martes, 26 de agosto de 2014

100 Años con Julio Cortázar

"Desde mi punto de vista los cronopios son como el amor, como la poesía; son seres que están entre nosotros, respiran de nuestro mismo aire y hablan a través de nuestras bocas y escriben a través de nuestras palabras, pero no tienen vida; es un tanto como una epifanía, no tienen un tiempo definido como tal, si el tiempo es relativo para los que vivimos y amamos para ellos el tiempo no es un limite. Pueden desaparecer durante toda tu vida adulta y de repente volver tan vivos y tan amigos al leer una carta de un viejo amor de infancia y sonreír junto a ti como cuando tenías cinco años. Los cronopios, así como el amor, o la esperanza, o la fantasía, o la ilusión, o la poesía; desaparecen, pero nunca mueren...."


Dije que las entradas a este blog las haría quincenales por ser nuevo en este mundo, pero la verdad es que este día no podía dejar de escribir y postear esto que en verdad es sumamente importante para mi. Pues el día de hoy celebramos y festejamos el natalicio numero cien del que para mí es el escritor más fantasioso y más rebelde y más anarquista a la hora de escribir y crear nuevas puertas, nuevos mundos, nuevas posibilidades, esa posibilidad de ver la vida a través de lo que no pasó y de la añoranza de la distancia entre uno y la tierra, y uno y las viejas andanzas por un corredor oscuro a altas horas de la madrugada por esa París que el solo vio y que ya jamás nadie recordara como tal. Un hombre flaco, muy alto y con manos larguísimas como lo describiría Mario Vargas Llosa, el cual fue una de sus íntimos amigos mientras los dos estuvieron en París, que me ha influenciado demasiado como pocos en las letras y en mi vida, como Hemingway, o Fitzgerald, o Cerati o Lennon. Cortázar me ha marcado como nadie a la hora de escribir y de lo que tengo que escuchar a la hora de escribir. Desde siempre presumiéndonos y enseñándonos esas hermosas estrofas de trompeta a la hora de seguir el swing (también el swing de la vida) en alguna pieza de Jazz de Louis Armstrong o de Charlie Parker en el que no se puede hacer mas que recordar a la mujer amada bailando con nosotros, esa con la que se llegaba a pasear bajo la lluvia oliendo esos aromas tan penetrantes a la memoria de los eucaliptos, casi tan penetrantes como los castaños en un abril rojo en París, solo quedaba mover cabeza y pies a este ritmo, si se tenía dinero, acompañarlos con una botella de Whisky o vino tinto a la hora de escribir; si no, un café o un mate o solo una taza de te. Hace un año justo cuando Rayuela cumplía su primer medio siglo de vida, yo terminaba de escribir mi novela, así que como sabrán y como el propio Cortázar decía: "Las casualidades no existen".



Julio Cortázar en su vida adulta.



Señores, rindo tributo y honor a quien honor merece, a mi maestro y querido Julio Cortázar.


Un día como hoy pero de 1914 (Hace 100 años) mientras las tropas alemanas invadían Bélgica y gran territorio de la Europa oriental, en un pequeño hospital de Ixelles, suburbio ubicado en la zona sur de Bruselas, capital del país; la señora María Herminia Descotte daba a luz al recién nacido en aquél entonces Julio Florencio Cortázar Descotte, mejor conocido como el Gran Julio Cortázar. Siendo su padre el señor Julio José Cortázar. Julio Cortázar siempre describió su nacimiento como, y lo digo con sus palabras propias: "Mi nacimiento se dio en circunstancias nada extraordinarias, pero si un tanto pintorezcas." Su padre al ser un diplomático de la Argentina en aquel entonces podía haber estado ese día en Guatemala o en Singapur, Cortázar también llegó a decir en una infinidad de entrevistas como él lo dijo: "Mi nacimiento fue un producto del turismo y la diplomacia".
Hoy hace 100 años nacía, tal vez ya teniendo criterio desde aquel entonces el propio Julio Cortázar y su propia madre ya que desde temprana edad encontró el amor por las letras al ser un niño enfermizo que no salía mucho de la cama y al ser un poco retraído al no tener facilidad para hacer muchos amigos, encontró refugio en los libros de Edgar Allan Poe, Julio Verne, Ernest Hemingway y su mismo compatriota Jorge Luis Borges; Julio Cortázar llegó a ser en la cultura y literatura latinoamericana una figura que difícilmente será sustituida y que llegaremos a encontrar una vez mas si no es en sus libros o en su famosísimo personaje Horacio Oliveira. Maestro de muchos, inspiración para otros (como para Eliseo Subiela al basar en el mismo Julio el personaje principal de su mas grande película "El Lado Oscuro Del Corazón" la historia de este poeta que busca y espera encontrar a la mujer perfecta con la que pueda compartir y crear esta poesía que solo la magia del amor puede crear; que pueda hacer a los cuerpos y almas entrelazarse, volar), el guarda llaves de un mundo que solo su obra nos permitió ver, a través de sus cuentos cortos, su poca pero muy rica poesía que nos quiso compartir, sus magnificas novelas, entre ellas la mas grande que a dado el habla española solo detrás de "El Quijote de la Mancha" de Miguel de Cervantes Saavedra. Dueño de las letras como muy pocos se han adueñado de ellas, inventar un nuevo lenguaje, el lenguaje Gliglico, en el que el amor, la poesía, la sensualidad y la sexualidad quedan explicitas, no hay que ser bilingüe o saber muchos idiomas para entender el lenguaje de amor que Cortázar nos enseñó y nos regaló. Van a pasar 100 años y pocos seremos los elegidos para leerlo, pocos seremos los tocados, y ojalá fuéramos varios, van a pasar 100 años y el cronopio mayor seguirá siendo mas joven. Cambiar la "k" por la "c" o escribir amor con "h" (porque la "h" es muda al igual que el verdadero amor) razón por la cual quizá nunca fue merecedor a un premio nobel a la literatura (y como él lo dijo también alguna vez, nunca le interesó un reconocimiento como tal ni mucho menos la consagración o el ser llamado un gran escritor ya que el no se sentía escritor, simple y llanamente escribía) Dueño de una de las cartas más hermosas que he leído, escrita para su Alejandra, un hombre que encontró en el amor a una mujer que el sabia imposible, y en la nostalgia de su querido país, la forma mas elevada y sublime de jugar y hacer en verdad literatura de otro mundo, muy pocos llegaron a engrandecer la literatura y la cultura como tal con una novela, encontró al amor de su vida en su mejor amiga, se caso con tres mujeres, amo a cinco, y todas volvían a él ya fuera para cuidarlo antes de su muerte o en forma de letras, literatura, o capítulos de novela. Escribo estas palabras porque es muy notoria la influencia que este hombre a tenido en mi, desde que leí Rayuela he entendido muchas cosas de la vida, como se vive mas emoción internamente al ir caminando por un callejón hermosamente iluminado sin hablar y recordando algo, el recuerdo y las luces de las farolas del siglo XIX embellecen mas las cosas, aunque no sean reales. Por mucho mi escritor favorito, un hombre que odiaba la guerra, pero no mas que la idea de saber que los hombres después de vivir dos guerras mundiales no supieran vivir como hermanos y la indignación de saber que aun haya países que querían controlar a los pequeños gobiernos solo para tener mas poder y dinero. Así que solo queda decir "Por un mundo lleno de cronopios, aunque el cronopio mayor siga observándonos desde sus paginas"....





Obra y vida. Julio Cortázar.



Ahora los dejo con este capítulo de Rayuela que si bien no es de los más conocidos, o de los más leídos o de los más buscados o más sonados, es uno que a mi me encanta y que es de los que más me ha marcado como pocas cosas marcan la piel y el alma. Y en seguida les comparto algunas imágenes de capítulos y frases significativas de está maravillosa novela.


Capítulo 82 - Rayuela
Morelliana.
¿Por qué escribo esto? No tengo ideas claras, ni siquiera tengo ideas. Hay jirones, impulsos, bloques, y todo busca una forma, entonces entra en juego el ritmo y yo escribo dentro de ese ritmo, escribo por él, movido por él y no por eso que llaman el pensamiento y que hace la prosa, literaria u otra. Hay primero una situación confusa, que sólo puede definirse en la palabra; de esa penumbra parto, y si lo que quiero decir (si lo que quiere decirse) tiene suficiente fuerza, inmediatamente se inicia el swing, un balanceo rítmico que me saca a la superficie, lo ilumina todo, conjuga esa materia confusa y el que la padece en una tercera instancia clara y como fatal: la frase, el párrafo, la página, el capítulo, el libro. Ese balanceo, ese swing en el que se va informando la materia confusa, es para mí la única certidumbre de su necesidad, porque apenas cesa comprendo que no tengo ya nada que decir. Y también es la única recompensa de mi trabajo: sentir que lo que he escrito es como un lomo de gato bajo la caricia, con chispas y un arquearse cadencioso. Así por la escritura bajo al volcán, me acerco a las Madres, me conecto con el Centro -sea lo que sea. Escribir es dibujar mi mandala y a la vez recorrerlo, inventar una purificación purificándose; tarea de pobre shamán blanco con calzoncillos de nylon.




Capítulo Uno


Capítulo Siete


"Ven a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará"


"Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos"


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