar de hacerla entrar en razón (qué al final de alguna forma lo logra) su amistad se ve fracturada por la influencia de el esposo de Daisy sobre ella, hecho que se presenta aun con más peso en el capitulo 8.

Antes de abordar el capítulo 8 como tal, comentar que el capítulo 7 tiene un fragmento en el que se expone y plantea la diferencia y validez del artista que crea arte para ser reconocido o conectar, y el artista que crea para si mismo y los cercanos sólo por el placer de crear arte, y la tesis de esta es que tanto el uno como el otro es valioso siempre y cuando el artista sea honesto con lo que quiere y no quiera llenar apariencias o seguir tendencias.

En el capítulo 8 con el regreso de Daisy a la banda, las tensiones entre ella y Billy no se hacen esperar, y estas las son aun más con la presencia de su esposo Nicky (Gavin Drea) y fuera del escenario, porque en el escenario no sólo la química desborda sus cuerpos, sino que impregna a todos a su alrededor, así sea en un pequeño concierto en Albuquerque o en un Masivo en Miami; aquí es donde más sentido cobran las letras impresas en la Rolling Stones en las que se dice que las canciones escritas entre Billy y Daisy son mensajes en clave entre ellos, y esto es visible tanto para quien los quiere como para quienes no, es en este punto que Nicky empieza a llevarla al abismo haciéndola consumir más droga de la común, hasta que llega el colapso y con este, la plena identificación entre dos almas gemelas.




9, 10 (26/Marzo/2023)

El capítulo 9 vemos lo que se podría decir a la Daisy consciente, pues si bien jamás está sobria, después del evento vivido sabe que tiene que haber un límite en unas circunstancias que ella pueda sobrellevar. La relación entre ella y Billy también llega a un punto de total entendimiento y una estabilidad que hace a ambos volver a creer en ese espejismo que los dos saben perfectamente no pueden vivir, luego del show en SNL y el incidente que sufre Teddy (Tom Wright, genial) quien no sólo es el hombre que creyó en ellos, sino que representa esa figura paterna de la que ambos carecieron. Es en Pittsburgh, cuando el punto de la gira esta en la antesala de la cúspide que todo se sabotea por el incidente entre Karen y Graham (Will Harrison), celos de Camila y Eddie (Josh Whitehouse) y débil honestidad de Daisy y Billy. Daisy sabe lo que la puede salvar de las drogas, y a que tendrá que decir adiós.

El último capítulo recrea las diez horas previas al último concierto de la gira, en Chicago, el último concierto de la banda antes de su desintegración. Y el análisis de este lo haré en resumidas palabras para no caer en revelación de acontecimientos qué puedan estropear la experiencia del espectador al leer esto. Si bien sigo creyendo que la actuación de Sam (Billy) es la más destacada de la serie, el crecimiento de todos los intérpretes es realmente notable y notorio, uno no sabe si son actores haciendo música, o músicos actuando (destacar también la gran actuación de Timothy Olyphant como Rod, el manager de la gira), y si bien el sólo ver a Riley es un placer sabiendo la extraordinaria actriz que es, su crecimiento actoral que alcanza el pico precisamente en el último capítulo, hace ver un desempeño interpretativo como ningún otro, llena de euforia, dolor y emoción en cada plano que aparece. Atendiendo a lo acontecido en esas últimas diez horas de la banda, mientras todos están enfrascados en tensiones personales qué afectan directamente a la banda, los más sensatos terminan siendo Warren (Sebastián Chacon), qué parece ser fue el único que entendió de que se trataba disfrutar de lo que tenían, y Daisy, que en el momento más vulnerable de su vida, en el que podía obtener lo que quería, termina siendo la más sensata y salvando a todos los miembros de la banda, aunque en el acto ella tuviera que alejarse de lo que más amaba y la banda tuviera que dejar de existir, algo que es congruente y elocuente con el contexto cultural de las bandas de rock de los 70's. El final, que en muchos sentidos recuerda al de "How I met your Mother", (me gustó mucho el hecho de que sea la hija de Billy y Camila [cuya actuación siento se desdibuja en los últimos capítulos] quien estuviera haciendo las entrevistas en tono de documental para contar la historia de la banda y el desenlace de cada uno de los personajes) es un tanto cursi, pero para los que son unos románticos empedernidos como su servidor, por supuesto esto no lo va a molestar.




Canciones de la banda:

martes, 17 de enero de 2023

Serre moi fort: la forma en que nos comunicamos con nuestros fantasmas.




Serre Moi Fort
(o Abrázame fuerte para latinoamericano y Hold me tigh para el mercado norteamericano) es una película francesa del 2021 dirigida por el también flamante actor Mathieu Amalric, y es una película que a mí me parece estupenda por varias razones que me gustaría comentar a continuación de hacerles una breve reseña:


La película comienza justo en el momento que Clarisse (Vicky Krieps) sale de su casa sola, aparentemente abandonando a su familia. Parece que Clarisse es un alma libre y salvaje que quiere experimentar y recorrer el mundo, y que posee un raro poder que le permite comunicarse con su familia en la distancia. Pero conforme la trama trascurre y avanza, la premisa se transforma, y nos damos cuenta que las cosas no se nos han contado del todo linealmente, al punto que nos hace cuestionarnos si Clarisse es la que se fue o la que se quedó, si es ella quien envía el mensaje al otro lado de la vida, o quien lo recibe.


Me parece que el hecho de que la película sea dirigida por el gran Matheui tiene bastante lógica y congruencia, pues por una parte, la película tiene todos los elementos para que, Matheui si hubiera tenido la oportunidad de protagonizar la, seguramente lo habría hecho, además tiene congruencia con su aura creadora y con los temas que él más explorado en el cine, incluso yo encuentro en la película ciertos paralelismos con la magnífica "La escafandra y la mariposa" de Julian Schnabel, que Mathieu protagonizó, y que los encuentro sobre todo en las formas de comunicación que surgen y nacen cuando nuestro interlocutor (o nuestros) no nos puede escuchar, o cuando nuestro lenguaje se limita para ellos. 

La película es muy bella precisamente en ese sentido, en el de cómo los canales de comunicación surgen cuando ya no hay una interacción cercana, como los lazos y señales de amor llegan a las personas que amamos, aún cuando estamos en la deriva, cuando mandamos mensajes de humo que nos reconfortan pero que quisiéramos no llegarán en realidad, que las respuestas fueran inventadas por nosotros y no fueran la resonancia del alma de esas personas, que se quedaron atrapadas en nuestra memoria, y que siguen haciendo sus mismas rutinas mientras nosotros nos perdemos, o buscamos la respuesta que nos salve o nos devaste. Aunque a veces también confundamos a las personas a quienes se los enviamos, como a Clarisse le llega a pasar con su hija.

La actuación de Vicky sin lugar a dudas es lo mejor que tiene la película, que es mucho decir; es el peso y soporte de la trama, y esta tan creíble y asombrosa, que uno no hace más que dejarse enganchar por todo el vaivén, sube y baja al que sus sentimientos y emociones en forma de montaña rusa la someten. Hay claridad, confusión, dolor, enajenación, mesura; y en los momentos más duros, realmente a uno se le estruja el corazón al verla. Para mí, una de sus más grandes actuaciones.

Al final uno logra entender los tiempos en que la película se estaba narrando, uno descifra la necesidad de Clarisse por hablar con su familia, porque estar fuera de casa, y la plática final con su marido, en la que ella cierra los ojos y da órdenes mientras él del otro lado obedece, deja la misma sensación de paz que seguramente Clarisse estaba sintiendo en ese momento. 

lunes, 9 de enero de 2023

"Bardo" de Alejandro González Iñárriti: crónica de un delirio de incertidumbres.





Creo que no miento al decir que la más reciente película del laureado mexicano Alejandro González Iñárritu, alias "el negro"; es quizá la más comentada de los últimos años, hablando de una película mexicana, creo yo, incluso sobre la admiradísima (y también algo polémica) Roma de Alfonso Cuarón. Y sobre toda la polémica y comentarios que ha desatado desde su estreno al público tanto en salas de cine como en la plataforma Netflix, decidí tomarme un tiempo después de verla por primera vez, para volver a verla en una segunda ocasión y así escribir sobre ella sin caer en el comentario fácil o en las palabras huecas y obvias que la mayor parte de la gente utiliza para referirse sobre ella o su autor: pretenciosa, egocéntrico, whitexican, vende humo, etc. Mi intención es, al menos en un principio, hacer un ejercicio amplio y bien detallado de todas las virtudes y las vicisitudes y excesos, no quiero utilizar la palabra "errores" para referirme a la película de Alejandro porque claramente todo está como está por alguna razón, a la mirada de Alejandro todo está en su lugar, pero desde la mirada de un tercero, puede haber engolosinamiento en algunos recursos tanto técnicos como narrativos, de modo que empiezo ahora mismo con la que es mi lectura de la película.


Quizá la mejor forma de partir con el análisis es dando por hecho que Alejandro es el director más provocador de los tres amigos, y esta es la razón por la cual es del que más respeto su trabajo (hablando en el estricto sentido de los tres amigos, pues hay muchas  y muchos más cineastas mexicanos a los que yo admiro y respeto). Los trabajos de Alejandro siempre retratan historias de personajes excluidos, con una condición social a la que hay que decir abiertamente, él de lejos ha sido parte, pero que por su condición de migrante, exiliado y mexicano, nadie le podría reprochar que no conoce, desde una mirada privilegiada por supuesto, pero los conoce.

Bardo es la película más libre de Alejandro en todos los sentidos: narrativa y técnicamente hablando, pareciera que no se sujeta a ninguna regla antes establecida, y esto hace que su naturaleza sea completamente onírica, y que por supuesto empalma perfectamente con la trama. Partiendo del hecho que la película es como tal un viaje del inconsciente de un hombre en coma, en este sentido todo es ilógico, nada es real, pero se fundamenta con veracidad; en el que todo lo vivido en semanas lo recrea en dos espacios de tiempo diferentes, unos minutos cuando sus seres queridos lo acompañan en la cama en que está postrado en la Ciudad de México, y el tiempo que dura la película. Esto podríamos suponer, justifica todo lo que pasa en la película, y en cierto sentido esto es verdad, y que se pueden dar por sentado si analizáramos la película episodio por episodio, pero hay elementos y excesos que en su conjunto se notan, sobresaltan y a veces molestan en la narrativa general de la película.


"La memoria carece de verdad, sólo es emocional"


Podríamos empezar comentando el hecho de que, aunque Silverio está plagado de todas las inquietudes y está hecho de Alejandro a su imagen y semejanza, el uno no es el otro. Si bien a Silverio le aquejan las mismas incertidumbres que a Alejandro, y siente el amor por su familia como Alejandro ama y detiene si mirada en ciertas figuras de esta como la escena con la hija en la alberca armonizada por la espléndida canción de José José, pero vamos más adelante a ello), hay una barrera que crea la ficción donde uno fácil puede tomarse como personal todo lo que es Silverio, pero que obviamente no es completamente la obra un reflejo idéntico de su creador.




Muchas de las influencias cinematográficas para la creación de Bardo son obvias, pero hay otras que es un juego y un deleite poder descubrirlas, incluso hay varias que se revelan con más facilidad si se da lectura a la película episódicamente, estas corresponden sobre todo con la propia obra previa de Alejandro. Un ejemplo es el principio de la película, con el vuelo sobre el desierto, uno puede referir directamente a una de las escenas más emblemáticas de 8 1/2 de FeFe (la escena del globo sobre la playa), pero también, por la esencia sensorial que propone esta, uno puede encontrar una línea directa con Carne y arena, pero también me parece un guiño a la forma en que fotografía el maestro y su grande amigo Emmanuel "el chivo" Lubezki. En la primera escena de los peces es donde me parece empieza a jugarle desde mi perspectiva una mala jugada la grandilocuencia técnica en su discurso, pues si bien de alguna forma intuitiva los que conocemos su obra sabemos que esto es una especie de sueño, el hondar esto con la forma en que retrata el plano con un gran angular y divide el espacio-tiempo en dos partes opuestas, no hace más que hacer redundante lo que algunos ya sabemos, y eso de alguna manera cansa es cansado.

Una parte en la que la grandilocuencia funciona y además con este tono irónico e hilarante que representa el humor dramático en el cine de Iñárritu, es en la parte de Los niños héroes, pues hay un juego bastante interesante de metacine, y que se logra de manera magistral en otros tantos momentos de la película (la escena de Cortés, que ya la comentaré más delante, es una de ellas), en el que incluso llega a romperse la cuarta pared con una naturalidad brillante.


                                                              "Si no lo veo, no lo creo"


La naturaleza de Silverio es realmente rica si la contextualizamos con la propia figura de Alejandro, y hay muchos elementos que me parece resaltan aún más la naturaleza controvertida de Alejandro. Es un hecho que él sabe lo que mucha gente opina de él, de su obra, y no teme a mofarse de ello, incluso a él autocriticarse en el acto, tanto en la misma figura de Silverio, como en la de los cercanos a este, como su esposa, su hijo, (la escena del desayuno con este, por un lado es extraordinaria porque hay un doble juego de crítica en el que se revela el amor-odio de Silverio por México, criticando gobierno y religión, pero resaltando la riqueza cultural sobre la de Estados Unidos que le quiere implantar a su hijo, pero también demerita todo ese discurso por grandilocuencias técnicas que me parece están demás, o pareciera trataran de desviar la mirada del discurso que se está creando entre los dos personajes) pero sobre todo con el personaje de Luis Valdivia, este personaje que se siente abandonado, robado y menospreciado por su antiguo colega, figura cuya inspiración bien podría haber sido inspirada en Guillermo Arriaga (yo así lo percibo, honestamente) el cual no deja de decirle esas "verdades" que sabe Alejandro para algunos es el santo y seña. El hecho de que Alejandro haya dado como profesión a Silverio la de periodista y documentalista (la escena dónde Silverio está haciendo el documental de los migrantes que desaparecen remonta a una escena clave de La dolce vita donde dos niños dicen que vieron a la virgen y sólo se están riendo de la gente, que en Bardo se contextualiza con el rapto de este grupo de personas por parte del crimen organizado) es precisamente para recalcar aún más la crítica al sistema, pues en un país donde el documental durante muchos años (afortunadamente, ya no tanto) fue castigado y muy menospreciado, y el periodismo se ha convertido en una profesión de riesgo, pues México es uno de los países donde más periodistas se matan; el hecho de que una persona de este gremio sea reconocido en el extranjero, es algo que contrasta absurda y tristemente con la realidad que vivimos, al menos en este país. La autocrítica en su punto más álgido.


"Un país muerto en el que no morimos"


Una persona conocida e hizo un comentario sobre algo que a mí en el primer visionado no me brincó pero que en la segunda lo pude notar, y esto es en la secuencia de la habitación con su mujer (para mí una clara referencia a Tarkovski, y si me lo preguntan, toda esta parte bien pudo haberse borrado en el corte final), cuando ambos están desnudos y acostados en la cama de perfil, claramente se le ve a Silverio blanquísimo, aún cuando en la propia película, en este episodio donde Silverio imagina que fue al programa de Luis Valdivia, este dice que sufría bullying por parte de su propia madre que le decía negro, pero partiendo del hecho que Silverio no es Alejandro, y de que El negro verdadero es un provocador por excelencia, siento que esto lo hizo deliberadamente, y es genial, porque acá trasgrede y refuerza el discurso de la obra, pero sin grandilocuencia absurda y sobrada.




Quizá la parte que yo más disfrute en todos los sentidos fue la parte de "el baile", pues en esta no sólo se ve el espíritu mexica de Alejandro en todos los sentidos, sino que además se dan varias partes medulares de la película, o las hilvanan. Una de ellas es la discusión de entre Silverio y Luis, donde hay unas reflexiones por parte de Silverio existencialistas muy profundas, así como el juego del metacine más que presente, y la autocrítica a todo lo que da (donde además hay referencias clavadísimas a su obra, sobre todo a Babel, Biutiful y Birdman) y en el mismo baile, donde se da un momento mágico armonizado por Let's dance de David Bowie, y de ahí nos conduce a un par de episodios realmente emotivos con su padre y su madre, del hecho del "Silverio niño", sólo comentaré que, como ya lo dije antes, "es ilógico, nada es real", porque esa es la naturaleza de toda la película, además, como en un sueño, cuando tienes un encuentro con tu padre, o un ser querido fallecido, aún lo sueñes de la misma forma en como era cuando tú eras niño, en el sueño tú no puedes aparecer como un niño, apareces como eres en tu realidad, con las vivencias y contexto que tienes en el momento en que lo sueñas, aunque puedas ver a la persona desde la perspectiva de un infante (no sé si clara referencia, pero esto también lo aplica Michel Gondry en Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, y siento en este ejemplo lo que hace Alejandro se justifica).


                                               "Qué hermosa esta ciudad tan fea"


El siguiente episodio quizá sea el más potente que viene desde que Alejandro sale a una Ciudad de México desierta (hay un plano, casi al principio de la secuencia donde a Silverio lo vemos de espaldas y podemos ver prácticamente a Alejandro en ella de espaldas) que de a poco se empieza a llenar de su bullicio característico, y en este punto la crítica es verdaderamente punzante, partiendo del tema de las desaparecidas y la violencia, y como lleva al inicio de esta, donde se le culpa de esta a Hernán Cortés, (previo al encuentro de estos dos, hay una toma a Giménez Cacho [que acá hay que mencionarlo, que estupenda actuación por el que para mí es el mejor actor mexicano hoy por hoy] que recuerda mucho a su papel en Cabeza de vaca) y donde además la alegoría entre los dos, si bien comentadísima y polémica, es clara y justificada, donde además el juego del metacine y el creador es clarísima, sin mencionar esa montaña de cuerpos que nos remite a Revenant.


"Venimos del norte, del infierno"


Fellini sigue presente en la película tanto al principio de la escena en la playa con la familia, como en el episodio del documental con los migrantes desaparecidos, con clara referencia a La dolce vita. Es en la escena de Silverio y su hija (en este comentario abro un paréntesis para hablar de las grandes actuaciones de todas las actrices en la película, sobre todo Ximena Lamadrid [hija], Griselda Siciliani [esposa] y todas las hermanas de Silverio) donde, si bien ya se habían plateado las ideas y cuestiones de la identidad y el orgullo mexicano en Silverio, este es cuestionado por su hija Camila, por haber querido ser parte de todo lo que se perdió por no poder vivir en México, el hecho implícito de no ser ni de aquí ni de allá, esa identidad que le hubiera gustado tener y vivir de primera mano, no por lo que su padre les dice a ella y su hermano (con el que Silverio también tiene un momento de reflexión en la siguiente escena sobre la ausencia de este por estar todo el tiempo fuera haciendo sus películas) sobre el orgullo de ser mexicano. Luego se viene la hermosa escena de cómo liberan a ese hijo que no quiso venir al mundo (en la primera escena hay además un elemento muy la fórmula secreta bien ensamblado en la trama que se desenvuelve en esa parte) y del cual no se puede desprender tanto El negro como toda la familia.




La parte final de la película, con la escena del tren, ahora en el plano de la realidad, y la sucesión de esta, es donde de alguna manera Alejandro revela la tesis de la película, el querer desprenderse de la realidad, de la dolorosa realidad, de la tortuosa y asfixiante realidad, en la que se deja ir en el inconsciente y ese limbo (otro momento Fellini, incluso Bergman, con esa caminata por el desierto con todas las personas de su vida) en el que puede emprender su viaje, donde hay que aprender no sólo a levitar, sino a volar, verlo todo desde esa perspectiva en las alturas, y desde la cual es más fácil (no sé si sencillo) plantearse todas las incertidumbres de un hombre para el que el peor de sus fracasos es haber alcanzado el éxito, creando así una película biográfica como ningún otro director la haya hecho jamás, con esa libertad creativa narrativamente hablando en todo su esplendor.

jueves, 8 de septiembre de 2022

Nope: los malos milagros.




Entre los años 2015 y 2018, cuatro directores entregaron sus óperas primas en el cine norteamericano, que desde el momento en que se revelaron las primeras críticas, más del 80% de estas vaticinaban el surgimiento de nuevos directores que vendrían a poner el cine de horror/terror en una nueva era en la que se apremiaba a historias bien contadas y desarrolladas, y a sus directores como parte de una nueva generación de realizadores creativos y vanguardistas.

The witch de Robert Eggers, Ex Machina de Alex Garland, Heredity de Ari Aster, y Get Out de Jordan Peele; y los cuatro directores con su segunda película confirmaron lo que se pronosticaba desde sus óperas primas, historias bien desarrolladas, todos siguiendo de alguna forma el género del horror/terror, pero explorando otros temas y corrientes que responden más a los temas que les preocupan y que les gustan, así como su sello visual y creativo muy distintivo, y al día de hoy ya casi todos con su tercera película (sólo Ari Aster sigue en producción de esta), desde mi punto de vista, dos siguen confirmando que ya no son una promesa, sino que son la voz cantante de este nuevo cine, si bien hollywoodense al fin y al cabo, si están al al margen de lo que la big industry sigue vendiendo en sus blockbusters de verano, los dos que para mí aún tienen esa valía intacta son Alex Garland y Jordan Peele, que es de quien escribiremos, así como de esta tercera entrega.

(No incluyo a Robert Eggers porque, a pesar de que sus dos películas predecesoras son portentosas, para mí su Hombre del norte deja mucho que deber, ya que es una película de épica bastante predecible, y que sólo tiene dos o tres momentos realmente brillantes en todos los sentidos, pero de eso a más, creo que no está a la altura de los otros dos)


Y empiezo diciendo que para mí esta película de Peele es su tercera entrega, no sólo porque sea su tercer largometraje como director, sino que es para mí la tercera parte de una trilogía bien definida de sus película que sin duda alguna tienen un lazo en común a la que yo he bautizado como la trilogía de los vicios norteamericanos, en las que se exponen temas muy diversos, pero todos en realidad conectados por el fuerte problema de racismo que hasta el día de hoy sigue azotando la vida norteamericana. Y en esta película no es la excepción, pero como suele suceder en el cine de Peele, aunque las condiciones de desarrollo y supervivencia para este grupo de personas venidas a hacer menos es complicado y severo, siempre logran de alguna forma el final feliz gracias a la hermandad entre ellos, y en Nope no se vuelve a mostrar.

Hay muchas líneas de interpretación y de lectura para esta película, y giran muchos temas y contextos alrededor de ella que trataré de apremiar en palabras muy breves y concisas. El primer tema traído a la mesa es el de la escena inicial, con el programa de Gordy, en el que se suscita un "evento desafortunado" en el que el chimpancé del programa se vuelve loco y ataca a todos los miembros de elenco, excepto a un chico asiático que se esconde. Si bien el evento se toma como un "acontecimiento paranormal", que es congruente con el contexto de la película, el subtexto de esta apertura no es más que la de un grupo segregado y discriminado, que llega a un límite y atenta contra quien lo tiene sometido en contra de su voluntad; y esto es un guiño más que claro a El planeta de los simios, o incluso a Joker. El hecho de que no ataque al niño asiático es también de alguna manera la confirmación de esta idea, ya que sólo ataca a los blancos opresores, no al niño que también es visto como carne fresca que le gusta a la audiencia, y no más, que luego este chico tiene un subtexto completamente diferente seguida la trama, ya como una persona que adapta y acepta la forma de vida norteamericana, sintiéndose un "elegido".

Se expone también el culto por las imágenes perfectas, que se manifiesta cuando quieren capturar la imagen de esta "presencia paranormal" y en la que se expone que las imágenes imperfectas pueden ser catalogadas como "falsas", pero cuando se dan cuenta que la tecnología puede llegar a ser obsoleta en ese sentido, se cae en la experiencia de este camarógrafo con su equipo que podría atravesar una guerra y salir ilesa, pero en este personaje también cae de alguna manera la voz de la experiencia con su desafortunado desenlace y sus últimas palabras, que también podrían interpretarse de dos formas, este "no estamos preparados para esto" bien podría ser el negarnos conocer los misterios más ocultos de nuestro universo, o también el auto sacrificio para conocer aún más las entrañas de lo sobrenatural, sabiendo o creyendo que es en los equipos obsoletos que sólo necesitan mecánica y luz para funcionar, que se pueden desmitificar verdades que "otros" se empeñan en ocultarnos, aún cuando sea con imágenes imperfectas que no son controladas por un ordenador y el Internet.

La película conforma aún más el amor que Peele se empeña en mostrar entre las comunidades minimizadas, reprimidas o menospreciadas por el sistema social, político y judicial de los Estados Unidos (incluso por el sistema cultural, y para muestra, el hecho muy poco mencionado sobre Eadweard Muybridge), y como la hermandad entre ellos es el que los hace seguir adelante, con vida, sin bajar los brazos, con sus complejidades y su riqueza cultural, que va mucho más allá del gusto por la música rap y vestir jerseys de la NBA, incluso se ve con el personaje de Angel.

La película en cuestiones técnicas es un portento, una fotografía más que sublime del extraordinario y muy experimentado Hoyte Van Hoytema, que da la atmósfera que Peele quería para el argumento, los espacios abiertos son espectaculares, y los cerrados son apabullantes, la escena de los monos inflables marcando la pista, es una clase magistral sobre desplazamiento de cámara, no como la cosa horrenda hecha en The gray man. El cast es de una altura impresionante, y por supuesto hay que poner sobre todos ellos al extraordinario Daniel Kaluuya, que hay que decirlo logra hacer un personaje muy distinto al hecho en Get Out, y me parece esta actuación no se debe olvidar en mucho tiempo, aunque no vaya a figurar en ninguna premiación en este departamento.

Quizá como dato final me parece es pertinente hablar de esta "presencia paranormal", y como se asocia su comportamiento con el de un ser vivo, más en concreto, con el de los animales, ahora la pregunta sería: ¿esta es la actitud de un animal marcando su territorio, o de un animal defendiéndose luego de tanto ataque, acoso y acecho de los humanos que lo ven como un espectáculo?. Ahora reformulo la pregunta: ¿Esta es la actitud de un animal, o la actitud de un ser más evolucionado que se da cuenta que todo está mal?


sábado, 12 de marzo de 2022

The Batman: El caballero confeso.





A mi parecer, si hay un personaje del mundo de las historietas que siempre genera una gran espectativa, ese es Batman. Logra levantar el hype hasta de los menos interesados en las películas de este tipo, ya sea que las vean o no, entran sí o sí a las discuciones populares. Me parece que a la nueva adaptación realizada por el director Matt Reeves hay que darle una mención especial sobre lo antes hecho con este superhéroe por más de una razón.

Me parece que la forma en que aborda este director al personaje en su esencia más detectivesca, es su mayor atractivo. Muchos han comparado a la película con la obra de David Fincher en películas como Zodiac o Seven, incluso yo pondría en la lista con muchas más similitudes a una muy poco mencionada Prisoners de Denis Villeneuve. Y si existen esas muchas semejanzas no se debe a una especie de apropiación de ningún sentido como seguramente muchos detractores empezarán a pregonar, sino que se debe al hecho de que Reeves hace de su batman, a un hombre que va tras de la identidad de su retador a través de pistas y hechos cual Sherlock Holmes, y por supuesto, esto también tiene que ver mucho con el antagonista que tiene de frente: Riddler, interpretado por el siempre excelso Paul Dano.

Si el Batman de Reeves como personaje funciona, se debe a que el antagonista está a la altura y lo lleva al límite, no como lo que suele pasar muchas veces con los antagonistas de Marvel, que no suelen dar ese peso. Lo vimos en The dark knight de la trilogía de Nolan lo importante que es un villano que esté a la altura para que una película de este género se considere seria. Si se le puede atribuir un merito a Robert Pattinson, es el hecho de que la mayor parte del tiempo vemos a ese ser detective tanto caracterizando al vigilante de la noche, como a Bruce Wayne. Lo vemos siempre en las sombras, oculto, con un perfil por demás bajo, algo muy contrastante a todas las adaptaciones que se habían hecho para el cine en live-action hasta ahora. Y hay que decir que es una buena actuación de Robert, pero este hombre a mi parecer ya demostró desde hace mucho tiempo con películas como Good Time y High Life que sí actúa, y actúa muy bien. Hay toda una esencia del film noir en la película, que se nota sobre todo con ese comienzo en tono de confesión, que hace que uno se de cuenta que este género está volviendo a ser tendencia en el Hollywood de hoy día, ya lo percibimos en Nightmare Alley, y lo percibimos ahora.

El tono siempre oscuro, profundo y serio dan a la película una percepción distinta, sólo Nolan había logrado eso en la primera entrega de su trilogía, y las escenas de acción, las muy pocas con las que cuenta la película, a mi parecer son excepcionales, y más en el sentido que reafirman un poco la esencia del personaje interpretado por Pattinson, estamos ante un Batman más humano, abrumado y vulnerable por su lucha pareciera inútil pero tan necesaria, y por su historia familiar. La escena de la persecución de Batman y Pingüino (interpretado extraordinariamente por un irreconocible Colin Farrell), quizá sea de las mejores en mucho tiempo, en la que el siempre talentoso Greig Fraser hace despliegue del gran trabajo fotográfico que logra.

Quizá el punto flaco de la película viene en los momentos melodramáticos que me parece son muy desatinado, (incluso la composición musical en este aspecto a mi parecer les juega completamente en contra), aún con la congruencia que tienen para la historia y para la conexión que hay entre Bruce Wayne y el personaje de Alfred (más que bien interpretado por el actor fetiche de Reeves, el gran Andy Serkis) si me parece son fallidos, pero afortunadamente hay pocos momentos de estos. El resto de personajes secundarios son correctos, y me parece todos para bien se salen del molde de lo que otros directores nos habían mostrado en la historia del hombre murcielago.

Desde mi percepción, habrá que ser muy escépticos con posteriores entregas de esta nueva visión de Reeves sobre el héroe de Gotham, pues como ya lo mencioné, si por algo funciona, y logra ser una película seria, es por el toma y daca entre Batman y Riddler, tendrá que tener Reeves antagónicos tan de gran peso en posteriores entregas para exigir lo mejor del personaje y su intérprete, pero Reeves siempre entrega cosas interesantes en secuelas de sus obras, como lo hizo en El planeta de los simios.




miércoles, 26 de enero de 2022

Extraordinarias películas del 2021, vistas en el 2022





Como es costumbre cada año, las mejores producciones que apuestan a la temporada de premios norteamericanos, así como las películas más interesantes de los festivales más importantes del mundo, y que no logran acuerdos con distribuidoras en nuestro país, siempre suelen llegar a principios del siguiente año a salas comerciales, alternativas y sitios de difusión de obras no tan conocidas por el gran público.

Acá comparto pequeños comentarios sobre películas que, de haber alcanzado a ver a finales del 2021, definitivamente hubieran figurado en mi lista de mejores películas del año, pero sin lugar a dudas, aún con que es enero, seguro quedarán seleccionadas en la lista del 2022. Comienzo así entonces.


Verdens verste menneske

"La peor persona del mundo" en español, la más reciente película del celebrado director noruego Joaquim Trier, cierra la llamada "Trilogía de Oslo" en la que refleja el difícil y complejo escenario de los jóvenes en una sociedad y una cultura tan particular, con una estructura tan arraigada como lo es la de los países escandinavos, y cuyas historias se desarrollan en la capital del país noruego. Amor, identidad, crisis existencial, todo esto siempre acompaña a las historias que se desarrollan en estas particulares películas de Trier, y si hablamos de "La peor persona del mundo", me parece no sólo logra la mejor de las tres y la mejor de su filmografía (por encima de la extraordinaria y bien lograda "Thelma") sino una de las mejores y más interesantes películas del 2021.

Al igual que en Thelma, su película anterior, Trier pone como centro focal la historia de una mujer, en este caso es Julie (Renate Reinsve) una joven que en un principio, en el prólogo de la película, se nos presenta como una joven que no tiene muy bien definido cual es su futuro, así que prueba en diferentes cosas (y también diferentes relaciones), pues tiene el apoyo de su madre para hacerlo, una vez que encuentra la posible ruta a seguir en su vida, inicia una relación seria con Aksel (Anders Danielsen Lie) es ahí cuando Julie empieza a plantearse y dudar sobre el rumbo que toma su vida, pues con treinta años y nada definido, y la familia y las personas recordándote que ya no eres tan joven como antes, uno empieza a cuestionarse que puede pasar en el camino, qué o a quién te puedes encontrar, si te desvías o vas por donde se supone debes seguir.

Quizá lo más propositivo en la obra de Trier es la narrativa que emplea con una maestría por demás deslumbrante. Desde un principio se presenta como una película contada en doce capítulos, además de su respectivo prólogo y epílogo; y cada uno de ellos, aunque conectados, no tiene una forma única o metódica de ser desarrollados, cada capítulo tiene su forma y su alma, y eso hace que la película, a pesar de su larga duración, jamás canse o se sienta lenta.

Sin duda alguna el discurso y el fondo de la obra es el que para mí es más desarrollado de las tres películas noruegas de Trier, no sólo por su relevancia actual con el feminismo tan en boga, sino que realmente pone en el centro la importancia del discurso que la mujer tiene que aportar, tolerar y soportar en nuestro tiempo, a pesar de lo adelantada que está la agenda del tema, aún hay muchos moldes y paradigmas que parece, no estamos dispuestos a cambiar como pensamiento social, como la maternidad, la importancia de su desarrollo profesional, su papel en la relación de pareja.

No hay tela de juicio del porque Renate Reinsve ganó en el pasado Festival de Cannes el galardón a la Mejor Actriz, y el resto del cast está por demás extraordinario, sin dejar de mencionar por supuesto al gran Anders Danielsen Lie, que no sólo me parece el actor más relevante de Noruega hoy día, sino que para mí es uno de los actores más talentosos de su generación en todo el mundo.

Trier sigue confirmando y consolidando su muy particular forma de hacer cine, su manera de ver la vida de una juventud en plena búsqueda en su país, y una mirada más que relevante y con toda la valía, si a mí me lo preguntan, del mundo, el deseo y la mente femenina.


The french dispatch

Jamás habría creído que Wes Anderson podría superar lo que ya ha hecho a lo largo de su filmografía, y menciono "a lo largo de su filmografía" porque con todo y que adoro el universo Wes, para mí no hay una obra maestra decantada del realizador texano, incluso sigo creyendo que su obra más celebrada, "El gran hotel Budapest", aún con sus encantadores personajes y su sello simétrico y colorista, es su obra menos arriesgada y más cómoda. Pero realmente ha sido grato descubrir que con todo y su sello, "La crónica francesa" es a mi parecer, una completa obra maestra.

Narrada cual si fuera una revista como tal, la película relata las peculiares columnas de las mujeres y hombres que escriben en la relevante revista de Arthur Howitzer Jr., editor de la revista que no sólo incentiva a sus columnistas a escribir, sino que los incita a escribir lo que quieran (y si algo sale mal, haz que parezca que fue intencional) hasta el día de su muerte, donde habrán dee publicar el último número dela revista, y por supuesto, su obituario.

Las cinco historias que llenan "la crónica francesa de Liberty, Kansas Evening Sun", además de ser muy distintas en fondo y forma, cuentan con historias cómicas, entrañables y encantadoras, tienen su propio ritmo, y eso hace que pueda explotarse todo el genio de Wes, pues muestra todos los estilos que han influido en su filmografía (pasando por supuesto por la animación). Cada una de las historias, cuenta con un reparto de lujo, y todas las actuaciones, aún así las más esporádicas, son sublimes.

Es claro el amor que Wes profesa no sólo al cine que él ama y lo ha alimentado (es más que claro el amor y el homenaje que hace al cine francés de la Nouvelle Vague), sino que también impregna a la película de su amor por contar historias, y su amor por las publicaciones y la prensa escrita.
Es claro, al igual que cuando escribí sobre Una película de policías, y de Alonso Ruizpalacio en particular, que el genio y la creatividad de Wes no ha encontrado su tope, quizá lo único que se le debe seguir exigiendo a este extraordinario realizador, es en crear y llenar de argumento a sus historias, y no conformarse sólo con su narrativa y su estética en particular.


El comediante

Película mexicana protagonizada y dirigida por Gabriel Nuncio (con Rodrigo Guardiola como co-director) y que fue reconocida como la Mejor Película Mexicana en el pasado Festival Internacional de Cine de Guadalajara (al igual que obtuvo el galardón a Mejor Fotografía), me parece que, aún con ciertos detalles que saltan a la vista y que a uno lo pueden hacer cuestionar su valía como obra cinematográfica, no deja de ser una película que cuya trama, la hace no encajar en el molde del cine mexicano de industria para bien.

Como lo comenté, la trama, tiene su peculiaridad: Gabriel es un hombre de casi cuarenta años, que no tiene otra profesión más que la de ser comediante, entre tanto, escribe el guion de una película que quiere dirigir sobre una mujer que va a Marte y en la cual, cuestiona el propósito y significado de la vida. Mientras busca poder realizar su película, hay dos mujeres en su vida que lo desestabilizan en más de un sentido, por un lado está Leyre (una Cassandra Cianguerotti preciosa, pero con un acento español espantoso) una chica que llega de forma extraña a su vida, y que lo exhorta a realizar un viaje con ella al cual él no está muy convencido de ir, y por otro lado está Melissa (Adriana Paz) su mejor amiga que le propone sea donante de esperma para quedar embarazada luego de que termina con su novio. La situación con Melissa le hace poner un poco en duda su forma de vida y lo que le depara el futuro, lo que es importante conservar y por lo cual luchar, y que hay que soltar, pero la vida misma le va poniendo las cosas en su lugar, y sí, al igual que Gabriel defendía a capa y espada que su película no era una comedia, al paso que esta película se desarrollaba, uno se da cuenta que esta película no es una comedia.

Quizá esa sea en primer lugar una contrariedad de la obra de Nuncio, y por lo cual mucha gente no la ha comprendido, pues además de esperar que, por el protagónico de la película, y el título de la misma, esta fuera una película cómica, es en sí una película dramática. Si bien por la situación de Gabriel, puede llegar a haber algo de comedia involuntaria, es una película que tiene su complejidad en la trama principal, y eso es de reconocimiento.

Quizá muchos de los problemas que yo tuve con la película derivaron de las situaciones secundarias, un claro ejemplo quizá sería en todas las partes que la película quiere ser cómica deliberadamente, pues además de que no funciona con la situación de Gabriel y a la cual le restan importancia (afortunadamente está tan bien construida la situación de Gabriel, que jamás se logra desestabilizar con la comedia simplona), como todas las situaciones en las que personajes como Cecilia Suarez y Tenoch Huerta tratan de cambiar su historia, que acá bien podría ser una crítica de cómo es el mundo del cine y los productores, pero simplemente ni la comedia, ni estas apariciones célebres, llegan a funcionar, ya no digamos a aportar más allá de la lectura dada. Hay elementos que me hacen recordar a otras películas vistas muy recientemente, como el hecho de dejar que algo que quieres crear encuentre su camino propio, no el que uno desea darle, también el hecho de la identidad, o la falta de esta y su búsqueda en una sociedad que encasilla todo, hasta las formas en paquetes de edad, incluso hay muchos paralelismos con la muy comentada y reciente "tick, tick...BOOM!".

Si bien en muchos sentidos, yo podría decir que este es el trabajo menos perfecto de María Secco en cuanto a la luz se refiere, me parece que la propuesta en cuanto a la posición de la cámara es extraordinaria, al igual que la música compuesta por el siempre admirado Chetes.

Dignificar a las películas por lo que son, y no por lo que esperábamos que fueran, me parece es algo de vital importancia, y también apostarle a nuestras ideas con corazón, sin tratar de adornarlas o completarlas con cosas y ayudas externas aún cuando tengamos que prescindir de las nuevas majors, es algo necesario, y que Nuncio desde mi perspectiva, no superó del todo, pero que aún así como lo dije al principio, es muy interesante lo que crea, a como están las cosas en la industria y en el mercado de Netflix en cuanto a producciones mexicanas se refiere.


The lost daughter

"La hija oscura" en español, ópera prima como directora de la siempre interesante actriz Maggie Gyllenhaal, no sólo es una de las películas más importantes e interesantes del año, sino que es quizá también, la película que reúne a mi parecer, a las dos actuaciones femeninas más imponentes del 2021.

La película narra como en sus vacaciones en unas playas griegas, Leda (Olivia Colman) encuentra en la figura de Nina (Dakota Johnson) todas las cosas que tuvo que sortear de joven (Jessie Buckley) mientras estudiaba y era mamá de dos niñas. Revive lo que ella vivió y deseó, y con la figura de una muñeca perdida, Leda juega con Nina y su pequeña a ser lo que fue ella, y como hay mujeres que simplemente, son madres antinaturales por instinto, o simplemente reflejan a mujeres que fueron madres por descuido, y que no estuvieron dispuestas a sacrificar su futuro por entregar por completo su vida a sus hijas, y sin duda alguna es algo que queda muy claro en la película con ese enigmático final.

La trama en si es compleja por el tema abordado, y me parece que la propuesta narrativa que emplea Maggie es, además de precisa, oportuna. Es claro y evidente cual es cada tiempo, y cual es la situación que Leda va viviendo, tanto la Leda madura como la Leda joven, y son sin lugar a dudas el gancho para estar sujetos durante toda la trama. Olivia Colman y Jessie Buckley me parece firman sin lugar a dudas las más grandes actuaciones de este año, Olivia se consolida como la gran actriz que es, y Jessie reafirma que es una actriz por demás interesante que llegó para quedarse entre lo mejor del cine norteamericano.

El resto de las actuaciones es por demás formidables, Dakota Johnson, Ed Harris, Peter Sarsgaard, Paul Mescal, Dagmara Dominczyk, son sólo algunos de los actores que seguramente conforman uno de los mejores trabajos de casting del año.

Sombría por momentos, me parece es una película cuyo tema abordado es por demás interesante y poco reflejado en el cine, que me parece eso, además del virtuoso montaje orquestado por Maggie como directora, dignifican y hacen más que valiosa esta película.


Bergman island

La película de la interesante actriz y directora francesa Mia Hansen-Love, no sólo es para mí otra de las mejores películas del 2021, sino que a mi parecer, es la película visualmente y sonoramente más perfecta que yo haya visto en el último año.

Más allá del aspecto técnico que ya he mencionado y que desmenuzaré más adelante con todo gusto y detalle, habría que decir que la trama de la película, y el subtexto de la misma, también es por demás interesante.

La película muestra la vida de una pareja de directores que viajan a la isla en la que Bergman vivió la última parte de su vida. Él, Tony (Tim Roth) va para presentar su más reciente película, y ella, Chris (Vicky Krieps), va a acompañarlo y a conocer aún más las entrañas del director que más la ha influenciado. Ambos escriben el guion de su próxima película, él muy seguro de lo que quiere, y ella más insegura que nunca, Chris nutre del entorno y su experiencia en la isla y de su situación como esposa y madre, el relato que quiere realizar, esto al mismo tiempo que de alguna manera se desmorona su ídolo. Al poco tiempo de que ella descubre el argumento de la próxima película de su marido, en un paseo cuenta a Tony el argumento de su historia, y en ese momento se crea una especie de meta cine, cuyo epílogo me parece, además de ser poderosamente creativo, catártico y propositivo, ejemplifica el ente creador, y la génesis de donde vienen las ideas y los miedos, ese lugar, el cual me parece está por demás mencionarlo, resulta ser el mismo.

El eje central de la obra de Mía me parece es en muchos sentidos muy parecido al de películas como "La peor persona del mundo" y "La hija oscura", y este es el del papel de la mujer ante un escenario adverso en el que existe el choque entre la identidad de ser una mujer que quiere ejercer su profesión en la vida, y su responsabilidad como pareja y madre. Pero en el caso de la historia de Mía, y que es muy distinto en las tres películas, me parece es más rico desde el punto de vista de su servidor, porque es creado y cuestionado desde la creación artística, y además es cuestionado desde la figura de un realizador por demás sublime como lo es Ingmar Bergman, pues cuestiona su papel como humano y como realizador, como ambas de alguna manera se contradicen, y no; pero que no hace polémica o toma parte de manera políticamente correcta, sino que simplemente crean un conflicto en la persona de Chris, pero que como ella misma lo dice (y en consecuencia, lo dice la misma Mía a través de ella) no puede dejar de amarlo.

La película visualmente hablando es perfecta. Si bien por supuesto ayudan mucho los escenarios que sirven para dar vida a la película, hay realmente un trabajo más que significativo en el departamento de arte, y sin lugar a dudas hablamos de una película en la que tanto la directora, como el director de fotografía (el veterano Denis Lenoir) trabajaron como una sola mente. La música a cargo de Raphael Hamburger, es tan sutil y hermosa, que pareciera que no existe, y esto es signo del gran trabajo hecho.

La película logra ser extraordinaria por muchos motivos, la historia escrita y dirigida por Mia, los elementos de Bergman siempre existentes, y sin lugar a dudas los actores estelares: Tim Roth está hecho un primer actor, uno lo ve y es fácil ponerlo a la par de grandes actores consagrados como Michael Caine, Harvey Keitel, Robert De Niro o Robert Duvall. Vicky Krieps es desde hace mucho tiempo una de mis actrices favoritas de la actualidad, y siempre resulta un placer poder verla actuando. Mia Wasikowska por demás correcta, y vemos una vez más de manera muy correcta al gran Anders Danielsen Lie.


Le bal des folles

La quinta película de la siempre interesante Mélanie Laurent, la actriz que Tarantino le regaló al mundo y que se consolidó en el cine norteamericano (sin olvidar por supuesto sus raíces, pues siguió trabajando en Francia y en producciones de otros países), y que se convirtió en una directora de historias de quiebre, catárticas y potentes; nos hace verla convertida en su mejor versión tanto como actriz y directora, y cuya madurez transpira en la que ya es su obra mejor lograda.

"El baile de las locas" en español, narra la vida de Eugenie (Lou de Laage), una joven parisina que, además de contraponer las normas de la sociedad burguesa de la ciudad de la luz del siglo XIX, sufre, en un principio de un mal, el ver y escuchar a los muertos, pero no es luego de su encuentro con un joven en una escapada a Montmartre, y cuyo libro él le presta, la hace ver que más que un mal, es un regalo. Pero luego de que la abuela se entera de su condición, su padre y su hermano la llevan a conocida clínica psiquiátrica para que la puedan curar, es ahí que se encuentra con Genevieve (Mélanie Laurent), la asistente del doctor del lugar, una mujer escéptica que, cuando Eugenie le da muestra de su don, ella hace lo posible para ayudarla a escapar de ese lugar que daña aún más la salud mental de sus reclusas con las técnicas salvajes que se ejercían en esa época. Ambas se enfrascan en un tortuoso proceso de cuestionamiento, duda, represión y amistad en las que el amor, el perdón y el sacrificio serán precios que se habrán que pagar.

En más de un sentido la película es a mi parecer una de las propuestas feministas más potentes de los últimos años, es una película que jamás usa este estandarte ni se jacta de este eslogan, y de ahí que a mí me parezca aún más valiosa y brillante la película de Laurent, es una obra que atiende lo que debe de atender narrativamente, y que todo lo demás se muestra por sí mismo, es aquí el ejemplo claro de que una película bien hecha saca elementos que generan diálogo y discusión, no así cuando una película se piensa en términos de polémicas o temas en boga, y no así como obra artística, lo cual en consecuencia generalmente resultan películas fallidas, o "bonitas pero vacías".

Los elementos y todo el lenguaje cinematográfico del que Mélanie hecha mano es más que extraordinario, desde la fotografía, la música, la edición, el manejo de cámara, el montaje, la iluminación, los escenarios, el guion, las actuaciones, todo está perfectamente amalgamado. Si estuviéramos ante una orquesta, sería una ejecución perfecta de Mozart.

Si bien el trabajo como directora de Mélanie es estupendo, su papel como Genevieve es poderosísimo, la figura que representa ese personaje de lucha, dolor y sacrificio, lo hace uno de los personajes más entrañables de su filmografía, una filmografía que, si algo nos ha regalado, son personajes llenos de matices y conceptos.

El final, en forma de carta, es por demás bellísimo, de los más bellos que yo recuerde en últimos años.


viernes, 21 de enero de 2022

C'mon C'mon





Johnny (Joaquín Phoenix) es un periodista radiofónico cuyo reportaje emblemático es en el que entrevista a niños y jóvenes de todo Estados Unidos sobre su preocupación por el futuro. Una noche luego de trabajar en Detroit, habla por teléfono con su hermana Viv (Gaby Hoffmann) de quien se había distanciado, ella le dice que tiene que ayudar a su esposo Paul(Scoot McNairy), y debe viajar de Los Ángeles a Oakland, ahí es donde aparece la figura de Jesse (Woody Norman), hijo de Viv y sobrino de Johnny. Así que Johnny se encarga de cuidar a su sobrino, y al mismo tiempo que lo cuida, lo va conociendo, y se van conociendo, y así emprenden un viaje de ternura, curación, amor, salvación, en el que converge el pasado de Viv y Johnny, el presente de Jesse, y el futuro de lo que vivimos y quizá ya no recordaremos.


Este hermoso drama catártico dirigido por Mike Mills (Beginners, 20th Century Women) centra su trama básicamente en la resiliencia que surge y se crea entre dos personas que, sin conocerse, y con los lazos sanguíneos que los unen, y que están deseosos de amor y empatía. El guion de Mills es como una cebolla, es una historia llena de capas, un trabajo muy ambicioso que por momentos quiere y pretende atender muchas situaciones complejas como la relación entre Johnny y Viv, la situación que los hizo distanciarse (tanto la de la madre de ambos, como la del esposo de Viv), los testimonios y los viajes de Johnny, y la relación entre Jesse y Johnny; y aunque muchas veces todo se conecta, otras veces puede resultar confuso y lento para algunos espectadores, pero si se tiene la paciencia necesaria, y uno cae en la hipnótica y apabullante actuación de Joaquín Phoenix, la paciencia no será problema.

Phoenix no sólo muestra el gran actor que es, sino que también hace que uno quiera ser como el personaje que interpreta, un tío amoroso y temeroso de no estar a la altura de la situación, vemos muchas veces representar perfectamente la frustración y la catarsis de ver que quizá él cumple el rol de su hermana con su madre, y viceversa. Por sobre todas las cosas, me impresionó y me gustó el paralelismo que hay entre este personaje y el de Theodore de Her, pues hay muchas situaciones que son muy similares, como el día en la playa, o ese mensaje final dicho en voz alta, el cual es para mí uno de los finales más bellos visto en los últimos años.

Las actuaciones del pequeño Woody y Gaby Hoffmann (y la de Phoenix, claro está) son realmente impecables, incluso dignas de nominaciones. La química entre Joaquín y Woody es por demás mágica, y Mills hace que a través de la fotografía (un espléndido y sofisticado blanco y negro a cargo de Robbie Ryan), esas imágenes que aparentan no tener lazos con los testimonios tanto de los jóvenes entrevistados como de las reflexiones de Johnny sobre todo lo que vive y observa, y que es una especie de terapia; son los que dan la fuerza dramática, y en consecuencia hacen que esta película, además de que se sienta íntima cual lo expresan los fragmentos de los libros que leen a Jesse (y que por los temas y las formas, también encuentro canales de comunicación con la obra de Valeria Luiselli) hagan de esta película una obra realmente emotiva.