Hace unos días compartía en mi cuenta de facebook personal la imagen más reciente que circulaba en las redes sociales de Scarlett Johansson como parte de la promoción de la nueva adaptación de The Jungle Book, película en la cual esta bellisima actriz da voz a Kaa (aquí abajo pueden ver la fotografía)
Scarlett Johansson como Kaa en The Jungle Book. Película que se estrenará en próximas semanas.
Pero no es hasta estos días que después de una sequía bárbara donde no se le veía a la señorita Scarlett (al menos no en aparición pública o mejor dicho profesional) Esta semana la revista Cosmopolitan anunció que la portada de su revista para el mes de mayo precisamente será ella. En las fotografías podemos ver a una Johansson ya madura y con pelo corto (que por cierto como le va de bien) además de explotar muy bien y derrochar por cada poro de su hermosa piel blanca una sensualidad tan implicita, que dios mio!
Mejor les dejo las fotografías y dejo de estar hablando, le haré un gran favor al mundo.
En ocasiones nos solemos topar en el mundo de la
cinematografía con películas que no precisamente nos hablan de un tema en
particular, o que no quieren llegar a ningún lado en realidad al contarnos una
historia, simplemente dejar que la cámara nos vaya mostrando cosas y creando -o
contando quizá sería el término apropiado- una historia sin ningún fin en
particular más que entretenernos y hacernos pasar un buen rato sin caer en
excesos tontos de las típicas comedias americanas sin un final estipulado como
tal, -películas que llegan a entretenernos y divertirnos de verdad, sin hacernos
reir a fuerzas- y en algunas de esas ocasiones llegarnos a toparnos con
verdaderas obras maestras cuando de esto se trata. Pues bien en esta ocasión
quiero hablarles de un par de películas de este tipo que fueron concebidas con
algunos de mis directores de cine favoritos.
La primera película es Punch Drunk Love, este es el
tercer largometraje filmado por Paul Thomas Anderson estrenado en el 2000 y
protagonizado por Adam Sandler y Emily Watson junto con el tremendo Philip
Seymour Hoffman. La película narra la vida de Barry, un joven empresario que
una mañana cuando va a abrir su empresa se encuentra un armonio que es
abandonado por una camioneta en la calle, este lo lleva a su local y pareciera
empieza a dibujar su vida de música y fluorescentes colores, narra como este
joven solitario incomprendido por sus siete hermanas que lo tachan de raro y
loco, llama a una linea caliente sólo por la necesidad de hablar con alguien, y
así como esta tan indecidido de su vida y todo un día conoce a Lina, otra alma solitaria
que conoce porque deja su carro en el taller que esta junto a su oficina que
después descubre que es compañera de su hermana, entonces ella lo invita a
salir y le confiesa que había ido a ese lugar para conocerlo y que lo invitó a
salir después de sólo ver una foto suya, entonces la chica de la linea caliente
empieza a extorsionarlo pidiéndole dinero en nombre de su jefe y le dice que si
no le envia el dinero mandara a sus hermanos a golpearlo, entonces mientras él
trata de arreglar su asunto y comprar muchos pudines que tienen una promoción
de millas gratis en vuelos de avión mientras más compres, él decide ir en busca
de Lina a Hawaii para decirle que quiere estar con ella, entonces luego de que
vuelven de viaje y son atacados por los hombres del hombre colchón, él se arma
de valor y va y enfrenta a esa chica y su padrote, las cosas se arreglan sin
recordar que había dejado a Lina en el hospital, cuando este vuelve y va y la
busca a su departamento ella le pide que jamás haga eso, y él vuelve a tocar y
sacar colores de la vida, sin saber en realidad que es lo que sigue.
La segunda película es "El Gran Lebowski" de
los hermanos Coen, la película narra como "El Dude" Lebowski, como se
hace llamar, después de que es confundido con el señor Lebowski, un anciano y
paralítico millonario, un par de rufianes lo amedrentan en su casa y orinan en
su tapete, es entonces que con la ayuda no pedida a su amigo y compañero de
bolos Walter el cual está loco y obsesionado con la guerra y Tony al que nunca dejan hablar, pretenden ir con
el señor Jeff Lebowski, el otro Jeff Lebowsky para que El Dude sea remunerado
por el tapete que le echaron a perder, después de que el señor Lebowski lo
corre de su casa argumentando que sólo es un vago holgazan que sólo quiere
dinero para seguir fumando yerba, pero después el señor Lebowski se pone en
contacto con él para que lo ayude a recuperar a su joven esposa, una actriz
porno que al final resulta jamás estuvo secuestrada, y mientras El Dude y Cia.
van entrando mas y mas profundo en esta misión que pareciera no tiene fin y se
reboruja cada vez más, mientras todos creian que podían engañar a este pobre
infeliz amante de la yerba, resuelve el misterio como un heroe de nuestros
tiempos modernos mientras el foraneo de Texas que sólo sale dos veces en la
película nos narra esta singular historia que al final no termina en nada, pero
que sin duda es una de esas películas que divierten y uno no se cansa de ver,
que te hacen pasar un agradable rato sin caer en esas escenas tontas con
chistes malos que hacen reirte practicamente a fuerzas, el humor para los
hermanos Coen es sutilidad e inteligencia de una manera simple, pero jamás
tonta. (nada más hay que ver "Quémese después de leerse" para saber
de lo que estoy hablando, como de tonterías puede ridiculizarse a una agencia
tan importante en EUA como la CIA y hacer un humor negro y una comedia tan
digerible sin llegar a fastidiar)
Como en la mayoria de sus películas, y más como solían
ser sus primeros trabajos, en realidad no hay una linea palpable de tiempo o de
lo que nos quieren decir P.T. Anderson y los hermanos Coen como en estas
películas, pero quien dijo que una película tiene que tratarse especificamente
de algo para que uno pueda disfrutar de una historia divertida y diferente, o
como diría Godard "Toda película tiene un principio, un desarrolo y un
final, pero nadie dijo que este especifico orden" y esto es lo que son
estas películas, uno no sabe de donde va ni a donde va, pero esta es una
peculiaridad más que hace que guste y que el cine de estos señores sea tan
genuino y único y que guste demasiado.
Te dejo las cartas donde sólo tú y yo podemos saber
que algo hay para los dos. Te las dejo porque a mi ya me han hecho demasiado
daño, y quizá a ti te pueda servir todo lo que algún día me dijiste y te hice
sentir, quizá en ellas puedas encontrar algo de paz, quizá en ellas encuentres
a ese hombre que alguna vez fui y que hoy ya no puedo ser. Quizá la razón más
importante por la que te las dejo no es por rencor, u odio, o todo lo antes
mencionado; quizá simplemente te las dejo porque la verdad es que en esas
cartas estás tú, ni el amor que sentías por mi, ni yo, ni lo que vivimos está
ahí; está de alguna manera porque tú llevas esas memorias que estoy seguro
nunca querrás olvidar, pero esas cartas eres tú. El destino es raro Sofía, y
quizá no quiso que al final después de todo lo vivido permanecieramos unidos en
esta vida, aunque siempre me ha gustado creer que cualquier día te volveré a
encontrar, ya sea en el pueblo, en la ciudad, o en el más allá. Quizá te vuelva
a encontrar en este hotel una vez más del brazo de otro hombre y en esa ocasión
quizá sólo nos miremos y sonriamos. Ahora estoy enfermo y tengo que hacer un
largo viaje. Sólo quería dejarte esto y decirte que te amo y que siempre te
amaré, aunque al final esto no haya podido ser. Te envío mi amor y te pido una
disculpa si alguna vez te pedí inconscientemente algo que atentara tu esencia
como persona, algo que necesitara en aquellos años.
En los suburbios yo, aprendí a conducir. Y me dijiste que nunca sobreviviríamos. Agarra
las llaves de tu madre, y vamonos.
Siempre parecías tan seguro de que algún día estaríamos en
la pelea. En un mundo suburbano, tu parte de la ciudad se hace menor, así que
estás en la orilla opuesta. Pero para cuando las primeras bombas cayeron, ya
estábamos aburridos. Ya lo estábamos -tan- aburridos.
Algunas veces no puedo creerlo, estoy superando la
sensación.
Algunas veces no puedo creerlo, estoy superando la sensación
otra vez.
Los niños quieren ser tan duros, pero en mis sueños, aún
estamos gritando y corriendo por el patio. Y todos los muros que construyeron
en los 70 finalmente caen. Y todas las casas que construyeron en los 70
finalmente caen. No significando absolutamente nada, no significando
absolutamente nada, no significó nada.
Algunas veces no puedo creerlo, estoy superando la
sensación.
Algunas veces no puedo creerlo, estoy superando la sensación
otra vez y de noche.
¿Así que, puedes entenderlo? Por qué quiero una hija
mientras todavía soy joven. Quiero tomarla de la mano, y mostrarle algo de
belleza, antes de que este daño esté hecho.
Pero si es demasiado pedir, si –acaso- es demasiado pedir, entonces
envíame a un hijo.
Bajo el paso elevado, en el aparcamiento, seguimos todavía
esperando. Ya ha pasado, así que mueve los pies de la caliente acera, hacia la
hierba. Porque ya ha pasado, ya, ya ha pasado.
Algunas veces no puedo creerlo, estoy superando la
sensación.
Algunas veces no puedo creerlo, estoy superando la sensación
otra vez.
Estoy superando la sensación, estoy superando la sensación.
En mis sueños aún estamos gritando. Aún estamos gritando.