Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

jueves, 15 de agosto de 2019

Los Años Azules: la casa en ruinas.




Los Años Azules es una película mexicana del 2017, ópera prima de la directora Sofía Gómez-Córdova, que narra el día a día de cinco jóvenes que viven en una casona descuidada de la ciudad de Guadalajara, en calidad de roomies, todos por algún motivo diferente. Vemos en cada uno de ellos, de distinta manera, cómo sobrellevan una clara crisis de identidad, la cual se manifiesta a ratos en gozo y alegría, a ratos frustración y tristeza.

Al igual que ellos, y algunos personajes que aparecen ocasionalmente en la órbita de esta casa, incluido al sexto inquilino, un gato que es testigo (y en muchas ocasión quizá, la mirada de lo que nosotros vemos), de cierta manera sirve como hilo conductor en la historia (muy parecido al gato de Amelie al que le gusta escuchar historias), nos vamos dando cuenta de cómo la casa en realidad funge como metáfora de lo que parece ser la vida desmoronándose (al igual que la casa) de estos personajes perdidos sin rumbo, pero que al final no son más que sólo aves de paso por ese acantilado en la ciudad, como todos en algún momento de nuestras vidas, cual papel tapiz oculto detrás de paredes desgastadas, o dibujos inmensos que nacen sobre estas.

Quizá la mayor virtud de esta película es cómo los personajes de la misma no están atados como tal unos de otros, al tener a cinco personajes principales la opción fácil o sencilla hubiera sido haber hecho una película coral y dar voz a cada uno en medida proporcionada, pero la directora no lo hace, y da a sus personajes total libertad al grado de que dos pueden ocupar largo rato en el desarrollo de su situación y pasar más de 15 minutos sin saber de alguno de los otros personajes.

Cada uno personifica un problema y eso de alguna manera hace que nos identifiquemos con alguno; la única cosa que comparten todos, además de pequeños momentos, quizá sería la juventud y la preocupación latente de ya no serlo tanto como para tener esa clase de crisis y problemas. El desarrollo de los personajes se da prácticamente a lo largo de la película y no hay una preocupación por acelerar deliberadamente su naturaleza, aunque esta situación no manejada a la perfección puede ser un arma de doble filo, como ocurre por momentos en esta película, ya lo dice el viejo dicho: "el que mucho abarca, poco aprieta".

Quizá lo que se podría reprochar en este departamento es que, aunque no están todos conectados todo el tiempo (lo cual reitero, está bien) la directora en cierto punto no les da la misma importancia, tanto así se nota que justo antes del final, en el clímax de la misma, el peso dramático recae sólo en dos personajes. Bastante bien ejecutado cabe resaltar, aunque la escena del llanto de uno de los personajes por la muerte de su padre no es ni remotamente tan buena al momento de conectar con el espectador, como la de Tom Cruise en Magnolia, pero esa ya es otra historia.

Con algunos detalles técnicos a mi parecer notorios, pero menores para el desarrollo de la historia, tanto en audio, enfoque y ensamble de secuencias; pero otras cosas que son dignas de resaltar como el diseño de producción y la paleta de colores con tonos oscuros y azules que remiten melancolía y tristeza que da perfectamente con el discurso que se quiere dar, (y no puedo dejar de mencionar ese principio que me pareció fantástico, y esa peculiar participación del director Marcelo Tobar).

Los Años Azules es una propuesta interesante para explorar esos conflictos y problemas que pueden venir con la edad al no tener bien definido el camino que queremos tomar, los miedos que vienen al no saber interactuar con nuestro entorno, y también un par de temas interesantes que podrían venir implícitamente en la película, como lo son el del desapego emocional con la familia al salir de casa, ese estar y no estar; y el de como vemos amenazantes a los más jóvenes por como empiezan a explorar y buscar su camino, cuando nosotros quizá no lo tenemos aún definido sin ser tan jóvenes, y como nuestros discursos hacia ellos se van mostrando muy parecidos a los de nuestros padres hacia nosotros.




miércoles, 14 de agosto de 2019

Las Elegidas.




Con esta película me he percatado de lo prejuicioso que a veces puedo llegar a ser en el cine: y es que la verdad cuando aparece la primera escena toma/escena, viene a mi mente: "Voy a ver lo mismo que ya he visto en mucho del cine de los contemporáneos", llámese: Reygadas, Escalante, Franco, Ripstein (Gabriel) y eso me hace desilusionarme. No por el hecho de que el cine de estos directores sea malo, sino todo lo contrario, pero pensé que vería algo que ya había visto de una maestría desbordante, y uno lo que a veces busca en el cine es ver algo diferente, aunque se trate de lo mismo. Pero vaya que si esta película me calló la boca en el momento en que los protagónicos miran hacia la ventana y la luz empieza a quemar la imagen hasta saturarla.

La película retrata como la relación entre Ulises y Sofia, de 15 y 14 años respectivamente; se ve truncada cuando Ulises le confiesa a Sofia su amor, luego de que le dice que su familia se dedica a la trata de menores y a la prostitución, él intenta fugarse con ella pero su papá y su hermano los descubren y los separan, la película narrará de manera muy brillante lo que Sofia vive en este periodo en una casa de prostitutas jóvenes, y lo que Ulises tendrá que hacer con una pobre chica llamada Marta, para que Sofia deje ese infierno de prisión y sea internado en otro, en uno que la sociedad vea con mejores ojos.

La propuesta estética de la película es algo que yo no había visto en una película de la temática que esta maneja y todos los interesantes subtemas en la trama, (como el del doble discurso de la familia aparentemente perfecta que utiliza circularmente la misma rutina para atrapar a sus víctimas, y como a pesar del negocio que tiene el patriarca y saber que a todas sus amantes las obliga a ser prostitutas y el falso discurso que emplea toda la familia a la figura de Ulises diciéndole "te golpeo porque te quiero") y si bien la técnica no juega o se involucra con el discurso, (salvo en ciertas partes, y de manera realmente bien lograda como las escenas donde se supone Sofia tiene sexo con sus clientes) me parece es un doble atino, ya que no vuelve a lo técnico un agente manipulador. Unas actuaciones más que destacables, entre las que hay actores profesionales y no profesionales, salvo por quizá un par de detalles que en realidad ni siquiera son habría que mencionar, y una música que es extraordinaria.

Un trabajo del que se hablaron y escribieron cosas muy positivas desde su estreno en el Festival de Cannes dentro de la selección de "Una Cierta Mirada" allá en el lejano 2015. El trabajo de David Pablos es a mi parecer sin fallo, una película impecable, de propuesta mas que interesante y una mirada diferente a un problema que no sólo aqueja al norte del país como lo muestra la película, es un tema que sin lugar a dudas duele mucho. Pablos no glorifica su película o abusa del tema que retrata ni intenta abordarlo fácilmente, y eso es lo mas destacado de esta. Para mi una segura mención dentro de las mejores películas mexicanas no sólo de la década, sino de lo que va del siglo.






martes, 13 de agosto de 2019

Las horas del verano.




L'heure d'été es una película del año 2008 dirigida por el cineasta francés Olivier Assayas. Ganadora de múltiples premios alrededor del mundo en distintos festivales como Mejor Película Extranjera o Premio Fipresci.

La película en breves palabras expone y trata como luego de que la matriarca de una familia, la cual era la sobrina del artista Paul Berthier y la encargada de preservar la obra de su tío con el cual tenía un vínculo más que cercano muere, decide dejar al mayor de sus hijos, el único que vive en Francia, como el encargado de todo lo que pasará con la obra y la casa, ella le dice que done y venda todo, pero se lo dice con el deseo de querer que todo quede como está, él quiere que todo quede como está, para que sus hijos disfruten de la casa y en el futuro ellos decidan que hacer con todo, pero sus dos hermano, un empresario que vive en China y su hermana diseñadora radicada en Nueva York, optan por vender todo.

La película es un claro discurso del como padres deciden relegar responsabilidades a los hijos en asuntos que ellos tenían que decidir, y como estos asuntos hacen y crean conflictos en la vida de los hijos. El tema del artista y el arte hace al discurso un tanto burgués, pero en realidad no hace menos en el valor del filme. (Además que es bien justificado al saber que la película es producida por el museo de Orsay)

La película todo el tiempo tiene un ritmo bien mesurado, relajado y uno se siente en una reunión familiar, uno no se siente cansado de este ritmo, todo lo contrario; y uno no espera ser sobresaltado en cualquier momento, incluso las emociones que hay, porque por supuesto que las hay, son contenidas; vemos a nuestros personajes en cierta manera esconderse cuando muestran una emoción, los vemos morderse los labios y chuparse los dientes. Mi único problema con la película es la división que no se explota tanto en la relación entre los hijos y los nietos de la matriarca, y ese final honestamente innecesario o no del todo profundo, pero un problema menor al fin y al cabo.

Aún con esto, la película es buena y muy completa, de una sencillez y mesura de la que uno se siente parte, y no se siente en ningún momento la necesidad de expresiones dramáticas de gratis o absurda; pero aclaremos: tampoco estamos viendo un Bresson o un Dreyer (o lo que es equivalente: una obra maestra), pero quizá si estemos viendo algo muy parecido a un Rohmer o a un Ozu. Y para finalizar, la película es una clara influencia para lo que quiso hacer Dolan con su Sólo es el fin del mundo, pero visto desde la figura de quien se queda, y obviamente mucho más inferior al trabajo de Assayas.




viernes, 9 de agosto de 2019

C.


 Es imposible para mi empezar a escribirte sin hablar en primera persona, sin hacer referencia a mi, sin hablarte de lo mucho que empieza a pesarme la edad, aunque eso suene idiota viniendo de mi, que nunca me han importado cosas tan superficiales como el tiempo y el físico; pero pienso en el tiempo, aun sin que me importe mucho en las cosas buenas y malas que acarrea y conlleva eso. Soy un tipo cada día más alejado de todo, y he empezado con la manía en encasillar y etiquetar todo de una manera muy respectiva: o cambio de nombre a las cosas y a las personas, o sólo les doy una inicial. Quizá esto ya lo sepas, porque alguna vez escribí por ahí esto y tú lo comentaste, en mi vida ha habido un sin fin de "M's" de "A's", de "N's", de "V's", pero sólo una C, tú.

 Volviendo a lo que decía al principio, y llegando al final de estas cortas palabras que te escribo, pero llenas de emoción; es que de las pocas cosas que hoy día me lamento en la vida, es no pasar más tiempo contigo ahora, ya compartimos mucho en un tiempo que hoy día aunque no lo creas he empezado a olvidar, y aunque todo lo que he querido, lo he hecho; y acá todo avanza, no puedo negarte que te hecho de menos la mayor parte del tiempo. Sabes que te admiro y estoy muy orgulloso de la persona en que te has convertido. Te quiero mucho, pasa el mejor de los días, día que por cierto siempre me ha traído mucha suerte.

Pd. Prometo escribirte menos y hablarte más, aunque odie hablar por teléfono.

Pd. 2 Te escribo esto desde el lugar en el que almorzamos hace cinco años.







jueves, 1 de agosto de 2019

Micro-críticas: Julio. (V)






La compilación de las micro-críticas que les comparto ahora es de muchas de las películas que vi en el mes que acaba de terminar, a diferencia del grupo de micro-críticas que publiqué anterior a estas, en las que escribí sobre películas y cortometrajes mexicanos que ya había visto desde antes pero que por "x o y" circunstancia no había escrito antes y que acá se acomodaron a la perfección con los documentales que en últimas fechas he visto.

Antes ya había comentado que quizá este sea el año en que más documentales he visto, y el mes pasado quizá sea el mes en que más películas he visto en lo que va del año, de modo que esta sólo es la parte de esas películas de las que me pareció pertinente escribir algo aunque fuera brevemente, de las otras o escribo algo más elaborado, o me gustaron tanto que no quiero escribir sobre ellas aun (luego eso me pasa) o no vale la pena ni siquiera mencionarlas. Disfruten la lectura entonces.



Broken Flowers.
He de reconocer que todo lo que yo he visto de Jarmusch me ha fascinado, y que no ha sido nada difícil para mi entenderlo y caer en el encanto de la trama de sus filmes desde el minuto uno, pero con esta si me costó un poco caer en su juego.

Los primeros 20 minutos de la película sentía que la película no sólo no iba de nada, sino que había una parsimonia fuera de lo común en el cine de Jarmusch, pero llegado cierto punto la película empieza su juego, te mete en este, y ya no te suelta.

La película bien podría llamarse "Las pláticas entre Sherlock Holmes y Don Juan de Marco". Y todo el argumento de la película viene a raíz de que el maduro Don Johnston, un hombre que se creó una fama de mujeriego y que es muy rico por cuestiones de computadoras, cuando es dejado por su novia en turno, recibe una carta en la que le hacen saber que años atrás tuvo un hijo y que éste va en su búsqueda. Don le cuenta a su amigo y vecino Winston, un hombre que está obsesionado (por así decirlo) con las novelas de misterio y le dice que le haga una lista de las mujeres con las que estuvo 20 años atrás, Don en un principio no quiere hacer eso, si en un pasado no le importó, por qué debería de importarle ahora, pero aún así hace caso a su amigo y este le hace el itinerario para buscar a las mujeres de la lista. En cada una de las visitas, Don se irá dando cuenta, con quienes si pudo seguir estando pero él no quiso, y con quienes ya no podía seguir, aunque él así lo hubiera querido, al final, de regreso a su casa, ve todas las señales que le pudieron indicar que todas las mujeres pudieron haber sido la mujer que le escribió la carta, o que todo fue una broma de su ex novia o su amigo para que hiciera algo con su vida, o que todo había sido lo que él había querido ver, al grado de ver en todo chico que se encuentra en la calle la figura de un hijo que quizá jamás existió, lo que si es evidente para el espectador con ese gran final, es el hecho de que el hombre necesitada aferrarse a algo, para seguir viviendo y salir de su bache emocional que lo hacía estar en una perpetua depresión.

Un Bill Murray extraordinario que hace total homenaje a un Buster Keaton y es tan inexpresivo a pesar de los muchos problemas y situaciones que se le atraviesan en el viaje, un personaje que hace entrada perfecta al mundo de los personajes de Jarmusch.


El Planeta Salvaje.
Película francesa de animación de 1973 dirigida por René Laloux, que en su momento rompió paradigmas y sorprendió a propios y extraños en el Festival de Cannes donde se exhibió.

La película que cuenta con una técnica característica que consiste en una animación hecha de recortes, la película que si bien podría considerarse para adultos, toca temas bien profundos e importantes como la discriminación racial, (un tema muy en boga por allá de los años 70's) y una crítica sobre como el hombre puede tener conductas tóxicas tanto hacia otros seres vivos a los que somete, lastima y oprime, y una vista incluso hasta apocalíptica de que es lo que pasaría con nuestro planeta en caso de darse un conflicto bélico de gran magnitud.

Otra lectura que se pudo sacar luego de la proyección en la que vi esta película donde dialogamos al respecto, es el hecho de esta civilización que son los Draags que se creen superiores a los "Oms" y que no creen que estos puedan organizarse y derrotarlos, pero que luego de tanta opresión encuentran la forma de derrotarlos en su entorno. Es una metáfora a lo que bien pudo haber pasado en Vietnam pocos años antes del estreno de la película, haciendo una vez más crítica a los gobiernos de países desarrollados que cree que puede oprimir a naciones que no permiten que se les robe sus riquezas.

Una de las grandes animaciones en la historia del séptimo arte, (y con una duración de menos de 90 minutos) y una de las películas de culto francesas más queridas y alabadas por los cinéfilos de mencionada década.


Perfect Blue.
La que para mi es la obra cumbre del director japonés Satoshi Kon que mezcla el thriller psicológico con el anime.

La película va sobre una chica que estando en la cima de la fama siendo una pop star decide dejar ese mundo para convertirse en una actriz seria donde romperá la imagen que antes solía tener. La chica no tiene que lidiar sólo con su conciencia, la cual en un principio la hace cuestionarse si en verdad quiere eso, pues ella sólo había soñado con ser una cantante, y empieza a cuestionarse si no lo hace sólo para complacer a su agente y empieza a cuestionarse aun más este hecho cuando ve que a sus compañeras las cobija el éxito a raíz de su salida. Pero también está el hecho de que alguien roba su identidad para hacer una página de internet donde dice que ella sigue siendo la misma y quien mancha su imagen es una impostora, y hace que la ataquen no sólo sus pensamientos y una intriga perpetua, sino fanáticos obsesionados y quien había orquestado todo para que ella no dejara de ser la chica que todos deseaban ser.

Con Perfect Blue, Satoshi Kon hace a mi parecer, la clase de película que bien podría definirse como película de impacto, algo como lo que hace Villeneuve o Nolan, que si bien avanzada la trama hasta cierto punto, uno puede deducir de que va y como terminará todo, el valor en estas son el hecho de cómo te lo va a mostrar, ahí radica su valía y vaya que si esta es extraordinaria en este aspecto.


Sunset Blvd.
Una de las grandes obras que filmó Billy Wilder en la década de los 50's. Es un ejercicio en el que Wilder refleja su ironía en cuanto a la vida que vive el guionista en Hollywood, guionista que no deja de contar historias ni siquiera muerto, cómo el pobre diablo sin suerte un día le cae del cielo todo lo que ha querido, pero que sin saber lo que sacrifica en el acto, o sacrificará luego de aquella huida que lo lleva a la casa y a seguir el capricho de una vieja estrella del cine mudo que se empeña a no morir en el olvido de la fama.

Además de la riqueza en el guion escrito por el propio Wilder con cada situación desarrollada con cadencia y perfeccionismo, el trabajo de Wilder funge a su vez como un espléndido homenaje no sólo a la industria de hacer películas, sino a su historia en todos sus órganos.


Personajes.
Peculiar película de 1975 del muy admirado mio Kieslowski que hiciera para la televisión polaca antes de su debut en la pantalla grande con La cicatriz. (Blizna - 1976)

La película como bien lo dice su título, habla, trata y muestra a esos personajes que hacen que la magia del teatro haga efecto, desde los actores, los utileros, los escenógrafos, hasta los que hacen el vestuario, y todo va siendo mostrado y narrado a través del seguimiento a Romek, un joven idealista y amante del arte que entra a trabajar en la compañía nacional de teatro por el cierre de la escuela de artes, es en este lugar donde se le presenta la oportunidad de formar su propio grupo de teatro como una forma de protesta ante el prepotencia de los llamados "artistas" que no saben nada, y los que que trabajan en el teatro en cualquiera de sus departamentos y que estaban en la escuela, pero para hacerlo tiene que traicionar a su amigo.

Dentro de la linea crítica que siempre mantuvo Kieslowski a la política en su país, y sobre los ideales que la vida pretende que uno rompa, sin mostrar nada de las otras influencias que después exploraría en sus trabajos más celebrados, me resultó interesante esta puesta en escena que en sus 67 minutos nos muestra el mundo que se desarrolla tras bambalinas de una manera directa y diferente.


Respire.
La ópera prima como directora de la reconocida actriz Melanie Laurent la hacen ser a mi parecer una de las voces más genuinas del cine francés contemporáneo.

En su película retrata la relación entre dos chicas que de cierta manera encuentran refugio de los tormentos que viven en su casa, pero estos tarde o temprano empiezan a salir a flote en su personalidad luego de un viaje y un encuentro que tienen, como el reflejo de lo que toda la vida han absorbido, a pesar de que en un principio de la película no lo muestran, o parece no afectarles. tiene un desenlace contundente (a lo Villeneuve) y pone en tela de juicio que tanto influyen las relaciones y problemas de los padres.

La película cuenta con un ritmo bien equilibrado, tiene dinamismo cuando así se le demanda y es mesurada cuando lo necesita, la fotografía es muy correcta y tiene ciertas tomas y planos en los que si bien en ocasiones uno creería que no enriquecen en nada a la trama a pesar de lo bien que se ven, no molestan en absoluto, y hay algunos que si son más que justificados y uno agradece que se tomen ciertos riesgos en esta clase de narración visual que no hacen más que comprobar con que efectividad dirige Melanie.

(Como lo es el plano de una de las chicas en la que en una toma picada se ve una avioneta atravesar el cielo mientras el sonido del motor de esta ensordece y absorbe sus pensamientos y los demás ruidos que pudiera haber)

Una pieza digna de considerar y darle visibilidad.


Evangelion.
La verdad es que al ver la trilogía de películas de la creación de Hideaki Anno me dejaron en un estado de completa confusión, al grado de no saber si me gustó o no me gustó. Lo que si sé es que no me dejó para nada indiferente.

Lejos de los planteamientos filosóficos y religiosos que expone, y que a mi parecer se quedan inconclusos (supongo que, o se perdieron en su adaptación de la serie, o vendrán todos a resolverse en la muy esperada por los fanáticos, cuarta entrega) la lectura que yo más distinguí con fuerza, y es con la que me quedo, o que se desarrolla de manera correcta, es muy similar a la premisa que plantea la película de Respira, y es esta en la de cómo los adultos oprimen a los jóvenes hasta llevarlos al grado de proyectar sus sentimientos y emociones de manera tan violenta que infringen en el curso de la vida de los demás, y como todos los humanos hacen creer cuando no son tan mayores que comprenden y ayudan a los jóvenes para alentarlos a seguir su camino, cuando en realidad no lo hacen, y cuando son mayores son el reflejo de los mayores que estuvieron antes de ellos.


High Life.
La odisea espacial de la prolífica directora Claire Denis es un viaje conceptual por el espacio con elementos más que notorios de todas las películas que ustedes me puedan mencionar sobre la odisea espacial, que fungen como base y homenaje a su vez en un discurso sobre la sexualidad, la procreación, el sentido de existencia y la supervivencia en un mundo que ya no es sostenible por sus habitantes, a su vez que en cierto punto de la travesía todos esos demonios turban a la tripulación de la nave haciendo que cada uno a su manera se revelen por no aguantar el fin de la misión y lo que hacen con ellos en esta, hasta que al final los últimos dos tripulantes mucho tiempo después de haber empezado la misión, avancen.

Como ya lo mencioné, la obra de Denis se siente muy influenciada por películas como 2001, Solaris, e incluso por Interstellar, pero tiene una psicología que es muy inquietante en el desarrollo de sus personajes y cómo estos a pesar de que su naturaleza en La Tierra los llevó a tener su sitio en la nave, todos son sometidos por la doctora que los dejaba desahogar sus impulsos por medio de placer, cosa que beneficiaba a la doctora para sus verdaderos fines más que profesionales, personales. Cómo cada uno expone su sentir y su búsqueda de liberación o paz, dependiendo de lo que pensaran que encontrarían en dicha travesía peligrosa.

Las actuaciones del reparto completo son de alabanza, un Robert Pattinson cada día más extraordinario, (me sorprendió mucho leer que Denis cuando estaba empezando a gestar el proyecto, ella veía en su papel protagónico a nada más y nada menos que P.S. Hoffman, y que cuando se dio su muerte le entristeció mucho la idea de que ya no pudiera tener al actor perfecto para la película) una Juliette Binoche que repite con la directora luego de la muy elogiada y extraordinaria película Una Bella Luz Interior, y así todos los demás actores.

Sin duda una película que para los que disfrutan del cine contemplativo y con un grado de misterio, será una gran propuesta, por lo pronto una segura en la lista de mis películas favoritas del año, por todo su discurso, lo que representa, y a las grandes películas a las que hace referencia y en las que de alguna manera se siente cierta influencia.


Mid90s.
Ópera prima como director del muy reconocido actor Jonah Hill en la que explora la vida del skateboarding en la década de los 90's a través de la figura de un muy joven llamado Stevie de 13 años que viniendo de una familia algo disfuncional en la que la mamá ha atravesado por muchos problemas desde su juventud, un hermano con el que su relación no es buena, y plasma la crisis de este chico en el mundo de los vicios de la juventud.

Hill explora de una manera muy elocuente, en la que no hace ni exceso, ni muestra el lado crudo como otras del género, pero tampoco hace su discurso blandengue de esta época y el sentir de este chico. Otro plus de la película es que no abusa del recurso cada vez más prostituido en el cine de la "nostalgic-movie", hay elementos que nos sitúan en este época como tal, pero igual no nos vende nada, y uno puede situar esta historia en cualquier tiempo, y reflejar incluso pasajes de nuestra propia historia en la película, incluso aunque no hayamos formado parte del movimiento del skate, porque en la película este es sólo un elemento conductor, no es un elemento protagónico, el elemento protagónico es la crisis de orientación, de la edad del despertar, elementos como el bromance que al final muestra una lección bien fundamental de la verdadera amistad, y la figura del hermano protector y que vivió la peor parte de la historia con los padres que el hermano menor no conoce del todo; son también factores muy fuertes.

Sabia decisión de Hill no incursionar con una película chistosa con la que pudiera vender, sino que iniciara su camino con una historia de él, en la que no se fue por la fácil estando en el reparto (aunque si cuenta con un reparto envidiable, sólo por mencionar, con el joven y estupendo actor Lucas Hedges y la extraordinaria Katherine Waterston) que no se parece en nada en lo que él inició, o a cualquier cosa en la que haya actuado. (Como la horrorosa actuación en la horrorosa película Lobo de Wall Street, lo siento, lo tenía que decir)