Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

jueves, 28 de febrero de 2019



-Sabes, ahora te noto muy distinto a la última vez que nos vimos.
-En serio. -Le dice él y acomoda su espalda contra la blanca cabecera, seguro no era aún medio día, pero tampoco era tan temprano. Luego de estar acomodado como él quería con la almohada sosteniéndolo llega ella y se acuesta sobre su pecho, como había sido desde siempre entre ellos dos, las charlas cuando no se daban en cartas, se daban en la cama-
-Si. Es como si, ahora todo el tiempo estuvieras feliz, no sé, muestras lo mejor de tu persona a todas las personas con las que nos cruzamos. La última vez que nos vimos te comportabas muy distinto. ¿Qué pasó en este año que no nos vimos? ¿Conociste a otra chica? ¿Tuviste mucho sexo antes de venir?
[Ambos ríen]
-La última vez que nos vimos pasaron muchas cosas en mi vida, entre ellas el creerte perdida, en aquel entonces si había tenido mucho sexo, con muchas mujeres, pero jamás engañé a ninguna, todas sabían que había otras mujeres, y a ellas no les importaba porque en realidad todas ya tenían un hombre en su vida, yo era una especie de consuelo, eso me daba un poco de alivio, no el sexo, sino el saber que yo las ayudaba a través del sexo. De modo que el perder mi trabajo, el empezar a beber y el decidir volver a hacer el viaje una vez más a este lugar aun sabiendo que era prácticamente imposible que te llegara a encontrar, no me hacía como tal valorar la vida, si mi vida terminaba después del viaje, o durante este; mucho mejor. Pero te encontré, y el encontrarte causó en mi un shock, conocer a Alfonso fue otro shock, de modo que quizá mi carácter en aquellos días no fue el mejor, aunque la vida sabe que traté de ser la mejor persona posible contigo, pero el corazón es impulsivo cuando es honesto. Pero luego de nuestra reconciliación sabía con toda seguridad que te volvería a ver, desde que regresé a la ciudad y empecé a escribir sabía que existía la posibilidad, quizá una mínima; de que una persona que leyera lo que escribía, o que me viera en algún café, por la calle caminar, te viera a ti en algún lugar. Y quizá tentando al destino esa persona se pararía a tu lado en algún supermercado, en algún ascensor, en alguna fiesta, y tú escucharas a esa persona hablar sobre un tipo agradable, feliz, bueno, que había conocido en la Ciudad de México, y que al escuchar la descripción de este tipo, te acordaras inmediatamente de mi, entonces a ti se te dibujaría una sonrisa en la cara, es entonces que al imaginarme esto sentiría que valía más que nunca el hecho de ser la mejor persona que pudiera ser. 




2 comentarios:

  1. volvemos a coincidir en memorias y sentimientos...
    pasó.
    y espero vuelva a suceder...
    abrazo

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    Respuestas
    1. Es bueno volver a coincidir f, en memorias, en sentimientos.
      Que bueno que pasó.
      Y esperemos vuelva a pasar.
      Abrazo de vuelta hasta el sur.

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