domingo, 17 de diciembre de 2017

Carta para dos hermanos. (O esas fotografías)


Mas que una carta, esto es un ejercicio tratando de recordar cosas, recuerdos, que me ayuden a recordar algo. Que me ayuden a recordar como al protagonista de Stand By Me, que tuve los mejores amigos con los que pude crecer cuando tenia entre 12 y 18 años.






Si por uno de mis bienes materiales puedo decir que siento cariño, y sin querer sonar una persona materialista, aunque así suene y así sea, además de por mi vieja guitarra, es mi vieja laptop.

Y si por algo le tengo cariño es porque en ella guardo todas las fotos de mi vida, en ella está mi historia, canciones, videos, escritos, y lo mas importante; fotos que quizá las personas que aparecen en ellas ni siquiera recuerden que aparecen en ellas.

Pero de todas las fotos que tengo ahí guardadas, hay un "grupito" de fotos que me gustan mas por sobre todas las demás. Son fotos muy malas, de malísima calidad, fueron tomadas con uno de los primeros celulares que empezaron a sacar con cámara en México, estas fotos tienen once años. (En octubre o noviembre hará 11 años de aquellos días)

Casi casi podría afirmar que con aquellas fotos nosotros inventamos las tan famosas hoy en día "selfies", recuerdo que estas fotos eran la sensación en el extinto "metroflog".

Pero lejos de lo que hayan sido en su momento esas fotos, o de lo que haya sido y pasado en aquellos días rodeado de buenos amigos, recuerdo todo ahora mas generalmente y ya no tan particularmente. 

Por ejemplo recuerdo mucho las noches cantando las canciones así fueran de La Arrolladora, Blink 182, Fidel Rueda, AFI, Julio Chaidez, Green Day, (sobre todo las de Green Day con las que lloramos mas de uno) Los Alegres de la Sierra; el olor de la madera que nos robábamos quemándose mientras alguien sacaba diesel o azúcar para que ardiera mas rápido y no se nos apagara en el intento de crearla tratando de combatir el feroz frío antes de que llegara el despiadado invierno en diciembre, y esto lo recuerdo porque hace algunos meses me puse en contacto nuevamente con dos amigos de aquel grupito, uno el cual es con el que mas me juntaba, y otro es de los mas chicos que se juntaba con los mas grandes, y al platicar con ellos recordé lo bien que se siente que los viejos amigos, aun los que son mas jóvenes que tú se acuerden con cariño de ti, las cosas que hiciste por ellos, los paros, las veces que los acompañaste en el camino cuando nadie mas los quería acompañar, cuando aun eramos niños, cuando aun nuestra alma era buena, saber que alguien recuerde la persona que eras, esa personas que hoy ya no eres mas.

En aquellos años eramos felices, pero era un felicidad diferente a la que hoy disfrutamos, vivíamos cosas difíciles y también sufríamos, pero eran sufrimientos diferentes a los que hoy sufrimos, y eso creo que hace tan valiosa la vida, cada etapa esta cubierta de alegrías y sufrimientos, pero que son distintos que no se repiten, la alegría que te producía el olor al pasto quemándose, no es la misma alegría que hoy te produce ese olor, pero no deja de ser una alegría. Aunque ya no seamos tan jóvenes y niños como en aquellos años, seguiremos siendo esos "vatos locos" repletos de carnalismo, y eso no lo llevaremos a la tumba, así sea mañana; o en cien años.

La verdad soy muy malo para estar en contacto a la distancia, creo que alguna vez ya les había planteado un par de ideas que pienso con respecto a que creo que nací en la época equivocada, ya que soy mas de la idea de que si te vas de un sitio, si bien no debes de cortar por completa el lazo y la comunicación, no tenerla tan presente, porque esto no te hará crecer en el lugar donde haz decidido ahora estar, algo así como en Cinema Paradiso, y porque digo esto, porque con el grupo de amigos de estas fotos, de aquellos años, no tenia un contacto muy habitual, pero lo tenia, con algunos mas, con algunos menos; y es que el hecho de estar hablando por teléfono con una persona a la cual no puedo ver a la cara, me limita mucho, necesito interacción de primera mano para que la cosa fluya, en fin; el contacto no estaba del todo perdido con la mayoría, mis viajes constantes a Durango, los mensajes y comentarios por Facebook, nos hacían entender que todos estábamos bien, y si no del todo bien, al menos seguíamos vivos, pero ahora ya no lo es así.

Hace unos meses dos de esos amigos de esos días, verdaderos hermanos con los que me tocó vivir momentos que me llevaré a la tumba y de los cuales seguro ya he escrito, y escribiré, y contare a mis hijos si algún día los tengo, han muerto. Y es triste el hecho de no haber podido estar con sus familias para darles el apoyo, pero la verdad nunca he sufrido una perdida tan grande como la que ellos han vivido, y no creo haber podido saber que decir, aunque dicen que en esos momentos lo importante no es lo que vas a decir, sino el simplemente estar. Es triste cuando te enteras que personas jóvenes mueren, pero cuando son personas que eran como tus hermanos, duele mas.

Porque no había escrito de ellos, o sobre esto, la verdad no lo sé, supongo que hay ciertas cosas que uno tarda en asimilar, en digerir, en superar, ciertos textos que uno no elige escribir, sino que ellos salen solos por la necesidad de nuestros recuerdos. Y es que hace unos meses mientras escribía de Wake Me Up When September Ends y lo acontecido del sismo me entró una terquedad de empezar a recordar cosas sobre cosas que viví en el pasado que ya no quería recordar, no porque no sean importantes, sino porque siendo que no me dejan despegarme de cosas que yo ya debería de haber superado. Tanto me ha dolido la perdida de estos dos amigos, aunque de eso haya sido hace meses, que he pensado en la posibilidad de ya no regresar a Durango, pero supongo que eso solo el tiempo lo decide, pero mientras el invierno y diciembre mas toman fuerza, mas me hacen recordar a aquel grupo de amigos, a estas fotografías, a aquellas que se perdieron entre los rollos fotográficos que jamás revelé (como aquel de el cerro de los remedios) de esos amigos que ya no están.

Victor y Lalo, pasarán los años y siempre serán mis hermanos.






 










No hay comentarios.:

Publicar un comentario