miércoles, 22 de marzo de 2017

Jose Maria Velasco y Jorge Cazares Campos.


Como ya se los había comentado alguna vez por acá, si de un arte me puedo sentir, no ajeno; pero si que no se mucho, a pesar de que siendo mas joven me atraía a tal grado de cuando era niño consideraba el hecho de que cuando fuera mayor como mi padre, en vez de seguir el destino del mexicano y emigrar a otro país, me hubiera gustado ser mejor un pintor, recuerdo que me encantaba dibujar y también hacer mis pinturas sobre "cascara de huevo" con mis acuarelas, ya cuando conocí al buen amigo Caro en la secundaria (el cual por cierto era un master para eso del dibujo y la pintura) ya descubrí las pinturas de oleo, ademas de algunos buenos tips para hacer aun mejores mis dibujos. (modestia aparte, pero la verdad es que si, era un buenazo para eso de la dibujada)

Pero la verdad ciertos amores si se pierden con el tiempo, y algunas manías son reemplazadas por otras, en mi caso siempre ha sido un arte sobre otro arte, ya que después de la pintura vino la música, después la escritura, ahora mi tiempo se divide entre la escritura y el cine.

Pero retomando el camino de lo que les quería decir en un principio, es que aun teniendo ese amor por la pintura en los primeros años de mi vida, jamas supe mucho de ese universo, ni sus exponentes, ni sus diferentes ramas, nada, por eso digo que, aunque me encanta la pintura y durante muchos años me gustaba hacer eso, no conozco mucho (quizá junto al teatro son las dos artes que no he explorado tanto o como quisiera -aun-) pero si hay ciertos artistas plásticos con los que me he identificado y que recuerdo mucho desde muy pequeño por algunas curiosas circunstancias, y Jose Maria Velasco es uno de ellos.



Primero, porque recuerdo y conozco tan bien la obra de este señor desde niño, y porque la recuerdo tanto, bueno; les contaré, aunque para muchos de los que me leen a menudo no les sera nada extraño, tengo el sindrome coleccionista (o como algunos mal lo llaman "Sindrome de Diogenes) y este era mucho mas mayor durante mi infancia, ahora se podría decir que ya lo tengo controlado, ahora colecciono mas cosas que no son materiales, escritos, fotografías no impresas, música, momentos, pero cuando uno es niño todo lo quieres ver, todo lo quieres tocar; eso me pasaba a mi, tenia de todo, desde viejos carteles de lata oxidados con viejos logos de marcas como Coca-Cola, hasta envolturas de galletas, o estampas cromomáticas (la verdad no sé si se dice así) de Los Caballeros del Zodiaco. Tenia montones y montones de canicas, "Tazos" y un sin fin de cosas que mi hermano ganaba a los primos y a los amigos de la cuadra y me daba los que yo aun no tenia y que el tenia repetidos sin tallar.

Y bueno, entre toda clase de basura para los demás, y tesoros para mi que solía guardar y archivar, tenia dos colecciones particulares: una era de estampillas de cartas, tenia dos tarjetas de esas que antes la gente regalaba en navidad y que mandaba por correo, pues bueno las tenia llenas de estampillas postales de cartas que mi papa le escribía a mi mama (esta fuera del tema pero, les comento que me da una tristeza pensar que muchas de las películas que mas me han gustado últimamente tienen que ver mucho con las relaciones entre padre e hijo) y que mi mama le escribía a mi papa y ella me regalaba las estampillas que le sobraban. y la otra colección era de cajitas de cerillos (para mis lectores de Latinoamerica y España, los cerillos son estas pajitas con pólvora en la punta que se utilizan para encender cigarros y otras cosas, como ese que salva a la tierra en El Quinto Elemento, también les llamamos fósforos acá en México) pues bien, estas cajitas en un principio las empece a coleccionar porque recuerdo que mientras estaba en preescolar nos habían enseñado a hacer carritos con ellas, y yo después me ponía con mis primos los mas pequeños ha hacer cuando estábamos en casa, ya después las empece a coleccionar por las pinturas que venían detrás de estas, retrataban, casi todas en su mayoría, a un México que ya no existe, incluso ya no existía ese México en la década de los noventa, pero esas pinturas, la mayoría, te transportaban a un mundo que no conocías, pero sabias que era real por las historias de tu madre, pinturas que retrataban rancherías y grandes extensiones con la tierra y las escasas plantas solo de protagonistas, como en las películas de Ismael Rodriguez donde Pedro Infante es el protagonista  (aunque el ya este muerto, sigue siendo el protagonista porque las películas aun no mueren) pues bueno, muchas de las pinturas que tenían esas cajitas eran de Jose Maria Velasco y de Jorge Cazares Campos.

Bueno, y antes de ir a la demostración, quienes son estos dos personajes, pues bueno; los dos son unos pintores muralistas de paisajes (o también llamados paisajistas) mexicanos, el primero nacido en el siglo XIX y el segundo del siglo XX, ambos con un trabajo impecable sobre el oleo, ademas de que es nostálgico el ver su trabajo porque en el plasman un México que la mayoría de las personas no pudimos conocer salvo por el archivo fílmico y fotográfico que hay, así como las historias que escuchamos de los viejos a los que aun nos gusta escuchar historias de los viejos, me recuerdan mucho a mi infancia, y yo por eso se los he compartido por acá.

Ahora les comparto algo de su trabajo.

P.d. mis colecciones no se las puedo mostrar por dos motivos poderosos:
El primero es que la colección de estampillas se perdió con el tiempo, contra ese si nadie puede ganar, y el segundo es que como estoy lejos de mi casa en Durango, pues algunas de las cajas de cerillos aun las conservo, pero estas bien guardadas y custodiadas por muchos de mis juguetes de la infancia. De hecho ahora que recuerdo mis libros de primaria también traían en sus portadas paisajes de estos dos artistas, y de eso me acabo de acordar justo en este momento en el que estoy escribiendo, es extraño.





                                                    Pinturas de Jose Maria Velasco.














Pinturas de Jorge Cazares Campos.










Material extraido de seleccion oficial de Google sin fines lucrativos.

Este es el reporte, regresamos al estudio.


2 comentarios:

  1. Excelente pinturas... Las de Velasco, las despojadas, son cuentos asi 😊

    Me gustan los blogs nostálgicos.. Yo tengo uno! Jaja 😁

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  2. Dos tremendos artistas. Excelentes paisajes y situaciones.
    Y por lo que veo con una prolijidad y detalles puntillosos. No se si Cazares Campos posó sólo para la foto, pero si yo me pongo a pintar en traje, ese traje ya no lo podría usar nunca más. El pantalón que llevo al taller de pintura parece recién llegado de Bagdad

    Abrazo!

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