Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

miércoles, 20 de agosto de 2025

Pensamientos derivados de "Tú me abrasas".





No somos obra de los dioses, sino de los microbios muy sensibles.

¿Qué sería del cine argentino sin el recurso de la repetición en la obra de Matías Piñeiro? Probablemente un ente incompleto.

Una vez más el autor argentino hace una película que lleva al límite el lenguaje cinematográfico y la involucración del espectador. Una redefinición del voyerismo.

Jugamos a rozar las cosas.

"Tú me abrasas" es como un diario de viaje buscando la vida, y en el acto esa búsqueda, se convierte en una película, y la búsqueda de esta a través de unos poemas (o fragmentos de poemas en su mayoría) de Safo y el capítulo "Espuma del mar" del libro "Diálogos con Leucó" de Cesare Pavese, crean a partir de su puesta de cámara ante el mundo real, y que se transforma en el registro de la lente, la luz y la textura de la película.

¿Qué es un deseo que se esfuma? [...] Deseo y después busco.

Las imágenes capturadas por la cámara son de naturaleza cotidiana: paisajes en plano general, páginas de libros en primeros planos, dos mujeres (la propia Sago y Britomartis, que a su vez pueden ser muchas mujeres que se encuentran en el viaje que es la vida, y que siempre han sido de vital importancia en el cine de ficción de Matías) que parece charlan en lo cercano y en la distancia. Pero el montaje (y unas preciosas piezas musicales que aparecen de vez en vez) eleva dichas imágenes a un estado de arte en esencia pura.

Y si no sentís amor
pronto querrás amar
aunque no te correspondan


Matías recrea mitología griega en nuestros tiempos, porque la historia y la vida; son repetición.

-Entonces, ¿aceptas el destino?
-No lo acepto, lo soy. Nadie lo acepta.

domingo, 3 de agosto de 2025

Un techo sin cielo, de Diego Hernández.





Sobre nuestros duelos, esos que nos recordamos, y lo que heredamos de nuestros padres: perder nuestros recuerdos, guardarlos en una caja.


Luego de hacer una película a su yo universitario (Los fundadores), a su madre (Agua caliente), y a su ciudad (El mirador); Diego hace de Un techo sin cielo, una película para su padre fallecido, del cual ya sabíamos no sólo por Agua caliente, sino también por Callejones (cortometraje, 2023). Pero además de ser una película dedicada a su padre, es muchas cosas, y entre esas muchas cosas, su mejor película al momento.


En esta película Diego sigue asombrando e impresionando por el dominio que tiene para desdoblar el cine: hacerlo a su antojo, moldearlo, sin barreras, sin límites. Un cine total y completamente libre. 

Por momentos, y sobre todo en la primera parte, mientras el discurso sonoro cuenta una historia: la historia particular de la película; el discurso visual se mueve por otras líneas narrativas: códigos, claves, símbolos y metáforas que cuentan la misma historia, pero de manera distinta, en otro plano, y que en muchos sentidos se puede descifrar solamente conociendo la obra de Diego, porque si: por sobre todas las cosas, Diego es un autor. Por otros momentos, la narrativa es más formal en cuanto a las bases de la ficción, porque si bien nos sumerge nuevamente al igual que en sus películas anteriores, al juego de querer sabes que es ficción que es real, acá se marca que todo en la forma, aún con su naturalidad, es ficción; y el fondo con lo que este retrata y expone, son cosas reales, personales y valiosas en la vida de Diego: su historia.

En todo lo que tiene que ver con la forma, los dos personajes principales que sufren cosas completamente distintas física y anímicamente, con los que empatizamos sin ver demasiado; son acompañados de planos bien pensados, composición perfecta y elevadísima en lo visual, imagen honesta, sin tanto artificio, y en cuanto a la iluminación hay un trabajo sutil y un tratamiento natural, incluso en interiores. Las dobles exposiciones y las transiciones lentas son la muestra del elevado lenguaje cinematográfico que Diego no teme en explorar y experimentar y que viene perfeccionando película a película. El sonido es impecable, el diseño sonoro, perfecto; y la música (que Diego decide utilizar por primera vez en su cine) es profundamente hermosa. 

El fondo y las intenciones arguméntales que acompañan a la historia y la necesidad de Diego de hacer una película para su padre, toca temas muy importantes como las escasas oportunidades de los jóvenes adultos en materia laboral cuando se dedican al arte, la presión de los más adultos y su “echaleganismo”, lo vacías e inservibles que son las herramientas del emotional coaching, y la tirisia; pero con ese humor que Diego maneja en todas sus películas a la perfección: un humor de personas reales, que también muestra y contrasta, palpando de manera implícita el dramatismo de vivir estas cosas. 

Hay dos momentos sumamente bellos y poderosos al final de la película, que conectan con el principio de la misma y con otros dos que son arte en su máxima expresión: el primero, cómo termina y empieza con un blue screen, que además de haberme recordado la pieza de Derek Jarman (hay otros elementos que sin mencionar para no hacer spoiler alguno, me hicieron recordar a Godard y Varda), me hizo precisamente pensar en el estado anímico muy cerca a la depresión que estaban pasando Diego y Liz, manifestado extrapoladamente. El segundo, como la película muy tempranamente, luego de que Diego saca la caja, vemos esos planos contemplativos y de una carga visual potente, mientras escuchamos a Luz y Diego charlar, y justo antes del final, cuando luego de encontrar aquello que los cura a ambos precisamente dentro de la caja, los vemos platicando, pero ya no los escuchamos, escuchamos al viento, al cielo, a una campanita que bien podría simbolizar a su papá, como también lo suelen simbolizar las nubes. 

La puesta en escena del final, es preciosa. A uno lo deja sin palabras, y la forma en que Diego lo captura a dos cámaras. 

Finalizo diciendo de manera muy honesta y respetuosa, que Diego hace el cine que yo mientras duermo, sueño hacer. 

jueves, 31 de julio de 2025

Películas de julio


La película
El proceso de hacer una pelicula sobre el proceso de querer hacer una película, mientras se cumple el sueño de cumplir un sueño histórico e independiente.

Detrás de lo hilarante del tono, y acompañado de la propuesta fresca y la manufactura honesta; hay un discurso bien interesante que desarrolla esta película y que toca temas como la banalidad en la industria del cine mexicano, la pedantería de realizadores medianos solo por haber estado en festivales o ser egresados de escuelas prestigiosas, y el chovinismo de querer hacer cine a lo Hollywood y despreciar nuestras historias muy cercanas, y el hecho de que definitivamente hacer un largometraje es de tener tremendo valor, una historia tan fuerte y personal que te haga trabajar por ella, y en el acto caer en cuenta de que no cualquiera puede hacerlo.

Todo lo mencionado se presenta sobre todo en los dos primeros actos, ya que el tercero me parece decae un bastante, y el final final lo que es para mi sobra, pero se presta para interpretaciones interesantes.

Definitivamente, la película que más me ha hecho reír en este 2025


Materialists
'Los materialistas' es muchas cosas, algunas tan complejas que para escribir correctamente sobre ella tendría que volver a fumar (idea que no descarto del todo, pero a la cual no podria ponerle fecha). Pero aterrizando ideas muy generales, acá puedo dar algunas líneas de lo que me ha parecido:


♡Aunque no se parecen en lo absoluto, algo en su hechura me hizo recordar a Stockholm de Sorogoyen. Quizá por su narrativa y su punto de quiebre, que si bien sí es una historia escrita y articulada desde el guion en tres actos, tiene dos partes bien marcadas.

♡Lo que queremos. Aceptar para ser aceptados. Los cálculos contra el amor. Sobre las reglas del amor. Son sólo algunas frases en las que pensaba mientras veía la película.

♡Me gusta su apertura y su cierre.

♡Me gusta la ausencia de arreglos musicales en los momentos más íntimos y románticos, lo cual la hace diferente a cualquier rom-com genérica, aunque sí sea una rom-com, pero sostenida de su guion y una particular filosofía y visión del amor por parte de su autora. Me gusta la personalidad fotográfica cambiante de acuerdo a sus dos protagonistas. Dakota, cumple; Pedro, destacado; Chris, el más dotado a mi parecer.

♡No sé si sea mejor que la pieza antecesora de Celine, o si le gustará en lo general a los que les gustó Past lives; lo que si sé es que, contra todo pronóstico, a mí sí me ha gustado más 'Los materialistas'.


Apocalipsis en el Trópico 
Si de por si los evangélicos me dan miedo, ahora ver lo que pueden llegar a hacer con cargos de poder, influencia y un mandatario en la presidencia de un país que fomenta el racismo, la xenofobia y el asesinato solo por pensar diferente, me dio terror; porque si, esta es en muchos sentidos una película de terror.

Petra tiene un atino en conducir y atender la narrativa de este documental, narrado por ella misma justo por la proximidad con la historia y porque es notorio la importacia que tiene por las causas sociales de su pais; con una pulcra propuesta entre la poética, la contemplación, e incluso diría yo la filosofía teológica que aporta desde lo visual. Puede ser una produccion muy a lo Netflix, pero el perfeccionismo acá si viene acompañado de un discurso bien elaborado y nada complaciente. Lo que Petra registra, y rescata de material de archivo, es profético en muchos sentidos, era algo que pareciera estaba destinado a pasar, lastimosamente, y por ello, Petra no disfraza ni edulcora en lo absoluto, metiéndose incluso en su momento a la boca del lobo. Una pieza valiente que muestra que ni religión ni política son malos, sino las personas que unen estas dos fuerzas para fines ambiciosos, deshonestos y malintencionados.

Que vergüenza me da ese sector brasileño que votó y defendió a un personaje como Bolsonaro.

jueves, 12 de junio de 2025

Brevísimo comentario sobre "Los destellos"





La posibilidad de huir y no hacerlo, por el amor a los tuyos sabiendo que te necesitan.


La más reciente película de la siempre y más que interesante @pilar_palomero muestra una capacidad muy femenina (que suelen poseer casi todas las mujeres, porque no me gusta generalizar) de aguantar todo (o casi todo), todo el tiempo, en pos de acompañar a los seres amados hasta el final, hasta donde tope. 

De narrativa sencilla y un drama simple pero sofisticado, la historia nos habla sobre la finitud de la mortalidad y como apapachar en ese proceso a quiénes fueron parte de nuestra vida, y lo siguen siendo; pero no con la misma presencia que al principio de su historia compartida. Se entiende perfectamente porqué la película se llama #LosDestellos pues logra momentos de abrumadora belleza, tanto discursiva como visualmente, que uno queda rotundamente conmovido. 

La película tiene una valía importante, sobre todo por las actuaciones que podemos apreciar y que representan personajes muy humanos. Isabel, el personaje principal, en manos de #PatriciaLópezArnaiz, hace que todo parezca real, y eso es triste, pero también hermoso. Una creación hecha de matices, bondad, empatía y encanto. Un amor total.