jueves, 12 de octubre de 2017

Frantz.




La película de la que les voy a escribir a continuación, la verdad es que tiene todos los elementos como para yo decir que es mi película favorita en lo que va del año.

La película en cuestión es la francesa-alemana Frantz del cineasta Frances Francois Ozon, el mismo que nos había traído ya al Tour de Cine Francés "Una Nueva Amiga", una comedia romántica la verdad bastante entretenida, aunque no muy memorable la verdad, y "En La Casa", una película dramática con aspectos en su trama que rayan en un suspenso bastante inquietante y tremendamente bien desarrollado, y que la verdad parece ser un director muy reconocido y querido en festivales por sus primeros trabajos, (incluso este año estuvo en Venecia con su mas reciente filme La Doble Amante, Incluso hace un año en el mismo festival estuvo compitiendo con Frantz)

Pero a mi me parece que con Frantz, Ozon llega a la cumbre de su lenguaje cinematográfico, o al menos de los últimos trabajos que venía presentando a últimos años, mas enfocado su cine a lo comercial como a lo artístico, porque seamos claros, no todas las películas de festival van encaminadas a lo que los estándares comerciales piden, pues para mi gusto con esta película Ozon puede presumir de tener una magnifica obra de arte que bien podría disfrutar cualquier persona que quiera ver una película diferente a lo que ve siempre en el cine.

La trama se desarrolla en un pequeño pueblo alemán llamado Quedlingburg, (gran parte de la película en realidad se habla en alemán) poco después de la Primera Guerra Mundial, en este lugar una chica llamada Anna lleva todos los días flores a la tumba de su difunto prometido llamado Frantz, el cual ni siquiera esta enterrado ahí. Una mañana, cuando empieza todo, nota que alguien mas ha dejado en la tumba rosas blancas, la joven pregunta al cuidador del cementerio y este le dice que las ha dejado un joven, por las monedas que este le da, los dos deducen que es un soldado francés, a lo cual el cuidador escupe. Y después de dos días, este joven se presenta en casa de los padres de Frantz, pero el papá no lo recibe con la mejor de las disposiciones, pues para el todos los soldados franceses son culpables de la muerte de su hijo, entonces este se va, pero Anna, con ayuda de la madre de Frantz, hace que el joven vuelva a la casa, y entonces es que escuchan su historia, y uno creería que la amistad que el decía tener con Frantz, en realidad es otra cosa, y si es otra cosa, pero no la que uno creería, créanme. Adrien, el francés, al decirle después a Anna la verdad poco antes de irse a París, se da cuenta que no era tan diferente a Frantz. Frantz, no es la película que uno esperaba ver, y eso créanme en verdad, lo digo en el mejor sentido de la palabra, para bien.

En una industria donde todo parece ya ser predecible, donde a veces uno piensa que en el cine comercial ya se han agotado los recursos y siempre es lo mismo, los franceses siempre traen aire fresco al cine y hacen que uno vuelva a enamorarse y tener esperanza en este arte. Para empezar la fotografía de la película en blanco y negro, en verdad mas que privilegiada y maravillosa, uno no hace mas que fascinarse con estas películas en este siglo, en ratos en color (la verdad no entendí muy bien el porque de aveces el color volvía a la película, o quizá si, pero prefiero que ustedes saquen sus conclusiones y lo descubran) una película de detalles, pero no minuciosos, no muy enfocados o de close-ups a la americana, como si los encontramos en Blade Runner 2049, no; estos detalles son un deleite, están en el sonido, en las miradas, detalles que no opacan ni sobresalen a la película, suman, aun sin darlos por hecho, o darles la importancia, la importancia es el conjunto al final. De las actuaciones no puedo decir que son mas que impecables, sobre todo la de Paula Beer, aunque también Pierre Niney esta mas que correcto, y también a destacar al actor Ernst Stötzner como el doctor Hans Hoffmeister, quien hace a un lado su odio por los franceses para acoger al joven amigo de su hijo que lo vuelve a la vida con su sola presencia y con hacer de nuevo tocar su violín, y además una escena que tiene en particular al hacer una crítica sobre quien mata en realidad a los hijos perdidos en la guerra, pero no quiero hacerles spoilers innecesarios. Y es que sin duda, aunque como ya lo dije, la industria hoy día parece, en algunos géneros, solo seguir el molde, las reglas, y los mismos clichés (los dramas y el género romántico son los que mas sufren en este aspecto) la tendencia hoy día es que al final los estelares no terminen juntos, pero incluso eso los franceses lo hacen con clase, con gracia, no caen en el cliché, aunque la situación en si sea un cliché, y eso es digno de reconocerle al director.

Otra cosa que sin duda alguna hay que darle su merito al director es que aunque la película casi dura dos horas, la película todo el tiempo es liviana disfrutable, aunque la trama transcurre lento, se toma su tiempo, es muy densa, no siente uno eso, algunas escenas son muy largas, con largas escenas de pláticas, diálogos, monólogos, silencios, pero en ningún momento uno siente forzado estos recursos, todo tiene una razón de ser, todo esta al servicio de la película, una muestra mas de que así la película sea una mera anécdota, si se sabe contar bien, puede llegar a ser una de las mejores películas del año.

Esta película nos trae como reflexión que a veces mentimos para traer paz y menos dolor a los que amamos, aun así no los hayamos conocido, o los conozcamos de toda la vida.

Y aunque como lo dije al principio, esta película tiene todos los elementos como para yo considerarla mi película favorita del año, blanco y negro, francesa, larga, silenciosa, densa, bien estructurada, sin escenas de sexo; la verdad es que yo dudo que este año llegue alguna película a sacar a Paterson de ese puesto de honor.

Este es el reporte. Regresamos al estudio.


La película tiene algunas algunas muy buenas frases a las cuales no hay que perderles de vista, y aunque no hay muchas escenas muy divertidas, por la historia como tal, hay una que si me saco una gran sonrisa.

Frantz es mi única herida

El Suicida de Manet, pintura que tiene gran relevancia en la película. Creo que se asocia con el hecho de que la muerte de un personaje de la película en realidad fue mas que nada un suicidio, por eso al final se ofrece el perdón.


2 comentarios:

  1. Tengo buenos recuerdos de Ozon... Me haces dar cuenta que debería ver mas de su cine... Abrazo grande...

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    1. A mi todo lo que he visto de Ozon me ha gustado, pero con esta si dio justo en el blanco, contemplativa, silenciosa; estoy pendiente con sus primeros filmes pero me pondrè al corriente pronto, y me entusiasma mucho poder ver su nueva película pronto, de la cual se hablò muy bien en Venecia.

      Abrazo grande igual de regreso master!

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