Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

lunes, 3 de febrero de 2020

Carta a mi perro.


A mi gordo, a mi negro, a mi papo, a mi puto, a mi calabazo, a mi frijolito; cuántos nombres no te dí en estos ocho años que compartimos, y tú siempre respondías a todos. Esta manía mía de nombrar y cambiar de nombre a las cosas, a las personas, por esa idea de creer que nadie es indispensable en esta vida, que todos somos sustituibles, la falacia más grande del mundo, que a pesar de no dejarla de repetir, jamás la voy a creer.

Llegaste a mi vida en un momento en el que mi pensamiento estaba en otro lugar, con otras personas, y tu sola presencia se convirtió para mí en una especie de ancla, una cuyo peso no me causó jamás malestar o presión, sino una especie de regocijo, de consuelo.

Te tocó verme descubrir Amelie, con tan sólo unos meses de vida, te tocó verme empezar a escribir mi primera novela, esa que nació de esos dos sueños que me hizo revivir a personas del pasado, y a la familia que estaba lejos de este lugar. Te tocó escucharme leer las cartas de Pantaleón a sus superiores, te tocó escucharme leer las aventuras de Aureliano Buendía, seguramente se llegaron a quedar en tu memoria una que otra linea de los poemas de Benedetti, te gustaba verme en la cocina tomar café hasta donde llegabas para darme la pata con tal de que te regalara una galleta, cuando ambos teníamos más pelo.

Fueron dos años los que luchaste contra esa enfermedad que te hizo perder la libertad que un perro debe tener para correr, esa enfermedad que te dio en un invierno muy parecido a este, este inclemente invierno que te llevó.

Jamás olvidaré como se sintió el último suspiro de vida que diste, como se fue la vida de tus pupilas, tu panza toda inflamada cuando llegaste aquella tarde de mayo. Jamás olvidaré lo que sentí al verte partir, las palabras que te dije para despedirme de ti: "¿quién te quiere papo?". Aunque no haya podido derramar una lágrima en ese lugar, como las que tú me viste derramar la primera vez que vi Amelie. Te voy a extrañar con mi alma, lo que sea que sea el alma.


2012-2020


sábado, 1 de febrero de 2020

Películas valientes.




En teoría, el día de hoy tendría que haber publicado un texto con mini-reseñas de las mejores películas que he podido ver en el mes de enero (creo no haberlo comentado acá, pero este año haré el ejercicio de las películas que vea cada mes [que en teoría, debe ser una película diaria durante todo el año] publicar pequeños textos sobre las que yo considere más sobresalientes), y es algo que haré en su debido momento en próximos días, pues antes he decidido hacer un apartado especial y escribirles sobre tres películas que me parecen sobresalientes en más de un aspecto y que es muy importante escribir sobre ellas, aunque ya se haya escrito infinidad de cosas por medios y críticos sobre ellas en muchos sitios desde su estreno.

Además de lo anterior, debo comentar que años atrás durante mucho tiempo estuve tratando de buscar estas tres películas, (fueron parte de esa selecta lista, y cada vez más corta, hoy día sólo cinco películas se albergan en ella en mi cuenta de IMDb; de películas que no he podido conseguir en ningún lugar) pero ahora ya con un poco de conocimiento y dominio en los portales alternativos de distribución de películas, que son aún más loables e importantes que la plataforma en streaming que ustedes me mencionen; es que pude dar con ellas.

Sin más que argumentar por el momento antes de pasar al análisis individual de cada película, finalizo esta intervención/introducción escribiendo que las películas en cuestión son alternativas meramente independientes que no se limitaron a estándares comerciales o cuadrados, sino que dejaron todo a esa fuerza pragmática y visceral que muchas veces mueve en mejores condiciones con los aires de libertad que brinda el arte (y con esto no quiero decir que el arte quirúrgico (o de visturí, como le llamaban a la poesía de Octavio Paz los poetas miembros del grupo del realismo visceral en la novela Los Detectives Salvajes de Roberto Bolaño) o de método esté mal, es una expresión igual de valiosa en la que unos se identifican más, otros menos; pero no deja de ser arte), para poder llevar a cabo su visión; y que incluso tuvieron que apostar a un financiamiento a través de amantes del arte o incluso a sus bolsillos. Películas como estas se encuentran pocas, son piezas únicas en un universo cada vez más generalizado y que apuesta a la satisfacción final sin disfrutar eso que te hace llegar a ese sitio, el camino, que mejor si se acompaña de amigos que creen en el arte.



En la sangre - Jimena Montemayor - 2015

Luego de haber visto Restos de viento, me di a la tarea de buscar y ver todo lo que esta directora ha realizado hasta ahora, y vaya que si esta película (su ópera prima) fue una grata sorpresa en muchos aspectos. Para empezar, debo decir que la película se vendía bastante interesante desde su presentación, su perfil en IMDb la presenta con estas palabras: "Caín es desterrado a la Tierra de Nod después de matar a su hermano; así, se convirtió en la tierra del traidor y del vagabundo. Esta premisa es el punto de partida para nuestra historia de amor de aquellos que traicionan […]". Por su parte el portal de Filminlatino (que es lugar digamos "más accesible" donde pueden encontrarla, así como muchas películas que muy difícilmente encuentran espacio en salas comerciales de cine muy alejadas de las grandes urbes del país [mencionar un ejemplo de ello, es precisamente esta película, que luego de que se presentara en festivales tuvo que esperar dos años para tener su estreno comercial, y muy limitado además]) la presenta como una simbiosis entre Los Soñadores de Bernardo Bertolucci y Rayuela de Julio Cortázar.

(Sobretodo con esa Rayuela que se desarrolla en Argentina, con Talita y Traveler. Ya sin La Maga)

La película va sobre la relación entre dos hermanos: Mateo, solitario y amante de la poesía y la música que regresa a México luego de estar en el extranjero largo tiempo, y Tomas, que es todo lo contrario a él. Y el tercer elemento, el conductor, o detonante de la trama (como cada uno de ustedes decida llamarlo) es la novia de Tomas: Nadia, que luego de que Tomas se ausenta unos días de casa, encuentra un canal de comunicación con Mateo que termina por hacerla ver que no tiene un camino definido en su vida, como quizá si lo tienen estos dos hermanos, cuyo único vínculo que tienen en común, es ella y la sangre.

Lo valioso de esta película, y el trabajo en si de Jimena es el tono demás mesurado y abierto que tiene, lo digo en el aspecto de que en ningún momento la película sugestiona o influye alguna especie de criterio de índole prejuiciosa en la conducta de los tres personajes, sólo los muestra tal cual y los efectos que tienen sus decisiones, sólo eso, quien encuentre en esto algo perezoso, blandengue, millenial, hipster, o snob, tendrá sus prejuicios en la vida para así verlo.

El valor estético y narrativo de Jimena es por demás una valiosa propuesta. Su mirada femenina que tiene un conocimiento más que amplio en la cine-fotografía, pone sobre detalles permeables el sentir de los personajes (y en consecuencia, del espectador), acompañando estos retratos de cotidianidad sombría y gris (acá es más que perceptible que Jimena filma en estas atmósferas no por economizar en su producción, o por las limitaciones de esta: se nota que esta composición está desde la concepción del proyecto) como la ciudad y las relaciones con un canal de comunicación atrofiado, el discurso hecho poesía de Nadia y Mateo (jamás lo había comentado, pero Pedro de Tavira es un pedazo de actor, además de un extraordinario compositor de música para películas y cortometrajes, como en esta) y como se manifiesta a través de personajes inestables emocionalmente, pero que jamás tienden al dramatismo ridículo o exagerado, y que su liberador se vuelve esa voz en off  en mucho, precisamente a estos cuestionamientos y monólogos internos muy a lo Oliveira en Rayuela, o los poemas de Baudelaire; una propuesta que vista desde un plano comercial, jamás vendería lo que una comedia mexicana en apariencia "incluyente" que tiende al grito como señal de libertad, acá nada más hay que ver el final que es el punto en el que Nadia decide cual será su refugio antes de decidir el camino que parece los hermanos tienen muy claro, que es una falacia más en la relación entre estos dos (si hablamos de las cosas que los conectan), pues nadie puede tener el camino tan claro en esta vida que siempre nos dice que de nada sirve planear.

Como comentario final no quería dejar de mencionar que en esta película tiene una actuación especial como actriz de reparto, Lila Avilés, quien hoy día es una de las nuevas directoras en el cine mexicano con más expectativas por lo que pueda llegar hacer luego de su espléndida ópera prima.




Me quedo contigo - Artemio Narro - 2014

De las tres películas en cuestión quizá sea la película que más tiempo tenía tratando de buscar, desde que en el 2015 resultara ser la gran ganadora de la séptima edición del Festival del Nuevo Cine Mexicano de Durango (hoy día, para quien no lo sepa, ya inexistente) y los colegas de Cinéfagos escribieron sobre las películas exhibidas y por supuesto esta, la gran ganadora (la edición de la revista en cuestión la pueden leer justo acá)

Hablar de la trama de la película, me parece hasta cierto punto irrelevante, pero dejaré algunas acotaciones sobre la misma para explicar mi análisis, acá lo que hay que mencionar desde un principio, es la mano de un no-cineasta (en realidad la pintura es la vocación de Artemio, como ha argumentado en más de una ocasión, le gusta que le llamen sin que lo nombren por los apellidos por lo que ello conlleva [el rasgo y conexión paternal, aunque se lleve de lo mejor con su señor padre, el muy conocido académico y productor Carlos Narro]) y como logra a través de una película muy transgresora, un discurso tan limpio y palpable que más que doler y poner en tela de juicio algunas conductas de la sociedad como la mexicana, llegó a molestar tanto a público como crítica, en su gran mayoría.

Hay que hablar de la película y su estructura desde dos perspectivas, acá las menciono por separado para su mejor análisis.

El primer punto desde el cual se puede dar lectura a la película es el de la precariedad y como esta juega para bien en su desarrollo. Para empezar a hablar de este punto cabe destacar y decir, que esta película se financió casi en su totalidad gracias al apoyo de todos los amigos artistas de Artemio, que donaron una obra de su colección para que se hiciera una subasta y todo lo recolectado en esta financiara la película. Habiendo dicho la anterior es que Artemio juega mucho desde el principio de la película con elementos de un director de cine y lo hacen aún más interesante su película, con un "acción" al principio de la película, y un "corte" al final, nos dice: "relájense, este es un juego del que los quiero hacer partícipes, por muy fuerte que sea lo que están por ver". El discurso y trama de la película, que gira en torno a una chica española que viene a México para vivir con su prometido que es productor de cine (encarnado por lo que quizá le costó más trabajo a Artemio para su película: conseguir que Diego Luna apareciera en ella, en una única escena al principio de la película de no más de dos minutos) pasa los días con una amiga y las amigas de su amiga las cuales son la representación más pintoresca de nuestra cultura y vicios en cuerpos femeninos (porque muchos de esos vicios en realidad son más masculinos). Desde un juego y manejo de géneros cinematográficos, una muestra "rosa" en su principio, que va transformándose en algo que uno jamás pensaría llegado en punto climático de la película y que a partir de ahí es pequeños puntos de cambio en todos los aspectos, la forma en que muchas veces Artemio resuelve problemas de producción de manera muy creativa (el más notable es como en diálogos entre "las amigas" en las fiestas a las que asisten, Artemio resuelve el problema del audio subtitulando sus lineas con colores asignados a cada chica, cual personajes de "Perros de Reserva"), pero dicho lo anterior y ya mencionada esa parte climática: a qué cambios me refiero, acá es donde Artemio muestra la mirada diferente que vino a aportar con esta película.

Con una "puesta en escena" cual performance o instalación de museo (que ha defendido a morir, jamás permitiría que esto llegue a un museo, que a él lo que le importa es la interacción de la obra con el público del cine, tanto los de festival como los que sólo ven películas digeribles y aprobadas por Hollywood) todo se muestra en un cuarto, con un hombre atado, cuatro mujeres haciendo lo que quieren con él, largos planos ininterrumpidos (no puedo llamarlos como tal "planos secuencia" porque la cámara no se mueve) y pocos cambios en la posición de cámara. Hay una economía de recursos cinematográficos en este punto de la película, es verdad, si se piensa que una película se debe al montaje cinematográfico, si se le ve como un ente muy aparte de la teatralidad y su mundo, me parece está muy equivocado y está amancillando el nombre de tanto director de vanguardia. Todo esto queda aparte si uno pone énfasis y la mirada en lo que se da a luz con la crítica a la violencia, al machismo, al libertinaje de un extracto social que se siente superior y pudiente (en pocas palabras: intocable), a raíz del discurso que se muestra a mi parecer de manera perfecta. Como se muestra el cambio de personalidad en cada uno de los personajes es por demás extraordinario, una muestra del buen planteamiento en su "choque" disruptivo y frenético. ¿Podría justificarse eso por la fiesta? Por supuesto que no, así como no se puede justificar tanto asesinato de mujeres en cada rincón de nuestro país; pero la película no busca responder esto, sino evidenciar esas conductas que llevan a estos males a través de una puesta que se fundamenta en cambios de roles que por supuesto es valiosa no sólo desde el punto de vista creativo y constructivo de una obra, sino que va más allá, y eso es lo que trasgrede al espectador, muchos no soportan ver tanta realidad en pantalla, sólo buscan liberarse a como de lugar, todo el tiempo; de los males de la realidad.

Artemio estrenó su segunda película hace pocos días en el Festival de Cine de Rotterdam (según una persona muy cercana a él, y amigo en común, está es su penúltima película, es decir; sólo realizará tres películas) llamada Colozio, que va sobre un par de jóvenes drogadictos que les viene un mensaje del futuro en su televisor de que en tres días asesinarán al candidato a la presidencia Luis Donaldo Colosio y que deben a como de lugar evitarlo. La premisa en si antoja mucho a los que encontramos en la manera de hacer cine de Artemio, una voz clara y directa; y por sobre todo diferente a lo que se encuentra en el cine mexicano, y lo digo en todas sus vertientes, tanto las comerciales como las autorales, trabajos como el de Artemio son únicos. Uno no va encontrándose la misma pintura por todos los lugares, todos los días; son piezas únicas, al menos las que realizan los verdaderos artistas, las "otras" se parecen tanto por una simple razón, que no creo sea necesario mencionarla, la respuesta está entre lineas, muchas veces la palabra artista se confunde con técnico.




Madrid, 1987 - David Trueba - 2012

Si bien, más longeva que Me Quedo Contigo, esta película no llegó a mi visionado, o mejor dicho, no llegué a saber de su existencia, y a la postre el querer verla, si no fuera por un fragmento de ésta que me encontré en Vimeo en el que el personaje protagónico de la película habla sobre el excesivo y manipulador uso que le dan a la música en las películas.

Si bien muchos podrían decir que algunos temas y puestas de escena pueden ser vistas desde una postura un poco más "abierta" en países europeos como lo es España (y como no se podría decir algo así, nada más hay que ver el trabajo en los 80's de Almodóvar) esta película para mi asombro no tuvo una recepción tan abierta como yo pensaría, debería haber tenido.

La premisa es por demás simple: luego de que Miguel, un escritor y periodista consagrado, recibe en su "oficina" a Ángela, una joven estudiante de periodismo y aspirante a escritora, quien quiere escribir sobre él, este ni tarde ni perezoso la invita al estudio de su amigo pintor para platicar mejor y a gusto, estando en este lugar, él le hace una propuesta, a la que ella en la medida de lo permitido para su pudor, accede, pero no es luego de que ambos se encierran en el baño accidentalmente, es que pensamientos, cuestiones, confesiones entre ambos, y sus cuerpos desnudos; dan forma a esta película a la que bien muchos podrán referir como una especie de simbiosis entre Otoño en New York y la versión estática o sedentaria de Before Sunrise.

La gran parte de la película toma lugar, y tiempo; a través de diferentes posiciones de cámara (y de los personajes, por supuesto) en ese pequeño espacio que representa el baño, y que funge perfectamente como metáfora de lo que se va llenando a través de lo ya mencionado entre ambos personajes, que bien podría sentirse como una especie de anécdota autobiográfica de la joven escritora, o el escritor consagrado encontrando a su musa, pero que no es más que un argumento original del muy joven hace casi diez años David Trueba (hermano del aún más reconocido y mayor que él, Fernando Trueba) y que a través del personaje de Miguel, hace muchas alegorías al oficio del director de cine.

Uno no llega a comprender luego como películas como esta, que tienen una perfección en sus diálogos, en su guion, si bien simple, pero muy centrado y bien ejecutado; y la economía que muestran (disculpen de ante mano la redundancia) en su puesta, al grado del minimalismo extremo, no puedan tener cabida ya no digamos en el gusto de los amantes de las películas de acción y grandes efectos especiales, sino que no haya ninguna clase de diálogo con respecto a ellas, porque muchas veces no se les da siquiera el beneficio de la duda. Trueba no sacrifica su puesta en la que si bien, superficialmente se podría decir que no hay nada (lectura muy vacía y que habla muy mal de los espectadores que creen eso, desde donde se le vea), bajo un ojo más sensible, de mirada profunda, que gusta de rascar bajo las superficies; hay más contenido y enriquecimiento en este cine con puestas (y apuestas) arriesgadas y diferentes, que el 90% de las películas de verano, por muy riguroso que se escuche este comentario.




miércoles, 29 de enero de 2020

Luis Buñuel: frases.


"Muchas veces pienso que uno hace películas para los amigos; naturalmente no sólo para aquellos que lo rodean, sino también para aquellos que uno no ha visto nunca."

"La realidad, sin imaginación, es la mitad de realidad."

"El misterio es el elemento clave en toda obra de arte."

"La edad es algo que no importa, a menos que usted sea un queso."

"La moda es la manada; lo interesante es hacer lo que a uno le de la gana."

"Denme dos horas de actividad al día y me pasaré las veintidós restantes soñando."

"Admiro al hombre que permanece fiel a su conciencia, cualquier cosa que ésta le inspire."

"De mis obsesiones no me preocupo. ¿Por qué crece la hierba en el jardín? Porque está abonado para eso."

"El sueño es indirigible. No se ha descubierto su secreto. Ojalá pudiera yo orientar mis sueños según mis deseos. Entonces...No me despertaría nunca."










Manifiesto contra el centenario del cine. Por Jonas Mekas.


(Versión completa)

Como bien sabemos, Dios creó la Tierra y todo en ella. Y pensó que todo era magnífico. Todos los poetas y músicos cantaban y celebraban la creación, todo estaba bien. Pero realmente no era así. Faltaba algo. Así que hace 100 años, Dios se decidió a crear la cámara de cine. Y lo hizo. Entonces creó a un cineasta y le dijo: “Aquí tienes un instrumento llamado cámara de cine. Sal a filmar y celebra la belleza de la creación y los sueños del espíritu humano, diviértete”.

Pero al diablo no le gustó eso. Así que puso una bolsa con dinero adelante de la cámara y le dijo al cineasta: “¿Por qué quieres celebrar la belleza del mundo y su espíritu si puedes hacer dinero con este instrumento?”. Y, créanlo o no, todos los cineastas fueron detrás de la bolsa de dinero. Entonces el Señor se dió cuenta que había cometido un error. Así que, unos 25 años después, para corregir su error, Dios creó a los cineastas independientes de vanguardia y les dijo: “Aquí tienen esta cámara. Tómenla y vayan por el mundo cantando sobre la belleza de la creación, diviértanse. Pero recuerden que deberán lidiar con tiempos difíciles y nunca harán dinero con este instrumento”.

Eso les dijo el Señor a Viking Eggeling, Germaine Dulac, Jean Epstein, Fernand Leger, Dmitri Kirsanoff, Marcel Duchamp, Hans Richter, Luis Buñuel, Man Ray, Cavalcanti, Jean Cocteau, Maya Deren, Sidney Peterson, Kenneth Anger, Gregory Markopoulos, Stan Brakhage, Marie Menken, Bruce Baillie, Francis Lee, Harry Smith, Jack Smith, Ken Jacobs, Ernie Gehr, Ron Rice, Michael Snow, Joseph Cornell, Peter Kubelka, Hollis Frampton, Barbara Rubin, Paul Sharits, Robert Beavers, Christopher McLaine, Kurt Kren, Robert Breer, Dore O, Isidore Isou, Antonio De Bernardi, Maurice Lemaitre, Bruce Conner, Klaus Wyborny, Boris Lehman, Bruce Elder, Taka Iimura, Abigail Child, Andrew Noren y muchos otros. Muchísimos, esparcidos por todo el mundo. Así que tomaron sus Bolexs y sus pequeñas cámaras 8mm y Super 8 y comenzaron a filmar la belleza de este mundo y las complejas aventuras del espíritu humano, se diviertieron muchísimo haciéndolo. Y sus films no les dieron dinero ni nada de lo que se llaman útil.

Los museos de todo el mundo están celebrando el centenario del nacimiento del cine, los millones de dólares que los cines generan, volviéndose locos por sus Hollywoods. Pero nadia menciona ni a la vanguardia ni a los independientes de nuestro cine.

He visto los programas de museos, archivos y cinematecas de todo el mundo. Dicen: “no nos importa tu cine”. En tiempos de inmensidades, de espectáculo, de producciones de cien millones de dólares, yo quiero hablar de los pequeños, invisibles actos del espíritu humano: tan sutiles, tan pequeños que mueren cuando se colocan bajo las luces de Klieg. Quiero celebrar las pequeñas formas del cine: la forma lírica, el poema, las acuarelas, el estudio musical, el boceto, el retrato, el arabesco, las chucherías y las pequeñas canciones en 8mm. En tiempos en que todo el mundo quiere ser exitoso y vender algo, yo quiero celebrar a aquellos que abrazan el fracaso social diario para perseguir lo invisible, las cosas personales que no dan dinero ni pan, y que no hacen a la historia contemporánea, ni a la historia del arte ni a ninguna otra historia. Abogo por el arte de uno para los otros, como amigos.

Estoy parado en el medio de las autopistas de la información y me río, porque un mariposa en una pequeña flor en algún lugar de China acaba de agitar sus alas y sé que toda la historia, toda la cultura, ha cambiado drásticamente debido a ese aleteo. Una cámara Super 8mm acaba de emitir un pequeño zumbido en algún lugar del Lower East Side de New York, el mundo no volverá a ser el mismo.

La historia del cine es una historia invisible: la historia de amigos juntándose, haciendo lo que aman. Para nosotros, el cine está comenzando con cada nuevo zumbido del proyector, con cada nuevo zumbido de nuestras cámaras. Con cada nuevo zumbido de nuestras cámaras, nuestros corazones palpitan fuerte, amigos míos.


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*Para los que no lo sepan, si a un director de cine he aprendido a amar en el último año, es a Jonas Mekas.


Momentos de un atardecer. (Cinco segundos) from Johnny Antu-Hap on Vimeo.

martes, 28 de enero de 2020

Pauline Kael sobre Michelangelo Antonioni.




 La figura de los críticos de cine ha sido desde siempre, fundamental para los cinéfilos en donde pueden encontrar un diálogo interno, un punto de identidad de lo que se puede encontrar en películas fuera del ojo común, de los "parámetros" establecidos por las convenciones comerciales, y que muy difícilmente se puede encontrar en la interacción con el espectador promedio, ese canal que se hace aún más inconexo con la distancia de las grandes urbes y lugares sin cinetecas, donde se puede encontrar una cultura por el cine como lo que es: una expresión artística.

Pero hay que tener en cuenta que incluso con todos los conocimientos del mundo que pudieran tener estas personas para formular sus criterios a la hora de hacer el análisis de alguna película en particular, no dejan de ser personas, y que el arte es subjetivo. En pocas palabras: lo que yo veo, no es lo mismo que tú ves, aunque estemos viendo lo mismo, porque para interpretar lo visto influye la cosa más importante que tenemos los seres humanos como lo es la experiencia de vida y el arte con el que hemos tenido contacto.

Con esto trato de explicar que la palabra de los críticos no es ley, que sólo es una guía para tomar puntos de referencia, la lectura de una película desde otra perspectiva con más énfasis en un análisis a través de la historia del cine, y la experiencia del mismo crítico, pero sin refutar nuestra idea original, o lo que a nosotros nos hizo sentir: el cine, como el arte, vale y se alimenta de los sentimientos y emociones que nos despiertan sus expresiones, ya sea en su primera, o décima revisión.


Me he permitido escribirles esta breve introducción para compartirles un texto escrito por la afamada y muy respetada crítica cinematográfica Pauline Kael, para muchos, la madre de la crítica cinematográfica norteamericana. Entre sus "protegidos" o alumnos, podemos encontrar la presencia de grandes nombres como Roger Ebert y Paul Schraider. Y escribí esta introducción, porque incluso para una crítica como lo es Kael, el cine de Antonioni, no tenía gran relevancia. Y estamos hablando de un cineasta que seguro para más de uno es fundamental en la historia del cine, y que sus películas como La Notti, Eclipse, Le Amiche, y demás; son pilares fundamentales no sólo para el cine italiano, sino para el cine mundial.

Sin más que agregar, les dejo esta crítica hecha a El desierto rojo, ustedes formulen sus conclusiones, o más que eso, demos lectura del por qué una crítica tan "pesada" en su medio, en el buen sentido de la palabra; no pudo conectar con el cine de este espléndido director italiano.


Il Desserto Rosso.

[...]
Como todas estas películas usan y abusan del pop, es fácil que críticos serios las ataquen por la mescolanza de convencionalismos, por el infantilismo de un Morgan, etc. No obstante, creo que los significados de Il deserto rosso (El desierto rojo), por ejemplo, eran, en el fondo, igualmente confusos y descontrolados.
Quienes trataron de interpretar El desierto rojo como un ataque contra el industrialismo vieron frustrados sus mejores esfuerzos por las declaraciones del propio Antonioni, quien afirmó no haber intentado reflejar nada de eso. ¿Cuál era el propósito del filme? Nadie podría estar seguro y, sin embargo, la película expresaba ciertos estados emocionales actuales con los cuales porbablemente todos estamos familiarizados. Un día visité en Beverly Hills a una señora que estaba sentada en un sofá tras el cual había una enorme mesa de marquetería cubierta por una maravillosa colección de libros de arte, pero cuando aludí a uno de ellos me miró con el rostro inexpresivo y confuso como si quisiera decir ¿de qué está usted hablando? Casi se estremecía de miedo cuando alguien entraba en la habitación, aunque Dios sabe bien que el mayordomo los había seleccionado con mucho cuidado. Su conversación, o mejor dicho las frases que dejaba caer sin ton ni son, giraban en torno de si debía abrir una galería de arte, o pedir el divorcio, o hacer un viaje, pero ¿a dónde? Creo que habría dudado en sacarle a alguien un sándwich de la boca, si de pronto le hubiera pasado por la cabeza la idea de la comida.
Evidentemente no se le ocurría que hacer con su vida, de modo que no había nada para sí misma, para su esposo, ni para cualquier otra persona y creía ser "interesante" gracias a su desolación. ¿Es fascinante esta mujer? En cierto sentido lo es, si a uno le agrada observar este tipo de conciencias destruidas por el psicoanálisis. Estas damas, a quienes todo el mundo cuida sin que ellas den nada a cambio, pueden ser las nuevas herederas de nuestra época. Cabe presumir que se las cuida porque son sensibles, tan vulnerables. En efecto, pero ¿quién no sería sensible y vulnerable con dinero y sin nada que hacer? No son vulnerables a las cosas que somos vulnerables el resto de nosotros; son indiferentes a todo eso. En el peor de los casos, nos envidian, pero con cierta condescendencia: envidian nuestros trabajos agobiantes, nuestras tareas domésticas, nuestra lucha por encontrar tiempo para leer, ver y pensar. Sus equivalentes masculinos son aquellos jóvenes ricos y elegantes que dicen: "A veces quisiera ser negro o judio o algo así..."
Sabiendo que existe gente como ésta, puedo comprender que El desierto rojo encierre algún sentido. Pero el título y Ravena y el industrialismo, todo eso no es más que una pinta falsa, y lo mismo puede decirse, a mi juicio, del empleo del color en la película. Es mucho más probable que las damas insolentes y hastiadas de Beverly Hills y de otras partes pienses que sus ropas se tornaron grises de pronto y corran a comprar otras. Los cabellos de sus amantes también se vuelven grises, y prueban con otros. A pesar de esta relación con el mundo que nos rodea, encuentro que la película es mortífera: una brumosa ilustración poética del caos emocional, presentada en forma peculiarmente atractiva. Si yo tuviera que llegar al borde de la locura, lo haría a mi propio ritmo, que es mucho más rápido que el de Antonioni. Creo que la película llena los requisitos para ser considerada como un ejemplo rotundo del cine de arte: un filme se transforma en filme de arte cuando resulta tan aburrido como nuestras peores experiencias en conciertos, conferencias y ballets, es decir, cuando se convierte en algo que uno sabe que debe seguir viendo aunque tenga ganas de levantarse y abandonar la sala. Aquellos a quienes les gustó El desierto rojo -las esposas de los productores de tv y las esposas de los arquitectos, que piensan que sus vidas están vacías y son demasiado "dotadas" para trabajar en algo útil y auténtico- es probable que hayan dicho cosas como esta: "la película me apasionó; no me importa cuál sea el sentido", lo cual debe significar no sólo que la encontraron visualmente agradable, sino que les encantó sentirse arrastrados hacia vagos y sutiles estados emocionales . . . casi la única forma en que uno puede reaccionar ante los ritmos congelados. A mi entender, creían que era la historia de sus vidas: se identificaban con esa mujerzuela alocada y sensible, al igual que los estudiantes lo hicieron con Morgan. Y como para estas mujeres el hecho de reaccionar ante el filme no significaba una interpretación que pudiera ser corroborada confrontándola con los significados y conexiones de la obra, sino con cualquier cosa que les cruzaba por la mente mientras veían la película o que pensaban acerca de ésta después de la proyección, no les preocupaba que no hubiera sentido.