jueves, 21 de diciembre de 2017

Llueve en la ciudad.


...y toda la gente se resguarda en los edificios, en las casas, en los restaurantes. Sólo yo, unos cuantos perros, y algunos fantasmas caminamos por las calles, veo en dos de ellos a otras personas que no son, dos personas en dos cuerpos distintos, la primera tenia pelo rubio y largo, los ojos más hermosos que yo haya visto y una voz delicada, ahora lleva pelo oscuro y corto; y el segundo sólo es más alto y flaco, se llaman Viviana y Francisco en sus cuerpos originales, en estos sólo los vi pasar y no supe como llamarlos.

Me gusta la sensación que provoca el agua que cae sobre mi prematura calva, camino en paz, ahora llevo yo el ritmo de la ciudad, de la vida, cada vez me voy sintiendo menos solo, aunque este solo, ahora no me importa si el celular se moja en el bolsillo de mi pantalón. Sólo espero que siga lloviendo y que deje de hacer tan endemoniado frío que no le hace nada bien ni a mi corazón ni al café.









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