martes, 28 de noviembre de 2017

Cristina.


Veinte vidas hubiera yo tardado en contar los lunares de su espalda....
Joaquin Sabina.

P.d.
Esta entrada seria una de esas "entrada sin título" que me gusta tanto publicar (me he dado cuenta que le dedico mucho tiempo a estos textos cortos de vivencias fugaces de mi vida) pero me he dado cuenta gracias al buen amigo Jose Luis que la mayoría de estas entradas en realidad llevan ese nombre porque en realidad deberían de llevar el nombre de una mujer. Ahora me he atrevido a llamarla como se debe de llamar.


-¿Cómo te llamas?
-Cristina.
-Alguna vez me dijiste tu nombre.
-No que yo recuerde. ¿No lo recuerdas?
-No lo se. Es solo que mi memoria para los nombres es muy mala, salvo que sea una chica linda en cuestión, por eso se me hace tan raro no recordar tu nombre, lo cual hace muy probable el hecho de que jamás me lo hayas dado, lo que se me hace aun mas raro es que nunca te haya preguntado tu nombre.
-Miedo, quizá.
-Miedo. ¿A qué?
-No lo se. Yo te lo pregunto.
//Él se quedó callado unos segundos, nervioso, mirando el color rojizo del pelo de la muchacha que -le- estaba sonriendo//
-Quizá haya algo de eso, ahora que lo pienso bien. Sabes que la mayoría de las relaciones que he tenido han sido muy fugaces porque, haz oído ese dicho que dice que te vas convirtiendo en las personas con las que pasas mayor tiempo, pues bueno, todas las relaciones que he tenido no son el tipo de persona en la que me quiero convertir. Paso tanto a tiempo a solas que estoy condenado a ser yo mismo, y eso me gusta. Contigo siento, y me pasa por las pocas ocasiones que hemos coincidido en este lugar, y por eso creo que jamas me había atrevido a tener una conversación tan larga contigo, es que veo mucho de mi en ti. Si te llevo a mi departamento temo que al despertar estaré solo en la cama, y no seras mas que un sueño que jamas me hubiera gustado tener.
-Y por qué no hacemos la prueba y después de terminar mi café me llevas a tomar un trago y a bailar.
-No me gusta bailar, soy de los que prefieren ver bailar a las personas.
-Entonces saltémonos los pasos protocolarios y llévame directo a tu cama.

"El pasado es solo una historia que nos contamos a nosotros mismos."

Cristina


Mujer
Por qué no me dijiste que tu vida
que sólo es tu vida
ya había sido entregada a otra hoguera.
Y permitiste que mi vacía existencia
abrupta y quimera
fuera calcinada
por tus pelos rojizos
tu boca endemoniada
y tus cadentes caderas.

Yo no reniego del destino
no reniego de conocerte
ni de saberte de alguien mas
con lo que si no puedo
es con las mentiras tan dulces que tus labios me inyectan
y que me haces creer aunque yo sepa que jamás dices la verdad.             

No hay comentarios.:

Publicar un comentario