Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

lunes, 20 de octubre de 2014

Lecciones del cine a la vida 1 - El significado de una verdadera amistad - Cuenta Conmigo (Stand By Me)


-Gordy, tú llegarás a ser un gran escritor algún día.
-Maldita escritura, yo no quiero ser un escritor. Es una porquería, una forma boba de perder el tiempo.
-Eso dice tu padre no.
-¡Al diablo!
-Es la verdad. Se lo que tu padre siente por ti, a él le importas menos que un rábano, era Deni el único que le importaba y no me digas que me equivoco. Eres sólo un niño Gordy.
-¡Oh cielos gracias!
-Como me gustaría ser tu padre, no andarías por ahí renegando por esos cursos que detestas. Es como si Dios te hubiera concedido un privilegio, todas esas historias que puedes inventar, es como si el te dijera, esto es lo que tengo para ti trata de no perderlo, pero los muchachos lo perdemos todo a menos que haya alguien que se preocupe, si tus padres son incapaces de hacerlo tal vez deba hacerlo yo....











viernes, 17 de octubre de 2014

El amor según Hemingway


-La misión era tomar la colina. Eramos cuatro. Cinco contando a Vicente, pero había perdido una mano al estallar una granada y no podía luchar como cuando le conocí. Y era joven y valiente. Y la colina estaba encharcada por la lluvia, y en el camino había muchos soldados alemanes, y se trataba de apuntar al primer grupo y con puntería certera, atrasarles.
-¿Tenía miedo?
-¿De que?
-De que lo mataran.
-No escribirá bien si tiene miedo a morir. ¿Lo tiene?
-Yo diría que sí. Diría que es mi mayor miedo, realmente.
-Es algo que le ha pasado a todos los hombres, y a todos les pasará.
-Lo sé, lo sé.
-A hecho el amor con una auténtica gran mujer.
-La verdad es que mi novia es bastante sexy.
-Y cuando hace el amor con ella, siente una pasión hermosa y verdadera. Y al menos en ese momento le pierde el miedo a la muerte-
-No, no suele ocurrirme.
-Creo que el amor que es verdadero y real, crea una tregua con la muerte. La cobardía viene de no amar, o no amar bien, que es lo mismo. Cuando el hombre que es verdadero y valiente, mira cara a cara a la muerte como los cazadores de rinocerontes que conozco, o Belmonte que es valiente de verdad. Porque como aman con suficiente pasíon, apartan a la muerte de su mente. Hasta que vuelve, como hace con todos los hombres. Y es hora de volver a hacer el amor de verdad. Pienselo bien.

Escena de la película "MIdnight in París" de Woody Allen. link aquí

Para buenos cafés, los que toman los escritores (Parte 1)


Un buen café en la Place Saint-Michel - Fragmento de "París era una fiesta" de Ernest Hemingway.


De modo que pasé a la otra acera y miré al tejado aguantando lluvia, para ver si había chimeneas con humo y qué tal salía el humo. Pero no se veia ningún humo y pensé que la chimenea estaría fría y el tiro iba a ser un problema, y el cuarto a lo mejor se me llenaba de humo y desperdiciaria la leña y el dienro se me iba en nada, y eché a andar bajo la lluvia. Pasé ante el Lycée Henri-Quatre y aquella iglesia antigua de Saint-Etienne-du-Mont y por la place du Panthéon que el viento barría, y doblé a la derecha para guarecerme y por fin alcancé el lado de sotavento del boulevard Saint-Michel, y aguanté caminando más allá del cluny en la esquena del boulevard Saint-Germain, hasta que llegué a un buen café que ya conocía en la place Saint-Michel. Era un café simpático, caliente y limpio y agradable, y colgué mi vieja gabardina a secar en la percha y puse el fatigado sombrero en la rejilla de encima de la banqueta, y pedí un café con leche. El camarero me lo traje, me saqué del bolsillo de la chaqueta una libreta y un lapiz y me puse a escribir. Estaba escribiendo un cuanto que pasaba allá en Michigan, y como el dia era crudo y frío y resoplante, un dia así hizo en mi cuento. Por entonces, ya los fines de otoño se me habían echado encima de niño y de muchacho y de joven, y, puestos a describirlos, en unos lugares salía mejor que en otros. A eso se le llama trasplantarse, pensé, y a lo mejor les conviene tanto a las personas como a otras especies cuando crecen. Pero en mi cuento los amigos bebían unas copas y me entró sed y pedí un ron Saint James. Sabia a maravilla con aquel frío y seguí escribiendo, sintiéndome muy bien y sintiendo que el buen ron de la Martinica me corría, cálido, por el cuerpo y por el espíritu.

Una chica entró al café y se sentó sola a una mesa de la ventana. Era muy linda, de cara fresca como una moneda recién acuñada si vamos a suponer que se acuñan monedas en carne suave de cutis fresco de lluvia, y el pelo era negro como ala de cuervo y le daba en la mejilla un limpio corte en diagonal.

La miré y me turbó y me puso muy caliente. Ojalá pudiera meterla en mi cuento, o meterla en alguna parte, pero se había situado para vigilar la calle y la puerta, osea que esperaba a alguien. De modo que segui escribiendo.

El cuento se estaba escribiendo solo y trabajo me daba seguirle el paso. Pedí otro ron Saint James y sólo por la muchacha levantaba los ojos, o aprovechaba para mirarla cada vez que afilaba el lapíz con un sacapuntas y la virutas caían rizándose en el platillo de mi copa.

Te he visto, monada, y ya eres mía, por más que esperes a quien quieras y aunque nunca vuelva a verte, pensé. Eres mía y todo París es mío y yo soy de este cuaderno y de este lápiz.

Luego otra vez a escribir, y me metí tan adentro en el cuento que allí me perdí. Ya lo escribía yo y no se escribía solo, y no levanté los ojos ni supe la hora ni guardé nocíon del lugar ni pedí otro ron Saint James. Estaba harto de ron Saint James sin darme cuenta de que estaba harto. Al fin el cuento quedó listo y yo cansado. Leí el último párrafo y luego levanté los ojos y busqué a la chica y se habia marchado. Por lo menos que esté con un hombre que valga la pena, pensé. Pero me dio tristeza. Cerré la libreta con el cuento adentro y me la metí en el bolsillo de la cartera, y pedí al camarero una docena de portuguesas y media jarra del blanco seco que allí servían. Al terminar un cuento me sentía siempre vaciado y a la vez triste y contento, como si hubiera hecho el amor, y aquella vez estaba seguro de que era un buen cuento, aunque para saber hasta dónde era bueno había que esperar a releerlo al día siguiente.

jueves, 16 de octubre de 2014

Vicky Cristina Barcelona (Fragmento de un diálogo entre Vicky y Juan Antonio)


 Banda aquí les dejo este maravilloso diálogo entre Vicky (Rebecca Hall) y Juan Antonio (Javier Bardem) de la maravillosa, inteligente y bien lograda "Vicky Cristina Barcelona" por el siempre genio y neurótico Woody Allen.


-Se niega a hablar otro idioma, y ese es un punto muy importante con mi padre.
-¿Y por qué?
-Porque él es poeta y escribe las frases más hermosas en español pero, no sé. Él cree que un poeta no debería contaminar sus palabras con otras lenguas. Lo que es un poco…
-No, no, tiene sentido. Por las traducciones y todo lo que se podría perder. Es decir, tome lecciones de español y no tengo facilidad para los idiomas. Leo mucho mejor de lo que hablo. Quizá pueda leer algo de tu padre.
-No, pero él no publica, ese es el punto.
-¿Por qué no?
-Te explicaré después. ¿Quieres coñac?
-Eh… Si… Gracias, pero muy muy poquito.


….-Diálogo entre Juan Antonio y su padre sobre María Elena-….

….-Escena después en el exterior de la casa, el padre de Juan Antonio tomando en una pequeña taza de té mirando a su alrededor pensativo y escribiendo-….



-Este era mi lugar favorito para leer cuando era joven. Quería ser escritor, no pintor. La pintura vino más adelante. Quería tocar música también, pero lo único que tenía claro era que estaba lleno de… No sé… Emociones… Y tenía que encontrar la manera de expresarlas.
-Cristina dice lo mismo.
-Cristina es una chica muy interesante. ¿Quieres sentarte?
-SI. Entonces. Dime ¿Por qué tu padre no publica sus poemas?
-Porque él odia al mundo y esa es su forma de vengarse de él, crear hermosas palabras y luego negárselas al público, lo que creo que es….
-¿Qué será lo que lo enoja tanto respecto al mundo?
-Será porque después de tantos años de civilización todavía no se ha aprendido a amar….

-¿Y tú le negarías al mundo tu arte por estar enfadado?
-No. Yo no soy como mi padre. Yo amo la vida a pesar de todo.





lunes, 13 de octubre de 2014

Una Despedida - Casablanca (La mejor despedida en la historia del cine)


-Los nombres son Victor e Ilsa Laszlo.
-¿Pero por qué mi nombre?
-Porque tú te vas en ese avión.
-Pero es que tu no vas a venir.
-Yo me quedaré aquí con Renault.
-No Rick, pero que pasó anoche dijimos....
-Anoche dijimos muchas cosas. Dijiste que tenía que pensar por los dos y es lo que hice y ahora se que tienes que subir con Victor a ese avión pues perteneces a él.
-No, Rick. Escuchame.
-No ahora escuchame tú a mí. Tienes idea de lo que te espera si te quedas aquí. Creeme los dos acabaríamos en un campo de concentración. ¿No es verdad Louis?
-Me temo que el mayor Strasser insistiría.
-Me dices eso para que me vaya.
-Te digo eso porque es la verdad. Los dos sabemos que tu lugar es con Victor. Tú eres parte de su obra. Si no vas con él, te pesará, quizá no ahora, quizá no mañana; pero más tarde, el resto de tu vida.
-¿Y qué pasará con nosotros?
-Siempre tendremos París. No lo teníamos. Lo habíamos perdido hasta que viniste a Casablanca; pero lo recuperamos anoche.
-Y yo dije que nunca te dejaría.
-Nunca me dejarás. También tengo obras que realizar. Y tu no puedes ser parte de lo que yo debo hacer. No soy muy nobles pero veo que los problemas significan poco ante los problemas que tiene el mundo. Algún día lo entenderás. No llores.


"Here`s looking at you, kid...."