lunes, 16 de octubre de 2017

I learn to walk again....


Creo que ya les había hablado alguna vez sobre mi negativa de usar carro, la verdad nunca lo he necesitado, a veces me pongo a pensar que seria de mi si viviera en una ciudad grande, pero caigo en cuenta, de que seguro en las grandes ciudades hay gente como yo, que se reusa a usar coche, que se reusa a generar mas caos en las calles, que prefiere la poesía y los pensamientos cuando viajas en el transporte público, (que dicho sea de paso también contrubuyes un poco a la ayuda de los que se dedican a este negocio del transporte) cuando caminas.

Siempre con el otoño suelen venir a mi cabeza cosas, recuerdos, que si bien antes me hacían bien y me hacían sonreír y pensar en mejores tiempos, ahora no lo son tanto, por qué? La verdad no lo sé bien, quizá por saber que muchas de esas personas hoy día ya no están.

En días pasados, a pesar de lo bien que estaba y me iba, tanto en el trabajo, estando ocupado con un par de proyectos en los que trabajaba y de los cuales en estos días estaré teniendo respuesta, (y espero ya con respuesta platicarles sobre ellos en concreto) me empezaba a sentir triste, sin ganas de nada, pensando en cosas que nada mas hacían presión en mi persona, y siempre que me pasa esto, bueno, vamos, la verdad hace mucho tiempo, años diría yo que no me sentía así, supongo también mi estado emocional por cosas ocurridas en meses atrás también tuvo mucho que ver en ese estado que traía, lo que hice fue tomar mi cámara, he ir a tomar algunas fotos (las fotos que publiqué en las dos pasadas entradas)

Hace unos días leía en una página que sigo y leo habitualmente sus artículos, que el caminar sin rumbo era un arte en peligro de extinción, que era indispensable esta actividad para los filósofos de la antiguedad (en El Señor de los Anillos Tolkien lo narra increíblemente y le da una importancia primordial a esta actividad en sus personajes mas sabios entre los que destacan Gandalf y Aragorn) y es verdad, yo antes lo hacia, no sólo cuando me sentía mal o cabizbajo, siempre lo hacia, en un principio para conocer la ciudad, los cuadros de esta, a veces también para robar ciertas cosas para alimentar mi inspiración y los escenarios de mis historias, pero la verdad hacía mucho no lo hacía, supongo también esto se debía al mal tiempo que se vive en nuestra ciudad. Aunque como ya lo mencioné, creo que el alma caminante se percibe, y si uno no tiene malas intenciones, nada malo te pasa, la gente lee tu intención.

Una vez mas, vuelvo a aprender, que solo se necesita de caminar, y de uno mismo, para arreglar cualquier cosa, aunque de vez en vez es bueno poder charlar con alguien.



Un pie detras de un pie, o hay otra manera de caminar
Jorge Drexler

Si quieres un cambio verdadero, pues camina distinto
Rene Perez



Me pasa derrepente que este mundo no te deja no te deja cambiar, 
Cuando ocurren situaciones de esta índole no uso mi cabeza, 
Prefiero caminar sin dudar acelerar mi paso
Sin Fin - Los Claxons

sábado, 14 de octubre de 2017

No es nada de tu cuerpo,

ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre,
ni ese lugar secreto que los dos conocemos,
fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.
No es tu boca -tu boca que es igual que tu sexo-,
ni la reunión exacta de tus pechos,
ni tu espalda dulcisima y suave,
ni tu ombligo, en que bebo.
Ni son tus muslos duros como el día,
ni tus rodillas de marfil al fuego,
ni tus pies diminutos y sangrantes,
ni tu olor, ni tu pelo.
No es tu mirada, -¿qué es una mirada?-
triste luz descarriada, paz sin dueño,
ni el álbum de tu oído, ni tus voces,
ni las ojeras que te deja el sueño.
Ni es tu lengua de víbora tampoco,
flecha de avispas en el aire ciego,
ni la humedad caliente de tu asfixia
que sostiene tu beso.
No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un gramo, ni un momento:


Es sólo este lugar donde estuviste....
estos mis brazos tercos.

Corazón.

Jaime Sabines






viernes, 13 de octubre de 2017

Tu cuerpo esta a mi lado.


Fácil, dulce, callado.
Tu cabeza en mi cuerpo se arrepiente
con los ojos cerrados
y yo te miro y fumo
y acaricio tu pelo enamorado.
Esta mortal ternura con que callo
te està abrazando a ti mientras yo tengo
inmóviles mis brazos.
Miro mi cuerpo, el muslo
en que descansa tu cansancio,
tu blando seno oculto y apretado
y el bajo y suave respirar de tu vientre
sin mis labios.
Te digo a media voz
cosas que invento a cada rato
y me pongo de veras triste y solo
y te beso como si fueras un retrato.
Tú, sin hablar me miras
y te aprietas a mi y haces tu llanto
sin lágrimas, sin ojos, sin espanto.
Y yo vuelvo a fumar, mientras las cosas....

....se ponen a escuchar lo que no hablamos.











jueves, 12 de octubre de 2017

Frantz.




La película de la que les voy a escribir a continuación, la verdad es que tiene todos los elementos como para yo decir que es mi película favorita en lo que va del año.

La película en cuestión es la francesa-alemana Frantz del cineasta Frances Francois Ozon, el mismo que nos había traído ya al Tour de Cine Francés "Una Nueva Amiga", una comedia romántica la verdad bastante entretenida, aunque no muy memorable la verdad, y "En La Casa", una película dramática con aspectos en su trama que rayan en un suspenso bastante inquietante y tremendamente bien desarrollado, y que la verdad parece ser un director muy reconocido y querido en festivales por sus primeros trabajos, (incluso este año estuvo en Venecia con su mas reciente filme La Doble Amante, Incluso hace un año en el mismo festival estuvo compitiendo con Frantz)

Pero a mi me parece que con Frantz, Ozon llega a la cumbre de su lenguaje cinematográfico, o al menos de los últimos trabajos que venía presentando a últimos años, mas enfocado su cine a lo comercial como a lo artístico, porque seamos claros, no todas las películas de festival van encaminadas a lo que los estándares comerciales piden, pues para mi gusto con esta película Ozon puede presumir de tener una magnifica obra de arte que bien podría disfrutar cualquier persona que quiera ver una película diferente a lo que ve siempre en el cine.

La trama se desarrolla en un pequeño pueblo alemán llamado Quedlingburg, (gran parte de la película en realidad se habla en alemán) poco después de la Primera Guerra Mundial, en este lugar una chica llamada Anna lleva todos los días flores a la tumba de su difunto prometido llamado Frantz, el cual ni siquiera esta enterrado ahí. Una mañana, cuando empieza todo, nota que alguien mas ha dejado en la tumba rosas blancas, la joven pregunta al cuidador del cementerio y este le dice que las ha dejado un joven, por las monedas que este le da, los dos deducen que es un soldado francés, a lo cual el cuidador escupe. Y después de dos días, este joven se presenta en casa de los padres de Frantz, pero el papá no lo recibe con la mejor de las disposiciones, pues para el todos los soldados franceses son culpables de la muerte de su hijo, entonces este se va, pero Anna, con ayuda de la madre de Frantz, hace que el joven vuelva a la casa, y entonces es que escuchan su historia, y uno creería que la amistad que el decía tener con Frantz, en realidad es otra cosa, y si es otra cosa, pero no la que uno creería, créanme. Adrien, el francés, al decirle después a Anna la verdad poco antes de irse a París, se da cuenta que no era tan diferente a Frantz. Frantz, no es la película que uno esperaba ver, y eso créanme en verdad, lo digo en el mejor sentido de la palabra, para bien.

En una industria donde todo parece ya ser predecible, donde a veces uno piensa que en el cine comercial ya se han agotado los recursos y siempre es lo mismo, los franceses siempre traen aire fresco al cine y hacen que uno vuelva a enamorarse y tener esperanza en este arte. Para empezar la fotografía de la película en blanco y negro, en verdad mas que privilegiada y maravillosa, uno no hace mas que fascinarse con estas películas en este siglo, en ratos en color (la verdad no entendí muy bien el porque de aveces el color volvía a la película, o quizá si, pero prefiero que ustedes saquen sus conclusiones y lo descubran) una película de detalles, pero no minuciosos, no muy enfocados o de close-ups a la americana, como si los encontramos en Blade Runner 2049, no; estos detalles son un deleite, están en el sonido, en las miradas, detalles que no opacan ni sobresalen a la película, suman, aun sin darlos por hecho, o darles la importancia, la importancia es el conjunto al final. De las actuaciones no puedo decir que son mas que impecables, sobre todo la de Paula Beer, aunque también Pierre Niney esta mas que correcto, y también a destacar al actor Ernst Stötzner como el doctor Hans Hoffmeister, quien hace a un lado su odio por los franceses para acoger al joven amigo de su hijo que lo vuelve a la vida con su sola presencia y con hacer de nuevo tocar su violín, y además una escena que tiene en particular al hacer una crítica sobre quien mata en realidad a los hijos perdidos en la guerra, pero no quiero hacerles spoilers innecesarios. Y es que sin duda, aunque como ya lo dije, la industria hoy día parece, en algunos géneros, solo seguir el molde, las reglas, y los mismos clichés (los dramas y el género romántico son los que mas sufren en este aspecto) la tendencia hoy día es que al final los estelares no terminen juntos, pero incluso eso los franceses lo hacen con clase, con gracia, no caen en el cliché, aunque la situación en si sea un cliché, y eso es digno de reconocerle al director.

Otra cosa que sin duda alguna hay que darle su merito al director es que aunque la película casi dura dos horas, la película todo el tiempo es liviana disfrutable, aunque la trama transcurre lento, se toma su tiempo, es muy densa, no siente uno eso, algunas escenas son muy largas, con largas escenas de pláticas, diálogos, monólogos, silencios, pero en ningún momento uno siente forzado estos recursos, todo tiene una razón de ser, todo esta al servicio de la película, una muestra mas de que así la película sea una mera anécdota, si se sabe contar bien, puede llegar a ser una de las mejores películas del año.

Esta película nos trae como reflexión que a veces mentimos para traer paz y menos dolor a los que amamos, aun así no los hayamos conocido, o los conozcamos de toda la vida.

Y aunque como lo dije al principio, esta película tiene todos los elementos como para yo considerarla mi película favorita del año, blanco y negro, francesa, larga, silenciosa, densa, bien estructurada, sin escenas de sexo; la verdad es que yo dudo que este año llegue alguna película a sacar a Paterson de ese puesto de honor.

Este es el reporte. Regresamos al estudio.


La película tiene algunas algunas muy buenas frases a las cuales no hay que perderles de vista, y aunque no hay muchas escenas muy divertidas, por la historia como tal, hay una que si me saco una gran sonrisa.

Frantz es mi única herida

El Suicida de Manet, pintura que tiene gran relevancia en la película. Creo que se asocia con el hecho de que la muerte de un personaje de la película en realidad fue mas que nada un suicidio, por eso al final se ofrece el perdón.