Como ya se los
había comentado en una de mis más recientes (y más visitadas) entradas,
American Hustle es una de mis películas favoritas en lo que va de la década,
difícilmente podría darle un lugar como tal, o un número, ya no digamos en la
lista definitiva de mis películas favoritas de todos los tiempos, pero si es
una película que me gusta mucho ver y la cual ampliamente recomiendo mucho a
los que no la hayan visto (y más a los amantes del cine de Scorsese ya que desde
el punto de vista de su servidor tiene mucho del sello de este magnifico
director).
Esta ocasión no
les haré una reseña detallada de la película, porque ya la hice.
Hace unas
semanas hice una colaboración para el blog del colega Alberto Salas y su pagina
En 10 Puntos ( la cual también se complementa con un genial Vlog que pueden
seguir en Youtube pinchando acá, y no es comercial :) ) precisamente de esta
película, así que acá les dejo el link y espero la lean.
Les mentiría si
les dijera que no tenía rato preparando esta entrada ya, pero la quería tan
pulcra y tan detallada y tan bien escrita para que ustedes llegaran a sentir lo
que me hizo sentir a mi esta película, que por eso me tardé tanto. (Razón por
la cual la fui a ver dos veces al cine, pero más sin embargo no he querido aun
comprar en DVD -lo mismo que me pasa con Interstellar- por miedo a no sentir lo
mismo que sentí la primera y segunda vez que la vi en pantalla grande).
Creo que ya les
había prometido desde hace mucho esta entrada (desde que escribí mi reseña de
la trilogía Before -que pueden leer por acá-) y creo que no es un secreto para
nadie (tanto para quien me lee por acá como para quien me sigue por otros
medios, y los que me conocen de cerca) el gran amor que siento por el trabajo
de Richard Linklater (el director de la película). Y es que siempre nos
muestras unos escenarios y situaciones tan reales pero a la vez quizá tan
difíciles de captar o de observar en la vida real ha excepción que uno sea tan
meticuloso como para buscar y mirar esas pequeñas historias que la vida nos
regala, como ver un par de turistas conocerse en un viaje y ver como sus
miradas parecen encajar igual veinte años después cuando se sigue hablando en
doble sentido y de tonterías que parecieran son lo más importante en la vida (y
que muchas veces lo son), o ver la vida pasar dentro de un vagón de tren
tratando de olvidar algo, o mientras se camina de noche después de salir de
algún bar, o darse cuenta de que uno idealiza lo que uno siente, no lo que es
real, o mirar pasar nuestra propia vida e infancia mientras nos cuentan la
historia de una madre soltera que saca a sus dos hijos adelante después de un
par de malos matrimonios y vemos como se forja el caracter e identidad de un
chico que busca algo más que encajar en el mundo, un chico que busca más que su
destino o lo que va a dejar al mundo, un camino y una identidad, un sello como
tal.
No es nada
difícil verse reflejado en las historias de Linklater, y si no reflejado,
también nos solemos ver como hubiéramos querido vernos en determinado momento,
en alguna ciudad (aunque no sea la misma que él nos muestra) con alguna
persona, incluso nos pone esas palabras en nuestra boca que quizá de haber
tenido la oportunidad nos hubiera gustado haber dicho a alguna persona, como
por ejemplo (me gusta dar este ejemplo cuando lo comento con alguien) esas
platicas que te hubiera gustado tener con tu padre si no lo tuviste, realmente
sientes que eso era lo que él te hubiera dicho y lo que tu hubieras contestado,
o el ver a tu madre matarse trabajando mientras tu la ves como lo mejor que te
pudo haber pasado en la vida y no ves el día que te puedas ir de su lado para
crecer como ella te enseñó, y algún día regresarlo todo lo que te ha dado; ese
tipo de cosas son las que te hacen ver la películas de Linklater, cosas que
pueden pasar, pero que sólo las ves pasar si en verdad tienes el alma de un
soñador.
Para datos más
generales y técnicos sobre la película y dejando un poco de lado lo que esta
pueda llegar a significar para cada uno (quizá a muchos de ustedes no les vaya
a gustar por el simple hecho de que narra una historia sin clímax ni nada
interesante, porque al final de cuentas narra la vida como tal, o se les vaya a
hacer demasiado larga) les comentaré que las actuaciones en general son buenas,
esa amistad y mancuerna que han formado Linklater y Hawke nos permite ver a un
Ethan cada vez menos participativo en el mundo del cine, (hasta este año que
vienen muchas cosas con él, además de un corto que él dirige y que me parece de
lo más interesante) Patricia Arquette que también años tenía sin saber de ella
(la única película que recordaba de ella era Holes donde sale un jovencito
en aquel entonces llamado Shia LaBeouf) y los dos niños (que después se convierten en
jóvenes) que hacen una actuación, que sin sobresalir para nada, hacen lo que
deben de hacer un par de jóvenes de esa edad (pareciera que ni siquiera actuan
y que son ellos, lo cual es donde radica lo mágico y hasta lo genial, pues
están interpretándose a ellos mismos, jóvenes de su edad que viven una vida
como la de ellos, que por cierto la actriz que sale como la hija de Ethan y
Patricia es la hija en la vida real de Linklater). La banda sonora es realmente
una delicia, pues son las canciones con la que todo joven de nuestra generación
influenciado por la música rock creció, canciones que durante la secundaria y
preparatoria fueron también la banda sonora de nuestras vidas, lo cual hace
vernos aun más reflejados en la historia. También me gustó mucho el detalle que
estuviera en el cast la joven actriz Zoe Graham que hace el papel de Sheena, la
novia de Mason y que antes había salido en el video de la canción "The
Suburbs" de Arcade Fire -una de mis bandas favoritas- así como en el documental del disco (dirigido por supuesto por el que los ha hecho hacer una mancuerna más que exquisita a la hora de musicalizar algunas de sus películas, Spike Jonze) Y que nos recuerdan
en una escena donde ella y Mason van en la carretera mientras van a la ciudad a
buscar apartamento para cuando vayan a la Universidad y mientras tienen una de
esas platicas, pareciera sin sentido, el fondo musical es nada menos que Arcade
Fire con su canción Suburban War del mismo disco también llamado The Suburbs.
Una película que
llama la atención de la crítica como tal por su proceso de elaboración, (una
película que le lleva doce años filmando a Linklater, como le llevó 19 años
terminar la trilogía de Before, pero eso ya lo sabían porque ya se los había
dicho), más que por la historia y la película en si. (Y lo cual también se
supone la hace tan galardonada en diferentes premiaciones). Pero por lo que
sea, la película para mi vale mucho la pena por que es una película diferente,
una historia como tantas que merecen ser contadas.
Ya para terminar
les comento que esta no es la primera vez que escribo sobre esta película y
sobre "el director del tiempo real" como me gusta llamar a Linklater
(creo que yo lo he bautizado así). Ya les había hablado un poco al respecto de esta película en esta entrada, pero ahora quiero hablarles de otra ocasión que escribí sobre esta no precisamente acá en el blog, sino por en otra plataforma. Acá abajo les dejo el link de la Revista
Cinéfagos y su edición número 15, donde escribo sobre esta cinta al respecto,
con la que comienzo mis colaboraciones con tal publicación. Ahora si me despido
con una misma frase que me gusta y que siempre suelo decir cuando se trata de
historias como esta, (o como Magnolia, o Cinema Paradiso; historias que si bien
no nos ponen a saltar o no nos hacen gritar, son historias con las que podemos
conectarnos muy profundamente), y dice más o menos así:
"Si bien a
todos nos gusta el cine porque en el buscamos las historias que nos lleven a
otros mundos, otras realidades y nos desconecten de estas, son las historias
reales, con las que nos identificamos y nos vemos reflejados las que hacen del
cine un lazo indestructible con nosotros".
Hablar de Fito
Paez para mi es hablar de uno de los cantantes y artistas latinoamericanos más
influyentes y completos desde siempre, además de ser uno de mis rockeros
favoritos. Pero hablar de una canción, si bien no la más influyente o la más
rockera o la que más me gusta como tal de él, pero que sí es la que quizá más
me gusta y más me llena ya sea por una razón en especial, o porque simplemente
me hace recordar a alguien con margaritas igual, o alguien a quien trate mal
para después caer en cuenta que en realidad era la tonta reacción que tenemos
algunos hombres cuando sentimos que alguna bella mujer empieza a apoderarse, de
apoco pero con una velocidad intangible de nuestro corazón, sin duda alguna
tendría que hablarles de esta canción.
Un vestido y una
flor me hace recordar a una persona a destiempo, y digo a destiempo porque mi
gusto por esta canción y mi afán de estarla escuchando aun en mi reproductor de
música nace muchos años después de conocer y dejar ir (o dejarnos ir, después
de habernos entregado tanto y de tantas formas) a la mujer que me hace
recordar.
Y es que como a
veces uno tiene esta facilidad de enamorarse de alguien, sin saber nada de
ella, ni siquiera su nombre, sólo por el simple hecho de verla, incluso sin que
sus ojos crucen por el umbral de nuestros ojos, sólo por verla ver a alguien
más, o mirarla haciendo alguien más, amando un ratito y a distancia (esto me
recuerda otra canción pero esta si no la nombro, esta es sólo para mi y el
recuerdo que desemboca), pero en mi caso como tal no es así, aunque si he de
decirles que nació de un desencuentro en el cual no nos mirábamos de un
principio, pero sabiendo tiempo después que en realidad eso fue lo que hicimos,
mirarnos sin querer mirarnos, de entre todas
las personas que ya estaban en aquel lugar -una no tan fría tarde de diciembre mientras yo la miraba con descontento por ponernos a trabajar mientras estábamos todos platicando- ella prefirió mirarme a mí que
apenas iba llegando para sólo decirme "llegas tarde" para tiempo
después darnos cuenta que en realidad yo era el único que había llegado exacto,
sin anticipación ni retardado; así como ella llegó sin esperarlo, cuando en
realidad yo desde hacía mucho tiempo no esperaba a nadie, y la vi.
Joaquín nos lo
dice muy bien en una de sus canciones (y una de mis favoritas que pueden
escuchar por acá)
"Con ella
descubrí que hay amores eternos que duran lo que dura un corto invierno"
Y la verdad sin
indagar en esta historia que me hace más daño del placer que me proporciona
recordar a esta chica "para mi siempre será la chica con los ojos más
hermosos del mundo y de los que estaré quizá eternamente enamorado" les
dejo por acá algunas de mis canciones favoritas del gran Fito y las que yo creo
son sus canciones emblema, algunas con colaboraciones, otras en solitario. Y si
acaso alcanza a salir un decálogo, pues ese ya salió involuntario (me imagino
que esto será el Bonus Track de esta entrada)
Mariposa
Tecnicolor.
Que les cuento,
esta canción narra literalmente mi infancia y parte de mi adolescencia (no de
mi juventud)
"Todas las
mañanas que viví, todas las calles donde me escondí. El encantamiento de una
flor, el sacrificio de mi madre, los zapatos de charol"
11 y 6
Que les cuento,
otra de esas canciones de las que se enamora uno, y una de las baladas más
poderosas de la música en español, la pondría a la par con Peor para el sol de
Joaco. Con una letra hermosa y un video bien bello. Quizá de esta les comente
algo más profundo en otro momento.
"Y si ella
reía, él le daba la luna"
Más guapa que
cualquiera
Que les digo, no
hay forma de defenderme desde esta perspectiva, otra canción de este par de
artistas que se cuese aparte. Esta sin duda también ocupa un lugar bien
especial en mi reproductor y también anda por ahí en las noches bohemias de
algunos de mis tantos personajes que atrapado en la noche va buscando algo más
que un buen bar y una buena compañía, espera ver la luz de sus ojos (los de
ella)
Brillante sobre el mic
"Hay
recuerdos que no voy a borrar, personas que no voy a olvidar. Hay aromas que me
quiero llevar, silencios que prefiero callar."
Al lado del
camino
Para mi la letra
más poderosa de Paez y sin duda una especie de confesiones, confesiones en las
que muchos podemos sentirnos confesos también. Esta es música en toda la
extensión de la palabra señores.
"El hambre,
el frío, el crimen, el dinero y mis diez tías, me hicieron este hombre
enrederado"
El siguiente
verso es otra cosa.
Dar es dar
Un himno de este
hombre, con más sentido y más fuerza que cualquier maldición dicha en este
mundo.
"No cuento
el vuelto, siempre es de más"
Yo no quiero
volverme tan loco
Una canción de
Charly Garcia (otro grande argentino) que también me re-fascina.
"Ellos
tratan de hacerme un extraterrestre cuando en realidad lo soy"
Ciudad de pobres
corazones
Canción que la
verdad no me gustaba tanto hasta que la escuche en la película de "El ladodel corazón". De la linea de la crítica social sin ser crítica social como
"Ciudad de la furia" del dios Cerati y los Soda o "Buenos Aires en llamas"
de los punk´s de Attaque 77
Son muchas más las canciones que me gustan de este dios, pero por el momento les dejo estas, ya habrá otra ocasión para compartirles más. Ahora para
terminar acá les dejo una versión de "Un Vestido Y Un Amor" que me gusta mucho, disfrútenla....
"Bienaventurados
aquellos que olvidan, pues de ellos es el reino de los sueños"
Si te plantearan la
idea de poder borrar a una persona de tu memoria, a alguien que fue muy
importante para ti. Y que ya no está. ¿lo harías? Probablemente tú respuesta
instintiva sería que no, pero si te enteraras que esa persona ya te borró de su
vida, de sus recuerdos, que ya borró todo lo que fuiste para ella y todo lo
importante que vivieron juntos. ¿Cuál sería tu respuesta ahora?
Escrita por Charlie
Kaufman y llevada a la pantalla por uno de los mejores directores franceses más
"locos" en lo que va del milenio, y por la cual se catapulta para sus
mejores proyectos. Esta maravillosa película del 2004 es lo que nos plantea, el
olvidar cuando las cosas van mal en una relación, cuando tu creías que las
cosas podían mejorar, y en cambio tu pareja sólo decide olvidar todo lo bueno
por una mala racha y su impulsiva personalidad.
Eterno resplandor de
una mente sin recuerdos
empieza, sin nosotros saberlo, con el final. Después nos narra como Joel,
(interpretado por Jim Carrey y la que quizá sea una de las mejores tres
actuaciones de su carrera) se entera por uno de sus amigos más cercanos que
Clementine, (Kirsten Dunst) la mujer con la que llevaba una relación decide
olvidarlo para siempre por medio de un procedimiento que hacen en una clinica y
de lo cual no tenía que enterarse. Para compensarlo la clinica decide dejarlo
someterse al mismo procedimiento, Joel está dispuesto también a borrar de su
memoria el recuerdo de Clementine para no sufrir más y olvidar todos los
recuerdos malos que tuvo durante la relación. Así que lo hacen reunir todo lo
que le recuerda la relación, fotos, regalos, todo lo que detone un recuerdo que
haya vivido con Clementine. Así que obsesionado con el motivo por el cual
Clementine pudo haber sido tan maldita como para querer borrar todo lo que
vivieron a pesar de los últimos malos momentos, va borrando su memoria.
Los técnicos la noche
previa al día de San Valentin empiezan con el procedimiento el cual es
ejecutado mientras duerme. (Uno de los técnicos se enamora de Clementine
mientras le hacían el procedimiento a ella y se vale de las cosas que hizo en
un principio con Joel para conquistarla) Así que uno a uno, desde el recuerdo
más reciente que tenía de ella hacía atrás la va borrando, las cosas malas y
los berrinches que ella le hacía. Joel se va sintiendo aliviado y feliz con su
decisión de borrar a Clementine como ella lo hizo de su mente a él. Pero cuando
llega el momento de ir borrando los buenos recuerdos, los momentos felices e
invaluables que vivieron juntos, es cuando Joel se da cuenta que cometió un
error al querer olvidar a Clem, sólo por venganza, sólo porque ella hizo lo
mismo con él, pues él aún la amaba, él no quería olvidarla, no así. Así que
como un acto de rebeldía intenta escapar con Clem (la de sus recuerdos) de su
propio cerebro, de su mente para que no pueda ser borrada, llevandola a sitios
en su memoria donde ella no había estado, como la pequeña amiga que tenía en su
infancia, la amiga de su madre cuando aún era un bebé, alguna canción que
escuchaba mientras veía llover. Pero los técnicos hablan al director de la
clinica para que resuelva el problema. (el cual también se ve afectado por un
oscuro secreto que tenía con su enamorada secretaria) Antes de que llegue la
mañana y después de que arreglan el problema y Joel se despide de Clementine
resignado con tener que olvidarla justo en el lugar donde la conoció, y antes
de que colisione todo, ella le dice donde volver a encontrarla, como si ella
también hubiera luchado por no olvidarlo cuando supo que había caído en un
error. Al final la película nos da una catarsis que me gusta relacionar con una
frase de Borges que dice: "Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevan mucho pero, no habrá quien no deje nada. Esta es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad." Y es que las personas que conocemos en
la vida son las que tenemos que conocer, y así podamos olvidarlas, las
volveremos a encontrar en nuestro camino y volveremos a sentir idénticamente lo
mismo que sentimos la primera vez que las vimos, aunque no lo recordemos.
"Y aunque las
cosas vuelvan a ser por ratos buenas, y por ratos malas, ahora sabemos como
termina la historia, eso no es motivo para cambiar el final".
Jugar con los sueños,
la imaginación y lo surreal es uno de los sellos emblema de Michel Gondry.
(como no lo hace saber en En los Sueños y Amor Indigo -de la cual
les estaré escribiendo muy pronto-) Y las historias de hombres solitarios y
nostalgicos (cosa que quizá rompe en la que para mí fue su peor trabajo El
Avispon Verde). Ahora entenderán mi amor por sus filmes los cuales nos
hacen recordar que la vida es mejor si vivimos y hacemos realidad lo que pasa
dentro de nuestros sueños. Esos que no deberían de borrarse ni desaparecer
cuando nos toca despertar.
Si debo nombrar al artista, músico y cantautor
que más escucho desde hace dos años y que ha logrado ser una gran influencia
para mí a la hora de escribir (quizá si sólo fuera un artista o si en vez de
haber dicho "músico" hubiera dicho "cineasta" el nombre
hubiera sido quizá Woody Allen) sin duda alguna tendría que nombrar a Joaquín
Sabina. Vallecano de nacimiento y de corazón, amante de los toros y el futból, enamorado de Madrid y las putas que fueron lo más importante para él en alguna
etapa de su vida, donde encontró más que un hombro donde llorar, una vagina
donde descansar o una virgen incomprendida que contemplar, un hombre que ha
hecho de sus canciones estilo de vida para muchos, quizá las canciones no me
recuerden una época del año en especial, pero desde hace algunos años como ya
se los he comentado, las escucho todo el tiempo. Hombre que sin pelos en la
lengua (en hora buena) y con ya 66 años de vida ha sido fuente de inspiración
con su personalidad bohemia y sus letras tan maravillosas que han despertado
los sueños de algunos, los recuerdos de otros, y echado a dormir la moralidad
de otros cuantos de vez en cuando entre copas como su servidor. He de
confesarles, y creo que muchos de mi generación concordaremos en esta parte de
nuestra biografía, e incluso con pena debo de decir que la verdad no tengo
mucho tiempo de ser un fanatico (más que un fanático, me gustaria decir un fiel
seguidor) del maestro Sabina. Tendré poco más de cuatro años que empecé a
escucharlo (justo el tiempo que tengo mas o menos de escribir) pero de que haya
entrado en mi corazón de una manera tan especial que yo creo sólo el y otra
banda mexicana de rock (División Minúscula) han hecho de mi vida en verdad algo
especial. La primera canción que escuche de él fue "Y nos dieron las
diez" (justo esa que canta con Rocio Durcal) Pero esa fue sólo la entrada
para maravillarme y embriagarme del y con el universo que es Joaquín. Les
presento esta lista de mis diez canciones favoritas del poeta y que la verdad a
excepción de los tres primeros puestos, que ya están ahí por una razón muy
especial para mi corazón, las otras siete que iré presentando de la número diez
para abajo, fue una tarea árdua y muy difícil, porque dejé muchas que también
amo como pocas cosas he amado, pero siempre hay cosas que amaremos más.
Bonus track.-
Amores Eternos
Caballo de cartón
Aunque quizá este par de canciones son de las
menos conocidas de Joaquín Sabina, la verdad quizá por eso me encantan tanto.
"Caballo de cartón" que narra maravillosamente la necedad y el falso
triunfo de un hombre al presumir que "Me podrán robar tus días, tus noches
no" es una de esas canciones que no siendo románticas, es el romanticismo
real en un hombre, el único que reconocemos como nuestro. Y "Amores
Eternos" que les digo, también le tengo un cariño muy especial a esta
canción porque -también- se logró colar a un capítulo de alguna historia que
anda por ahí aún inconclusa. (Pero no sé que diera por tenerla ahora mismo,
mirando por encima de mi hombro lo que escribo)
10.-A la orilla de la chimenea
"Puedo ponerme digno y decir toma mi
dirección cuando te hartes de amores baratos de un rato me llamas"
9.-19 días y 500 noches
Una confesión más que valiente, ideal para una
noche de borrachera, decepción, reproche y mucho mucho despecho.
8.-Contigo
Canción por demás hermosa y una de las
imperdibles y favoritas de los sabineros. "Lo que yo quiero corazón
cobarde es que mueras por mi".
7.-Medias Negras
Que les digo, la noche perfecta para cualquier
poeta y bohemio loco. "Peor es que se fuera robándome además el corazón"
6.-Con la frente marchita
"No hay nostalgia peor que añorar lo que
nunca jamás sucedió" Esta canción me gusta mucho porque la escuchaba mucho
mientras leía mi amada "Rayuela" y me gustó conectarla cuando
Oliveira regresa a Argentina con Traveler y el recuerdo de La Maga en Talita.
5.-Quien me ha robado el mes de abril
Creo que a todos en algún momento de nuestras
vidas nos han robado ese nostálgico mes de abril, esa primavera prometida que
llega con cada llegada de una mujer y se va para regresar con otro nombre, otro
rostro y otro año.
4.-Cuando aprieta el frio
"Y dile que la hecho de menos, cuando
aprieta el frío" Me hace recordar el frío que hace en mi ciudad natal, a
una mujer, "de esas que dan más siempre un poco más de todo y que nada
piden."
3.-Y sin embargo
Como se los comenté mis tres canciones
favoritas de Joaquín Sabina no eran difíciles de definir porque son canciones
que están muy dentro de mi por motivos que ya rayan en lo personal, y más que
nada en lo emocional. "Y sin embargo" es quizá una de las canciones
más auténticas de amor de todos los tiempos, ya que habla del amor que todo
hombre siente por el amor de su vida, pidiendo perdón por ser un hombre al fin
de cuentas. La casa es la casa y la mujer que uno escoge siempre será más que
una catedral, aunque las capillas con largas y anchas piernas nunca dejen de
llegar, pero siempre se terminen de ir.
Canción que me ayudó montones cuando escribía
mi primer intento de novela y que inevitablemente se coló en algún capítulo y
que forzó un encuentro entre un hombre que quisiera ser yo y una mujer que
desafortunadamente ya no existe.Además habla de la mar y eso a mi me aprieta el
alma.
Esta canción de Sabina es la que más amo por
sobre todas las cosas. Una letra espléndida que narra lo que bien podría haber
sido una novela maravillosa. Ha inspirado lo que estoy escribiendo ahora y
tiene mucho de ese romanticismo pero a la vez mucho de ese arte tan maravilloso
que maneja el señor Sabina, el de crear con sus canciones recuerdos, unos que
existen, unos que nacieron a raíz de escuchar sus canciones, otros que sólo se
reproducen en la mente como si fueran reales. Ese mundo tan prohibido pero tan
necesario para los locos bohemios como nosotros.