Producciones "La Vieja Escuela" Presentan:

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viernes, 23 de octubre de 2026

PENSARES Y SENTIRES SOBRE “NAZA” (2026)


El diablo que se cree el único hijo de dios, y sus abogados jugando a hacer una película.



"Naza" es un documental del cual, en mi encuentro con este como espectador, he terminado demasiado conflictuado.


En este la tesis que se ofrece, sí por parte de sus directores, pero sobre todo por parte de los soldados israelíes que entrevistan es: “somos unas pobres personas que no tienen voluntad propia ni pensamiento crítico porque somos sometidos y obligados por el régimen que gobierna nuestro país y el sistema que controla la narrativa”.


"Naza", me parece una especie de lado B oscuro de “No other land” (y se entiende a leguas y todas luces por qué acá no están involucrados los dos directores palestinos de dicho documental) y eso, al menos en lo que a mí respecta, es tristísimo. Porque siento que hacen mal todo lo bien que habían hecho con “No other land”, salvo por el recurso de la clandestinidad en su hechura.


Muestra una victimización de lo que es Israel (o mejor dicho, lo que representa a través del si0nismo) hoy día, por medio de sus soldados (que no dejan de ser el último eslabón del mando sionista, pero aún así los ejecvtores al final de cuentas), aunque siento que este mostrar es un tanto inconsciente por parte de los realizadores, porque de alguna manera si se logran percibir algunas buenas intenciones en su lenguaje, pero no les alcanzan al momento en que el discurso se revela por si solo en el resultado final de su montaje. Y cuál es este discurso: humanizar al ejecvtor. Y yo entiendo que hacer estos ejercicios a través de la ficción son interesantes como modelos de estudio, pero humanizar a un ejecutor en la vida real con el escudo de “yo sólo obedecía órdenes”, o incluso un aberrante “es como estar en un videojuego [...] estás lejos, no te ven a ti”, me parece lamentable, inconcebible, e incluso en demasía peligroso.


Y es que me parece los directores juegan con la protección que les da el aparato del cine, de la manera más horrible y más nefasta, justo como si estuvieran en un videojuego, y esto sobre todo yo lo cuestiono y lo condeno porque lo hacen con una tragedia que se está llevando a cabo en tiempo real. “Juegan” protegidos a través de la cámara en un campo de neutralidad, como si fueran Suiza, o la ONU.


Es claro que los directores de “Naza” no inventan ni secundan el gen0cidio ni los ataques que acá se exponen, pero no los condenan discursivamente en el documental. Los cuestionan, los señalan, los mencionan y los muestran, pero no los cuestionan, y en muchos sentidos esa es una postura no sólo tibia, sino que además dentro de esa no-postura, su discurso se inclina hacia en opresor. Y en casos como estos, y en específico en este caso particular, cae como anillo al dedo dicho dicho que reza: “a los tibios no los quieren ni en su casa”.


miércoles, 7 de octubre de 2026

Breve comentario sobre “Digger”.





Sobre la megalomanía ególatra del artista, o la desesperante necesidad en los poderosos de querer que todo lo suyo exista 200 años.



La película respecto a su fondo discursivo es por demás valiosa, la crítica que se hace de los gobiernos disfrazando su ansia de poder con trucos de magia como los milagros de un dios blanco, los poderosos creyéndose aún en el futuro dueños de una naturaleza cada día más combativa, los paralelismos entre lo que somos/vivimos y lo que representamos a través del arte, y otros tantos temas que expone y las herramientas que utiliza para exponerlos; son por demás interesantes.


En la puesta es despampanante en su supuesta grandilocuencia, pero sobre todo es arriesgada, y hay que decir que casi todo el tiempo es atinada, pero para mí hay momentos en que no sólo es innecesaria, sino incluso errática.


Si bien al principio antes del truco todo es orgánico respecto a su argumento, una vez revelado este, yo en lo personal habría querido que llegara a las profundidades narrativas a las que por ejemplo sí llega el gran Roy Andersson (hablando en términos de dramaturgia teatral, claro está), pero G. Iñárritu se queda en una narrativa cómoda para él pues es la que utilizó en la aún más brillante Birdman (la película con la que creo guarda más similitudes de toda su filmografía, y que sobre todo hace que uno se acuerde de ese enigmático y fantástico inicio de La virtud de la ignorancia). Satírica y fársica, por momentos todo funciona y pega a donde apunta, pero por momentos se siente un engolosinamiento y una necesidad de querer explicar cosas que ya están puestas en escena (lo que por momentos me hizo percibir a mí, una voz narrativa incrustada por lo bajo, con un halo condescendiente como si no supiera mis de lo que hablan o como si ellos estuvieran descubriendo el hilo negro sobre estos temas y a partir de ello todo ser humano vaya a tomar una postura revolucionaria), pero esto no hace que nos perdamos, si acaso hace un poco más cansado y aletargado el peaje, pero eso es mil veces mejor a haber tenido una película complaciente o tibia; por lo cual uno termina agradeciéndole al “negro”. 


Respecto al cast, Tom liderando por momentos es certero, y por momentos es exacerbado (y supongo esto se debe al final de cuentas a las indicaciones de G. Iñárritu), pero en general hace a su personaje un aparato bastante disfrutable. Riz también está sobresaliente, así como Jesse (con un momento que bien pudo haber marcado un final perfecto para la película), mr. Goodman (el mejor del reparto a mi consideración), y Sandra y Emma a quienes sinceramente me habría gustado ver más.


En resumen, una película que se entiende el odio que se le ha tenido por parte de las esferas cómodas de las revistas prestigiosas estadounidenses, pero cuyo discurso dará mucho de qué hablar y discutir tanto para bien como para mal (la escena del parlamento me parece en su excentricidad, una futura referencia del cine de sátira política), y que a pesar de su forma atrevida y para nada perfecta que nos muestra que el G. Iñárritu de la “trilogía de la muerte” ya quedó atrás en formas pero no en discursos, y aún nos puede dar películas con algo de complejidad. Dudo que vaya a estar en mi top de lo mejor del año, pero en la lista seguro que estará.


martes, 6 de octubre de 2026

Anécdotas nada extraordinarias pero si bastante peculiares sobre películas: "The place beyond the pines".





Hace unos días volví a ver esta película y escribiendo de manera muy breve sobre ella en Letterboxd, me acordé de un par de anécdotas personales que giran en torno a ella, que si bien no son nada espectaculares, si son peculiares y hasta cierto punto especiales. De modo que acá el #storietime en turno, para quienes tengan algo de curiosidad como el buen Víctor.


La cosa está en que hace ya varios años, solía incurrir en una actividad muy similar a la de Roberto Bolaños en la que si bien no robaba libros como él lo hacía, si caía en una especie de trampa para hacer que libros, discos y películas que me interesaba tener en mi colección personal, no estuvieran haciéndose viejos y empolvándose en estanterías de tiendas como Soriana, Ley o el CCC (Centro Comercial Californiano). El caso es que lo que solía hacer era cambiar las etiquetas de artículos más baratos, y las sobre ponía en artículos que eran más caros, y así fue que en la Ley 5 de Mayo, cuando una de las películas del Batman de Chris Nolan estaba como en $300 pesos (no recuerdo con exactitud cuál era, pero creo era la tercera), le puse la etiqueta de un dvd que estaba en $40 pesos; la película en cuestión era “The place beyond the pines”. Años después, justo cuando Blockbuster ya estaba a la baja y solían poner muy frecuentemente la promoción del 50% de descuento en todos sus productos, fuimos mi hermano y yo sólo para perder el tiempo, y al no ver nada atractivo para comprar, decidí rentar siquiera una película para no decir que entramos de oquis, y justo al ver la película de Cianfrance y recordar que nunca la había visto salvó por ese día en que le robé la etiqueta, decidí rentarla. No me arrepentí del todo de haberle robado la etiqueta, pero si me di cuenta de la gran película que era y que tarde o temprano también debía tenerla en mi acervo. Desde entonces no la había vuelto a ver, no me había dado por volver a buscarla para verla, y hace unos días que ya lo hice, me ha hecho emprender la búsqueda para poder tenerla en dvd o bluray. Sobra decir que a partir de aquella tarde en que sin saberlo, esta película se convertiría en la última renta que haría de una película en formato físico, me volví un adepto al cine de Derek, y que después otras películas vendrían a confirmar ese amor que profeso por su cine como “The light between oceans”.