En esta página profesamos un amor irremediable por la directora de orquesta mexicana Alondra de la Parra.
sábado, 9 de enero de 2021
Alondra de la Parra.
En esta página profesamos un amor irremediable por la directora de orquesta mexicana Alondra de la Parra.
viernes, 8 de enero de 2021
Apuntes sobre "Pienso en el final"
Pienso en el final: la mujer que vive en mi cabeza.
Todos los proyectos en los que se le involucra a Charlie Kaufman, ya sea como guionista, o al frente de este como director, son sinónimo de locura y delirio. Pero todos con una genialidad bárbara y me parece sin desperdicio alguno. Pero dicho lo anterior, sin lugar a dudas "Pienso en el final" es su película mejor lograda, y una de las mejores películas del 2020.
Es inevitable pensar al verla en películas en pasados trabajos del mismo director como "Siendo John Malkovich", o "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos"; incluso recuerda vagamente a "El origen" de Christopher Nolan, por la cuestión del viaje en los sueños y en el subconsciente, aunque claramente todas en tonos totalmente diferentes. En preciso, Kaufman en "Pienso en el final" lo hace con una profundidad y una agudeza tan avasalladora, que literalmente uno piensa que verá algo al iniciar la película, y uno poco a poco va entendiendo que está viendo, pero vayámonos por partes.
La película empieza con una mujer hablando para ella misma, y como esta todo el tiempo está pronunciando la frase "pienso en el final", cuando justo antes de emprender un viaje con su novio a conocer a los padres de este, escucha una voz que no se sabe si está en su cabeza, o es del hombre que la observa desde una ventana a ella en la calle, desde ese punto, creemos que la película irá sobre esta chica, pero mientras trascurre, nos damos cuenta del protagonismo que empieza a tener el hombre que observa desde la ventana a la calle.
Una de las razones por las que no procuré ver esta película cuando recién se estrenó en la plataforma mundialmente conocida, es porque muchos de los comentarios que giraban entorno a ella, era que era muy aburrida, o que había que estar en un "mood" muy especial para poder seguirle el ritmo, y me parece que esas instrucciones para un espectador que no conoce el cine de Kaufman, son correctas; pero para quienes ya conocemos el cine de este director, ese no tendría que ser ningún problema. Pero dicho lo anterior, incluso viéndola fríamente y sin ningún apego especial por el director, la verdad es que la película en ningún momento se siente lenta o confusa. Si bien, es verdad que los diálogos en la primera parte y después de la segunda mitad entre los dos protagonistas (las partes del viaje en el carro) son de diálogos algo extensos, las múltiples tomas y puestas de cámara que propone Kaufman, la hacen muy dinámica, la ligereza no sería un término que yo utilizaría en esta ocasión, ya que evidentemente el discurso detrás de las pláticas entre los protagonistas son a la vez profundos y de múltiple lectura, o dicho en otras palabras por su servidor: traen veneno. Pero ese no es motivo para pedir una "explicación", como si fuera una especie de receta o instructivo complicado. Como lo he comentado en muchas ocasiones hablando de películas que son poco comprendidas tanto por sus narrativas como sus valores técnicos poco convencionales, la objetividad muchas veces no importa tanto, o sale sobrando, lo importante son las emociones que te genera, aunque estas sean incomprensibles hasta cierto punto, molestas o desagradables.
Los diálogos internos de la chica son sólo el principio de los detalles y las metáforas que nos van mostrando entre el telón de la vida rutinaria de un hombre de edad avanzada que hace el aseo en una escuela, nos muestra lo que su vida pudo haber sido, o lo que él hubiera querido ser si las circunstancias o las decisiones o las apariencias que tuvo que seguir, no lo hubieran limitado. La casa y el par de personas que en ella habitan es un viaje en el tiempo, y esto se muestra en el comportamiento de él, como es en el coche en el viaje de ida, como es en la casa de sus padres (parte en la que se siente una tensión tremenda, como si fuera una película incluso de terror), y cómo es en el viaje de vuelta, lo transforman de alguna manera, aunque en esencia, vuelva a ser ese chico que quería sobre salir y tener amigos. En ese aspecto también hay una negación y se quieren achacar culpas a las pocas personas que lo acompañaron en la vida, como esa chica que habita en su cabeza, aunque pueda ser también una especie de suposición, como el hecho de que la posible homosexualidad de ella, en realidad sea la homosexualidad de él.
Hay una crítica bastante dura en contra de las películas que idealizan el romance, no obstante; casi al final de la película, hay una especie de idealización que recurre a este "elemento rosa" en el cine, pero es claramente justificado, porque al final de cuentas, todos que remos ese final feliz, aunque no llegue a serlo como hubiéramos querido, no es rosa al final de cuentas, es sólo un reconocimiento que todos quisiéramos tener por los sacrificios que hacemos en vida, ya sea que nos hayan llevado a lo que siempre soñamos o no, al final, la metáfora del cerdo sólo nos muestra una cosa, una cosa que si estuvo presente desde el principio con esa sentencia inicial, "pienso en el final", y aunque nunca estuvo muy clara, al final, si hay un final.
jueves, 7 de enero de 2021
Ricardo sin cabeza: los hombres no lloran a la luz del día.
Deniss Barreto es indiscutiblemente para mí, una de las cineastas más importantes que tiene Durango hoy por hoy. Prueba fehaciente de esta declaración, es la presencia que han tenido sus trabajos en festivales tan importantes y reconocidos tanto dentro como fuera del país. Pero creo que empezar a escribir sobre su más reciente proyecto de esta forma quizá sea la menos apropiada. Permítanme entonces escribirles sobre "Ricardo sin cabeza", mediometraje del año pasado dirigido por la realizadora.
"Ricardo sin cabeza" es a mi parecer no sólo su trabajo mejor logrado, sino que también a través de este, Deniss haya una real comunión entre los temas y los ejes que ella siempre ha expuesto en sus trabajos, y la forma en que ella aprecia y defiende al cine en su concepción artística, y no como las industrias y el entretenimiento nos quieren vender.
Me parece que lo primero a resaltar del mediometraje es el hecho de que, como en las buenas películas suele suceder, la línea entre lo masculino y lo femenino se desvanece, vemos en la pantalla a un personaje central tan rico y completo, cuyo dilema emocional y moral, puede comprenderlo cualquier persona, en este sentido, la historia de un hombre que sufre, contada a través del ojo de una mujer, puede verse reflejada en la mirada de cualquier espectador cuyo pulso calmado guste del ritmo que Deniss le da a esta historia.
Hay muchos elementos que enriquecen precisamente a esta forma en que Deniss hace su cine, que van desde lo técnico, como la perfección en los movimientos de cámara, que si bien dicha perfección podría ser sinónimo de volverse un recurso "mecánico", acá cada uno de los planos y secuencias, le dan al mediometraje no sólo su ritmo atinado, sino una clave de ensoñación (en gran parte ayudado por la subexposición en la imagen) en el que uno comprende que la cámara es como un ente, no es una mirada protagónica, ni narradora; es una fuerza etérea que cumple su verdadera función, o la función que a mi parecer debería tener en el cine: mostrar.
¿Pero qué debe mostrar la cámara? Acciones en los personajes, y estas acciones, entre más semejadas sean a una realidad y el conflicto que en esta se desarrolla, crea emociones verdaderas en el espectador, y Deniss viene mostrando que es capaz de hacer eso desde sus primeros trabajos.
Otros elementos que ayudan a que el espectador logre sentir a través de lo que la cámara muestra, son el gran trabajo detrás del diseño de producción, el atinado trabajo por parte del director de fotografía (Luis Lazalde), y la escasa música que nos confirma que en el cine no hace falta tanta música que sólo busque aligerar o edulcorar lo que vemos, sólo la adecuada para abrir ciertas puertas en la mente de los personajes, prueba de ello es la magistral escena del taller.
En lo que concierne a la historia, hay una tendencia total al naturalismo, no hay puntos dramáticos exagerados o sobreactuados, todos los personajes son medidos, reales, humanos. Los pocos diálogos y los extensos silencios nos hacen entrar y comprender de manera natural el dilema de Ricardo. Hay un cuestionamiento a los roles que un hombre debía tener en la sociedad en el siglo pasado: el hombre debe de tener una familia, estar con ella y no cambiarla si no se quiere ser señalado el resto de la vida, el hombre debe de ser fuerte y duro con las mujeres, el hombre no debe engañar a su esposa, y si lo hace, procurar que nadie se entere, el hombre no debe ser sensible ni expresar sus sentimientos, el hombre no debe llorar. Esta película es la belleza desgarradora de un hombre que llora.
Todos los personajes aportan cierta fuerza que se siente como contrapunto a la naturaleza solitaria de Ricardo, un personaje con tantos matices como las expresiones de Ricardo Salcido, el actor que le da vida. La esposa abnegada (con una actuación discreta pero puntual de Karen Covarrubias) que acompaña su dolor sin más que esperar que sólo sea una crisis temporal de su esposo, la amante (Gala González) que lo lleva al límite y lo obliga a elegir entre esa vida gris que lleva o escapar con ella de esa tortuosa realidad, y los roles de los niños, que son tan importantes para mostrar como estas prácticas perduran o se pueden combatir. Este recurso ha sido utilizado de manera correcta en el cine en películas como Temblores de Jayro Bustamante o Nuestro Tiempo de Carlos Reygadas. Y llegada la mención de este director, hablemos de las referencias que tiene la realizadora en su cine.
Como mencionaba al principio de este texto, con este trabajo Deniss no sólo logra llevar a un punto cumbre su narrativa y los temas que aborda como autora, porque sin lugar a dudas considero que Deniss es una realizadora cuya línea argumental corresponde a un discurso complejo y en constante desarrollo, en el cual todos sus trabajos se comunican, si eso no es autoral, no sé que sea entonces. Pero al igual que se llega a este punto de hegemonía en su discurso, este trabajo es donde muestra de manera muy clara sus referencias cinematográficas. Hay un claro amor por el cine que hacía Tarkovski, pero aún más se siente, incluso como cierta especie de homenaje, al cine hecho por el director Carlos Reygadas. Hay muchos elementos en los que Deniss logra evocar ciertos pasajes en las películas del director mexicano, pero estos se sienten con tal naturalidad, que uno es capaz de detectar que Deniss encontró estos lazos comunicativos en base a la forma en que las grandes mentes pareciera están conectadas.
Finalizo este texto mencionando de manera muy destacada el final del mediometraje, que no sólo tiene una congruencia con todo lo expuesto en el mismo, tanto técnica, como narrativamente, y sobre todo en su discurso, sino que también conecta y da un sin fin de sugerencias con la escena del gato muerto, cuya asociación podría darnos para hablar y hablar sobre tal acto y lo que la realizadora quiso expresar con estos elementos. Pero también el final por sí mismo es la escena más poderosa y más bella del mediometraje, que evoca tanta emoción, que es difícil salir de esta experiencia sin sentir que las lágrimas se empiezan a derramar en los ojos de uno. En una cosa concuerdo con Andrei Maldonado: para que a este trabajo se le haya dado más relevancia en circuitos festivaleros, quizá le faltó tiempo para haber sido considerado un largometraje, porque hacerlo un cortometraje y quitarle algo, lo veo muy complicado, ya que no le sobra absolutamente nada.
jueves, 31 de diciembre de 2020
Películas favoritas del 2020.
Desde que empecé a hacer este ejercicio hace cuatro años, quizá este sea el año en el que más he batallado para hacer, o tratar de hacer un recuento más que digno de lo mejor que he visto este año en cuanto al cine como expresión artística se refiere.
Y no sólo por el hecho pandémico que nos limitó este año la presencia durante muchos meses en salas y en festivales presenciales, más bien todo lo contrario, el no tener salas de cine ni festivales, hizo que nos centráramos en ofertas en plataformas, los múltiples festivales que pudimos cubrir en la distancia, y las películas que muy amablemente nos hicieron llegar apasionados del cine como su servidor tanto dentro de la industria, como de fuera.
Si bien, este año no logré el cometido que tenía de ver cuando menos una película por día, la gran cantidad de cortometrajes que pudimos ver nos hace sentir que la cifra quedó casi a nada de ser completada.
(Esperaba ver 366 películas este año, pero sólo logré llegar a la cantidad de 322, siete películas menos que el año pasado. Pero pudimos ver más de un centenar de cortometrajes y mediometrajes)
Así que, con muchas películas muy comentadas sin ver, como First cow, El baile de los 41, La casa lobo, o Pienso en el final, y que seguramente veré en el mes de enero y que figurarán en la lista del 2021, les dejo estas listas con lo mejor que pude ver en el 2020.
Películas Internacionales 2018-2019-2020
1.-La cordillera de los sueños - Patricio Guzmán
2.-Retrato de una mujer en llamas - Cécile Sciamma
3.-J'acusse - Roman Polanski
4.-For sama - Waad Al-Kateab, Edward Watts
5.-Ema - Pablo Larraín
6.-There is no evil - Mohammad Rasoulof
7.-Leto - Kirill Serebrennikov
8.-La vida invisible de Eurídice Gusmao - Karim Aïnouz
9.-La flor - Mariano Llinás
10.-La noche de 12 años - Álvaro Brechner
11.-Fendas - Carlos Segundo
12.-The old man and the gun - David Lowery
13.-Panamá - Javier Izquierdo
14.-The woman who ran - Hong Sang-soo
15.-Un elefante sentado y quieto - Hu Bo
16.-Beans - Tracey Deer
17.-Talking about trees - Suhaib Gasmelbari
18.-Mantarraya - Phuttiphong Aroonpheng
19.-Frontera - David David
20.-Mon chien stupide - Yvan Attal
21.-In between dying - Hilal Baydarov
22.-Never rarely sometimes always - Eliza Hittman
23.-Uncut gems - Hermanos Safdie
24.-El misterio de Silver Lake - David Robert Mitchell
25.-The lighthouse - Robert Eggers
26.-Palm Springs - Max Barbakow
27.-A rainy day in New York - Woody Allen
28.-Como el cielo después de llover - Mercedes Gaviria
29.-Retablo - Álvaro Delgado-Aparicio
30.-La odisea de los Giles - Sebastián Borensztein
31.-76 days - Weixi Chen, Hao Wu, Anonymous
32.-Wolfwalkers - Tomm Moore, Ross Stewart
Películas mexicanas de ficción
1.-Restos de viento - Jimena Montemayor
2.-Los lobos - Samuel Kishi Leopo
3.-Sin señas particulares - Fernanda Valadez
4.-Blanco de verano - Rodrigo Ruiz Patterson
5.-Sanctorum - Joshua Gil
6.-Se escuchan aullidos - Julio Hernández Cordón.
7.-Ya no estoy aquí - Fernando Frías de la Parra
8.-Noches de Julio - Axel Muñoz
9.-El vigilante - Diego Ros
10.-Días de invierno - Jaiziel Hernández Máinez
11.-Fauna - Nicolán Pereda
12.-Me quedo contigo - Artemio Narro
13.-Luciernagas - Bani Khoshnoudi
14.-Asfixia - Kenya Márquez
15.-Fractal - Mariana González
16.-En la sangre - Jimena Montemayor
Documentales mexicanos
1.-La danza del hipocampo - Gabriela Domínguez Ruvalcaba
2.-El guardián de la memoria - Marcela Arteaga
3.-Tote abuelo - María Sojob
4.-Laberinto Yo'eme - Sergi Pedro Ros
5.-Familia de medianoche - Luke Lorentzen
6.-Cosas que no hacemos - Bruno Santamaría Razo
7.-Tierra mía - Pedro González-Rubio
8.-Llévate mis amores - Arturo González Villaseñor
9.-Titixe - Tania Hernández Velasco
10.-Negra - Medhin Tewolde
11.-Off the road - José Permar
12.-Ciudad - Carlos F. Rossini, Julio Hernández Cordón, Maya Goded, Nuria Ibañez
13.-Lejos del sentido - Olivia Luengas
14.-La plaza de la soledad - Maya Goded
15.-Ermitaños - Daniela Uribe
Menciones especiales de películas destacadas ya estrenadas hace más de cinco años
1.-Nostalgia de la luz - Patricio Guzmán
2.-Right now, wrong then - Hong Sang-soo
3.-El botón de nácar - Patricio Guzmán
4.-Memories of murder - Bong Joon-ho
5.-Me and you and everyone we know - Miranda July
6.-Madrid, 1987 - David Trueba
7.-El chico de la bicicleta - Los hermanos Dardenne
8.-La vendedora de rosas - Víctor Gaviria
9.-Mis noches con Maud - Éric Rohmer
10.-The day after - Hong Sang-soo
lunes, 16 de noviembre de 2020
Las dos caras de "Las tres muertes de Marisela Escobedo".
"Las tres muertes de Marisela Escobedo" es un documental mexicano estrenado este año, producido por Netflix, y dirigido por el joven cineasta Carlos Perez Osorio. Me parece que el hablar sobre lo que trata el documental está de más, pero aun así les dejaré la descripción que hace Netflix del mismo:
"Después de que el feminicidio de su hija quedara impune, una
madre inicia una cruzada incansable para encarcelar al asesino y exponer al
sistema de justicia mexicano".
Este documental ya que se convirtió en una de la producciones más comentadas y celebradas a últimos años por parte de la compañía de streaming, pero luego de verlo, sentí una necesidad de escribir sobre este, tanto por las cosas que me parece a bien puntualizar y celebrar, pero también por ciertos detalles que a mí me parecen fallidos. Me explico a continuación en dos breves partes marcadas y divididas.
Cara 1: el amor de una madre exponiendo la deficiencia de un estado fallido.
No cabe duda que este año es el año en que viene a destapar una cloaca que tarde o temprano tenía que destaparse: la ineptitud en la política, y su fallida estrategia en la "guerra contra el narco" del "Calderonismo". Hemos visto este año en más de un trabajo, tanto en el documental como en la ficción, que se retrata este hecho, sobretodo en las regiones del norte del país, trabajos como "La paloma y el lobo" de Carlos Lenin, "Laberinto Yo'eme" de Sergi Pedro Ros, y quizá el más destacado: "El guardián de la memoria" de Marcela Arteaga. Todos grandes trabajos que vienen a sumar a la denuncia de otros trabajos de años anteriores (como "Hasta los dientes" de Alberto Arnaut), con lenguajes muy propios e historias muy valiosas y particulares narran desde las consecuencias de la militarización, las numerosas desapariciones forzadas, el feminicidio, y el desplazamiento forzado tanto de personas que huyen de un estado a otro, hasta comunidades enteras que tienen que pedir refugio en otros países (otro caso podría ser el del documental "Disparos", aunque el caso de ese reportero ocurre en la administración de Peña Nieto) que dan evidencia de cómo tanto el gobierno y como ejercito les facilitaban las cosas a los grupos criminales en estas zonas del país, ya fuera por decisión u omisión, que para el caso, me parece es lo mismo. En este orden entonces, es que Carlos Pérez Osorio logra narrar me parece de manera por lapsos muy brillante, este caso de los que muchos recordamos las notas que hacían las televisoras de nuestro país en ese entonces, pero que no daban muchos detalles al respecto. Diego logra darnos todos los pormenores de este hecho que duele, desgarra e indigna a cualquier persona que lo vea, porque la historia es punzante, y ahí está, y es de gran merito que Diego la haya mostrado me parece sin ninguna clase de tapujo o censura, nombra y señala a responsables y perpetradores, y les da derecho a réplica (una de las últimas entrevistas a un hombre en la cárcel en Estados Unidos, cuya identidad no revelaré para no arruinar nada de la trama para quien decida verlo y no lo haya visto, es quizá de las más impactantes), y es uno de los muchos momentos que Diego toma control del relato, incluso la forma en que recrea las situaciones con imágenes y tomas de los lugares donde ocurrieron los hechos y de las que no se cuenta con material de archivo (como las partes de Fresnillo, en donde me parece hay una propuesta visual interesante del director por la sensación onírica) cuyo recurso en más que plausible y que juega a favor de la fluida narración. Todos los testimonios son por demás puntuales y dan la sensación de dolor e impotencia que sintieron en su momento y no dejan de sentir, aunque haya de cierta manera una sanación, que por supuesto no dio jamás el Estado, tanto para el caso de la hija como el de la madre.
Cara 2: cuando la marca influye.
Quizá el hecho que a mí en lo particular no me gustó del documental sea una nimiedad, pero que aun a sí me gustaría expresar. El principio del mismo se nos dicta algo que no debería de hacerse a mi parecer en este tipo de trabajos, y esto es que se nos dice, más allá de que aparezca el nombre de la productora, toda la secuencia de créditos iniciales pareciera son más de una película gringa que de un documental mexicano que trata un tema por demás importante. Como lo digo, a mí me parece que es una nimiedad cuando uno termina de ver el documental como una obra completa, pero es algo que tenía que mencionar, así como estoy consciente que en trabajos producidos por el brazo cada día más fuerte de Netflix, algo debe de haber por parte de ellos en la producción, porque al final de cuentas, es un "producto" que debe velar también por el negocio general. La primera tercera parte del documental, justo antes de la "segunda muerte", el documental también tiene cierta sensación de thriller muy a la fórmula gringa, si, por supuesto mostrándonos la historia tan valiosa de esta mujer, su lucha, su coraje, su valentía sin importarle a quién ofendía al decir una verdad que indigna al país entero por no haber quizá sumado más a su causa, una mujer que no descansó por luchar para que se hiciera justicia a su hija, que vivió desde su desaparición y hasta su muerte como una heroína de verdad. Todo eso está desde el principio, pero en la primera tercera parte la cuestión del montaje a mi me da esa sensación de ver eso: un thriller gringo. No es hasta después del aberrante veredicto que dan esos tres incompetentes jueces que el documental empieza a tomar una forma muy centrada, ya se nota que es una historia pensada por un mexicano, e incluso es cuando el director empieza a explorar este recrear de las situaciones con toma y montaje que se trabajó con material original, entrelazándolo con material de archivo y testimonios, a partir de ese punto el documental se ve, se siente y se percibe más personal. Y me parece que de ese punto en delante no hay más que reprocharle, quizá lo único que yo siempre cuestiono en las producciones de Netflix (o al menos en la gran mayoría), son sus BSO, y en este caso no es la excepción. Aunque si bien a mí, la música no me resultó tan "nociva", si hay una clara intención de manipular al espectador por medio de esta, y me pareció un caso muy similar al del cortometraje documental de Everardo Gonzalez "A 3 minutes hug", también producido por Netflix, y me generó la misma duda: ¿Qué habría pasado si nos muestran este trabajo sin música? A mí me parece que habría sido más directo, si edulcorar, porque me parece es otra decisión de Netflix con el asunto de la música en el caso del documental de Diego en particular, quiere hacer menos fuertes las emociones por medio de la música y hacerlas más relajadas, pretende que el espectador se sienta triste, en vez de indignado, y en ese propósito el desarrollo del documental no está a la altura de la potencia que la historia si tiene. Y me parece que este tipo de trabajos lo que deben hacer es cuestionar, por una parte, y luego hacer que el espectador tome realmente partido de lo que está viendo, la música si acaso lo hace creer que ve una película y que está de alguna manera protegida o protegido, cuando en realidad no es así, esta película es un trozo de una realidad más latente y más vigente hoy día que nos muestra (para todos esos detractores de las marchas cada día más fuertes por parte de movimientos feministas) que hubo una mujer que agotó todos los recursos, que marchó, que pidió ayuda, que recorrió casi todo el país y que quiso hablar tanto con el presidente de la república como con el gobernador de su Estado, y que jamás se le atendió; que hizo una protesta pacífica para pedir justicia, y que al final predijo su propia muerte.
Ahora yo me pregunto, y les pregunto: ¿Con qué autoridad moral les decimos a todas estas mujeres que han perdido a hijas, y que se exponen a los peligros de este país aún machista y feminicida, que no son las formas de manifestarse?
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