Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

viernes, 15 de marzo de 2019

lunes, 11 de marzo de 2019

Cold War.


Zimna Wojna es una película del año pasado dirigida por el director polaco Pawel Pawlikowski, el director que nos trajo en el 2013 la impresionante Ida. El año pasado no hubo quien se le resistiera a los encantos que desencadena su más reciente película, que en muchas cosas es muy similar en Ida, pero vayamos por partes, que tiene Cold War que muchos la consideraron la mejor película en Cannes el año pasado tanto críticos, prensa, asistentes y miembros del gremio en general (además de que se llevara los reconocimientos a Mejor Actriz y Mejor Director en dicho festival), y que muchos consideraron que si una película podría quitarle el protagonismo a Roma en los premios Oscar sería esta. (Y no la falacia que nos hizo al final la AMPAS)


La película nos narra desde el principio como tres personas van por los pueblos de Polonia buscando talentos para una academia de artes que están por abrir al servicio del gobierno de Stalin, entre los aspirantes a la escuela hay una chica que al cantar a dueto con otra es cuestionada por el director de música quien le pide cantar a ella sola, desde entonces la química se ha desatado en ambos, y es que la chica tiene un ángel, una belleza y una voluptuosidad que desata la atención al igual de la maestra de baile como del director de la escuela, quien parece estar también enganchado de Zula y que defiende los ideales del gobierno (figura que al final de la película tendrá cierto protagonismo). Durante un recital en el que viajan fuera del país, Wiktor le propone a Zula huir a París, y ella acepta, pero a la hora de emprender la huida, ella lo deja plantado, y cual Rick Blaine no bajo la lluvia, sino bajo la nieve, se va sin ella. Años después ella lo va a buscar, consigue tener un matrimonio falso para huir de Polonia y el reencuentro amoroso y pasional se dan. (La escena dónde hacen el amor es preciosa). Él musicaliza películas en París, además de tocar en un club de jazz, ella bajo su cobijo se hace una gran cantante, pero no tardan en venir los problemas, los celos; y ella lo hiere de una manera tan dura al hacerlo creer que se acuesta seis veces en una noche con su productor que a la mañana siguiente lo abandona una vez más. Wiktor no duda en hacer lo que sea con tal de verla de nuevo, así tenga que perder incluso la segunda cosa que más ama como lo es la música, pues no puede vivir sin el amor de aquella chica berrinchuda que bien se puede lanzar al río para demostrarle cuánto lo ama, como Adele en La Fille Sur du Pont. Ella ahora tendrá que sacrificarse de muchas maneras y muchas cosas como su carrera, su juventud y su belleza para volver a ver y salvar a su amado, al final, luego de ver un extracto de la historia de este país fue parte de la URSS durante la Guerra Fría en los años 50's y 60's, como vio a su sistema cultural servir a la orden del sistema político, vio las influencias musicales del resto de Europa, y los ritmos tropicales americanos, nos damos cuenta que estamos frente a un instantáneo nuevo clásico del cine romántico, mejor aún: una obra maestra.


Y es que hay un sin fin de cosas que convierten a mi parecer a esta película en una obra maestra, para empezar haríamos a bien hablar de la fotografía: y es que el blanco y negro de esta película tiene una peculiaridad (al igual que con Ida) que lo hace único, una exposición más hacia el blanco que al negro mismo, que hace parecer que hay más luz, más foco que resalta incluso en los rincones más oscuros algo de luz que desprende el amor de nuestros dos protagonistas. El encargado de este departamento quien también se encargó del mismo trabajo en Ida, Lukasz Zal, hace un trabajo al servicio de lo que quería el director, y es formidable.

Hablando como tal del director, es impresionante que un director del calibre de Pawel, con una joya en su haber como lo es Ida, haya acertado de tal manera con otra película en blanco y negro que por lo que he leído le resulta un trabajo más personal al retratar de alguna manera la historia de sus padres, y lograr lo que causa con esta película en menos de 90 minutos es digno de enmarcarse y admirarse. La música en la película, los números artísticos y los bailables son dignos de distinguirse, y esto es mucho del gran trabajo del director. Las actuaciones son excelsas, y el final deja una sensación de vacío, pero de confort, al final el amor triunfa, aunque sea al final de los finales.


















miércoles, 6 de marzo de 2019

Tesoros: buscando cofres, descubriendo historias.




Tesoros es una película del 2017 de la directora mexicana María Novaro. (Sobre las Olas - 1980, Danzón - 1991, Sin Dejar Huella - 2000, entre otras)

Este es el último trabajo de la también productora, editora y guionista, justo antes de empezar su gestión a cargo del IMCINE en el gobierno actual, pero hablemos de lo encantadora que resulta esta película en particular.


La película narra las aventuras de un grupo de niños que viven en la llamada Costa Grande del estado de Guerrero, ahí además de ir a la escuela, ayudar a sus padres en las labores de los oficios que se desempeñan en lugares como estos, son prácticamente libres. Luego de que llega una familia de extranjeros al pueblo a la llamada casa de la luna, ellos parece ser que viven largas temporadas en este lugar, en la familia a tres pequeños, una chica de algunos 12 años, uno de algunos 8 y uno más chico rondando los 4. Luego de que coinciden la historia del libro de uno de los chicos del pueblo, y el videojuego y sueño del chico de 8 años de la familia extranjera, es que de a poco van consiguiendo sumar voluntades, incluso de los grandes para buscar un tesoro que ellos aseguran que existe, sólo porque su imaginación así lo cree, pareciera que estos niños son de tiempos mejores, cuando aún se creía, cuando aún la fantasía nos hacía que las cosas se convirtieran en realidad, lejos de esa otra realidad de primer mundo.


La película es muy ligera, muy sencilla, es un cine austero en muchas cosas pero no en consistencia e ideas, el protagonismo nato de estos niños y verlos interactuar frente a la cámara es un agasajo, no se nota ni un ápice de que no sean profesionales, o quizá si se nota, pero siempre es para bien. (Donde también vemos actuar a las hijas del cineasta Julio Hernández Cordón, mucho más chicas de como las vimos el año pasado en "Cómprame un Revolver" del mismo director. Cabe señalar que acá están porque la esposa de Julio, es parte del equipo de producción de Tesoros). Si bien la película es un canto a la niñez mexicana, no hace mucho esfuerzo para que el espectador adulto también sienta esa sensación de bienestar, plenitud y felicidad que proyecta la película, un llamado a que los niños crean, sigan sus sueños, y no haya barreras entre ellos por condición social, de color de piel, o incluso de edad, pues ya lo dijo Picasso: "quien es joven, es joven para toda la vida", incluso ese dicho aún más viejo que dice: "todos llevamos un niño dentro".

Una fotografía muy dinámica que juega al paso de los niños, enmarcada de hermosas locaciones naturales sin utilizar prácticamente escenografía extra, una música que resulta un hallazgo más que oportuno para quien antes de la película no conocía a los Ampersan, y lo más valioso de Novaro con su película, el no valerse de comedia estúpida para jalar público a su película, no valerse de artimañas para dar un mensaje realmente enriquecedor y oportuno a los niños, no llenarlos de estridencia de sonidos, de colores chillones, ni de acciones y reacciones chistosas de gratis o gráficos violentos; en otras películas eso puede tener valor, esta no lo necesita para nada, y mucho menos el público al que va dirigida, películas como esta, que retratan historias simples, en las que no precisamente tiene que haber grandes conflictos para que haya una buena historia que contar, eso también es cine, si no lo creen busquen y vean esta extraordinaria película, ya después me lo agradecerán, miren que no hay mucho de donde agarrar en México de películas como estas, que dan un mensaje como este a los pequeños y no tan pequeños. Estas películas mexicanas son las que hay que ver, lo digo una vez más.

Por último comento que esta fue una de las películas que elegí para mi lista de las películas mexicanas que más me gustaron del 2018. Si gustan ver la lista completa pueden checarla en el enlace de aquí abajo.

https://produccioneslaviejaescuelapresenta.blogspot.com/2018/12/peliculas-mexicanas-favoritas-del-2018.html






martes, 5 de marzo de 2019

Shoplifters: cuando la familia se escoge.




Shoplifters es la más reciente película del director Hirokazu Koreeda, la que le hizo ganar la Palma de Oro en Cannes en su momento. Para quien lea habitualmente mi blog sabrá que Hirokazu Koreeda es uno de mis cineastas favoritos.

 

La película nos presenta desde un inicio cómo es la dinámica de esta familia, el padre y el hijo entran en una tienda y por medio de señas y trabajo en equipo roban cosas básicas que necesitan en el hogar; en el trayecto de vuelta a casa encuentran a una pequeña niña, hace mucho frío y el papá la lleva a casa para que no esté expuesta.

Cuando llega ahí lo esperan su mujer, una chica y la abuela, esta última descubre signos de maltrato en la niña, y su mujer le dice que es mejor llevarla de donde la encontró, cuando llegan al lugar se dan cuenta de que quizá es mejor no dejarla. Pasan días y el rechazo por el hijo y la madre son evidentes, sienten quizá el peligro, mientras el padre y la abuela la cogen como de la familia al instante, mientras que la otra chica está sumergida en sus propias preocupaciones. Cuando se dan cuenta en la TV que la niña está siendo buscada por su familia, el padre quiere regresarla, para entonces la madre le dice que ella ya es parte de la familia, y la bautizan con un nuevo nombre: Lin. Los que menos la querían son los que más la protegen, los que la cuidan, y de resultar todo mal, son los que al final más perderán.

 

Para quien conoce el cine de Koreeda, y más la mayoría de sus últimas películas, al menos de una década para acá, saben que este hombre no tiene prisa para contar sus historias, se toma todo el tiempo necesario, se da la libertad de incluso no decirnos cosas, no mostrarnos cosas, pero con sutiles puestas de cámara, diálogos, momentos, nos entrega una historia, y de repente vienen golpes contundentes que nos hacen ver cosas que de ninguna otra manera nos hubieran conmocionado tanto, justo ahora me explico.

La película no nos empieza a decir la verdad hasta ya avanzada la trama. La primera mitad la dedica a presentarnos a esta familia, justo como en el tráiler, y si bien este nos muestra la historia, la verdad sobre esta familia e incluso el desenlace, no nos presenta la forma en que Koreeda la cuenta. La sutileza de hacer conexiones entre los personajes, como la pequeña Yuri (Miyu Sasaki), lo poco que cuenta sobre su vida lo hace a "hermano" Shota (Kairi Jo), quien aunque al principio no la quiere, y ella lo sabe y le crea un conflicto, él se sacrifica para que a ella no la atrapen, aunque al final esto la deje sola, esperando a que su familia regrese.

Otra conexión que me pareció de lo más poderosa, y como lo hace, es la dada entre Nobuyo (Sakura Ando), la madre, y la pequeña, cuando le dice que ella también tiene marcas iguales a las de ella, y cuando queman su vieja ropa, y cómo le explica que si le dicen que le pegan porque la aman es una mentira, que quien ama a otra persona no hace más que abrazarla, es una escena tan simple, pero de una fuerza y belleza sutil que no necesitó más que de esas palabras, dos personas y el fuego en sus rostros, para conmover poderosamente. Al final la película toma un discurso que me parece muy serio: a veces no importa vivir en condiciones infames, pero con amor y felicidad, y si la autoridad es quien para evaluar estas cosas, en vez de vivir cómodamente infeliz o solo.

El personaje de la abuela Hatsue (Kirin Kiki, recientemente fallecida) es el personaje que parece conecta todas las partes de esta familia, la que de alguna manera los mantiene; ella cree que todos han llegado a su lado para no estar sola, para ser una familia, cree firmemente en que entre ellos hay un vínculo, y que por eso en más de una cosa se parecen, se dice orgullosa de haber tenido la fortuna de haber escogido a su familia (más delante en la película Nobuyo da a entender lo mismo) como dictada por el destino.

Después de su muerte, y luego de revelar su conexión con Aki, la otra chica que integra a la "familia" (Mayu Matsuoka) y como esta se entera que en realidad todas las conexiones en su vida al parecer son por el dinero, que es lo opuesto a lo que ella quiere en la vida, incluso con la abuela, esta revela lo que pasó con la abuela luego de morir después del día más feliz de su vida, trayendo más problemas a la situación de Nobuyo, quien tiene un pasado infeliz, como lo dictaban sus cicatrices y no le importa pagar las consecuencias por cuidar a sus hijos.

Al final el líder de la familia Osamu (con un Lily Franky en otra magnífica colaboración con Koreeda) es quien se queda solo, y se dan a lo largo de la película mensajes secretos, implícitos, o más que eso, confesiones del corazón, como un agradecimiento, o palabras tan simples, pero a veces difíciles de pronunciar, como lo es “papá”. Hay puntos como la ambición (cuando empiezan a robar cosas que no necesitan, o cuando rompen su regla de no robar cosas que sean de alguien más, o cuando sacan el dinero de la abuela ya muerta), la conciencia (cuando Shota y Yuri/Juri/Lin se dan cuenta que la tienda que robaban se fue a la quiebra, o cuando se le cuestiona a Osamu si no le da pena enseñar a robar a los niños y este responde que eso les enseña porque no sabe otra cosa para enseñarles) o incluso el clima extremo como catalizador y metáfora para unir personas, a los que se les puede dar una lectura más profunda. Aki también de alguna manera se da cuenta de lo que perdió por un impulso, al visitar la casa cuando ya está sola.

Koreeda no cae jamás en el melodramatismo barato, es muy claro en lo que quiere decir y no hay ápice de baja en su cine; hace una crítica al sistema familiar, a los lazos de sangre que hieren y a los lazos emocionales que se pueden dar a veces sin ser nada, con el solo hecho de encontrar a una persona en la calle y sin apoyo y quererla ayudar de corazón, al igual de que hace un llamado bien fuerte al como el sistema castiga a los más vulnerables. El desempleo y las malas condiciones del trabajador juegan un papel importante en la suerte de esta familia, es una de las cosas que se dicen de manera implícitamente.

Hay un claro lazo entre esta película y De tal Padre, Tal Hijo y a las otras que van en esta línea de lo familiar, pero siento que más es esta en particular. Pero, por otro lado, también me encontré con cierto detalle que me hizo recordar otras de sus películas más longevas y una de mis favoritas del nipón: Afterlife. Y me vino a la mente justo en la parte final donde se está entrevistando a Nobuyo, con la cámara solo dirigida a ella, jamás a quien la entrevista, y esto es otro sello de Koreeda, el cómo siempre dirige la mirada del espectador a las reacciones que desatan las emociones que viven sus personajes, rara vez, o pocas veces, no le da tanta importancia a lo que desata estas reacciones y emociones.

Culmino diciendo, quizá de manera muy repetitiva, que a mi Koreeda jamás me decepciona, su cine es un tipo de cine esperanzador (por cómo es su cine como tal, sin pretensiones) contemplativo, en cierto punto duro, desgarrador; sin embargo dotado de una hermosura narrativa y visual que converge en un discurso sólido, que toca un tema tan importante y fundamental como el de la familia, de una manera muy propia, única y personal, y no lo hace por encimita: rasga las fibras en su esencia, sin jamás caer en la exageración o en el aleccionamiento.

Él nos muestra, hace que nos formulemos nuestras propias preguntas, y al final recibimos solo dos golpes, el que nos conmueve y el que nos hace cuestionarnos incluso nuestra forma en que vemos las cosas, cómo se nos enseñó desde nuestras bases educacionales. Ambos golpes llegan sin darnos cuenta, a veces son inmediatos mientras vemos la historia, a veces es terminada la película.

Al igual que su predecesor, y seguramente una clara influencia en su cine como lo es Yasujiro Ozu, saben lo que quieren con lo que nos cuentan, que si bien son dos maneras muy diferentes de retratar el tema, son dos maneras magistrales de contar historias. No la puedo considerar mi favorita de Koreeda, pero es una espléndida película.









sábado, 2 de marzo de 2019

Hermosa Taquicardia: diseccionando canciones (II)


En esta ocasión he decidido diseccionar una de mis canciones favoritas del disco Polvora de Leiva, no es uno de los sencillos, no es de las más conocidas (como la "ranchera" de La Francesita, o el vals de "Del hueso una flor") pero es una canción que no niega sus influencias "beatle" (sobre todo de la linea de las canciones de Harrison) que a mi me llega mucho porque habla de una noche, quizá de la noche perfecta, luego de escribir sobre la noche perfecta que no es tan perfecta como la retrata la película Stockholm, esta es la que yo llamaría una gran noche.

Y quizá la razón porque he querido escribir sobre ella se deba al hecho de que platicando con un amigo con el que comparto el amor por la música del compositor español, me decía que encontraba muchas referencias hacia la pesca, lo cual nos identifica un poco a nosotros por el lugar donde nos tocó vivir, y esta linea no se podría del todo descartar, muchas veces Leiva ha hecho referencia a la importancia de sus historias con San Sebastián, una zona con mar en la que también hay pesca. (Aunque también podría hacer referencia o guiños a esta actividad que definió a los Pereza no por malas prácticas, sino por la libertad en que se manejaban: piratas.)

Pero ahora expongo lo que yo creo que dice Leiva en esta canción:


A mi parecer prácticamente está hablando de una cita, no creo que sea una primera cita, aunque puede serlo, pero por como se dan las cosas tan deprisa en la canción yo pensaría que no. Aunque hagamos la suposición que si habla de una primera cita: si fuese el caso estaría hablando entonces de la taquicardia que se da en el trayecto al lugar que vas a ver a esa persona, y todo lo relatado en esta es lo que él imagina que será la noche, y que probablemente así será. Pero hablemos de lo que yo entiendo conforme lo que dice la canción.

Yo lo veo desde el momento en que ya regresan los dos de la cita, las cosas han ido de maravilla, es su segunda o tercera cita y la química entre los dos es real, no fue impresión de las pláticas de las citas pasadas, luego de una caminata donde no paran de platicar, y con la noche ya avanzada, toman un taxi y yendo en el asiento de atrás abrazados empieza la canción: "Fue un momento, aquella vez estábamos tan bien, que nos hicimos los muertos", luego viene un beso, de ahí que viene la siguiente frase "cuerpo a cuerpo, aprietas con saliva y sin querer se bloquea todo dentro". Entonces viene la confirmación: "Échame la culpa otra vez [en esta ocasión la frase es por el beso, más delante en la canción la misma frase me parece da otro significado] y una hermosa taquicardia, me sorprende en el camino, y ahora que nos lamentamos, saca lo que quieras de mi", que en esta última parte él se siente sorprendido, feliz, y perdido, en palabras del mismo Leiva cuando habla de la canción, sabe que ya está "dentro" del juego. Luego hablan de la emoción de ese momento, de que quizá hablando con sinceridad ambos las cosas pudieron ser mucho mejor, más por parte de ella que de él cuando dice: "tú dudabas todo el tiempo"; luego hay una frase en la canción que a mi desde siempre me ha desconcertado mucho, y quizá la más poderosa razón por la que me gusta esta canción, por las múltiples lecturas que se le puede dar: "no era cierto que lo necesitabas más que yo, y eso me hizo andar despierto", ya que puede referirse a una chaqueta, a un sillón, a un cigarro, al último gramo de coca. Y luego él reitera que quizá sólo es lo que él siente, que quizá no sea tan mutuo el feeling tan palpante al principio del estribillo: "échame la culpa otra vez". Y viene el remate con el coro:

"Será la extraña confusión, la que me arruga el corazón,
seremos carne de cañón por la mañana.
y es esa estúpida traición
la que me trajo esta canción,
¿por qué me clavas el arpón con la mirada?"

Se sabe vulnerable de lo que pasa en su corazón, se siente sorprendido de que una taquicardia venga de algo bueno, no sólo de la experimentación con sustancias, del pánico, entonces no sabe si eso es real o no. Y cuando menciona la traición quizá se refiera al hecho de que él no quería sentir las cosas tan deprisa, pero; ¿quién tiene razón y mando sobre el corazón? Pero a raíz de esa noche nace esta canción, y en particular, de las miradas de ella que detonan todo el sentir en él, quizá ella siente lo mismo, y esa es la confirmación, quizá por eso le clava el "arpón" con la mirada.