Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

sábado, 26 de septiembre de 2020

Arieles 2020

 


Así como este año hice mi quiniela sobre la premiación de los Oscares (la cual pueden consultar acá) me dije a mí mismo: "Y por qué no habría de hacer una quiniela de los Arieles, visto que de hace un par de años para acá me he visto más cine mexicano que de otras latitudes." Así que por ese sencillo motivo acá les dejo mi quiniela de la premiación que tendrá lugar el día de pasado mañana y que se hará de manera virtual por los canales de la AMACC y el Canal 22 en México.

Cabe destacar que no he visto todos los trabajos nominados, pero al menos las películas que contienden para los premios principales, y las más nominadas, las hemos podido visualizar, si de algunas quintetas no he visto más que una película, la dejaré vacía. Sin más, y atendiendo algunos y breves comentarios que haré al respecto de algunas películas, nominaciones, u otros detalles, les dejo el listado.



Vestuario: Ya no estoy aquí.

Maquillaje: El complot Mongol. (Un poco lo mismo que con Sonora, una película que no está para nada a la altura de las otras nominadas, pero al menos en este departamento tiene mucha presencia, y se lo doy por encima de Belzebuth o Esto no es Berlín, porque será a mi parecer, lo único que gane)

Revelación Actoral: Johanna Heidi Fragoso, por Asfixia. (Si algo tiene esta película, además del gran talento detrás de la cámara y detrás de la pluma que representan la directora Kenya Márquez, es que todas las actuaciones son extraordinarias, esta debe de ser sí o sí para esta actriz)

Película Iberoamericana: Dolor y gloria. (Cabe destacar que todas las películas en esta quinteta son sumamente extraordinarias, cualquiera podría ganar desde mi punto de vista, pero lo más seguro es que la gane la gran gran ganadora de todas las premiaciones alrededor del mundo)

Sonido: Belzebuth. (La pelea estará dura con Esto no es Berlín, de modo que si gana cualquiera de estas dos, me doy por bien servido)

Música Original: Cómprame un revólver. (Acá deberá empezar la hegemonía de la gran ganadora de la noche. Lo siento por el spoiler)

Efectos visuales: Sanctorum. (La pelea con Belzebuth estará muy dura, pero me parece que es en muchos aspectos más limpio el trabajo en la película de Joshua Gil, pero en Belzebuth funciona ese trabajo tan rústico)

Efectos especiales: Belzebuth. (Acá a mi parecer no tiene competencia)

Edición: Esto no es Berlín. (Cuatro de las cinco nominadas acá son extraordinarias, difícil elección)

Diseño de arte: Cómprame un revólver. (La pelea acá será con Belzebuth, que mucho de su brillo se lo debe a este departamento)

Cortometraje de ficción: Las Desaparecidas. Visualizados cuatro de los cinco nominados, y aunque los cuatro son extraordinarios, me decanto por el mencionado por muchos motivos entre los cuales están la duración, el tema tan relevante, y su gran ritmo.

Cortometraje documental: La bruja de Texcoco.

Cortometraje de animación: Dalia sigue aquí.

Fotografía: La paloma y el lobo. (Aunque casi estoy seguro de que la va a ganar Ya no estoy aquí [la película que más se disputará con Cómprame un revólver), a mí la verdad si me daría un chingo de gusto si ganara la mencionada, aunque sigo creyendo que es un poco grandilocuente)

Guion original: Cómprame un revólver. (Acá no hay más comentarios para hacer, debe ganar sí o sí esta. Aunque debo de aceptar que el guion de Esto no es Berlín también está muy chido)

Guion adaptado: Desde tu infierno. (No hubiera querido dar mención en esta, puede ganarlo cualquiera y no por buenos motivos a mi parecer)

Largometraje de animación: Olimpia. (De las dos nominadas acá, esta no tiene rival)

Largometraje documental: El guardián de la memoria. (Debo decir que todos, con excepción de Vaquero del mediodía de Diego Enrique Osorno [el cual no he podido ver] son sumamente extraordinarios. Pero a mi parecer el trabajo de Marcela Arteaga no tiene rival)

Coactuacion femenina: Mónica del Carmen, por Asfixia. (Como ya lo comenté arriba, esta debe de ganar principalmente por dos motivos: el primero, es estupenda la actuación de Mónica en este papel, la segunda, el resto de las nominadas entregan actuaciones a mi gusto muy medianitas, de modo que si no lo gana, será un robo)

Coactuación masculina: Sóstenes Manuel Rojas, por Cómprame un revólver. (Difícil decisión entre el y Raul Briones de Asfixia, pero acá si me decanto por el impacto del mencionado, sobretodo en la importancia de su personaje en la parte final de la película)

Ópera Prima: La paloma y el lobo, de Carlos Lenin. (Vistas tres de las cinco nominadas, y aunque muy chida, espero no se lo lleve Polvo)

Actriz: Edwarda Gurrola, por Luciérnagas. (Acá la lucha será a mi parecer con Giovanna Zacarias de Sonora y Mariana Treviño por Polvo)

Actor: Armando Hernández, por La paloma y el lobo. (A mi parecer, salvo por Yázpik quizá; no tendría competencia alguna para ganar)

Dirección: Julio Hernández Cordón, por Cómprame un revólver. (El trabajo de Kenya Márquez y de Hari Sama también son destacadísimos, pero acá no puedo elegir a otro. La contribución de Julio a nuestra cinematografía es invaluable. Hari tiene sus altibajos, y Kenya apenas firma su segundo trabajo)

Película: Cómprame un revólver. (Como ya lo mencioné antes, la gran batalla será con Fernando Frías de la Parra y su Ya no estoy aquí, que de resultar la gran ganadora en estas dos últimas nominaciones, también sería más que merecido, pero mi gran favorita es la joya de Julio)


lunes, 14 de septiembre de 2020

Andrei Maldonado. Autor de cine en Durango.

 


Aquel que dijo el conocido dicho: "Nadie es profeta en su tierra", definitivamente se hubiera retractado de haber conocido la figura y obra del autor y realizador Andrei Maldonado.

He querido escribir, si usted así lo quiere ver, a manera de homenaje (porque soy de los de la idea que los homenajes se deben hacer en vida), tanto de la obra como de la persona de mi buen amigo Andrei, que celebra sus diez años en el quehacer cinematográfico, y que me parece es más que pertinente hablar de su obra como autor y realizador, más allá de los lazos de amistad que menciono tener con él, y de los comentarios que en este texto se vayan a generar.

Andrei pertenece a una generación de realizadores que hace más o menos diez años empezaron a realizar cortometrajes desde sus limitaciones técnicas, pero con historias, discursos y narrativas muy propias y notables, aún con las referencias que se asoman en todo realizador novel. Una segunda generación dorada de realizadores duranguenses después de, por supuesto, la generación más notable del cine realizado en Durango por duranguenses: los superocheros de los 70's, con la figura de Juan Antonio de la Riva como el más notable de estos, pero no el único.

Algunos de los nombres más destacados son Iván Santillán, Fernanda Simental, Deniss Barreto, Pamela Velázquez, Eric Villa, Miguel Almonte, David Rodríguez, Juan José Hinojosa, entre otros realizadores de los que la gran mayoría aún siguen en activo, tanto dentro como fuera del estado. Pero me parece que la obra de Andrei tiene un distintivo especial y particularidades sobresalientes en más de un sentido que me gustaría explorar en este texto.

Su obra comprende diez cortometrajes, un cinemimuto y un largometraje documental, y no creo sea necesario a estas alturas hacer un análisis detallado de cada uno de ellos. Con excepción de su primer trabajo, el resto son producidos por él mismo bajo el sello de sus dos productoras: Persiguiendo Palomas Films y Del-Fin del Mundo Producciones; algunas de estas son coproducidas con Dácrima Phoinix y Cinéfagos Editorial. Esta obra es tan rica y prolífica que hace un poco difícil encontrar, esos hilos conductores que le permitan ostentar el adjetivo de autor y no sólo el de realizador, pero por supuesto que los hay, y son varios.

Quizá el más significativo de todos, el que se nota a todas luces, y el que yo destaco como el gran hilo conductor; es el retratar de alguna manera a esas figuras, ya sean personas, expresiones artísticas o lugares; que él admira, conoce, ama. Podríamos empezar por la figura de Pancho Villa, un personaje de nuestra ciudad por el que Andrei siempre muestra gran devoción, de ahí que su debut cinematográfico se diera con el trabajo universitario Mi General, que le ostentó un reconocimiento en el Festival Latinoamericano de Cine Universitario en Colombia en 2011.

La literatura también está muy presente en su filmografía, podemos encontrar letras y obras de grandes escritores como Charles Bukowski (en Dancing with the dolphin, uno de mis cortometrajes favoritos no sólo de él, sino de todos los que he visto en mi vida), o en forma de referencia, ya sea por el simple título o por algunas frases, como a Heidy Cásarez o Alejandro Jodorowsky.

La figura de la mujer también es parte fundamental en su filmografía, vino desde los principios de su obra, y así se ha mantenido, al grado de decir que sus cortometrajes más potentes y comentados, como Alicia (tengo la suerte de conocer también gran parte de su obra literaria más allá de lo que hace con Cinéfagos, y entre esa obra pude leer su novela inédita “10 días”, obra en la que también hay una presencia femenina notable, y cuyo nombre del personaje principal femenino también empieza con la letra "A") son en los que ellas dan la fuerza central.  Su obra tiene lazos y guiños notables a la obra de varios directores, por un lado, David Cronenberg, Lars Von Trier y David Lynch, y por el otro, Jean Luc Godard y Jonas Mekas.

Otro gran distintivo en la obra de Andrei es el amor que profesa siempre a la ciudad de Durango, de una u otra forma hace saber el lugar donde se ubican las historias, con pequeños homenajes al estilo puro de Juan Antonio de la Riva, pues no siempre son tan literales. Podríamos partir mencionando al cortometraje El curro sin puente, un cortometraje basado en la leyenda "El curro del puente negro", pero llevado a la actualidad, ya sin puente, y con los duranguenses olvidando cada día más sus historias. Ligado a este último distintivo, hay una peculiaridad en varios trabajos de Andrei, y esta es que muchas de las locaciones que él utilizó para filmar poco tiempo después fueron cerradas, derribadas, o remodeladas, esto convierte en automático a su obra en memoria audiovisual de la historia de nuestra ciudad.

Otro gran punto a destacar en la obra de Andrei es la gran selección que hace del soundtrack, que da una personalidad muy particular a sus cortometrajes, se nota casi en automático solo con escuchar algunas canciones, o la música original compuesta para estos, que vamos a ver un cortometraje de Andrei Maldonado, y esto se debe a que suele tener a dos destacados compositores como colaboradores: Ziguryha y Alexis Lovegood.

Y tocado el punto de los colaboradores, con la única excepción de Mi General, que de alguna manera fue una producción más grande y con más gente, el resto de sus trabajos son hechos con equipos de producción muy pequeños, y con frecuentes colaboradores como Fabiola González, el también realizador Eric Villa, y la actriz Alejandra Castañeda. Otro elemento que Andrei tiene presente en algunos de sus trabajos son los viajes, los viajes como detonantes de cambio, aunque por supuesto estos cambios jamás sean literales, sino donde radicaría la magia del director, estos siempre se dan entre líneas.

Esto se muestra tanto en Deriva, largometraje documental que montó con grabaciones que registró Eric Villa en su cámara en una serie de viajes que realizó, y en Latitud 33°S Longitud 70°O, en el que por un lado muestra su amor por Chile, y por el otro, su amor y su unión con la música, quizá en la misma intensidad que profesa su pasión por la actuación, pues en más de una ocasión se ha mostrado en sus cortometrajes, incluso de manera muy personal, como en el extraordinario Blanco, Polar, Radiante; donde aparece tal y como es, exponiendo parte de su vida.

Sus temas y personajes son muy diversos, generalmente se centran, muestran y retratan a seres trastornados que buscan explicaciones a sus interrogantes filosóficas. Hay un alto grado de existencialismo en estos personajes cotidianos que son solitarios y se aíslan a los confines de la conciencia o la exploración del arte (como se muestra en Waterroom, un cortometraje que tiene similitudes con el cortometraje que hizo David Cronenberg para "Chacun son cinéma", y cuya premisa no está muy alejada de nuestra realidad hoy día) que da pie a un trabajo muy profundo de las conductas psicológicas del ser humano y la percepción de su sentir, y de alguna manera los vemos transformarse, desde el pensamiento mismo, y las decisiones fatídicas que muchas veces toman con tal de alcanzar un sueño.

Y como conclusión, más allá de los reconocimientos que ha recibido, o que sus trabajos se han visualizado en importantes festivales como el Festival del Nuevo Cine Mexicano de Durango, el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, el Vancouver Latin American Film Festival (en este último, con el cortometraje Hiroshima, filmado en 16mm con la técnica estenopeica); me parece que el punto que une y amalgama a todo lo antes mencionado, y que denota a Andrei como el gran autor, y además el ser cinéfago que tiene y que le da esta aura distintiva entre los demás realizadores de su generación en esta parte geográfica del país, que yo bien podría mencionar que es portador de un alma vieja que comparte genio con grandes de la cinematografía como Luis Buñuel: es que su cine de libre narrativa, experimental y jamás encasillado, aun con los hilos conductores ya mencionados, crearon una forma distintiva y única de hacer cine en Durango, una pieza vital de la nueva ola de cineastas duranguenses, y que por supuesto ha sido influencia para los nuevos realizadores de la ciudad, como quizá lo es su servidor.

Y vuelvo a mencionar la importancia del autor sobre el realizador, pues si bien un realizador puede hacer y narrar un cortometraje a la perfección, sea la historia que sea, el autor siempre deja un indicio, ya sea literal y evidente, o no, de su persona, de sus pasiones, de su ojo y mano, y eso muchas veces vale más aunque la ejecución no sea perfecta, eso es algo que me enseñó precisamente Andrei.


Cortometrajes de "Haz cine en tu casa".



 Sentí dentro de mí la necesidad de escribir unas palabras sobre este concurso realizado por la organización Viviendo Cine Latinoamerica en La Paz, Baja California Sur; con el apoyo de patrocinadores y el Instituto Municipal de Cultura de La Paz; pero eso ya es dar muchos detalles que quizá a ustedes no les digan mucho.

Dicho concurso lanzó su convocatoria justo al comenzar la cuarentena invitando a cualquier persona del estado, ya fueran realizadores o no, a realizar un cortometraje en su casa, sólo con su teléfono celular, y que no durara más de 7 minutos. Este último requisito hizo que yo no pudiera entrar a la convocatoria, y eso resultó ser la mejor de las cosas, ya que de haber participado, no hubiera tenido la oportunidad de formar parte de este concurso de la manera en que colaboré, y dicho cortometraje no se exhibiría este fin de semana en la Cineteca de Durango en el marco del Festival de Cine Paloma Itinerante.

El caso es que decido escribir sobre este concurso ya que fui invitado por buenos amigos de esta organización para visualizar todos los cortometrajes que fueron inscritos a concurso para realizar algunas capsulas de análisis y reseña de los participantes que no fueron finalistas, e invitado especial en el programa de premiación donde se presentaron a finalistas y ganadores.

Dicho lo anterior, y con lo mucho que me gusta hacer listas, acá enlistaré mis diez cortometrajes favoritos de todos los cortometrajes, tanto finalistas como los que no lo fueron; y algunas menciones especiales, comentar también que va del cortometraje que más me gustó y así sucesivamente, pero es claro que si están acá, ya es mucho decir del gran trabajo de los realizadores tanto con trayectoria como los que apenas están empezando.

Finalizo comentando que sólo daré mención de dichos trabajos, su autor, y en caso de tener acceso, un vínculo para que lo puedan visualizar si así lo desean. Hablar sobre ellos a estas alturas sería redundante, pues tanto en las cápsulas realizadas, como en la ceremonia de premiación; que pueden ver en la página de facebook, cuyo link dejo por acá y acá; pueden consultar mi opinión sobre cada uno de los trabajos.

Así sin más, los dejo con el listado.


1.-No me abandones, de Edson Estrada.



2.-La última historia, de Andrés Ozawa.


3.-Tenebra, de David Green.


T E N E B R A from David M. Green Ojeda on Vimeo.


4.-Libertad, de Rey Hiram.



5.-Jaula, de Jorge Esparza.


6.-La casa del monstruo, de Itzú Martínez.


7.-Trompetas, de Brókoli.



8.-La Plaga, de Paula Natalia de Anda Vargas.



9.-Dos menos uno, de Neftali Navarro y Gernai Geraldo.



10.- Contemplación, de Elti Alejandro.




Menciones especiales:

.-Belen, de Orlando Leal Niebla.

.-La noche de tíndalos, de Francisco Rafael Gómez Ávila.

.-Hasta que la muerte nos separó, de Andrea y José.


domingo, 13 de septiembre de 2020

A 100 años de Benedetti.

 


El día de hoy se cumplen 100 años del natalicio de Mario Benedetti, escritor, activista y poeta uruguayo, al que creo está demás decir, es uno de mis escritores favoritos de la vida, y al que creo no hay mejor manera de rendirle homenaje, que precisamente releyendo y reviviendo sus letras.











viernes, 11 de septiembre de 2020

Familia de medianoche.

 


Familia de medianoche es un documental mexicano dirigido por el realizador norteamericano Luke Lorentzen, que desde hace poco más de dos años ha estado haciendo mucho ruido por los festivales que se ha paseado (y que estuvo muy cerca de ser nominado al Oscar a Mejor Documental), y no es hasta hace unos días que lo he podido ver por fin luego de la reapertura de los complejos de cine en mi ciudad después de los efectos creados por la pandemia.


El documental no retrata, sino que sigue las jornadas de trabajo de la familia Ochoa, padre, hijos, y una persona que los ayudan en su ambulancia que opera de manera privada para poder brindar servicio en una de las ciudades más grandes del mundo que no cuenta con las unidades públicas suficientes para cubrir la demanda. De ahí que sea tan importante el servicio que ellos brindan a las víctimas; tanto de accidentes, como de los diferentes actos violentos que pueden suceder en cualquier ciudad del país. El documental graba y registra a los personajes, no así a los pacientes, a quienes sólo escuchamos, para alejar al documental de la zona que puede causar el morbo de ciertas escenas con tratamiento diferente cuando se trata de estos casos; pero el documental va mucho más allá y nos muestra como muchas veces los Ochoa son mal remunerados, e incluso muchas veces más, cuestionados.


El documental es sin lugar a dudas uno de los mejores que yo haya visto en los últimos años, y por varias razones que ahora expondré, y que van adjudicadas totalmente a la realización de su director, quién además tiene, hay que mencionarlo, una mirada muy distinta y despegada tanto a nuestra sociedad y nuestra cultura, como al ambiente que filma, pero que aún así logra un retrato dignísimo.

El documental partiendo de lo más elemental en sí mismo, que son sus personajes, los muestra tal y como son, no hay una especie de tratamiento, de conducción, o de manipulación a partir de lo que expone el director ya sea en función de la cámara, lo que registra, o el discurso; acá los vemos a ellos siendo ellos todo el tiempo, en sus rutinas, en sus pláticas sobre sus inquietudes y preocupaciones, en su vida privada en casa, lo difícil y endeble del oficio, como tiembla de un hilo tanto su estabilidad económica como emocional.

Otro de los detalles que resalta en pantalla y que brilla con luz propia es la intensidad y tensión en que retrata el momento de la acción. El efecto de suspenso que surge en cada salida de la ambulancia y las carreras que tiene que sortear para ganar la carrera es impactante. La fuerza en estas escenas (no por nada muchas publicaciones especializadas lo llamaron "una completa sorpresa en el género del thriller") se sustenta por supuesto en el gran montaje que el mismo director realiza, acá se empieza a notar su mano, no en el discurso, sino en el cómo se muestra el discurso en el acompañamiento real.

Otro detalle de ese acompañamiento que realiza, es el hecho seguro, y que por supuesto es leído entre lineas por el espectador, que acá estamos viendo quizá una décima parte de lo que el realizador logró registrar de la familia Ochoa, muchos podrán juzgar lo que logró o quiso mostrar, pero a mí me parece que hay una gran elección de material de lo que seguro fue un más que prolífero rodaje. Muestra a mi parecer las partes más honestas y más crudas en la vida de estos personajes, esa parte que los muestra tan humanos como necesitados, los muestra en lo bueno y en lo malo, ahora explico esto último.

Dudé mucho en si llamar a este análisis: "Familia de medianoche: la delgada linea entre ser héroe y ser un cazarrecompensas", pues el documental nos muestra la dura labor que es prestar los servicios que estas personas brindan, partiendo del marco que, incluso trabajan, se podría decir de alguna manera en la informalidad robando la señal de la radio; tienen que estar al "servicio" de la policía, y muchas veces estos no los dejan trabajar, incluso cuando la vida de personas está en riesgo. Tienen que lidiar con el factor de la poca cultura vial que luego se tiene en las grandes ciudades con mucho tráfico. Cuando hacen traslados de personas que tienen seguridad social y no los pueden atender en sus unidades, ellos los llevan a una clínica privada en la que reciben un porcentaje, esto a los ojos de algunos espectadores podrá verse quizá de manera poco ética (esto se pone aún más en evidencia en un traslado en el que la paciente se les muere, y la plática de la madre de la paciente los pone en evidencia y se niega a pagarles el servicio), a los ojos de otros, se verá la manera en que estas personas tienen que sobrevivir al final de cuentas.

Toda la tensión recae en los miembros de esta familia, en el padre, con su enfermedad, en Fernando, que es quien da la atención y el apoyo a los pacientes; en Juan, que es el conductor de la ambulancia, y en el pequeño Josué, que al final del documental recae de alguna manera la tesis del mismo, algo con lo que lidiaba todo el tiempo por los consejos de su hermano, al final recobra otro significado, quizá sea al final del día el que le de la formalidad al proyecto de vida de la familia, al empezar a estudiar, algo que no tuvieron ni su hermano ni su papá.

Es un documental por demás valioso y valiente que no pone ninguna clase de filtros ni trata de sensibilizar al espectador por ninguna causa, el documental sigue, registra y muestra las cosas como son, al espectador le corresponde observar, y argumentar si así lo desea, su crítica, si cree estar en la postura de hacerlo.