Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

martes, 3 de noviembre de 2015

Heaven


"El cielo, si es que existe, debe ser un instante de sexo congelado. Hablo del sexo con amor, del apasionado encuentro con el otro. Si el sexo fuera una cuestión puramente carnal, no necesitaríamos a nadie: quién nos iba a atender mejor en nuestras necesidades que nuestra propia mano, quién nos iba a conocer y querer más que esos cinco deditos aplicados. Si el onanismo no nos es suficiente es porque el sexo es otra cosa. Es salir de ti mismo. Es detener el tiempo. El sexo es un acto sobrehumano: la única ocasión en la que vencemos a la muerte. Fundidos con el otro y con el Todo, somos por un instante eternos e infinitos, polvo de estrellas y pata de cangrejo, magma incandescente y grano de azúcar. El cielo, si es que existe, sólo puede ser eso".



lunes, 2 de noviembre de 2015

Nunca me abandones


"Nos duele tanto separarnos porque nuestras almas están unidas. Es probable que siempre lo hayan estado y que siempre lo estén. Quizá hayamos vivido mil vidas antes que esta y nos hayamos encontrado en cada una de ellas. Y hasta es posible que en cada ocasión nos hayamos separado por los mismos motivos. Eso significa que este adiós es a un tiempo un adiós de diez mil años y un preludio de lo que vendrá. Cuando te miro, contemplo tu belleza y tu gracia y sé que han crecido con cada vida que has vivido. También sé que te he estado buscando durante todas mis vidas anteriores. No buscaba a alguien como tú, sino a ti, pues tu alma y la mía están destinadas a estar juntas. Y sin embargo, por razones que escapan a nuestro entendimiento, nos han obligado a despedirnos. Me gustaría decirte que todo se arreglará entre nosotros, y te prometo hacer lo que esté en mis manos para que así sea. Pero si no volvemos a vernos y esta es una verdadera despedida, sé que nos reencontraremos en otra vida. Volveremos a encontrarnos, y aunque las estrellas hayan cambiado, no nos amaremos sólo por esa vez, sino por todas las veces anteriores".





domingo, 1 de noviembre de 2015

¿Por qué escribo?


¿Por qué escribo? ¿Por qué escribes? Si tú, tú el que estás leyendo esto. Quizá lo haces para escribir una carta de amor para tu primera novia o para firmar el cheque que pagará tus cuentas, no lo sé. Todos en algún momento escribimos para una cosa u otra. Yo por ejemplo les podría decir que en estos momentos estoy escribiendo una historia de amor pero quizá les estaría mintiendo, pero la tarea del interlocutor es creer eso que dice el escritor porque uno sabe que un escritor nunca miente. Quizá el escribir sea el acto de honestidad más puro que nos queda, el único; algunas miradas transmiten eso, pero quedan muy pocas en el mundo. Yo por mi parte me gusta creer esa razón por la que se rigen y se rigieron los más grandes escritores y por lo tanto la mia. 

¿Por qué escribo? No lo sé. Tal vez para llenar el vacío existencial de que la vida es muy corta y quizá no pueda hacer todo lo que se supone que yo debería de haberle dado a esta vida, y escribir es la manera de defenderme y dejar pistas para las futuras generaciones y decirles: "¡Ey! Esto es lo que hay que hacer!" Escribir es como cualquier otro arte, un pedacito de inmortalidad....

                                                                                                                                   @JohnnyAntuHap








viernes, 30 de octubre de 2015

Esnelia 3era Parte.


-Dime algún recuerdo que hayas olvidado, algo que no recuerdes. Algo que era tan tuyo que lo escondiste hasta de ti mismo.
-Algo que haya olvidado. ¿Cómo puedo decirte algo que olvidé? algo que ya no recuerdo.
-No lo sé. Trata de recordar algo.                               
-Algo. No sé, todo lo que recuerdo es algo que no he olvidado.
-Todos olvidamos cosas y después aparecen al ver, no sé; un objeto, escuchar una canción, platicar con algún desconocido.
Quedan unos segundos en silencio y ella se abraza fuerte a él.
-¡Ya se como! -dice ella- Hipnosis.
-¿Qué?
-Si, anda es divertido ya lo he hecho.
-Lo has hecho.
-Si, bueno en realidad me lo hicieron.
-Yo te lo hago todas las noches.
-No tonto. Eso no. Una vez en la universidad una amiga no lo hizo a mi y otras compañeras. Y en verdad funciona pero no es como en los actos de magia que dicen que no recuerdas nada de lo que dices, lo recuerdas todo, no duermes por completo, es una clase de despertar. Anda, hagámoslo.
-Pero que te voy a decir.
-No lo sé, será algo que hayas olvidado pero que en su momento significo mucho para ti, algo profundo.
-Y de cuando será.
-Eso no se puede saber. Tal vez de tu infancia o de una vieja relación. Eso es lo que te asusta, ¿verdad?
-No, sabes todo lo que fui y soy. Pero no creo que haya olvidado lago que fuera tan importante.
-Quizá fue una importancia pasajera que sólo te tenía que importar o algo que significara algo sólo en ese momento. Como ese capítulo que nos hace llorar de una novela que al final no nos gustó tanto, o ese poema de una compilación que cada vez que quieres volver a leer no encuentras la página. Quizá sea eso el recuerdo que extraigamos.
-Bueno, está bien. Hagámoslo.
-Bien. -dijo ella y se levantó para incarse sobre la cama- Ahora relájate y cierra los ojos.
-Bien. -dijo él y cerró los ojos.
-Ahora piensa en un lugar, un lugar en el que te sientas tranquilo y no me digas donde o como es este lugar. Puede ser, no sé; una ciudad llena de gente, o una montaña nevada en la que nunca has estado ni siquiera en sueños.
-Ok.
-No hables. -él sonrió y asentó con la cabeza-.
-Ahora, escuchando y viendo este lugar cuenta hasta tres en tu cabeza.
pasaron unos cinco segundos y ella dijo:
-Ahora, regresa en el tiempo viendo este mismo lugar y háblame de lo que empieces a ver y sentir.
-No lo sé, está oscuro. Creería que es mi nacimiento -dijo él riendo- pero que probabilidad existe de que aún recuerde esto. No sé, no creo que uno sienta nauseas cuando está naciendo y eso es lo que estoy sintiendo justo ahora, como si estuviera a punto de viajar, o morir. Que se yo. Eh, me duelen las piernas, creo que estoy subiendo escaleras, he subido muchas porque voy hacia arriba, oye no será mi muerte, o la muerte de alguna vida pasada. Se ve una luz al final, viene gente tras de mi, puedo escucharla hablar, son varios. Me voy acercando a la luz, es una puerta, hay un par de mujeres muy atractivas esperando. He llegado con ellas y me dan la bienvenida, un segundo creo que las recuerdo, bueno al menos su uniforme, espera, estoy en el barco, es el barco que me trajo aquí la segunda vez que te vine a buscar, aunque no sé que estoy haciendo aquí, recuerdo todo lo que pasó hace tres años. Bueno, sigo caminando, recuerdo muy bien donde me voy a sentar. el primer grupo de bancas hasta el frente. Sabes, nunca me gustó alquilar un dormitorio cuando viajaba por barco, son tan solitarios, si puedes tener algo de privacidad y llevarte a alguna turista o a alguna de las muchachas que trabajan en el barco como cocineras, pero eso no les quita lo solos que están. Bien, ahora me siento. Veo pasar a la gente frente a mi, recuerdo a la chica que esta pasando frente a mi.
-Descríbemela.
-No lo sé. Es muy atractiva, es de piel blanca pero está algo bronceada, tiene unos ojos hermosos color no sé, verdes, esmeraldas. Me mira y me sonríe, recuerdo que esa vez quise acercarme para conversar con ela en más de una ocasión  me invadía el impulso, pero estaba acompañada de al parecer con su madre y una niña pequeña, no sé a verdad si era su hija o su hermana menor pues la madre se veía bastante bien y joven. Pero pues no pude acercarme así que, sólo me conforme con sonreírle en ese momento y cada que salía para afuera, pero non recibí muchas por parte de ella, creo que sabia o creía que yo buscaba algo.
-Y lo buscabas.
-Te podría decir que si y no sentiría que te estuviera mintiendo, pero más que buscar algo, sólo me hubiera gustado, no sé platicar con ella o saber su nombre.



jueves, 22 de octubre de 2015

Carretera - Gustavo Cerati - 2da Parte





"Las cosas y las personas se convierten en sombras mientras las luces abren los ojos, el cielo muere; y el mar sigue siendo el mismo. Quizá ya no lo podamos ver, pero él nos observa todo el tiempo"


Segunda parte de un viaje por una parte del malecón de La Paz, Baja California Sur, México; esa parte que es más silvestre, más libre, más carretera y no tan ciudad.