lunes, 28 de mayo de 2018

Querido Mazatlán.



Muchas veces son las que he pisado Mazatlán, desde hace muchos años ha servido más que nada como trampolín para visitar y conocer otras partes, probablemente he estado en el puerto unas 6 veces. ¿Por qué he decidido escribir hasta ahora sobre este privilegiado lugar? porque más vale tarde que nunca.

Siendo más joven supongo no era tan perceptivo, no me dejaba llevar o enamorar tan rápido por detalles, era más del que se enamora del conjunto, ahora sólo basta ver una linda mirada para sentir una conexión, más que un lindo cuerpo.

Supongo las primeras cuatro veces que estuve en Mazatlán, que no era más que estar sólo 4 o 6 horas y el no querer explorar en nada más que esperar ya fuera el ferry o el avión hacía que fuera suficiente para mi, pero en las dos últimas ocasiones que he estado en el puerto, hace dos años, y el que acaba de concluir hace algunos días, me ha hecho conocerlo mas a fondo y me ha logrado enamorar.

Si por algo quiero escribir de Mazatlán es porque quiero resaltar las cosas buenas que tiene el lugar, y la infinidad de cosas que me ha regalado. Empecemos por hablar de lo mejor que puede tener un lugar para que uno quiera regresar: su gente. La gente más cálida y servicial que yo haya podido conocer hasta hoy día es la gente no hablemos sólo de Mazatlán, sino de todo Sinaloa, muy contrario al aspecto que tengamos viéndolos de fuera, o por gente que hayamos conocido de este estado en otros lugares. De todos los lugares, Los Mochis, Culiacán, Topolobampo, la mayoría de la gente siempre esta con una gran sonrisa, dispuestos ha ayudarte en lo que sea, que siempre posa muy amable para la fotografía aunque no te conozca, con una gran visión para el turismo y siempre atendiendo de igual manera al extranjero como al nacional, que eso no se ve en todos lados. Y he de decir que es imposible no contagiarse de la buena vibra de Mazatlán si no vas bien ambientado montado en una "pulmonía" (los taxis típicos de la ciudad) con la música de banda, aunque no sea la música que acostumbras a escuchar, porque hay una frase que dice en cuanto a viajes se refiere: "Al lugar donde fueres, haz lo que vieres". Además supongo que con la edad uno se vuelve menos quisquilloso, y uno aprende a disfrutar de la vida con lo que hay, y ya no tanto esperando o pensando en lo que no está.

Otra cosa que yo amo con locura de Mazatlán y que quizá hace cinco años no amaría tanto es el clima, soy un ser ahora de sangre y alma caliente, me encantan los climas calurosos por completo, ni que sean completamente frío, ni que haya frío y calor, y en Mazatlán el calor es estable y eso me encanta.

Y hablando de lo que me ha regalado emocionalmente han sido tantas cosas, siempre que regreso de Mazatlán siento como si hubiera estado fuera de la rutina un mes, aunque no haya pasado mas de una semana, siempre hay algo que quiero escribir al volver de Mazatlan, siempre quiero crear; hace dos años conocí a una chica llamada Valeria y de aquel encuentro y una bebida peculiar (ya he contado la historia en mi Instagram) empecé a escribir lo que yo considero puede ser una gran historia si la plasmo en un cortometraje, y que les he compartido un fragmento que pueden leer aquí. También de la infinidad de viajes en ferry que tuve inspiraron tanto un fragmento que escribí con el rostro de una chica que conocí en la terminal de autobuses en Culiacán y una chica que conocí en Topolobampo en el Ferry de melena rojiza.

Y pues de este viaje seguramente también escribiré algo, ya sea por alguna mirada o presencia que me haga escarbar en mi inspiración para crear algo, y esto es algo que yo disfruto mucho de los viajes, que me hagan, además de la dicha y el placer que me dan al vivirlos y recordarlos, me hagan plantear otras cosas y realidades y desde esa trinchera también darme tanta felicidad, aunque he de confesar que me agradaría no dejarlo todo a la inspiración y a veces también vivir un poquito más y buscar más el contacto con otras personas.

No sé si después de determinada edad como ya lo dije uno se va volviendo menos quisquilloso o uno realmente aprecia pasar tiempo con gente que amas y hace tiempo no ves, aunque muchas veces digas que ya no quieres ver mas ya sea por el daño que te hace estar al pendiente de personas que no pertenecen a tu día a día o porque simplemente sabes mas amar en distancia que en presencia, la verdad es que estas vacaciones las he disfrutado como ningunas otras, y me hacen querer volver a ver siempre a mi gente, conocer más gente también, ver más miradas nobles, ver más lugares tan hermosos como Mazatlán.



Ahora al mas puro estilo de la casa les comparto algunas frases que escribía en mi smartphone durante el viaje, y además algunas frases de algunos bloggers conocidos, espero disfruten tanto las fotografías como yo hacerlas.


Donde el cielo y el mar se vuelven uno, donde el infierno no emerge y todo es azul.

Vestigios de rocas, vestigios de nubes, un arcoiris artificial.

Lo mejor de los viajes son los amigos que hacemos.



Cuando nada quede en dónde estés,
Cuando nada te haga sonreír,
Cuando el viento sople sobre ti y no sientas cómo te acaricia,
Cuando nada tengas aunque todo te sobre....



Piensa en un atardecer, y entiende que lo bueno casi siempre dura poco.










Piensa en una única cosa que te haya hecho bien,










Piensa que hasta los árboles mueren, piensa que el día sólo tiene 24 horas y que quizás mañana algo sí te hará sonreír, sí sentirás el viento cuando acaricia tu piel, si abrirás los ojos y podrás entender que lo tienes todo.









No importa que tan duro nos tumbe la vida ni cuantos golpes recibamos para caer una y otra vez, lo importante es tener el valor y la fuerza de enfrentar la batalla día con día, no pidas o ruegues por una vida fácil, ruega por tener la fuerza de enfrentar una vida difícil.







Gracias familia, gracias Mazatlán, gracias vida....








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