lunes, 12 de junio de 2017

Los mejores aromas - detonantes de recuerdos- del mundo. (O mis aromas favoritos)




Está comprobado cientificamente que la manera más eficaz de recordar algún recuerdo que uno quiere revivir o incluso recordar algo que uno había olvidado, más que ver una foto, u escuchar la historia en si contada por otra persona, es el olor, oler algo respecto a eso, lo que revive cualquier recuerdo guardado en lo más profundo de nuestra mente, extrae hasta el más perdido de nuestros recuerdos. El olfato es el sentido más poderoso de todos cuando se refiere a recordar. ("Recordar: Del latín re-cordis, volver a pasar por el corazón..." Eduardo Galeano)

La tierra mojada por la lluvia.
El aroma a lluvia en la tierra (Petrichor, significado que conocí gracias a Danira) sin duda es un aroma muy poderoso para montones de gente. Nos hace recordar cosas y eventos que incluso uno creería que habían sido un sueño o un inverto propio de la imaginación, siempre he creído que este aroma te despierta, te hace amar el mundo y la vida a pesar de lo mal que esté.

Una mujer al terminarse de bañar.
Sinceramente me haría mucho daño al acordarme y describir esto. Esto me lo dejo reservado para mi.

Vainilla.
La vainilla es mi sabor favorito, en el helado, en un frappe (francesa) en un aromatizante, como perfume de mujer; pero el aroma de la vainilla derrite y mata a cualquier hombre sensato y de buen razonamiento.

Café.
El aroma del café no creo que necesite más introducción, puede o no gustarte tomarlo, pero el aroma del grano sin procesar o del bote instantaneo, es en verdad un placer.

Narcisos.
El aroma a esta flor en particular y mi amor por este lleva una anécdota, además de llevar por nombre el nombre de mi madre, recuerdo que cuando era un niño de entre diez y doce años, mientras iba a mis clases de catecismo (porque fui uno de los miles de niños mexicanos que tenían una educación cristiana los fines de semana) cuando volvíamos de la iglesia había fuera de una casa una gigantesca planta de narcisos (que años después supe que no eran narcisos por cierto, pero me hace recordar este recuerdo) y siempre su fuertisimo aroma me llamaba la atención de sobremanera, así que un día sin pensarlo me acerqué y arranqué una flor para olerla, cuando lo hice una prima me dijo que si olía una flor de narciso me iba a morir en la noche (la misma prima que a muy temprana edad me dijo que Santa Claus se había muerto -te debo tanto Susana-) así que al instante tiré la flor y al llegar a la casa le pregunté a mi madre cuando llegó de trabajar que si era verdad lo que me había dicho mi prima, ella me dijo que si y que porque se lo preguntaba, yo le dije que por nada muerto de miedo y casi al borde del llanto. Como podrán imaginárselo mis queridos lectores esa noche no dormí nada, y pues aquí me tienen contándoles una broma y un engaño más en el que caí bajo la obra de mi prima.

Hoja de tabaco.
Aunque no tengo el hábito de fumar (mal hábito de fumar, aunque nunca me ha gustado meterme en los hábitos de las demás personas, de hecho tengo algunos hábitos más destructivos que el fumar así que, quien soy yo para juzgar) el olor a la hoja de tabaco seca y sin quemar es uno de los aromas que más me han cautivado, es realmente cautivador, te atrapa y te hace viajar en el tiempo y ver a Fidel arrancandolas con sus propias manos.

El mar al amanecer.
Aunque he olido el mar muchas veces al amanecer, y cada una de esas veces a sido cautivante, en particular quiero nombrar ese amanecer en el mar de Loreto, ese amanecer, y sobretodo ese mar, cambiaron mi vida para siempre, me hicieron aprender que se necesita tan poco para ser feliz, aunque ese poco no se pueda tener para siempre, y que todo lo demás no existe (#TheNameExisThePersonNo)

Una fogata en invierno.
Muchos de ustedes se podrán preguntar: ¿A qué huele una fogata en invierno? Pues yo les puedo contestar. Una fogata en invierno huele para empezar a narices tapadas (?) a orejas rojas, a primos riendo, corriendo y jugando, a amigos que años después sin saberlo desaparecerán pero serán igual de importantes para ti como el día de ayer, huele a familia, a tamales, a ser feliz, muy muy feliz como sólo un niño puede ser. A todo eso huele una fogata en invierno.

Un bosque de pinos y eucaliptos.
Una de las conexiones más poderosas que puedes hacer en la vida con un ser vivo, pero no con un ser humano, es sin duda en un bosque. Es como si al desconectarte del mundo bestial que se vive en las ciudades, te conectaras con la vida real, con la vida en verdad, y no piensas en nada que no sea el momento, te das cuanta de que en verdad vives, de que en verdad respiras y que lamentabla o afortunadamente no eres eterno. Y para llegar a esto el olfato y el percibir el aroma que despiden los arboles es el factor más importante.

Las Mandarinas.
Ademas de ser una de las frutas que mas me gusta (si no es que mi favorita) siempre he dicho que es mi maquina del tiempo favorita, porque me hace recordar un montón de cosas a lo largo de mi vida.




Nunca me sentí un exilado, aunque ahora se que soy un exilado, se que soy un exilado en el sentido más desgarrador de la palabra; que extraña a su tierra y piensa en ella incluso más que cuando estaba en ella.


Julio Cortázar

No hay comentarios.:

Publicar un comentario