Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

lunes, 19 de mayo de 2025

Shadows of the past: cine indie hecho por duranguenses en el extranjero.





Siempre he pensado (y dicho, cada que tengo oportunidad) que en el cine indie se tienen que tener concesiones en cuanto a la forma se refiere (y más cuando hablamos de propuestas de género como el horror/terror), y cuando hay una propuesta genuina en el fondo (o los fondos) realmente lo demás sale sobrando; porque uno no se acerca al cine indie para verle la costura perfecta, sino para tratar de percibir e impregnarnos del amor, valentía y coraje que las personas detrás de esta odisea, le aventaron al proyecto.

En "Sombras del pasado" primer largometraje de ficción de la directora méxico-estadounidense Luz Cabrales (nacida en Nuevo Ideal, Durango) se notan dos cosas particulares y de las cuales surge todo lo demas: la primera, su gusto por el cine de género; y segundo, su amor por la ciudad en la que vive (Scranton, Pensilvania) y trabajar con la gente de su comunidad. La sinopsis reza lo siguiente:


Cuatro adolescentes, huyendo de problemas, se refugian en una mansión aislada, propiedad de un anfitrión enigmático. Este les ofrece seguridad y la libertad de saquear la casa, pero solo si acceden a escuchar una serie de relatos sombríos de su pasado.


Podemos apreciar muy de entrada algunas de las referencias más visibles de Luz en cuanto al cine de género: "Cuentos de la cripta", "Escalofrios" (esto sobre todo por la naturaleza episódica de la película que más delante menciono), "Suspiria" e incluso podemos ver algún guiño a "The lord of the rings". La propuesta visual desde la plástica y la estética me parece la mayor parte del tiempo atinada, sobre todo en la historia principal que luego da paso a la naturaleza antológica de la película donde se nos presentan tres historias (o sea, tres cortometrajes) que se acoplan al nudo dramático principal de buena manera, aunque algunas con mayor fortuna que otras. Dentro de lo técnico y en cuanto a la imagen se refiere, hay un correcto manejo en el trabajo de cámara, los movimientos y desplazamientos naturales son bien manejados, así como el trabajo de plano/contraplano es muy acertado.

Donde se puede notar si bien no un déficit, pero sí un elemento que no juega a su favor en cuanto a la fluidez narrativa se refiere, es en los zoom-in y zoom-out que se trabajan en la edición, le quitan mucho peso a la impresión/intención visual que por momentos se va desarrollando en ciertas situaciones de la historia en turno que se cuenta. Otro detrimento es el abuso de la colorimetría, y es que por momentos pareciera se utiliza para dar sensaciones que por si solas, o con la ayuda de la música, jumpscare y recursos visuales; no llegan. Y eso puede llegar no sólo a hacer predecibles algunas situaciones, sino que puede llegar a cansar.

Una de las cosas más destacables que no quiero dejar de mencionar, es la dirección de actores. La gran mayoría del amplio cast que tiene la película, son realmente notables y se nota mucho la formacion teatral de algunos. El segmento de "The dancer" en definitiva fue el que más me agradó, asi como el personaje de Veronica. 

Y para cerrar, aún con el hecho de que muchas veces no se profundiza en llevar el horror al límite con las historias narradas y las situaciones que luego se suscitan con este grupo de jóvenes y el narrador, y que se queda sólo en las buenas intenciones de crear una atmósfera a través del trabajo de caracterización, el no tan pulcro trabajo de colorimetría, composición y el recurso del jumpscare, además del aura discursiva que raya un poco en lo moralina; se nota que Luz tiene talento nato y buenas maneras para contar historias dentro del género, que seguramente con el tiempo irá puliendo y perfeccionando. Este primer encuentro con ella, me ha resultado prometedor para lo que seguramente después tendremos el gusto de ver, y si sigue apostando por el cine indie hecho en comunidad, tendrá un futuro brillante.

sábado, 17 de mayo de 2025

Breve comentario sobre "El eternauta".





En tiempos de cambio, los monstruos aprovechan.


Después de dedicarme a verla de manera lenta (un capítulo por día), atenta y meticulosa, y aclarando de antemano que desconocía y a la fecha desconozco la historia completa y el cómic en el que se basa la serie; vengo a mencionar algunas de las cosas que más me han llamado la atención de lo que va de esta serie, una vez que se ha anunciado la continuación de esta:


■¡Vaya nivel de producción! De lo mejor que se ha hecho en habla hispana. A la altura de, por ejemplo; Bardo.

■Tiene sus pequeños detalles de congruencia en algunos detalles, y el montaje por momentos podría ponerle más empuje a las situaciones; pero verdaderas nimiedades para lo que logra con creces en otras instancias.

■Me parece brillante como los temas y géneros que se manejan en la trama (y que vienen de un cómic de hace tanto tiempo), se hayan podido compaginar y amalgamar en esta adaptación tan contemporánea, y que nada quede como zafado o flojo. Ciencia ficción, invasión alienigena, temas climáticos, cambios naturales, calentamiento global, y los temas más importantes: los sociales. Militarismo, adoctrinamiento, miedo, paranoia. Simplemente brillante.

■Debo ser honesto: me hubiera gustado que la serie se quedara en miniserie de largo aliento con más capítulos, pero me parece que la naturaleza de la historieta en que se basa permite justo la continuación, la libertad, e incluso la suspensión del tiempo. Y aunque en el último capítulo, que es el más largo, al principio tengo una bronca con el VFX, lo cierto es que para el cierre, uno si se queda con ganas de más.

miércoles, 30 de abril de 2025

Breve comentario sobre Sinners, de Ryan Coogler.





Quizá la mejor manera de empezar a escribir este texto que busca sobre todo ser breve, sería mencionando que la pelicula me hizo recordar de entrada una frase de Jorge Drexler que dice:

"Ya hacíamos música muchísimo antes de conocer la agricultura".


La película no es perfecta ni mucho menos busca serlo una obra maestra (de ahi la.presencia de una luz tan dispersa), pero por supuesto que es una de esas obras perfectas para ver en una pantalla grande, y entre más grande mejor. La película tiene sus detalles en el desarrollo de la historia (si, muy minimos, pero los tiene), pero su punto a favor es que jamás pierde del todo la congruencia dentro de su mundo. Las actuaciones, así como los personajes en general agradan, pero sin duda hay algunas secundarias que rebasan las principales (Michael cumple a secas, Hailee no tiene mucho cuadro, pero por momentos recuerda a aquella niña que maravilló al mundo del cine en Temple de acero) sobre todo cuando hablamos de actuaciones. El diseño de producción, la textura de la noche, todo bastante atinado. La música, por demás fascinante, y la escena donde se ejemplifica la conexión de pasado, presente y futuro a través de esta, es asombrosa.

Lo que en definitiva se cuece aparte es lo técnico, sobre todo los desplazamientos de cámara, los planos secuencia, la composición de los cuadros y el montaje; simplemente ESPECTACULAR (no brutal). Pero lo mejor de la película es el guion: inteligente, se mueve de manera acertada por distintas líneas jugando (apuesta muuuy arriesgada), las distintas posibilidades del discurso que se plantean para que el espectador se involucre hasta las últimas consecuencias, hasta ese bien logrado final donde Ryan toma postura y deja más que definido el discurso: la denuncia sin agenda panfletaria, las conexiones de sangre más allá del tiempo, la diferencia entre libertad y libertinaje, y la definición de la real felicidad.

En fin, seguramente una de las mejores experiencias que se tendrán en las pantallas grandes este año.

Por cierto, hay que quedarse en la sala hasta el final-final, pues lo que se ve luego de los créditos principales, no sólo es una escena post-creditos, sino el final de la película. Y para todos aquellos conspiranoides que empiezan a hablar sobre la movida de Coogler y las posibles entregas futuras de los personajes que salen en ese final, lo único que les puedo decir es que no vean monos con trinchetes, lo que hizo Coogler, además de visionario, es valiente; pues no hizo más que trabajar por su arte, para quedarse con su arte, una declaración de principios para un director que sabe lo que es venir de abajo. Un autor luchando y trabajando para que su obra y su arte sea suyo, y pensando más allá de lo económico, que si bien su movida le dará dinero, porque lo que crea es genuino y puro y conecta con las personas, seguramente eso es una consecuencia, y no el propósito de Ryan cuando supo que quería hacerse de esta película sin ganar en lo inmediato ni un quinto.

jueves, 3 de abril de 2025

La Raya: fantasmas en el pueblo de los olvidados.





Para empezar a escribir este texto debo partir desde la honestidad: cuando supe sobre esta película el año pasado, justo por lo que se empezaba a compartir desde los festivales en los que empezaba su ruta festivalera, su sinopsis me parecía un tanto poco interesante, o mejor dicho, la sinopsis no me llamaba en lo absoluto a querer verla, porque me parecía tenía todos los elementos para que fuera una cosa además de risoria, simple, pero justo luego de que se llevaban a cabo sus proyecciones, y podía leer las impresiones de críticos y personas que admiro mucho en cuanto a las letras del cine se refieren, es que puse foco sobre ella, en el sentido que a la primera oportunidad que tuviera de verla, lo haría, y fue justo el día de ayer que gracias a la Filmoteca de la UJED (Universidad Juarez del Estado de Durango), con quienes gozamos el privilegio de tener una buena amistad con todos los que la integran, es que la pudimos ver gracias a que acogieron la Muestra de Cine de Realizadoras Indigenas, impulsada por la Secretaría de Cultura y el IMCINE (Instituto Mexicano de Cinematografía).

Comparto la sinopsis de la película, antes de empezar con mi análisis:


En el pueblo casi desierto de La Raya, un misterioso frigorífico aparece de la nada. Sotera Santos y su amigo Eric ven la oportunidad de hacer una fortuna vendiéndola. Sin embargo, la nevera pronto empieza a desvelar fenómenos extraños y enigmáticos a quienes se acercan a ella. Mientras Sotera lidia con estos inquietantes sucesos, también debe enfrentarse a la dolorosa realidad de que su madre podría no regresar para llevársela a Estados Unidos, y que quizá su marcha de La Raya aún no esté destinada a producirse.


Primeramente, debo decir que me a sorprendido gratamente como Yolanda Cruz (directora y co-guionista) con la premisa que presenta la película, pudo crear un argumento, y en consecuencia, desarrollar su argumento con temas tan diversos y vastos, cuya importancia y valor radican más allá de la cercanía que la directora puede tener con todo el contexto social/territorial.

El primer punto perceptible de la historia sin duda alguna es el refrigerador, un elemento en teoría tan ajeno tanto para las personas, las costumbres, pero también en un lugar como lo es La Raya, no sólo viene a ser, o quizá si, pero mostrado tal cual, como un elemento ajeno y extraño, que pareciera jamás pasa; un milagro o regalo de dios que les da tanto el temor como la posibilidad de hablar, conciliar y despediste de sus fantasmas no muertos, pero si ausente.


"Dios sólo nos manda lo que necesitamos"


Antes de tocar cada particularidad en muchos de los personajes, hay que hablar del contexto social tan importante y real que expone la película: los pueblos viejos y los pueblos de memoria. Ambos son los mismos, sólo que vistos desde la perspectiva de distintas generaciones y distintos ojos. Mientras los pueblos viejos son aquellos que los ancianos de comunidades pequeñas y remotas de las grandes urbes, quizá con independencia y cercanía a la tierra, pero cada vez con más complicaciones no sólo propias de la edad que quizá ya no les permiten trabajar como antes, sino que también las condiciones metereológicas que hacen que el agua sea cada día más escasa y difícil de conseguir (aquí también se desenvuelve una crítica muy sutil pero certera hacia los gobiernos por la falta de apoyos y recursos a las personas que dedican y dan su vida al campo y a la producción a baja escala de alimentos). Aunado a eso, esta el factor de los niños “huérfanos”, niños que son dejados por sus padres que buscan en la migración las condiciones para ayudar a su gente y darles una mejor calidad de vida, pero claramente a un precio muy alto, niños que en el mejor de los casos pueden aprender a amar a la tierra y seguir los consejos de los ancianos y sus costumbres de convivencia social muy particulares (el ejercicio tan lindo y sano de la comunalidad), o en el peor, al no tener la guía parental, verse obstaculizados por la falta de educación (en la película por un momento se expone esto, por un tema de infraestructura) y encontrar a sus abuelos cansados por la vida del campo, pueden encontrar ejemplo en la autoridad, ya sea la buena o la mala.

Se puede decir en muchos sentidos que la pelicula juega con una especie de narrativa coral. Hay muchos personajes que dictan el ritmo narrativo de la historia, todo de manera afable y tersa. Sote, una niña que vive esperando la manifestación y presencia de su madre a través de un regalo deseado, de repente se encuentra con la presencia y propuesta de un padre que no la conoce y que la quiere alejar de la posibilidad de que su madre vuelva por ella. Esta su abuelo paterno, que en la desesperación de ver a un pueblo sin jóvenes seducidos por la idea de huida de un pueblo sin posibilidades, pide a los dioses por el retorno de su hijo, lo cual lo lleva a la enfermedad. Pablo (un José Salof que sorprende gratamente), el tío de Sote, que luego de volver al pueblo por ser deportado, y siendo asediado por las mujeres que dejó en ese pasado de júbilo y dólares, se preocupa por su emprendimiento, pero también por la idea de que el pueblo pueda quedarse no sólo sin su padre, sino también sin los viejos que desean ver a sus hijos e hijas aunque sea para la cada vez más improbable fiesta del pueblo. Pero también tenemos a Sandra (con una Mónica del Carmen en estado de gracia) un personaje por demás complejo que no sólo lucha con la ausencia del marido que le prometió volver y la abandonó por otra, sino que también carga a cuestas el sentirse culpable de tantos niños sin padres, de ver la desilusión de las y los ancianos del pueblo cuando no llega el giro de sus hijas e hijos que cada día se acuerdan menos de ellos; pero que al final da esperanza a los que están, y reivindica a los que no.

Yolanda crea una combinación armoniosa entre las carencias o dificultades que pudo haber tenido al realizar una película de pueblo tan alejada del aparato industrial, y una narrativa que siempre apela al sentir sobre el entender. Partiendo por el trabajo que hace actoralmente con los pobladores de este pueblo, que si bien por momentos se ve que sus diálogos no se dicen de manera tan fluida y su mirada pueden llegar a transmitir ese acartonamiento de no tener bases interpretativas, Yolanda lo suaviza y soluciona de manera excepcional y magistral con el trabajo de cámara y con un elemento por demás hermoso y vital: la música. Si bien es verdad que por momento sirve para solucionar, y se vuelve también conducto dramático para acentuar la acción en los nudos dentro de los conflictos de la historia, lo emplea y lleva a cabo no sólo con manipulación como suelen hacerlo otras películas cuyo guion y argumento es débil, sino que acá Yolanda da a través de la música una base identitaria de lo que es este lugar y sus habitantes, lo cual hace que uno como espectador perciba dentro de la ficción algo genuino y real, y no algo armado y condescendiente.

Visualmente también hay un atributo al hacer un acercamiento real no sólo desde la composición, sino también desde lo colorístico. Vemos el rústico retrato del pueblo, los niños desde el juego, el verde del territorio, lo cegador del sol que llega hasta la milpa. Todo muy cercano a lo que Yolanda seguramente recrea desde la memoria propia y el lenguaje del corazón.

En conclusión, me parece que no sólo estamos ante una de las películas más conmovedoras, entrañables y auténticas del 2024, sino también ante una de las más propositivas, que juega con la fantasía y las creencias de un lugar con lengua propia, queriendo vivir y que sus niños amen su tierra, y que no busquen identidad y oportunidades como sus padres a través de una lengua universal para sentirse importantes, realizados, pero sobre todo amados. 

miércoles, 26 de marzo de 2025

1938





Si bien a "1938", la nueva película del maestro Sergio Olhovich le adolecen muchísimas cosas, también debo decir que tiene cosas muy lindas.

Empezando por los valores que tiene la película, debo decir que me ha agradado la valentía del maestro Olhovich por empezar la película con una narrativa que mezcla material de archivo con tratamiento documental, con la construcción ficticia. Los primeros minutos realmente son muy buenos. Pero justo a partir de ahí, si bien hay cosas que en lo técnico/actoral no funciona del todo, la forma clásica en la que es narrada la película, es digna de un director de la edad y jerarquía del maestro.

Dentro de todo lo que le adolece, lo primero que habría que señalar es el horrible y totalmente deficiente trabajo en el diseño sonoro. Se oye mal, por momentos fuera de boom, y con eco; todo lo referente a sonido es un desastre. Los injertos (que hacen que se presente un desfase la acción, creando problemas de continuidad) y ni que decir de la música: es horrenda.

El trabajo fotográfico no es del todo malo, aunque presenta en algunas escenas un granulado raro, y los close-ups sobre planos secuencia, se hacen de forma lenta y torpe, lo cual hace que se presenten desenfoques dignos de un trabajo escolar mal hecho.

En cuanto a las actuaciones y personajes, la mayoría resultan ser planos, cuadrados e incongruentes (ni Briones se salva, carajo). Ianis Guerrero es tan bueno interpretando a su Lázaro Cárdenas como yo interpretando a Marcos McFinger, es decir, es muy mal actor, pero salva la chamba porque el personaje así se lo permite. La única actuación que yo destaco es la de Baltimore Beltrán como Mujica, y quizá también salvaría a Karen Martí como Amalia Solorzano joven, aunque esta se anula al presentar a Ofelia Medina como la Amalia Medina mayor (a quien yo habría anulado del cast, pues realmente no aporta nada, y es el motivo por el que muchas personas dicen que esto parece mas un reportaje de Canal Once que una película), pues no se parecen absolutamente en nada. La pareja de los periodistas dan algo de color y gracia a la película, pero seamos honestos: ni todas las ganas puestas por Sergio Bonilla y Maria Penella; hacen que sus apariciones parezcan otra cosa mas que telenovela en horario estelar (me niego a decir que parecen protagonistas de un capítulo de "La rosa de Guadalupe", como reza mucha bandida en Letterboxd), que una línea interesante dramática en un argumento cinematográfico.

Por último, eso de lo que mucha gente criticaba a la película del maestro, en el sentido de que parecía más un producto nacionalista y panfletario, jamás lo vi, hasta el final donde rezan sin fin la frase sobre el petróleo y el futuro.

Aun con todo lo anterior, y con lo que suele ser el "status quo" del cine mexicano comercial en cartelera, "1938" es una rareza, quizá no tan bien hecha, pero de buenas intenciones, además del hecho de ver por fin el proyecto soñado del maestro Olhovich, que vuelve al cine después de más de 20 años son dirigir algo.