viernes, 20 de abril de 2018


Aun puedo sentir mi estremecer al recordar el sonido de la cremallera de tu chamarra bajando, tocar tu piel, descubrir las estrías que me ocultabas, encontrarte en la oscuridad, a ciegas, sentir como cambiaba la textura de tu saliva al hacer el amor, tu lengua dentro de mi boca. Entregándonos al deseo, regalándonos por mero placer, equivocados, tú a veces lo llamabas amor, yo a veces lo llamaba por tu nombre, pero ambos sabiendo que era efímero. No nos importaba el futuro, el tiempo; por unos minutos eramos los únicos dueños y seres vivientes del universo.


6 comentarios:

  1. parece que todos estuviéramos hablando de lo mismo en estos días...

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    1. Parece que si f, ahora mismo estoy leyendo en tu blog, cosa que hace como un mes no hacía he de confesarte, en corto empezaré a comentar, pero si, pareciera hay cierta conexión en estos días entre varios blogs.

      Abrazo f.

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    2. Johnny puede excusarse en que por allá es primavera... nosotros... bueno, el verano nunca nos abandonó.

      Abrazo a ambos!

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  2. Seguro que es algo para recordar, esas sensaciones tan intensas.
    Tiene sentido que se hable de lo mismo.
    Saludos.

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    1. Aunque a veces la intensidad no te permite escribir, por lo general siempre las palabras, o transformar esas emociones a palabras llega algún tiempo después, y en hora buena. Lo que si es para sorprenderse es que a varios nos llegaran al mismo tiempo las palabras.
      Saludos Demiurgo.

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