miércoles, 20 de septiembre de 2017

Amantes de 5 a 7: Cine americano a la francesa bastante agradable.


Amantes de 5 a 7 es una película del año 2015 protagonizada por AntonYelchin y Bérénice Marlohe, completando el reparto Olivia Thirlby, Glenn Close, el gran actor Frank Langella y Lambert Wilson de quien hace poco hablamos en La Odisea.

La película esta escrita y dirigida por Victor Levin (su primera película después de dirigir varias cosas para televisión) y es una película de romántica que nos cuenta como la vida de Brian Bloom, un joven escritor neoyorquino, el cual parece su pasatiempo favorito es coleccionar las cartas de rechazo de editoriales las cuales no lo quieren publicar, cambia radicalmente cuando conoce a Arielle, una flamante y hermosa mujer francesa, la cual es algunos años mayor que él a la cual se encuentra por azares de la casualidad un día en la acera de una de las calles de Nueva York fumando, se acerca a ella y empiezan a platicar sobre "todo y nada" como me gusta llamar a mi a esta clase de situaciones, entonces Arielle le dice que si quiere volver a platicar con ella puede encontrarla en el mismo lugar el próximo viernes, entonces Brian por supuesto que la mira en el mismo lugar el siguiente viernes, se empiezan a conocer y la atracción entre los dos es evidente, entonces Arielle le propone visitar un museo la próxima vez que se vean, y mientras platican de "todo y nada" ella le dice que siente algo por él a pesar de que le confiesa que esta casada con un diplomático francés muy reconocido en la ciudad, entonces ella le propone que sean amantes, que se pueden ver todos los días de 5 a 7 sin excepción de horarios, a lo que Brian duda, pues él al ser educado por una pareja de judíos casados y fieles creyentes del matrimonio, ademas del hecho de vivir en E.U.A. donde esta mal visto el tema de los amantes, cosa que es muy distinta en Francia, no decide de inmediato, así que Arielle le dice que lo esperara cada viernes hasta que se decida a las afueras del hotel donde se conocieron y va a desayunar, entonces, después de tres viernes, Brian decide a ir por ella, sin poder resistirse a los encantos de aquella bella francesa (sinceramente quien podría) y entonces el juego se vuelve en un completo aprender el uno del otro, ella le ayuda a él a creer en lo que escribe y a través de su marido, Valery, a quien le cae muy bien Brian, pues sabe que desde su llegada a la vida de Arielle ella es mucho mas feliz, y quien también tiene una joven amante de la edad de Brian llamada Jane la cual le ayuda a que su jefe lo publique y se convierte en su editora personal y amiga confidente, pero no nos adelantemos. Entonces Brian le ayuda a ella a descubrir cosas sobre ella y sus pequeños hijos y ciertas costumbres americanas en la cama de las cuales ella queda fascinada. Brian le presenta sus padres y es muy cómico el encuentro, aunque la mamá de Brian quien parecía padecería mas de la decisión de su hijo termina adorando a Arielle, haciendo que Brian se pregunte si hay ser en el mundo que se resista a los encantos de su sirena, pero no es hasta que Brian rompe las reglas y le declara amor a Arielle y le pide casarse con él (error de principiante) diciéndole que no solo quiere pasarla bien con ella dos horas y sentir placer en aquella habitación de hotel, sino pasar toda la vida cuidando de ella y de sus hijos, las cosas salen mal, aunque ella acepta su propuesta, de un principio, Brian jamas llegaría a ser el escritor que logra ser en la vida, si Arielle no le hubiera roto el corazón con todo el amor del mundo.

La película no se las voy a vender como una joya, porque no deja de ser una comedia romántica americana, pero la verdad tiene cosas y lapsos muy agradables, el par de actores franceses me parece le dan un plus a la película y están correctos y perfectos en sus papeles, uno les cree y están enteramente bien en sus actuaciones. Cómica a ratos, pero bien desarrollada esa comedia, (nada estúpida como en películas como Love Rosie de la cual pronto hablaré y no para bien les digo desde ahora) empática y bien llevada por el director, hay en partes, y por eso digo que es cine americano a la francesa agradable, que los encuadres y el manejo de la cámara da ciertos pestañeos a comedias románticas del país europeo, acompaña a estos lapsos una congruencia con las situaciones (ya sea dramáticas o no) que realmente nos hace ver que el director estudio y se clavo bien a la hora de escribir su guion para dejarlo pulido y sin duda se nota a leguas que le gusta el cine francés. La música también muy francesa hace que la película ensamble aun mas, también hace su parte para que las cosas en la película tengan una razón de ser, para que allá congruencia en el desarrollo de la historia y del relato. El reparto americano también bastante bien atinado, que les digo, una película entretenida, nada empalagosa ni pegajosa, ni tonta ni mediocre (Love Rosie, cof) y lo mas agradable de la película y por lo que uno agradece es que no es pretenciosa, no intenta hacernos cambiar nuestra postura si esta bien o no tener amantes, no hay lecciones de moral ni nada de eso, es solo contar una historia diferente de amor a través de esta situación de amantes con aprobación de la pareja bien contada, es una buena comedia romántica bastante equilibrada, ni mas comedia, ni mas romántica, y ni tan comedia, ni tan romántica, y me supongo esto se debe mucho a que el director la escribió, si hubiera sido escrita por alguien mas, o dirigida por alguien que no hizo la historia, probablemente hubiera caído en cliché tras cliché, y no estaríamos hablando tan bien de ella, una historia romántica desarrollada de manera lineal para bien. De modo que sin ser una joya, se las recomiendo si quieren ver una película en Netflix (donde la pueden encontrar) para estar con su pareja, si es que la tienen, y si no, pues también la pueden ver solos, seguro la van a disfrutar.








Parte del elenco, de izquierda a derecha:
Anton Yelchin (Brian) - Bérénice Marlohe (Arielle) - Olivia Thirlby (Jane)


domingo, 17 de septiembre de 2017

La dulce Carola de Ismael Serrano.




Yo conozco la historia de un tipo que se enamoró desde una ventana.

Es la historia de un amigo que vive en México, en el D.F., trabaja en la octava planta de un edificio, en unas oficinas en el centro de la ciudad. Y un día estaba con la mirada perdida en el smog del D.F. cuando bajó la mirada del cielo a la calle; o más bien del smog al cielo porque allí estaba ella, la dulce Carola, de belleza soberbia. Radiante cruzaba la calle y a sus pasos se detenía toda la ciudad. En frente, había un edificio en obras y todos detenían su ritmo frenético para observar aquella mujer.

Un obrero estuvo tentado de lanzarle un piropo pero el de al lado le dio un codazo para callarlo; tal era el silencio litúrgico que imponía esa mujer. Y mi amigo se quedó embobado mirando aquella mujer, cruzando la calle. Ella iba pensando en lo suyo, pensando quizás en lo duro que iba a ser su nuevo trabajo en el restaurante de la esquina. Se quedó embobado viendo cómo la puerta del restaurante devoraba a aquella mujer menuda y supo mi amigo que nada sería igual.

A la mañana siguiente, después de haber estado toda la noche pensando en aquella mujer, mi amigo salió a la ventana, se asomó... Y allí la encontró. Y aquella cita era diaria, aquella cita se convirtió en una obsesión; día tras día mi amigo se asomaba a la ventana y la veía pasar, se preguntaba como sería ella, como sería su vida, como despertaría, como dormiría. Pasaban los días, y pasaban los meses, y mi amigo a veces creía percibir el perfume de ella desde lo alto del edificio, fíjate. Creía escucharla tararear una canción y la melodía le perseguía durante todo el día. Y pasaban los meses, y pasaron años. Y mi amigo asomado a la ventana, preocupándose cuando la veía caminar bajo la lluvia sin paraguas, preocupado cuando la creía ver más delgada. Pasó mucho tiempo y muchas veces estuvo tentado de bajar los ocho pisos para decirle a aquella mujer que... ¡Qué diablos! Que la amaba. Pero no lo hizo.

Y pasó mucho tiempo, cuatro años asomado a la ventana y planeando el momento preciso para acercarse a ella. Y por fin tomó una decisión: sería este día. Ese día terrible, mi amigo se sorprendió un poco cuando no la vio pasar por debajo de su ventana, pero aún así se fue a buscarla al restaurante; buscó a Carola entre las mesas pero no la encontró, así que preguntó al encargado. Le dijo que Carola se había marchado, no del restaurante, del D.F. Se había ido a Acapulco con su familia, y no iba a volver más...

Y mi amigo supo del sabor amargo de la derrota. Supo que aquella mujer no volvería a cruzar por debajo de su ventana y subió los ocho pisos arrastrando los pies y no se sorprendió cuando en la octava planta encontró a todo el mundo alborotado, de un lado para otro, frenéticos. Alguien con el rostro desencajado le dijo que la empresa había quebrado, que estaban en la bancarrota, así que todos en la calle. En un día había perdido todo: la mujer que amaba, el trabajo,... Volvió para casa, no muy sorprendido, todo encajaba. El mundo se derrumbaba y lo hacía todo de una vez.

Durante mucho tiempo estuvo abandonándose en casa, sin saber qué hacer, solamente pensando en la Dulce Carola. Primero sin el valor para salir a buscarla a Acapulco y luego sin la plata necesaria. Pasó otro año, 5 años desde que vio a Carola por primera vez, y decidió tomar una decisión. Empezó a buscar trabajo pero mi amigo tenia 39 años y en México no es fácil encontrar trabajo a esa edad porque ya no eres el joven agresivo que buscan las empresas, ¿sabes? Y en todas las entrevistas de trabajo le decían que no y que no. Así que mi amigo decidió tomar una decisión que cambió su vida. Decidió buscar a un coyote -un coyote en México es un tipo que se dedica a negocios turbios-. Veréis, mi amigo buscaría a un coyote para que le hiciese una falsificación de la partida de nacimiento. Mi amigo bien podría aparentar 34, así que le pediría al coyote una partida de nacimiento que dijera que tiene 34 para así poder acceder a algún puesto de trabajo. Así pues, mi amigo se fue para la Plaza de Santo Domingo, cerca del Zócalo, donde están los coyotes...Y ahí tienes a mi amigo perdido, colgado de un lado para otro. Se acabó perdiendo entre las callejuelas y apareció en un callejón inhóspito, en un portal antiguo, viejo. Observó cómo un anciano le sonreía y le hacia señas para que le siguiera. Mi amigo siguió a aquel misterioso hombre y supo que era un coyote. Le dijo:
-"Yo soy tu hombre, sé lo que necesitas"
-"Sí, ya sé. Necesito una partida de nacimiento que falsifique que tengo 34"
- "Vale, vale. Dame tus datos".

Empezó a tomar datos y mientras tomaba datos, el viejo coyote le dijo:

- "¿Alguna vez estuviste en Acapulco?"

Y a mi amigo le dio un vuelco el corazón y se deshacía en el ácido del recuerdo.

- "Nunca"

El viejo le dijo: "Verás, yo vivo cerca de la autopista hacia Acapulco, cerca de Tepozán. ¿Conoces la curva del autopista?" ¿Conocéis la leyenda, verdad? Mi amigo también... La del fantasma que hacía autostop en el mismo sitio que se subía en el primer coche y desaparecía en la misma curva en que se mató. Aquella carretera estaba deshabitada. Casi nadie pasaba por allí por miedo al fantasma. Mi amigo asintió y el viejo le dijo: "Pues verás, muchas veces he estado tentado de agarrar la autopista para Acapulco y empezar de nuevo. Espera un momento". Y mi amigo se quedó pensando en Acapulco y mil huidas. Al rato vino el viejo coyote, con los documentos falsos y se fue para casa. Aquella noche sólo pudo dormir con el recuerdo de la dulce Carola.

A la mañana el teléfono sonó bien temprano. Alguien al otro lado le decía: "Oye, que tienes que venir a la reunión, que es urgentísimo, que tienes que estar aquí, vente para la oficina". Y mi amigo colgó el teléfono maldiciendo al tipo al otro lado de la línea. "¡La oficina!..Bah", pensó. El caso es que antes de despedirse, el coyote le había dicho: "Ten cuidado, vuelves a tener 34 años, no repitas lo errores". Y pensó en las palabras del coyote mientras se despertaba. Encendió la radio y en la radio las noticias de otras veces... Mi amigo buscando los papeles del coyote; no los encontraba... De repente alguien dijo la fecha por la radio: era la de hacía cinco años antes. Bajó corriendo las escaleras y compró el primer periódico que vio. Miró la fecha y era la de hacía cinco años. Volvía a tener 34 años. Agarró el primer taxi que vio, se fue para su oficina volando, subió las ocho plantas corriendo y allí estaba todo igual: su mismo despacho, la misma gente...Y la misma ventana. Mi amigo se acercó a ella, se asomó y su aliento se detuvo como toda la ciudad al paso de la dulce Carola. Todo empezaba de nuevo.

Ahí tienes a mi amigo, con todo el futuro por delante o con todo el pasado, no sé muy bien. Volviendo a mirar por la ventana y encontrándose con aquella mujer. Ahora jugaba con ventaja, porque conocía los plazos del tiempo que le quedaba. Aún así, dejó pasar el primer año deleitándose, asomándose por la ventana, y planificando bien la declaración de amor. Pensando en la pose precisa, en las palabras adecuadas y dejó pasar el tiempo. Un día se presentó en el restaurante a la hora de comer, se sentó en la primera mesa que vio libre y vio a Carola deambulando entre las mesas. Se acercó, se puso delante de él y le dijo: "¿Qué desea?". Aquel era el momento, ésa era su oportunidad, así que su garganta se tensó como una cuerda de guitarra y mirándola le dijo:

-"Una sopa de cebolla y un filete de ráchela bien cocido, por favor".

Carola tomó nota y se fue. Mi amigo se estuvo maldiciendo toda la noche. Así que al día siguiente, ahí le tienes, sentando a la mesa, mirando a Carola, clavando sus pupilas en las de ella y diciendo: "Una sopa de cebolla y unos tacos de camarones, por favor". Y al día siguiente, armándose de valor: "Una sopa de cebolla sólo, por favor". Y así, día tras día, asomándose por las ventanas viéndola pasar y a la hora de comer asomándose a una sopa de cebolla... Y el tiempo pasaba. A veces mi amigo creía que ella fijaba su vista en él y entonces, amigo... Entonces las palomas del parque volaban, los borrachos en las tabernas brindaban a su salud, los feligreses en las iglesias se abrazaban y los soldados en primera línea de fuego se daban largos besos en la boca. Qué va. Ella no reparaba en él. Y pasaba el tiempo, pasaban los días, pasaban los meses, y pasaban los años, años de sopa de cebolla. Por fin llegó el momento, no podía retrasar más la declaración. Al día siguiente Carola se iba y aquella noche casi no durmió mi amigo. Pero al día siguiente ahí se presentó, se acercó a Carola como todos los días y le dedicó una sonrisa, quizás más afectuosa que otras veces. El caso es que se hizo silencio un instante que pareció eterno. Ahí pensó decir algo así como "Me gustas cuando callas por que estas como ausente". O no sé,  quizás: "¿Por qué me despierto de madrugada mientras todos duermen?". Pensó en decirle:" Me dueles mansamente, me dueles, quítame la cabeza, córtame el cuello, porque nada queda de mí después de este amor". Pensó en decirle simplemente: "Quédate conmigo, por favor". Y por fin: "Una sopa de cebolla, por favor". Era inevitable. Mi amigo comió la sopa de cebolla como un condenado a muerte, en calma y en silencio y se fue para casa. Ni siquiera pasó por su despacho, sabía que la derrota era inevitable y a mí no me sorprende mucho porque creo que alguien dijo una vez que los amores cobardes, no llegan ni amores, ni a historias. Se quedan ahí, ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar.

Al principio mi amigo se derrumbó, pero luego.... Luego también pero trató de buscar de nuevo al coyote para encontrar la posibilidad de.... de yo qué sé. Y se fue para la plaza de Santo Domingo y rebuscando encontró de nuevo el callejón y el antiguo portal. Y no. Encontró una sucursal del Fondo Monetario Internacional. Esos eran otros coyotes, no le interesaban. Así que recordó las palabras del viejo coyote: "cerca de Tepozlan". Recordó la curva del autostopista. Agarró el carro y se fue para allá... No se sorprendió cuando se encontró un poblado fantasma; aquel pueblo era una sombra del pasado, todo ruinas, abandonado desde hacía mas de cincuenta años. Empezaba a hacerse de noche. Mi amigo se sonrió, asumió la derrota y decidió volver a casa cuando ya era noche cerrada. Entró en el coche y, al poco de salir del pueblo, encontró a una chica haciendo autostop en el arcén. Mi amigo no lo dudó, paró, bajó la ventanilla, y :- "¿A dónde vas?" - "Al D.F." – "Pues sube". Y al poco de subirse ella dijo: "Tenga mucho cuidado en la siguiente curva". Y apenas pudo acabar la frase porque en la última palabra sonó el reventón de una rueda. Así que mi amigo se tuvo que hacer a un lado de la carretera y dijo: "Disculpa". Y tenías que ver la cara del autoestopista porque la curva quedaba lejos.

Bueno...Pues se detuvieron. Éll bajó a cambiar la rueda y ella con él. Y empezaron a hablar. Una conversación trivial, pequeñas cosas que fueron creciendo como bolas de nieve hasta convertirse en grandes cosas.

- ¿Y tú de dónde eres?
 - Pues yo del D.F.

Y él le preguntaba: "¿Y a qué te dedicas?". Y ella decía: "Antes estudiaba, pero ya no". Al rato no sé qué le estaría contando él porque ella se descojonaba de risa y jamás nadie había tardado tanto en cambiar una rueda, la verdad. Y la noche pasaba y mi amigo le empezó a contar la historia de la dulce Carola, del coyote y de la ventana, de la sopa de cebolla... Y le preguntaba a la mujer: "¿Te lo crees?". yla mujer decía: "Si yo te contara...Yo sé lo que es desaparecer justo en el momento preciso. Sé lo que es repetir la historia una y otra vez.... Te entiendo".

- "¿Tu crees en los amores a primera vista?"
– "¿Acaso existen otros?"

Aquella mujer de la autostopista era hermosa. No sé si tanto como Carola pero era hermosa, triste pero hermosa. Aquel silencio fue eterno y él le dijo: "Volvamos al coche, te llevo al D.F.". Y mientras se subían al coche, el pensó en decirle "Quédate conmigo, huyamos juntos a cualquier sitio, empecemos de nuevo...¡Yo qué se!". Y quizás ella pensaba lo mismo pero, sin embargo, dijo: "Ten cuidado con esa curva". Y mi amigo tuvo mucho cuidado, pasó la curva y con los ojos fijos en la carretera, mi amigo no se atrevía a mirar en el asiento de al lado. Quizás ella también se había marchado como la dulce Carola y volvía a estar solo. Y sabiéndose solo, se dirigió hacia la autopista y cuando iba a entrar en ella escuchó una voz al lado que decía:

-"¿Alguna vez has estado en Acapulco?"

Mi amigo miró en el asiento de al lado y ahí seguía ella. Ahora estoy seguro: era más hermosa que Carola. Mi amigo dijo:" Nunca. Y ella le dijo: "Pues llévame". Yse fueron.

Y allí  siguen, en la carretera. Mi amigo no volvió a ver a Carola porque lo importante no era Acapulco, lo importante era el viaje y saber que hay que tener memoria para no repetir los errores y saber que la historia no se debe repetir.

Sobre los fantasmas no sé si creer. Yo no sé si hay vida después de la muerte. Hay gente que se cuestiona si hay vida antes de la muerte. Yo,  personalmente,  me cuestiono si hay vida antes de las 12 de la mañana...

El caso es que por aquella carretera ahora pasan después de media noche. No sé si existe un coyote que me devuelva a mi pasado...No creo. Pero yo, personalmente, no dejaré que pases por debajo de mi ventana sin pedirte que te quedes conmigo, ni que subas a mi coche sin que emprendamos una urgente huida.



El relato de contado de la propia voz de Ismael.


Acá el relato hecho película, protagonizada por el mismo Ismael. Solo que adaptada a Buenos Aires y la Autostopista del Fin del Mundo. La cual me pareció muy linda, una película de bajo presupuesto pero me parece muy bien realizada. En especial me gusta mucho las referencias a Casablanca, las referencias a las comedias románticas hollywoodenses muy chistosa, pero sobre todo a Julio Cortázar.










viernes, 15 de septiembre de 2017

Mis canciones favoritas de Blink 182.


Previo a hacer este listado ya había mencionado en muchos listados que si algo tenia pendiente, era hacer un listado de una de mis bandas favoritas de mi juventud, la que por muchos años yo tenia en el estatus de mi banda favorita: Blink 182.

A años de distancia de esa época la verdad puedo decir que probablemente solo una cancion me sigue acompañando en mi reproductor de música, pero si algunas en cuanto las escucho me desembocan recuerdos llegados de emociones, olores, sensaciones, personas.

Este listado lo quise hacer diferente, ya que conociendo todas las canciones de Blink (solo de tres bandas de aquella época yo puedo presumir de conocer todas sus canciones, las otras dos son Green Day y División Minúscula) enlistaré en diez canciones, mis cinco favoritas siendo sencillos, y otras cinco favoritas no siendo cortes de promoción, (en realidad hice trampa y serán 6 y 4) así que espero les guste esta selección, que mas que tener ganas de hacer, la tenia pendiente.


Stay Together For The Kids. Una de mis canciones favoritas de mi vida.


What's My Age Again?


Adam's Song.


Down.


Josie.


After Midnight.


Pathethic.


Going Away To College.


Everytime I Look For You.


Wrecked Him
Una canciòn rarisima que solo los fans muy fans podrían ubicar, proviene de su primer EP, se nota la precariedad del demo, pero a mi me encanta por lo mismo, recuerdo diciembre, amigos, fogatas, la copia chafa de un Ipod de 1/2 GB. Larga vida a los recuerdos que me desembocan las canciones de Blink 182!





miércoles, 13 de septiembre de 2017

Recomendación de la semana.


La recomendación de esta semana sera algo corta pero muy contundente.

Hoy quiero escribirles sobre una película de la cual no quería hacerlo, y no malinterpreten mis palabras, no es que no quisiera escribirles sobre ella, lo que trato de decir es que no quería escribir sobre ella hasta que se estrenara en los cines, pero al ser una película de producción meramente independiente, tenerla en los cines de provincia es prácticamente imposible, pero como seguramente ya estará en algunas plataformas digitales como Filmin (la verdad desconozco si estará en Netflix o Amazon) he decidido hacerles esta recomendación para que se deleiten de una muy buena película.

Esta película tuve la oportunidad de verla el año pasado en el Festival de Cine de Los Cabos y la película en cuestión es la llamada Porto.

Dirigida por Gabe Klinger y estrenada comercialmente este año en Europa y algunas salas de cine de algunos países en América, Porto es un ensayo fílmico de lo mas, no sé si llamarlo inusual, sobre de la noche perfecta entre dos locos extraños recordada desde tres perspectivas, una la de él, dos la de ella; y tres la de ambos y como fue que realmente pasó, como narra fielmente ese click entre dos extraños en un lugar cualquiera, su encuentro "casual" en un café, una caminata por la noche por cualquier ciudad que abrazada por la luz de las farolas hacen magia para desencadenar en una noche inolvidable, y como esa magia se desvanece al amanecer y nuestros problemas y obsesiones nos azotan contra la realidad. Película que nos hace recordar como bien nuestra vida se puede resumir sólo a una noche especial, y después de eso sólo sobrevivimos entre tanta mierda esperando morir. "El encanto y el recuerdo eterno de la noche perfecta" escribí en mi libreta justo después de verla, fue lo primero que me vino a la mente. Con una fotografía que es mas bien como un caleidoscopio, que nos retrata la belleza de una ciudad que pareciera siempre es vieja y bohemia con esas charlas en un café que parecieran significan la vida misma después de las dos de la mañana después de hacer el amor, que retrata el recuerdo como el presente, y el presente como un viejo recuerdo -aquí la fotografía influye mucho- una película que es producida financieramente nada mas y nada menos que por Jim Jarmusch, lo cual ya nos dice mucho sobre esta esencia independiente que tiene y se siente, y no es un secreto al ver la película el porque Jarmusch se anota en la producción de esta, el amor por Jarmusch sobre estos personajes retraídos y callados que solo muestran sentimiento y pasión en planos muy en primera persona, es una película que al igual que lo que identifica el cine de Jarmusch te hace pensar, te exige presencia, hace que dejes volar tu imaginación, son historias que no solo están por estar, incluso en su lado mas contenido, hay valor, mucho mas valor que en sus ratos de explosión.

Las actuaciones de los dos actores principales los cuales son los pilares de la trama son mas que eficientes, sin ellos la película no tendría ningún sentido, por muy bella que sea la fotografía o el guion este muy bien escrito. Su conexión es armónica y se desenvuelven con una naturalidad fascinante. Lucie Lucas, actriz francesa la cual interpreta a Mati y Anton Yelchin interpretando a Jake, uno de sus últimos papeles antes de su muerte, y probablemente filmando su mejor actuación, con la interpretación de este hombre cansado de la vida sin mas amor que la compañía de la poca gente que lo conoce en una ciudad que no es su ciudad. (Papel que seguro se le ofreció al ver su actuación en "Amantes de 5 a 7" de la cual espero escribirles la próxima semana de corte un poco mas ligero y comercial -la cual su peor error fue esa similitud con el nombre que la película de Agnès Varda, la cual por cierto y uno agradece no sea una adaptación de este trabajo de la directora belga el cual es uno de los estandartes de la Nouvelle Vague-)

Una película de la cual uno no se puede desprender de inmediato, hay películas que se hacen pequeñas con el recuerdo, o pensándolas, y que no trascienden fuera del entretenimiento y de la pantalla del cine mas que solo lo que dura la película; y hay otras que crecen, que uno analiza y analiza y le va dando vueltas a la trama en la cabeza, van haciendo mella en nuestra mente y nuestra manera de pensar, cosas tan importantes como el amor, las relaciones, la importancia de una vida feliz o infeliz, en compañía o en soledad, con estabilidad o verdadera pasión, hay películas que hacen que cuestionemos lo que creemos correcto o valioso, lo que hicimos o lo que tuvimos que hacer, si al momento de tomar ciertas determinaciones lo hicimos con la cabeza o con el corazón, esta es una de esas películas. Una película que te hace recordar vagamente a El Último Tango en París, con un final trágico retratado de distinta manera.










jueves, 7 de septiembre de 2017

Cinco


El texto de hoy es especial, porque es una especie de colaboración, o recreación de un amigo bloguero llamado El Demiurgo de Hurlingham el cual los jueves dedica en su blog a la creación de relatos cortos. La semana antepasada, celebrando los cinco años de su espacio lanzó una convocatoria para crear un texto que no mayor de 350 palabras, -que por cierto creo que me pase por poco, pero la verdad no estoy tan acostumbrado a escribir textos tan cortos, a menos que venga una continuación- y temática libre llevara solo como requisito el número cinco. Así que yo por despistado con mi video a publicar y otras cuestiones hay que tenia que preparar para otras plataformas (espero poder concretar en cosa de un mes y compartir con ustedes) no me di cuenta de esta convocatoria muy tarde. Pero Demiurgo al ser uno de esos tres argentinos amigos míos del medio y ser un lector muy reincidente de mi blog le prometí un texto -muy al estilo de la casa "of course", en el cual dejo por cierto muchos huecos argumentales para que echen a volar su imaginación y los llenen con ella, lugares, nombres, tiempo- por acá en mi blog y por supuesto se lo dedico. Sin mas espero les guste.

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-El Festival del Floripondio es la mejor fiesta del año. Tan solo imagínate, playa, música en vivo, alcohol, pastas, yerba, LCD. No no la vamos a perder por supuesto.
-Esta bien. ¿Cuántos vamos a ir? Para comprar los boletos.
-Cinco.
-¿Cinco?
//Preguntaba a su amiga extrañada de su respuesta//
-Si. Solo cinco.
-Que no nos va a acompañar Ramiro.
-Sabes que Ramiro es un aguafiestas.
-No es un aguafiestas. Es solo que es especial.
-Estas enamorada de él, ¿cierto?
-¡Claro que no! Es solo que siempre me ha caído bien. No intenta caerle bien a nadie.



El viaje a la playa donde seria la tocada no les llevaría mas de una hora, era la primera vez que el grupo de chicas y el conductor designado, Mariano, que era gay, era la primera vez que tomaban carretera.



-¿Por qué insistes en hablar de Ramiro? Él nunca molesta a nadie.
//Seguía la conversación entre las mismas dos chicas, las otras dos no se metían en la plática, pero si estaban muy al pendiente de lo que decían//
-Ni molesta, ni nada. Es un tipo plano, no hay emociones en él. Me gustaría saber por una vez en su vida que pasa por su cabeza. Si hay algún pensamiento en él, si esta enamorado de alguien, habla muy poco.
-Es por su poesía. //interrumpía Mariano// A mi me han dicho que en las noches una mujer misteriosa llega a su casa y pasa toda la noche con él, y que por la mañana, antes de que amanezca, se marcha. Todos dicen que es una prostituta de la que él se enamoró.
-No me extrañaría para nada eso.



-La verdad es que la fiesta resultó todo un fastidio. No te has perdido nada, pero seguramente eso ya lo sabias. No sabes como extrañaba tus brazos, tu jazz. Justo al llegar a la playa después de que Mariano nos pegó el susto de nuestras vidas cuando arrolló a aquel joven en su bicicleta, no quise mas que beber una cerveza. Sabes lo mucho que odio el calor y la arena, así que me fui al mar mientras Mariano y las chicas estaban en la pista.
-¿Que les has dicho cuando te dijeron sobre la prostituta?
-Nada. Les dije que no me extrañaría esa conducta de ti, pero que seguro seria una vieja novia que nosotros no te conocíamos.
-¿Crees que sospechen algo de nosotros?
-Seguro que no. Ellos creen que te odio. Les he dicho que eres un aguafiestas.


martes, 5 de septiembre de 2017

Instrucciones para amar a una persona - Julio Cortázar


Pósese justo frente a la persona que se quiere amar. Mírela a los ojos, sonría delicadamente, no exagere. Haga lento el abrir y cerrar de ojos: baje lentamente los párpados, súbalos de igual forma. Así durante todo el procedimiento. Tome lentamente su cara y acérquela a la propia; inmediatamente verá la fusión de labios. Con suavidad, abra la boca y mezcle las lenguas, manteniendo las manos sobre la cara. Luego de algunos segundos sentirá una reacción química que liberará energía calórica, pero no se precipite, prosiga con las instrucciones. Tranquilamente aparte las manos de la cara del ser amado, deslizándolas suavemente por los hombros hacia abajo, hasta llegar a la espalda. Abrazar fuerte. Continúe con los procedimientos anteriores, verá que no experimentará ninguna dificultad para realizar estos pasos al mismo tiempo. Relaje las piernas y los brazos, sosténgase de pie sobre la persona que se quiere amar, verá que es el mejor soporte posible. Apague o disminuya la luz, el ambiente será más tranquilo. Aproxímese a una cama, preferentemente hecha sólo de sábanas. No se preocupe por las almohadas, sus propios torsos cumplirán esa función perfectamente. No se apresure, póngase, despacio, en posición horizontal, guíe al amado a ponerse en la misma posición, de manera que los dos queden acostados y de costado, mirándose una vez más. No deje nunca de abrazar. En silencio, recuéstese sobre el torso ajeno y déjese reposar un buen rato. La oscuridad le dará una sensación muy pacífica de la realidad y limitando la visión y el oído, podrá disfrutar de los sentidos que suelen dejarse relegados: el tacto, el olor, el gusto. Mantenga el abrazo, pero no se quede dormido, el sueño bien podrá experimentarse despierto. Admirar todo lo que guste, deleitarse con las más inocentes excusas, detener el tiempo mientras se ve a la persona amada hacer algo tan simple como hablar, fruncir el ceño o jugar infantil y tiernamente con un peluche. Agregue dulzura a gusto. Añada sonrisas, payasadas y bromas (las lágrimas no hacen mal si están medidas en proporción y están bien batidas con amor), regalos insignificantes como un beso en un momento inesperado o un papel escrito a las apuradas. Pueden ser valorados más que una joya.
Consejo: las caricias y besos extras a lo largo de todo el procedimiento producirá un mejor efecto y mejor resultado. No olvide las miradas.
Secreto: Esta receta es especial para noches de lluvia; el sonido de las gotas rompiendo el silencio conforma una atmósfera imperdible.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Querida Mía:


Estoy en tus pensamientos, de eso no tengo la menor duda. ¿De qué forma? eso si no lo sé. ¿Será para bien? ¿Será para mal? A estas alturas de mi vida ya no me importa. Lo que si me importa, y me duele porque por ello es que muero, es el hecho que aun después de todo lo pasado y todo el tiempo, aun siga malgastando mis noches en tu recuerdo y en tu nombre. Pero ya no mas. Hoy te dedico mi último pensamiento, y te deseo buenas noches.

P.D. El amor nos hace mas mortales. Últimamente nada me satisface. Creía que no pero parece que aun me haces falta.



viernes, 1 de septiembre de 2017

Mis Ojos.





Mi perro ha muerto.
Lo enterré en el jardín
junto a una máquina oxidada.

Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.

Ahora él ya se fue con su pelaje.
su mala educación, su nariz fría.

Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.

Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero,
que para mí jamás fue un servidor.

Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independiente
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba en mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.
No, mi perro me miraba
dándome la atención que necesito,
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestare nunca,
y sin pedirme nada.

Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas
del mar, en el invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasado de pájaros glaciales,
y mi perro brincando, hirsuto, lleno
de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.

Alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más, con el absolutismo
de la naturaleza descarada.

No hay adiós a mi perro que se ha muerto.
Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.

Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.

Mi Perro ha Muerto - Pablo Neruda.