martes, 21 de julio de 2015

The Master y el lado oscuro de P.T. Anderson.


"La única manera de librarse de la tentación es cayendo en ella".
Oscar Wilde

Pero nadie dijo que fuera tan fácil como eso....

Freud solía creer, y tener una teoría (aún hoy en día debatida y cuestionada al igual que su teoría de la sexualidad polimorfica en la infancia) de que todo trauma o problema psicológico, o incluso cualquier patología psicótica y problemas como la masturbación crónica, aislamiento y conductas antisociales o problemas epilépticos que eran reprimidos por no tener cura y que en los cuales los pacientes eran destinados a ser tratados como locos y recibir tratamientos con electroshock y drogas y a vivir en manicomios por el resto de su vida y que cualquier persona pudiera tener, podía tener su origen y podía deberse principalmente a algún trauma tenido en la infancia producto de algún abuso sexual y del cual nunca se habló y nunca se expuso, quizá recuerdos que las mismas victimas olvidaban y bloqueaban por el shock mismo del trauma, (de ahí la necesidad que nació por el psicoanálisis según Freud y cosa que en su tiempo fue muy atacado además de que se enfrentaba a cierto sector de la iglesia que tachaba de demonios a los que tenían estas conductas, tema que narran muy profundamente en el filme "Un Metodo Peligroso" de David Cronenberg). El mundo del cine nos ha mostrado ejemplos muy complejos de esta clase de temas, películas como "Shame" de Steve Mcqueen, o incluso la misma "El Último Tango en París" de Bernardo Bertolucci, algo hay de la represión de estos deseos en la adaptación que hace Stanley Kubrick con su emblemática "Naranja Mecánica" o "Matador" de el genial Pedro Almodovar (del cual les estaré también escribiendo dentro de poco) ejemplifican como, para olvidar o enterrar viejos traumas, sufrimientos y problemas, si bien no precisamente que sean de la infancia, sino cualquier otro trauma, se suele utilizar el sexo para llenar esos vacíos y olvidar por minutos, lo que somos y lo que hicimos para que todo nuestro mundo no hace tiempo atrás se derrumbara. Pero que pasa cuando, además de tener algún trauma, se le suma el hecho de reprimir necesidades tan elementales como la comunicación, el mismo sexo, cuando se sufre un trauma como se supone se vive en una guerra en la que tanta gente muere a manos de otra gente y se hacen cosas que uno jamás se atrevería a decir que haría hasta que uno tiene la necesidad de volver a convertirse en un animal. Lo más razonable y lo que quizá todos pensaríamos al instante sería que se necesitaría la ayuda de alguien, de la familia tal vez en un primer plano, pero si la familia no está y la religión no nos interesa, muchos dirán la bebida (que al igual que el sexo muchas veces agrava el problema, o lo acaba de curar). Pero quizá la verdadera y única respuesta sería que se necesitaría para salir de cualquier problema, y más de uno que involucra curar nuestra alma, sería la ayuda de un guía, a un maestro. Pero, ¿Y si el maestro tiene problemas más graves que los nuestros? ¿Si predica algo que en verdad sólo nació de un fraude o algo que él mismo inventó como todos lo asumen? ¿Estaríamos destinados a la salvación? ¿O a la autodestrucción?

Eso es lo que nos plantea P.T. Anderson en la que quizá sea su película más oscura, más celebrada, y la que para mi es su mejor joya (lo considero sólo por la realización y como se concibió el trabajo, porque sin duda su película emblema y con la que en verdad deja un legado a la historia del cine es con Magnolia, película de la que ya les he hablado y que les dejo el enlace por acá). No es un secreto la gran admiración que siento por el trabajo de P.T. (de mismo apellido que otro que también admiro de sobremanera y que también pronto les hablaré de su trabajo, Wes) pero con este filme si me llevó a lugares que pocas películas te pueden llevar, una película que en verdad te hace cuestionar cosas, que asume querer cambiar tu manera de pensar, que te hace meterte en la cabeza de cada uno de sus personajes. Muchos tachan al cine de P.T. (al menos en su faceta oscura, aunque también en sus otras películas como Punch-Drunk y Magnolia) de pretencioso y que quiere alcanzar temas muy complejos y plasmar las cosas como en la vieja Europa en una industria que sin duda lo artístico carece, pero en esta película si logra realmente cosas como hacerte cuestionar ciertas ideologías sobre ídolos falsos que en lugares pareciera no encajan y en otros lados son más que venerados, como ideas que al principio no parece que compartas, y que incluso taches de mentiras e invenciones de una mente sin duda dañada como la tuya, pareciera en verdad empiezan a ayudarte, para después cuestionarte si en verdad todo lo predicado por tal profeta falso en verdad es real, y es la salvación para todo mal del alma, o simplemente tu mente es tan débil para ser lavada y engañada. Para caer en cuenta al final que la cura de todo era simplemente, la necesidad de cosas y necesidades tan simples como la comunicación y no reprimir nuestros deseos e instintos por traumas pasados que uno creía haber dejado atrás, pero como bien ya no lo dijo una vez el mismo P.T. en uno de sus filmes: "Puede que nosotros hayamos acabado con el pasado, pero él no ha acabado aun con nosotros".

Multinominada (lo cual no nos debería de decir mucho, ya que otras películas con esta clase de tema, que si bien son alabadas en cierto modo por la critica más que por la academia por lo aventuradas y valientes, en realidad no tienen tanto sello por lo mismo salvo para los verdaderos cinéfilos) esta película encuentra en la mente maestra detrás del proyecto, en quien se basa la historia (Aparentemente mucho de la historia se basa en la vida de L. Ron Hubbard, fundador de la cienciología) su modo de realización (analógica 35mm y no digital), su fotografía en verdad mejor que magnífica, pero sobretodo en los tres monstruos que actúan en esta (Adams -las damas primero-, Phoenix, y el siempre recordado Hoffman) y en el "master" detrás de todo (Anderson) una perfección vista desde cualquier ángulo, que trae al enorme universo del cinema un filme más que si bien no es el típico cine que se hace en Hollywood (razón por la cual las grandes productoras lo desecharon en su momento) y no aporta mucho, creo que aporta demasiado para cuestionarnos propiedades y condiciones del ser humano aun a veces poco tratadas y comprendidas a partir de este universo, además de este tema tan controvertido, tabú y por que no decirlo delicado como el de las sectas y religiones, ¿en verdad son una cura? ¿o sólo son personas con un problema aún más grave que el de nosotros? ¿Es mejor reprimir nuestros instintos animales como el sexo y vivir controlados? ¿O es mejor dar la libertad a nuestras mentes para experimentar e incluso creer en las teorías más locas, teorias que las mismas religiones nos exponen, pero como algo obligatorio y no como una posibilidad en un universo del cual nadie entiende nada?

Lo más valioso de esta película sin duda es esto, te hace pensar, te hace cuestionar, y para mí, al menos para mi, es una de las cosas fundamentales del cine (al menos del buen cine de arte), el hacerte cuestionar, incluso tus propias ideas y lo que tú creías como bueno, o normal, o real.

"Este es el reporte, regresamos al estudio"






Me gustó el detalle de que saliera esta joven actriz como en "El Curioso Caso de Benjamin Button"
enamorada de un marinero que va a la Segunda Guerra Mundial




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