miércoles, 30 de diciembre de 2015

Esnelia 5ta parte


-Bien, dejemos de lado a la chica, si llegamos hasta este recuerdo es porque olvidaste algo que es muy importante para ti o que lo fue, bien, trata de eliminar o saltar todo lo que tenga una ligera imagen en tu mente, por ejemplo, no sé; ¿recuerdas lo que cenaste ese día?
-Si.
-Entonces borra eso y pasalo. Esa clase de cosas. Ahora cuenta hasta tres y empieza a hablar y cuentame lo primero que veas.
Juan guardó silencio por más de tres segundo, de hecho pasó quizá el doble de tiempo, y mientras titubeaba, como si empezara a ver algo que no era real, como un sueño o algo que estaba palpando pero que él sabía no era algo que hubiera vivido o estuviera en sus recuerdos empezó a decir.
-Estoy viendo el reloj, las luces de la pared, que eran las menos intensas de la cabina de pasajeros están encendidas, la mayoría de la gente duerme, se escucha gente cantando y gritando pero es a lo lejos, probablemente en el comedor que también era el bar. Son las cuatro de la mañana. Que extraño, no recuerdo esto. Me estoy levantando. empiezo a caminar, trato de ir a el bar precisamente, pero un par de borrachos van entrando por la puerta y. ¡Oh cielos!
-¿Qué?
-Uno de ellos traía las manos llenas de no sé qué, al parecer nachos y me embarró mi chamara de piel.
Sofía empezó a reír y Juan dijo
-Oye esto es real. Recuerdo esta mancha un par de días después.
-Bien sigue antes de que te pierdas.
-Ok. Eso me hace querer ir a quitar la mancha de mi chamarra, trato de entrar al baño de la cabina pero al parecer esta cerrado. Así que salgo de la cabina hacía afuera, recuerdo que había una llave de agua, no me preguntes porque. Entonces salgo y trato de lavar la chamarra pero no se le quita la mancha, empiezo a creer que no eran unos nachos, o quizá sí pero sabrá que clase de queso era, o de qué siglo era. En fin, acabo de secarme con la única toalla de papel que quedaba. Así que me dirijo hacia adentro, pero, no sé; la brisa era muy fresca, es muy fresca. Si pudieras estar aquí. Esto casi se siente real, es sorprendente.
-No te pierdas.
-Esta bien. No me voy, no había nadie afuera y sólo había una lámpara encendida, así que me quedo a contemplar un rato el cielo, las estrellas. Hay una banca. ¿Te acuerdas de la historia de la chica del pelo color fuego?
-Sí.
-Pues es una banca muy similar.
-Bien, continua.
-Esta bien. Me acuesto, veo las estrellas. ¿Recuerdas esa escena de El Titanic en la que Jack conoce a Rose.
-Si.
-Pues en ese momento deseaba que algo similar ocurriera, y la verdad no pensaba en ti en ese momento, en realidad no pensaba en una chica en especial, bueno en realidad si.
-Ok.
-¿No quieres saber de que chica se trata?
-Si tú me lo quieres decir. A ver. ¿En quién pensabas?
-En Kate Winslet.
-Creo que ya sabía la respuesta.
-En fin, me moría por tener un cigarrillo en ese momento, pero no había a quien pedírselo. Así que me levanto de la banca. Me dirijo a la barandilla y me estoy ahí, la verdad no recuerdo si pensaba en algo, sólo miraba hacia el mar. Alguien se acerca y me saluda, por dios no lo puedo creer.
-¿Qué?
-La chica de la que te conté.
-Bien, ahora reproduce toda la conversación en tu cabeza y no hables. Después de que termines abre los ojos y me cuentas todos.
Al cabo de unos minutos en silencio y con el rostro de Juan invadido de una felicidad extraña y una sonrisa que no se borraba. Juan abrió los ojos.
-Tan pronto.
-Si.
-Y bien, ¿qué pasó? De que platicaron.
-La verdad no fue una gran platica, no como la de la chica del cabello color fuego. Me preguntó si yo había sido quien trató de abrir el baño de la cabina, yo le contesté que si. Entonces me dijo que no toleraba los mareos, que era la primera vez que viajaba en barco. Entonces ella me preguntó que si era la primera vez que yo viajaba en barco, yo le contesté que no. Me preguntó que si viajaba por trabajo o vacaciones. La verdad ella se dedicó más a hablar y preguntar y yo me dediqué más que nada a contestar y sonreír.
-Para variar.
-No te burles. -Le dijo Juan mientras le acariciaba las piernas y ella no dejaba de tomarlo del cabello.
-Entonces le contesté que iba de vacaciones, la verdad no sé porque no tuve el valor de contarle que iba buscando al amor de mi vida, a una mujer que vivía más en mi imaginación que en mi realidad, ella se me queda viendo fijamente como esperando que yo le preguntara algo, al cabo de unos segundos yo le pregunto cual es el motivo de su primer viaje en barco. Ella me contesta que el esposo de su mamá trabajaba en un pueblo cerca del destino a donde íbamos, y que ella y su pequeña hermana junto con su mamá vivirían con él. Así que yo le pregunté que dónde vivían antes, ella me contestó que en un pueblo llamado Bernal en Queretaro.
-Precioso lugar.
-Eso me dijo ella. Entonces ella me preguntó que yo de dónde era, y en ese momento recuerdo muy bien que yo le conteste que no era importante que lo supiera, que era más importante el lugar a donde iba. Entonces ella me preguntó que si me había enamorado del pueblo, yo le contesté que algo así me había pasado, entonces me platicó que el esposo de su mamá le había advertido que eso le pasaba a mucha gente y que por eso les había pedido que en cuanto llegaran al pueblo pidieran un taxi directamente a la salida de camiones y que no caminaran por las calles del lugar porque si no, no querríamos irse ya de ahí. Entonces ya con algo más de confianza y nuestros cuerpos y miradas ya no tan distantes y extrañas le pregunté que si podía decirme de que color eran sus ojos, entonces ella me contestó que verdes. Yo sonreí, o por lo menos creí haber hecho eso y ella me preguntó que porque la pregunta, entonces le dije que desde el momento en que había subido al barco me habían llamado mucho la atención, además de lo hermosa que era.
-Creería que estabas tratando de conquistarla, pero como te conozco tan bien seguramente se lo dijiste porque era verdad.
-Y eso fue lo que me dijo ella. Así que al cabo de unos minutos más de hablar de temas diversos como el amor y una relación de la cual había salido hace algunos meses en la cual había sufrido mucho le pregunté su nombre, me dijo que se llamaba Adriana, yo le di mi nombre, ella sintió frío y le traté de prestar mi chamarra pero me dijo que estaba bien, que de hecho se metería porque estaba empezando a sentir sueño y que después de la noche que había tenido tenía que aprovechar para dormir ahora si no no dormiría nada y mañana sería un día muy difícil para su madre tener que aguantarla. Así que nos despedimos, ella me dio un beso en la mejilla, algo que yo no suelo hacer cuando me despido de nadie y me agradeció por hacer que ya no sintiera mareos, yo le dije que fue todo un placer haberla conocido y poder haber charlado con ella. Y eso fue todo. Y la verdad no puedo creer que haya olvidado eso, y ahora que lo recuerdo, o lo recordé tambien recuerdo perfectamente que al salir del barco mientras recogía mi equipaje y me disponía a tomar un taxi para ir al hotel ella me alcanzó, pues yo fui uno de los primeros en bajar del barco, y me dijo que si alguna vez iba a Santa Rosalía, pues le había contado que viajaba mucho, la buscara y me dió su número, y yo le dije que lo haría. Así que cuando ella se regresaba le dije que si no querían tomar el taxi conmigo, pero ella me dijo que no, que aún estaban documentando y que tardarían mucho pues había aún mucha gente antes que ellas, que su mamá se había quedado en la fila para ella poder alcanzarme, entonces ella me lanzó una de esas miradas que te hacen titubear en si quedarte y esperarla o irte, pero tú ya habías llegado antes y no te habías querido salir. Así que me despedí y les desee mucha suerte,
-Y lo hiciste.
-Que.
-Hablarle.
-No jamás. Jamás he ido a ese lugar.
-Pero aún así no le llamaste.
-Para que, es como tú y yo, si algo más tenía que pasar, pasaría; fue un momento muy hermoso, haber conocido a una chica tan bonita como ella, muy especial, tan especial que lo oculté hasta de mi mismo como dijiste, pero sólo en eso quedó y me alegro por eso.
-Deberíamos de volver a dormir.

-Deberíamos.

4 comentarios:

  1. Siempre me quedo con ganas de leer más.

    Te deseo un buen Año Nuevo.
    Un beso.

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    1. Entonces por acá te tendré el mes que entra. Te deseo lo mismo para ti y el beso va doble.

      :)

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  2. Es cierto. Despertás intrigas.
    Noto que se tratan de dialogos, que no son sólo dialogos, sino cuentan historias, así que indirectamente la estructura muy visual.
    Es el caso de este capítulo tan cinematográfico.

    Un buen año para vos. Saludos.

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    1. Gracias por tu comentario, y me alegra que esta historia les haya gustado tanto, quizá sea lo más cercano que he tenido a una buena entrada. Y sin duda sus comentarios me han sabido para saber que la historia va por buen camino y vale por si sola, yo sólo trascribo lo como ella se va escribiendo por si sola. Un año nuevo igual para ti y espero nos sigamos leyendo.

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