martes, 16 de enero de 2018

La Forma del Agua - The Shape of Water.






Si eres un amante del cine, y no estoy hablando de esos que van cada fin de semana con la familia a comer palomitas y comida y ver la comedia estrenada en turno (aunque también si tú ser uno de esos, también estarás mas que satisfecho con esta recomendación, lo prometo) estoy hablando de un amante del cine que bien puedes disfrutar de un clásico de Michael Curtiz, una película de arte de Lars Von Trier, un cine de autor como el de Francois Ozon, o incluso una buena comedia romántica de Woody Allen, te doy mi palabra, te va a fascinar la nueva película del mexicano Guillermo del Toro, La Forma del Agua.

Muy a su estilo, como es el cine de un autor, de un artista nato, nos entrega una película llena de magia, de monstruos, incluso una película brutal, pero en esta Del Toro nos abre su corazón grande y bello y nos regala una historia de amor en la que combinando tantos géneros como la fantasía, el romance, la comedia, el erotismo, el suspenso, eso es algo que sólo el buen cine puede hacerlo, nos regala un cuento, una poética historia de una princesa sin voz que encuentra en el agua su origen y a su príncipe azul, pero por sobre todas las cosas nos regala a los verdaderos amantes del cine algo que nosotros valoramos más que todo el dinero del mundo: Un película encantadora y conmovedora con un mensaje de amor profundo al cine mismo.

Y es que la película desde que nos muestra sus cartas a la vista nos revela tributos y ofrendas al cine, desde el hecho de que los protagónicos viven justo arriba de un cine, un cine al que la gente ya casi no iba (la película se sitúa en los tiempos de la Guerra Fría entre E.U.A. y la URSS en la década de los 60's) vemos a los protagonistas ver películas clásicas, musicales de los que producía Hollywood por montones en su época de brillo y resplandor en los 30's y 40's, y a la vez vemos este tributo (o al menos yo lo veo) al cine francés en cuanto a la ambientación, la música, (compuesta por el francés Alexandre Desplat) el protagónico, y quizá es por eso que me ha gustado tanto, no pude dejar de relacionarlo con Amelie de Pierre Jeunet, y mucho del cine de este director en particular con esta paleta de colores en tonos verde-azules, (además de la bella fotografía y ese otro homenaje en su criatura al clásico "El Monstruo de la Laguna Negra") pero jamás vi una especie de copia, por lo contrario, es tan original y puro y bello el personaje y el entorno de Guillermo en la película que únicamente uno lo ve como un homenaje al cine que seguro Del Toro ama. También hay mucho de influencias de cine italiano.

Ahora vayamos como tal a la trama, la cual la tocaré solo por la superficie para no hacerles ninguna clase de detalle relevante que les pueda arruinar la experiencia. La historia trata sobre la pequeña, bella e indefensa Elisa, una chica muda huérfana que vive sola, la cual está llena de cosas rutinarias que la hacen feliz, al lado de ella vive su vecino Giles, un viejo artista que junto con su compañera de trabajo Zelda son sus únicos amigos. Ellas trabajan en un laboratorio del gobierno en el que un día cualquiera llega un hombre llamado Richard Strickland que trae con él un "recurso" que es muy importante para el gobierno el cual estará por poco tiempo con ellos. Elisa, guiada por la curiosidad (o el destino quizá) descubre que el "recurso" no es más que una criatura marina con la cual entabla una relación en la cual ambos van a prendiendo la importancia de comunicarse. Su dependencia, o más que eso, su empatía hace que cuando el gobierno considera que la criatura es más valiosa diseccionada que respirando, Elisa con ayuda de sus amigos y un infiltrado soviético decide rescatar a la criatura amazónica, para al final descubrir su verdadera identidad.

Y es que por donde se le vea esta película es una maravilla, es una obra de un artista llena de amor en toda la extensión de la palabra, hablando desde las actuaciones se nota que Del Toro le impregnó su amor propio a los actores para que de la misma manera se viera el amor dentro de esta película, un amor puro y genuino, y con esto no quiero decir que la película sea solo amor y melosa, para empezar a mi me sorprendió el hecho de que la película se clasificara B15, lo cual creo yo es un gran acierto. Hay mucho humor en ella, hay mucho doble sentido, hay un sentimiento de inclusión que todo el tiempo se palpa, y no sólo lo hablo por el personaje de la criatura, como ya lo dije, es algo grandioso que Del Toro haya mezclado tantos género en esta película, algo que sólo las buenas película de verdad pueden hacer. Sally Hawkins es más que encantadora en su papel, te contagia un amor y un "no sé qué" que hace que cada emoción que ella siente, tú la sientas. Octavia Spencer, Richard Jenkins, y el gran Michael Shannon como antagónico, todos con personajes encantadores con los que te enganchas, (a excepción del personaje del coronel) y su actor fetiche: Doug Jones, quien se ha encargado de encarnar a mas de uno de esos seres tan monstruosos como fantásticos y hermosos que han nacido de la bella imaginación del director mexicano.

Quizá yo sólo mencionaría un par de cosas que no me gustaron tanto, y sin querer hacer crítica de eso, son como el hecho que en sólo un par de escenas la iluminación no está bien ejecutada y deja a un personaje en movimiento a oscuras, el cual no debía estar a oscuras, pero eso hasta en El Padrino I y II sucede, (películas como Cinema Paradiso nos han enseñado que si la historia está contada con mucho amor y respeto no importan los errores que esta pueda tener, aunque no sea una gran historia y sólo sea una anécdota) y el otro detalle es este en el que Elisa empieza a cantar y la película te lleva a recordar ya sea a una de estas películas de Fred Astaire, o a historia más reciente a La La Land, pero el momento no dura tanto tiempo, además de que está completamente justificado con la trama y el sentir de nuestra protagonista.

Pero en verdad, sé que digo esto muy a menudo, pero pocas veces yo disfruto tanto una película, y salgo literalmente caminando distinto y creyendo que el mundo es un lugar mejor cuando veo películas como esta, se me olvida los problemas que hay en el mundo, en nuestra sociedad, y a uno le entran unas inmensas ganas de recrear cosas hermosas para que la gente las vea y esta gente quiera crear igualmente cosas hermosas y así trasformar a este mundo en un lugar donde lo más importante sea crear arte y personas que valoren las cosas importantes como la inclusión de todos a pesar de nuestras diferencias de cualquier índole. Eso es La Forma del Agua, una película sobre la soledad cargada de un deseo, es una carta de amor a la inclusión de los diferentes, ese es el regalo de Del Toro para el cine que seguro lo inmortalizará. A mi la verdad, con todo lo que amo a Nolan y lo mucho que me gustó Dunkirk, la verdad deseo de todo corazón que al menos, como menos, Del Toro gane el Oscar a Mejor Director, ahora que si me preguntan lo que quisiera en verdad, quisiera que ganara mejor película y mejor guión original, aunque claro, aun me falta por ver Lady Bird y Tres Anuncios a las Afueras, dos películas que también se ven por demás extraordinarias, ya veremos entonces en próximas semanas si cambio de opinión pero no cabe duda que he visto en la segunda semana del año una de mis películas favoritas del 2018.




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