Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

miércoles, 6 de enero de 2016

La historia del cuarto rey mago (Y sus versiones)


… “La fascinante historia de un hombre en la incansable búsqueda del verdadero significado de la vida”.


Era la fecha en que nacería, según las profecías y como ya estaba escrito según la voluntad de Dios, el salvador del mundo; los tres reyes magos se reunirían en un lugar ya acordado para partir al magnífico suceso. Sin embargo un cuarto rey mago llamado Artabán, que no fue ficticio, sino que en realidad existió y que pertenecía a la casta de los magos del Oriente de igual forma que los tres reyes magos conocidos tradicionalmente: Melchor, Gaspar y Baltasar. Artabán era miembro de la casta sacerdotal Zoroastra de los Medos y los Persas; Artabán siendo el más brillante de estos sabios se preparaba pues, para llegar a la reunión de los magos de donde se partiría hacia el lugar del nacimiento del salvador del mundo, rey de los judíos, lugar el cual creían que sería la ciudad de Jerusalén, para lo qué, Artabán vendió todas sus pertenencias y compró tres piedras preciosas, una gema, un rubí y una perla, regalos que presentaría al rey y no había otra cosa que le importara más en la vida.. Para hacer su viaje lo acompañaba su esclavo Orontes y como despedida Algarúz, su padre, le dio la bendición y partió; sin embargo, aquí comienza el azaroso peregrinar  de este cuarto rey mago porque en primer lugar llega tarde a la cita concertada, pero con mucha fe y basado en sus grandes conocimientos de astrología confiaba en alcanzarlos en un lugar no muy lejano y agregarse a ellos, y se puso pues en marcha por el desierto, pero le acontece un primer suceso que lo retrasa aún más, y, se trataba de un hombre que dejado a su suerte se encontraba a punto de morir en la soledad del desierto. Al verlo Artabán no pudo pasar de largo y se quedó a socorrerlo, no pudo desoír los llamados de su corazón, lo cual significaba mayor retraso para alcanzar a sus amigos los demás magos. Una vez que curó al atribulado prosiguió su camino asistido por Orontes su esclavo, más adelante le salió al paso una colonia de indigentes y delincuentes que detuvieron su andar y lo asaltaron arrebatándole las joyas que aun tenía lo, hicieron comparecer ante la lideresa de la gavilla, ella al darse cuenta que él era un mago le rogó que le curase a los leprosos y a los enfermos de que allí se adolecía, él se compadeció y se quedó un día y muchos más para aliviar sus enfermedades, no contento con esto se quedó por años a enseñarlos a vivir con decoro, pues los enseño a cultivar la tierra y a vivir con el sudor de su frente. La esperanza por conocer al salvador ya había muerto  y decidió darle la libertad a su esclavo; Orontes llegó a Jerusalén haciendo uso de su libertad, lo acompañaba el ciego hijo de la lideresa de la colonia, ceguera que Artabán no pudo curar, ese ciego oyó de los milagros de Jesucristo y se fue tras él, la turba lo empujó y lo empujó y lo hicieron llegar hasta a él y se lo presentaron, Jesús se compadeció y le devolvió la vista; Orontes y el ciego regresaron a la colonia a enterar a Artabán de lo sucedido; Artabán por fin dio con Jesús después de 33 años de su nacimiento. Artabán llegó en el tiempo de la pasión, lo buscó en Getsemaní y en el lugar de la última cena y encontró a Pedro y éste se lo negó, la redención se consumó. Artabán enfermo y en su agonía, al tiempo de la resurrección de Jesús se le apareció y él lo reconoció y le dijo: “toda mi vida te he buscado Señor y ahora que te encuentro ya no tengo nada que regalarte”, el señor le contestó: tu ya me has regalado; ¿yo qué te he regalado Señor? –Le preguntó- , “La misericordia que tuviste por mis más insignificantes y más pequeños me lo hiciste a mí”; en ese momento Artabán expiró abrazado en el seno del Señor. Orontes regresó a la colonia de los indigentes a continuar el ejemplo de Artabán.


El zigurat de Borsippa, con sus altos muros y siete pisos, era el punto de encuentro de los cuatro reyes e inicio de la travesía conjunta. Hacia allí acudía Artabán, con un diamante protector de la isla de Méroe, un pedazo de jaspe de Chipre, y un fulgurante rubí de las Sirtes como triple ofrenda al Niño Dios, cuando topó en su camino un viejo moribundo y desahuciado por bandidos: interrumpió el rey su viaje, curó sus heridas y le ofreció el diamante al viejo como capital para proseguir el camino. Llegado a Borsippa, sus compañeros de viaje habían partido.
Continuó en soledad en pos de su destino, pero arribado a Judea, no encontró ni a los Reyes ni al Redentor, sino hordas de soldados de Herodes degollando a recién nacidos: a uno de ellos, que con una mano sostenía a un niño y en la otra blandía afilada espada, ofrece el rubí destinado al Hijo de Dios a cambio de la vida del niño. En esta actitud es sorprendido: es apresado y encerrado bajo llave en el palacio de Jerusalén.
Treinta años duró el cautiverio, y fueron llegando ecos de los prodigios, consejos y promesas de un Mesías que no era sino el Rey de Reyes al que fue a adorar. Con la absolución y errando por las calles de Jerusalén, se anunció la crucifixión de Jesucristo; encamina sus pasos al Gólgota para ofrecer la adoración largamente postergada, cuando repara en un mercado en el que una hija es subastada para liquidar las deudas su padre. Artabán se apiada de ella, compra su libertad con el pedazo de jaspe, la última ofrenda que le quedaba es ofrecida y Jesucristo muere en la Cruz: tiembla la tierra, se abren los sepulcros, los muertos resucitan, se rasga el velo del templo y caen los muros. Una piedra golpea a Artabán y entre la inconsciencia y la ensoñación, se presenta una figura que le dice: “Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve desnudo y me vestiste, estuve enfermo y me curaste, me hicieron prisionero y me liberaste”. Desorientado y exhausto pregunta: “¿Cuándo hice yo esas cosas?”, y con la misma expiración recibe la respuesta: “Lo que hiciste por tus hermanos, lo hiciste por mí”. Con él se elevó a los mismos cielos que en su juventud le guiaron en pos del Destino finalmente alcanzado.



Cuenta una leyenda rusa que fueron cuatro los Reyes Magos. Luego de haber visto la estrella en el oriente, partieron juntos llevando cada uno sus regalos de oro, incienso y mirra. El cuarto llevaba vino y aceite en gran cantidad, cargado todo en los lomos de sus burritos.
Luego de varios días de camino se internaron en el desierto. Una noche los agarró una tormenta. Todos se bajaron de sus cabalgaduras, y tapándose con sus grandes mantos de colores, trataron de soportar el temporal refugiados detrás de los camellos arrodillados sobre la arena. El cuarto Rey, que no tenía camellos, sino sólo burros buscó amparo junto a la choza de un pastor metiendo sus animalitos en el corral de pirca. Por la mañana aclaró el tiempo y todos se prepararon para recomenzar la marcha. Pero la tormenta había desparramado todas las ovejitas del pobre pastor, junto a cuya choza se había refugiado el cuarto Rey. Y se trataba de un pobre pastor que no tenía ni cabalgadura, ni fuerzas para reunir su majada dispersa.
Nuestro cuarto Rey se encontró frente a un dilema. Si ayudaba al buen hombre a recoger sus ovejas, se retrasaría de la caravana y no podría ya seguir con sus Camaradas. El no conocía el camino, y la estrella no daba tiempo que perder. Pero por otro lado su buen corazón le decía que no podía dejar así a aquel anciano pastor. ¿Con qué cara se presentaría ante el Rey Mesías si no ayudaba a uno de sus hermanos?
Finalmente se decidió por quedarse y gastó casi una semana en volver a reunir todo el rebaño disperso. Cuando finalmente lo logró se dio cuenta de que sus compañeros ya estaban lejos, y que además había tenido que consumir parte de su aceite y de su vino compartiéndolo con el viejo. Pero no se puso triste. Se despidió y poniéndose nuevamente en camino aceleró el tranco de sus burritos para acortar la distancia. Luego de mucho vagar sin rumbo, llegó finalmente a un lugar donde vivía una madre con muchos chicos pequeños y que tenía a su esposo muy enfermo. Era el tiempo de la cosecha. Había que levantar la cebada lo antes posible, porque de lo contrario los pájaros o el viento terminarían por llevarse todos los granos ya bien maduros.
Otra vez se encontró frente a una decisión. Si se quedaba a ayudar a aquellos pobres campesinos, sería tanto el tiempo perdido que ya tenía que hacerse a la idea de no encontrarse más con su caravana. Pero tampoco podía dejar en esa situación a aquella pobre madre con tantos chicos que necesitaba de aquella cosecha para tener pan el resto del año. No tenía corazón para presentarse ante el Rey Mesías si no hacía lo posible por ayudar a sus hermanos. De esta manera se le fueron varias semanas hasta que logró poner todo el grano a salvo. Y otra vez tuvo que abrir sus alforjas para compartir su vino y su aceite.
Mientras tanto la estrella ya se le había perdido. Le quedaba sólo el recuerdo de la dirección, y las huellas medio borrosas de sus compañeros. Siguiéndolas rehizo la marcha, y tuvo que detenerse muchas otras veces para auxiliar a nuevos hermanos necesitados. Así se le fueron casi dos años hasta que finalmente llegó a Belén. Pero el recibimiento que encontró fue muy diferente del que esperaba. Un enorme llanto se elevaba del pueblito. Las madres salían a la calle llorando, con sus pequeños entre los brazos. Acababan de ser asesinados por orden de otro rey. El pobre hombre no entendía nada. Cuando preguntaba por el Rey Mesías, todos lo miraban con angustia y le pedían que se callara. Finalmente alguien le dijo que aquella misma noche lo habían visto huir hacia Egipto.
Quiso emprender inmediatamente su seguimiento, pero no pudo. Aquel pueblito de Belén era una desolación. Había que consolar a todas aquellas madres. Había que enterrar a sus pequeños, curar a sus heridos, vestir a los desnudos. Y se detuvo allí por mucho tiempo gastando su aceite y su vino. Hasta tuvo que regalar alguno de sus burritos, porque la carga ya era mucho menor, y porque aquellas pobres gentes los necesitaban más que él. Cuando finalmente se puso en camino hacia Egipto, había pasado mucho tiempo y había gastado mucho de su tesoro. Pero se dijo que seguramente el Rey Mesías sería comprensivo con él, porque lo había hecho por sus hermanos.
En el camino hacia el país de las pirámides tuvo que detener muchas otras veces su marcha. Siempre se encontraba con un necesitado de su tiempo, de su vino o de su aceite. Había que dar una mano, o socorrer una necesidad. Aunque tenía temor de volver a llegar tarde, no podía con su buen corazón. Se consolaba diciéndose que con seguridad el Rey Mesías sería comprensivo con él, ya que su demora se debía al haberse detenido para auxiliar a sus hermanos.
Cuando llegó a Egipto se encontró nuevamente con que Jesús ya no estaba allí. Había regresado a Nazaret, porque en sueños José había recibido la noticia de que estaba muerto quien buscaba matarlo al Niño. Este nuevo desencuentro le causó mucha pena a nuestro Rey Mago, pero no lo desanimó. Se había puesto en camino para encontrarse con el Mesías, y estaba dispuesto a continuar con su búsqueda a pesar de sus fracasos. Ya le quedaban menos burros, y menos tesoros. Y éstos los fue gastando en el largo camino que tuvo que recorrer, porque siempre las necesidades de los demás lo retenían por largo tiempo en su marcha. Así pasaron otros treinta años, siguiendo siempre las huellas del que nunca había visto pero que le había hecho gastar su vida en buscarlo.
Finalmente se enteró de que había subido a Jerusalén y que allí tendría que morir. Esta vez estaba decidido a encontrarlo fuera como fuese. Por eso, ensilló el último burro que le quedaba, llevándose la última carguita de vino y aceite, con las dos monedas de plata que era cuanto aún tenía de todos sus tesoros iniciales. Partió de Jericó subiendo también él hacia Jerusalén. Para estar seguro del camino, se lo había preguntado a un sacerdote y a un levita que, más rápidos que él, se le adelantaron en su viaje. Se le hizo de noche. Y en medio de la noche, sintió unos quejidos a la vera del camino. Pensó en seguir también él de largo como lo habían hecho los otros dos. Pero su buen corazón no se lo dejó. Detuvo su burro, se bajó y descubrió que se trataba de un hombre herido y golpeado. Sin pensarlo dos veces sacó el último resto de vino para limpiar las heridas. Con el aceite que le quedaba untó las lastimaduras y las vendó con su propia ropa hecha jirones. Lo cargó en su animalito y, desviando su rumbo, lo llevó hasta una posada. Allí gastó la noche en cuidarlo. A la mañana, sacó las dos últimas monedas y se las dio al dueño del albergue diciéndole que pagara los gastos del hombre herido. Allí le dejaba también su burrito por lo que fuera necesario. Lo que se gastara de más él lo pagaría al regresar.
Y siguió a pie, solo, viejo y cansado. Cuando llegó a Jerusalén ya casi no le quedaban más fuerzas. Era el mediodía de un Viernes antes de la Gran Fiesta de Pascua. La gente estaba excitada. Todos hablaban de lo que acababa de suceder. Algunos regresaban del Gólgota y comentaban que allá estaba agonizando colgado de una cruz. Nuestro Rey Mago gastando sus últimas fuerzas se dirigió hacia allá casi arrastrándose, como si el también llevara sobre sus hombros una pesada cruz hecha de años de cansancio y de caminos.
Y llegó. Dirigió su mirada hacia el agonizante, y en tono de súplica le dijo:
– Perdoname. Llegué demasiado tarde.

Pero desde la cruz se escuchó una voz que le decía:
– Hoy estarás conmigo en el paraíso.



 Su historia se encuentra en algunos textos antiguos, Artaban, junto con Melchor, Gaspar y Baltasar, habían hecho planes para reunirse en Borssipa una ciudad antigua de Mesopotamia desde donde iniciarían el viaje para adorar al Mesías.
El cuarto rey llevaba consigo gran cantidad de piedras preciosas para ofrecérselas a Jesús, pero cuando viajaba hacia el punto de reunión, encontró a un anciano enfermo, cansado y sin dinero Artaban se vio envuelto en un dilema ayudar a este hombre o continuar su camino para reunirse con los otros reyes. De quedarse con el anciano, seguro perdería el tiempo y los otros reyes lo abandonarían siguiendo su camino. Obedeciendo a su noble corazón, decidió ayudar a aquel anciano. Decidido a cumplir su misión, emprendió su camino sin descansar hasta belén, pero cuál fue su sorpresa el niño ya había nacido, y sus padres José y María habían huido rumbo a Egipto, escapando de la matanza que había ordenado Herodes.
Artaban emprendió su viaje siguiendo los pasos del nazareno, pero por donde el pasaba, la gente le pedía ayuda y el, atendiendo siempre a su noble corazón, ayudaba sin detenerse a pensar que el cargamento de piedras preciosas que cargaba, poco a poco se reducía sin remedio en su andar, Artaban se preguntaba: ¿qué podía hacer si la gente le pedía ayuda? ¿Cómo podría ayudar a quien lo necesitaba?.

Así pasaron los años y en su larga tarea por encontrar a Jesús ayudaba a toda la gente que se lo pedía, treinta y tres años después el viejo y cansado Artaban llego al monte Gólgota para ver la crucifixión de un hombre que decían era el Mesías enviado por Dios para salvar al mundo.
Con un rubí en su bolsa y dispuesto a entregar la joya pese a cualquier cosa, justo en el momento frente a él se apareció una mujer que era llevada a la plaza para venderla como esclava y pagar la deuda de su padre, Artaban entrego la piedra preciosa a cambio de su libertad.
Triste y desconsolado se sentó junto al pórtico de una vieja casa y en ese momento la tierra tembló y una piedra golpeo su cabeza, moribundo y con sus últimas fuerzas, el cuarto rey imploro perdón por no haber cumplido su misión de adorar al Mesías. En ese momento, la voz de Jesús se escucho con fuerza: tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve desnudo y me vestiste, estuve enfermo y me curaste, me hicieron prisionero y me liberaste, Artaban, agotado preguntó ¿Cuándo hice yo esas cosas? Y justo en el momento en que moría, la voz de Jesús le dijo: todo lo que hiciste por los demás lo has hecho por mí, pero hoy estarás conmigo en el reino de los cielos.
 
En el mes de enero, todos los pequeños del mundo esperan con ansiedad la llegada de los reyes magos. Melchor, Gaspar, y Baltasar con su cargamento de ilusiones y juguetes.
En las sagradas escrituras, nos mencionan que estos reyes llegaron cargados con oro, incienso y mirra, para el niño que había nacido, el niño Jesús.
Pero pocos saben la verdadera historia, que en realidad eran cuatro los reyes magos que debían llegar a belén pero, ¿Pero qué paso con el cuarto rey mago?
 No sabemos a ciencia cierta, si esto pudo ser cierto o no, pero lo que si que sabemos, es que todas estas historias y versiones de la idea de la existencia de un cuarto rey mago son muy agradables y bonitas, cargadas de buena fe y amor al prójimo, quizás esta historia no sólo sea una historia.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Favoritos (del 2015) y deseos (del 2016)



Esta a punto de terminar un año más y empezar otro más, y fiel a mi tradición de escribirles unas cuantas palabras, ya no más por Facebook en donde podía, al principio; etiquetar a treinta personas -por lo general familia y amigos quizá no tan cercanos pero si de toda la vida- para después ser cincuenta, y teniendo la esperanza de que todos me siguieran leyendo a través de mi blog, cosa que por supuesto no pasó. Pues si la mayoría por desgracia para empezar ni etiquetándolos en Facebook me leían, menos no etiquetándolos desde otra página donde no verían viejas pechugonas, o algún estúpido juego o un idiota video; pero en fin dije que no me enojaría y que no haría en esta ocasión tan largas las palabras, esta vez en vez de decirles detalladamente lo que hice este año y lo que pretendo hacer en el siguiente, esta vez resumiré todo en una lista, así que espero se tomen unos pocos minutos y descubran conmigo que fue lo mejor y lo que está por venir para mi -espero- en este año que está por empezar:


Favoritos:


Libro: Mi libro favorito este año -antes cabría resaltar que este año a diferencia del pasado, si leí muchísimo, entre otros libros leí Aura de Carlos Fuentes, Ciudades de Hueso, Retazos Históricos y Evocaciones de Loreto, Navidad en las Montañas, y una antología de cuentos de José Revueltas, entre otros- fue El Libro Salvaje de Juan Villoro. Y el motivo por el cual este libro se convirtió en mi libro favorito del año es porque literalmente me metió en la historia, el libro se trataba de mi, además de que tuve una experiencia bastante extraña con este libro, pues justo en un capítulo en el que a "juanito" se le pierde un libro en la historia, o mejor dicho, el libro se mueve de lugar, a mi me pasó lo mismo.


Película: Para mi sorpresa, y créanme que fue una gran sorpresa para mi esto, mi película favorita este año fue una mexicana. La película es Las Oscuras Primavera de Ernesto Contreras, es una película bien profunda y un tanto oscura, y vas mas que nada de las cosas que hacemos por instinto, ese instinto que a veces creemos olvidado, y que a veces nos hace jugarnos lo que tenemos, lo que amamos por dejarnos llevar. Como ya lo había dicho una vez en Boyhood, uno prefiere o suele guardar un cariño más especial por las películas en las que nos podemos ver reflejados.





Película no estrenada en este año: Mi película favorita en este rubro fue Enemigos Idénticos de Denis Villeneuve, una película en verdad transtornante, una película que te deja pensando y pensando, creo que al igual que José Saramago, esta película cumple con su objetivo planeado, dejarnos pensando. No les platico la trama, -por algo no escribí reseña de esta película en el blog, aun me cuesta mucho digerirla a pesar de la cantidad de veces que la he visto- véanla y hagan volar su cabeza. Igual creo que es una lástima que este año este director que prometía tanto haya sacado una película tan nefasta como lo fue Sicario.





Canción favorita en español: Mi canción favorita en español no se grabó este año pero hasta este año yo la conocí. La canción es San Miguel de la banda mexicana La Gusana Ciega. Una melodía bellísima que más que nada habla de un desamor con amor, no sé si a ustedes les vaya a gustar pero a mi me encanta esta canción.





Canción favorita en inglés: He hablado montones de veces de esta canción este año aquí en el blog, hasta la enlisté en un decálogo, así que mi canción favorita en inglés este año no podía ser otra que From Eden de Hozier, tampoco es de este año, pero por acá pueden leer más sobre la rola.





Mención Honorífica: Hubo muchas opciones de donde escoger, desde Caloncho, Drexler, Mon Laferte, Siddhartha, Natalia LaFourcade, Leyva, etc, etc. Pero al final quien más si no es el gran Fito y Cia.






Entrada favorita: Sinceramente escoger una creo que sería pecado. Hubo muchas que me gustaron como la que escribí sobre la película Her, también la que escribí a From Eden aquí mencionada, la de El Principito, la de BoyHood, The Master, Cuestión de Tiempo, La de aquellos sábados de mi juventud, o la recién escrita sobre mis recuerdos de los diciembres vividos con la banda, está la de aquel viernes mágico, o también la de la mujer perfecta. Pero sin duda creo que si por alguna tengo más cariño, o si forzosamente tuviera que escoger alguna; sin duda alguna sería la serie de Esnelia.




Entrada más comentada: La entrada más comentada fue Los Formales y el Frío con 8 comentarios. (algo bastante fuera de rango en relación a los comentarios que suelen tener mis entradas :) )


Entrada más visitada: La entrada más visitada escrita este año, fue Durango, que fue una muestra de fotos de mi ciudad amada. Ahora que si habláramos de la entrada más visitada del blog, esa sería la dedicada a la película Eterno Resplandor De Una Mente Sin Recuerdos con más de 1300 visitas.



Red Social Favorita: Aunque confieso que me encanta escribirles sobre las cosas que me importan aquí en el blog, mi red social favorita este año no pudo ser otra que Instagram. Además de que por que soy un apasionado de la fotografía también, he conocido a algunos muy buenos instagramers norteamericanos y guatemaltecos que son en verdad unos artistas de la fotografía en nuestra era. Aunque acá arriba tienen el enlace para mi perfil en el menú principal en esta red social, aquí pueden visitar mi perfil.


Mes: Mi mes favorito del año no pudo ser otro más que septiembre. Y no sólo porque en septiembre haya hecho el que hasta ahora se ha convertido en el viaje más corto, pero más significativo que he tenido en la vida, sino porque en septiembre hubo lluvias, y con las lluvias llegan los besos.


Persona: En realidad no creo que haya necesidad de enlistar a una persona en especial. Han llegado nuevos amigos a mi vida -más por las redes que en persona he de aceptar- pero la verdad siempre están los que deben de estar.



Deseos:


1.-Poder ir a Durango al Festival del Nuevo Cine Mexicano aunque casi sea imposible.

2.-Que toda la familia vuelva a estar unida.

3.-Poder acabar de escribir mi segundo libro -aunque el primero aún no haya sido publicado-.

4.-Escaparme un fin de semana una vez más a Loreto. Necesito sus camas, sus chilaquiles, sus conchas; pero más que todo necesito de sus amaneceres, de su mar y de sus islas, y de aquel recuerdo.

5.-Si las primas no llegan a venir a visitarnos -que en verdad espero que lo hagan- irme a Ensenada a conocer el Valle de Guadalupe, porque yo creo que San Miguel me tendrá que esperar un par de años más.

6.-Ver alguna de mis ideas para corto plasmada aunque sea con mi teléfono celular y mis hermanos y primos actuando.

7.-Seguir escribiendo para Cinéfagos y espero pueda empezar a escribir en otros blogs y portales.

8.-Abrir mi cuenta de Vimeo. -este lo he postergado como por dos años-

9.-Aunque siempre trato de involucrarme en el arte y eventos culturales he de aceptar que este último año no fui muy participativo por falta de tiempo y cuestiones laborales. Por lo cual este año siguiente me daré mi merecido tiempo para visitar galerías y asistir a mas eventos culturales. Vivir en una ciudad tan artística y cultural como en la que vivo y no dedicarte un tiempo para ello es como jamás haber vivido allí.


10.-También me he hecho el propósito. a pesar de no ser una persona muy religiosa, pero si un amante de la historia y los recintos que embargan mucha de esta, hacer un tour este año y visitar todas las misiones que aun existen en Baja California Sur.


Como podrán ver esta vez todo quedó muy resumido, así no tuve que llenarlos de tantas palabras que al final resultaban ser tan valiosos para mi, significativas para unos pocos, y nada para casi todos, así que esperando que sus listas de lo vivido y de lo que desean vivir sean más largas que las mías (que les digo señores, ya soy mayor y ya se lo que quiero, lo que comparto, y lo ya vivido) les deseo el mejor de los comienzos. Esta no es la última entrada que les comparto, antes de terminar el año les traeré un manual para vivir de verdad.


5...
4...
3...
2...
1....


This Was 2015....

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Esnelia 5ta parte


-Bien, dejemos de lado a la chica, si llegamos hasta este recuerdo es porque olvidaste algo que es muy importante para ti o que lo fue, bien, trata de eliminar o saltar todo lo que tenga una ligera imagen en tu mente, por ejemplo, no sé; ¿recuerdas lo que cenaste ese día?
-Si.
-Entonces borra eso y pasalo. Esa clase de cosas. Ahora cuenta hasta tres y empieza a hablar y cuentame lo primero que veas.
Juan guardó silencio por más de tres segundo, de hecho pasó quizá el doble de tiempo, y mientras titubeaba, como si empezara a ver algo que no era real, como un sueño o algo que estaba palpando pero que él sabía no era algo que hubiera vivido o estuviera en sus recuerdos empezó a decir.
-Estoy viendo el reloj, las luces de la pared, que eran las menos intensas de la cabina de pasajeros están encendidas, la mayoría de la gente duerme, se escucha gente cantando y gritando pero es a lo lejos, probablemente en el comedor que también era el bar. Son las cuatro de la mañana. Que extraño, no recuerdo esto. Me estoy levantando. empiezo a caminar, trato de ir a el bar precisamente, pero un par de borrachos van entrando por la puerta y. ¡Oh cielos!
-¿Qué?
-Uno de ellos traía las manos llenas de no sé qué, al parecer nachos y me embarró mi chamara de piel.
Sofía empezó a reír y Juan dijo
-Oye esto es real. Recuerdo esta mancha un par de días después.
-Bien sigue antes de que te pierdas.
-Ok. Eso me hace querer ir a quitar la mancha de mi chamarra, trato de entrar al baño de la cabina pero al parecer esta cerrado. Así que salgo de la cabina hacía afuera, recuerdo que había una llave de agua, no me preguntes porque. Entonces salgo y trato de lavar la chamarra pero no se le quita la mancha, empiezo a creer que no eran unos nachos, o quizá sí pero sabrá que clase de queso era, o de qué siglo era. En fin, acabo de secarme con la única toalla de papel que quedaba. Así que me dirijo hacia adentro, pero, no sé; la brisa era muy fresca, es muy fresca. Si pudieras estar aquí. Esto casi se siente real, es sorprendente.
-No te pierdas.
-Esta bien. No me voy, no había nadie afuera y sólo había una lámpara encendida, así que me quedo a contemplar un rato el cielo, las estrellas. Hay una banca. ¿Te acuerdas de la historia de la chica del pelo color fuego?
-Sí.
-Pues es una banca muy similar.
-Bien, continua.
-Esta bien. Me acuesto, veo las estrellas. ¿Recuerdas esa escena de El Titanic en la que Jack conoce a Rose.
-Si.
-Pues en ese momento deseaba que algo similar ocurriera, y la verdad no pensaba en ti en ese momento, en realidad no pensaba en una chica en especial, bueno en realidad si.
-Ok.
-¿No quieres saber de que chica se trata?
-Si tú me lo quieres decir. A ver. ¿En quién pensabas?
-En Kate Winslet.
-Creo que ya sabía la respuesta.
-En fin, me moría por tener un cigarrillo en ese momento, pero no había a quien pedírselo. Así que me levanto de la banca. Me dirijo a la barandilla y me estoy ahí, la verdad no recuerdo si pensaba en algo, sólo miraba hacia el mar. Alguien se acerca y me saluda, por dios no lo puedo creer.
-¿Qué?
-La chica de la que te conté.
-Bien, ahora reproduce toda la conversación en tu cabeza y no hables. Después de que termines abre los ojos y me cuentas todos.
Al cabo de unos minutos en silencio y con el rostro de Juan invadido de una felicidad extraña y una sonrisa que no se borraba. Juan abrió los ojos.
-Tan pronto.
-Si.
-Y bien, ¿qué pasó? De que platicaron.
-La verdad no fue una gran platica, no como la de la chica del cabello color fuego. Me preguntó si yo había sido quien trató de abrir el baño de la cabina, yo le contesté que si. Entonces me dijo que no toleraba los mareos, que era la primera vez que viajaba en barco. Entonces ella me preguntó que si era la primera vez que yo viajaba en barco, yo le contesté que no. Me preguntó que si viajaba por trabajo o vacaciones. La verdad ella se dedicó más a hablar y preguntar y yo me dediqué más que nada a contestar y sonreír.
-Para variar.
-No te burles. -Le dijo Juan mientras le acariciaba las piernas y ella no dejaba de tomarlo del cabello.
-Entonces le contesté que iba de vacaciones, la verdad no sé porque no tuve el valor de contarle que iba buscando al amor de mi vida, a una mujer que vivía más en mi imaginación que en mi realidad, ella se me queda viendo fijamente como esperando que yo le preguntara algo, al cabo de unos segundos yo le pregunto cual es el motivo de su primer viaje en barco. Ella me contesta que el esposo de su mamá trabajaba en un pueblo cerca del destino a donde íbamos, y que ella y su pequeña hermana junto con su mamá vivirían con él. Así que yo le pregunté que dónde vivían antes, ella me contestó que en un pueblo llamado Bernal en Queretaro.
-Precioso lugar.
-Eso me dijo ella. Entonces ella me preguntó que yo de dónde era, y en ese momento recuerdo muy bien que yo le conteste que no era importante que lo supiera, que era más importante el lugar a donde iba. Entonces ella me preguntó que si me había enamorado del pueblo, yo le contesté que algo así me había pasado, entonces me platicó que el esposo de su mamá le había advertido que eso le pasaba a mucha gente y que por eso les había pedido que en cuanto llegaran al pueblo pidieran un taxi directamente a la salida de camiones y que no caminaran por las calles del lugar porque si no, no querríamos irse ya de ahí. Entonces ya con algo más de confianza y nuestros cuerpos y miradas ya no tan distantes y extrañas le pregunté que si podía decirme de que color eran sus ojos, entonces ella me contestó que verdes. Yo sonreí, o por lo menos creí haber hecho eso y ella me preguntó que porque la pregunta, entonces le dije que desde el momento en que había subido al barco me habían llamado mucho la atención, además de lo hermosa que era.
-Creería que estabas tratando de conquistarla, pero como te conozco tan bien seguramente se lo dijiste porque era verdad.
-Y eso fue lo que me dijo ella. Así que al cabo de unos minutos más de hablar de temas diversos como el amor y una relación de la cual había salido hace algunos meses en la cual había sufrido mucho le pregunté su nombre, me dijo que se llamaba Adriana, yo le di mi nombre, ella sintió frío y le traté de prestar mi chamarra pero me dijo que estaba bien, que de hecho se metería porque estaba empezando a sentir sueño y que después de la noche que había tenido tenía que aprovechar para dormir ahora si no no dormiría nada y mañana sería un día muy difícil para su madre tener que aguantarla. Así que nos despedimos, ella me dio un beso en la mejilla, algo que yo no suelo hacer cuando me despido de nadie y me agradeció por hacer que ya no sintiera mareos, yo le dije que fue todo un placer haberla conocido y poder haber charlado con ella. Y eso fue todo. Y la verdad no puedo creer que haya olvidado eso, y ahora que lo recuerdo, o lo recordé tambien recuerdo perfectamente que al salir del barco mientras recogía mi equipaje y me disponía a tomar un taxi para ir al hotel ella me alcanzó, pues yo fui uno de los primeros en bajar del barco, y me dijo que si alguna vez iba a Santa Rosalía, pues le había contado que viajaba mucho, la buscara y me dió su número, y yo le dije que lo haría. Así que cuando ella se regresaba le dije que si no querían tomar el taxi conmigo, pero ella me dijo que no, que aún estaban documentando y que tardarían mucho pues había aún mucha gente antes que ellas, que su mamá se había quedado en la fila para ella poder alcanzarme, entonces ella me lanzó una de esas miradas que te hacen titubear en si quedarte y esperarla o irte, pero tú ya habías llegado antes y no te habías querido salir. Así que me despedí y les desee mucha suerte,
-Y lo hiciste.
-Que.
-Hablarle.
-No jamás. Jamás he ido a ese lugar.
-Pero aún así no le llamaste.
-Para que, es como tú y yo, si algo más tenía que pasar, pasaría; fue un momento muy hermoso, haber conocido a una chica tan bonita como ella, muy especial, tan especial que lo oculté hasta de mi mismo como dijiste, pero sólo en eso quedó y me alegro por eso.
-Deberíamos de volver a dormir.

-Deberíamos.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Peor Para el Sol - Escrita como fragmento de novela


¿Qué adelantas sabiendo mi nombre? –dijo ella sin voltearme a ver. Tomaba de su copa, vodka por el aliento de la palabras que se dibujaban en el aire desprendían- Cada noche tengo uno distinto. Y siguiendo la voz del instinto me lanzo a buscar...
Imagino, preciosa, que un hombre. –La interrumpí mientras yo la miraba no sólo a los ojos, en un bar como esos, con una mujer como ella, y con lo ebrio que estaba como todos estaríamos, en lo último que uno piensa mirar es en los ojos.
-Algo más. Un amante discreto que se atreva a perderme el respeto. ¿No quieres probar?
-Él tomó a su copa y la miraba, no se rendía ante la mirada provocativa que ahora ella si le dirigía.
-Vivo justo detrás de la esquina, no me acuerdo si tengo marido. Si –te atreves y- me quitas con arte el vestido te invito "a champan".
Le solté al barman mil de propina -y- apuré la cerveza de un sorbo. Acertó el que el templo del morbo le puso a este bar.

Al llegar al portal nos buscamos como dos estudiantes en celo. Un piso antes del séptimo cielos se abrió el ascensor. Nos sirvió para el último gramo -de coca- El cristal de su foto de boda. -Por supuesto- no faltó ni el desfile de moda de ropa interior.

-En mi casa no hay nada prohibido, pero no vayas a enamorarte. Con el alba tendrás que marcharte
Para no volver. Olvidando que me has conocido, que una vez estuviste en mi cama. Hay caprichos de amor que una dama no debe tener.
-Es mejor, -le pedí- que te calles. No me gusta invertir en quimeras. Me han traído hasta aquí tus caderas, no tu corazón.

Y después, para qué más detalles. Ya saben, copas, risas, excesos; como van a caber tantos besos en una canción.

Volví al bar a la noche siguiente, a brindar con su silla vacía. Me pedí una cerveza bien fría y, entonces no sé. Si soñé o era suya la ardiente voz que me iba diciendo al oído:
-Me moría de ganas, querido de verte otra vez.



Peor para el sol que mete a las siete
En la cuna del mar a roncar,
Mientras un servidor
Le levanta la falda a la luna.



Quise compartirles esta canción que es como ya les dije alguna vez por acá cuando hice el listado de mis diez canciones favoritas del maestro Joaquín Sabina (por supuesto encabezada por esta canción) Y ahí les narraba como esta canción realmente es mi favorita a tal modo que me inspiró para empezar a escribir algo que no tenía tanta forma en aquel entonces. Les comento pues que aquella historia, aquel escrito que nació hace como un par de años a raíz de esta canción y este pequeño diálogo que por acá les compartí hace ya algún tiempo por fin a empezado a tomar forma, y ustedes de a poco han sido cómplices y lo han ido leyendo, interpretando y formando conmigo. Esa historia no es más que la historia llamada Esnelia (nombre que le puse en el blog, el nombre real por fin lo he elegido) y ahora está se podría decir en su último proceso de creación ya para pasar a la etapa de edición, y aunque es una historia que amo y es muy desgarradora en cierto sentido para mi, esta si no raya ya tanto en lo personal como lo fue mi primera novela (la cual aun no he logrado publicar, por si alguno de ustedes quisiera leerla me pueden hacer llegar su correo para mandarles el PDF) Así que sólo quería que conocieran un poco de donde había nacido Esnelia y comentarles que quizá la parte que les comparta mañana y el próximo mes sean las últimas que les comparto. Una vez que este lista la novela me comprometo a enviarsela a todos aquellos amigos (creo que por sus palabras hacia este trabajo ya los puedo llamar así) que me compartieron sus pensamientos a raíz de leerla. Así que gracias y espero les guste la entrada de mañana.


miércoles, 9 de diciembre de 2015

5 películas decembrinas


Esta ocasión les vengo recomendando (como todo buen agente de ventas que soy en este mes tan especial del año) esas películas que son imperdibles (al menos para mí) en esta época. No todas precisamente llevan por trama fiestas decembrinas, pero si se desarrolla una parte de la película en estas fechas. Les quería presentar una lista con diez películas pero la verdad no me dio para tanto, así que sólo les presentaré esas cinco películas que me gusta ver durante este mes en particular, además de un par de menciones especiales, así que aquí les dejo el listado.


1.-Realmente Amor.

Ya les había comentado por acá de lo mucho que me gusta esta película, y más en este mes. La película es muy divertida y entrelaza muchas historias que se desarrollan durante las semanas previas a navidad, podemos ver desde un viudo lidiando con el enamoramiento de su pequeño hijastro, el primer ministro de Reino Unido enamorado de su ama de llaves, o un individuo enamorado de la esposa de su mejor amigo, o un escritor que descubre que su novia le es infiel con su hermano y se va a una cabaña francesa a escribir solo para acabar enamorándose de su empleada portuguesa. Es una película muy ligera y no cae jamás en lo ridículo, ya les había comentado también que aquí actúa Billy Nighy y pues que les digo de este hombre, es garantía de que los hará reír montones. ampliamente recomendable esta película.






2.-Serendipity.

Una película que lo único que tiene de decembrino es el inicio de la película cuando se conocen los personajes en uno de esos locos días ya cerca de navidad donde todos están desesperados para comprar el obsequio perfecto, un par de guantes es el que inicia esta linda historia de amor que los lleva a pasar años sólo pensando qué habría pasado si hubieran intercambiado información con aquel extraño que les regaló la mejor noche de su vida. Yo la descubrí precisamente una tarde de diciembre de ya hace varios años mientras mi familia andaba de compras, unas de esas compras con la que la película empieza y desde entonces se convirtió en una de mis comedias románticas favoritas.






3.-When Harry Met Sally.

Que les digo de esta película, quizá ya lo sepan pero igual se los vuelvo a decir, junto con Annie Hall para mi son las comedias románticas por excelencia en la historia del cine, historia que narra cómo a través de los años a pesar de resistirse a la idea de que eran el uno para el otro desde el inicio, Harry y Sally al final se encuentran en una de esas fiestas de año nuevo que tanto les encantaba compartir. No hablo más de esta película, ella habla por sí sola.






4.-Milagro en la calle 34.

Aunque he de aceptar que soy demasiado joven para haber conocido primero la versión original que el remake hecho en el año 1994, la verdad cuando vi la película original si me ganó el corazón, la historia de esa ilusión que hace que vea a ese santa claus de supermercado en el real y verdadero santa claus. Acá como podrán darse cuenta ya empiezan a escribir más los recuerdos de mi infancia que otra cosa.





5.-Un Cuento de Navidad de Disney.

La tan célebre y multi adaptada tanto al cine como a caricaturas y demás producto que se pueda vender en esta época del año, la historia de Charles Dickens a cargo de los personajes de Disney fue la que escogí por el simple hecho de que fue la primera que conocí. Como les dije, en esta última parte de la entrada el que estaría escribiendo esto más que yo, seria un niño de la edad de 8 o 10 años.








Bonus Track.

Quizá la película más famosa, y porque no la más entrañable de la temporada sin duda alguna sería "Home Alone" o como la nombraron para América Latina "Mi pobre Angelito", la historia no creo que sea necesario que la narre, esta película no creo que haya persona en el mundo que no la haya visto (bueno, quizá personas más afortunadas que nosotros sin televisión) pero sin duda ver esta película aparte de los recuerdos que me pueda traer y que yo viví en los años que la veía por primera vez cuando era niño, me recuerda a todos mis primos, cercanos y lejanos, no sé porque pero siempre ha sido así.





Mención honorífica.

Silver Linings Playbook.