Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

domingo, 29 de noviembre de 2015

Antecedentes


Querida Sofía:

Estos últimos días sin ti han sido muy raros, siento como si más que estar despierto, estuviera dormido. Las noches se han convertido en días, los días se han convertido en noches; durante el día no hago nada, no salgo, no como; y en las noches no puedo dormir, no quiero dormir, sólo te escribo. No pienso decirte que día es hoy, no necesitas saberlo; lo único que -yo- sé que te importa es que no dejo de pensar en ti.
Durante el día las nubes son negras y el sol se apaga y todo oscurece, y en las noches las -son- nuben blancas y la luna resplandece. Ha estado lloviendo, pero mas que lluvia parece que neva, frío no hace pero sabes que me encanta usar chamarras, las torres no dejan de ser torres; frías, metálicas, y las luces rojas no dejan de hacerme guiños, quizá te los hacen a ti, quizá ellas también te buscan, te buscan a ti en esta ventana, me acuerdo como te gustaba respirar el aire que llegaba hasta este balcón que desde que no estás es inútil. A veces las nubes son de todos colores, a veces también son transparentes. La vida parece un sueño mientras que dormido pareciera que es cuando más vivo, y si me siento más vivo es porque tú -si- estás allí.
P.d. Ya no sé si llamarte Sofía o Esnelia, quizá deba de rebautizarte. Quizá deba llamarte por tu nombre. Diez.

Destrúyase después de leerse.


"Dear and lover my"
Perdón por este silencio tan largo, pero como no puedes darte siquiera una idea de cuanto te extraño, el escribirte para mi es como atizar la llama de un fuego que el agua y el viento se empeñan y seguro lograrán apagar.
Igual así me arriesgue a escribirte a pesar del dolor que me provoca esto, escribirte y pensarte; pero es uno de esos dolores que son placenteros en el recuerdo y nececarios para el alma, porque siento que este sueño no podía terminar con un silencio, fue un sueño tan hermoso que se merecía una despedida.
Para serte sincero a mi me hubiera encantado despedirme de ti haciéndote el amor en la cama. Haciéndole el amor a tu oreja, a tu ombligo, a tus pies, a tus piernas, a tus senos, a tu espalda, a tus labios, a tus manos, a tus hombros. A tus oidos, a tus entrañas, a tu caminar, a tus shorts cortos, a tu corazón, a tu parado, a tu boca, a tu tocar, a los tirantes de tu ropa interior, a esos no; a esos se los he hecho infinidad de veces, creo que a tus ojos y tu mirada se lo sigo haciendo aun sin darte cuenta. O quizá si, espero que no.
Me hubiera encantado hacerte por última vez el amor y no tanto por mi tonta nesecidad de carne y mi maldita juventud, sino por regalarme a ti, por hacerte sentir en verdad lo que es que alguien te ame, hacerte sentir amada; hacerte sentir lo que jamás nadie te ha hecho sentir. (Con soberbia y orgullo te lo digo, jamás has sentido lo que yo pude haberte hecho sentir)
Te amo, no puedo decirte cuanto te amo pero ni siquiera yo lo sé, sólo te puedo decir que es esa clase de amor que siento, y pienso que nesecitaba, que me hacía falta sentir, quizá no tan fuerte como otros que he sentido en mi pasado, pero si quizá más necesario. No sabes como me arrepiento de no haberte desnudado aquel día que tuve la oportunidad, creo que mis palabras desaparecen cuando más las necesito, por eso ahora te las estoy escribiendo, pero como aquel día te lo dije, el tiempo vuela y quizá en algunos años nos conceda nuestro regalo deseado.



sábado, 28 de noviembre de 2015

El Principito en el cine.


Hace un par de semana llegó a México la más reciente adaptación cinematográfica que se ha hecho del clásico literario "El Principito" de Antoinede Saint-Exupéry, y aquí quisiera hacerles algunos detalles de la película que una vez más toca este libro que es muy bien sabido por los que leen habitualmente mi blog, es un libro al cual amo profundamente.
La primera parte de la película es encantadora, incluso enternecedora, como van mezclando la historia del principito con la vida y la realidad de esta pequeña niña que pareciera estar preparada para el mundo de los adultos. Las dos técnicas de animación son púlcras, pero no les voy a negar que la parte de la historia y la forma en que la plasman al principito y al aviador me encantó. La dirección de Osborne es exquisita con tomas no tan exploradas en las películas animadas al igual que la producción de su hermano. La música y la mezcla son perfectas. (No estoy seguro pero me parece que ahí hay mano de Hans Zimmer).
 Ahora la segunda parte en donde la niña hace este viaje metafórico para encontrar a un señor principe ya como parte del sistema donde lo tachan de fracasado por no encajar en ningun lugar, ver en un pequeño gran asteroide la realidad plasmada de la tierra y el mundo en el que vivimos, donde tratan de quitarnos todo lo que nos inspira para crearlo mercancia o algo útil para los negocios. Ver al adulado (tv basura y cómicos vendidos sin alma) y al rey servir al hombre de negocios que utiliza las estrellas para generar energia y luz artificial para que los demás "hombres" sigan siendo productivos (oprimidos). Me hace recordar un video-mensaje de José Mujica en el que nos advierte que el consumismo no nos quita dinero, lo que nos quita en realidad es el tiempo que invertimos en conseguir esr dinero, y el tiempo que perdemos en conseguir esr dinero es nuestra vida y nuestra libertad. Al final la niña y el principe escapan de ese asteroide y liberan a las estrellas. Llegan a B612 y al verlo desolado y encontrar a la rosa del principito este recuerda todo. Ahora, lo que no me gustó tanto de esta última parte es que no es tan necesaria como tal a la historia del principito, y aunque es mi opinión va muy bien con la película, y aunque me hubiera gustado también que ese viaje de la niña hubiera sido más bien un sueño, hubiera estado mejor, pero me gusta eso de que le dan un final a una historia, que aunque grandiosa, tiene un final triste, aquí te dan la certeza y la felicidad de que el principito llego con su rosa, aunque con muchos años de retraso porque ella ya no vive, pero él sabe que estará para siempre con él, así como el viejo aviador ya vivirá por siempre en el corazón de la niña, la película va mucho de eso, de las barreras que rompe el amor y los lazos que perduran aun después de que las personas que amamos ya no estan con nosotros a pesar de la muerte, asi como me gusta el final y la historia como tal de "El regreso del joven principe" de Roemmers, así como una historia que creé hace algunos años (el primer cuento que me atreví a escribir fue inspirado en el principito, el cual sólo ha sido leido por mi, mi hermano menor y su profesor. Quizá algún día se los comparta acá). Creo que lo más valioso del principito y el final que nos da Exupéry es que él nos invita a darle un final feliz a todos los que leemos ese maravilloso libro, y creo que por eso siempre preferiré el libro por sobre cualquier película que se haga sobre este. La película me gustó, pero sin duda al igual que lo que me pasa con El Gran Gatsby amo más al libro que la inspiró.







martes, 24 de noviembre de 2015

Midnight In Paris y la ilusión del loco romántico empedernido.


2011.

Año en que la AMPAS vuelve a otorgar otro premio a Woody Allen y otro año que los vuelve a desairar, pero con que película se los ha ganado esta vez. Déjenme hablarles de mi amor por Medianoche en París.

Con Midnight In Paris, Woody Allen lleva a la realidad que nos permite plasmar la ficción, el sueño de todo escritor de novelas románticas amante de la literatura americana de la generación perdida y los años veinte, ya que nos lleva con los ojos como si fuéramos nosotros mismos, como si fuera nuestra historia la vida de Gil Pender, un americano que viaja con su novia Ines y los padres de ella a la eterna y bella ciudad de la luz mientras sigue trabajando en su primera novela con la que sueña por fin alejarse de las compañías de cine que ruegan por sus historias y sus guiones, y mientras escribe sin querer mostrar aun sus adelantos por no creer que nadie pueda juzgar lo que con tanto amor ha hecho, pasea por la ciudad mientras se embriaga de esa felicidad que sólo la lluvia en esta ciudad puede brindar, cierto día mientras se reúnen en una muestra de vinos franceses con una pareja de amigos de Ines que también están en la ciudad, ellos deciden que quieres ir a bailar cuando salen del lugar, pero Gil insiste que quiere ir a dormir así que se va caminando hasta el hotel mientras Ines se va a bailar. Así que mientras Gil camina perdido por la ciudad, algo ebrio, sin poder hablar con nadie que lo entienda, y sin llegar a su hotel, le da la medianoche en una vieja calle al pie de unos escalones. Cuando las campanas de la medianoche suenan, un viejo Peugeot con un grupo de jóvenes bastante animados llegan hasta donde está él y le dicen que los acompañe a la fiesta, cosa que después de que Gil les expone que se ha perdido y que está algo ebrio decide acompañar a aquel grupo de franceses de los cuales sólo algunos hablan inglés, así que después de recorrer a una París que él no se ha dado cuenta es más vieja de lo que era hace algunas horas, y después de varias copas de Champagne llegan hasta una casa donde la gente que concurre ahí viste de manera muy peculiar, como si se tratara de una fiesta de época, también al llegar Gil nota que al piano hay un pianista bastante diestro que no sólo interpreta las canciones como si fuera el compositor, sino que además es muy parecido a este, en eso llega a interrumpir su razonamiento profundo una mujer bebiendo preguntándole si se encuentra bien, pues lo ve como perdido, -por decirlo de alguna manera para no parafrasearla-, y él le dice que sólo un poco, entonces Gil le pregunta que si ella es Americana, ella le dice que es de Alabama, Gil le dice que es de California, entonces ella le pregunta que a que se dedica, y Gil le responde que es escritor y que está trabajando justamente en una novela, entonces hace llamar a su acompañante que estaba platicando en ese momento con alguien más, entonces ella lo presenta y le dice de donde es, y el joven se presenta como Scott Fitzgerald, entonces Gil le dice que que coincidencia que tengan los mismos nombres de los escritores, ellos preguntan que los mismos nombres de que escritores, entonces Gil les dice que igual que Scott y Zelda Fitzgerald, entonces ellos le dicen que ellos son los únicos Scott y Zeda Fitzgerald entonces Gil un poco aturdido por las coincidencias de la noche y las bebidas que había tomado les dice que sólo hace un rato miraba al pianista y que le creyera o no, él lo había visto en viejas partituras de música, entonces ella le dice, que Cole era un genio que escribía las canciones más hermosas del mundo, y que si ella quisiera podría escribir también pero que su único y verdadero talento era beber, a lo que afirma Scott, entonces Gil les dice que es imposible que él hubiera escrito esas canciones, pues eran demasiado bellas, entonces Scott le pregunta que de que trata su novea, a lo que Gil después de hacer un esfuerzo por contestarle, acabo por sólo cuestionarles donde es a donde se a metido, entonces Scott le pregunta que si no conoce al anfitrión, así que Scott le dice que esa es una pequeña fiesta que han hecho para Jean Cocteau, entonces Gil les dice que si eso es una especie de broma, entonces Zelda les dice que quizá él se siente aburrido, y que ella también lo está, así que convence a Scott para que salgan de ahí, junto con Porter -que era su amigo íntimo- y su acompañante, entonces Scott le pregunta a Gil que si los acompaña, sin el saberlo a conocer a la gente más exquisita y más fascinante que pudiera conocer, una época que nos ha marcado a tantos aun casi un siglo después y de la que no volvería a ver al mundo tan fría y tan esperanzado a la vez como él solía verlo.

Así que mientras deambulan Gil y compañía (y nosotros con ellos) por las calles de un viejo París -que dicho sea de paso fue recreado en España- en los que conocen los lugares más íntimos y prohibidos de aquellos tiempos, que conoce a Ernest Hemingway -mi maestro- en un mítico bar de aquel París, a Geltrud Stein, a Pablo Picasso, a la encantadora Adriana de la que queda perdidamente enamorado, a Buñuel, a Dalí, a Man Ray, a Matisse, y a tantos artistas más mientras cada noche a la media noche brinca y se asoma en más de una época mientras su presente deja de ser cada vez más relevante y lo que creía importante deja de serlo para darle la oportunidad a las sorpresas que esa ciudad deba de darle ya sea en el pasado que todos soñamos o en el presente al que tarde o temprano todos debemos de regresar, sin duda con este filme Woody Allen a recuperado a mucho de su público que con los años lo habían abandonado tras dejar de filmar en su adorada Manhattan y a otros cuantos a los que nos adentra a estos mundos tan de él en los que uno lo que busca más que la magia, o la fantasía o esos mundos tan encantadores, o ese misterio que también se le da muy bien y del cual también sabe explotarlo, lo que uno busca en realidad de los filmes de Allen es ese amor, que muchas veces no llega como uno lo espera.


Por acá pueden encontrar encontrar el dialogo de esta escena




Acá podrán encontrar mi versión de esta escena










Cada quien interpreta a la vida a través de su arte

La elección de "cast" fue perfecto.



Lea Seydoux <3

domingo, 22 de noviembre de 2015


"Hacíamos el amor compulsivamente. Lo hacíamos deliberadamente.


Lo hacíamos espontáneamente. Pero sobre todo, hacíamos el amor diariamente. O en otras palabras, los lunes, los martes y los miércoles, hacíamos el amor invariablemente. Los jueves, los viernes y los sábados, hacíamos el amor igualmente. Por últimos los domingos hacíamos el amor religiosamente. O bien hacíamos el amor por compatibilidad de caracteres, por favor, por supuesto, por teléfono, de primera intención y en última instancia, por no dejar y por si acaso, como primera medida y como último recurso.


Hicimos también el amor por ósmosis y por simbiosis: a eso le llamábamos hacer el amor científicamente. Pero también hicimos el amor yo a ella y ella a mí: es decir, recíprocamente.
Y cuando ella se quedaba a la mitad de un orgasmo y yo, con el miembro convertido en un músculo fláccido no podía llenarla, entonces hacíamos el amor lastimosamente. Lo cual no tiene nada que ver con las veces en que yo me imaginaba que no iba a poder, y no podía, y ella pensaba que no iba a sentir, y no sentía, o bien estábamos tan cansados y tan preocupados que ninguno de los dos alcanzaba el orgasmo. Decíamos, entonces, que habíamos hecho el amor aproximadamente. O bien Estefanía le daba por recordar las ardilla que el tío Esteban le trajo de Wisconsin y que daban vueltas como locas en sus jaulas olorosas a creolina, y yo por mi parte recordaba la sala de la casa de los abuelos, con sus sillas vienesas y sus macetas de rosasté esperando la eclosión de las cuatro de la tarde, y así era como hacíamos el amor nostálgicamente, viniéndonos mientras nos íbamos tras viejos recuerdos.


Muchas veces hicimos el amor contra natura, a favor de natura, ignorando a natura. O de noche con la luz encendida, mientras los zancudos ejecutaban una danza cenital alrededor del foco. O de día con los ojos cerrados. O con el cuerpo limpio y la conciencia sucia. O viceversa. Contentos, felices, dolientes, amargados. Con remordimientos y sin sentido. Con sueño y con frío.


Y cuando estábamos conscientes de lo absurdo de la vida, y de que un día nos olvidaríamos el uno del otro, entonces hacíamos el amor inútilmente. Para envidia de nuestros amigos y enemigos, hacíamos el amor ilimitadamente, magistralmente, legendariamente. Para honra de nuestros padres, hacíamos el amor moralmente. Para escándalo de la sociedad, hacíamos el amor ilegalmente.
Para alegría de los psiquiatras, hacíamos el amor sintomáticamente. Y, sobre todo, hacíamos el amor físicamente.


También lo hicimos de pie y cantando, de rodillas y rezando, acostados y soñando. Y sobre todo, y por simple razón de que yo lo quería así y ella también, hacíamos el amor voluntariamente. "


Fernando del Paso - Palinuro de México (Fragmento)