Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

sábado, 19 de septiembre de 2026

Breve comentario sobre "Yo no moriré de amor" de Marta Matute.





Sobre ser joven, y que se te atraviese la enfermedad de tu madre que la vuelve a hacer una niña.

Me parece que lo mejor de esta película y el primer halago que le puedo hacer, es que nada se puede adivinar, nada es predecible, no concede nada a ninguna jodida regla melodramatica de academia, a pesar de que sabemos de que va la historia por su sinopsis, todo su desarrollo lo toma a uno por sorpresa (o al menos a mi me ocurrió así, empezando por el título), y eso hoy día es cada vez más raro en el cine, y sin duda eso se logra gracias a una pulcra y honestamente escritura de guion.

Definitivamente lo segundo a destacar son las actuaciones de todo el cast principal, y entre ellas por supuesto destacar a la personaje protagónica y su intérprete, que logra transmitir perfectamente todos los estados de ánimo por los que pasa su personaje en esas circunstancias y ese contexto tan difícil: enojo, rabia, dolor, impotencia, tristeza, incluso soledad y la mezcla que deja el tener que ser la figura que regaña a su madre (cuya intérprete también está formidable) y no querer ser esa persona solo porque el destino fue cruel y te toca vivir algo que se supone la regla, no deberías.

Aunado a este departamento, y al anterior párrafo también por supuesto, es el retrato realista que se hace de la anécdota. Hay una crudeza y una dureza en retratar casi de manera fidedigna las dinámicas familiares que se ven modificadas y el trato y la relación tan ríspida que se forma entre los familiares por la situación, pero como casi todo al final se acomoda, porque a pesar de la tensión, la presión y la situación tan jodida por la que se atraviesa, está el amor.

No le doy nota perfecta porque por ahí las elipsis me parecen están luego muy distantes, y me parece se pudo haber desarrollado un poco más respecto a la situación y avance de la enfermedad, pero se entiende que haber hecho eso habría tomado mucho tiempo y hacerlo a medias habría sido peor, además de entenderse que la directora quería poner el focus no sobre la enfermedad en si (aunque es un elemento tratado con mucho respeto por supuesto) sino sobre cómo esta atravesaba a la protagonista. Pero aún con ello, y por ello precisamente es que la película definitivamente estará en la lista de lo mejor de año, y qué maravilla seguir contando con directoras españolas tan lúcidas.

Este si es cine español, carajo (cof cof, Óscar Pedraza).