jueves, 3 de agosto de 2017

-¿Qué haces aquí?

-¿No quieres que esté?
-No es eso, solo quiero saber.
-Te extraño, quiero estar cerca de ti. ¿Qué te pasa? No quieres que esté aquí, ¿verdad?
-No es eso, ya te lo dije.
-¿Entonces que es?
-Es solo que...
-¿Qué pasa?
-Me hace daño tenerte tan cerca y no poder tocarte.
-¿Y qué te impide no hacerlo?
-No lo sé. La conciencia supongo.
-¿Y desde cuando tienes una?
-Desde que me dejaste supongo.
-Eres muy duro. Mas contigo que conmigo, y eso no me gusta. Lo que tú necesitas es una mujer que te diga al oído que no hay porque tener miedo, y esa mujer no era yo. No en ese entonces al menos.
-¿Y qué tal ahora?
-¿Ahora? //ella ríe// Ahora es demasiado tarde.
-¿Y desde cuando las cosas son demasiado tarde para ti?
-Creo que lo mejor será que me vaya.
-Creí que lo habías hecho ya.
-Yo también creía eso, pero parece que no, pareciera como si nunca lo hubiera hecho, y hoy tampoco quiero hacerlo.
-Pero debes de hacerlo.

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Ahora si es el último texto. Lo prometo.






2 comentarios:

  1. Extraño dialogo, es cuestión de que dejen todas esas frases ingeniosas que los distancias. Y se animen a estar juntos.
    Saludos

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    1. Quizá eso es lo que debieron de haber hecho.
      Saludos Demiurgo, y gracias por pasar por acá.

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