lunes, 21 de marzo de 2016

Mi primera vez -fue- en un festival: Mr. Pig.


Es bien sabido que los festivales de cualquier índole cultural, ya sea de muchas artes en conjunto o de un arte en particular como de música, de cine, de teatro, etc. sirven para abrir las mentes y cambiar nuestra perspectiva y lo que conocemos hasta que llegan estos espacios que nos abren los ojos.

El 17 de marzo del 2016 será un día que difícilmente olvidaré, ya que fue un día en que corroboré que el cine es sin duda alguna el arte que más profundo penetra en el alma de las personas.

Para empezar les comentaré que esto sucedió durante el 13avo festival de cine de Todos Santos/La Paz, después de que dos días antes había acudido a la ceremonia de apertura del mismo festival en el Teatro de la Ciudad de La Paz a ver uno de los espectáculos más divertidos y diversos que he tenido el privilegio de ver (acá cabe resaltar que no soy un conocedor de teatro como quisiera, pero si me gusta el teatro aunque no vaya muy seguido) una puesta en escena al estilo benshi japonés donde mientras se proyecta una película en la pantalla (en esta ocasión fue la película "El Automovil Gris", un clásico del cine siliente en México de 1919 basada en hechos reales sucedidos en la Ciudad de México durante 1915) actores interpretan diálogos así como la música y la banda sonora se interpretan en vivo, los diálogos además de ser cómicos, también se llevan a otros idiomas haciendo de esta práctica una expresión además de cultural, universal. Pero vayamos a lo que les quiero contar.

Para empezar quiero compartirles que el segundo evento en la ciudad de La Paz me llevó de nuevo a las salas de Cinemex, cine que había dejado de frecuentar, además de que sus salas jamás me han gustado y que no respetan las clasificaciones, he de decir que sus palomitas son malísimas y sus bebidas, pero bueno volví sólo por el festival y por la película que se exhibiría (y espero seguir volviendo cada vez que se le habrá las puertas a los festivales en sus salas). La cita era para ver la nueva película de Diego Luna, su tercer largometraje de ficción dirigido, Mr. Pig, además de disfrutar una charla con el cineasta. No quiero hablar mucho de la trama de la película para que ustedes la vayan a ver cuándo en julio cuando sala en exhibición en salas comerciales. Comentarles sólo algunos datos curiosos, El Festival de Cine de Todos Santos y La Paz es el tercer festival en el que se exhibe la película (sólo después de Sundance y el FICG) y el segundo público mexicano que la disfruta, además de que pudimos disfrutar de una charla muy amena con el co-escritor de la película y Diego Luna (el cual por cierto es muy buena onda) siendo el primer público mexicano con el que comparte sus impresiones de la película. El filme es un trip-road-movie como el que protagonizara algunos años atrás el mismo Diego Luna con su amigo Gael García Bernal dirigidos por Alfonso Cuarón, "Y tú mamá también", Y como lo comentó  el mismo Diego, siendo un Trip-road-movie es imposible que uno vuelva a ser el mismo después de ver o hacer una película como esta, partes de un punto, y llegas a otro, como en un viaje, como dije no quisiera revelar gran parte de la trama pero sin duda es una película entrañable, que  cualquier persona podría sentirse identificado con ella, porque habla de las relaciones padre e hijo, pero la magia ocurre cuando descubres que lo que tú percibiste de la película es la que en realidad quería proyectar el director. Bueno para empezar he de decir que no es la primera vez que asisto a una plática o una conferencia con un director de cine, el año pasado asistí a una conferencia con el director Ernesto Contreras, director de Parpados Azules y Las Oscuras Primaveras además del documental de Café Tacvba. Y aunque después de la conferencia me di cuenta que lo que él quería decir con sus películas lo percibí a la perfección, (así como me ha pasado con trabajos de otros directores y ya que veo entrevistas de ellos me percato que todo lo que querían contar yo lo encontré de una manera directa o muy sutil) además de indagar en propias vivencias mías al ver las vivencias de otras personas en la pantalla, lo cual para mi es la verdadera esencia del cine, encontrarnos a nosotros mismos en historias extrañas a través de ese gigantesco espejo que es la pantalla. Pero lo mágico de esta ocasión fue que pude ver la película junto con unos cientos más en todo el mundo de cine independiente, con muy pocos recursos en comparación con los monstruosos presupuestos que tienen las romantic-comedies de Hollywood, pero no por eso deja de ser una mala producción, al contrario, es una maravillosa película que se nota que si por algo es digna es por el amor que se le incluyó al filme, una película cien por ciento mexicana con dos actores norteamericanos, Danny Glover que es un todo poderoso actor y Maya Rudolph que sin lugar a dudas es la interpretación más dramática y profunda que la he visto hacer, una actuación tan real y autentica que la verdad uno no la reconoce en la pantalla, la música es correctísima y no opaca a la película, de hecho la hace ser más íntima para el espectador. Ahora la catarsis o la tesis de la película, y el saber que eso es lo que el director veía en ella también es que cuando tienes ese amor que quieres entregar pero que no sabes cómo hacerlo después de haber fallado una y otra vez, ese amor no se muere, se deposita en otra cosa, en otra persona, en otro ser, en un animal, en un cerdo por ejemplo, en un Howie.

Ya para terminar sólo comentarles que al terminar la premier hubo una sesión de preguntas y respuestas con el director y co-guionista, por tiempo ya no pude hacer mi pregunta ya que las demás personas tomaron mucho tiempo para hacerlas, sólo me hubiera gustado preguntarle (claro, después de felicitarlo por el que considero para mí su mejor trabajo hasta ahora y por ser un auténtico director que hace que uno crea en el cine mexicano, ese cine que se hace más con corazón y con ganas de contar historias auténticas y que hagan sentir que con dinero y por haberla grabado cronológicamente lo cual yo considero un acto de heroísmo y de amor puro a tu profesión) en que trip-road-movies se inspiró como para él querer hacer algún día un trip-road-movie y que era lo que hacía que él quisiera estar en festivales de cine tan chiquitos como el de Todos Santos (ya que esta es la segunda vez que está como invitado especial si mal no me equivoco) estando en otros festivales más grandes o pudiendo estar en otro lugar. Sé que de alguna manera se la haré llegar y ojala me responda. Sin más sólo les digo como montones de veces se los he dicho en mis redes sociales, apoyen este cine mexicano que lucha por volver a ser más que un cine lleno de comedias y éxito, un cine autentico y lleno de emociones, esas emociones que todos vivimos día a día y no sabemos que podemos sentir y palpar tan intensamente hasta no verlas en ese enorme espejo. Esa fue la primera vez que me sentí conectado al instante con el trabajo de un director que estaba viendo al mismo tiempo su película conmigo, y eso es lo que nos dan los festivales, encuentros y cambios por completos de perspectivas, defendamos nuestra cultura, nuestro cine, nuestros festivales, y las historias dignas de contar. Eso es lo que necesitamos. Mr. Pig es una película que te hace recordar porque uno va al cine.







Este es el reporte. Regresamos al estudio.

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