Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

viernes, 10 de mayo de 2019

Le Genou de Claire.




Le Genou de Claire (La Rodilla de Clara en español) es la quinta película de los Seis Cuentos Morales del magnífico director y crítico francés Eric Rohmer, uno de los padres de la Nueva Ola Francesa, y quizá el más personal de todos.

¿Que tiene de especial su cine? Quizá eso ya lo haya contestado en los dos textos que he escrito de otros dos cuentos de los seis que comprenden este peculiar grupo de películas. ¿Y qué las hace diferentes al resto de las películas de Rohmer? Eso trataré de explicar en este texto.

La película se desarrolla en los días libres de un diplomático llamado Jerome, un hombre maduro en una comunidad al este de Francia, cerca de Annecy, lugar al que va para vender su propiedad días antes de contraer nupcias con una mujer a la que el dice no amar del todo, pero que es con la única mujer que desea volver. En este lugar se encuentra con una vieja amiga, Aurora, (Aurora Cornu encantadora) que pareciera por momentos en muchos lapsos de la película que esa amistad es o fue algo más en el pasado. Ella es una escritora que está en el lugar al otro lado del lago en una casa con una familia cuya integración es la madre y su hija, una adolescente de nombre Laura (Béatrice Romand, actriz recurrente de Rohmer), chica que le confiesa a Aurora que se ha enamorado de Jerome, él se alaga pero cree que no va para más la cosa, entonces convencido por Aurora para que le sirva de inspiración, este le sigue el juego a Laura, pero nota en la joven que no es como las chicas de la edad que tiene, saber jugar reglas muy sofisticadas del juego que es el amor, al grado de dejar bien en claro que no le interesan los jóvenes de su edad y que no le importaría mancharse las manos con tal de ganar algo de experiencia, al fin de cuentas el más dañado sería Jerome de seguirle el juego pues está a punto de casarse. Justo cuando Jerome está por seguir su juego, un par de cosas ocurren en la trama, o mejor dicho, dos personas aparecen a escena: Vincent (Fabrice Luchini), un amigo de Laura que vuelve al lugar, que hace que ella se ocupe todo el tiempo con él y que Jerome no sea participe de sus actividades, no por ser excluido por ellos, sino porque el no se ve con chicos de esa edad, y Claire (Laurence de Monaghan), la media hermana de Laura, una chica muy guapa que desata en Jerome una especie de atracción de la forma en que él menos espera, a pesar de saber que tiene novio llamado Gilles (Gerard Falconetti) que no la deja ni a sol ni a sombra, sigue el juego de su amiga escritora, que dirige a la atracción a desenlace de lo más inesperado.

En este cuento está más presente aun la moral definida en cada personaje, los cuales son pocos como nos tiene acostumbrados Rohmer en esta serie, una moral muy distinta, más sin embargo válida y que es definida por su edad, no sólo por sus razones o sin razones, sino por lo que representan. Desde la madre soltera que ha perdido dos matrimonios que prefiere que su hija esté al lado de un buen hombre aunque esté mayor sabiendo que no le hará nada porque está a punto de casarse, la escritora sola que espera sabiendo que aunque ya no es una joven sabe que tiene mucho que dar y que se mantiene casta a pesar de que confiesa que le gustan todos los hombres, una joven que piensa como una mujer mayor pero que sigue sus instintos de joven, una chica atractiva que necesita de la presencia de un hombre a su lado, porque necesita sentirse amada como toda chica de su edad, el joven amigo que sabe que no es partido para su amiga pero que gusta y busca de su compañía, sin querer amor o atracción, el joven enamorado que quiere imponer sus reglas a su amada para mostrar virilidad, y un hombre maduro (que es Jerome, interpretado por Jean-Claude Brialy, el cual por cierto, tiene un parecido muy marcado con Julio Cortázar en más de un aspecto) que pretende seguir un juego para ayudar a mas de una persona y reafirmar su sentir, para al final poder volver por elección propia y no por abandono o por no tener mayor opción con su amada, algo muy parecido con lo que pasa en el final de La Coleccionista. Todos son personajes encantadores, son y conviven con un aspecto campireño, los árboles, el lago y todo en el exterior se siente tan real como los personajes, no hay dramatismo de más, sólo hacen lo que hacen por una razón de ser: están vivos.

La presencia de la segunda chica mientras se busca la primera es algo muy significativo de este grupo de cuentos en la filmografía de Rohmer, (y una singularidad que comparte con el cine de Woody Allen, auqne sus estilos son claramente muy distintos) lo vimos en Pauline en la Playa, de cierta manera lo vimos en La Coleccionista, en esta lo vemos más literal, y cómo una vez se satisface una necesidad, que no siempre es amorosa o sexual, se busca el primer encuentro la efusividad del momento y a la persona que nos brindó este sentimiento.

Una película que aún es más mesurada en el ritmo que las otras dos ya mencionadas, el como emplea muy pocas veces movimientos de cámara Rohmer y aún menos acercamientos de esta, pero que son meticulosos, precisos, perfectos y exactos; nos cuenta más de lo que las palabras nos puedan decir. No es tan centrada o intelectual que las mencionadas, pero tienen un discurso que llega y es en cierta medida muy personal. La música acá no engatusa, es más ni siquiera existe, un claro ejemplo de que no se siempre es necesaria cuando se sabe contar una historia, la cual es contada marcando los días.







La Coleccionista.



Si el cine de Eric Rohmer se pudiera definir en una frase, seguro que sería esta:

"Dejar que el tiempo pase".

Esto definiría a la perfección el cine de uno de los exponentes más serios, firmes y exquisitos de la Nueva Ola Francesa. Pero sin duda alguna si otra cosa define el cine de Rohmer sería: la elaboración. Pero es una elaboración tan perfecta, meticulosa y precisa que uno creería que en sus películas nada está elaborado, escrito, manipulado, es una elaboración tan perfecta que uno ve fluir las cosas en todo aspecto como la vida misma, y llegar a este punto de elaboración es casi imposible, vamos, sólo los grandes pueden hacerlo.


En La Colleccionista, película de 1967 que comprende la cuarta entrega de su grupo de películas denominado "Seis Cuentos Morales" (que en realidad fueron concebidos antes de ser filmados como los capítulos de una novela, pero que al ver muchas cosas tenían que ser vistas para ser entendidas, las palabras no eran suficientes) nos presenta a través de tres prólogos (extraordinarios por cierto) a nuestros personajes principales, su presencia en el filme, sus ideas y lo que buscan en la vida. Haydée, Una chica que va de aquí para allá, Daniel, un pintor nihilista y conflictivo, y Adrien un joven no tan joven, que se dedica al arte y que quiere montar su galería de arte y que tiene que lidiar durante un mes en la casa que tienen el y Daniel en la costa del mar Mediterráneo preparando todo para ganarse a un coleccionista que podría financiar su sueño, pero a la par de esto lo atormenta el hecho de que su novia tenga que pasar ese mismo tiempo en Londres cuando él quisiera pasar ese mes con ella, porque sólo con ella desea estar. Sin su novia a su lado decide entregarse al ocio, al no hacer nada, a no pensar, pero como suele ser en los artistas, e los intelectuales, la nada, es lo que más inspiración nos provoca crear cosas, elaborar planes. Eso se convierte Haydée para Adrien, luego de una presentación poco usual entre ellos, él al poco tiempo se da cuenta que la chica es una especie de coleccionista, y él cree que ella quiere tenerlo entre su colección, cuando en realidad no hay nada que defina esto como cierto, es entonces que Adrien hace un plan elaborado para que ella se despegue de él, él se cree superior como para caer en sus garras, al final hace todo para que ella se aleje, incluso cuando su amistad y su entendimiento es mejor y lo beneficia. Al final queda solo, algo que en el fondo no quería, y decide ir en busca de la mujer que ama.

Hay algo que muchos podrían juzgar y criticar sobre esta película, y sobre muchas de las películas de Rohmer en particular: ¿Por qué todos sus personajes suelen ser seres hermosos, ricos, intelectuales, inteligentes, artistas? La respuesta se divide, es fácil, sencilla, simple; incluso en el prólogo de Adrien se habla sobre la belleza, lo subjetiva que suele ser para algunos, como una suma de conjuntos, y para otros llega ser tan tajante que lo reducen a lo superficial, pero la belleza en los personajes de Rohmer va más allá de lo ordinario: nos resultan bellos esos seres porque a pesar de su belleza física, encontramos belleza en sus pensamientos, en sus dudas y conjeturas existenciales, vemos nuestros pensamientos reflejados en ellos, y eso hace que aunque no sean figuras griegas con belleza tildada de perfección, a nuestros ojos (y sobre todo, pensamiento) son bellos. Pauline Kael hablaba también al respecto sobre esto en su ensayo sobre Bonnie And Clyde de su libro Kiss Kiss, Bang Bang, (en el que también refleja mucho el amor que siente por todo el cine de los direcores de la Nueva Ola Francesa, y su desprecio a muchas de las películas de Antonioni y por Ordet de Dreyer, aunque a sus otras obras las consideras las mejores del séptimo arte) en el que dice que uno empatiza más con personajes bellos, a uno le duele más ver morir la belleza, a uno le alegra mas ver feliz a la belleza, pero a mi parecer va mas allá. (Y miren que no estoy contradiciendo a la master Kael, aunque no le gustara Ordet de Dreyer.) Para nosotros son bellos por sus pensamientos, porque en ellos pasa lo que por nuestros pensamientos pasa, por el lapso en que dura el pensamiento, o sea la belleza, nosotros somos parte de esa belleza, nosotros somos bellos, y no tiene nada que ver con lo físico al final de cuentas.

Con muy pocas películas (ya no digamos directores) me dan unas inmensas ganas de volver a ver una película por segunda vez en un corto lapso de tiempo porque siento que algo se me ha escapado, muy pocas películas me producen el placer como las de Rohmer. Sin duda alguna Rohmer será un director que seguirá cautivando y sumando adeptos de su cine, por lo pronto estará muy presente en las páginas de este blog, sin duda alguna es ya uno de nuestros directores franceses favoritos junto con Bresson y Ophuls.













jueves, 9 de mayo de 2019

Bayoneta: el boxeador que quería ser un hombre bueno.




Bayoneta es la tercera película del director Kyzza Terrazas, luego de la extraordinaria Somos Lengua (2016) y su ópera prima El Lenguaje de los Machetes (2011).

En esta narra la historia de un boxeador mexicano llamado Miguel, quien por razones que no se nos revelan en un principio se retira y emigra a las tierras escandinavas de Finlandia, donde se dedica a entrenar a boxeadores en un gimnasio con su antiguo entrenador. Vemos desde el minuto uno un conflicto interno en él, en un principio parece que es sólo por algo trágico que ocurre en su vida y que hace que se aleje de su esposa y su hija, (la parte peor desarrollada de la película si me permiten el comentario) con quien no se había comunicado en mucho tiempo, al grado que lo creen muerto, pero es luego de que el gimnasio donde trabajaba queda en banca rota que decide volver a pelear, pero esto no hará que reviva viejos demonios y errores que cometió en su carrera, arrastrado por otras personas que lo hacen creerse ser un hombre malo, cuando en realidad lo único malo que hizo desde un principio, es hacer lo único que él sabía hacer.

Si algo tiene de valor esta película, a pesar de sus detalles, porque los tiene, son dos cosas en particular: su actor protagónico y su director.

Enpezemos sin lugar a dudas por Luis Gerardo Méndez, un actor que pocas buenas actuaciones se le pueden contar (la más memorable que yo recuerde, en la serie XY), haciendo que su trabajo en esta película esté más allá de lo que haya hecho antes, hay un grado de compromiso y sufrir en el personaje que nos hace empatizar todo el tiempo con su trágica carrera y su trágica vida, como al final recurre al autosabotaje sin importarle a quien se lleve entre las patas con tal de sanar algo de culpa por lo que lo marcó en el pasado cuando él no pudo controlar su destino. Por otro lado Kyzza Terrazas lleva el tiempo y el ritmo de la película adecuadamente, dándole el fondo y la forma que debían tener, no hay nada apresurado, la edición es correcta, no necesita ser espectacular como en Somos Lengua, sólo necesita estar al servicio de la historia. Como ya lo mencioné a pesar de los detalles que ambos tienen, como Luis Gerardo tiene problemas en el acento en más de una ocasión en la película, y Kyzza luego no controla bien sus close-ups cuando se trata del personaje del Bayoneta, y el escenario donde se desarrollan las tres peleas de la película (en diferentes países, por cierto) parece que es el mismo lugar. Pero esto es ser muy quisquilloso, todo puede ser bien justificado por la película y en pro de la película. La música original es esplendida, y la no original es acertada. La fotografía es de primer nivel, las actuaciones del resto del reparto es formidable (entre ellas, la del extraordinario actor finlandes Ilkka Koivula), las alegorías y metáforas utilizadas entre el Bayoneta y el esposo de la chica con la que tiene un encuentro en Finlandia de nombre Sarita, el del ciervo que al principio yo pensé sería la metáfora del destino, pero que luego de esa estupenda tercera parte y el final, se interpreta como la liberación de la culpa y el perdón.

Una propuesta y una apuesta diferente en nuestro cine nacional, recurriendo a elenco de diferentes países, grabando en Finlandia, una historia que toca muchos puntos como la corrupción, el poder del negocio, la migración, los vicios, los problemas personales, como resolvemos o escapamos de estos, los matices que le da Kyzza, que nos ha mostrado que si algo sabe, es meternos en la mente transtornada de sus personajes protagónicos. Sólo por estas cosas, esta película se debería de ver sobre cualquier otra del montón que es actuada por los mismos, que trata de los mismos, dirigida por los mismos. Si a esto sumamos la gran calidad que tiene, aun con sus detalles, es una cinta obligada si o si y merecida ser llamada de lo mejor de los últimos dos años. Dejemos egocentrismos que nos cierran el mundo creyendo que porque una película es taquillera o porque se hizo con los mejores equipos o efectos especiales es buena, apostemos a la calidad del contenido, de las ideas; apostemos al arte en conjunto, sumando todos de a poco, sumemos y apoyemos a los espacios que nos brindan estas opciones de cine diferente.




jueves, 2 de mayo de 2019

Micro-críticas.


1.-600 Millas.
Película del heredero de la dinastía Ripstein de nombre Gabriel, es un relato que narra la cruda realidad del tráfico de armas de EU a México a través de un joven y bajo ampón de apellido Rubio. Revela con que facilidad se le venden armas a los jóvenes norteamericanos que con tal de ganar dinero fácil hacen de prestanombres con "delincuentes" compatriotas nuestros. La complicación llega cuando Rubio, es enfrentado por un agente de la ATF, llega su socio y golpea al agente, entonces Rubio en un acto de desesperación se lo lleva con él y cruza la frontera hacia México, a partir de ahí el relato es el mismo de siempre sin aportar nada nuevo: el americano (que si es rubio, y que es nada más y nada menos que el gran actor Tim Roth, con una actuación destacada) salva al mexicano, para al final dejarlo hundido en la mierda que ellos crean en un principio.

Ripstein trata a bien en plantear el problema, pero su discurso se vuelve deficiente tanto por la narrativa ambigua planteada, y el argumento centrado en su protagonista se torna a la divagación entre su orientación sexual y su manía de hablar solo, y no es por la mala actuación de Krystian Ferrer que no funciona, él está bien, a mi parecer es lo mal creado que esté el personaje desde el guion, o la forma en que se le enfoca en la historia. Una película en la que se siente mucho la influencia de sus dos productores: Michel Franco, y el propio Roth. Como ya lo dije, aunque hay buenas intenciones, al final se vuelve una película que no propone solución, ni empatización, ni exposición certera; es como Sicario (Denis Villeneuve - 2015) en la que los gringos son los buenos, y al final los mexicanos terminan perdiendo.



2.-El Plan de Maggie.
Lo admito: tengo una seria debilidad por Greta Gerwig y Rebecca Miller, al grado que cualquier cosa en la que trabajen estas dos mujeres, seguro le daré la oportunidad de verlo. De esta película en particular no hay tanto que comentar, sólo que Gerwig es sin lugar a dudas la reina del mumblecore y del nuevo cine indie norteamericano (ya sea como actriz o directora) y que Rebecca Miller es una directora muy diestra. En esta película se plantea el plan elaborado que hace una chica para ser madre, como recurre a un plan extremista a una edad muy joven para no sufrir lo que sufrió con sus padres, y como hace creer a todos a su alrededor que no lo ha seguido al tener a su bebé con un hombre casado que se separa de su esposa que no lo valora y no lo apoya, al final todo mundo se da cuenta que Maggie vino a mejorar sus vidas, a valorar lo que hacen, y a dejarles una gran lección; todo esto mediante un plan que jamás cambió, a pesar de que incluso a nosotros como espectador nos haya engañado: al final el amor lo encuentra donde sabía que estaba desde un principio, con una confesión bastante extraña, pero sincera.



3.-Camille Claudel 1915.
Interesante retrato biográfico de la escultora Camille Claudel basada en el segundo año de su estadía en un manicomio encerrada por su propia familia y Rodin de quien fue amante, basada en la correspondencia real entre la escultora y su hermano el escritor Paul Claudel, quien la ayuda y con quien tiene comunicación del mundo exterior, pero que por sus diferencias en la creencia religiosa no se atreve a sacarla del encierro que sostendría hasta el día de su muerte.

Si yo le pudiera poner un título alternativo a esta película sería: "Conviviendo con la locura". Vemos al personaje de Camille todo el tiempo en un estado de sufrimiento, que por pequeños lapsos puede deslumbrar algo de felicidad, pero que se torna casi inmediatamente a un dolor y llanto insoportable para su alma como ella misma lo describe. Sus emociones están al borde del desquicio estando entre gente que no es de su condición, a pesar de lo noble de estos seres.

Juliette Binoche no sólo es lo mejor de la película, es quizá una de sus mejores interpretaciones, y es mucho decir. Los dos monólogos más largos que tiene, uno con el psicólogo, y el otro con su hermano cuando le da la espalda, son espléndidos, la película vale por si sola por estos dos.

Un acercamiento a la escultora y a esta etapa de su vida, que tiene como trasfondo la represión que se llevaba hacía las artistas mujeres en aquella época, el desprestigio al que la condenó quien fuera su amante y maestro por miedo a que lo superara y fuera mejor que él, y como la guerra y la religión ganó más adeptos en aquellos años tan trágicos para el arte.




4.-Héroe.
Una de las grandes producciones asiáticas del nuevo siglo que hace honor a un género propio de la región y la historia de como despegó su cinematografía, y que no sólo hace honor a su historia como nación, sino también a la narrativa y el juego con esta.

La historia narra en dos lineas de tiempo las muchas interpretaciones que llevan al desenlace de un suceso, que lleva a dos hombres a un enfrentamiento que termina de diferente manera a como se planteó en un principio, la manera en que se juega con los colores y las emociones para plasmar diversas posibles interpretaciones de una historia que se cuenta distinto y es la misma, el título alternativo que yo daría a esta es: "los distintos colores de una misma historia". La dirección y edición de la cinta es prodigiosa, la fotografía es bellísima y hay una especie de poesía que se puede leer entre cada enfrentamiento, estos son una verdadera obra de arte. Las actuaciones de todo el cast estelar es de primer nivel, (Maggie Cheung no puede estar más hermosa) incluso la de Jet Li.




5.-Blue Valentine.
Esta película la vi sólo por dos razones: la primera, su director, Derek Cianfrance, ese director que a mi me dejó fascinado con su "The Light Between Oceans", y que al conocer que esta quizá es su película más mediática tenía que darle su oportunidad. La segunda razón es por su protagonista femenina: Michelle Williams, sin lugar a dudas una de mis actrices favoritas norteamericanas de la actualidad, y esta seguro es una de sus mejores actuaciones en su carrera.

Y la premisa de la película no es nada novedosa, la historia narra en dos lineas de tiempo por lo general cronológicas, una tras otra, como inicia la relación entre Cindy (Williams), una joven que ha llevado una vida sexual muy activa, y que luego de tener sexo con su novio y este terminar dentro de ella por accidente deja de verlo al creer que este acto le frustrara su sueño de ser doctora, pero conoce a Dean (Ryan Gosling, con a mi parecer una estupenda actuación debo decir) un joven solitario que trabaja en mudanzas que sueña con la idea del amor único y real como el que mira en todas las películas románticas que ha visto. Nos narra su enamoramiento y su boda, y por el otro lado nos narra su vida ya de casados con una pequeña de 6 años que es la adoración de ambos y como su primera crisis matrimonial que se desata luego de que Cindy se encuentra con su ex (el verdadero papá de su hija) acaba por acabar con su matrimonio el cual pareciera desde un principio era insostenible, pues ambos sólo buscaban salir de algo, por una parte Dean, de su soledad, y Cindy, de su problema con llegar a ser una madre soltera y no haber tenido el valor de abortar.

Como ya lo dije, no es una premisa esta historia, pero he de decir que Cianfrance la hace narrativamente muy atractiva, le da un timing adecuado y la muestra todo el tiempo con una paleta de colores fría y sombría, como que todo al final, a pesar de los lindos momentos entre los dos mientras están en su cortejo, que nada durará para siempre, el daño es mucho entre ambos, pero al final tienen que borrar la ideología soñadora para enfrentarse a la tortuosa realidad.

Me recordó mucho a Stockholm por momentos, pero la verdad acá no está tan dividida la realidad de la fantasía, y está muy bien planteada la tesis de la película: no puedes creer que en la vida vas a encontrar una historia como en las películas románticas que ves, y mucho menos con la primer chica que conoces, y que hoy día nuestra sociedad no cree importante, ni siquiera valioso tratar de reparar las relaciones en una de tantas crisis que pueden pasar, hay tantas personas en el mundo que se cree una puede sustituir a la otra, o que quizá por temor a repetir con nuestros hijos lo vivimos con nuestros padres, terminemos haciendo algo peor, o haciendo justa mente eso: lo mismo.



6.-Incendies.
Cuarta película del extraordinario director canadiense Denis Villeneuve, en la cual muestra perfectamente que si al día de hoy todas las películas que ha hecho para la industria de Hollywood (Enemy es quizá una de mis películas favoritas de los que va de la década, Prisoners y Arrival son estupendas, y Sicario junto con Blade Runner 2049 si bien no me gustaron del todo, si hay cosas muy valiosas en ambas, además del hecho de que a gran parte de la crítica le gustó de sobremanera) son de manufactura casi perfecta, sus primeros trabajos en Canadá están en ese nivel. Y si me permiten un comentario osado de mi parte, quizá hasta de mejor calidad.

Incendios es esa clase de película que si te involucras desde el minuto uno con ella, es muy predecible toda su trama, pero acá es donde aparece la magia de un gran director como lo es Villeneuve, ustedes se preguntarán: ¿cuál es esa magia? El cómo nos cuenta una historia. La historia es impactante en sí, pero la forma en como se nos va contando, como se nos va desmenuzando, como nos mete en la psicología interna de cada personaje, como Villeneuve con un método impresionante nos da las respuestas, es digno de alabarse. Contar la trama de la película me parece sería arruinar toda la experiencia que es ver una de las películas que a mi más me ha impactado y que me haya dejado secuelas de varios días, sírvanse con saber que la recomiendo muy ampliamente.



7.-Carta de una Enamorada.
Película de 1948 que es una clara muestra de lo que es el buen Hollywood, el Hollywood clásico y lo mejor de su época de oro, esa en la que directores europeos podían llegar a proponer, hacer memorables películas sin que las grandes compañías metieran mucho sus narices. (Como también llegó a ese Hollywood von Sternberg.)

Max Ophüls es quizá uno de los grandes exponentes del cine francés, y aún así de los menos mencionados por los cinéfilos comunes, esta película es una extraordinaria forma de descubrirlo, es para mi quizá el mayor hallazgo que he hecho en el año hasta ahora.



8.-Inland Empire.
Muy a lo MulHolland Drive, David Lynch quizá quiso hacer con Inland Empire a una media hermana igual de psicótica y loca.

Inland Empire es de esas películas que como espectador te dejan confundido quizá en el sentido más molesto, pero que poniéndote en los zapatos del realizador te hace encontrar muchas cosas fascinantes. Es todo lo que puedo decir.



9.-Rebecca.
Alfred Hitchcock es el maestro del suspenso, de la intriga, es un director que influenció y fue admirado por muchos (y sino échenle un ojo a los franceses de la Nouvelle Vague) eso todo el mundo lo sabe, de ahí que muchas de sus películas a muchos espectadores les parezcan similares o muy parecidas, al escribir sobre Rebecca muchos verán similitudes con otra película: Spellbound.

La película empieza de manera muy simple con una historia que puede parecer predecible, y en cierta manera lo es, porque sigue las normas de muchas películas: chica humilde conoce a hombre maduro atormentado que carga con el peso de la muerte de su esposa, ella parece darle nuevamente el gozo por vivir y se casa con él y al llevarla a su mansión se da cuenta cual presente aún está en su vida la esposa, pero no de la manera en que ella cree, ni en la que nosotros pensamos, salvo que nuestro bagaje en el cine de Hitchcock sea extenso.

La película cuenta con errores de secuencia que son perceptibles, pero que jamás llegan a ser tan molestos (porque si lo son en cierto sentido, pero no tanto) la actuaciones son buenas, pero la de Joan Fontaine simplemente deslumbra, no es su mejor actuación a mi parecer (a pesar de ese Oscar que ganó) pero es radiante su presencia en la película y la psicología que maneja.

Mucho más efectiva, intensa, llena de suspenso e intrigante que la antes mencionada, a pesar de los nombres que en ella resuenan como Ingrid Bergman y Salvado Dalí. (Como olvidar la representación de ese viaje onírico a través del sueño del médico sometido al psicoanálisis.)


10.-Deseo.
Película española del 2002 dirigida por Gerardo Vera (Segunda Piel, 1999) y protagonizada por Leonor Watling y el argentino Leonardo Sbaraglia, es la clase de películas que pretenden que por el simple hecho de tocar un tema histórico (al cual nunca se le da ni el contexto ni la importancia adecuada) y ponerle una historia de amor, entre una joven española que vio morir a su padre a manos de los fascistas y un argentino miembro del partido nazi, debe de tomarse en serio. La película aunque con buenas intenciones, o más que eso buenas o interesantes historias dentro de la misma, jamás se llegan a desarrollar por completo, todo se siente a la mitad, incompleto. Tiene planos, (como el del silueta del esposo de la española con el fondo azul del interior dela casa al amanecer antes de morir) secuencias (como la del abrazo del reencuentro dela española con el argentino y como se monta sobre esta el momento exacto en el que hacen el amor [escena que además tiene un simbolismo bien poderoso con el papel de Leonor Watling del como su cabello suelto refiere su estado de libertad en el encierro]) y momentos muy bien logrados, pero en general tanto su discurso, su planteamiento y desarrollo, se sienten confusos, jamás se toma una postura seria de lo que se quería decir detrás de la tragedia del final, o mejor dicho, de que lado estaba la historia que se plantea entorno al momento histórico que es duro en la memoria de la sociedad española.



11.-Luces de Variedad.
Me pasa con muchos de los grandes cineastas como Fellini, Tarkovski, Bergman, Dreyer, incluso el propio Hitchcock ya mencionado arriba, que sin conocer todas su filmografía, no hay película de ellos que no me guste, incluso de algunos de mis directores favorito, o de los que ya conozco toda su filmografía, hay quizá una película que no me gusta, (a excepción de Bresson, de él todas sus películas me parecen extraordinarias) dicho lo anterior escribo sobre la última que he visto del director quizá más relajado del neorrealismo italiano, pero el más profundo, existencial y personal de todos, me refiero a Federico Fellini y la película en cuestión es su ópera prima: Luci del Varietá.

Co-dirigida con el más experimentado Alberto Lattuada (el mismo que dirigió la encantadora Cosí Come Sei, 1978) en el año 1951, es una película ligera de la cual crees que recibirás sólo entretenimiento y pasarlo bien, pero que conforme avanza la trama esta va creciendo emotiva y emocionalmente, toca muchos de los temas preferidos de Fellini y que en sus películas posteriores expondría quizá más profundamente: los artistas, el teatro, la calle, las fiestas. Cada personaje está vivo, se mueve y muta a lo largo de la cinta, ninguno termina siendo lo mismo de cuando empezó, o quizá si, pues la naturaleza de cada uno al final sale a flote.

Siempre me ha parecido interesante ver las óperas primas de todos los directores y ver como en ellas está todo lo que en sus siguientes películas vez, si se es capaz de encontrar eso en una película, quiere decir que estamos ante la presencia de un autor antes que todo, no soy yo quién para juzgar si bueno o malo, pero hay una linea argumental, y hasta filosófica en toda su obra. Si eso no se detecta eso en su ópera prima, es sólo un director más.



12.-On The Beach at Night Alone.
Película surcoreana del 2017 que tenía muchas ganas de ver, y vaya que si me ha dejado gratamente sorprendido. Cabe destacar que la película se divide en dos películas, la primera, nos muestra a una joven chica, que está con su amiga más mayor en la ciudad de Hamburgo, estando en este lugar hablan sobre todo y nada, pero más en concreto sobre un hombre en la vida de la joven, el cual es casado y que por esta razón la chica se va de Seul. Estando en este lugar la chica empieza a cuestionar su forma de amar, su forma de ver la vida, y que será de ella. De a poco vemos similitudes en ambas mujeres, al grado de creer que una es la representación de la otra, ya sea en un futuro o en un pasado, la primera parte termina como quien mira una película diferente, y nos deja esa sensación con un final inexplicable. La segunda parte empieza precisamente como nosotros nos quedamos como espectadores, pero la espectadora es la misma chica de la primera parte, ya de regreso en Seul, la vemos visitar a viejos amigos, en estos encuentros nos enteramos que es una actriz, que el romance que tenía con el hombre de quien está enamorada es un director más joven que ella, y sus pláticas con sus amigos nos dejan ver lo mal que lleva este duelo y lo necesitada que está de salir adelante con su vida la cual pareciera no toma rumbo, salvo el que pasa en sus sueños mientras duerme en la playa.

Una película que toca temas tan profundos como la falta de identidad, la necesidad de amor y lo mal que algunos lidiamos con problemas y perdidas amorosas, lo mucho que nos cuesta salir de una caída, de una crisis, de un bajón. La actriz principal es un encanto, no sólo es bella, como lo dicen en la película, y es un salvoconducto para que la película funcione y fluya. Algo verdaderamente destacable en la película (aunque me costó bastante el aceptarlo, pues no me gusta nada este "efecto") son los close-ups , acercamientos y movimientos de cámara mientras se está en una secuencia, se entiende claramente que con ellos se buscaba crear armonía, empatía, intimidad y profundidad en cada escena sin perder esencia con tantos cortes. Una película muy diferente en el trato hacia un tema por demás universal, sin dejar de lado por supuesto el homenaje que se le hace al oficio del cine como tal, y eso se agradece siempre.



miércoles, 1 de mayo de 2019

The Rider.

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El cine independiente norteamericano este año pasado nos entregó películas realmente sorprendentes, de esas películas de las que en realidad no esperas mucho, pero que son potencialmente prósperas para en unos años convertirse en películas de culto.

The Rider es una película de esas, una películas que empieza de manera muy mesurada, muy lenta, en la que realmente no pasa nada, pero la fotografía prodigiosa hace que uno siga observando, ya parado el primer cuarto la trama empieza a engancharte, la historia sobre un jinete de rodeo que luego de un accidente en el que su caballo lo golpea la cabeza le prohíben volver al rodeo, entonces entra en una depresión que no puede soltar, aun le queda el entrenamiento de caballos, pero un problema con su mano hace que los doctores le prohíban también esta actividad, luego tiene que conformarse con una vida normal, en la que todos lo admiran, y eso lo reconforta, no cae en la tentativa de querer creer ser algo que no es, sabe que no puede volver a ser lo de antes.

Su depresión no explota hasta que su padre vende su caballo, y luego de conseguir otro y lo tiene que sacrificar luego de estropearse su pata, acto con el cual hace una alegoría sobre su condición y el como si él fuera un caballo lo habrían sacrificado, y el ver a su mejor amigo, el mejor jinete joven de rodeo que queda tetrapléjico y quien sueño con volver al rodeo, y el querer proteger a su hermana con déficit mental y ayudar a su padre fracasado y adicto al juego y la cerveza. Al final hay que decidir entre vivir y la familia.

La película tiene además de su gran fotografía viva y espléndida, una dicción en su narrativa fina y con un cierre digno, no sólo son tomas a la nada que lucen bonitas, quizá yo la sentí algo predecible, pero no sé si a alguien más le pasará lo mismo.

El valor agregado a la dirección de Chloé Zhao es el hecho de que además de que la película está basada en hechos reales, la película es interpretada por las personas que vivieron esta historia; aunque pareciera que el protagónico es un actor, por la cara de actor que tiene (y lo digo porque es impresionante el parecido que tiene con el actor Josh Hartnett) la mayoría de los actores son naturales, no profesionales, y hacen un trabajo digno, real.

Un comentario a título personal ya para finalizar es el hecho de que hace unos meses se dio a conocer que a esta directora se le contrató para dirigir la película que quizá inicié con la nueva fase del universo Marvel: The Eternals, y yo digo que si se le deja trabajar como ella sabe hacerlo, seguro será una película refrescante y con nueva propuesta dentro de este género tan gastado, predescible y encasillado; pero si los estudios empiezan a meter sus narices y hacen lo que le hicieron a Edgar Wright con su Ant-Man, donde al final Wright se hizo de lado luego de que su idea fue transgredida, antes de ser un olvidado como ya ha pasado con un sin fin de buenos y emergentes directores. A los nuevos realizadores se les debe dejar filmar sus ideas propias, no remakes, spin-offs, sagas, refritos, y demás cosas que hoy día hagan.